(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Los religiosos en Cataluña durante la primera mitad del siglo 19"

\ 




íiiil 





/ 



/ 





Digitized by the Internet Archive 

in 2011 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/losreligiososenc04barr 



ES PROPI ED AD DEL AUTOR 



LOS 



RELIGIOSOS EN CATALUNA 

DURANTE LA 

PRIMERA MITAD DEL SIGLO XIX 



POR 



D. GflYETAHO BaHRAQÜER Y f^OVlRAüTA 



Ganónigo Ghantre de la Gatedral de Barcelona 



TOMO IV 



CON APROBACIÓN ECLESIÀSTICA 



BARCELONA 



IMPRENTA DE FRANCISCO J. ALTÉS Y ALABART 

Galle de los Angeles, 22 y 24 
1917 



bk 







-tKlA iJ ^^/ y^aticano 2j de Juiíio de i^iò. 

Dl Sua Santita 



yfíuy Iludtre Seíior Chaiitre: 

EL Soberano Pontífice ha recíbido con particular beiiewlciicía 
íod dod hermodOJ i^olúinened de ^iiedtra úLtlnia obra titulada 
"Lod Kelig'wdod en Catalana durante el primer tercio del sijjlo 
»XIX.» 

Al expredar a V. S., pot encarno del Santo Padre, la suma 
complacencia con que ha aceptado el obdccjuio que como filial 
homenaje le habéid dedicado, me cd nuíy grato nianijedtar a 
V^. S. que Su Santidad aplaude el celo y actii^idad que i>eníd 
dedplegando en promover semejanted empredad Uterariad, ya que 
el predente trabajo no ed el primer fruto de medtrad im^edtigacioncd 
hidtòricad, sinó continuación y complemento adecuado de otrod de 
la midma índole, en cuya realización habéid empleado digna- 
mente lod edfuerzod de vuedtro ingenio durante lod mejored aííod de 
ifuedtra nda, con harto pro^echo de la Igledia en general y de lad 
Ordencd religiodad en particular. 

Como premio de iuicdtrod nobled dedi>elod el Santo Padre oe> 
eni^ia de todo corazón la Bendición ApodtóUca. 

Con mucho ^udto aproi>echo edta tan propicia ocadión para 
ofrecerme de V. S. en el Seíior 



J. /I' >V"' 



Setlor Don Cayetano Barraquer, Chantre de la Catedral de Barcelona. 




CAPITULO VIGÉSIMOSEGUNDO 



MERCEDARIOS 



ARTÍCULO PRIMERO 



NUESTRA SENORA DE LA MERCED, DE VICH 



Nota. — El escudo de este capitulo procede del libro del Sr. Vila. Tomo III, fol. 871. 



MERCEDARIOS 




Comen- 

dador: Pa- 

Manuel Casadevall, Predi- 



Magín 



Güell, Orga- 



dre Fr, 
cador. 

Padre Fr. 
nista. 
Padre Fr. Fortiàn Pujolà. 
Padre Fr. Pedró Raurell. 
Padre Fr. Pablo Ferrer, Predica- 
dor jubilado. 
Padre Fr. José Casassa. 
Padre Fr. Raimundo Bonet. 
Padre Fr. Pedró Nolasco Tenas, 
Predicador conventual. 
Padre Fr. Aniceto F'ontfreda. 
Fr. Antonio Pujola, Corista. 
Fr. Martín Astellé, Lego. 
Fr. José Arnau, Novicio. 
Fr. Juan Roca, Novicio Organista 
Fr. Francisco Vila, Novicio (1). 
Que perteneció ala casa mercedaria de 
Vich el Padre Pedró Nolasco Tenas, des- 
pués muy mi amigo, y antecesor mío en 
un beneficio de la comunidad de presbí- 
teros de San Jaime, se confirma con las 
siguientes palabras del cronista de la 
Orden Padre José Antonio Gari, en las 
que habla de los tiempos de los comien- 
zos de la guerra hasta el 1835: «Cuando 
»el partido liberal en el campo de batalla 



(i) Cuaderno manuscrito que me presto el 
cronista de la Orden P. José Antonio Gari, titu- 
lado: «Libreta de varias cosas de N. Orden. — 
Fr. José Antonio Gari. — Dia 24 Abril 18^1». 



»perdía alguna accion, ó reci- 
»bía algun descalabro, des- 
»ahogaban su ràbia ydespecho 
»contra el pacifico clero con 
»insultos, destierros y asesina- 
»tos. Dios guarde al predica- 
»dor que en el púlpito dijese una pala- 
»bra, no contraria al sistema liberal. 
»sino que ellos pudiesen maliciosamen- 
»te interpretaria como contraria à sus 
»despóticos, impíos y rapaces actos, pues 
»al instante era acusado, presó y des- 
»terrado, como sucedió al Padre Manuel 
«Martínez de nuestra provincià de Va- 
»lencia, que fué desterrado à Mallorca 
»por haber predicado un sermon de 
»Santa Filomena. El Padre Pedró Nolas- 
»co Tenas, predicador de Vich, desterra- 
»do por sus sermones contra la impiedad. 
»E1 Padre Salvador Puig, Comendador 
»de Tàrrega, y su companero Fr. Anto- 
»nio Garriga, desterradosà Mallorca por 
»haber hablado con un sujeto que los 
»liberales creyeron que era contrario à 
»su sistema, y tantos y tantos otros 
»que sufrieron càrceles, destierros y mil 
»persecuciones» (2). 

Pacíficamente en 1835 los frailes de los 
conventos de Vich dejaron sus cenobios 
amparados por el cristiano Gobernador 
Don Pedró Munt, según todo va ya expli- 
cado en artículos anteriores tratando de 
otras ordenes: holgara ahora aquí repe- 
tirlo con respecto de la mercedaria. Igno- 
ro los destinos que tuvo este convento 
en los anos próximamente posteriores a 
aquel nefasto; però al comenzar el curso 
académico de 1849 estableciéronse en él 
y su templo los religiosos de nueva crea- 
ción llamados del Inmaculado Corazón 
de Maria, órden fundada por el santó 
Arzobispo Don Antonio Claret y algunos 
ejemplares compafieros; la cual edifica a 
la tierra con sus virtudes, predicaciones 
y ejércicios. La Merced de Vich fué su 
primera casa, es la matriz, y en su Ciu- 
dad sus religiosos son vulgarmente cono- 



(2) Contlnuación de la Crònica por dicho Pa- 
dre. Sin foiiar. 



10 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGES IMOSEGUNDO 



cidos por los Padres de la Merced. Fun- 
dóse esta orden en 16 de julio de dicho 
ano de 18-19 en una celda del Seminario 
conciliar de Vich, mas al empezar el 
curso académico siguiente se trasladó, 
como indiqué, a la Merced. Para esto el 
sefíor Obispo pidió y obtuvo del Esta- 
do el convento, y cuando lo tuvo en su 
poder lo cedió a los nombrados Padres 
del Inmaculado Corazón de Maria, los 
cuales hoy afortunadamente continúan 
allí, teniendo el templo y casa en brillan- 
te estado por el aseo, orden y pulcritud. 

Vengamos a la resefía de las ventas 
de los bienes de este convento merceda- 
rio efectuadas por el Estado. 

% Por escritura ante Don Manuel Cla- 
villart, en Barcelona a 17 de julio de 
1844, Don Pedró Font, mediante cesión 
del remate hecha por Don Miguel Rave- 
lla, compra al Estado «la heredad llama- 
»da Manso Vïlalva, sita en el termino de 
»Santa Eugènia de Berga, que pertene- 
»ció al suprimido convento de Mercena- 
»rios de Vich, compuesta de una casa 
»torre con dos habitaciones no formando 
»màs que un solo edificio, y de dos piezas 
»de tierra separadas, llamadas la una 
>'>prat y la otra rompudasa de treinta 
»y siete a treinte y ocho cuarteras de 
«cultivo... y seis cuarteras de yermo ro- 
»coso y cuasi inútil. Linda... 

»Un campo llamado del Tosell que en el 
»término de la ciudad de Vich poseían 
»los Mercenarios de la misma. Consta de 
»diez piezas de tierra de sembradura, de 
»cabida todas juntas de diez y siete cuar- 
»teras. Linda à oriente parte... y parte 
»con el camino Real que desde la misma 
^(Ciudad) conduce al puente, sobre el 
»río Gurri llamado de Roquer; à medio 
xdía parte con dicho camino...» 
El precio de la primera heredad fué de 

311,300rs. = 15,565 ds. 
El de la segunda 541,000 rs. = 27,050 ds. 

852,300 rs. = 42,615 ds. 

De ambos preciós, en Barcelona a 21 de 
junio de 1842, pago el quinto con títulos 



del 5 y del 4 por ciento. El quinto de 
42,615 duros es 8,523 duros, En junio men- 
tado los títulos del 5 fluctuaban a vueltas 
del 33 por ciento y los del 4 a del 19; así 
los 8,523 duros del quinto quedarían en 
unos 2,400. 

En mi primera obra, titulada Las Casas 
de Religiosos de Cataluna (1), caí en el 
error de enumerar entre las posesiones 
de los Mercedarios de Vich la heredad 
denominada Manso Roure. No era de 
ellos, sinó del Cabildo Catedral de la mis- 
ma Ciudad: por esto en el presente lugar 
substituyo por esta rectificación las no- 
ticias de su venta. 

#^ El Estado, por escritura ante el 
notario de Hacienda Don Manuel Clavi- 
llart, firmada en Barcelona a los 21 de 
abril de 1844, vendió a Don Francisco 
Vilar y Alrrà la heredad de esta casa 
apellidada Mas dels frares, sita en Fol- 
garolas, y compuesta de 12 cuarteras de 
tierra de cultivo y 1 de yermo. Sin em- 
bargo, el remate no seotorgó a favor de 
Vilar; logróloantes DonLuis Mestres, de 
Barcelona, quien por escritura ante el 
mismo notario, de 24 de mayo de 1843, lo 
cedió al nombrado Vilar. El precio del 
remate, y por lo mismo de la venta, subió 
a 76,100 reales, iguales a 3,805 duros, 
todos los cuales en sus plazos y tiempos 
pagarà, según pacto de la cesión del 
remate, el adquisidor Vilar. 

Este senor para el pago no aguardó el 
vencimiento de todos los plazos, sinó 
que, satisfechos los tres primeros y parte 
del cuarto, pago de una vez lo que de 
este cuarto faltaba y los cuatro restantes. 
En este caso de adelantar los pagos, el 
Estado, como sabemos, hacía grandes 
rebajas. Copio a seguida la carta de pago, 
y allí vera el lector estàs rebajas: 

«Administracion de Bienes Nacionales 
»de la provincià de Barcelona.— N.° 1684. 
»Monasterios y Conventos de ReHgiosos, 
»venta de fincas.=Don Jaime Safont In- 
»tendente honorario de la provincià y 
«Administrador de bienes nacionales. = 



(i) Tomo II, póg. 136. 



MERCEDARIOS 



11 



»He recibido de Don Francisco Vilar y 

»Alrrà noventa y ocho mil treinta y un 

»reales, veinte y seis maravedises vón. 

»en equivalència de setenta y dos mil 

»trescientos cincuenta y siete reales cua- 

»tro mrs. vòn., que unidos con doscien- 

»tos cincuenta y tres reales veinte y tres 

»mrs. vón., que se le abonan por el cinco 

»por ciento, sobre cinco mil setenta y 

»tres reales doce maravedises, importe 

»de los dos tercios del cuarto plazo que 

»adelanta» (de modo que por el adelanto 

de parte del cuarto plaso se le da un 5 

por ciento de lo adelantado) «y tres mil 

»ochocientos cinco reales vòn. por el doce 

»y medio por ciento, sobre treinta mil 

»cuatro cientos cuarenta r.^ v." , valor 

»de las cuatro últimas octavas partes, 

»que tambien adelanta» (por el adelanto 

de las cuatro tíltímas octavas partes se 

le regala el 12 \ por ciento de ellas) 

«forman la suma de setenta y seis mil 

»cuatro cientos quince reales veinte y 

»siete m.s v." , y sirven à saber los setenta 

»y seis mil cien reales en pago del impor- 

»te total del precio en que fué rematada 

Ȉ favor de Don Luis Mestres en 20 abril 

»último, quien en 24 mayo siguiente hizo 

»venta à favor del espresado Don Fran- 

»cisco Vilar .y Alrrà con escritura ante 

»el Escribano del ramo Don Manuel Cla- 

»villart, la heredad llamada Mas dels 

f>Frares sita en el termino de Fulgaro- 

»lasque perteneció al convento de Merce- 

»narios de la ciudad de Vich: y los res- 

»tantes trescientos quince reales veinte y 

»siete maravedises vòn, los cede à favor 

»del Estado, cuyo pago verifica con arre- 

»glo à los Reales decretos vigentes y con 

»la clase de papel que à continuacion se 

»expresarà, quedando el interesado con 

»la obligacion de reponer cualquier do- 

»cumento que la superioridad tuviera à 

»bien reprochar. Y de esta carta de pago 

»ha de tomar razón el sefior Contador de 

»Bienes nacionales Don José Ubach, sin 

»cuyo requisito no ha de tener valor ni 

»efecto. Barcelona 14 de agosto de 1843». 

Siguen las firmas y la relación de los 

valores o papel del Estado, que consisten 



en títulos consolidados del 5 por ciento y 
en títulos de la Deuda sin interès. A la 
sazón los del 5 por ciento se cotizaban de 
26 ~/g a 27 V2 POi" ciento, y los sin interès 
a 5 1/2 (bien que estos solo se estimaban 
en la mitad de su valor nominal), de 
donde deducirà el menos entendido en 
achaque de Bolsa que el precio, mediante 
las rebajas expresadas en la carta de 
pago, y el bajo valor de los títulos con 
que se satisface quedaria reducido a una 
poquedad. iTanto importaba a la Revo- 
lución la expoliación de la Iglesia! 

#^ Por escritura ante Don Manuel 
Clavillart, en Barcelona a 20 de mayo de 
1844, Don José Safont compra al Estado 
las fincas siguientes: 

«1.* Una pieza de tierra llamada Ba- 
•f>jada del Roig, que contiene dos cuarte- 
»ras... que linda... 

»2.^ Otra pieza de tierra llamada de 
y>Fontcuberta, que contiene una cuarte- 
»ra... que linda... 

»3.^ Otra pieza de tierra llamada la 
y>Serra de San Temi, siendo su estension 
»de tres cuarteras... que linda à Oriente 
»con el camino Real de Vich à Seba... 

»4.* Y otra pieza de tierra llamada 
^Camp de las tres puntas, que contiene 
»dos cuarteras, dos cortanes... Cuyas fin- 
»cas pertenecieron al suprimido convento 
»de Mercenarios deia ciudad de Vich, 
»situadas en el propio termino». 

El precio de la primera fué 



15,440 rs.= 772 duros. 



El de la 2 



El de la 3.=^ 



4,120 rs. 



206 » 



El de la 4.^ 



22,520 rs. = 1.126 » 

16,930 rs.= 8 46 » 10 rs. 
59,010 rs. =2,950 » 10 rs. 



De todos en Barcelona, a 26 de febrero 
de 1844, paga la quinta parte con un titulo 
del 5 y una inscripción del 5 de 1,000 
reales. 



12 



I.IBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



ARTÍCULO SECUNDO 

SAN JUAN, DE BERGA 

Los frailes siguientes componían la Co- 
munidad de esta casa en 1835: 

Comendador: Padre Fr. Vicente Ba- 
xeras. 
Cantor: Padre Fr. Lorenzo Roure. 
Padre Fr. José Grau. 
Padre Fr. José Rubí. 
Leg-o Fr. Antonio Muxí. 
Lego Fr. Antonio Roca. 

Estos eran los frailes de la casa según 
los datos que llevo extraidos de los pape- 
les del cronista de la Orden, Padre José 
Antonio Carí; mas un anciano de Berga 
afiadía a ellos un Padre Clavell, que se 
dedicaba a la ensenanza de ninos de las 
primeras disciplinas, y un Padre Nicolàs, 
también ocupado en ensenar. Emperò el 
Padre Rubí, concorde con el cronista, me 
puso el número total de los religiosos en 
5ó6. 

En el articulo 2.^ del capitulo XX de 
este libro, al tratar del convento Francis- 
co de Berga, expliqué largamente como 
se efectuo en aquella ciudad la exclaus- 
tración, el peligro y alboroto de los mi- 
queletes allí destacades, y el modo re- 
suelto como fueron cohibidos en sus 
ruines intentos. No repugna ni contradice 
aquella narración, sinó que concuerda 
con ella, especialmente en la fecha de la 
fuga de los frailes, la siguiente que me 
hizo el Mercedario de allí Don José Rubí: 
«Yo, me dijo, nada supe de la catàstrofe 
»de Barcelona hasta que siete días des- 
»pués de perpetrada recibí carta de mi 
«família. Entonces me fui al Padre supe- 
»riorà noticiàrsela, mas él no hizo todo 
»el caso conveniente; por loquelemos- 
»tré la carta. En vista de esto dicho 
»Comendador visito al Gobernador, quien 
»le certifico de la verdad de la noticia. El 
»día siguiente me fui à Francia, y el Co- 
»mendador, aunque no quiso ir y se quedo 
'>en Berga, sin embargo al otro dia de mi \ 



»huida muy bien compareció en Fran- 
»cia» (1). 

Cuando en 1837 los carlistas entraron 
en Berga y establecieron allí su gobierno, 
el Padre Comendador Baxeras, desde 
Roma, donde habitaba desde 1835, regre- 
só a Berga, y restableció su Comunidad, 
la que persevero en su casa hasta la 
entrada de las tropas liberales en Berga 
en 1840, en cuya ocasión se disperso defi- 
nitivamente (2). 

Realizadas sin persecución súbita las 
«xclaustraciones de Berga, es de suponer 
que los frailes depositarían en mançs 
amigas sus mejores cosas. Se me ha dicho, 
emperò, que a poco tiempo de salidos los 
frailes en 1835, el templo fué ocupado por 
la caballería, sirviendo de pesebres los 
altares; y que esta ocupación anduvo 
acompanada del consiguiente robatorio. 
Después la iglesia volvió al cuito, cuando 
menos desde la entrada allà de los carlis- 
tas en 1837, y ya no ha vuelto a cerrarse 
a él. 

El templo de San Juan, cuando en 1897 
lo visitú, era parròquia, y del convento 
ocupaba su piso bajo un gran almacén de 
vinos, y sus dos altos las escuelas muni- 
cipales. Guarecíase en el mismo edificio 
el fielato de consumos. 

Però en el pontificado del sefíor Ben- 
lloch ha cesado la cura parroquial en el 
templo, el cual està desde entonces en 
manos de los Padres del Corazón Inma- 
culado de Maria. Mas como el convento 
continua con los mismos destinos de 1897, 
estos religiosos viven en una casa alqui- 
lada. 

Vengamos a la venta por el Estado de 
las fincas de la Comunidad: 

^ Por escritura ante Don Manuel 
Clavillart, en Barcelona a los 7 de enero 
de 1846, Don José Boy, de Barcelona, 
compra al Estado las dos siguientes he- 
redades de esta Comunidad, situadas en 



(i) Esto me pareció entender de la explicación 
que estando ya apoplético me hizo Rubí en Bar- 
celona en 28 de enero de 1887. 

(2) Crònica del ?. José Antonio Gari. 



MERCEDARIOS 



13 



la Quart: A. La llamada Las Bagas, com- 
puesta de casa de labranza, de 20 cuarte- 
ras de bosque, 5 de cultivo y un pequeno 
huerto. Precio 63,170 reales, o sea 3,158 
duros y medio, cuya primera quinta 
par te, o sea 631 =Vr, duros, pago en Bar- 
celona, a 21 de junio de 1845, con títu- 
los del 5 por ciento, los que, como se 
cotizaban a 21 Va Poi' ciento, redujeron 
los 631 duros a 136. Esta finca había 
sido subastada por el Estado, y rema- 
tada a favor de Don José Novell, 
quien por escritura ante Clavillart, de 
15 de junio de 1845, cedió el remate al 
actual comprador Boy. 

B. El manso apellidado Mascaró, 
compuesto de apocada casa y 37 cuarte- 
ras de tierra en su mayor parte bosque y 
yermo; cuyo precio subió a 67,000 reales, 
equivalentes a 3,350 duros, y cuya pri- 
mera quinta parte, pagada como la del 
manso anterior, se redujo de 670 a 144 
duros 1 real. 

% Don Domingo Santamaría, ante el 
mismo notario de Hacienda, en Barcelo- 
na, a los 14 de febrero de 1842, compro al 
Estado la otra heredad de nombre Mon- 
^na, situada en Caserras, compuesta 
de casa, 7 cuarteras de semilla de infe- 
rior calidad y 50 de yermo, por el precio 
de 125,000 reales, o sea 6,250 duros; cuyo 
primer quinto, o sea 1.250 duros, pago en 
Barcelona, a 19 de enero del mismo ano, 
con titulos del 5 y del 4 por ciento. A la 
sazón los primeros se cotizaban al 34 por 
ciento, y los segundos al 22 Va! Y así los 
1,250 duros tornarían unos 380 duros. 

^ Por escritura ante Clavillart, a los 
24 de diciembre de 1842, el Estado vendió 
las cuatro piezas de tierra siguientes; A. 
Tierras de Santa Magdalena, sita en 
Berga, de 6 cuarteras. B. Camp de la 
Monja, sita en Bergaj de 8 cuartanes. C. 
Peti de la Serra de Novet , situada también 
en Berga, de 4 cuarteras. D. Argelagó, 
sita en Validant, de 1 cuartera 2 cuarta- 
nes. Compra las tres primeras piezas Don 
Miguel Ravella, al cual ya arriba hemos 
encontrado comprando la finca Vilalba, 
de los Mercedarios de Vich. Compra 



la postrarà Don Lorenzo Surinach. Mas 
luego, por escritura ante el mismo nota- 
rio de 15 de diciembre de 1847, hallamos 
que un Don José Casas, de Barcelona, 
vende a Don Felio Segalés, de Berga, 
las mismas cuatro fincas, de cuyo precio 
habían a la sazón sido ya pagados al Es- 
tado la primera quinta parte y los cinco 
octavos restantes. De aquí resulta que 
los primeros compradores cedieron estàs 
fincas a Casas, y Casas a Segalés. 

^ Don Domingo Santamaría, por la 
misma escritura de 1842, citada en el 
número 2.", compra al Estado la pieza de 
tierra, nombrada Ciso, situada en el ter- 
mino de Berga, de 5 cuarteras 6 cuar- 
tanes aproximadamente, tierra de sem- 
bradura, por el precio de 60,000 reales, 
o sea 3,000 duros: de los que paga en 
Barcelona, a 19 de enero de 1842, la quinta 
parte, 600 duros, con titulos del 5 y del 4 
por ciento, los que tornaron los 600 duros 
en unos 170. 

Por escritura ante Don Manuel Cla- 
villart, en Barcelona a 27 de septiembre 
de 1845^ Don Francisco Buxó compra al 
Estado «Una pieza de tierra huerta, de 
«cabida tres cuartanes de primera cali- 
»dad procedente de los PP. Mercenarios 
»de la villa de Berga, situada en el tér- 
»mino de la misma: la cual linda por el 
y>Este con la Calliza y con...; y por el 
»Sí/rf con...; por el Oeste con la Muralla 
»antigua y por el Norte con la bateria de 
»S. Çarlos y huerta de Juan Arizó». El 
precio fué 9,700 reales, iguales a 485 du- 
ros: de los que, en Barcelona a 5 de mayo 
de 1845, pago el quinto con un titulo del 5. 

^ Por escritura ante Don Manuel Cla- 
villart, en Barcelona a 24 de marzo de 
1846, Don Clemente Escobet, de Berga, 
compra al Estado «Una casa núm. 40, 
»sita en la calle del Pujol de la villa de 
»Berga, que perteneció a los suprimidos 
»PP. Mercenarios de la misma, la que 
»linda a Oriente con la casa dicha de la 
»Torre del carcayol, a mediodía con la 
»calle titulada del Pujol de dalt; íl po- 
»niente con la casa llamada calaBalascú; 
»y à cierzo con el huerto y parte del 



14 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



«ex-Convento de dichos PP. Mercena- 
»rios...» El precio fué 6,400 reales, o sea 
320 duros. Los que en Barcelona, a 13 de 
diciembre de 1845, pago con metíilico en 
equivalència de papel del modo siguiente: 

R. von. 



«Por la primera quinta parte, 
»1,280 reales en papel del 5 por 
»ciento que cotizados al 21 y ','32 
«que estaban en Madrid el dia 
»del remate 270 r. 

»Por las tres primeras octavas 
»partes y un tercio de la cuarta 
»octava parte 2,133 r. 11 m. en 
»papel de la Deuda sin interès 
»cotizados alseis y doce treinta y 
»dos avos que estaba el dia doce 
»que es el màs inmediato al del 
»remate 136 » 

»Por los dos tercios de la cuar- 
À>ta octava parte 426 reales 23 
»mar.s que rebajados 21 reales 
»11 mar. por el abono del 5 por 
»ciento, quedan por 405 reales 
»12 mar. en papel del 5 por cien- 
»to, que cotizados al 21 y %2 son 85.18 

»Por las cuatro últimas octa- 
»vas partes 2,560 r.^ que reba- 
»jados 313 r. 33 mar.^ por el abo- 
»no del 12 V2 Poi" ciento por ra- 
»zon del anticipo, quedan por 
»2,240 r. 1 mar.^ en papel del 5 
»por ciento que cotizados al 21 
»V32 son 473 r. 6 



964 r. 25 



v>Mas el 2 por ciento sobre los 
»espresados 964 r. 25 mar. por 
»razon del quebranto 19 r. 10 

»Total metalico. . . 984 r.l» 

Estàs son palabras literalmente copia- 
das de la carta de pago. Lo dicen todo, 
esto es, nos certifican de que los 6,400 rea- 
les, iguales a 320 duros, quedaron paga- 
dos con entregar 984 reales 1 mar., igua- 
les a 49 duros 4 reales 1 maravedí. 



ARTICULO TERCERO 

-NUESTRA SENORA DE LA MERCED, 
DE GERONA 

He aquí la Comunidad de 1835: 

Comendador: Padre Fr. José Reixach. 

Padre Fr. Miguel Soler, Predicador ju- 
bilado. 

Padre Fr. Francisco Matabosch. 

Padre Fr. Juan Roque. 

Padre Fr. Jaime Puigvert, Sacristàn. 

Padre Fr. Miguel Vall-llosera. 

Padre Fr. Francisco Frigola. 

Padre Fr. Tomàs Lloveras. 

Padre Fr. Juan Sutirà. 

Padre Fr. Juan Soler, Predicador con- 
v^entual. 

Fr. Esteban Ribas, Diàcono. 

Fr. Narciso N., Lego. 

Fr. Salvador Torrella, Lego. 

Fr. Salvador Colominas, Lego. 

Miguel Iglesias, novicio organista (1). 

En varios artículos y capítulos ante- 

riores van ya explicados el modo y cir- 

cunstancias de la exclaustración de los 

conventos de Gerona, circunstancias que 

fueron iguales para todos. Sin embargo, 

voy a copiar la corta relación que de 

ellos me escribió desde Gerona un reli- 

gioso de esta casa, relación que viene a 

confirmar y ampliar las noticias anterior- 

mente dadas. Escríbeme el Padre Juan 

Soler: «El Gobernador llamó à todos los 

»Prelados de Ics Conventos, y una vez 

»reunidos, nos dijo que tenia noticias 

»que venia à esta ciudad» (Gerona) «el 

»Batallon de Milicia de Borrell; que nos 

»aconsejaba que para evitar desgracias 

»que abandonàsemos nuestras casas, que 

»nos daba tres días de tiempo para poder 

»sacar todos nuestros muebles, como lo 

»practicamos, menos lo de la iglesia y 

»Convento que quedo en poder del Cré- 

»dito Publico. Todos nos marchamos; los 



(i) Cuaderno manuscrito del P. Garí, yaci- 
tado. — Relación del fraile de esta casa P. Juan 
Soler. Gercna, 13 de octubre de 1891. 



MERCEDARIOS 



15 



»unos à sus casas, y otros nos quedamos 
»por aquí. 

»Así nos quedamos algun tiempo» (sin 
iglesia) «hasta que el sefíor Obispo y el 
»Director de la Congregacion de los 
»Dolores nos cedieron la capilla» (de los 
Dolores) «para hacer nuestras funció- 
»nes». Esta capilla està contigua y pega- 
da, pared por medio, al templo de la 
Merced. «En 1842 la capilla de los Dolo- 
»res fué elevada a sufragànea de la Cate- 
»dral con un Vicario que reside en ella. 

»Las autoridades de entonces se porta- 
»ron muy bien con nosotros. No hubo 
»ninguna desgracia personal, mas cuan- 
»do Uegó el mencionado batallon quedo 
»acabada la paz». Opino que equivoca el 
nombre del batallon, porque no creo que 
el de urbanos de Barcelona, regido por 
Borrell, fuese a Gerona: iria alguno de 
miqueletes. 

«El senor Obispo» (en 1835) <íco\ocó en 
»otras Iglesias que no estaban suprimidas 
»los altares, etc, etc, de la nuestra. 

»Convento é iglesia hoy son hospital 
»militar»(l). Efectivamente, cuando visité 
esta casa en 1897, y no dudo que aún hoy, 
1910, continuaba el convento convertido 
en hospital militar, y el templo, despoja- 
do de todo retablo y utensilio del cuito, 
en una dependència de aquel. El edificio 
todo fué cedido por el Estado al ramo de 
Guerra por Real orden de 15 de octubre 
de 1844, y parece que se proyectó primiti- 
vamente destinarlo a cuartel, según cla- 
ramente se desprende del titulo de un 
plano de él, que vi en el archivo de la 
Comandància General de Ingenieros de 
Cataluna, el cual dice así: «Plano del 
«Ex-convento de la Merced de la plaza de 
»Gerona, y proyectó de obras necesarias 
»para convertirlo en cuartel de Infante- 
»ría. Edificio cedido al ramo de Guerra 
»por R.• Orden de 15 de octubre de 1844». 

Sigue la resena de lasventas de las fin- 
cas de este convento. 



(i) Relación o carta que dicho P. Juan Soler 
me escribió desde Gerona a 13 de octubre de 
1891. 



% Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 7 de septiembre de 1843, 
Don Pedró Morell, vecino de Gerona, 
compra al Estado un huerto rodeado de 
pared, de un tercio de vesana; que linda 
por E. parte con el convento de Merce- 
darios de esta ciudad, cuyo era, y parte 
con la calle del Butxí, por S. con dicha 
calle, por O. con el convento de las Bea- 
tas mediante calle, y por N. con lasubida 
de dicho convento, por el precio de 8,200 
reales, iguales a 410 duros; los cuales en 
Gerona, a 2 de mayo de 1843, hecha la re- 
baja acostumbrada, pago con títulos del 
5y metàlico equivalente a otros del 4 al 
tipo de 17 r. 24 m. Los títulos del 5 se 
cotizaban en Madrid, el 1.° de mayo, de 
27 3/15 a 27 •'^/g y los del 4 nos dice la misma 
escritura que se estimaron al 17 r. 24 m. 
por ciento. Así pues, los 410 duros queda- 
rían reducidos a una cuarta parte. 

#J| Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona a 31 de marzo de 
1846, Don Juan Torruella, de Gerona, 
compra al Estado el huerto, de secano, 
de cerca de I vesana, sito al Oriente del 
convento de Mercedarios de Gerona; que 
linda por E. con la muralla, por S. parte 
con la misma muralla, parte con la capilla 
de la Congregación, por O. parte con el 
convento y parte con la capilla, y por N. 
parte con esta, parte con la calle del Por- 
talnou, y parte con el huerto de Don Ra- 
mon de Camps. 

El precio fué de 31,110 reales, o sea 
1.555 duros 10 reales; de los que en Gero- 
na, a 30 de diciembre de 1842, pago el 
quinto con dos títulos del 5 y metàlico 
equivalente a otros del 4 al tipo de 17 r. 
24 m. por ciento. El quinto del precio es 
311 duros 2 reales, y respecto del desem- 
bolso que su pago importo podemos 
hacer uso del mismo calculo del número 
anterior. 

^ Por escritura pasada en Gerona, 
ante Don José Maria Salamó, en 4 de 
junio de 1842, Don José F"elip Ropero, 
de la misma ciudad, compra al Estado 
«Toda aquella heredad nombrada Ball- 
»major, sita en. el vecindario de Roset 



16 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



»parroquia de Cervià... con las tierras 3' 
»posesiones que en el dia... y son las 
»siguientes. Primo la indicada casa o 
»heredad, su cabana y era: Otro sí, la 
Dpieza llamada la Quintana: Otro sí, la 
»pieza llamada el Huerto; Oti-o sí, la pie- 
»za llamada Carn Drats ó Feixa Rosella: 
»Otra sí, la nombrada la Coromina: Otro 
»sí, la que se llama Cam Ribas, o Ver- 
»mell: Otro sí, la que se llama Feixa del 
»Arefi: Otro sí, la nombrada tambien del 
»Aren: ademàs otra nombrada del Aren: 
»Otro sí, la llamada Cam de allà, ó Cam 
»de Pares: Otro sí, la nombrada Feixa del 
»Puig: Ademàs otra llamada tambien 
»Feixa del Puig: Otro sí, la nombrada las 
»Morellas: Otro sí, la que es parte vina 
»parte closa y parte yerma. Ademàs otra 
»yerma: Otro sí, y íinalmente la que es 
»bosque». 

Precio 104,000 reales, iguales a 5,200 
duros. Paga la quinta parte enGerona, a 
5 de noviembre de 1841 , con títulos del 5 
por ciento. El quinto son 1,040 duros. A 
la sazón los títulos del 5 estaban en la 
Bolsa de Madrid al rededor del 29 por 
ciento, y así el pago de los 1,040 duros 
importaria un desembolso de solos unos 
300 duros. 

Por escritura ante Don Narciso 
Grau y Mercader, pasada en Geronaa 19 
de mayo de 1843, Don Martín Arola, ne- 
gociante de Gerona, compra al Estado, 
procedentes de los Mercedarios de Gero- 
na, las íincas siguientes: 

l.^ Una casa con un huertecito a ella 
contiguo, de cabidaéstede '/le^e vesana, 
sita en el termino de Medina. Hàllase esta 
finca en la cara N. de la calle camino 
real. 

2.^ Una pieza de tierra sita en el dicho 
pueblo, de unas 4 vesanas, llamada Camp 
de Farga. 

3.^ Una pieza de tierra parte cultiva 
y parte yerma, sita en Mediflà, de unas 
3 V2 vesanas, llamada Vall•llovera. 

Precio: 31,600 reales, iguales a 1,580 
duros: de los que en Gerona, a 28 de junio 
de 1842, paga la quinta parte con un titu- 
lo del 5 por ciento. El quinto es 316 du- 



ros. El dia 27 de junio estos títulos en 
Madrid se cotizaron al 34 por ciento. Así 
los 316 duros se redujeron a unos 107. 

Esta escritura se halla en el protocolo 
deSalamó. 



ARTÍCULO CUARTO 

NUESTRA SENORA DE LA MERCED, DE 
CASTELLÓN DE AMPURIAS 

La Comunidad de Castellón en 1835, se 
componia de los pocos siguientes reli- 
giosos: 

Comendador: Padre Fr. Joaquín Bau- 
les. 

Padre Fr. Amelio Viver. 

Padre Fr. MatíasBaxeras, Presentado. 

Padre Fr. Nicolàs Vilalba. 

Fr. Jaime Bujons, lego. 

Fr. Salvador N. (1). 

De la pacífica exclaustración de los 
cenobios de esta villa de Castellón, ya, al 
tratar de sus Franciscos y Dominicos, 
dije lo bastante; holgara repetirlo ahora, 
viniendo como viene comprendido en 
lo explicado este convento de la Merced. 

Salidos de sus conventos los frailes de 
esta villa, los objetos de sus casas eran 
trasladados a las de particulares, «igno- 
»ro, me dijo un anciano, si por mal fin ó 
»por bueno». Unos los llevarían por 
bueno, o sea en depósito, y otros por 
malo, o sea para robarlos. De todos mo- 
dos el Estado se apodero de muebles y 
efectos, ignoro cuàntos ni cuàles, los 
que vendidos por él en pública subasta, le 
produjeron 615 reales 8 maravedises (2). 

Ha muchos anos que el convento fué 
derribado, quedando solo, cuando lo visi- 
té en 1899, una corta parte del piso bajo. 
Entonces poseía el local un sefíor Nou- 
vilas. 



(i) Cuaderno del P. José Antonio Garí, citado. 

(2) Archivo provincial de Hacienda de Barce- 
lona: Legajo «íSj/. — Monasterios y Conventos.» 
Cuaderno 27. 








o 

•*- 


z 




3 


UJ 

O 




13 

73 


< 




« 


s 






■"■ 




M 


< 




O 


D 




rr 


n 








1 1 




H 


o 




z 






< 








fti 




< 


< 




z 

o 


D 




lU 


H 




u 






« 


< 




< 


J 




CQ 


U-) 




w 


D 




D 






D 






W 






U 






o; 






w 








o 



o 

H 
c/) 

< 
u 



< 
z 

o 

tu 

o 

u 
Q 

D 

U 

d; 

ÜJ 



o 
o 



MERCEDARIOS 



17 



Igl Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona a 1.° de enero de 
1845, Don Francisco de Nouvilas, de Cas- 
tellón de Ampurias, compra al Estado 
«el edificio junto con su huerto o patio 
»que fué convento de Mercenarios, sito 
»en la villa de Castellón de Ampurias, el 
»cual contiene una superfície de 22,000 
»pies cuadrados: consta de piso bajo y 
»principal: esta construido de cal y canto 
»y parte en estado ruinoso; y linda por 
»oriente parte... y parte con una calle; 
»por mediodia con la que va al portal de 
»Santa Maria; por poniente con una ca- 
»rretera, y...» 

El precio fué 117,030 reales, iguales a 
5,851 duros 10 reales: los que, deducido 
el 18 por ciento, el mismo dia 1.° de enero 
de 1845 pago en Gerona con titulos de la 
Deuda sin interès por todo el valor no- 
minal de ellos. Calculemos: el 18 por 
ciento de 5,851 duros es 1,053. Deducido 
de 5,851, quedan 4,798. Los titulos sin 
interès, en los postreros días de diciem- 
bre de 1844, estaban en Madrid a 7 Vs Por 
ciento, y asi los 4,798 duros quedarían 
pagados con entregar unos 350 duros, y 
el precio de 5,851 duros reducido a es- 
tos 350. 

^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 22 de mayo de 1841, 
Don José Gibert, de Castellón de Ampu- 
rias, compra al Estado, procedente de 
los Mercedarios de Castellón: 

1.° La primera suerte del campo lla- 
mado la Era, de 6 vesanas, situado en 
Castellón. 

2.° La segunda suerte del mismo cam- 
po, de 6 vesanas, también comitales, que 
estan junto al camino de las Bernedas. 

3.° El campo llamado del Barret, situa- 
do en Castellón, de 5 vesanas, que linda 
por E. con el camino que va a Figueras. 

4.° El campo llamado del Terraplé, en 
Castellón, de unas 10 vesanas comitales, 
que linda por S. con el camino que de 
Castellón va a Fortià y por N. con la 
carretera de Figueras. 

El precio fué 170,270 reales, iguales a 
8,513 duros 10 reales: de los que en Gero- 



na, a los 10 de diciembre de 1840, pago el 
quinto con titulos del 5 y del 4 por ciento, 
circunstancia que reduciría el desembolso 
a cosa de un cuarto de la cantldad. 

^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 20 de abril de 1844, Don 
Antonio Forment, de Castellón, compra 
al Estado, procedente de los Mercedarios 
de Castellón, el campo llamado del Co- 
langrés, de unas 5 vesanas comitales, sito 
en Castellón, por el precio de 11,550 rea- 
les, iguales a 577 duros 10 reales: de los 
que en Gerona, a 10 de diciembre de 1840, 
paga el quinto con un titulo del 5 y me- 
tàlico equivalente a otro del 5 al tipo de 
25 r. 30 m. y un documento interino del .4 
y un piquito en metíllico. 

1^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 15 de marzo de 1841, 
Don Rafael Dalfau, del comercio de Fi- 
gueras, compra al Estado las dos partes 
en que fué dividido el campo de los Mer- 
cedarios de Castellón de Ampurias, lla- 
mado dels Pilayis, sito en Castellón. La 
primera suerte, o sea la de E,, consta de 
unas 6 vesanas comitales, y linda por N. 
con el camino de Castellón a Fortià. La 
segunda, o de O-, consta de unas 6 vesa- 
nas también, y por N. linda con el dicho 
camino. 

El precio de la 

primera fué. . 37, 400 r. = 1,870 duros 
De la segunda fué. 52,000 r.=2,600 » 



Suma. 



89,400 r. =4,470 duros 



Pago la quinta parte en Gerona, a 21 de 
noviembre de 1840, con titulos del 5 y del 
4 por ciento. Respecto al desembolso que 
esta quinta parte exigió puede hacerse un 
calculo semejante al de las dos ventas 
anteriores. 

Ü Por escritura ante Don Ramon Vi- 
fías, en Gerona a 28 de junio de 1845, 
Don Juan Ayats, del comercio de Barce- 
lona, compra al Estado, procedente de 
los Mercedarios de Castellón de Ampu- 
rias, el campo llamado Codró de las Ber- 
nedas, sito en Castellón, de unas 3 vesa- 
nas comitales, de secano, por el precio de 

2 



18 



LIHKO ri;ilCi:RO. — capitulo ^•|G^;StMOSEOUNI)0 



16,000 reales, o sea 800 duros: de los que, 
en Gerona a 11 de diciembre de 1840, 
pago el quinto y la primera octava parte 
con un titulo del 5, y se le abona por el 
adelanto de la octava el 5 por ciento 
de ella. 



ARTICULO QUINTO 

COLEGIO DE SAN PEDRÓ NOLASCO, 
DE TARRAGONA 

LiSTA DE LA COMUNIDAD DE 1835. 

. Rector: Padre Fr. Nicolàs Moré, Pre- 
sentado. 

Reg"ente de estudiós y bibliotecario: 
Padre Fr. Magín Ferrer, Presentado. 

Lector de Teologia: Padre Fr. Andrés 
Moragas. 

Lector de Teologia: Padre Fr. Miguel 
Xancó, Presentado. 

Padre Fr. Rafael Gener. 

Padre Fr. Pablo Capdevila. 

Fr. Felipe Tusquets, Colegial o estu- 
diante. 

Fr. José Antonio Garí, Colegial, Dià- 
cono. 

Fr. José Balagueró, Colegial. 

Fr. José Sadurní, Colegial. 

Fr. Antonio Pujolar, Colegial. 

Padre Fr. Ignacio Rogent, Colegial, 
presbítero. 

Fr. Ignacio Ribas, Colegial. 

Fr. José Reig, Colegial. 

Fr. Jaime Jover, Colegial. 

Fr. Juan Ballús, Colegial. 

Fr. Antonio Artells, Colegial. 

Fr. Tomàs Sistachs, Colegial. 

Fr. Juan Vinas, Lego. 

Fr. Rafael Gener, Lego (1). 

En mi obra anterior encarecí, con jus- 
tícia, el talento, disposición y saber del 
Regente de Estudiós, Padre Magín Fe- 
rrer, del cual se me hicieron encarecidos 
elogios; y no hay por qué aquí repetirlos. 



(i) Padre José Antonio Gari, Libreta de va- 
rias..., citado. 



La Orden tenia en Barcelona, en el 
convento principal de ella, el noviciado y 
las clases de Filosofia; y en Tarragona 
las de Teologia. Los Lectores turnaban 
en estàs disciplinas, de modo que cada 
curso de alumnos tenia siempre el mismo 
maestro, el cual lo tomaba en Filosofia y 
seguia ensefiàndolo en Teologia. A la sa- 
zón los Lectores de esta ciència eran los 
arriba aquí nombrados, y el de Filosofia 
el Padre Juan Guix, residente, como se 
dijo en su dia, en Barcelona. 

Desde el incendio de los conventos de 
la muy vecina villa de Reus, los frailes 
de los de Tarragona estaban dominados 
de fundado temor y espanto; de modo 
que los Mercedarios ya no pernoctaron 
en su casa, sinó en la de particulares. La 
diligència de Barcelona salía comúnmen- 
te de esta ciudad a las tres de la madru- 
gada, y llegaba a Tarragona a las dos de 
la tarde; mas en la madrugada del 26 
de julio, como por razón del incendio de 
los conventos se tuvieron cerradas las 
puertas de la ciudad, no pudo partir a la 
hora acostumbrada, y llego a Tarragona 
entre seis y ocho de la tarde. «Yo,» me 
dijo el Padre Garí, «supe la novedad es- 
»tando ya en la casa donde pernoctaba». 
Y me anadió el Padre Rogent: «El Prior 
»al despedirme el 26 me indico que el dia 
»siguiente fuera al convento tempranito, 
»y en ayunas para celebrar una de las 
»Misas que se cantarían para los Merce- 
»darios asesinados el ano anterior en Ma- 
»drid. Mas al llegar al convento hallo las 
»puertas abiertas, y que los frailes habían 
»huído, quedando ya unos pocos, de los 
»que el penúltimo salió à las nueve y yo à 
»las once» (2). Efectivamente, habían que- 
dado allí Fr. Garí, Fr. Tusquets, Fr. Sis- 
tachs, que, con Rogent, sumaron cua- 
tro. Éste, como presbítero, repartió todas 
las sagradas Formas a dos de los presen- 
tes que estaban en ayunas (3). Salieron 



(2) Relación del P. Joaquin Rogent o Rogen. 
Barcelona 3 de mayo de 1880. 

(3) Relación del P. José Antonio Gari. Barce- 
lona 23 de diciembre de 1886. 



MERCEDARI03 



19 



los religiosos disfrazados. Y continua 
Rogent: «Llamé gente, é hice sacar cuan- 
»tos objetos pude, però à eso de las once 
»comparecieron cuatro hombres del Puer 
»to, y con garrotes se entretuvieron en 
»destrozar las ventanas. Les increpé que 
»quién les había autorizado para tal des- 
»afuero. Uno de ellos me contesto con 
»un gesto de imposición de silencio y 
»de amenaza. Comprendí que estabamos 
»perdidos, busqué persona que me acom- 
»panase, y salí» . 

La noche del 26 el Gobernador firmo 
los pasaportes, y el 27 marcharon todos 
los frailes de los conventos de Tarrago- 
na, vestidos de seglares. El Padre Rector 
del Colegio iMercedario, hijo de Tossa, 
alquiló una tartana; y en ella, acompa- 
fiado de Fr. Garí, de Villanueva, Fr. Sa- 
durní, de San Juan de las Abadesas, y 
Fr. Felipe Tusquets, de Barcelona, par- 
tieron camino de Villanueva y Geltrú. 
En el transito el tartanero les dijo: «Si no 
»hubiese venido à acompafíar A VV., hu- 
»biera ido à acompafíar al Padre Pedró, 
»agustino, que es el maestro de mi hijo; 
«y à fe mia que el Padre Pedró ha alqui- 
»lado la tartana a un gitano que no me 
«inspira confianza». Como diré al tratar 
de los agustinos, el gitano en el camino 
mató al Padre Pedró (1). 

«Dos colegiales Fr. José Balagueró y 
»Fr. Jaime Jover, el primero natural de 
»la Donsell y el segundo de Vallbona 
»de las Monjas, A causa de la guerra 
»tuvieron que pasar por Barcelona para 
»llegar à sus casas. Al entrar en la ciu- 
»dad sufrieron las angustias de la muer- 
»te, porque se echó de ver su condición 
»de frailes, y fueron insultados y perse- 
»guidos por una turba de canalla con tal 
»gritería, amenazas y furor, que se cre- 
»yeron perdidos. Refugiàronse en el za- 
»guàn de una casa, mas la canalla no 
»cejaba en sus alaridos de que son frai- 
■hles, mneran, miieran; hasta que algu- 



(i) Relación citada del P. Gari de 21 de di- 
ciembre de 1886. 



»nas buenas personas les ampararon, y 
»la canalla se disperso. 

»Otro colegial, natural de Barcelona, 
»se vino tambien à su casa, y à pesar de 
»haber entrado en ella con todo disimulo 
»por una puerta trasera, fué visto; y lue 
»go los mismos vecinos con mil amena- 
»zas en contra de él y en contra de su 
»padre, les obligaron à trasladar el fraile 
»à la Ciudadela , para allí tenerle se- 
»guro » (2) . 

Un setentón de Tarragona oyó de boca 
de un fraile de esta casa, llamado Juan 
Casassas, la narración siguiente: «Uno 
»de nuestros frailes de aquí, salidos todos 
»los de nuestro colegio, sento plaza de 
»miguelete. Yo» (Casassas) «me fui, 
»como los demas, por mi lado. Aunque 
»vestía de seglar, y me había dejado cre- 
»cer el cabello, fui tenido por fraile por 
»unos migueletes que notaron residuos 
»del cerquillo, y presó. Determinaron 
Ȏstos fusilarme el dia siguiente. Durante 
»la noche noté que el centinela de mi 
»aposento daba cabezadas por razon del 
»sueno, y aprovechàndolas tiréme por 
»una ventana. Gai en un campo inunda- 
»do, y al ruido de mi caida en el agua 
»corrió el centinela à la ventana, y dis- 
»paró su fusil. Pasó la bala rozàndome, 
»y al pegar en el agua y barro, las salpi- 
»caduras diéronms en el rostro. Corri 
»de noche por cultivos y bosques, y como 
»viese luz en una casa de campo, coléme 
»en ella pidiendo auxilio. La buena gente 
»dijéronme que me aguardase un poco, 
»pues tenia que pasar una partida carlis- 
»ta, y podria agregarme à ella. Efectiva- 
»mente pasó la partida, y en ella senté 
^>plaza. Andando el tiempo y las acciones 
»de guerra, Uegué à ser su jefe. 

»Un dia tuvimos vívo fuego con los 
»migueletes, y les vencimos y dispersa- 
»mos. Yo, à caballo, corri al abrigo de 
»una pared para cortar la retirada à los 
»que huian. Levantado en alto el sable 



(2) Continuación de la Crònica de la Merced 
por el citado P. José Antonio Gari. 



20 



LIBUO TERCERO. — CAPITULO VIGi:SIMOSEGUNDO 



»esperaba que saltarà la pared algun mi- 
»guelete para matarle, y he aquí que el 
»primero que salta fué el miguelete frai- 
»le. Le conocí de pronto, detuve el sabia- 
»zo, y dicléndole Nucstra Madre te sal- 
»ve, le dejé escapar.» 

Este relato aseguraba el setentón que 
lo tenia de boca del mismo Casassas, quien 
se lo había hecho cuando con motivo de 
la fiesta de la traslación de la imagen de 
la Merced del hospital al convento, dicho 
Casassas estuvo en Tarragona, siendo 
beneficiado de San Hilario Sacalm. Sin 
embargo, la imparcialidad me obliga a 
notar que en la lista de los individuos de 
esta casa de Tarragona, procedente de 
la muy autorizada y cuidadosa pluma del 
cronista Padre Garí, no figura ningún 
Fr. Casassas. Quizà este religioso y el 
trocado en miguelete procedían de otro 
cenobio. Para evacuar citas pregunté 
en San Hilario si hubo allí el tal exclaus- 
trado y resulto ser verdad, anadiéndome 
que era hijo de Taradell y que murió, a 
los setenta y cuatro afios de edad, en 20 
de mayo de 1872. 

A una circunstancia casual debíó su 
salvación la biblioteca de esta casa. En 
1834, cuando el còlera morbo invadió a 
Tortosa y Barcelona, se proyectó, aun- 
que no se ejecutó, convertir el edificio de 
la Merced, de Tarragona, en hospital de 
apestados, y con este motivo la biblioteca 
paso a la habitación de un canónigo ami- 
go de la casa (1). 

Ausentados los frailes, su iglesiay par- 
te del convento sirvió primero para Par 
que de artilleria. Màs tarde un varón 
caritativo de nombre Jacinto, vulgar- 
menie conocido por Ci'nto, obtuvo de la 
Diputación y del Ayuntamiento la parte 
de edificio no ocupada por el ramo de 
guerra, y en ella alojó los expósitos. 
Cuando el coronel Coello en 1858 publico 
su mapa de la provincià, o tomo los da- 
tos para dibujarlo, la mayor parte del 



(i) Me lo dijo el P. Gari, que fué quien cuidó 
del traslado de los libros. 



edificio continuaba en poder del ramo mi- 
litar, pues él en su dicho mapa lo apelli- 
da cuartel. Màs tarde la Diputación y el 
municipio construyeron un parque de 
Artilleria, y entonces todo el convento 
quedo trocado en Casa provincial de 
Misericòrdia, donde son acogidos los ex- 
pósitos, huérfanos y demàs ninos desam- 
parados. En esta ocasión se afladió un 
piso alto al edificio. Desde el momento 
en que los militares desocuparon el tem- 
plo, un senor apellidado Cadena, muy 
devoto de la Virgen de la Merced, resti- 
tuyó desde el hospital (adonde había ido 
a parar después de la exclaustración) a 
su templo la imagen de aquella Senora. 
Hoy continua el convento siendo Casa 
de Misericòrdia, y el templo su iglesia o 
capilla. 

Ya en varios lugares llevo explicado, y 
conviene aquí reproducirlo para inteli- 
gencia de la venta de los bienes de este 
convento, que hasta los afios aproxima- 
damente de 1825 el colegio mercedario 
estuvo situado en Barcelona, en la Ram- 
bla de Santa Mònica, junto a la calle del 
Arco del Teatro; però que en dicho afio 
y los próximos posteriores se le traslado 
a Tarragona, edificando la Orden casas 
de alquiler en el solar de Barcelona para 
con su producto sostener mejor el co- 
legio. 

También para la inteligencia de las 
indicadas ventas por el Estado debò re- 
petir lo que de los bienes de este con- 
vento escribí en mi obra anterior, a saber: 
«Para la manutención del colegio, cuyos 
»individuos, tanto maestros cuanto dis- 
»cípulos, ocupados en los estudiós, no 
»podían proporcionar entradas de fondos, 
»la casa poseía las siguientes propieda- 
»des: 1.° Una fila de siete casas en la 
»Rambla de Santa Mònica, que abarca- 
»ban desde el colegio hasta la esquina de 
»la calle de la misma Santa, a las que, 
»trasladado éste à Tairagona, se agre- 
»garon las tres que la Orden construyó 
»en su lugar de él, formando asi el núme- 
»ro total de diez, que abrazaban desde 
»el Arco del Teatro hasta el nombrado 



MERCEDARIOS 



21 



»callejón. Las siete primeras en 1823, 
Ȏpoca en que fueron vendidas por el 
»Estado, estabansenaladascon los núme- 
»ros del 4 al 10 inclusive; en 1845 las 
«escrituras en que el Estado reconoce la 
«llamada propiedad de los compradores 
»de aquel ano, las nombran con los di- 
»chos números, à los que llaman antigues 
»y con otros que apellidan nuevos y 
»son dos unidades mas bajos». Recorda- 
das estàs noticias referenPss a las casas, 
vengamos a las ventas de todas los bie- 
nes del colegio: 

^ La casa de la Rambla de número 
antiguo 4, y moderno, o sea de 1845, 2, 
lindaba a E. con la nombrada Rambla de 
Santa Mònica; a S. con el callejón de la 
misma Santa; a O. con honores de Don 
Pedró Castelench; y a N. con la casa nú- 
mero 5 también del colegio. Por remate 
de 27 de enero de 1823 fué vendida por el 
Estado a Don Franciscoinglada, de Bar- 
celona, senalàndose el precio de 1.351,000 
reales, iguales a 67,550 duros. Inglada 
tomo posesión de la casa, però a la caida 
de la dominación constitucional fué des- 
poseido, y la casa restituída a la Orden 
mercedaria. Perpetrada la exclaustra- 
ción, Inglada entro de nuevo en la po- 
sesión; mas como en 2 de octubre de 
1845, fecha de la escritura ante Clavillart, 
Inglada había muerto, el Estado, poreste 
documento, reconoce propietària a su 
heredera Dona Dolores Moragas é Ingla- 
da, como se escribía entonces, o sea Dona 
Dolores Moragas de Inglada, como se 
€scribiría hoy. 

^ Por escritura ante Clavillart, de 2 
de octubre de 1845, se realiza otro tanto 
con la siguiente casa, senalada de núme- 
ro 5, antiguo, y 3, moderno o de 1845. En 
remate de 27 de enero de 1823 fué ven- 
dida a Don Francisco Llorens, de Barce- 
lona, llegando el precio a 1.300,000 rea- 
les, o sea 65,000 duros; se le dió posesión, 
se le desposesionó, y después de la ex- 
claustración de 1835 se le reintegra en 
la posesión. Y como en la fecha de la 
escritura Don Francisco Llorens había 
muerto, se otorga esta a favor de su con- 



1 sorte y heredera Dona Antònia Llorens 
y Pina, o mejor dicho. Dona Antònia Pi- 
na viuda de Llorens. 

1^ La casa con jardín, senalada en 
1823 de número 6, y en 1845 de 4, lindaba 
a E. con la Rambla; a S. con la número 
5; a O. con Don Pedró Castelench, y a 
N. con la número 7. En remate de 27 de 
enero de 1823 la compro Don Francisco 
Fontanellas, del Comercio de Barcelona, 
por el precio 1 .21 1 ,000 reales, o sea 60,550 
duros. Pasadas todas las mismas peripe- 
cias de las anteriormente citadas casas, 
se otorga ahora, ante Clavillart, en 28 de 
noviembre de 1845, escritura de recono- 
cimiento de propiedad a favor de dicho 
Fontanellas. 

^ La número 7 antiguo fué comprada 
por el mismo Fontanellas en el mismo 
remate de la anterior, y se le reconoce 
la propiedad por la misma escritura, difi- 
riendo solo el precio, que fué de 1.301,000 
reales, iguales a 65,050 duros. 

#^ La casa número 8 antiguo, 6 en 
1845, casa con jardín, lindaba a E. con la 
Rambla, a S. con la numero 7, a O. con 
honores de Don Pedró Castelench, y a N. 
parte con la número 9 de la Rambla y 
parte con las números 12 y 13 de la calle 
del Arco del Teatio. Rematóse en 27 de 
enero de 1823 a favor de Don Juan Roig 
y Jacas, por el precio de 1.058,000 reales, 
equivalentes a 52,900 duros. «Y como el 
»referido Don Juan Roig y Jacas, en 6 
»de septiembre del propio ano declaro... 
»haber ofrecido el dicho precio del rema- 
»te à. nombre y por comision de Don Juan 
»Planas y Mas, del Comercio de Villa- 
»nueva y Geltrú»; se dió posesión de la 
casa al sefior Planas. Desposeído Planas 
a la caída de los constitucionales, fué 
reintegrado después de la exclaustración 
de 1835; mas muertos Planas y su here- 
dero de confianza Roig y Jacas, por es- 
critura ante Clavillart, de 22 de noviem- 
bre de 1845, se reconoce la propiedad de 
la casa a favor de Dona Gertrudis Roig 
y Gustems (Gertrudis Gustems de Roig) 
en «calidad de administradora de la he- 
»rencia de confianza del citado Planas». 



22 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



#Sl La casa senalada en 1823 con el 
número 9 de la Rambla, en 1845 con el 7, 
tenia jardín, y lindaba a E. con la Ram- 
bla, a S. con la casa número 8, a O. con 
la número 12 de la calle del Arco del 
Teatro, que era del mismo convento, y 
a N. parte con el edificio del colegio con- 
vento, y parte con la número 10 del mis- 
mo cenobio. Rematada en 27 de enero de 
1823 a favor del nombrado Don Juan 
Roig y Jacas, del Comercio de Barcelona, 
por 1.201,000 reales, iguales a 60,050 du- 
ros, entro en la posesión de Roig, volvió 
en 1823 a la del colegio, y después de 
! 835 ala de Roig; mas como éste falle- 
. iese, ahora, ante Clavillart a los 7 de 
*liciembre de 1845, el Estado otorga es- 
rritura de reconocimiento de propiedad 
;i favor de Dona Gertrudis Roig y Gus- 
lems, como viuda, administradora y usu- 
fructuaria de los bienes de Juan Roig y 
tutora y curadora de los hijos. 

#^ Otro tanto de lo escrito en el apar- 
te anterior pasa con la casa número 
antiguo 10: la que lindaba «a Oriente con 
»la misma Rambla, à Mediodia con la 
»casa número 9, que tambien fué pròpia 
»del citado colegio, y en el dia lo es de 
»la compradora, y à. Poniente y Cierzo 
»con la casa número 1 1 , que fué igual- 
»mente propiedad del colegio, y en la ac- 
»tualidad lo es de Don Francisco Frade- 
»ra». El precio del remate de 27 de enero 
de 1823 llego a 480,000 reales, o sea 24,000 
duros, remate que recayóa favor de Don 
Juan Roig y Jacas, ya arriba mentado. 
Vino después la desposesión, y el reinte- 
gro en ella, y finalmente la muerte de 
Roig; y por lo mismo ahora, por esta 
escritura pasada ante Clavillart a 16 de 
enero de 1845, se otorga venta a favor de 
la viuda Dona Gertrudis Roigy Gustems, 
como administradora y usufructuaria 
de los bienes de su marido. 

ÜI Hasta aquí las casas de la Rambla, 
que tenia el colegio ya de antiguo. Si- 
guen ahora las que, al trasladar las cla- 
ses a Tarragona y derribar el edificio co- 
legio de Barcelona, la Orden levantó en el 
solar de éste. Por escritura ante Clavi- 



llart, de 5 de agosto de 1844, Don Fran- 
cisco Javier Fradera, de Barcelona, com- 
pra al Estado la casa número 11 de la 
Rambla, que tiene tres altos y jardín. El 
edificio medía 11,978 palmos cuadrados y 
el jardín 5,488. Lindaba a E. con la Ram- 
bla y a N. con las casas nuevas del mismo 
colegio. Fué el precio 2.105,000 reales, 
iguales a 105,250 duros; del que pago en 
Barcelona, a 4 de julio de 1838, la primera 
quinta parte, o Sea 21,050 duros, con títu- 
los del 4 y del 5 por ciento; circunstancia 
esta que redujo los 21,400 duros a unos 
4,210, ya que los títulos del 5 en aquella 
fecha se cotizaban a 21 por ciento y los 
del 4 a de 18 ^U a 21 por ciento (1). 

^ Rematóse en Madrid a favor de Don 
Francisco de Paula Puig la casa de nú- 
mero 10, que a seguir la numeración an- 
tigua fuera la 12 pròpia de este colegio; 
la que tenia entresuelo y dos pisos altos, 
y en lo edificado medía 5,180 palmos cua- 
drados, y 2,218 en el jardín. Lindaba por 
E. con la Rambla, por S. y N. con casas 
del mismo Colegio, con la 11 y la 13, y 
por O. con la de Don Pedró Teli. Puig 
pago en Madrid, a 19 de abril de 1837, la 
primera quinta parte del precio. Este as- 
cendia a 705,000 reales, o sea 35,250 duros, 
y por lo mismo, la quinta parte a 7,050 
duros, los que se reducirían a poca can- 
tidad según los valores con que fué satis- 
fecha. Màs tarde Puig vendió sus dere- 
chos a Don Jaime Ceriola, del Comercio 
de Madrid, y en 23 de abril de 1849 el 
Estado otorga escritura de venta a favor 
de dicho Ceriola. 

Igl La siguiente y postrera casa de su 
fila venia marcada de número 13, y lin- 
daba a E. con la Rambla, a S. y O. con 
Don José Martí y Llimona, y a N. con la 
calle de Trentaclaus, hoy apellidada del 
Arco del Teatro. Rematóse a favor de 
Don Juan Tomasino, quien transmitió su 
derecho a Don Antonio Xuriguer, a cuyo 
favor el Estado firmo escritura de venta 
ante Clavillart a 22 de abril de 1842. El 



(i) Cotización que se lee en la Gaceta de Ma- 
drid del 5 de julio de 1838, pàg. 4. 



MERCEDARIOS 



23 



precio fué 436,000 reales, iguales a 21,800 
duros, de los que se pago el primer quin- 
to en Barcelona, a los 22 de noviembre de 
1836, con títulos del 5 por ciento, los que 
como a la sazón se compraban a 28 V2 
por ciento (1), redujeron los 4,360 duros 
del quinto a 1,242 duros y 3 pesetas. 

#^ Pertenecía a este colegio la casa en 
1820 marcada de número 13, y en 1845 de 
número 2, en la calle de Trentaclaus, la 
que lindaba en 1820 a E. con la casa nú- 
mero 12 de la misma calle, pròpia del 
mismo colegio a S. con la casa número 
8 de la Rambla, igualmente pròpia del 
colegio; a O. con honores de Don Pedró 
Castelench, y a N. con la calle de Trenta- 
claus. Rematada en 3 de septiembre de 
1822 a favor de Don Miguel Sahuch, del 
Comercio de Barcelona, por 362,000 rea- 
les, o sea 18,100 duros, fué restituïda al 
colegio en 1823, y en 22 de septiembre de 
1835 devuelta a Sahuch. Muerto éste, el 
Estado otorga escritura de venta a favor 
del sucesor Don Pedró Sahuch, siendo 
notable que en esta escritura el notario 
omitió, sin duda por involuntario olvido, 
la fecha, bien que se halla el documento 
en el protocolo de 1845. 

#^ De la casa número 12 de la misma 
calle no supe hallar la escritura de ven- 
ta^ que de seguro se efectuo. 

1^ Por escritura ante Clavillart, de 19 
de septiembre de 1845, el Estado recono- 
ce que Don Miguel Piera, galonero de 
Barcelona, en remate de 10 de enero de 
1823, adquirió una casa de campo y una 
pieza de tierra de 2 cuartas sitos en San 
Andrés de Palomar, propias de este cole- 
gio, por el precio de 40,200, reales iguales 
a 2,010 duros. Desposeido Piera en 1823, 
readquiere la posesión en 1835, y ahora 
en 1845 la escritura de compra. 

#^ Por escritura ante el mismo notario, 
pasada en 13 de diciembre de 1848, Don 
Juan Antcnio Tresserras redimió al Es- 
tado un censal de pensión anual de 120 
libras (64 duros) propio del colegio. Y 



(i) Cotización de la Gacela de Madrid del 
mismo dia. 



omito las redenciones de menor pensión 
para evitar la fatiga. 

#^ Ignoro el cómo y cuàndo de la ven- 
ta, que sin duda otorgó el Estado, de la 
«Casa de Campo en el termino de Santa 
»Perpétua con unas 30 cuarteras de rega- 
»dío y otras tierras parte bosque, parte 
»vina, parte de pan llevar», que, según 
una nota del que fué secretario del Ayun- 
tamiento de Barcelona senor Sanpons, 
poseía este colegio; bien que debò confe- 
sar que mucho me extrana que en mis 
prolijas pesquisas no haya hallado noti- 
cia de tan rica finca. 

Hasta aquí las fincas y derechos radi- 
cados en nuestra provincià de Barcelona: 
siguen ahora algunas propiedades sitas 
en la de Tarragona. 

#!■ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 23 de octu- 
bre de 1847, Don Juan José Torrell, de 
Tarragona, compra al Estado, proceden- 
te de los Mercedarios de la misma ciudad, 
tres solares sitos en la bajada de la Puer- 
ta del Rosario de esta ciudad, que lindan 
a E. con dicha bajada, y a O. con la mu- 
ralla de la nombrada puerta, y a N. con 
la expresada puerta. EI precio fué 2,400 
reales, o sea 120 duros: de los que, en 
Tarragona a 8 de octubre de 1847, pago 
el quinto con títulos del 5 y 4. El quinto 
son 24 duros. Atendiendo a que en esta 
època del pago los títulos del 5 no llega- 
ban al precio del 20 por ciento, compren- 
derà el menos avisado que los 24 duros 
pararían en unos 5 duros. Tal baratura 
llegarà a lo risible si no fuese deplorable. 

li Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 15 de junio 
de 1847, Don Ignacio Llanes, de Tarra- 
gona, compra al Estado, procedente de 
los Mercedarios de la misma Ciudad, «una 
»pieza de tierra viíla y oi i vos de cabida 2 
»jornales poco mas ó menos», sita en el 
termino de Tarragona, partida Mongons, 
que por O. linda con la carretera de 
Constantí, por el precio de 52,000 reales, 
o sea 2,600 duros: de los cuales, en Tarra- 
gona a 14 de junio de 1847, paga la quinta 
parte y la primera octava con títulos del 



24 



LIBRO TF.RCERO. 



•CAPITULO VIGLSIMOSEGUNDO 



5 y del 4. El quinto son 520 duros: el oc- 
tavo 325: ambos juntos 845 duros. Como 
en estos tiempos los títulos del 5 estaban 
aproximadamente al 20 con tendència a 
bajar, de aquí que sea muy ló^ico pensar 
que los 845 duros quedarían convertides 
en menos de su quinta parte, o sea en 
menos de 169 duros. 

ÜI Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 30 de junio 
de 1847, Don Buenaventura Morera, de 
Tarragona, compra al Estado, proceden- 
te de los Mercedarios de Tarragona, la 
pieza de tierra vifia y olivos, de 2 jorna- 
les, sita en Tarragona, partida Mongons 
(es la mitad de la total, formada por esta 
y la de la escritura anterior), por el precio 
de 52,000 reales, 2,600 duros, de los que, 
en Tarragona a 28 de junio de 1847, pago 
el quinto con 1,001 reales metàlico en 
equiralencia de 5,200 en títulos del 5 com- 
putado, al 19 V4. mas el aumento de 20 
reales por el 2 por ciento. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 19 
de abril de 1844, Don José Beses y Don 
José Maria Batlle compran al Estado el 
huerto de tres cuartos de jornal, situado 
en Tarragona, junto al convento de Mer- 
cedarios, que lindaba a E. y O. con la 
Muralla; por el precio de 23,201 reales, o 
sea 1 ,160 duros: de los que, en Tarragona 
a 25 de febrero de 1844, pagan el quinto 
con el metàlico 881 r. 21 m. equivalente en 
títulos del 5 a 4,640 r. 7 m. computado al 
19 por ciento, y equivalente ademàs al 2 
por ciento del metàlico Es decir, que los 
881 reales 7 mar. pagan los títulos del 5 y 
el 2 por ciento del metàlico. 

A lo que se ve por el siguiente asiento 
de la administración de los bienes de re- 
gulares ejercida por la Amortización lue- 
go de salidos los frailes, en 1835 todavía 
existían restos del derribo del antiguo 
colegio de la Rambla de Barcelona. Dice 
así el asiento: «1835.— Un particular por 
»valor en venta en pública subasta de 
»una partida de piedra de sillería, mam- 
»postería y pavimento, procedente de la 
»demolición de los claustros de este Cole- 



»gio, cu3'o comprador solicitó no constase 
»su nombre... adeudó» (1) y pago. 

En el Archivo de la Delegación de Ha- 
cienda de Tarragona, a pesar de que sus 
manuscritos procedentes de conventos 
pasaron a Madrid, queda un volumen del 
Libro del Gasto, que comprende desde 
el principio de 1761 hasta 1.° de enero 
de 1826. 



ARTICULO SEXTO 

NUESTRA SENORA DE LA MERCED, 
DE TORTOSA 

Deia Comunidad de esta casa no poseo 
noticias. Este cenobio no formaba parte 
de la provincià regular catalana, sinó de 
la valenciana; y por lo mismo ningún 
dato de él existe, ni en el archivo del 
convento de Barcelona que llevo regis- 
trado, ni en el del provincialato. Sé, sin 
embargo, que el templo que Uegó al 1835 
contaba entonces dos siglos de existèn- 
cia, pues fué inaugurado en 1628. 

De sus religiosos de los tiempos pos- 
treros escribía en 1904 un eruditísimo 
tortosino: «En los últimos afíos de la 
»vida monacal les vemos consagrados à 
»la enseíïanza que de ellos recibieron 
»nuestros padres en el primer tercio del 
»siglo anterior, recordando aun al Padre 
»Luis Marsal de Burriana, no hace mucho 
»fallecido en su país como ultimo resto 
»de aquella gloriosa milícia, que por es- 
»pacio de ochocientos afios peleó por la 
»fe y el rescate de los cautivos cristia- 
»nos» (2). 

Ya en varios articules de este Libro III 
llevo explicado el modo tranquilo, o sin 
persecución violenta, de la exclaustra- 
ción de Tortosa de 1835. No debò repetir 



(i) Archivo provincial de Hacienda de Barce- 
lona. Legajo: ((i8yy. — Monasterios y Conventos.)^ 
Cuaderno 7. 

(2) D. Federico Pastor y Lluís, en el Correo 
Joseíino. Númerc de enero de 1904, pàg. 2. 







z 






< 




■ttJ 


ÜJ 




cS 


D 




C4 


a 


^ 


hn 




O 


o 


< 


o\ 


o 


!Y. 


1— < 


IL. 


D 




~ ' 


H 






,-l 






r> 


<: 




( 1 


u 




f/1 


< 




tu 


u 
< 




<T* 






2 

O 


< 




U 


z 




< 
CQ 


CQ 
< 




UJ 


^n 




Q 


lü 




Q 






ÜJ 






U 






Qí 






tu 











^ 



itoiLTJariiL*? 








^.í'f 



1 












"""isfite:^ 



. .:»• " * n / y f 



fai'^• 



/ 



ly t :> f j j>• .♦ j^ 



5r.*lti"r^^-r«jrr=«F?,-V-,a N liti Hi" ■ i ii ^ ^- ^ " 



»072í!Elí^i^íf# 




z 

< 



< 


n 




A 


( 1 




U 








O 




( -) 


U 




oc 


< 




< 


[I- 




CQ 


< 




w 


O 


• 


D 


O 


Dí 




H 


tu 


n 


O 


u 


ni 


t. 


u 


( ) 




u 


d; 


-OJ 


z 


UJ 


n 


< 


S 


u- 


ce 

o 


<í 






_) 


, 


z 




J 


w 


tu 


< 




D 


D 


< 




H 


oa 


d; 


U 


< 


O 


< 


H 


'> 




í'í 


<* 


J 


lU 


S 


< 


<n 


o 


o 


D 


CQ 
< 


d; 




Uü 


H 


Q 


Cií 







MERCEDARIOS 



25 



lo dicho. La suerte ulterior del edificio 
van a explicarnosla los siguientes textos. 

Por el «inventario de los efectos, pape- 
»les,...» de los conventos de Tortosa, que 
copié arriba en el articulo 4.° del capi- 
tulo XVIII de este libro, sabemos que en 
1837 en la Merced, de Tortosa, habia un 
almacén de muebles, efectos y frutos a 
carg-o de la Amortización. 

1^ Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, pasada en Tarragona a 
21 de marzo de 1844, el Estado cede al 
Ayuntamiento de Tortosa como a Admi- 
nistrador del Hospital y Casa de expòsi- 
tes y huérfanos de Tortosa, el convento 
e iglesia de Mercedarios, de Tortosa, para 
dedicarlo a teatro y salón de bailes pú- 
blicos, mediante el peritaje y pago del 
cànon del 3 por ciento anual. El oficio en 
que se les transmite la noticia de la ce- 
sión dice: «La Junta de venta de Bienes 
»nacionales, usando de las facultades que 
»le confiere el decreto de 26 de julio del 
»ano anterior, ha tenido a bien ceder al 
»Ayuntamiento Constitucional de Torto- 
»sa el suprimido convento é Iglesia de 
»Mercenarios de la misma villa que soli- 
»citó para destinarle à Teatro y Salón de 
»bailes públicos; però con la condición 
»de que reconozca y se obligue à pagar 
»un cànon anual de tres por ciento sobre 
»su valor à justa tasacion sin cuyo requi- 
»sito serà nula y de ningun valor esta 
»gracia.... Dios.... Madrid 27 de mayo 
»de 1843». 

Los peritos nombrados para la valora- 
ción, al tratar del convento, escriben que 
«habiendo procedido al reconocimiento 
»del citado edificio y hemos hallado que 
»enteramente està denotado (sic) del todo 
»por haber servido hasta ahora de cuar- 
»tel, sin marços ni puertas interiores, 
»amanazando (sic) los techos ruina de 
»consideracion, que por este objeto ha 
»tenido que salir la tropa del edificio, por 
»tanto por el mal estado... ha resultado 
»que su valor en venta es 45,426 reales... 
xHabiendo procedido al mismo tiempo à 
»la valoración en venta y renta del buque 
(escribe buque por nave, ^o serd quisd 



que el templo iiavegaba por el Ebro 
como ligera navecilla?) «de la Iglesia del 
»mismo, la que hoy dia se halla el alma- 
»cen de la sal, la que enteramente ha 
«destrozado dicha Iglesia por el salobre 
»que este se entreducido al interior de 
»sus paredes... hemos hallado que su va- 
»lor en venta es de 29,433 reales... Tor- 
»tosa, 11 de diciembre de 1843». 

Pasaron, pues, en 1844 el templo y con- 
vento a manos del Ayuntamiento. 

«En 1850, quince anos después de la 
»exclaustración, al ser destinado el con- 
»vento à escuelas públicas, se convierte 
»su iglesia en teatro, llamado del Hospi- 
»tal de Santa Cruz». Para ello se cons- 
truyó escenario, palcos y se hicieron las 
demàs convenientes transformaciones. 
«En este destino continuo hasta 1879, en 
»que lo adquiere por compra à la Hacien- 
»da el Ilmo. Obispo Don Francisco Az- 
>:'nar, que lo cedió à la Acadèmia de la 
»Juventud Catòlica, recién creada. Esta 
»Asociaciòn albergóse en la ex-iglesia de 
«Mercedarios por espacio de quince anos, 
»atenta à sus laudables fines de propa- 
»ganda; mas viendo el estado ruinoso del 
»edificio, lo abandona, trasladandose à 
»otro local. Hubo entonces necesidad de 
»derribar la techumbre y algunos muros 
»que amenazaban derrumbarse, quedan- 
»do el solar convertido en un monton de 
»escombros por espacio de dos anos, has- 
»ta que por iniciativa del Rdo. D. Manuel 
«Domingo y Sol, y gracias à la generosi- 
»dad del actual Prelado, ilustrísimo Sefíor 
»Dr. D. Pedró Rocamora, se piensa y 
«proyecta volver la ex-iglesia à su primi- 
»tivo destino, como así se efectua, levan- 
»tando en ella un templo dedicado al 
«cuito y adoración permanente al Santí- 
«simo Sacramento, templo que acaba de 
»inaugurarse con toda solemnidad, coro- 
«nando gloriosamente los desvelos y sa- 
«crificios de su celoso fundador«. Enero 
de 1904 (1). Cuando en 1900 visité, no el 
templo entonces derruido, sinó el con- 
vento, éste, en los pisos altos, albergaba 



(i) d. Federico Pastor y Lluís. Lugar citado. 



26 



LIBRO TERCERO. 



-CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



las escuelas, y en el bajo las bombas 
contra incendios. 

«Varias U'ipidas sepulcrales halladas en 
»la iglesia al tiempo de la exclaustración, 
»atestiguaban por sus leyendas que algu- 
»nos de sus Comendadores y Maestres 
»dejaron huella brillante de su sabiduria 
»\^ prestigio» (1). 

Del Archivo de esta muy afiosa casa, 
56 documentos en 1871 paraban en el 
Histórico nacional de Madrid (2). Però 
como en 1909 el archivo de Hacienda de 
Tarragona, por orden de Madrid, mandó 
al Archivo Histórico Nacional buen gol- 
pe de papeles de los conventos, bien pu- 
diera ser que entre la multitud de los 
enviados se contaran algunos de esta 
Merced. Y esta circunstancia nos lleva 
naturalmente a pensar que si de los do- 
cumentos de la Merced, después de la 
deshecha tempestad de 1835, se ha salva- 
do medio centenar, debió antes contar 
con muchos màs, y debieron no pocos 
perecer en ella. 

Del paradero de los libros de los con- 
ventos de Tortosa he dicho también lo 
bastante en anteriores artículos. 

Los muebles de esta casa pasaron por 
los caminos y tramites que los de las 
demàs de Tortosa, es decir, que los mejo- 
res y de fàcil extracción fueron retirados 
por los frailes, gracias a la paz relativa 
de la exclaustración; y que de los restan- 
tes se apodero la Amortización y los 
vendió. He leido la «Relacion de los bie- 
»nes muebles pertenecientes al suprimido 
»convento de Mercenarios de la presente 
»ciudad» (Tortosa) «que yo Dom.° Tomàs 
«corredor Publico de la misma he vendi- 
»do en publica subasta en la Almoneda 
»de los mismos ejecutada en el dia de la 
»fecha...» Figuran en la resena obje- 
tos de escaso valor, y la suma total del 
producto de la venta solo ascendió a 327 
reales 33 maravedises, bien que los bo- 



(0 D. Federico Pastor y Lluis. Lugar citado. 

(2) Inventario de los fondos ó procedencias 
del Archivo histórico nacional. Madi id, iSy i, 
pàg. 181. 



rrones de la cifra impide ver si es esta o 
336 reales 33 maravedises (3). 

Veamos las ventas de los bienes: 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas, en Tarragona a 24 de diciem- 
bre de 1842, Don Benito Vicens, vecino 
de Madrid, compra al Estado «toda aque- 
»lla heredad llamada Hostal dels Frares, 
»con casa, molino aceytero, tres prensas 
»y dos rodetes, una casa pequefia y ora- 
»torio contiguo, de estension 69 jornales 
»con 1040 olivos 120 algarrobos..., sita en 
»el termino de Santa Bàrbara, que linda... 
»al E. con la carretera del pueblo de 
»Ulldecona», por el precio de 350,000 rea- 
les, o sea 17,500 duros: de los cuales 
paga la quinta parte en Madrid, a 24 de 
agosto de 1842, con títulos del 5 de la 
Deuda extranjera. 

1^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 14 
de diciembre de 1846, Don Joaquín Se- 
rralta, de Tarragona, compra al Estado, 
procedente de los Mercedarios de Torto- 
sa, «toda aquella heredad llamada de 
»Valer», situada en el pueblo de la Gale- 
ra, partida del Hostal del Gavax, de 40 
jornales, con una casa, la mitad sin teja- 
do y medio arruinada, plantada de 200 
olivos grandes y 200 pequenos, 10 alga- 
rrobos y cepas. El precio fué 60,500 rea- 
les, o sea 3,025 duros: de los que pago el 
quinto en Tarragona, a 6 de septiembre 
de 1846, con títulos del 4 consolidado me- 
tàlico 379 r. 3 m.: en equivalència de 
otro del 4 o sea 1849 r. 11 m.: y con me- 
tàlico 1,694 r. en equivalència de 6,066 en 
títulos del 5 consolidado, computados los 
primeros al 20 Va Y los segundos al 21 , 
hecho al pago el aumento del 2 por ciento 
del metàlico, o sea 41 r. 15 m. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 25 
de noviembre de 1841, Don Bernardo 
Torrell compra al Estado una pieza de 
tierra o heredad «de Plana, sita en el 
»término de la Ciudad de Tortosa, y par- 
»tida llamada del Fas de Berenguer>^, 



(3) Archivo de Hacienda de Tarragona. 



MERCEDARIOS 



27 



de 15 jornales y medio de algarrobos oli- 
vos y vina; por el precio de 8,010 reales, 
o sea 400 duros 10 reales; de los cualesen 
Madrid, a 9 de septiembre de 1841, pago 
la quinta parte con títulos de la Deuda 
del 5 y 4 y documentes interinos del 4. 
Por la insersión de un poder y las expre- 
siones de la Carta de pago parece que el 
verdadero comprador fué Don Pedró Gil, 
vecino de Barcelona y Diputado a Cor- 
tes por la provincià de Tarragona. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 19 
de junio de 1841, Don Andrés Sabadell, 
para Don Domingo Santamaría, compra 
al Estado una pieza de 7 jornales de tie- 
rra campa, 18 Vó jornales plantados de 
olivos, algarrobos y vina, 6 jornales 2/3 
de vina, 12 jornales de vina, y una casa 
destruïda que està allí, procedente todo 
de los Mercedarios de Tortosa; por 30,521 
reales, o sea 1,526 duros: de los que paga 
en metàlico equivalente a títulos, en Ta- 
rragona a 11 de junio de 1841, la quinta 
parte. La heredad se llamaba Las vines. 

#!> Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 25 
de noviembre de 1841, Don Bernardo 
Torrell, vecino de Tarragona, compra 
al Estado «toda aquella pieza de tierra 
»nombrada San Roque, sita en el termino 
»del pueblc de Santa Bàrbara é inmediata 
Ȉ la carretera de Ulldecona, de esten- 
»sion 41 V2 jornales poco màs ó menos, 
»que linda al N. con el barranco den 
»Lladó..., al E. con el camino de la villa 
»de Ulldecona»; por el precio de 23,000 
reales, o sea 1,150 duros: de los que Don 
Pedró Gil, en Madrid a 29 de marzo de 
1841, pago la quinta parte con títulos al 
portador del 5 y un documento interino 
de la renta del 4. 

Esta finca proviene también de los 
Mercedarios de Tortosa. 

^ Por escritura ante el mismo Fàbre- 
gas se vendió por el Estado, en 27 de 
febrero de 1844, la heredad de esta casa 
Uamada Plana del Priucep, de cuya ven- 
ta, involucrada como anduvo con fincas 
de otros conventos, dije ya lo bastante 



en el número 8 del articulo 10 del capi- 
tulo XXI de este Libro, tratando de los 
Dominicos de la misma ciudad. 

Asimismo, en el articulo 4.*^ del capitu- 
lo XVIII de este Libro, dije de la venta de 
la pieza de tierra llamada de Valen, que 
estos Mercedarios poseían pro indiviso 
con los Trinitarios de Tortosa. 



ARTICULO SEPTIMO 

NUESTRA SENORA DE LA MERCED, 
DE MONTBLANCH 

La Comunidad Mercedaria de Mont- 
blanch se componia, en 1835, de los 
siguientes religiosos: 

Comendador: Rdo. Padre Pedró Pas- 
cual Cabrer, natural de Barcelona. 

Padre Agustín Serras, Maestro, de San 
Hilario. 

Padre Antonio Balanà, de Figuerola. 

Padre Ramon Sanahuja, de Montblanch. 

Padre Agustín Sabartés, de Barcelona. 

Padre Ramon Sanahuja, de Terres. 

Padre Antonio Balcells, de Vallclara. 

LEGOS 

Fr. Antonio Vives, de Santa Coloma 
de Queralt. 

Fr. José Domènech, de la Pobla de 
Ciervols. 

Fr. Ramon Queralt, de Cabra. 

Fr. José Serradora, de Torrellas de 
Foix. 

Como escribí ya al tratar del convento 
Franciscano de esta villa, a las pocas ho- 
ras del atentado de Reus pudieron los 
religiosos de la Merced, de Montblanch, 
comprender el grave peligro que corrían. 
Sin embargo, fiados en el acendrado afec- 
to que les profesaban los vecinos de su 
villa, dieron largas a su temor, y conti- 
nuaron en el claustro, bien que en conti- 
nua vigilància. Las malas nuevas de 
aproximación de reusenses, y por consi- 
guiente los graves sustos, menudearon, 
hasta que hallàndose los frailes de Mont- 



28 



LIBRO TERCERO. CAPHULO VICIOSI.MOSEGLNDO 



blanch los únicos, o poco menos, que en 
toda la tierra catalana habitaban en los 
claustros, y por lo mismo viéndose muy 
expuestos a perder la vida, si no por 
obra de los montblanquenses, por la de 
forasteros, abandonaron pacificamente 
su convento, saliendo los Mercedarios el 
dia 4 de agosto. 

Y puesto que la fuga se practico en 
paz, con tiempo y entre amigos, debemos 
suponer que los religiosos retirarían sus 
mejores cosas. 

Durante los anos primeros de los tiem- 
pos de la exclaustración el edificio de la 
Merced no sufrió los graves dafios de 
otras casas religiosas, porque se retira- 
ren y reunieron en Montblanch tres Mer- 
cedarios, de nombre Padre Ramon Pinol, 
Padre Buena ventura Serret y Padre An- 
tonio Espinach, y estos continuaron el 
cuito en el templo de su Orden. Así éste 
siguió cuidado y con cuito, y en el con- 
vento habitaban los dependientes de él, 
tales como el sacristàn, etc. Emperò, tan- 
ta felicidad no pasó olvidada para todos, 
y no falto quien trató de apoderarse del 
convento; y entonces el Ayuntamiento lo 
pidió al Gobierno para ensenanza. El 
Gobierno, en 1854, accedió al deseo del 
municipio; para ensenanza se lo cedió, y 
el Ayuntamiento puso allí escuelas. Por 
los anos de 1880 y tantos, parte del edifi- 
cio albergo una comunidad de religiosos 
franceses. Durante el derribo y reedifica- 
ción del Seminario conciliar de Tarrago- 
na alojàronse en este convento las clases 
y alumnos de Filosofia de él, y allí las 
hallaron unos excursionistas en mayo 
de 1887 (1). A los seminaristas sucedió un 
Colegio de Segunda ensenanza o Institu- 
to. Cerrado éste, siguió el abandono de 
un ano, durante el cual los carabineros 
habitaron el convento. Varios colegios 
se han sucedido en la casa y, finalmente, 
el Ayuntamiento lo ha puesto en manos 
de la Orden Franciscana, con la obliga- 



(i) L'Excursionista. Ano X, número 104, 
pàg. 46. 



ción, emperò, de parte de esta de dar allí 
clases. 

Entraron en él nueve Franciscos el dia 
15 de febrero de 1897 (2); mas, arreglada 
y dispuesta la casa, diez y siete mas, pro- 
cedentes de Balaguer, hicieron su solem- 
ne entrada en Montblanch el dia 7 de 
junio del mismo ano con presencia del 
Senor Arzobispo de Tarragona, con fiesta 
y alborozo de todo el clero y pueblo, y 
celebración de solemnísimas funciones de 
Iglesia (3). 

«Todas las piezas de tierra que hay 
»alrededor del Convento eran de su pro- 
»piedad. En la segunda dominica de ad- 
»viento de 1846 el Ayuntamiento hizo 
»bendecir la parte circuida de paredes 
»para cementerio, en cuyo destino conti- 
»nuó hasta el aílo 1887, que exhumados 
»los restos mortales los trasladaron al 
»cementerio nuevo» (4). 

La huerta fué vendida por el Estado. 

Sigue la lista de las ventas de los hie- 
nes de este Convento, de las que alcancé 
noticia: 

Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 
13 de abril de 1844, Don Manuel Beren- 
guer, notario de Montblanch, compra al 
Estado, procedente de los Mercedarios 
de id., «todo aquel huerto circuído de pa- 
»redes sito en la villa de Montblanch, 
»contiguo al convento que fué de los Pa- 
»dres Mercenarios de la misma, de esten- 
»sion 3 cuartos de jornal, que linda desde 
»oriente à medio dia con la carretera que 
»dirige de la misma à la Guardia dels 
»Prats..., por poniente con el camino par- 
»ticular que dirige desde la carretera de 
»la Guardia al referido convento... desde 
»poniente à. cierzo con el ediíicio conven- 
»to, y desde cierzo à oriente con tierras 



(2) Me lo dijo el P. Provincial Fr. Jerónimo 
Aguillo en Barcelona a ç de marzo de 1897. 

(3) Las relaciones de las fiestas y personas se 
lee en dos correspondencias de el Correo Cataldn 
de los días to y 1 1 de junio de 1897. 

(4) Carta de un sacerdote anciano de Mont- 
blanch llamado D. Juan Gelambí. 



MERCEDARIOS 



29 



»que fueron de dicho convento y en la 
»actualidad pertenecen A Don Ramon 
»Alba». El precio fué 60,001 reales vellón, 
iguales a 3 000 duros: de los que el mis- 
mo dia 13 de abril de 1844 paga en Tarra- 
gona el quinto con un titulo consolidado 
del 5, otro del 4 y en metàlico 145 reales 
12 m. equivalentes a 692 r. 6 m., compu- 
tados al 21 por ciento los del 4. Abona el 
2 por ciento acostumbrado. El quinto del 
precio son 600 duros, però como en los 
principios de abril del 44 hallamos que 
los titulos del 5 estaban a vueltas del 24 
y los del 4 a las del 20, resulta que los 600 
duros quedarían en unos 140. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 18 
de abril de 1841, Don José Ventura Ma- 
salles, del comercio de Tarragona, com- 
pra al Estado « toda aquella pieza de 
»tierra campa huerta de tenida un jornal 
»poco mas ó menos, y tiene la porcion de 
»agua para el riego desde las ocho de la 
»noche del jueves hasta las cinco de la 
»manana del viernes de cada semana, 
»sita en el termino de la villa de Mont- 
»bianch, en las inmediaciones del con- 
»vento suprimido de Mercenarios de la 
»misma...» que pertenecía a este con- 
vento. El precio fué 15,500 reales, igua- 
les a 775 duros. He aquí palabras de la 
Carta de pago librada en Tarragona 
a 6 de marzo de 1841: «He recibido de 
»D. José Ventura Masalles, vecino de 
»esta Ciudad, la cantidad de 2,927 rea- 
»les 2 m.s V. en metàlico equivalentes 
Ȉ 12,710 reales de la Deuda del Esta- 
»do del 5 p.o/o y la de sin interès que con 
»2,790 reales por el abono del 18 p.o/o 
»por pagos anticipados, componen la to- 
»tal suma de los 15,500 reales en que le 
»ha sido adjudicada una pieza detierra...» 
Y sigue la cuenta así: 



«Remate Reales vellon . . . . 

»Abono del 18 p.% sobre esta su- 

»ma por anticipacion de pagos. 



15,500 

2,790 
12.710 



Pago por 3.*'' fartes 

»1 '^ 4,238 rs. en títulos de la 
»Deuda del 5 p, % al precio de 
»28r. 28 m-, precio que tuvieron 
»en la cotizacion del 11 de ene- 
»ro, ultimo dia en que se verifi- 
»có el remate 1,214.21 

»2.'' 4,236 r. en títulos de la 
»Deuda del 5 p. ''/o al precio 
»de 23 r. id. id 974 . 10 

»3.^ 4,236 r. en documentos de 
»la Deuda sin interès al doble 
»precio de 8 r. 12 m. que es el 
»de 16y 24 680.26 

2,869 . 23 
»Aumento del 2 p.% prevenido 
»sobre esta suma 57 . 13 

»Cantidad total en metàlico que 
»ha de entregar . . . . . 2,927 . 2» 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a los 
19 de noviembre de 1846, Don Francisco 
Javier Ribas, de Tarragona, compra al 
Estado, procedente de los Mercedarios 
de Montblanch, «toda aquella heredad de 
»cabida 14 jornales, esto es, 4 de tierra 
»campa parte vina,... 1 Va tierra yerma 
»con olivos y 8 V2 jornales garriga... si- 
»tuado en el pueblo de Blancafort y par- 
»tida llamada del Regué. 

»Toda aquella otra heredad de cabi- 
»da 3^ de jornal tierra campa... situada 
»en el propio termino del pueblo de Blan- 
»cafort y partida llamada Blancafort.» 

El precio fué 23,100 reales, iguales a 
1,155 duros: de los que, en Tarragona 
a 16 de septiembre de 1846, pago el quinto 
con 958 r. 22 m. en metàlico, en equiva- 
lència de 4,620 en títulos del consolidado 
del 5 al tipo de 20 ^/j hecho el aumento del 
2 p.% que montó 19 r. 5 m. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 21 
de febrero de 1842, Don Ramon Castelló, 
hacendado de Montblanch, compra al 
Estado la pieza de tierra, llamada Frat 
de Baix, de 12 jornales de viíía y V4 de 



30 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



jornal de garrig'a, una casita derruida sin 
puerta ni tejado, y la otra pieza denomi- 
nada Prat de Dalt, de 8 Vi jornales de 
extensión, de los cuales 7 eran de vina; 
sitas ambas íincas en el termino de la Es- 
pluga de Francolí; procedentes de los 
Mercedariosde Montblanch; por el precio 
de 22,025 reales, iguales a 1,101 duros 
5 reales: de los cuales pago la quinta 
parte en Tarragona, a 15 de febrero 
de 1842, con metàlico en cantidad que 
sufragase a comprar títulos equivalentes 
en valor nominal a dicha quinta parte 
aumentada por el 2 por ciento acostum- 
brado. 

^ Por escritura anteDonJoaquínCor- 
tadellas, en Tarragona a 25 de noviem- 
bre de 1847, Don Manuel Berenguer com- 
pra al Estado, procedente de los Merce- 
darios de Montblanch, la vina de 3 V2 JO'"' 
nales, sita en Montblanch, partida de la 
Plana de Anguera; por el precio de 42,000 
reales, iguales a 2,100 duros; de los que 
en Tarragona, a 26 de noviembre de 1847 
(sic), paga el quinto con 973 reales en me- 
tàlico en equivalència de 5,600 en títulos 
del consolidado del 5 al tipo de 17 \, y 
483 r. en equivalència de 2,800 de títulos 
del 4 al tipo de 17 V4 y 29 reales 4 mar. 
del aumento del 2 por ciento. De donde 
resulta que, con pagar 1,456 reales, igua- 
les a 72 duros 16 reales, paga 8,435 rea- 
les 4 mar., iguales a 421 duros 15 reales. 

#^ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 25 de no- 
viembre de 1847, Don Matías Torruella, 
compra al Estado, procedente de los Mer- 
cedarios de Montblanch, una pieza de tie- 
rra de 1 V4 jornal, de vina y olivos, sita 
en Montblanch, partida Amalguer, por el 
precio de 5,500 reales, iguales a 275 duros: 
de los que en Tarragona, a 24 de noviem- 
bre de 1847, pago el quinto con metàlico 
equivalente a papel. Es bien sabido el 
muy bajo precio de éste en aquel afio, y 
de conciguiente el quinto, que montaba 
55 duros, quedaria reducido a una nuli- 
dad. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 18 de no- 



viembre de 1847, Don Carlos Folch, de 
Montblanch, compra al Estado, proce- 
dente de los Mercedarios de ídem, «toda 
»aquella pieza de tierra plantada de vifia», 
de 1 jornal, sita en Montblanch, partida 
Pinatell de Dalt, por el precio de 10,000 
reales, o sea 500 duros. De los que paga 
el quinto en Tarragona, a 26 de noviem- 
bre de 1847, con metàlico equivalente a 
títulos del 5 y 4. 

%% Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona, a 16 de no- 
viembre de 1847, Don Carlos Folch, de 
Montblanch, compra al Estado, proce- 
dente de los Mercedarios de esta villa, 
«toda aquella pieza de tierra parte vifía y 
»parte campa, de cabida un jornal y 
»cuarto sita en el termino de Montblanch, 
»y partida del Piílatell de Baix; por el 
precio de 5,000 reales, o sea 250 duros, de 
los que en Tarragona, a 26 de noviembre 
de 1847, pago el quinto con metàlico equi- 
valente a títulos del 5 y 4. Atendiendo al 
bajo precio de tales papeles en 1847, no 
se hace difícil calcular a qué misèria se 
reducirían el precio de esta y la ante- 
rior compra, hechas ambas por el mismo 
sefior. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 23 de diciem- 
bre de 1847, Don Andrés Carnicer com- 
pra al Estado, procedente de los Merce- 
darios de Montblanch, una pieza de tierra 
viíïa de 1 Vq Y ^/i6' sita en Montblanch, 
partida Plana de Anguera, por el precio 
de 9,000 reales, o sea 450 duros: de los 
que en Tarragona, a 20 de diciembre de 
1847, pago el quinto con dos títulos del 5 
consolidado. 

Esta escritura carece de la firma del 
notario y està encuadernada después de 
la del 24 de diciembre. 

f# Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona, a 11 de 
junio de 1841, Don Juan Masalles com- 
pra al Estado una pieza de tierra plan- 
tada de cepas, de un jornal y cuarto 
aproximadamente, sita en Montblanch y 
partida llamada Cantuarella, que estaba 
contigua a otra del mismo comprador y a 



MERCEDARIOS 



31 



su N. de esta hoy comprada. El precio 
fué 6,400 reales, o sea 320 duros, que el 
comprador en Tarragona, a 19 de mayo 
de 1841, pago con metàlico en equivalèn- 
cia de papel. 

1^ Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona a 11 de 
junio de 1841, Don José Ventura Masa- 
lles compra al Estado «toda aquella pie- 
»za de tierra vina de un jornal y medio 
»de estension, situada en el termino de 
»la villa de xMontblanch, y partida de la 
Plana de las Forcas», que era de los Mer- 
cedarios de dicha villa; por el precio de 
7,220 reales, iguales a 361 duros, que pago 
en metàlico equivalente a títulos en Ta- 
rragona a 19 de mayo de 1841. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 14 de sep- 
tiembre de 1847, Don Javier Ribas com- 
pra al Estado, procedente de los Merceda- 
rios de Montblanch, una pieza de tierra, 
sita en Blancafort, partida llamada la 
Coma del Pozo, de 2/4 de jornal tierra 
campa, por el precio de 3,000 reales, o 
sea 150 duros: de los que en Tarragona, 
a 10 de mayo de 1847, pago el quinto con 
124 r. 17 m. en metàlico, en equivalència 
de 600 en consolidados del 5 al tipo del 
20 '^'n y el aumento de 2 r. 16 m. por el 2 
por ciento; es decir, el 2 por ciento del 
dinero entregado. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 25 de no- 
viembre de 1847, Don Matías Torruella 
compra al Estado, procedente de los Mer- 
cedarios de Montblanch, «toda aquella 
»heredad plantada con 278 olivos de cabi- 
»da 3 V-a jornales, sita en el termino de la 
«Guardia dels Prats, y partida la Roma- 
»guera»; por el precio de 18,618 reales, 
sea 930 duros 18 reales: de los cuales, en 
Tarragona a 24 de noviembre de 1847, 
pago el quinto con metàlico equivalente 
a títulos del 5y 4. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona, a 19 
de octubre de 1841, Don Carlos Folch de 
Montblanch, compra al Estado una pieza 
de tierra viíïa, de 2 jornales poco màs o 



menos, sita en el termino de la Guardia 
dels Prats, partida llamada Camino de 
Calaf, por el precio de 4,830 reales, o sea 
241 duros 10 reales: los cuales todos paga 
de una vez en Tarragona, a 8 de julio de 
1841, con títulos del 4 y del 5 por ciento. 
Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 18 
de abril de 1841, Don Ramon Alba, veci- 
no de Reus, compra al Estado una pieza 
de tierra de 1 ^/^ de jornal, «tierra campa 
»huerta lindante à oriente con la carre- 
»tera del pueblo de la Guardia dels Prats, 
Ȉ mediodia con el corral del suprimido 
»convento de Mercenarios. Otra pieza de 
»tierra parte campa huerta parte vina 
»de extension dos jornales poco màs ó 
»menos, que linda à oriente con el propio 
»convento... Y toda aquella pieza de tie- 
»rra plantada de vina de un jornal y un 
»cuarto poco màs ó menos, que linda à 
»oriente con el espresado convento»: por 
el precio de 40,140 reales, iguales à 2,007 
duros: de los que en Tarragona, a 1.° de 
marzo de 1841, pago la quinta parte con 
títulos del 5 al portador y del 4. Pertene- 
cían las fincas al indicado convento de 
Mercedarios de Montblanch. 



ARTICULO OCTAVO 

SANTA MARÍA DE BELL-LLOCH, DE 
SANTA COLOMA DE QUERALT 

Negra pàgina trazó para su historia la 
villa de Santa Coloma en 1835; negrura 
con que obscureció la brillantez de que 
la habían ornado su antigüedad, sus ri- 
quezas, su nobleza y en lo material su 
típica fisonomia... Cuando en 1908 la visi- 
té conservaba aún la pròpia de una po- 
blación importante de pasadas edades, 
con sus anchos arrabales, o calles de 
ronda, sus cercas y graves puertas de la 
fortificación, sus muchas angostas calles, 
su muy dilatada plaza porticada, su her- 
moso templo parroquial gótico, la iglesia 
romànica de su convento, y el caràcter 



32 



LIBRO TFRCF.RO.- 



CAPITULO VIGI-.SI.MOSEGUNDO 



venerablemente arqueológico que en ge- 
neral conservaban sus ediíicios. Entre 
estos descuella el palacio de los Condes 
de la misma villa, edificado, según alguien 
opina, por el desgraciado senor que, go- 
bernando a Cataluna, murió asesinado 
por las turbas en Barcelona en 1640. Con 
justícia debe graduarse de palacio por 
sus descomunales dimensiones, su larga 
fachada, toda de pulidos sillares de rojiza 
piedra, su escalera anchísima, su buena 
capilla interior, sus inmensos y elevados 
salones, sus innumerables càmaras con 
alcobas, sus desvanes, y hasta su torre 
de defensa y como campanario. En la 
tierra es apellidado Castillo. Los condes 
han vendido tan típico edificio, y lo com- 
pro y habita Don Esteban Puig y Segura, 
sacerdote, solo con su madre. 

En Santa Coloma, en aquella villa al 
parecer del siglo xv, o de muy pasadas 
edades, vivia en 1835 £quién lo creyera? 
una tribu de revolucionarios escapados 
de la Francia de los tiempos de la guillo- 
tina. Empunaba entonces la vara muni- 
cipal de alcalde Don José Lamich, apo- 
dado Nïseta. Al frente del ramo militar 
hallàbase el Comandante de armas, cuyo 
nombre ignoro; y me callo por caridad y 
precaución el del Comandante, o primer 
jefe, de la milicia, del cual conozco el 
nombre, el apellido, el apodo, la profe- 
sión y la vivienda que ocupaba, hombre 
orgulloso y vicioso, y que vivia amance- 
bado. Los ricos de Santa Coloma estaban 
inficionados de los errores y sentimientos 
liberales, y el pueblo les acompanaba en 
su infección. Se había obligado a todo 
vecino a tomar el fusil, o del contrario a 
expatriarse, de modo que hasta hubo 
unos pocos que, aceptada por fuerza el 
arma, huyeron a las filas carlistas. Así la 
villa quedo liberal y de muy marcado 
liberalismo. Los hechos que voy a rese- 
fíar, perpetrados por sus hijos, nos certi- 
ficaran con harta claridad de la ruindad 
de sus sentimientos. 

El convento mercedario de Santa Colo- 
ma levantàbase al S. de la villa, en la 
pendiente de humilde colina, a obra de 



medio kilómetro de aquella. Llevo anti- 
guamente el nombre de Santa Maria de 
Bell-lloch, y ahora, en los siglos moder- 
nes, el de Nuestra Senora de la Merced; y 
lució en lo arquitectónico por su precio- 
sísima portada romànica y su hermosísi- 
mo, aunque angosto, claustro ojival. En 
1835 poblàbalo la siguiente comunidad. 

Comendador: Padre Fr. Menna Pons. 

Padre Fr. Ramon Marco, Presentado. 

Padre Fr. Francisco Geli. 

Padre Fr. Juan Clarassó, hijo de Sa- 
rreal. 

Fr. José Ladrón de Guevara, natural 
de Tàrrega, corista y organista. 

Fr. Jaime Pons, lego, hijo del Valle de 
Ribas. 

Fr. Manuel Verdaguer, lego, hijo de 
Vallbona de las Monjas (1). 

No creo que ningún resentimiento per- 
sonal pudiera aquí engendrar odio con- 
tra el convento, sinó, por el contrario, 
procedia el afecto. De sus frailes he oido 
afirmar que el Padre Presentado abriga- 
ba ideas algo isabelinas, y el Padre Co- 
mendador, lejos de mostrarse adverso a 
la villa liberal, procuro favorecerla. 
«Cuando el Conde de Espafia, Capitàn 
»General de Cataluna, le pedía noticias 
»de los de Santa Coloma (que eran ma- 
»los) procuro disimular y dejarlos en 
»buen lugar» (2). Todo se olvidó. 

Ya hemos hallado a varios de los arma- 
dos de Santa Coloma matando frailes en 
el próximo convento dominico de San 
Magin, y robàndolo. Ahora los encontra- 
remos continuando su fechoría en su 
villa. «La conjuracion, me escribió Don 
»Juan Segura, presbítero, de Santa Colo- 
»ma, estaba tramada por los milicianos 
»de esta villa, que guardaban la Torre de 
»la Panadella en la parròquia de Monma- 
»neu. En el caserío de la Panadella, en 
»cuyos alrededores tantos asesinatos co- 
»metieron los dichos milicianos^ se tramo 



(i) P. José Antonio Gari. Libreta de varias 
cosas..., citada, y otras fuentes. 

(2) Relación del sobrino del comendador. don 
José Pons. Barcelona 13 de mayo de 1887. 




< 




o 


J 




3 
« 


lU 




"oj 


D 








00 

o 




O 


ON 


O 


""^ 


^-H 


O 


Z 


1 




< 


1 




cn 


< 




u 


z 




c 


o 




o 


ÜJ 

u 




S 


q; 




< 


< 




f- 


CQ 




tu 






K 












D 


D 

ÜJ 




< 


U 




Z 


[U 




< 


S 




<; 






f- 






z 






< 






co 








UJ 

a 

■'y5 00 



z 

< 

c/) 

UJ 

D 

O 
j 

< 



Z 

o 

_] 

ÜJ 

U 
^ Q 



ÜJ 

D 



< 
O 

z 
< 

co 



Q 

üJ 
U 
d; 



O 
O 

tu 



íMERCEDARIOS 



33 



»el de los frailes y sacerdotes de Santa 
»Coloma, según noticias confidenciales de 
»mi intimo amigo el Parroco de Monma- 
»neu». (Llamdbase Don Pedró Torrents 
este pdrroco). 

»Parece que el Comandante de la mili- 
»cia de aquí» (cuyos nombres me callé) 
«fué quien en la Panadella había exitado 
»à sus subordinados al degüello de nues- 
»tros frailes y sacerdotes, prometiéndo- 
»les cuatro duros para una merienda. 
»Despues en la villa, en casa Martí, rati- 
»ficó su promesa à un grupo de milicia- 
»nos con estàs palabras: Lo que en la 
■hPanadella os prometí estoy ahora dis- 
y^puesto d cuniplirlo. 

»Fundo esta gra ve acusacion contra el 
»Comandante en el dicho de la senora de 
»una de las mas distinguidas familias de 
»esta villa y en las noticias del indicado 
»Pàrroco de Monmaneu, hijo de Santa 
»Coloma. Ademàs, si el Comandante no 
»hubiese consentido, es indudable que no 
»hubiera habido el motín, porque era 
»tanto el respeto que imponía à sus subor- 
»dinados, que sus tropas pasaban por ser 
»las mejor disciplinadas é instruidas en- 
»trelasdela milícia nacional. Mas aun, 
»he oido una vez, que en cierta acalo- 
»rada disputa habida en casa Martí entre 
Ȏste y el antes Comandante mucho tiem- 
»po despues del motín, Martí echó en 
»cara al Comandante los crímenes de 
»aquel sangriento motín, acusàndole 
»como autor é inspirador de ellos»(l). 

Ademàs un respetable anciano sacer- 
dote de Santa Coloma me dijo: «El Co- 
»mandante con sus nacionales organizó 
»la matanza». 

Por otro lado, el modo como esta se ini- 
cio y continuo revela un bien trazado 
plan anterior. 

A lo que se ve, uno de los frailes de 
màs confianza de la casa era el lego 
Fr. Verdaguer, varón, si no de talento, de 



(i) Preciosisima relación que de aquel motín 
me escribió mi querido amigo el Rdo. D. Juan 
Segura, de Santa Coloma, investigador infatiga- 
ble de hechos históricos, y literato notable. 



mucho pecho y decisión. Le traté fami- 
liarmente cuando, ordenado de presbí- 
tero, moro por muchos anos en Barcelo- 
na. Contóme con los términos siguientes 
los comienzos del crimen de Santa Colo- 
ma: «Poco distante de Santa Coloma 
»hallàbase el convento dominico de San 
»Magín de Brufagana, el cual en uno de 
»los últimos días de julio sufrió un ata- 
»que de los revolucionarios en el que 
»murieron varios de sus religiosos. La 
»tarde misma del atropello vino à Santa 
Coloma un hombre de apodo Guinetn 
(no, Guineu no era el emisario; era el 
cirujano) «en demanda del cirujano para 
»asistir à un herido de allí. Guineu me 
»avisó de lo que había pasado. Era la 
»hora de maitines, y yo dí parte de ello 
»al Superior. 

»Este al salir del coro convoco la 
»Comunidad, y le manifesto las ocurren- 
»cias de San Magín y el peligro en que 
«quedaba. En senal de despedida nos dió 
Ȉ todos la bendicion al modo que los 
»Patriarcas al morir la derramaban sobre 
»sus hijos». Las làgrimas interrumpieron 
aquí la narración oral de Verdaguer, 
mientras yo aprovechaba el momento de 
silencio para apuntar conceptos. «Despues 
»de la competente deliberacion se resol- 
»vió enviar un comisionado A hablar con 
»la autoridad local. El comisionado fui 
»yo, y llevé el encargo de pedir al Alcal- 
»de que diese su permiso para que los 
«religiosos nos trasladàsemos desde el 
»convento al interior del pueblo à casas 
»particulares, y que la misma autori- 
»dad fijase à. cuàles. El motivo que ale- 
»gué para apoyar esta peticion, fué que 
»estando el convento algo apartado de 
»la villa, si fuese asaltado no podria ser 
»fàcilmente socorrido por losarmados de 
»Santa Coloma por el peligro de topar 
»con los carlistas. El Alcalde contestóme 
»que no podia de pronto dar resolucion, 
»sino que debía tratar el asunto con el 
»Ayuntamiento y con el Comandante de 
»Armas. Sin embargo el Alcalde dió des- 
»pues su permiso, y el dia 2 de agosto 
»nos trasladamos à la villa, quedando 

3 



34 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



»yo el postrero, de modo que fui quien 
»cerró la casa y entregué las llaves al 
»Superior» (1). 

Concorde con esta tan autorizada rela- 
ción de Fr. Verdaguer, el también auto- 
rizado sacerdote de Santa Coloma, Don 
Juan Segura, diligentísimo investigador 
de los hechos e historia de su villa, me 
escribió: «Después del incendio de los 
»conventos de Reus, Barcelona, etc, la 
»autoridad municipal de esta, cuyo alcal- 
»de era José Lamich, por sobrenombre 
•hNiscta, aviso à nuestros frailes merce- 
»darios que desocupasen el convento y 
»se pusiesen en salvo; de otra suerte que 
»no respondía del resultado» (2). 

No todos los religiosos se colocaron en 
la villa: el Padre Presentado se fué a 
Cervera; el Padre Clarassó unos dos días 
antes de la salida, se trasladó a Sarreal; 
y el avispado lego Verdaguer parece 
que pocas horas antes del atentado tam- 
bién se largó, ignoro adónde, però sé 
que el dia siguiente entro en las filas car- 
listas e hizo toda la campana de los siete 
anos; fué abanderado de su partida, y 
después de la guerra se ordeno de pres- 
bítero. El Padre Menna Pons, Comenda- 
dor, se acogió a la hospitalidad de Don 
Manuel Tarda, procurador en Santa Co- 
loma del senor Conde, y hombre de ideas 
liberales avanzadas, que habitaba en el 
palacio o Castell. El Padre Francisco 
Geli se aposentó en casa de Don Mariano 
Miquel, conocida por la Fàbrica, la que, 
convertida hoy (1910) en la fonda nueva, 
se halla contigua a la puerta antigua de 
la villa, que mira a Poniente. El orga- 
nista Fr. José LadróndeGuevara se refu- 
gio en casa de Don N. Arnavat, situada 
en el arrabal llamado dels Capellans (3). 
El otro lego, Fr. Jaime Pons, se puso en 
casa del presbítero Don Andrés Cuatre- 
cases. Así colocados al abrigo de particu- 



(i) Me hizo esta relación en Barcelona a 24 de 
mayo de 1880, y me la repitió en 30 de julio de 
1883. 

(2) Citada relación. 

(3) Relaciones de varios colomines. 



lares los religiosos, pasàronse en paz los 
días del 2 al 10 de agosto, en los cuales 
aquéllos, si no pernoctaban en el cenobio 
acudían a su templo para las funciones 
bien que rezaban privadamente (4). 

Para pintar los primeros momentos del 
sangriento motín nada tan a propósito 
como copiar aquí parte de la relación 
que de él me escribió mi muy querido 
amigo el citado Rdo. Don Juan Segura, 
vecino y habitante continuo de Santa Co- 
loma; quien, teniendo muchas de las noti- 
cias, especialmente las referentes a sus 
tios Don Isidro y Don Juan Segura, pres- 
bíteros, de los labios de estos mismos, 
víctimas del motín, nos las transmitirà 
con todos los colores de la realidad, Des- 
pués de haber explicado, como copié 
arriba, la trama de la conjuración en la 
torre de la Panadella, escribe: 

«El dia de San Lorenzo, lunes, 10 de 
»agosto, debió fijarse para la ejecución 
»del múltiple crimen. No se guardó rigu- 
»roso secreto. Corrían al oido y de boca 
»en boca alarmantes rumores. Los cuales 
»eran interesantísima matèria de conver- 
»sación de mis tíos sacerdotes Isidro y 
»Juan Segura, que vivían juntos en ca- 
»sa Ninot, que últimamente había sido 
»propiedad del beneficiado Rvdo. Es- 
>'teban Argelich, situada al lado de la 
»casa rectoral, que està contigua à la 
»iglesia. 

»Mi tio Juan, aficionado à la caza, tenia 
»escopeta; però la había prestado à un 
»vecino llamado Juan Albareda. Creyen- 
»do prudente prevenirse, fué à buscar su 
»arma. 

»Mientras mi tio estaba en conversacion 
»con Albareda, llega un amigo de éste. 

» — íQué tenemos de nuevo? — dijo Al- 
»bareda. 

»— Lo que hay de nuevo es que algunos 
»tienen la muerte mas cercana que no 
»piensan — dijo el interpelado. 

»No echó en saco roto mi tio respuesta 
»tan transparente, que venia en confir- 



(4) Relación citada del lego Fr. Manuel Ver- 
daguer. 



MERCEDARIOS 



35 



»macion de los alarmantes rumores que 
»circulaban. Despídese luego de Albare- 
»da y del amigo de éste, y se vuelve à su 
»casa, para referir à su Rdo. hermano lo 
»que acababa de oir. 

»Era la hora del crepúsculo de la noche- 
»Cerraron y atrancaron bien la sòlida 
»puerta de la calle; y temerosos y pensa. 
»tivos iban paseando del un extremo ai 
»otro de la sala, meditando, atando ca- 
»bos, y sacando lúgubres presentimientos 
»como consecuencia. 

»Entre tanto el muchacho Jaime Novè. 
»lla, hijo del sacristan del mismo nombre, 
«ligero como una ardilla y alegre como 
»unas Pascuas, iba à subir corriendo la 
»espiral escalera del campanario para 
»dar el acostumbrado toque de oracion. 
»Por casualidad encuentra un amigo de 
»su edad que le dice: 

» — iDónde vas? 

»— Al campanario. 

»— íQuieres dejarme subir? 

»— Sube; vamos. 

»j Pobres muchachos! iCuan lejos esta- 
»ban de imaginar que iban ellos à dar el 
»toque de degüello! Era, en efecto, el to- 
»que de oracion la senal convenida para 
»comenzar la buUanga. Dan los mucha- 
»chos el primer campanazo; vibraba in- 
»tenso todavía el sonido del bronce sagra- 
»do que invitaba à los cristianos à la 
»oracion, cuando sonaron algunos dispa- 
»ros de armas de fuego, como contestan- 
»do con blasfemias à la invitacion à orar, 
»y horribles gritos de jMuerau los frai- 
f>lesl jMueran los curasl jMueran los 
wapados (Cap-pelats)! 

»Acaban los presentimientos lúgubres 
»de mis tics: la revolucion; la revolucion 
»contra ellos muestra su faz horrenda y 
»blande en sus manos la tea y el punal. 
»Su triste paseo ha concluido: paranse 
»mudos à escuchar: óyense gritos, repí- 
»tense los disparos; abundan las blasfe- 
»mias, menudean las imprecaciones. Las 
»puertas de la calle eran recias y segu- 
»ras; atrancan como pueden las de los 
»balcones de la parte del arrabal (parte 
>'>trasera) muy desvencijadas y accesi- 



»bles; muebles allí para formar una barri- 
»cada: cargan la escopeta. 

»Traba]aban con ardor en esta obra de 
»defensa, sudando de calor y de afan, 
»cuando oyeron desaforados golpes en la 
puerta de la calle. 

»— Ya estan aquí. 

»— Mucho habràn de sudar para derri- 
»barla:... però al fin puede caer... ipor 
»dónde huiremos? 

»— Por la escotilla del tejado, y... adón- 
»de se pueda. 

»Cesan los golpes. El hacha apenas 
»hacía mella en las puertas. Probaron 
»por otro lado, por el de los balcones de 
»la parte del arrabal. A ellos se encara- 
»maron fàcilmente, gracias à una reja 
»que habia debajo de uno de ellos, y 
»comenzaron à forzar las endebles puer- 
tas. 

»Mis tíos desde el tejado de la contigua 
»casa rectoral, que forma àngulo saliente 
»con la suya, vieron y podian ametrallar 
y>A los asesinos mientras trabajaban en 
»forzar el balcon. Mi tio Juan apunta la 
»escopeta cargada de balines hasta lami- 
»tad del cànon. jMomento critico! No 
»imaginaban los malhechores el inminente 
»peligro en que se hallaban.... Mi tio Isi- 
»dro, fuese por espíritu de lenidad sacer- 
»dotal, fuese por temor del resultado, 
»detuvo à su hermano, que no disparo. 
»Era cazador; tenia el blanco à la màs 
»proporcionada distancia, los acribillaba 
»sin falta 

»Por el atolondramiento con que mis 
»tíos se encaramaron al dicho tejado para 
»ponerse en salvo, mi tio Juan olvidó la 
»chaqueta donde tenia su dinero. Ya 
»mientras los malhechores forzaban la 
»puerta del balcon se arriesgó à bajar à 
»su casa à buscar la chaqueta y el dine- 
»ro; buscaba azorado por todos lados sin 
»saber dar con lo que buscaba. Hallólo 
»al fin, y con ello volvió al lado de su 
»hermano. 

»Desde allí oyó la imprecación que le 
»dirigia uno de los malhechores desde 
»el balcon: 

»— jAh mossèn Cunill, avuy si que't ...I 



36 



LIBRO TERCERü. CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



y>(Lldmanle Conill porque casaba cone- 
y>jos). 

»Lograron por íin los malhechores 
»abrir la puerta y penetraren en la casa 
»sedientos de sangre y de dinero. 

»Mis tíos se separaron entonces. Mosen 
»Juan desde el tejado de la casa rectoral, 
»encaramàndose, gracias à su vigorosa 
»agilidad, por unas piedras salientes de 
»una pared de la iglesia, subió al terrado 
»de esta, que nosotros llamamos Replà, 
»ó sea Rellano, que forma la parte supe- 
»rior de la bóveda de la iglesia, la cual 
»no tiene tejado». [Es la bóveda de la na- 
ve inayor). 

«Desde allí presencio el asesinato del 
»joven corista Fr. José Ladrón de Gue- 
»vara, cuyas últimas palabras oyó dis- 
»tintamente, à pesar de la distancia, 
»como tambien oyó su llanto y sus ge- 
»midos». 

Después, Mosén Juan Segura bajó al 
interior del templo, donde encontró por 
casualidad, encerrados y azorados, a los 
dos chicos que habían ido a dar el toque 
de oraciones, y al sacristàn, padre de 
uno de ellos, que, acompanado de una su 
hija, había acudido en busca del mucha- 
cho. Mas no creyéndose Mosén Juan 
seguro en el templo, por mas que los 
dichos lo habían cerrado, ascendió nue- 
vamente al terrado sobre la bóveda cen- 
tral. De éste, por medio de la cuerda de 
la campana del campanario menor, bajó 
al terrado que forman las bóvedas de las 
capillas del lado del Evangelio, y de aquí 
pasó al de la contigua casa de Mullerat, 
con cuyo dueno estaba emparentado. Des- 
de el tejado, por medio de piedrecitas 
arrojadas a una mujer que planchaba 
junto a la ventana del zaguàn, aviso, y 
por una cuerda bajó y se acogió a la hos- 
pitalidad de dicha família. 

«Mosen Isidro, seguido de la sirvienta, 
»atravesando algunos tejados, se agachó 
»en uno de ellos hasta que, saliendo la 
' »luna cuya luz podia descubrirle, resolvió 
«saltar à la escuela pública por el cànon 
y>ò.e. la chimenea. Arrollando Un paíïuelo, 
»cogiólo por un cabo, aguantando el otro 



»la sirvienta, se deslizó por dentro del 
»canon de la chimenea hasta encontrar 
»una repisa. Salto detràs la sirvienta 
»tambien hasta la misma repisa, y de allí 
»saltó à la sala, quedando sin sentido 
»tendida en el suelo. Al volver en sí, por 
»índicacion de Mossèn Isidro, arrimo un 
»banco por dentro de la campana de la 
»chimenea hasta el extremo inferior del 
»canon, por el cual banco se deslizó Mo- 
»sen Isidro hasta llegar al suelo sin mas 
»novedad que las innumerables tiznadu- 
»ras que le daban apariencia de carbone- 
»ro. En la sala de la escuela pasaron amo 
»y sirvienta el resto de la triste noche en 
»continuo sobresalto. 

»A la siguiente manana, apaciguado 
»ya enteramente el motin, desde la ven- 
»tana de la escuela que da à la calle Ma- 
»yor hizo avisar que les abrieran la 
»puerta, y le llevaran un capote, porque 
»iba sin sotana y manteo; y con aquel 
«abrigo se trasladó à la casa del lado, 
»que era la del Comandante de la mi- 
»licia » . 

De lo referido hasta aquí por el Rdo. se- 
nor Segura, nos certificamos de que en 
aquella nefasta noche en Santa Coloma 
no se quiso asesinar solamente a los frai- 
les, sinó también a los sacerdotes secula- 
res. Mas sigamos los lamentables excesos 
de ella, y al relatar los referentes a los 
regulares, empecemos por los tocantes 
al Comendador, Padre Menna Pons, al 
cual arriba dejamos alojado en el palacio 
o Castillo del Conde, bajo la hospitalidad 
de Don Manuel Tardà. Por suerte, oire- 
mos a éste mismo, liberal avanzado, quien 
nos contarà lo sucedido con las mismas 
palabras con que lo hizo al escribirlo, a 
los dos días del hecho, al Procurador ge- 
neral del Conde en Barcelona Don Maria- 
no Vehils. En testimonio de mi fidelidad, 
en la copia de la carta le dejo hasta su 
misma defectuosa ortografia: 

«D.n Mariano Vehils.— Sta. Coloma 12 
»Agosto de 1835. 

»Muy S."" mio: no puede V. afigurar el 
»grande trestorno que tubimos en esta 
»el lunes dia 10 del corriente: y fue 



MERCEDARIOS 



»como las ocho de la noche se empezó 
»aoirse algunos tiros por dentro de la 
»villa; y fue tanto lo que se aumentó 
»dicho tiroteo que aparecia abia los ene- 
»migos dentro la villa: yo salí ala plasa 
»junto con el comandante de armas, y 
»biendo muchos grupos de jente ^ritando 
»viva la [ibertad y mueran los frailes y 
»curas, y biendo que no era lo que nos 
»abiamos presumido, me retiro en casa, 
»enquantrando la mojer tendida al suelo 
»del espanto, y otras senyoritas que esta- 
»ban pesando un rato en casa, llorando y 
»desesper£lndose: pueda contar mi alma 
»como estaria. 

»E1 resultado asido que ce encontraron 
»por la manyana ala Calla dos frailes 
»muertos, el organista y Padre Geli; un 
»cura y un paisano de aquellos que ce 
»tien por facciosos: no mataron otro cura 
»por tener la suerte de no enquantrarlos, 
»que del contrario no abría quedado nin- 
»g•uno: iban por las casas donde abitaban 
»los frailes y curas, siendo (Jmciendo) 
»abrir las puertas, registrando toda la 
»casa de riba abajo por ver ei los en- 
»quantraron. 

»En este castillo sabiendo que estava 
»el Padre comendador, ciendo uno de los 
»que tubieron mas odio, binieron un gru- 
»po dando golpes ala puerta; yo miràn- 
»doles por una bentana y al mismo tiem- 
»po asiendo el surdo; prepararen los 
»fociles por derribar las puertas: obser- 
»bando yo lo dicho, les digo:— deteneos 
»muchaxos que boy^ abrir, lo que barifico 
»con mi candil en la mano y les digo que 
»es lo que quieren ustés: — el Padre co- 
»mendador que tiene en casa:— empesan- 
»do entrar ala puerta por subir arriba: 
»les digo: por dios muchaxos no suben 
»arriba que tengo la mujer echada al 
»suelo y ei be ustedes va amorir: por fin 
»detubo lo subir arriba con miespírito, lo 
»que otra casa no pudo conseguir: esto 
»pasó, y bolbí aserrar la puerta: quan al 
»cabo de ora y medía, no quedando satis- 
»fechos, ce presentaron otro grupo de 
»unos veinte y cinco dando golpes ala 
»puerta y gritando abrir y del contrario 



»bamos aderibarla: fué preciso tomar 
»el candil y abrir, tiràndose encima de 
»mi diciéndome benga el flaire: biendo 
»que no abia otro remedio, tubo que es- 
»tudiar otro sermon por ber ei los podria 
»contener, lo que logro diciéndoles que 
»no cebía donde estava, y que manana 
»los le entregaría, y otros propociciones 
»que tubo que aserles; y no acabàndose- 
»me el balor lo conseguí todo, no subien- 
»do uno siquiera arriba y selbando la 
»vida al comendador, lo que està fuera 
»ya de esta, no sabiendo su paradero: 
»figúrese V. que noche tan terrible fué, 
»durando esto no menos de las ocho de 
»la noche asta las tres de lamanana; y 
»todavía no digo por menor lo sucedido, 
»y temo no tengamos otra noche como 
»esta: es quanto pongo en su conocimien- 
>^to, y Disponga V. de este af .^o 3^ S. S. 
Q. S. M. B.» 

Hasta aquí la carta. Completa ahora 
la relaciónla siguiente de Segura: 

«Vivían entonces en esta villa varios 
»confinados por carlistas, ú. lo que yo 
»creo, todos. Entre ellos me citanàun 
»sacerdote de Manresa llamado Mosén 
»Ventura, y à un sastre de Martorell 
»llamado José íBojons? Todos debian 
»presentarse todos los dias à las ocho de 
»la noche ante el comandante de armas 
»que vivia en el castillo. 

»Fieles à la consigna, à las ocho en 
»punto, al comenzar el motín, hallàbanse 
»reunidos, como los demàs días, en el 
«castillo. 

»Enterados del objeto del motin, cre- 
»yeron los confinados, y no sin buen 
»fundamento, que peligraban sus vidas. 
»Sabidas son las afinidades que hay entre 
»frailes, sacerdotes y carlistas. Uno de 
»ellos, como he dicho, era sacerdote; es- 
»taba tambien conversando con ellos el 
»P. Comendador. 

»Trataron al momento de salvarse. 

»La criada del senor Tardà les sugirió 
»la idea de escapar saltando la muralla 
»del castillo, la cual lindaba con los afue- 
»ras de la villa. Ella misma lesabrió la 
»puerta del jardín y del huerto llamado 



38 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



»Dels Conills, para saltar la muralla por 
»aquella parte, la màs segura. 

»Mientras se disponían à. saltaria, una 
»mala vieja que vivia en una casa vecina, 
»comenzó à gritar: que se escapan; aqui, 
»aquí, que se escapan. 

»Esta alarma de la mala mujer puso 
»perp]ejos à los fugitivos; mas se deci- 
»dieron à saltar casi todos, entre estos 
»Mosen Ventura, que en su fuga perdió 
»el manteo que recogió dicha mujer deia- 
»tora. 

»E1 P. Comendador, ya anciano, y algo 
»obeso, no se atrevió à saltar: quedo 
»con el otro coníinado: ambos volvieron 
»atràs entrando en el jardín, en uno de 
dcuyos àngulos, tras de unas matas ó 
«arbustos se ocultaron de pronto. Mas 
»luego no viéndose allí seguros, encara- 
»màndose à un tejado bajo, desde éste 
«entraron en un desvan donde pasaron 
»la lúgubre noche comidos de pulgas. 

»E1 sefíor Tardà, previendo el motín, 
»había indicado para este caso un buen 
»escondrijo al P. Comendador en el mis- 
»mo Castillo. Però el religioso, fuese por 
»no confiar en la entereza del senor Tar- 
»dà, liberal muy exaltado, fuese por 
«seguir la suerte de los confinados, no 
»hizo uso del escondrijo dicho. El senor 
»Tardà, que por lo visto merecía la con- 
»fianza del P. Comendador, busco à éste 
»en el escondrijo que le había indicado 
»pasada la hora del peligro, quedando ma- 
xravillado é intranquilo por no hallarle 
»allí, hasta que ya de dia [comparecien- 
»do sano y salvo el religioso, mediaron 
»muchas explicaciones de lo sucedi- 
»do» (1). 

La noche siguiente, o sea la del 11 al 
12 de agosto, el Padre Comendador huyó 
de Santa Coloma, para lo quefué arriado 
desde una ventana de la casa, la que 
estaba unida a la muralla; y disfrazado 
de mujer se fué por Figuerola al Casti- 
llo de Querol, que estaba en poder de los 
carlistas. De Querol pasó màs tarde a 
Berga, donde residió algun tiempo, y 



(i) Citada relación de D. Juan Segura. 



íinalmente rigió una parròquia no dis- 
tante de dicha villa, hoy ciudad (2). 
«Los amotinados no olvidaron al Padre 
Francisco Geli hospedado en casa Don 
Mariano Miquel. Llamaron con redobla- 
dos golpes en la puerta; los de la casa 
no quisieron abrirla. Probaron inútil- 
mente los amotinados de derribarla. 
Encendidos en ira la emprendieron a 
tiros contra el balcón, de modo que 
aun hoy se ven en el techo de la sala 
los agujeros de las balas. Apelaron al 
íin al ardid de los moros con Guzmàn el 
Bueno en los muros de Tarifa. El hijo de 
los duenos de la casa, al sonar los pri- 
meros tiros, salió de casa; y se oculto en 
la del lado: alguien debió delatarle A 
los amotinados, los cuales apoderàndo- 
se del joven se presentaren con éste al 
frente de la casa de sus padres, y 11a- 
mando A grandes gritos A la madre: 
iEmerenciana! iEmerenciana!», le inti- 
maron que si no abría las puertas iban 
à matar à su hijo, el cual estaba entre 
cuatro amotinados con los fusiles apun- 
tados à la cabeza. Los asesinos copia- 
ron la hasana de los moros: los duenos 
de la casa no imitaron el cèlebre ejem- 
plo de Guzmàn. Abrieron la puerta: 
entraron los amotinados, y apoderàn- 
dose del P. Francisco lo sacaron de la 
casa, y en el cubierto (3) del portal» 
{puerta de la fortificació^) «lo asesina- 
ron». Contaba ya Geli la respetable 
edad de 70anos. 

Ya dije arriba que el corista organista 
Fr. José Antonio Ladrón de Guevara 
se había hospedado en la villa en casa 
de los senores Arnavat, que estaba en el 
Arrabal dels Capellans, número 11 ac- 
tual. Los Arnavat eran gente propietària 
y rehgiosa, de modo que en su habita- 
ción se guardaban los pendones de la 
procesión del Rosario. Entraron en ella 
los amotinados, y después de haberla re- 



(2) Noticias procedentes de un venerable an- 
ciano, de nombre D. Antonio Andreu, que fué 
carlista, y en Berga trató mucho al Comendador. 

(3) Relación citada de D. Juan Segura. 



MERCEDARIOS 



39 



gistrado de arriba abajo, abandonaren la 
casa sin esperanza de encontrar al fraile. 
«Al salir hallaron un companero, que 
»puede ser no se atreviese A subir con los 
»amotinados, porque tenia íntimas reia 
»ciones con los duenos de la casa.» (Era 
el novio de la hi ja). «Este les dice: íDon- 
»de està el fraile? — No lo hemos podido 
»hallar, contestaren ellos. —Porque no 
»habeis buscado bien, dijo el companero. 
»--Hemos registrado toda la casa.— tHa- 
»beis mirado bien el armario de los chis- 
»mes del Rosario?— Contestaron: Tam- 
»bien lo hemos registrado.- iPero habeis 
»sacado fuera todos los pendones del 
«Rosario? Volved à registrar el armario: 
»sacad todos los pendones, que el arma- 
»rio es muy profundo, y allí veréis como 
»està el fraile. 

»Volvieron à registrar el armario, y en 
»él encontraron à Fr. José. Lo arrastra- 
»ron fuera de la casa; el fraile lloraba, 
»lamentaba su triste suerte, pedía que no 
»le matasen y vitorearía como ellos à 
^Cristina; però nada valieron estàs cobar- 
»des protestas ante aquellos amigos de 
»la libertad, allí en la calle le asesinaron. 
»Y esto me lo conto,» anade Segura, cu- 
yas son estàs líneas, «mi tío el Rdo. Don 
»Juan Segura, que presencio el hecho de 
»matar al fraile desde el terrado de la 
»iglesia, y oyó sus lamentes y protestas.» 
Otros testigos coníirmàronme en parte 
y ampliaren su relación, y anaden que el 
arma del asesinate fué el pufial. 

Ya dije que en aquella sangrienta or- 
gia no solo se persiguió al clero regular, 
sine al secular. El individuo de éste, 
Rdo. Don Antonio Marimon, «no creyén- 
»dose seguro en su casa, calle de Santa 
»Catalina, resolvió huir per les tejades, y 
»salvarse como pudiese. Estaba ya en el 
»tejade de su casa cuando una mala mu- 
«jer» (ilo que son las mujeres libera- 
les!) «empezó à gritar que se escapaba. 
»E1 pobre beneficiade, atemorizado y des- 
»cubierto, velvió àsucuarto, resignado à 
»morir. Sentóse en su sillón esperande la 
»muerte, que ne se hizo esperar. .Se pre- 
»sentaron los asesinos; y mas atentes al 



«pillaje que al asesinate, marchàbanse ya 
»sin danar à la persona de Mosen Anto- 
>mie, però un desalmado dijo: «Este tu- 
»nante quedaria aún aquí vivo». — Y dis- 
»parando un tiro en la cabeza del sacer- 
»dote, que ya casi sin aliento continuaba 
»en el sillon, le dejó muerte. 

»A la una de la madrugada algunes 
»amotinades se presentaren a casa Res- 
»sich, calle de San Roque, en la misma 
»casa en cuya pared exterior hay la ca- 
»pilla del mismo sarito: llamaron recia- 
»mente à la puerta y salió à la ventana 
»una mujer de la casa. Un ametinado 
»pidió à gritos y amenazando que le en-* 
»tregasen el fraile. Creia que en aquella 
»casa guardaban à Fray Manuel. La mu- 
»jer respendió que no estaba. Perfió el 
»otro y amenazó à la mujer con matar 
»à su hijo.— Tú te guardaràs de hacerlo, 
»replicó la madre. 

»Otro de los ametinados, que debía sa- 
»ber que estaba en salvo Fray Manuel, 
»dijo al primero: — Déjalo; que ne està; yo 
»sé que se ha marchado. 

»Estando en esto apareció etre amoti- 
»nado por el portal llamade del Titó, y 
»llamando à les que estaban frente à la 
»próxima casa Rossich, abandonaren es- 
»tos la casa y se marcharon con el que 
»les habia llamade. 

»Iban à hacer la liltima víctima. Ne sé 
»come lograron entrar en casa Isidro 
»Mensa. Rebàronle 500 libras catalanas 
»que guardaba per la Comunidad de be- 
x^neficiados de la cual era procurador: 
»ignero si le rebaron su dinero propio; y 
»luego le mataren con algunes tires. Eran 
»cerca las dos de la madrugada» (1). 

El padre del interfecte se salvo subién- 
desè al tejado, donde se acurrucó juntoa 
la chimenea. 

A la sazón se hallaba en Santa Coloma, 
en el seno de su família, el Padre Buena- 
ventura Morera, monje de Santas Creus 
y Tesorero de su Monasterio. Su família, 
«enterada deia conjuracien tramada con- 
»tra les religiosos, apercíbióse à la defen- 



(i) Citada relación de D. Juan Segura. 



40 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



»sa, desembarazando las saeteras que 
»defendían la puerta de la casa pocas 
»horas antes del motín. Mientras se prac- 
»ticaba esta operación, acertó à pasar 
»por frente de la casa un grupo de conju- 
»rados, el cual viendo la preparacion 
»para la defensa, prorrumpió en maldi- 
»ciones en voz baja, però no tanto que no 
»las oyesen los de la casa». Después, en 
las horas del motín, los amotinados nada 
intentaron contra el Padre Morera. «Ha- 
»bían visto los preparativos para la de 
»fensa; y nuestros valientes milicianos 
»querían habérselas con indefensos. 

»E1 único sacerdote que habiendo esta- 
»do en poder de los amotinados aquella 
»noche, logró salvar la vida, fué Mosen 
»Andrés Quatrecasas. 

»Era notable por su afabilidad y por 
»las singulares palabras de carino que 
»solía usar con los nifíos y jóvenes. Al 
»encontrar alguno solia decirle: ^Ahont 
Mias, ratolinet? ^Qué fas aquí, cotoliu? 

»A1 presentarse en su casa uno de los 
»màs desalmados asesinos, Juan Valls, 
»por sobrenombre Juan Gardena, le dijo 
»Mosen Kvíúxé'à:— iQué vols, ratolinet? 
» Vamos, ja't dar é'ls diners, però no^m 
7>fassas mal. — Y le dió un bolsón en que 
»había dinero de poco valor y de mucho 
»bulto, habiendo ocultado, en prevision 
»de semejante percance, el dinero de màs 
»valor y de menos bulto. 

»Juan Valls se apodero del bolsón, y 
»contento con él, dió un bayonetazo en el 
»pecho del sacerdote, y se marchó. 

»Por suerte el breviario que tenia ocul- 
»to en el pecho Mosen Andrés recibió el 
»pinchazo, salvando à su dueno. 

»Cuando Juan Valls salía de casa de 
»M. Andrés (era casa Sanahuja, calle 
»Mayor, ahora Casino de la Estrella), un 
»g^rupo de amotinados iba à subir à casa 
»de M. Andrés. Valls les detuvo con voz 
^imperiosa diciéndoles:— Dejadle, que ya 
»tiene bastante. (Esto es, con la herida 
»que creia haberle inferido). Y los amo- 
»tinados pasaron de largo. 

»En la misma casa de M. Andrés se 
»ocultaba el lego Fray Jaime Pons, que 



»no fué habido, salvando la vida por en- 
»tonces. 

»Fray Jaime Pons marchó luego de 
»Sta. Coloma, y se fué à un pueblo veci- 
»no (no sé si Conesa ó Segura), para 
»ganarse la vida sirviendo de mozo de 
»labranza. Un dia estaba en el campo 
»ocupado en su nuevo oficio, vió pasar 
»una partida de migueletes, azorado al 
»verlos y temiendo que venían para ma- 
»tarle, con suma imprudència echó à 
»correr huyendo. Al verlo los migueletes 
»le persiguieron, y alcanzado, le asesina- 
»ron bàrbaramente, abriéndole en canal, 
»y dejàndolo tendido en tierra con los 
»brazos en cruz y una gruesa piedra en 
»cada mano. Esto recuerda los horribles 
»martirios de los antiguos tiempos. En 
»tal postura fué hallado despues en el 
»término de Conesa, en cuyo cementerio 
»se le dió sepultura. Este martirio suce- 
»dió à los pocos dias del motin de la 
»villa. 

»Pasado ya el motin, no por esto los 
»Rdos. Isidro y Juan Segura se conside- 
»raban seguros en la villa, y resolvieron 
»establecerse en Barcelona. 

>/Pocos dias despues del motin, vino à 
»buscarles un hermano suyo Uamado Ra- 
»mon. Marcharon de noche de la villa 
»los tres con dos mulos hacia Igualada, 
»con animo de tomar alli la galera que 
»les conduciría à la capital del Principa- 
»do. Llegaron à Igualada cuando la gale- 
»ra habia ya salido. 

»Resuelven continuar el viaje en las 
»mismas caballerías. 

»Antes de llegar à Castellolí encontra- 
»ron una partida de migueletes. Uno de 
»éstos conoció à los dos sacerdotes, à pe- 
»sar de ir disfrazados de paisano. Les 
»llamó y conversaron breve rato. 

»Despues de haberse despedido, el jefe 
»de los migueletes pregunto à su subordi- 
«nadó si conocía aquellos viajeros. 

» — Sí, contesto. Son dos hermanos sa- 
»cerdotes, de tal casa de Sta. Coloma. 

»E1 jefe maldijo à su subordinado por 
»no haberle dicho antes que eran sacer- 
»dotes aquellos viajeros. Dió orden al 




H 




o 


_l 




3 


< 


oo 


5J 


II 1 


c_> 


■a 


•n 


a> 


rt 


a 


1 — 1 


2 


II 1 




o 


Q 


n 


U- 






'-' 


< 






O 


UJ 
Q 




o 


< 

CA) 




U 


D 




< 


Z 




H 


O 




■^ 


( ) 




< 






co 


< 




lU 






Q 


Q 




C/) 






O 


O 




< 

Q 
O 


d; 
o 

j 

D 

cu 
w 

CA) 





ÜJ 




H 


o 


J 


3 


<; 


rt 


o; 




^ 00 


■a 


^, o 


rt 


aa; 




UJ 


O 


D 


o 


< D 




S " 




O UJ 




d ° 




U UJ 




Q 




< Z 




H O 




Z U 




< 




c/) H 




UJ 




UJ Q 




D 




O 




CO Dí 




O U 




DAR I 
EPUL 




UJ c/) 




U 


J 


c^ 


^ 








<ï: 





MERCEDARIOS 



41 



»momento de córrer en su persecu- 
»cion. 

»Mosen Isidro y su hermano Ramon 
»iban montados: Mosen Juan iba A pie. 
»Recelosos los viajeros de la mala parti- 
»da que podian jugaries los migueletes si 
»eran delatados por sacerdotes, volvian 
»la cabeza para ver si les perseguian. 
»Valióles la diligència; pues en efecto, 
Ȉ los pocos momentos de separarse del 
»miguelete conocido (era compatricio) 
»vieron que algunos otros migueletes 
»corrian en su persecucion. Mosen Isidro 
»y Ramon picaron espuelas, y gracias à 
»la ligereza de sus mulos se pusieron en 
»salvo. Mosen Juan echó à córrer tam- 
»bien, y gracias à sus buenas piernas 
»ejercitadas en la carrera por la caza à 
»que era aficionado desde la infància, 
»logró tambien mucha ventaja à los per- 
»seguidores; salvàndose los tres, y llegan- 
»do à Barcelona con el susto y cansancio 
»consiguientes. 

»Por de pronto vivieron en el piso de 
»Ramon. Luego pusieron los dos sacer- 
»dotes piso aparte. 

»Mosen Isidro logró ser agregado à la 
»iglesia de Santa Maria del Pino. Mosen 
»Juan decía Misa en el oratorio de una 
xfamilia distinguida que vivia en el Pala- 
»cio de la Virreina. Ademàs, habiendo 
»en su juventud ejercido el oficio de galo- 
»nero, puso un telar en su piso, con cuyo 
»producto y los emolumentos de las fun- 
>>ciones sacerdotales pudieron vivir con 
»holgura. Acabada la guerra de los siete 
»anos pudieron volver à su pàtria, donde 
»acabaron en paz sus dias despues de 
»muchos afios» (1). 

«El Ecónomo de la parròquia de Santa 
»Coloma, Don Ramon Domenjó, despues 
»del motin se fué tambien à vivir en Bar- 
»celona. Fuertemente impresionado por 
»los crímenes cometidos en su parròquia 
»y la persecucion de que era víctima el 
»clero y el mal estado de los intereses de 
»la familia de que era jefe, enloqueció. 
»La colònia columbense de Barcelona 



(i) Citada relación del Rdo. D. Juan Segura. 



«determino colocar el loco venerable 
»bajo el cuidado de los dos sacerdotes 
«Segura, los cuales pusiéronle en su pro- 
»pia habitacion y le vigilaron. Emperò, 
»una tarde, mientras los Segura dormían 
«la siesta, Domenjó se tiro al pozo, de 
«donde fué sacado cadàver» (2). 

A pesar del número no corto de testi- 
gos interrogados y de su respetabilidad, 
no alcancé claridad en las noticias refe- 
rentes al paradero de los vasos y alhajas 
sagradas e indumentos de este templo 
mercedario. El religioso lego Verdaguer 
me dijo: «Las alhajas del convento se 
»dejaron puestas en un buen escondrijo, 
«porque la ceguera de los superiores fué 
«mucha, tanta que, habiendo yo indicado 
«al superior la conveniència de sacar los 
«objetos escondidos, me respondió: Ca, 
^hombre, si d entro qiiince dias volver e- 
■hmos al convento. Es lo cierto que al cabc 
«de un ano de nuestra salida del claustre 
«los revolucionarios encontraron el es- 
«condrijo; y los objetos fueron deposita- 
«dos en poder de la Comunidad de pres- 
«bíteros de la parròquia. Los ornamentes 
»y vasos sagrados fueron destinados al 
«cuito de la parroquial». 

Conforme en parte con estàs noticias, 
un anciano de allà me dijo que «los orna- 
«mentos los salvaria alguna buena per- 
«sona». 

Però el Rdo. Don Juan Segura, bene- 
ficiado y de la Comunidad de la parro- 
quial, me escribió que «los religiosos al 
«salir desocuparen el convento llevàn- 
»dose algunos muebles, alhajas, libros y 
»ornamentos de iglesia, dejando el dinero 
»en un escondrijo». Y mas abajo: «Los 
«objetos de plata destinados al cuito, 
»creo que se los llevaron los religiosos. 
»He oido decir que la custodia paro en 
»Montblanch». Y en otro lado escribe el 
mismo Segura: «Algun codicioso debió 
»de abrir un boquete» (el convento estaba 
tapiado) «para saquear el convento, y 
«sobre todo para buscar el dinero que los 
«frailes, se dice, habían dejado oculto en 



(2) Citada relación de D. Juan Segura. 



42 



LIBRO TERCKRO. 



•CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



»aquel. En un escondrijo que había en el 
»fondo de un armario habían ocultado los 
«relig-iosos la cantidad de 6,000 libras», 
(3,200 duros), «que fueron robadas por los 
»merodeadores. Así por lo menos se dice 
»de publico». 

cEn cual de estàs tan contradictorias 
relaciones reside laverdad? Lo ignoro, 
però me inclino a creer que lo depositado 
en el escondrijo seria el dinero; y que las 
alhajas y los mejores indumentos los sa- 
carían los frailes en los muy largos días 
que para ello mediaron desde el 2 al 10 
de agosto en que vivieron en la villa. Y 
me confirman en esta mi opinión las 
siguientes palabras de Segura, escrilas al 
tratar de la muy posterior reapertura 
al cuito de la iglesia del convento: «Los 
»ornamentos ó vestiduras sagradas depo- 
»sitados en varias casas particulares, vol- 
»vieron à la iglesia del convento abierta 
»de nuevo al publico hacia el ano de 1850». 
AdemAs, al narrar la retirada del Pa- 
dre Comendador del convento a la casa 
del senor Tarda, dice: «El Comendador 
»P. Menna se presento al Sr. Don Manuel 
»Tardà para pedirle si le albergaria en 
»su casa.... A pesar de pertenecer el se- 
»nor Tardà al partido liberal exaltado, 
»admitió en su casa al religioso, ofrecién- 
»dose à guardarlo y defenderlo. A ella. 
»pues, se trasladó el P. Comendador lle' 
»vando consigo algunos libros de la 
«biblioteca del convento, algunos orna- 
»mentos sagrados, vestidos de la imagen 
»de Nuestra Senora de la Merced que se 
»venera en la iglesia del convento, un 
»escaparate con la imagen de la misma 
»invocacion, que solia guardarse en la 
»celda prioral, y los mas importantes 
»libros y documentos del archivo». 

Hasta aquí del paradero de los utensi- 
lios del cuito, bien que Segura en las 
palabras postreras ya nos ha adelantado 
algo referente al del archivo. De él en 
definitiva escribe: «Los documentos del 
«archivo pararon por feliz casualidad 
»hace pocos anos en poder del autor de 
»esta memòria», es decir, de Segura. Però 
cy ahora, que en 1909 ha muerto, adónde 



habran idó? Se me dice por un pariente 
de Segura que al poder de un sobrino 
seglar, heredero de aquél. Debieran de 
volverse a la Orden Mercedaria. 

«Los libros de la biblioteca del conven- 
»to se trasladaron à la casa rectoral, 
»donde se guardan» (1). 

Un precioso lienzo, que representa en 
tamano natural a San Antonio de Padua, 
se colocó en la casa rectoral de la villa; 
mas como por un lado estorbase en cierta 
ocasión en la sala, y por otro se hallase 
muy estropeado, pasó al desvàn; de don- 
de el Rdo. Senor Segura por 32 duros lo 
compro, y luego lo restauro. Hoy estarà 
en poder del indicado sobrino, heredero 
de Segura. 

Otro precioso lienzo que pinta a San 
Pedró Nolasco, de tamano natural, de 
muy bien trazados ropajes, obra sin duda 
del siglo XVII, el sacerdote actualmente 
encargado del templo del convento lo 
dió con sobrada justícia a los mercedarios 
de Lérida. 

Los lienzos de San Ramon Nonato y 
de la Virgen de la Merced pasaron a la 
casa rectoral de Santa Coloma (2). 

«Yo, me dijo el lego Verdaguer, al 
»huir llevé la ropa de mi cama y colchón 
»à la casa en que me hospedé; però cuan- 
»do despues, difunto ya el amo, fui à re- 
»clamar estàs cosas se respondió que el 
»fraile era un ladrón, y que no se me 
»tenía de dar nada». 

La iglesia del convento, aventados de 
aquí los frailes, quedo cerrada, y màs 
tarde fué su puerta tapiada, por cuya 
causa no sufrió danos. Sin embargo, los 
muchachos, plaga terriblemente destruc- 
tora, colàndose por un boquete que la co- 
dicia de otros parece que abrió en el con- 
vento, llegaron al templo, y arrancaron 
las fiautas del órgano para sahr tocàn- 
dolas por estúpida diversión. Por los anos 
de 1850 abrióse nuevamente al cuito, y 



(i) Citada relación o memòria de D. Juan 
Segura. 

(2) Todas estàs noticias de los lienzos proce- 
den del dicho D. Juan Segura. 



MERCEDARIOS 



43 



desde entonces «va siendo servida por un 
»sacerdote de la parròquia, que cuida de 
»ella por pura devoción, celebrando allí 
»función los días festivos por la tarde y 
»en algunos otros días extraordinàries, 
»tales como los de Semana Santa» (1). 

Las puertas del convento o habitacio- 
nes también fueron tapiadas, mas «algun 
»codicioso debió de abrir un boquete para 
»saquear el convento, y sobre todo para 
»buscar el dinero.... El tiempo dejó sentir 
^>sus efectos en el abandonado convento. 
»Filtraron las lluvias por el tejado, pu- 
»drieron algunas vigas, y cayeron algu- 
»nos trozos de tejado y de pavimento. 
»ITacia el ano 1870 cuatro vecinos de la 
»villa compraron A bajo precio el conven- 
»to con notables desperfectos, y lo demo- 
«lieron para aprovechar los materiales 
»de construcción, que sirvieron en su 
»mayor parte para la construcción de la 
»fàbrica, pròpia de Don.... el ex Coman- 
»dante de los milicianos de 1835». jAsí se 
perdió aquel precioso, aunque no exten- 
so, claustre gótico! jAsí se tiro aquel 
dije de la Arquitectura del siglo xv! La 
Iglesia levanta hermosísimas obras de 
arte: los modernes se dicentes ilustrado- 
res las derriban para aprovechar los 
materiales. 

De lo hasta aquí escrito y de los hechos 
relatades resulta harto claro quiénes 
fueron los autores y còmplices del horri- 
ble crimen. A la vista de tode el mundo, 
sin ninguna màscara, con sus fusiles, per 
espacio de seis horas, en una población 
pequena, los nacienales recorren varias 
casas particulares, las maltratan con dis- 
pares, y arrancan de ellas a las inde- 
fensas y desarmadas víctimas, a las que 
luego allí mismo vilmente asesinan a 
bayonetazes y punaladas. La glòria de 
ejecutores del crimen cerresponde, pues, 
teda a les mihcianos urbanes de Santa 
Coloma. 



(i) Citada relación o memòria de D. Juan Se- 
gura, quien aqui me anade: «Es publico y notorio 
lo que ha sucedido después de 1835, y en buena 
parte lo he presenciado yo mismo.» 



De su jefe, el ergulloso y vicioso Co- 
mandante, ya llevo arriba explicada la 
terrible probabilidad de haber sido el ins- 
tigador del delite. Y si ne consintió en él, 
idónde estuvo durante el desberde? iCómo 
ne le hallames recorriende la villa, dete- 
niende, castigando, siquiera exhortando 
a la disciplina y el orden a sus subordi- 
nades? Persiste la ejecución del atentado 
desde las ocho de la neche, desde el toque 
de la oración nocturna, hasta las dos de 
la madrugada, y no se ve al Comandante, 
ni en parte alguna su voz se eye. «Al oir 
»los primeros dispares el Comandante de 
»armas, que estaba en el Castillo, escribe 
»Segura, salió con D. Manuel Tardà à la 
»plaza, y desde allí se fué à casa de José 
»Martí, muy pròxima al castille, calle de 
»Cuarteras. A la misma casa acudió ó 
»había acudido Don.... Comandante de 
»los milicianos de la villa, quien en la 
»Panadella había excitado à sus subordi- 
»nades al degüello de nuestres frailes y 
»sacerdetes. prometiéndeles cuatro duros 
»para una merienda. En casa Martí rati- 
»ficó su promesa à un grupo de milicia- 
»nes con estàs palabras: — Lo que en la 
»Panadella os prometí, estoy ahera dis- 
»puesto à cumplirlo». Así lo copié arriba, 
y allí dí los fundamentos de tan recias 
acusaciones. 

íY del Comandante de armas qué juicio 
debe formar el imparcial? (Fov qué no le 
vemos tampoco salir en parte alguna? 
iConsiente en el crimen, o carece de fuer- 
za para contenerle? 

De un artesane viejo de Santa Coloma 
proceden las siguientes palabras a mi 
dirigidas: Crecli que los grossos de la 
vila varen consentí lo fet , lo qual se 
haguera evitat sï hagués anat contra d' 
ells. En castellane: «Creo que los pode- 
»reses e influyentes de la villa censintie- 
»ron el atentado; el cual se hubiera evi- 
»tado a dirigirse contra de elles» (2). 

Ademàs, el diligente investigador Don 



(2) Relación de D. José Ferrer y Borràs. Bar- 
celona 31 de mayo de 1880. 



44 



LIBkO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



Juan Sec^ura, en su tantas veces citada 
memòria, escribe, como muy luego màs 
por extenso copiaré: «....los ricos de San- 
»ta Coloma, los que habían iniciado, 
»fomentado ó lo menos consentido el mo- 
»tín contra la gente de iglesia». 

La Divina Justicia no dejó de sentar 
su pesada mano sobre algunos de los cri- 
minales de aquella execrable noche. 

«Los hermanos Juan y Pablo Valls, 
»por sobrenombre Gardenya, eran entre 
»los amotinados los peores y màs desal- 
»mados. 

»Pasado el motín, Pablo reclamo de 
»Juan la parte en el botin de Mosén Vi- 
»cente Quatrecasas. Juan decía que este 
»cura le había enganado, dàndole un bol- 
»són lleno de medallas y no de dinero. 
»Pablo no se daba por satisfecho con las 
»palabras de su hermano en quien no 
»debía fiar gran cosa; con buenas razo- 
»nes; pues bien debía conocer que la con- 
»ciencia de su hermano no se alarmaba 
»por un robo màs ó menos, ni por una 
»docena mAs ó menos de falsedades. 

»Pablo apeló à otro lenguaje màs elo- 
»cuente: una noche, 14 Agosto, cuatro 
»días después del motín, acostado en la 
>^cama Juan, se le presento Pablo punal 
»en mano, diciéndole: Mi dinero, o te 
•f>mato. 

»Juan, desnudo y sin màs armas que 
»sus punos, no se dió por vencido; se 
»agarra con su hermano saltando de la 
»cama; y ora luchando desesperadamen- 
»te, ora huyendo, cae al fin mortalmente 
»herido junto à la puerta pequefia de la 
»iglesia parroquial, y allí murió. 

»Tal fué el resultado de la noche de 
»S. Lorenzo para uno de los màs desal- 
»mados actores. 

»Pablo el fratricida salió de la villa y 
»se juntó con una partida de migueletes 
»ó de malhechores con color de republi- 
»canos ó de liberales exaltados. 

»Con ellos tramo otra conjuración: esta 
»vez las víctimas debían ser los ricos de 
»Sta. Coloma, los que habían iniciado, 
»foraentado ó al menos consentido el 
»motín contra la gente de iglesia. 



«Habiendo los ricos logrado conocer 
»la conspiración contra ellos tramada, se 
»apercibieron à la defensa. Se reunieron 
»en la casa de la villa con buena guardià 
»y retén de toda su confianza, con orden 
»terminante de hacer fuego à cualquier 
»sospechoso que se acercase. 

»A la hora convenida los conjurados 
»que habían penetrado en la villa disimu- 
»ladamente, acudieron con igual disimulo 
»à la plaza Mayor, donde està la casa de 
»la villa, ocultàndose tras las columnas 
»de los pórticos de la plaza para echarse 
»sobre la casa de la villa en ocasión opor- 
»tuna. 

»Pablo Valls se adelanta solo hacia el 
»centro de la plaza, dirigiéndose hacia la 
»casa de la villa, probablemente para 
»fraternizar con el centinela y cuerpo de 
«guardià, ó para asesinar al mismo cen- 
^''tinela. 

»Este da à Pablo el f^quién vive? Pablo, 
»sin hacer caso, va acercàndose al centi- 
»nela. Este dispara el fusil, y Pablo cae 
»mal herido. Los conjurados, que medio 
»ocultos detràs de las columnas atisba- 
»ban à Pablo y al centinela, viendo caer 
Ȉ su compinche se dispersan cada uno 
»por su lado, fracasando la conjuración. 

«Pablo fué trasladado al Hospital, don- 
»de murió despues de algunos dias, sin 
»haber recibido ningun Sacramento, el 
»día 6 de Septiembre del mismo ano. 

»Públicos rumores dicen que le fué en- 
»venenada la herida». 

Otro de los criminales llevo su cinismo 
hasta usar por la villa, el dia siguiente al 
del atropello, las alpargatas manchadas 
de la sangre de las víctimas. Una partida 
de malhechores después bàrbaramente 
asesinó a cuatro sujetos de Santa Colo- 
ma. Entonces algunos de esta villa so 
prestaron a perseguir y capturar a los 
malvados, y lo alcanzaron; mas en la 
refriega el único que murió fué el cínico 
de las alpargatas (1). 

Mi buen amigo Don Juan Segura me 



(i) Relación de un respetable sacerdote an- 
ciano, hijo de la villa. 



MERCEDARIOS 



45 



anadió a su relación los siguientes docu- 
mentes: 

En el libro de Defunciones de la parrò- 
quia de Santa Coloma de Queralt, que 
comienza en 1827 y acaba en 1851, hay 
las siguientes partidas: 

<:< Obit general de S. Nicolau del quon- 
dam Rnt. Anton Marimon Pbre. en lo 
present any de 1835. — Als deu dias del 
mes de Agost... ha mort de mort violen- 
ta... edat xexanta vuit anys... y dia 
onse... se donà sepultura ecla. a son ca- 
dàver en lo fossar de la present I gla. 
parral. de orde de la Justicia...•i> 

«.Obit de Isidro Mensa... mori de mort 
violenta... marit en terceras nupcias de 
Maria (hay un claro) de edat 68 anys, 
dia onse se li dona sepultura de orde de 
lajusticiay>. 

«Obit del P. Fr. Francisco Geli Re- 
ligiós Mercenari, morí de mort vio- 
lent a...y> 

<iObit de Fr. Joseph Anton de Gavarra 
(de Guevara) Religiós Mercenari... Morí 
de mort violenta... corista.•.•» 

iiObit de Joan Valls... 1835. Als cator- 
se del mes de Agost... morí de mort vio- 
lenta Joan Valls fadrí, fill de Pau Valls 
difunt y de Franciscà Valls y Vallbona 
conj. 5 vivint, y dia quinse fou enterrat.. . 
de orde de la Justícia.. .y> 

<iObit de Pau Valls... — Als sis dias 
del mes de Setembre de 1835 morí Pau 
Valls en lo Hospital de la present vila, 
fadrí, fill de Pau Valls pagès difunt y 
de Franciscà Valls y Vallbona conj.^ vi- 
vint , sens aver rebut níngun Sagra- 
ment, y dia set dels predits fou enterrat 
son cadàver...» 

Todas estàs partidas estan escritas una 
a continuación de otra, excepto que hay 
la de la doncella de 50 anos de edad, 
Magina Domenjó, entre las de los herma- 
nos Valls. Perseguides y perseguidores 
yacen en el mismo cementerio; unos y 
otros han pasado por el rasero de la divi- 
na Justícia. 



ESCRITURAS DE VENTAS DE LOS BIENES DE 
ESTE CONVENTO 

^ Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona, a 2 de 
octubre de 1841, Don Juan Pomes, hacen- 
dado, vecino de Santa Coloma de Que- 
ralt, compra al Estado «todo aquel huer- 
»to con su cabana y algibe con su agua 
»nativa, de estension media porca poco 
»mas ó menos, sito en el termino de la 
»villa de Santa Coloma de Queralt, y 
»partida de los Molinos...» por el precio 
de 2,300 reales, iguales a 115 duros. Reza 
la carta de pago, que es de 25 de septiem- 
bredel841: «He recibido de Don Juan 
»Pomés 405 reales 16 m. en metàlico en 
^equivalència de 1,886 r. en papel de la 
»Deuda del Estado segun la demostra- 
»cion que al dorso se espresa en pago 
»del total valor deducido el 18 por 100 
»de 2,300 reales...» De modo que el pre- 
cio total de 115 duros quedo pagado con 
entregar 20 duros 5 reales. Es inútil ana- 
dir que esta finca pertenecía al convento 
de que tratamos. 

il Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona, a 14 de 
octubre de 1841, Don José Martí, comer- 
cíante de Santa Coloma de Queralt, com- 
pra al Estado «toda aquella pieza de 
»tierra campo secano llamada lo Fragi- 
»nal, de estension un jornal y cuatro por- 
»cas poco mas ó menos, sito en el térmi- 
»no de la villa de Santa Coloma de Que- 
»ralt, y partida llamada dels Diumenges, 
»y enf rente de la puerta de la misma villa 
»dicha de Santa Coloma». El precio fué 
15,000 reales, iguales a 750 duros: los 
cuales pago en total con 2,640 reales en 
metàlico en equivalència de 12,300 r. en 
papel de la Deuda del Estado deducido el 
18 por 100. Pago en Tarragona, a 27 de 
septiembre de 1841. Así también con 
2,640 reales, iguales a 132 duros, pago 
15,000 reales o sea 750 duros. Procedia 
esta tierra del convento mercedario de 
Santa Coloma. 

^ Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas, en Tarragona, a 17 de octubre 



46 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESI MOSEGUNDO 



de 1842, Don José MuUerat, vecino de 
Santa Coloma de Queralt, compra al Es- 
tado dos piezas de tierra de los Merceda- 
rios de dicha villa, que son las siguien- 
tes: 

1.° Una de 4 Va jornales de sembradu- 
ra, situada al Poniente del camino que 
de la villa va al convento; y lindaba a S. 
con el corral, jardín y otro camino del 
mismo convento, y a O. con el camino 
de Pontils 

2.° Otra pieza de tierra de medio jor- 
»nal de sembradura de estension, que 
»linda à... poniente con el camino de 
»Pontils, y à tramontana con unos corra- 
»les y casas de la presente villa, sitas 
»cuyas dos piezas de tierra en el termino 
»de Santa Coloma de Queralt, y partida 
»dels Diumeng-es». El precio f ué de 11,740 
reales, o sea 587 duros. Dice la carta de 
pago: «He recibido de D. José Mullerat 
»2,123 r. 23 m. en metàlico en equlvalen- 
»cia de 9,626 r. 28 m. en pago de la Deuda 
»del Estado conforme al dorso se espre- 
»sa en pago del total valor deducido el 
»18 por 100 de los 11,740 r, porque le han 
»sido adjudicadas dos piezas de tierra 
»que pertenecieron al suprimido conven- 
»to de Mercenarios de Santa Coloma... 
«Tarragona, 29 de septiembre de 1842.— 
»Lorenzo Gómez de Segura». Así el com- 
prador con entregar 2,123 reales 23 mr., 
o sea 106 duros 3 reales 23 m., pago 
11,740 reales, iguales a 587 duros. 

Rectificación.— En mi primera obra, 
titulada Las Casas de Religiosos..., to- 
mo II, pàg. 143, escribo, tomàndolo de don 
Juan Segura, que el templo de este con- 
vento procedia del siglo xi. El mismo se- 
fior Segura, en carta del 21 de enero de 
1907, me rectifica esta noticia diciéndome 
que es del siglo xiii. 



ARTÍCULO NOVENO 
SANTA EULÀLIA, DE LÉRIDA 

He aquí la Comunidad que habitaba 
esta casa en 1835. 

Comendador: Padre Fr. Jaime Puig, 
Predicador jubilado. 

Padre Fr. José Perramón. 

Padre Fr. Pablo Prost. 

Fr. Ignacio Sirvent, Corista. 

Fr. José Ambrós, Lego. 

Fr. José Serrador, Lego, hijo de To 
rrellas de Foix (1). 

En otros capítulos de este libro llevo 
explicado el modo, sin persecución vio- 
lenta, como se perpetro en Lérida la ex- 
claustración de 1835. Sin embargo, en 
días no muy posteriores, uno de los frai- 
les de esta casa fué fusilado. Fr. José 
Serrador, el lego hijo de Torrellas de 
Foix, viendo la cruel persecución que 
por todas partes suf rían los religiosos, se 
unió a las filas carlistas. Presó por los 
liberales, fué por estos llevado a su pue- 
blo natal, y frente de su casa fusilado. 

Después el Estado saca a subasta «el 
»convento que fué de Mercenarios de 
»esta Ciudad, sito casi al estremo de la 
»calle de San Antonio de la misma: tiene 
»de superfície 696 varas y 1,000 la iglesia, 
»de altura 60 palmos por la parte de 
»dicha calle y 74 por la de la carretera, 
»tasado en 270,000 rs., cuya cantidad ser- 
»vira de tipo en la subasta» (2). Remata- 
doen Lérida, a 10 de octubre de 1842, por 
482,000 reales (3). 

El comprador no pago el remate, pues 
en el Boletín de 19 de marzo de 1844 se 
lee, anunciando nueva subasta: «Ha dado 
»lugar à la quiebra» [respecto de esta 
compra) «Don Francisco Bautista Roca, 



(i) P. Fr. José Antonio Garí. Libreta de va- 
7Ías cosas..., citada. 

(2) Boletin ojicial de la provincià de Lérida 
del 8 de septiembre de 1842, pàgs. 374. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del 27 de octu- 
bre de 1842, pàg. 3. 



MERCEDARIOS 



47 



»que lo remato en la primera subasta». 
Ignoro quién adquirió la finca en la ulte- 
rior. 

El convento, obradas las convenientes 
reformas, lo destino el nuevo poseedor 
a habitaciones de particulares. En el tem- 
plo pasóse un techo a nivel del coro, y la 
parte inferior, o baja, se destino a alma- 
cén de granos y cuadra de caballerías; 
mientras en la superior se puso un casino 
o teatro, cuyo escenario estaba en el ca- 
marín. En el triforium vi aún en 1898 los 
números de los palcos allí antes instala- 
dos. Se me dijo que el coro se separo del 
resto de la sala por medio de un tabique, 
quedando convertido en un salón, y que 
en él se reunia una Sociedad secreta. El 
cafè del casino o teatro estaba sobre la 
sacristía. 

En 1886 poseía el convento o iglesia 
una piadosa viuda francesa, Uamada 
Dona Amàlia Vignau, la cual, llevada de 
su recta conciencia y verdadera piedad, 
en dicho ano cedió el edificio a los Mer- 
cedarios, y después se entro monja igno- 
ro en qué convento. Sin embargo, por 
indicación de los mismos religiosos, la 
propiedad continua en manos de la famí- 
lia de ladonadora, cuyo nombre es seno- 
res Jarque, y los religiosos solo tienen 
el usufruto perpetuo; de modo que si 
algun tiranico Gobierno expulsarà la 
comunidad y tratara de apoderarse del 
edificio, nada lograra, porque, finido el 
usufruto, la casa quedaria en las manos 
de sus propietarios. 

En los aflos de 1886 y 1887 los religio- 
sos hicieron las obras de arreglo del tem- 
plo y de mitad de la casa, y en 22 de 
octubre de 1887 el Provincial, Padre Fray 
José Antonio Garí, bendijo el templo, y 
este se abrió al cuito. Lasrestantes obras 
de arreglo se efectuaron en 1889 (1). 
Cuando en 1898 visité esta casa, los reli- 
giosos no solo desempenaban los minis- 
terios sacerdotales en su templo, sinó que 
en el convento tenían montadas escuelas 



de alumnos externos. Pleyan de Porta, en 
1873, escribió de este convento: «Desde 
»1835 viene siendo ocupado por socieda- 
»des de instruccion y recreo, y última- 
»mente por sociedades políticas» (2). En 
este postrer período se efectuaria lo de 
la Sociedad secreta. 

La huerta durante la exclaustración, 
en manos de otros poseedores de los de 
arriba, se convirtió parte en patio y par- 
te en fonda de San Luis Los frailes, por 
los anos de 1895 a 1900, compraron la 
fonda y patio intermedio entre ella y 
el convento, y en el lugar de la fonda 
han edificado un internado o colegio de 
alumnos internos. 

La imagen de la Virgen de la Merced 
del retablo mayor, en la època de la ex 
claustración, corrió gran peligro a pesar 
de estar formada de cartón. Los volunta- 
rios, o nacionales, se la llevaron para 
quemarla en su hoguera, sin duda para 
calentarse. En la calle toparon con un 
piadoso sefior Murillo, de oficio cerero, 
quien les pregunto que por qué iban a 
quemarla, y como los armados respon- 
dieran que para calentarse, Murillo les 
ofreció por la imagen una carretada de 
lena. El jefe de estos terció, y dijo a Mu- 
rillo que les diese por ella media onza de 
oro (40 pesetas) y se Uevase la imagen; 
y así se hizo. Murillo colocó esta imagen 
en la capilla o iglesia de San Antonio (3), 
y hoy la dicha estàtua de nuevo ocupa su 
lugar propio en el retablo mayor. 

El retablo mayor de la Merced en 1902, 
y supongo que así continua hoy, se halla- 
ba en el templo del Carmen calzado, 
ahora parròquia de la Magdalena, donde 
ocupa el lugar de retablo mayor. Los 
escudos de armas de la Orden lo delatan 
harto. Otro retablo, o sea el de San José, 
està en el pueblo de La Atmetlla (4). El 
convento restaurado posee las imàgenes 



(i) Noticias que adquiri de los religiosos de 
allí cuando los visité. 



(2) Apuntes de historia de Lérida, pàg. 418. 

(3) Relación que me hizo el P. Pascual Tomàs 
en Barcelona a 13 de mayo de 1902, quien tenia 
el hecho de boca de un nieto de Murillo. 

(4) Relación citada del P. Pascual Tomàs. 



48 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



de San Ramon y San Pedró Nolasco del J 
de 1835. El celoso Comendador Padre Pas- 
cual Tomàs ha ido perquiriendo en los 
ropavejeros y comprando cuantos obje- 
tos encontró del Convento. 

Una de las màs sensibles pérdidas estu- 
vo en la de la mao^nífica relíquia de San 
Ramon, cuyo paradero aún se ignora. 

En 1835 el Padre Comendador Puig 
continuo viviendo en Lérida. Por medio 
del doctor Don Buenaventura Coromi- 
nas, después entregó al Senor Obispo los 
papeles del Convento que pudo recoger. 
Ahora, cuando la restauración, los recla- 
mo el nombrado Superior Padre Pascual 
Tomàs, y los obtuvo de mano del Senor 
Obispo Don José Messaguer y Costa. 
Forman estos papeles un gran fardo, en 
el que ademàs de muchas escrituras se 
contienen dos o tres libros manuscritos; 
entre los cuales no debe ocupar el pos- 
trer lugar el titulado Lihro racional ma- 
yor de todas las fundacioncs, rentas y 
tierras que posee este Colegio de Santa 
Eulàlia de Barcelona de la Orden de 
Nuestra Senor a de la Merced de la Ciu- 
dad de Lérida, en el que se leen abun- 
dantes noticias históricas de la casa. Las 
referentes a las numerosas rentas ya hoy 
sobran, vendidas como han sido éstas por 
el Estado. 

Sigue la resena de las ventas de los 
bienes de esta casa por el Estado, tales 
como vinieron en el Boletín Oficial de 
la provincià: 

% «Una pieza tierra en la huerta de 
»esta Ciudad (de Lérida), partida de ru- 
»fea, de estension 4 jornales 6 porcas y 
»36 varas superficiales, con 4 almendros, 
»6 higueras, 22 líneas de cepas, 190 olivos 
i>y 18 arboles frutales de varias espècies: 
»linda à... à norte con el camino de Léri- 
»da à Butsenit... Servirà de tipo en la 
»subasta la cantidad de 12,933 rs. 11 
»mrs.» (1). 

Ü «Una pieza de tierra campa sita en 
»la huerta y termino de esta ciudad {de 



t Lérida), partida de Moncada, su esten- 
»sion es de 1 jornal con 5 olivos: sus 
»lindes por oriente con el camino de 
«Moncada... Tasada en 3,200 rs., y capi- 
»talizada en 3,800 rs., por cuya cantidad 
»se saca à subasta» (2). 

#^ «Una pieza de tierra en la huerta 
»de esta ciudad {Lérida), partida de Gar- 
»den, de cabida 2 jornales 10 porcas 2 ter- 
»cios con 56 olivos, linda por levante y 
»medio dia camino que dirige al rio Se- 
»gre, y partida de Rufea; poniente la 
»acequia y norte tierra de Pedró Garrell, 
»y la carretera de Madrid». Tasada en 
21,571 rs. 

Firma este anuncio D. Manuel Salas, 
en Lérida, a 24 de junio de 1838 (3). 

En el Boletín del 31 de agosto del mis- 
mo ano de 1838 se anuncia que ha sido 
rematada por 60,200 reales (4). Però no 
tuvo efecto el remate por disposición de 
la Dirección General, y en el Boletín del 
31 de agosto se sefiala dia para la nueva 
subasta (5), en la que fué rematada en 
36,600 reales, en Lérida, a 16 de septiem- 
bre de 1838. 

#^ «Otra pieza de tierra campa de 2.^ 
»calidad, sita en el termino de esta ciu- 
»dad {Lérida), partida de Granena; su 
«estension de un jornal siete porcas y 
»doscientas varas superficiales: con ocho 
«olivos y otros àrboles frutales...: ha sido 
«capitalizada en 4,800 rs. y tasada en 
»5,400 rs., por cuya...» (6). 

#^ «Otra pieza de tierra de 3.^ calidad, 
»sita en el mismo termino {de Lérida), 
»partida de Marimun, plantada de vina, 
»olivos y otros àrboles frutales: de esten- 
»sion de un jornal y medio; confronta... 



(i) Suplemento al Boletín ojicial del i6 de 
mayo de 1843, pàg. 3. 



{2) Boletín ojicial..., cit. N.° del 20 de no- 
vlembre de 1848, pàg. 3. 

(3) Boletín oficial .... cit. N.° del 26 de junio 
de 183S, pàg. 151. 

(4) Boletín oficial..., cit. N.° del 31 de agosto 
de 1838, pàg. 211. 

(5) Boletín oficial..., cit. N.° del 21 de sep- 
tiembre de 1838, pàg. 228. 

(6) Boletín oficial..., cit. N.° del 20 de noviem- 
bre de 1848, pag. 3. 



MERCEDARIOS 



49 



»a poniente con la acequia mayor, junto 
»al camino de Torrefarrera... capitali- 
»za•da en 3,000 rs. y tasada en 3,000 rs., 
»por cuya...» (1). 

ff «Otra pieza de tierra campa de l.'"^ 
»c^lidad, sita en el termino de esta ciu- 
»dad {de Lérida), partida de Fontanet, 
»de estension un jornal y dos porcas...: 
»tasada en 12,000 rs., y capitalizada en 
»12,000 rs., por cuya» (2). 



ARTICULO DECIMO 

NUESTRA SENORA DE LA MERCED, 
DE TÀRREGA 

Comunidad del Convento de Tàrreg-a: 

Comendador: Padre Fr. Salvador Puig-, 
Predicador jubilado. 

Padre Fr. Pedró Català, Organista. 

Padre Fr. Gaspar Mestres. 

Padre Fr. Cristóbal Perarnau. 

Padre Fr. Felipe Demestres, Predica- 
dor conventual. 

Padre Fr. Juan Casasas. 

Fr. Miguel Miró, Diàcono. 

Fr. Cristóbal Majó, Lego. 

Un texto del cronista Padre Fr. José 
Antonio Garí, ya en parte arriba copia- 
do, menciona en los días de que tratamos 
al Comendador de esta casa, escribiendo: 
«Cuando el partido liberal en el campo 
»de batalla perdia, ó recibía algun desca- 
»labro, desahogaba su ràbia y despecho 
«contra el pacifico clero con insultos, 
»destierros y asesinatos. Dios guarde al 
«predicador que en el púlpito dijese una 
»palabra, no contraria al sistema liberal, 
»sino que ellos pudiesen maliciosamente 
«interpretaria contraria à sus despóticos, 
»impíos y rapaces actos, que al instante 
»era acusado, presó y desterrado, como 



(i) Bolelin oficial.... cit. N.° del 20 de noviem- 
bre de 1848, pag. 3. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 20 de noviem- 
bre de 1848, pàg. 3. 



»sucedió al Padre... El Padre Salvador 
»Puig, Comendador de Tàrrega, y su 
»companero Fr. Antonio Garriga, deste- 
»rrados à Mallorca por haber hablado 
»con un sujeto que los liberales creyeron 
»que era contrario à su sistema, y tantos 
»y tantós otros que sufrieron càrceles, 
»destierros y mil persecuciones». El dia 
de la exclaustración, pues, el Comenda- 
dor estaba ausente de su Convento. El 
Padre Puig murió en el Obispado de Bar- 
celona en 1859. El Padre Mestres, des- 
pués de la exclaustración, se retiro en 
casa Marsal de Figuerosa y allí en su dia 
falleció. 

Respecto de la exclaustración, ya al 
tratar de los Carmelitas de esta villa de 
Tàrrega, dije que se perpetro sin des- 
gracias personales. Los frailes de los 
tres conventos fueron avisados del peli- 
gro, y unos disfrazados de sacerdotes 
seculares, otros de seglares, abandona- 
ron precipitadamente la villa del mejor 
modo que les fué dado. Los de la Merced 
hasta dejaron los muchos frutos que 
tenían recogidos. Casi al mismo tiempo 
de la fuga de los religiosos, el pueblo 
bajo, secundado por la hez de los de la 
redonda, entro en los conventos, pasando 
al saqueo de frutos, vino, bibliotecas y 
archivos. Las autoridades poco o nada 
hicieron para evitar el disturbio, tal vez 
por considerarse impotentes para cohi- 
birlo, y esto en vista de la ruindad de 
algunos vecindarios de la redonda. 

Emperò, el templo de la Merced no fué 
profanado, y hoy està hermoseado y 
abierto al cuito. En el convento hubo 
sala de baile, matadero, caballerizas de 
la tropa, y en la última guerra carlista 
cuartel, todo esto en el piso bajo. 

Leo en un documento autentico que en 
1850 ya estaba el convento habilitado 
para cuartel: ignoro el cuàndo de los de- 
màs empleos. Emperò, me dice un tarra- 
guense que en el piso alto siempre hubo 
las escuelas municipales. En el Boletin 
no hallé anuncio alguno referente a su- 
basta de este convento. Opino que el Es- 
tado tendría concedido el convento al 



50 



LIBKO TF.RCERI). — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



Municipio, pues veo que después el Ayun- 
tamiento lo cede a los escolapios para 
colegio, los cuales, reformado y mejo- 
rado por ellos el interior del ediíicio, 
inaugurAronlo el dia 8 de septiembre 
de 1884. 

El Estado saco a pública subasta la 
huerta, y luego las íincas como si- 

gue: 

Igl «Un huerto sito en Tàrrega, proce- 
»dente de los ex Mercenarios de id. de dos 
»porcas y media de estension. Linda à 
»oriente parte con dicho convento... à 
»medio dia con un callejón llamado del 
»Mica, A poniente parte con la plazuela de 
»la parte de Urgel... Este huerto sufre la 
»gravosa servidumbre de una acequia 
»niontada en canales de piedra à la ele- 
»vacion de 10 ó 12 palmos que conduce 
»el riego :l otras tierras de màs allà... 
»Capitalizado en 1,800 rs. y tasado en 
»2,000, por cuya cantidad se saca à subas- 
»ta»(l). 

«Una pieza de tierra campa rega- 
»dio de 2.^ clase, de 4 jornales, sita en- el 
«termino de dicha villa» {de Tàrrega) y 
«partida de las Planas: linda... à medio 
»dia con el camino que va à Preixana, à 
«poniente y cierzo con tierras de Don 
»Luis de Cardenas...» Tasada en 16,000 
reales (2). Rematada en 8 de septiembre 
de 1840, en Lérida, por el precio de 45,200 
reales (3). 

1^ «Otra pieza de tierra secano de 11 
»jornales y 11 porcas con 8,300 cepas y 
»110 olivos sita en elnombrado termino» 
{de Tàrrega) «y partida de Vallmajó: 
»linda à... à medio dia con el camino 
»llamado de los Peregrinos... y à cierzo 
»con el camino de Vallmajó...» Tasada 
en 10,466 reales 24 mrs (4). Rematada 



(i) fíoletin oficial de la -provincià de Lérida 
del n de diciembre de 1845, pàg. 3. 

(2) fíoletin oficial..., cit. N.° del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(3) fíoletin oficial..., cit. N.° del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 3. 

(4) fíoletin oficial..., cit. N.° del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 



en Lérida, a los 8 de septiembre de 1840, 
por 30,000 reales (5). 

il «Otra pieza de tierra en la par- 
»tida de las Garrigàs de 6 jornales 8 
»porcas, con 300 olivos, sita en el men- 
»cionado termino» (de Tàrrega): «Ijn- 
»da à oriente con el camino del Ta- 
»lladell...» Tasada en 10,833 reales 11 
mrs. (6). Rematada en Lérida, a 28 de 
julio de 1841, por la cantidad de la ta- 
sación (7). 

Igl «Otra pieza de tierra de 3.* clase 
»de 4 jornales 1 porca y un sexto, con 
»3,400 cepas y 49 olivos; sita en dicho 
»término» {de Tàrrega) ay partida del 
»pas, junto al puente llamado de Vila- 
»grasa; linda à... yà cierzo con la ace- 
»quia mayor llamada de Vilagrasa». Ta- 
sada en 12,500 reales (8). Rematada en 
Lérida, a los 8 de septiembre de 1840, por 
31,000 reales (9). 

«Una pieza de tierra en la par- 
»tida de la Espina, de 2 jornales 9 
»porcas y 2 tercios, 108 olivos, sita 
»en el termino de la villa de Tàrrega; 
»linda ..» Tasada en 3,866 reales 22 mrs. 
(10). Rematada en Lérida, a 28 de julio 
de 1841, por la cantidad delatasación(ll). 

#1- «Otra pieza de tierra en las parti- 
»das de Prat y Buscarà de 2 jornales 4 
»porcas, con 47 olivos y 1,790 cepas, sita 
»en el espresado termino» {de Tàrrega): 
«linda...» Tasada en 4,766 reales 22 
mrs. (12). Rematada en Lérida, a 28 de 



(5) fíoletin oficial..., cit. N." del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 3. 

(ò) fíoletin oficial..., cit. N.° del 16 de abril 
de 1841, pàg. 4. 

(7) fíoletin oficial..., cit. N." del 17 de agosto 
de 1841, pàg. 4. 

(8) fíoletin oficial..., cit. N." del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(9) fíoletin oficial..., cit. N.° del 18 de sep- 
tiembre de 1840. pàg. 3. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.° del 16 de abril 
de 1841, pàg. 4. 

(11) fíoletin oficial..., cit. N." del 17 de agosto 
de 1841, pàg. 4. 

(12) fíoletin oficial..., cit. N." del ió de abril 
de 1841, pàg. 4. 



MERCEDARIOS 



51 



julio de 1841, por la cantidad de la tasa- 
ción (1). 

^ «Otra pieza de tierra regadío en la 
»que se halla construïda una era y pajar 
»de 8 porcas y un tercio... sita en el es- 
»presado termino» (de Tàrrega) «y par- 
»tida de San Juan: linda... à cierzo con 
»el camino que va al molino de Planas». 
Tasada en 3,440 reales (2). Rematada en 
Lérida, a 8 de septiembre de 1840, por 
3,640 reales (3). 

líl «Una panera sita en la calle de la 
»Merced de la villa de Tàrrega: tiene de 
»superficie 136 varas cuadradas, 8 de an- 
»cho y 8 de altura: linda à oriente con 
»la calle de S. Juan, à medio dia con ca- 
»sa de Ramon Puig, à poniente con el 
»convento, y à norte con el solio de la 
>Mglesia...» Tasada en 8,123 rs. vn. (4). 
Rematada en Lérida, a 10 de agosto de 
1842, por 24,000 reales (5). 

% '<Otra id. (panera) sita en id. id. id.» 
{en la calle de la Merced de TdrregaJ-. 
«tiene de superfície 136 varas cuadradas, 
»17 de longitud, 8 de latitud y 8 de altura; 
»linda à oriente con el camino de S. Juan, 
»à medio dia con el solio de la iglesia, à 
»poniente con el convento, y à norte con 
»la calle de Santa Maria...» Tasada en 
8,123 reales (6). Rematada en Lérida, a 10 
de agosto de 1842, por 20,123 reales (7). 

«Una casa sita en la calle de San 
»Agustín de dicha villa» {de Tàrrega): 
«tiene de longitud 72 palmos, 20 delatitud 
»y de altura 24, con un corral de 7 pasos 



(i) Boletin oficial..., cit. N.° del 17 de agosto 
de 184T, pag. 4. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de julio 
de 1840, pag. 3. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del 18 de sep- 
tiembre de 1840. pag. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 21 de junio 
de 1842, pag. 2. 

(■;) Boletin oficial..., cit. N.° del 13 de agosto 
de 1842, pag. 4. 

(6) Boletin oficial.... cit. N." del 21 de junio 
de 1842, pag. 2. 

(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 13 de agosto 
de 1842, pag. 4. 



»de largo y 5 de ancho: linda A oriente 
»con la calle de S. Agustín... Servirà 
»de tipo en la subasta la cantidad de 
»3,240 reales (8).» Rematada en Léri- 
da, a 6 de abril de 1843, por 3,440 rea- 
les (9). 

^ «Otra casa, sita en la calle del 
»Arrabal de dicha villa» {de Tàrrega), 
«tiene de longitud 60 palmos, 28 de altura 
»y 28 de latitud: linda à oriente y medio 
»día con el huerto del citado convento» 
{de la Merced), «à poniente con la calle 
»del Arrabal, y à norte con otra casa que 
xfué del espresado convento... Servirà 
»de tipo en la subasta la cantidad de 3,800 
»rs.» (10). Rematada en Lérida, a 6 de 
abril de 1843, por 4,000 reales (11). 

Ü «Otra casa, sita en la calle del 
»Arrabal de Urgel en dicha villa» {de 
Tàrrega), «tiene de longitud 60 palmos, 
»28 de latitud y de altura 28: linda à 
»oriente con el huerto del mismo con- 
»vento» (de la Merced), «à medio dia con 
»otra casa del mismo, à poniente con la 
»calle del Arrabal... Servirà de tipo en la 
«subasta la cantidad de 3,520 rs.» (12). 
Rematada en Lérida, a 6de abril de 1843, 
por 5,020 reales (13). 

^ «Otra casa, sita estramuros de di- 
»cha villa» (de Tàrrega), «tiene de longi- 
»tud 36 palmos, 24 de latitud y 24 de altu- 
»ra, linda à oriente y mediodía con el 
»huerto delprecitado convento» (/a Mer- 
ced de Tàrrega)... «Servirà de tipo en la 
«subasta la cantidad de 2,780 rs.» (14). 



(8) Boletin oficial..., cit. N.° del 4 de marzo 
de 1843, pag. 4. 

(g) Boletin oficial..., cit. N." del (5 de abril 
de 1843, Pàg. 4- 

(10) Boletin oficial..., cit. N." del 4 de marzo 
de 1843, pàg. 4. 



(11) Boletin oficial. 
de 1843, pàg. 4. 

(12) Boletin oficial. 
de 1843, pàg. 4. 

(13) Boletin oficial. 
de 1843, pag. 4- 

(14) Boletin oficial..., cit. N.° del 4 de marzo 
de 1843, pàg. 4. 



cit. N.° del 15 de abril 
cit. N." del 4 de marzo 
cit. N.° del 15 de abril 



52 



LIBRO TERCERO. — CAPIIULO VIGESIMOSEGUNDO 



Rematada en Lérida, a 6 de abril de 
1843, por 5,480 reales (1). 

Igl «Una pieza de tierra secano de 2 
»jornales, con 80 olivos, sita en el térmi- 
»no rural del mor, contiguo al de dicha 
«villa de Tàrrega: linda íl oriente...; A 
»poniente con el camino que va à Bala- 
»guer...» Tasada en 3,966 rs. 22 mrs. (2). 
Rematada en Lérida, a los 16 de marzo 
de 1840, por la cantidad de la tasación (3). 

Igl «Una pieza de tierra situada en el 
»término de la villa de Anglesola y par- 
»tida de Farru/at, de cabida 2 jornales 
»3 porcas y un séptimo; linda à oriente 
»con tierras de Vicente Altisent, à me- 
»dio dia con las de los herederos de N. 
»Vinasa, à poniente con un camino pú- 
»blico que dirige al lugar de Claravalls; 
»y A norte parte con tierras de Ramon 
»Macià y Marsà, de dicha villa, y parte 
»con las de los herederos del difunto Se- 
»bastian Amargós, deTàrrega...» Tasada 
en 3,300 reales (4). Fué rematada en Léri- 
da, a los 4 de diciembre de 1839, por el 
precio de 3,500 reales (5). 



ARTICULO UNDECIMO 
SAN RAMON, DE EL PORTELL 

Empecemos por los nombres de los re- 
ligiosos que en 1835 habitaban este con- 
vento: 

Comendador: Padre Fr. Pedró Pascual 
Carrera, Predicador jubilado. 

Padre Fr. Joaquín Castells, Predicador 
jubilado. 



(i) Boletin oficial..., cit. N.° del 115 de abril 
de 18^3. pag. 4. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 24 de enero 
de 1840. pàg. 4. 

(3) Boletin oficial.... cit. N.° del 20 de marzo 
de 1840, pag. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 4 de octubre 
de 1839, pag. 2. 

(s) Boletin oficial..., cit. N.° del 10 de diciem- 
bre de 1839, pàg. 4. 



Padre Fr. Ramon Pomes. 

Padre Fr. Cayetano Codolà, hijo de 
Barcelona. 

Fr. Ramon Pinol, Corista. 

Fr. Pablo Felip, Lego. 

Fr. Francisco de Asís Oliva, Lego. 

Fr. Jaime Gils, Lego (6). 

Ya en mi obra anterior he resefiado los 
relevantes servicios que este convento 
prestaba al país con el ejercicio de los 
sagrados ministerios dentro y fuera de su 
templo, la escuela gratuïta, la farmàcia, 
las limosnas, etc; no debò aquí repetirlo 

En 1835 no hubo en San Ramon exce- 
sos sangrientos ni persecución, porque 
las gentes de la comarca, que es la 11a- 
mada Segarra, abrigaban sentimientos 
católicos sobre su por otro lado caràcter 
pacifico y laborioso. Sus frailes, a la noti- 
cia de los sucesos de Barcelona y otras 
poblaciones, abandonaron su amado ce- 
nobio. El Padre Castells se retiro a la prò- 
xima Guissona, y mas tarde vivió, dudo 
si en Cervera o en el mismo San Ramon. 
El Padre Comendador Carrera estuvo 
por muchos anos en el vecino pueblo de 
Vergós Guerrejat, mas después, traslada- 
do a Barcelona, murió en esta capital (7). 

El templo se ve que siempre ha sido res 
petado aun huidos los frailes, pues con- 
serva todavía hoy dos antiguos retablos. 
El barrio adjunto al convento forma una 
muy ancha calle que por O. linda, y està 
contigua, con el pueblo de la Manresana; 
però que por otro lado tres kilómetros le 
separan del núcleo principal de su pue- 
blo, el Portell. Por esta razón en 1847 la 
iglesia del convento se destino a sufra- 
gànea del Portell para este barrio, 3' tuvo 
para su régimen un vicario. 
El pàrroco del Portell que regia la 



(6) P. José Antonio Garí. Libretade varias..., 
citada. 

(7) Noticias procedentes de una erudita diser- 
tación o monografia, que sobre este convento leyó 
en el Centre Excursionista de Cataluíia mi que- 
rido amigo Sr. D. Fausto de Dalmases y de Aías- 
sot, Barón de BuUidor y Oliola, quien recogió 
estos datos por encargo mío en 1893. 



MERCEDARIOS 



53 



parròquia en 1886, Don José Blasi, «hizo 
»grandes mejoras en el templo, tenién- 
»dolo en un estado notable de pulcri- 
»tud» (1), y se empenó en recog'er limos- 
nas para en parte pintar y en su parte 
dorar el inmenso y barroco retablo ma- 
yor. Recogiólas; y en 1893 un pintor de 
Solsona, llamado Don Juan Ros y San- 
miguel, policromó y doró hermosamente 
dicho retablo, el cual, a pesar de datar 
de 1741, agrada y place a todo amigo de 
la majestad del cuito católico. 

El Estado trató de vender el convento, 
como lo demuestra el siguiente anuncio; 
però, a pesar del bajo precio, no lo 
alcanzó. 

Ui «El convento que fué de Mercena- 
»rios de S. Ramon sito en el pueblo de 
»dicho nombre tiene de estension 10,618 
»varas superficiales y 70 palmos de altu- 
»ra con un corral de 1,014 varasid.; den- 
»tro del patio existe una grande cisterna 
»en el espresado convento... linda à orien- 
»te medio dia y poniente con tierras del 
»mismo convento y A norte con la calle 
»del pueblo... tasado con arreglo à la or- 
»den de la regència de 9 de diciembre de 
»1841 en 502,672 rs. vn., por cuya canti- 
»dad se saca por 1 .^ vez à subasta. El pa- 
»go del remate... lo verificarà el compra- 
»dor en papel de la deuda sin interès por 
»todo su valor nominal» (a la sasóti este 
papel se cotisaba a 5 V2 poy ciento) (2) 
«y en dos plazos iguales, el 1.° al tiempo 
»del otorgamiento de la escritura y el 
>'>2.° al cumplirse un ano» (3). El dia 12 
de octubre de 1843, sefíalado para el re- 
mate, no se presento licitador, y así no 
se efectuo la subasta. Por anuncio del 
4 de noviembre de 1843, inserto en el 
Suplemeuto al Boletln... del 2 de diciern- 
bre de 1843, se senala nuevo dia para 



(i) ha Hormiga de Oro de la ç.'' semana de 
mayo de 1886, pàg. 341. 

(2) Bolsas de Madrid del 29 y del 31 de agosto 
de 1843. Gacetas del 31 de agosto y del 2 de sep- 
tiembre. 

(3) Suplemento al Boletin oficial... del 2 de 
septiembre de 184^, pàg. i. 



la subasta, però al resefiar las circuns- 
tancias del edificio se nota alguna va- 
riación con el anterior anuncio. Helas 
aqui: 1.° La extensión del edificio ahora 
se pone no en 10,618, sinó en 16,668.-2.° 
La altura no en 70 palmos, sinó en 60. — 
3.° y la tasación no en 502,672, sinó en 
502,662. 

Por Real orden de 12 de marzo de 
1847 el Estado cedió este convento, que 
no pudo vender, al municipio de El Por- 
tell para escuela, dejando la iglesia, según 
dije, para sufragànea de la parroquial. 

A todo esto los Mercedarios del con- 
vento de Lérida, o mejor, los superiores 
de la orden entablaron gestiones para 
readquirir su amado templo y cenobio 
de San Ramon, o según escribió una re- 
vista catòlica de esta ciudad en 1886, 
«no contento con esto» {con las repa- 
raciones kechas en el templo) «el reve- 
»rendo Púrroco ha procurado la instala- 
»ción de algunos religiosos Mercedarios 
»en la parte que se conserva del con- 
»vento, para que atiendan al cuito del 
»santuario y se consagren al bien de la 
»comarca; instalación que no creemos se 
»haga retardar» (4). Y efectivamente, la 
instalación de hecho, y en parte, se rea- 
lizó el ano siguiente, pues en el Correo 
Cataldn del 26 de agosto de 1897 se lee 
que «Los Padres Mercedarios de San 
»Ramón del Portell celebraran el pró- 
»ximo dia 31 la toma de posesión de la 
»iglesia y sepulcro de San Ramon No- 
»nato, por la Real y Militar Orden de 
»Nuestra Senora de la Merced, después 
»de sesenta y dos anos de triste ausen- 

»cia» (5). « en 14 de noviembre de 

»1900, habiendo Su Majestad la Reina 
»(q. D. g.) concedido al Obispo de Sol- 
»sona todo el Monasterio de San Ramon, 
»Su Excelencia ha hecho donación de él 
»à la orden de la Merced» (6). Cuando en 



(4) La Hormiga de Oro de la 4.' semana de 
agosto de 1886, pag. =;5'• 

(s) Correo Cataldn dicho. 

(6) Hoja impresa y con grabados. suelta, re- 
partida por los religiosos. 



54 



LIBRO TERCERü. CAPITULO VIGESIMOSEGUN'DO 



5 de octubre de 1904 visité por segunda 
vez este convento hallélo realmente en 
poder de los Mercedarios, quienes ejer- 
cían en el barrio la cura parroquial, y 
o^uardaban aseado y muy bien dispuesto 
el templo. 

La historia del templo que anda con- 
junta con la del cenobio nos ha llevado 
harto adelante; y así debemos dar ahora 
un paso atràs. El convento después de la 
exclaustración quedaria poco menos que 
abandonado, o abandonado del todo. 
pues «el monasterio no fué incendiado, 
»pero fué saqueado, y poco à poco devas- 
»tado por la codicia de los que aprove- 
»chaban sus tejas, puertas y balcones 
»para reparar sus casas» (1). «El grande 
»y magnifico convento se sintió tam- 
»bién de aquella soledad: sus muros fue 
»rondesmoronàndose, y susbóvedascuar- 
»tearonse en distintas partes: solo un 
»pequeno local habitado se conservo en 
»buen estado. Los claustros sirvieron 
»para puestos de comercio y otros usos 
»màs profanos todavía, hasta que en 
»1897, una de las partes habitables del 
»monasterio se cedió à los religiosos 
«Mercedarios, sus antiguos y naturales 
»poseedores» (2). Efectivamente, el Go- 
bierno, por Real orden de 12 de marzo de 
1847, había cedido al pueblo el convento, 
en e! que aquél alojó la escuela, el maes- 
tro, el medico, el boticario y otros, y en 
él celebraba las ferias, como apunté ha 
poco. Emperò, ahora, según escribí, la 
Reina lo cedió todo en noviembre de 1900 
al Obispo, y éste a los frailes, los cuales, 
cuando mi postrera visita, efectuada en 
1904, habiendo antes vencido no pocas 
dificultades, lo ocupaban ya todo. Una 
de las dificultades consistió en hallar lu- 
gar para la colocación de las escuelas 
del pueblo, a cuyo efecto los religiosos 
tuvieron que construir piezas para ellas 
en el convento antiguo. 

Hoy (1917) el convento moderno està 



(i) Ljt Hormiga de Oro de la 4.° semana de 
agosto de 1886, pàg. ^51. 
(2) Hoja suelta, citada. 



enteramente restaurado, y los restos del 
antiguo derribados. 

Contigua al cenobio levàntase la histò- 
rica capilla de San NicolAs. 

La Amortización, en Lérida, a 12 de 
noviembre de 1847 y después en julio de 
1850, anuncia la subasta del arriendo de 
«La hermita de San Nicolàs y casa conti- 
»gua, sita en las casas de San Ramon, 
»jurisdiccion de Portell, procedente de la 
»cofradía de San Nicolús, en cantidad de 
»111 reales» (3). Y, sin duda, después la 
vendió. 

Cuando por vez primera visité esta 
casa, 22 de junio de 1895, hallé instalada 
en la capilla a una respetable y simpàti- 
ca senora, que frisaba los noventa aflos o, 
a lo menos, mucho pasaba de los ochenta. 
Esta capilla forma edificio aislado; està, 
como dije, contigua al convento, a su 
Poniente, siguiendo la misma línea de la 
fachada, y de él separada solo por el 
ancho de una calle. La senora compro la 
capilla al Tribunal, el cual se había incor- 
porado de ella por gastos hechos ante el 
mismo tribunal por el poseedor anterior; 
circunstancia que prueba que a dicho 
poseedor no debían de andarle en modo 
prospero los negocios pecuniàries, justo 
y providencial castigo de los poseedores 
de bienes del clero. En dicha fecha de mi 
visita, la capilla, aunque conservaba en 
la parte de albanilería su antigua forma, 
no tenia altar ni otro objeto de cuito, 
convertida, como estaba, en habitación. 
Un tiempo después de la expulsión de los 
frailes tuvo instalado un teatro (4). 

En 1835, antes de partir, los religiosos 
envolvieron en esteras la urna que encie- 
rra el cuerpo de San Ramon, y la ente- 
rraron en la misma iglesia, frente del 
altar de San Nicolàs. Pacificada después 
la tierra, subió al Portell el lego Fray 
Pablo Felip, enviado por el Padre Co- 



(3) Boletin oficial de la provincià de Lérida 
del 24 de julio de 1847, pàg. 4. 

(4) Relación que me hizo la misma senora 
D." Maria Nogués allí mismo, en 22 de junio de 
1895. 



MERCEDARIOS 



55 



mendador, para manifestar el \ugar don- 
de estaba escondido el santó cuerpo. Se 
extrajo de bajo tierra, y se le restituyó al 
cuito del modo que explica el documen- 
to del archivo del mismo cenobio, que, 
traducido del catalàn, a continuación co- 
pio: «PJabiendo estado las reliquias del 
»cuerpo de San Ramon Nonato ocultas 
»por espacio de quince aíios y medio à 
»coasecuencia de las vicisitudes políticas 
»y trastornos de que fué oprimida nues- 
»tra Catalufia y otras provincias del rei- 
»no en dicho tiempo; y hallàndose en la 
»actualidad pacificada y no temiéndose 
»trastornos parecidos, se resolvió, con 
»licencia del litre. Sefior Vicario General 
»de Solsona, ponerlas de nuevo A la pú- 
»blica veneración. Así el dia 18 de abril 
»del ano 1850 fueron extraídas del depó- 
»sito donde estaban guardadas, y el 21 
»de los predichos se comenzó à daries 
»culto con una solemne Misa cantada. 
»Como la nueva manifestación de ellas 
»era tan deseada de toda la comarca, y 
»en particular del pueblo del Portell, de 
»donde San Ramon era hijo y patrón, 
»dicho pueblo resolvió obsequiarle el 12 
»de mayo del mismo ano con una solem- 
»ne función. Cantàronse el dia anterior 
»solemnes Completas en la parròquia, y 
»el dia siguiente, à las ocho de la manana, 
»salió de dicha parròquia una procesión 
»tan magníficamente ordenada y contan- 
»to concurso de gentes de los pueblos 
»vecinos, que jamàs se había visto ni 
»espera ver, llevando bajo palio una re- 
»liquia del Santo. Llego à San Ramon, 
»pudiendo à duras penas penetrar, por la 
«multitud de gente que esperaba. Acto 
«continuo comenzóse la solemne Misa, 
»que fué celebrada por el Rdo. José Vi- 
»lagines, en aquella ocasión capellàn del 
«convento... con una orquesta de diez y 
»nueve músicos, dirigida por el Rdo. M. 
»Cristóbal Farré, Maestro de capilla de 
»Cervera, y sermón panegírico, que fué 
»dicho por el Rdo. Narciso de Bujóns, 
«exclaustrado mercedario, y finalizó la 
«función con un rosario cantado por la 
»misma orquesta y sermón moral pro- 



«nunciado por el sefior Rector de la 
«Molsosa. Fué tan grande el concurso 
«de la gente que de todas partes acudie- 
«ron, que se calculo subían de cinco à 
«seis mil almas. — Portell y mayo 13 de 
1850». 

Antes de partir los frailes en 1835, en- 
tregaron a la familia de la sefiora No- 
gués, a quien hallé en la capilla de San 
Nicolàs. dos o tres cajones, los cuales, a 
juzgar por su mucho peso, debían de 
contener tesoros u objetos de valor. Al 
cabo de no poco tiempo recogiólos por 
orden del comendador el mozodelcon- 
vento. Se le entregaron, y el mozo los 
llevo a Montfalcó Murallat. El ostensorio 
y el càliz bueno los mismos religiosos los 
ocultaron en un escondrijo del altar del 
Rosario de la iglesia del Portell (1), y por 
las noticias de tiempos modernos se ve 
que se han salvado. «En la sacristía hay« 
{1893) «dos cuadros regularcitos. Lo 
«que era muy bueno, según me dijeron, 
«escribe un excursionista, era una cruz 
«procesional bizantina, de plata, vendida 
«por solo 80 duros à la misma persona 
«que compro las planchas del sepulcro y 
»un càliz. Fuera de esto no creo que 
«nunca hubiesen tenido« (estos frailes) 
«cosas de precio como otros cenobios. 
«Los conventos seguían la condición de 
«las comarcas, y la hacienda que hacían 
«cultivar no era para daries grandes 
»productos«. Atendiendo a la fecha de la 
fundación de este cenobio, 1244, opino 
que la cruz, mas que de bizantina, de- 
biera calificarse de gòtica. 

Salvàronse también algunos indumen- 
tos sagrados de poco valor, que para- 
ron en la parròquia, en donde también 
dieron fondo muchos de los documentos 
del archivo del convento (2). 

En 1837 la Junta de enagenación de 
edijicios y efcctos de los conventos su- 
primidos de la província de Lérida saco 



(i) Relación citada de D.^ Maria Nogués. 
(2) Disertación de D. Fausto de Dalmases, 
citada. 



56 



LIBRO TERCERO. 



CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



a pública subasta una campana de este 
cenobio (1). 

Un tiempo después de la exclaustra- 
ción pasó por el barrio del convento una 
columna carlista bajo el Grabat de Gui- 
merà. Alojóse en todo aquel poblado in- 
cluso el convento, però ningún dano 
éste sufrió; sin embargo, en esta ocasión 
se hallaron libros por el camino de Cerve- 
ra. Esta noticia que me dió la anciana 
Dona Maria Nogués, quizà en lo tocante 
a los libros sea confusión de la otra que 
proviene de Don Fausto de Dalmases, 
quien escribe: «Me conto un anciano, tes- 
»tigo presencial, que se condujeron algu- 
»nas carretadas de libros à Cervera y 
»que hasta en el camino se hallaron algu- 
»nos. En una casa deia Manresana que- 
»rían mostrarme algunos que tienen, mas 
»no tuve tiempo para subir à ella» (2). 
Las carretadas de libros no es presumi- 
ble que las llevase una columna guerrera, 
y menos a .Cervera, país enemigo; sinó 
los comisionados del Gobierno liberal, y 
que entonces se perdieran algunos por el 
camino, y no al paso de Grabat de Gui- 
merà. 

A los demàs muebles y cosas del Con- 
vento pueden aplicarse las siguientes pa- 
labras de Don Fausto de Dalmases: «Lo 
»que los frailes no pudieron Uevarse fué 
»robado». 

La farmàcia del convento pertenecia a 
éste, y surtía de medicamentos a preciós 
muy módicos a toda la redonda. Después 
de la exclaustración el ya citado jefe 
carlista, apodado Grabat de Guimerà, la 
llevo a un hospital carlista (3). 

«Todavía dura» (hoy) «la costumbre 
»de conducir allà toda clase de cabalga- 
»duras el ultimo domingo de agosto, y 
»hacerlas dar tres vueltas al rededor del 
»convento. Las personas efectúan otro 
»tanto en el camarín al rededor del sepul- 



(i) Boletin oficial de la provincià del 24 de 
enero de 1837, P^g. 19. 

(2) Citada disertación de D. Fausto de Dal- 
mases. 

(3) Citada relación de D." Maria Nogués. 



»cro del Santo: pràctica antiquísima, di- 
»manada de las prodigiosas curaciones 
»que obro durante la peste que azotó à 
»Cataluna el ano 1237, atacando princi- 
»palmente à las bestias, las que condu- 
»cidas ante el Santo, con daries él su 
»bendición, quedaban curadas» (4). Sin 
embargo, la pràctica de las tres vueltas 
parece mucho màs probable que dimane 
de las tres vueltas que la mula ciega que 
llevo allà el cuerpo muerto de San Ra- 
mon, dió al morir. Porque essabido que, 
al fallecer éste, disputàronse la posesión 
del cadàver Cardona, dondefalleció, y el 
Portell, donde nació; y entonces, para 
conocer sobre esto la voluntad del Cie- 
lo, se puso al Santo en su ataúd sobre 
una mula ciega, y se la soltó. Esta, des- 
de Cardona, donde, como digo, murió 
San Ramon, se fué al Portell, paróse 
frente la capilla de San Nicolàs, dió 
tres vueltas y murió; y por esto en 
San Nicolàs se depositó el sagrado 
cuerpo. 

«El Gobierno vendió después de la 
»dispersión de los religiosos las tierras 
»del convento, que eran principalmente 
»las que le rodeaban, y de cuyos produc- 
»tos vivían aquéllos» (5). 

En prueba de la verdad de estàs ante- 
riores palabras aquí van los anuncios de 
la Amortización. 

Igl «Una huerta de 6 porcas 14 canas 
»cuadradas con la màquina para subir el 
»agua de una balsa, con 9 àrboles de 
»diferentes espècies y varios avellanos, 
»sita en el termino de Portell: linda à 
»oriente y medio dia con piezas de tierra 
»de la mencionada heredad, à poniente 
»con el mismo convento, y à norte con la 
»balsa que es contiguo {sic) à la carrete- 
»ra». Tasada en 2,000 reales (6). Remata- 
da en Lérida, a 7 de abril de 1842, por 



(4) Disertación citada de D. Fausto de Dal- 
mases. 

(:;) Disertación citada de D. Fausto de Dal- 
mases. 

(6) Boletin oficial de la provincià de Lérida 
del 1 1 de enero d? 1842. pàg. 4. 



MERCEDARIOS 



57 



2,200 reales (1). Seria esta la huerta del 
convento. 

ÜI «Otra pieza de tierra campa llama- 
»da planas, de 31 jornales 7 porcas y 286 
»pasos, sita en el termino del Portell; lin- 
»da à oriente con pieza de la misma he- 
»redad» {serd la de Monrós), «à medio 
»diacon el bosque de la misma, a ponien- 
»te con el camino que va a Santa Fe, y à. 
»norte con la carretera pública...» Tasa- 
da en 31,500 reales (2). Rematada en Lé- 
rida, a 7 de abril de 1842, por 32,500 rea- 
les (3). 

«Una pieza de tierra campa llama- 
»da las planas, de 6 jornales 9 porcas y 
»180 pasos cuadrados, con una fuente à 
»la parte del norte, sita parte en el es- 
»presado termino del Portell, y parte en 
»el de Monros; linda à oriente y poniente 
»con piezasde la misma heredad, à medio 
»dia con la carretera pública, y à norte 
»con Ramon Fonollet...» Tasada en 5,900 
reales (4). Rematada en Lérida, a 7 de 
abril de 1842, por 6,400 reales (5). 

m «Otra pieza de tierra contigua à la 
»anterior» (a las planas) «de 6 jornales 
»una porca y 266 pasos, sita parte, en el 
»espresado termino de Portell, y parte en 
»el de Malacara: linda à oriente y medio 
»dia con el bosque de la misma heredad; 
Ȉ poniente con pieza de tierra de la pro- 
»pia, y à norte con el mismo edificio y 
»con el huerto de la mencionada here- 
»dad...» Tasada en 7,168 reales (6). Rema- 
tada en Lérida, a 7 de abril de 1842, por 
7,668 reales (7). 



(i) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° de! 14 de abril 
de 1842, pàg. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(5) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pàg. 3. 



#1- «Otra pieza de tierra llamada la 
»vina, de 3 jornales 84 pasos cuadra- 
»dos, sita en el referido termino de 
»Monros, linda à oriente y medio dia 
»con fincas de la referida hacienda...» 
Tasada" en 2,400 reales (8). Rematada en 
Lérida, a 7 de abril de 1842, por 2,600 
reales (9). 

iSl «Una pieza de tierra contigfua à la 
«anterior» (a la vina), «de 10 jornales 1 
»porca y 100 pasos cuadrados, los 8 jor- 
»nales cultivo, y los restantes incultes, 
»sita parte en el mencionado termino del 
»Portell, y parte en el de Monros: linda 
»à oriente con Ramon Nogués; à medio 
»dia con carretera pública, à poniente 
»con pieza de la pròpia heredad, y à 
»norte con bosque de la misma...» Tasa- 
da en 10,700 reales (10). Rematada en Lé- 
rida, a 7 de abril de 1842, por 11,200 
reales (11). 

Ü «Una pieza de tierra de 10 jornales 
»186 pasos, sita parte en el termino del 
«Portell y parte en el de Monros: linda à 
»oriente con tierras de la misma heredad: 
»à medio dia con la carretera pública...» 
Tasada en 9,100 reales (12). Rematada en 
Lérida, a 7 de abril de 1842, por la canti- 
dad de la lasación (13). 

% «Otra pieza de tierra bosque de 4 
»jornales 9 porcas y 99 canas, con 3 en- 
»cinas y 26 robles, sita en el relatado 
»término » [de Moiwos): «linda à.,. à 
»norte con bosque de la misma here- 
»dad y con Ramon Rius...» Tasada en 
2,625 reales (14). Rematada en Lérida, 



(8) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(g) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(11) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842. pàg. 2. 

(12) Boletin oficial..., cit.'N." del 11 de enero 
de 1842. pàg. 4. 

(13) Boletin oficial..., cit. N.° del i4de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(14) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 



58 



LinRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



a 7 de abril de 1842, por 2,675 rea- 
les (1). 

^ «Otra pieza de tierra vina de 3 jor- 
»nales 11 porcas y 6 canas cuadradas 
»con 5,300 cepas, sita en el nombrado 
»término» {de Monros); «linda por todas 
»partes con fincas de la referida ha- 
cienda» {del misrno convento)... Tasada 
en 7,800 reales (2). Rematada en Léri- 
da a 7 de abril de 1842, por 8,300 rea- 
les (3). 

% «Otra pieza de tierra bosque de 
»2 jornales 7 porcas y 60 pasos, con 49 
»encinas y 130 robles, sita en el cotado 
»término de Monros: linda por todoslados 
»con la heredad del sobredicho conven- 
»to...* Tasada en 1,750 reales (4). Rema- 
tada en Lérida, a 7 de abril de 1842, por 
1,800 reales (5). 

1^ «Otra pieza de tierra bosque de 
»50 jornales 4 porcas con 2,800 enci- 
nas y 75 robles, sita en el termino de 
»Malacara: linda à... y à norte con fin- 
»cas de la misma heredad.... » Tasada 
en 37,300 reales (6). Rematada en Lérida, 
a 7 de abril de 1842, por 38,300 rea- 
les (7). 

^ «Una pieza de tierra en la partida 
»de masdempolch de 3 jornales 6 por- 
»cas con 222 olivos, sita en el termino de 

»la villa de Arbeca: linda à oriente , 

Ȉ medio dia con camino del Roquillon; 
»à... y à norte con camino de la come- 
»ta...» Tasada en 2,400 reales (8). Rema- 



(0 Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pàg. 3. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pags. 273. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 8 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(5) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(6) Boletin oficial..., cit. N." del 11 de enero 
de 1842, pag. 4. 

(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de abril 
de 1842, pàg. 2. 

(8) Boletin oficial extraordinària del 27 de 
agosto de 1841, pàg. 3. 



tada en Lérida, a 7 de noviembre de 1841 , 
por 12,100 reales (9). 

Ü «Otra pieza de tierra en la partida 
»de las forques de 2 jornales 2 porcas 
»con 107 olivos, sita en dicho termino» 
(de Arbeca): «Vinúa. A... à medio dia con 
»camino de las comas de Maldà; à... y 
»à norte con tierrasyermas del comun...» 
Tasada en 1,500 reales (10). Rematada en 
Lérida, a 7 de noviembre de 1841, por 
5,100 reales (11). 

^ «Una pieza de tierra llamada Basa 
»larg"a, situada en el termino de Cervera 
»partida del mismo nombre de S. Ramon, 
»su estension es de 7 jornales 6 porcas, 
»con 95 olivos y 603 cepas: sus lindes...: 
»ha sido capitalizada en 6,750 rs. y tasa- 
»da en 7,500 rs., por cuya » (12). 

Ü «Una casa sita en la calle Mayor 
»de Cervera, procedente de los Mercena- 
»rios de San Ramon, de 14 canas de lar- 
»go, dos y cuatro palmos de ancho y 6 
«canas cuatro palmos de elevacion, con 
»un corral de cinco canas cuatro palmos 
»de largo y tres de ancho, tiene dos pisos 
»y un balcon que mira à la calle mencio- 
»nada y dos galerias que dan al corral. 
»Linda à oriente con las murallas, à me- 
»dio dia con la casa de la viuda de don 
»José Antonio Nebra, à poniente con la 
»calle Mayor, y à... Tasada en 20,125 rs. 
»y capitalizada en 10,350. Se saca à su- 
»basta por la tasacion como mayor can- 
»tidad» (13). 



(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 23 de no- 
viembre de 1841, pàg. 4. 

(10) Boletin oficial extraordinària del 27 de 
agosto de 1841, pàg. 3. 



(11) BoletÍ7i oficial.. 
viembre de 1841, pàg. 4. 

(12) Boletin oficial... 
de 1849, pàg. 4. 

(13) Boletin oficial... 
de 1845, pàg. 3. 



, cit. N.° del 23 de no- 
clt.N." del 28 de marzo 
cit. N.° del 10 de abril 



MERCEDARIOS 



59 



ARTICULO DUODECIMO 

NUESTRA SENORA DE LA MERCED, DE 
AGRAMUNT 

Lista de la Comunidad del convento de 
Agramunt de 1835: 

Comendador: Padre Fr. Juan Xicoy, 
Predicador jubilado. 

Padre Fr. Miguel Resta. 

Padre Fr. Magín Morera. 

Padre Fr. Buenaventura Serret. 

Padre Fr. José Sans. 

Fr. José Garriga, Lego, 

En 1835 la exclaustración aquí se per- 
petro sin alteración del orden material. 
Los religiosos, visto el sesgo que en las 
demàs poblaciones tomaban las cosas 
públicas, y la persecución que en muchas 
sufrían los religiosos, pacíficamente aban- 
donaren su claustro, trocando su blanco 
habito por la negra sotana del clérigo 
secular (1). 

Así en el acto ningún detrimento nota- 
ble sufrirían el edificio y sus cosas; las 
que fueron inventariadas por el Alcalde 
Mayor. Mas, a 21 de agosto del mismo 
1835, el Comandante Militar del Segre 
y Llobregós, senor Don Pascual Churru- 
ca, dirige desde Agramunt al Capitàn 
general el siguiente oficio, en el que le 
noticia muy deplorables nuevas de crí- 
menes de aquel mismo dia 21: 

«Comandància Militar del Segre y Llo- 
»bregós. — Excmò. Sor — Hoy al medio 
»dia se me presento en Cubells un paisa- 
»no con un recado verbal de parte del 
»Comandante de Armas de esta villa, 
»diciéndome que los urbanos de la Con- 
»ca, que anteayer habían llegado à ella 
»con el Senor Gobernador Don Juan 
»Domech, estaban en gran revuelta, y 
»que habían asesinado à dicho Gober- 
»nador. 



(i) Noticias que me dieron varias personas de 
Agramunt, y también D. Francisco iMuns, reci- 
bidas del Sr. D. Ramon de Siscar. 



»Inmediatamente dirigí al Comandante 
»de Armas un oficio encargàndole que 
»restableciese el orden por cuantos me- 
»dios estuviereii ú su alcance. 

»De ahí à poco me puse en marcha con 
»mi columna en direccion A esta villa, 
»temeroso de que los desordenes conti- 
»nuarían si yo no me presentaba à cal- 
»mar los espíritus, y à. enfrenar à los 
»principales agitadores. 

»En el camino recibí el siguiente oficio 
»del Comandante de armas, que enterarà 
Ȉ V. E. de todo lo ocurrido: 

«Comandància de armas de Agramunt. 
» — Esta manana à las 7 1/2 de ella poco 
»màs o menos, el Sr. Coronel Goberna- 
»dor de Tremp D. Juan Domech me 
»envió un recado por un mozo de la 
»Escuadra que le facilitarà un hombre 
»para traer un pliego à V. S. A Cubells, 
»à lo que accedí; al cabo de un rato ha 
»vuelto el mismo mozo diciéndome le 
»diera otro, que aquel no sabia el cami- 
»no, à. lo que contesté que no lo había, 
»y que no lo atendiese porque todos po- 
»nían la misma escusa: luego despues ha 
»repetido el mismo mozo que S. S. decía 
»si podia pasar à su alojamiento, y no 
«obstante de haberle respondido que 
»pasaría al momento que acabase de 
»estender una diligència en la averigua- 
»cion que V. S. me mandó seguir, vino 
»a mi alojamiento el Sr. Domech repren- 
»diéndome porque no le facilitaba un 
»hombre practico para enviar un espreso 
Ȉ V. S., y contestandole lo mismo que 
»al principio se marchó enojado y conti- 
»nué trabajando. A pocos momentos 
»entró mi ordenanza diciendo que había 
»alboroto de muera el Gobernador de 
»Tremp que se escapa. El amor al orden 
»me impulso el enviar al Escribano fuese 
»à encontrar al oficial de guardià para 
»que saliese con toda ella à contener 
Ȉ los amotinados, saliendo yo corriendo 
»à la puerta del Àngel, donde se dirigia 
»dicho tumulto. Allí con solo la guardià 
»de un cabo y cuatro soldados estaba 
»desarmando à todos los que querían 
»salir y entrar, cuando llego el Sr. Al- 



60 



LIBRO TERCERO. — CAPÍTULO VIGESIMOSEGUNDO 



»calde mayor, y el oficial del destaca- 
»mento (que había salido à fuera), di- 
»ciéndome que los amotinados habían 
»asesinado al Sr. Domech, y mientras 
»que el dicho Sr. Alcalde mayor con su 
»ardoroso celo y una actividad sin com- 
»paracion recorria por afuera, con solo 
»un sargento y 4 soldados del destaca- 
»mento, y yo con los restantes, y el ofi- 
»cial estaba desarmando y prendiendo 

»A los tumultuarios » (He visto este 

oficio original, y lo firma Ramon Sàl- 
via en Agramunt a 21 de agosto). 

»Al propio tiempo recibí otro oficio del 
»Alcalde mór. de la misma villa Don Joa- 
»quin Lisbona, que decía así: 

«Alcaldia de Agramunt.— No contentos 
»los amotinados con el asesinato del Go- 
«bernador de Tremp, han saqueado el 
»convento de la Merced de esta villa, 
»cuyos efectos estaban inventariados por 
»mí, seo^un R. decreto, y à disposicion 
»de la superioridad. Las puertas todas 
»han sido quebrantadas, teniendo lasatis- 
»faccion de decir à V. S. que no han 
»tenido la menor pequena parte en este 
»atentado ningun vecino de esta villa, 
»pues que parte de los mismos amotina- 
»dos daban una guardià en el indicado 
»convento para custodiar varios efectos 
»y equipos militares. — Lo que doy parte 
»à V. S. para su conocimiento.» 

«Llegado aquí he encontrado à la villa 
»en la mayor tranquilidad; à sus urbanos 
»noblemente engreidos de haberse esfor- 
»zado cuanto pudieron para impedir el 
»asesinato del Gobernador Domech y 
»demàs escesos, y al vecindario, lleno de 
»una triste impresion de dolor y de 
»susto. 

«Agramunt 21 de agosto de 1835.— Pas- 
»cual de Churruca. — Excmo. Sr. Cap." 
»Gral int." de este Exto. y Prado» (1). 

Ignoro los destinos que en el curso de 



(i) Archivo de la Capitania General. Legajo 
((Quema de conventos y expulsión de los frailes 
en el mes dejulio de i8]^i). — Paquete 7.° 



los anos desde el de 1835 habrAn cabido 
a esta casa. El templo se halla ahora 
intacto y abierto al cuito publico. Sin 
embargo, un anciano del mismo pueblo 
contóme que durante la guerra carlista 
de 1847 y 1848, llamada comúnmente de 
los matiners, algunos armados que allí 
daban la guardià tomaron la tarima de 
un altar y para calentarse con sus trozos 
encendieron una hoguera sobre una tum- 
ba del suelo. De repente explota la tumba 
y arroja al aire las losas que la tapaban 
y los tizones de sobre de ellas, resultando 
de aquí el consiguiente susto de los arma- 
dos. El fuego había calentado el aire de 
la tumba y su dilatación produjo la ex- 
plosión. De tal hecho fluye naturalmente 
la noticia de la profanación del templo 
por los armados (2). Cuando la postrera 
guerra carlista, o sea de 1870, habiéndo- 
se convertido en fuerte la parroquial, 
esta iglesia presto el servicio de parrò- 
quia. Actualmente solo asiste allí el clero 
en el tiempo de las novenas de la Merced 
y de San Ramon. 

El convento, o habitaciones, aparece 
que durante la misma guerra fué cuar- 
tel, pues una ala de claustro conserva 
aún el corrido pesebre para la caballe- 
ría. La gran sala del piso principal, anos 
atras (me consta de 1898), sirvió de sala 
de baile, y cuando visité esta casa en 
octubre de 1904, aquel piso albergaba la 
escuela parroquial, servida, o mejor, re- 
gida por sacerdotes. 

Del paradero de los bienes de este con- 
vento van a darnos noticia los siguientes 
anuncios de la Amortización llamando 
compradores a las subastas: 

^ «La heredad llamada vifia gran 
»sita en el termino de dicha villa (Agra- 
y>muHtJ, de cabida 26 jornales 10 porcas 
x-con 13,025 cepas. Linda à Levante con 
»tierras de Ramon Benet, Luis Pons, 
»herederos de Francisco Ripoll, José Mu- 
»sola y herederos de Bernabé Mercader; 



(2) Me lo conto uno de los mismos armados 
que se calentaban al dicho fuego. 



MERCEDARIOS 



61 



»à medio dia con camino; à poniente con 
»tierras de Domingo Mases y Buenaven- 
»tura Novell, del pueblo de Preixens, 
»y à norte con el rio Sío.» Tasada en 
19,866 reales 22 mrs. vn. (1). Rematada 
en Lérida, a 14 de abril de 1839, por 
20,500 reales (2). El anuncio de la tasa- 
ción de 1838 escribe como arriba, però el 
de 1839, al dar cuenta de la tasación y 
el remate, escribe que aquella fué de 
19,409. 

^ «Otra pieza de tierra llamada camí 
»de Tàrrega, de 14 jornales, con 150 oli- 
»vos y 1,000 cepas, sita en dicho termino 
>'>(de Agranmnt) y partida de la sierra: 
»linda à oriente con el termino de Puig- 
»vert y herederos del difunto Bartolomé 
»Anés; à medio dia y poniente con el 

»camino llamado de Tàrrega, y à » 

Tasada en 6,066 reales 22 mrs. (3). Re- 
matada en Lérida, a 8 de junio de 1841, 
por 16,566 reales 22 mrs (4). 

% «Una pieza de tierra campa seca- 
»no, termino de Agramunt partido de 
»Balaguer nombrada Capella, de cabida 
»13 jornales 10 porcas 7 pasos; linda 
»à levante con tierras de D. José Jové, 
Ȉ poniente camino de Balaguer, medio 
»dia tierras de D. José Iglesias, y norte 
»con id. de D. Antonio Ball, D. Francis- 
»co Solé, y camino de Cervera » Tasa- 
da en 19,297 reales 26 mrs. (5). Fué 
rematada en Lérida, en 20 de julio de 
1838, en 115,000 reales vn. (6). 

% «Una pieza de tierra secano de in- 
»ferior calidad en la partida de Torra de 
«campo, de 11 jornales 6 porcas con 360 



(i) Boletin oficial de la provincià de Lérida 
del 30 de octubre de 1838, pag. 259. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 30 de abril 
de 1839. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del 15 de di- 
ciembre de 1840, pàg. 4. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de junio 
de 1841. pag. 4. 

(5) Boletin oficial..., cit. X.° del 5 de junio 
de 1^38, pag. 135. 

tó) Boletin oficial..., cit. N.° del 20 de julio 
de 1838, pag. 173. 



»raices de olivos, sita en el termino de 
»dicha villa» [de Agramunt): «linda à... à 
»poniente con el camino de la Sierra y 
«Ginesta...» Tasada en 2,300 reales (7). 
Rematada en Lérida, a 17 de marzo de 
1842, por 2,500 reales (8). El anuncio del 
remate no llama a esta pieza Torra de 
campo, sinó forsa de campo. 

ÜI «Una pieza de tierra secano llama- 
»da roca plana de 9 jornales 7 porcas, 
»sita en el mencionado termino de Agra- 
»munt; linda à oriente tierras de Marcos 
«Balaguer... à poniente y norte con el 
»rio Sió...» Tasada en 3,433 reales (9). 
Rematada en Lérida, a 8 de junio de 1841 , 
por 8,000 reales (10). 

^ «Otra pieza campo llamada Toma- 
»sa id. id.» [supongo qtie estos id. indican 
sita en el termino de dicha villa de Agra- 
munt) «de siete jornales cuatro porcas 
»con 1,500 cepas y 20 olivos. Linda à le- 
»vante con tierras de José Olives, à medio 
»dia con Antonio Mases y Folguera, à 
«poniente con los herederos de Serra y 
«Folguera y à norte con José Carulla». 
Tasada en 4,693 reales 11 mrs. (11). Re- 
matada en Lérida, a 14 de abril de 1839, 
por 5,000 reales (12). 

m «Una pieza de tierra secano llama- 
»da Saladé, de 5 jornales 6 porcas, sita 
»en el termino de dicha villa» {de Agra- 
munt) «y partida de clot de bandera: lin- 
»da à... y à norte con el camino de Bala- 
«guer...» Tasada en 660 reales (13) o sea 
33 duros. Rematada en Lérida, a 17 de 



(7) Boletin oficial .., cit. N.° del 11 de enero 
de 1842, pàg. 4. 

(8) Boletin oficial..., cit. N.° del 24 de marzo 
de 1842. pàg. 4. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 15 de di- 
ciembre de 1840, pàg. 4. 

(10) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de junio 
de 1841, pàg. 4. 

(11) Boletin oficial..., cit. N.°del 30 de octubre 
de 1838. pàg. 259. 

(i:;) Boletin oficial..., cit. N.° del 30 de abril 
de 1839. pàg. 2. 

(13) Bjletin oficial..., cit. N.° del 13 de enero 
de 1842, pàg. 2. 



62 



LIKKO TKRCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEGUNDO 



marzo de 1842, por 760 reales, o sea 38 
duros (1). 

«Otra pieza de tierra huerta en el 
»mismo termino» (de Agramunt) «y par- 
xtida Uamada Molivell, de cabida 4 jorna- 
»les 6 porcas y 4 pasos; linda a levante 
»camino de los huertos, poniente y medio 
»dia tierras de la cofradía del SSmo., y 
»norte id.,de D. Ramon de Suars» (rf^ò^ 
decir Siscar). «Tasada en 20,566 reales 
22 mrs » (2). Rematóse esta huerta en Lé- 
rida, a 20 de julio de 1838, por el precio 
de 114,200 reales (3j. 

Ü «Otra pieza de tierra nombrada 
"DCami de Pons, de 4 jornales 6 porcas de 
»tercera calidad;sita en el propio térmi- 
»no» {de Agramunt): «linda à oriente 
»con José Torrents; à medio dia con Anto- 
anio Bergués; à poniente con José Jové; y 
Ȉ cierzo con el mismo Torrents y cami- 
»no que dirige de Mafet à Pons...» Tasa- 
da en 1,166 rs. 22 mrs. (4). P'ué rematada 
en Lérida, a los 11 de enero de 1840, por 
el precio de la tasación (5), 

% «Otra id. id.» {serà piesa de tierra) 
ixlas Planas sita en el termino de dicha 
»villa* (de Agramunt) «de cuatro jorna- 
»les 10 porcas. Linda à levante con tie- 
»rras de Antonio Vall, à poniente con 
»D. Ramon de Siscar, y à norte con el 
»rio Sio». Tasada en 5,000 reales (6). Re- 
matada en Lérida, a 14 de abril de 1839, 
por 5,200 reales (7). 

^ «Una pieza de tierra secano llama- 
»da Camarifada de 3 jornales 6 porcas 
»de tercera calidad, con 110 olivos, sita 



(i) Bolctin oficial..., cit. N.° del 24 de marzo 
de 1842, pàg. 4. 

(2) Doletin oficial..., cit. N.° del 5 de junio 
de 1838, pàg. 135. 

(3) Bolelin oficial..., cit. N.° del 20 de julio 
de 1838, pàg. 173. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de no- 
viembre de 1839, P^o- 3- 

(5) Boletin oficial..., cit. N." del ió de enero 
de 1840, pàg. 3. 

(ó) Boletin oficial..., cit. N." del 30 de octu- 
bre de 1838, pàg. 259. 

(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 30 de abril 
de 1839, pàg. 2. 



»en el mismo termino» (de Agramunt): 
«linda A oriente y cierzo con tierra de 
»Pedro Escolà; A medio dia con camino 
»que dirige A la Donsell, y à poniente 
»con tierras de Manuel Grall». Tasada en 
3,166 reales 22 mr.^ (8). Rematada en Lé- 
rida, a 7 de enero de 1840, por la cantidad 
de la tasación (9). 

|| «Otra pieza de tierra llamada Cas- 
»callé de 3 jornales 8 porcas y media, 
»sita en el termino de dicha villa» (de 
Agramunt) «y partida de Grumans: lin- 
»da à oriente y medio dia con el camino 
»que va al pueblo de Prexens... y à norte 
»con el camino dels Sots...» Tasada en 
866 reales 22 mr.^ (10). Rematada en Léri- 
da, a 28 de septiembre de 1841, por 2,000 
reales (11). 

I§l «Otra pieza de tierra nombrada 
-hterme de Oriola, sita en el insinuado tér- 
»mino» (de Agramunt); «de 3 jornales de 
»tercera calidad; linda a oriente con tie- 
»rras de D. Ramon de Ciscart; à medio 
»dia con camino que dirige de Mafet à 
»Pons; à poniente con tierras del Reve- 
»rendo D. Francisco Castellana; }'■ à cier- 
»zo con otras de Juan Torres...» Tasada 
en 966 reales 22 mr.^ (12). Rematada en 
Lérida, a 11 de enero de 1840, por el pre- 
cio de la tasación (13). 

^ «Otra pieza de tierra llamada la 
»Sierra; de 2 jornales 10 porcas con 102 
»olivos; linda a oriente con José Solé; à 
»medio dia con Antonio Nila; à poniente 
»con camino, y à cierzo con José Caste- 
»llà...» Tasada en 2,600 reales (14). Rema- 



(8) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de no- 
viembre de 1839, pàg. 3. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 7 de enero 
de 1840, pàg. 4. 

(10) Boletin oficial..., cit. N." del 29 de junio 
de 1841, pàg. 4. 

(11) Bolelin oficial..., cit. N.° del 22 de octu- 
bre de 1841, pàg. 4. 

(12) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de no- 
viembre de 1839, pàg. 3. 

(13) Boletin oficial..., cit. N.° del lò de enero 
de 1840, pàg. 3. 

(14) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de"no- 
viembre de 1839, pàg. 3. 



MERCEDARIOS 



63 



tada en Lérida, a 6 de febrero de 1840, 
por la cantidad de la tasación (1). 

1^ «Otra pieza de tierra llamada Sa- 
»rralloHga, sita en dicho termino» (de 
Agramunt): «de 1 jornal y una porca de 
»tercera calidad; linda à oriente con el 
»mismo camino antiguo de Pons; à medio 
»dia, poniente y cierzo con tierras de 
»José Iglesias...» Tasada en 966 reales 
22 mr.s (2). Rematada en Lérida, a los 11 
de enero de 1840, por la cantidad de 1,000 
reales (3). 

^ «Una era de trillar con su farragi- 
»nal, cortal cercado de paredes, y una 
»cuadra; dedimension 10 porcas de tierra 
»secano, sita en el termino de Agramunt; 
»linda por junto à oriente y medio dia 
»con el camino de Preixens; à poniente 
»con el mismo camino y tierras de Mar- 
»tin Rixell, y à cierzo con otras de Jaime 
«Carulla...» Tasada en 7,466 rs. vn. (4). 
Rematada en Lérida, a los 7 de enero 
de 1840, por el precio de la tasación (5). 

^ «Un huerto en la partida llamada 
y^Horts del Pou, de 10 porcas y media 
»3 pasos y 15 cuadros con 130 àrboles 
»frutales, un pozo para el riego y una 
»casita para el hortelano; linda à levante 
»con el camino del puente, à medio dia 
»conJosé Torrentsyotros, al poniente con 
»otro camino que dirige al rio Sió y à 
»norte con Juan Puig y otros y el arrabal 
»de la misma villa...» Tasado en 20,809 
reales vn. (6). Fué rematado en Lérida, à 
los 4 de julio de 1839, por 30,500 reales (7). 

ISl «Una pieza de tierra de 3.''^ calidad 



(i) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1840, pag. ^. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de no- 
viembre de 1839, P^g- 3- 

(3) Boletin ojicial..., cit. N.° del 16 de enero 
de 1840, pàg. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 12 de no- 
viembre de 1839, pàg. 3. 

(5) Boletin ojicial..., cit. N." del 7 de enero 
de 184^, pàg. 4. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.° del 24 de mayo 
de 1839, pàg. 4. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 16 de julio 
de 1839, pag- -4- 



«llamada Ofegats, partida del mismo 
»nombre, de 49 jornales 6 porcas con 
»algunos trozos de pared para contener 
»la tierra y preservaria de las avenidas 
»de las aguas; linda à. levante con tierras 
»de Pablo Balcells y un camino, à medio 
»dia con otras de N. Bertran y N. Mon- 
»far, ú poniente con otras de Cercós y 
«Fontanet, y à norte con D. Ramon de Sis- 
»car y otros». Tasada en 20,920 rs. vn. (8). 
Fué rematada en Lérida, en 4 de julio de 
1839, por el precio de 42,000 rs. (9). 

ARTÍCULO DÉCIMOTERCERO 

RESTAURACIÓN MODERNA 

Comenzó la moderna restauración de 
la Orden el General (muy mi amigo, por 
haber sido beneficiado de mi antigua 
Comunidad de presbíteros de San Jaime 
de Barcelona), Padre José Maria Rodrí- 
guez, fundando en 1878 la casa merceda- 
ria del pueblo del Olivar, provincià de 
Teruel. En 1886 se establecieron, como 
escribí en su lugar, en el convento de 
Lérida, y la licencia del Ordinario de Bar- 
celona para establecerse en esta ciudad 
lleva la fecha de 5 de octubre de 1901. A 
los pocos días de la licencia se efectuo el 
restablecimiento, que fué en la iglesia y 
casa de Santa Marta, hoy derruídas, calle 
de la Riera de San Juan. En agosto de 
1897 los mercedarios recobran una estan- 
cia y el templo de San Ramon del Portell. 
Cuando, pues, escribo estàs líneas (julio 
de 1910), dichos religiosos tienen monta- 
das en Cataluna tres casas: en Lérida, 
Barcelona y Portell. En Barcelona, des- 
pués de una temporada larga de perma- 
nència en Santa Marta, pasaron de aquí 
al antiguo templo servita del Buensuce- 
so, bien que no tienen allí mas que una 
miserable estancia, porque eldesahogado 
convento es cuartel. 



(8) Boletin oficial..., cit. N." del 24 de mayo 
de 1839, pàg. 4. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del ió de julio 
de 1839, pàg. 4. 



I 




CAPITULO VIGÉSIMOTERCERO 



SERVITAS 



ARTÍCULO PRLMERO 



NUESTRA SENORA DE LA VISITACIÓN, DE SAN BAUDILIO DE LLOBREGAT 



NoTA.-El escudo de esta pagina ha sido copiado del libro citado de Battandier. 



pag. 30J. 



SERVITAS 



67 




la Virgen 
Santisima, 
bajo su titu- 
lo de la Visi- 
tación, esta- 
ba dedicado 
este conven- 
to. 

En 1835 
componían 
su Comuni- 
dad los si- 
guientes re- 
ligiosos. 
Padre Fr. Magín Comas, hijo del mis- 
mo pueblo. 

Padre Fe. Pedró Puig, también hijo del 
mismo pueblo. 
Padre Fr. Rafael N. 
Padre Fr. Antón N., hijo de Teya. 
Padre Fr. Pelegrín Soler, también hijo 
del mismo pueblo. 

Padre Fr. Jaime Hugas, igualmente 
hijo del mismo pueblo. 

Padre Fr. Salvador N., hijo de San An- 
drés de la Barca. 

Padre Fr. Francisco de Asís N., hijo 
del mismo pueblo. 

De los legos se recuerda solo que se 
llamaban Fr. Bonfill, Fr. Jerónimo y Fray 
Francisco de Asís (1). 

La exclaustración de 1835 efectuóse 
aquí sin sangre. Parece que la misma 
noche, o quizcl en la madrugada siguien- 
te a la fatal del 25 de julio, los frailes 
tuvieron noticia del atentado de Barce- 



NoTA. — La inicial de este capitulo procede de 
un libro de coro de los franciscos de Gerona, titu- 
lado: Antijonas de la Virgen y horas menores. 

(i) Noticias que me dió una sobrina o her- 
mana del P. F'elipe Rodes, que con éste vivia en 
San Baudilio. No pude apear cual de los nom- 
brados en esta lista luese el Prior, pues la dicha 
seüora dice que era el P. Comas, otros que el 
P. Puig. No era cl P. Andrés Estrany, como dice 
D. Juan Clapés en su Historia de San Andrés de 
Palomar, pag. 271. 



lona, y se retiraron de presto del claus- 
tro; mas que el dia siguiente regresaron 
a él, y allí disolvieron la Comunidad, 
dicen algunos que por haberles la auto- 
ridad local avisado o indicado la conve- 
niència de esta medida (2). Salieron del 
convento, y los màs se albergaron en 
casas del pueblo, el cual nada hostil in- 
tento contra de ellos. 

El Padre Magín Comas Alabern, que 
pacíficamente se había trasladado a su 
casa, sufrió persecución de parte de un 
grupito de exaltados barceloneses, capi- 
taneados por un su primo. Se mantuvo 
oculto en su escondrijo hasta que una 
noche sigilosamente pasó al Masnou, 
donde se embarco para Gènova (3). 

El Padre Pedró Puig se hospedó en la 
antigua casa que, por pertenecer al ma- 
yorazgo de mi família, lleva en San Bau- 
dilio mi apellido. Repito que las gentes 
de este pueblo nada intentaron contra de 
sus frailes, y antes y después de exclaus- 
trados estos vivieron entre aquéllas en 
paz. 

Las imagenes del templo servita, por 
orden del senor Obispo, lo mismo que los 
indumentos sagrados hasta con su còmo- 
da, fueron trasladados a la parròquia. 
Allí paro la muy preciosa Virgen Dolo- 
rosa, un Crucifijo, San Pelegrín y otras; 
mas cuando se montó por Don Antonio 
Pujadas el manicomio, y habilito para 
capilla de él el templo servita. Pujadas 
reclamo el San Pelegrín y quizà otras 
imagenes, y fueron restituidas a su igle- 
sia, menos emperò los dichos Dolorosa 
y Crucifijo. En la parroquial continúan 
también la còmoda 3- varios ternos (4). 
Los demàs objetos del convento, atén- 
diendo a la paz de su exclaustración, se- 
rían en parte retirados por los frailes. 

A la orden con que los Gobernadores 



(2) Varios ancianos de S. Baudilio. 

(3) Relación que bondadosamente me escribió 
D. Juan Solanaò desde San Baudilio a 22 de 
mayo de 1894. 

(-l) Relaciones de varios vecinos de San Bau- 
dilio. 



68 



LIBRO TERCERO. 



•CAPITULO VIGESIMOTERCERO 



del Obispado mandaron a los Pàrrocos 
que inventariaran los objetos sagrados 
de los conventos cerrados, contesto el de 
San Baudilio lo siguiente: 

«Invent." de PP. Servitas de Semboy, 
»20 Agosto de 1835. = En cumplim.t° A la 
»Orden de los M. I. SS. Gobernadores de 
»la pr.^"'^ Diòcesis con oficio de V. que 
»recibí en el dia 4 de los cor.^ su fha. 
»1.° de este mes, debò decir: 

»Que al recibo de dho. Oficio estaba ya 
»cerrada con pared tanto la Iglesia como 
xel conv.'° de PP. Servitas de esta con 
»todassus puertas. Que iba àinformarme 
»con el P. Prior supe que estaba ausente 
»como lo està actualmen.'^ Eso no obs- 
»tante pongo en noticia de los M. I. SS. 
»Gobernad.* que con la precipitacion de 
»desocupar el Conv.^° los Religiosos, se 
»trajeron à esta Igl.* Parroq.i las imà- 
»genes y demàs alajas que manifiesta el 
»adjunto Invent", siendo de notar que 
»aquella Igl.^ es notoriam.te pobre: Que 
»en la guerra de la Independ." fué sa- 
»queada p."" los Franc. ^ y se perdieron 
»quantas alajas había de plata. Que es 
»q.^o puedo elevar al conocimiento de 
»los Superiores su màs at.t° S. S. y Cape- 
»llàn Q. B. S. M. de V. Semboy de Llo- 
»bregat 20 de Ag.'° de 1835. = Fèlix Fau- 
»ra Pbro. Pàr."=Muy R. S. D. Juan M.^ 
»Gonzalez de Valdés V. Secretario de 
»Càmara de la Diòcesis. 

«Inventario de las Imàgenes y demàs 
»alajas de la Igl.^ de P.P. Servitas del 
»Con vento de la villa de Semboj'de Llo- 
»bregat trasladadas à la Iglesia Parro' 
»de la misma al tpo. de desocupar su 
»Conv.^° aquelles Religiosos. 

»Una Imagen de N. S. de los Dolores 
»con su hijo. 

»El S.*° Christo de forma may.*" 

»La Imagen de S. Peregrin con su 
»Crucifijo. 

»Catorce candeleros viejos. 

»Unas sacras grandes y las pequenas 
»de otros altares. 

»Dos frontales de altar viejos. 

»Un reclinatorio del coro. 

»Una cruz grande de madera. 



»Veinte Floreras de hoja de lata y seis 
»id. de papel. 

»Un incensario y barquilla de oja delata. 

»Dos Casullas muy viejas. 

»Un Amito muy usado. 

»Dos Cíngulos uno de Seda y otro de 
»hilo de algodon muy viejos. 

»Diez palmat.^ y dos Salomon.^ de oja 
»de lata. 

»Una fuente de laton. 

»Una calderilla de laton: Un aspensorio 
»de madera y un ritual viejo. 

»Dos Misales y un Quaderno viejos de 

»dif.'°s 

»Un facistol grande y uno pequefío los 
»dos de madera. 

»Cinco Aras de altar. 

»Dos Quadros Viejos de lienzo. 

»Un Alba muy pasado. 

»Cinco Sillas de cuero viejas p.» la 
»Sacristía. 

»Dos Platitos de oja de lata p.^ vína- 
»geras. 

»Semboy de Llobregat 20 de Agosto de 
»1835. = Fèlix Faura, Pbro. Cura Pàrro- 
»co» (1). 

Del fundador del manicomio actual, 
Don Antonio Pujadas y Mayàns, son las 
siguientes líneas. Habla de donde està 
situado el establecimiento, y dice: «en 
»cuyo punto había antiguamente un pe- 
»quefío convento de religiosos Capuchi- 
»nos bajo la invocaciòn de Santa Isabel, 
»fundado por los antecesores del actual 
»Senor Marqués de Santa Cruz. Mas tar- 
»de los religiosos Capuchinos abandona- 
»ron el convento por faltaries los medios 
»de subsistència, y volviò à incorporarse 
»de él la casa de Santa Cruz, que lo cedió 
»el ano de 1771, con pacto de reversión 
»en el caso de dejar de habitarlo, à los 
»religiosos siervos de Nuestra Senora de 
»los Dolores, verificàndose la cesion en 
»la Ciudad de Pamplona, siendo en aque- 
»lla sazon el Senor Marqués de Santa 
»Cruz Virrey de Navarra, cuyos religio- 
»sos lo instituyeron bajo la invocaciòn de 
»Convento de la Visitación. 



(i) Archivo episcopal de Barcelona. 



SERVITAS 



69 



»En la època de la extincion de las Co- 
»munidades religiosas, habiendo dejado 
»de habitar aquel Convento los Siervos 
»de Nuestra Senora de los Dolores, vol- 
»vió à ser propiedad de la casa de Santa 
»Cruz, la cual me lo cedió para el huma- 
»nitario objeto de servir de asilomanico- 
»mio, y lo adquirí en estado de completa 
»ruina, y sobre ellas... empezó la edifica- 
»ción del actual manicomio en 21 de 
»agosto de 1853» (1). El acta de inaugu- 
ración del manicomio es de 6 de junio 
de 1854 (2). 

El Marqués cedió el Convento a Puja- 
das mediante «el pago de un insigniti- 
»cante cànon anual» (3). 
. Las anteriores líneas de Pujadas nos 
dan la historia del convento de los días 
posteriores al 35 Reclamólo el Marqués 
de Santa Cruz, y lo adquirió; però las 
ruinas que en él halló Pujadas, cuando lo 
adquirió en 1853, prueban que entre el 35 
y el 53 medió tiempo de abandono. Efec- 
tivamente, un hombre, cu^^o nombre ig- 
noro, de San Baudilio, me atestiguó que 
cuando nino, es decir, por los anos de 
1850, él con sus companeros acudia a 
jugar en el convento; que todo hijo de 
vecino podia entrar, y entraba, en él, 
bien que no en todas sus dependencias, 
pues algunas estaban cerradas; y me ana- 
dió que recordaba que algun punto del 
edificio tenia las maderas quemadas (4). 

En la readquisición del convento por 
el Marqués, y la posterior cesión junto 
con el edificio, vino comprendida la tierra 
a él unida, o contigua, que consistia en 
una gran vina y mayor huerta, situados 
en la par te baja, o sea de la riera, hoy 
convertidos en edificios del manicomio. 

Los hados mercantiles no favorecieron 



(i) Prospecto y reglamento del instituto ma- 
nicómico de San Boy de Llobregat, por D. Anto- 
nio Pujadas. Medico Director. Barcelona, iSyj, 
pags. lí y i6. 

(2) D. Antonio Pujadas. Obra citada, pàg. 20. 

(3) D. Antonio Pujadas. Obra citada, pag. 11. 

(4) Un desconocido en San Baudilio a 15 de 
mayo de 1894. 



al senor Pujadas, y cayó en la ruina 
financiera, hasta el punto «que, según 
»frase de sus acreedores, la muerte pre- 
»matura de dicho sefior debióse, sin duda, 
»al acerbo disgusto de verse de continuo 
»asediado por sus numerosos acreedores. 
»E1 manicomio, muerto Pujadas, pasó à 
»manos de estos» (5). Murió Pujadas a 28 
de abril de 1881. 

Posteriormente, ha adquirido el mani- 
comio la Orden religiosa de los Herma- 
nos de San Juan de Dios, los cuales con- 
tinúan destinàndolo con su proverbial 
cuidado al propio objeto de manicomio. 
El templo es el mismo de los servitas, 
limpiado y aseado; el edificio, o mejor, 
los edificios, muchos son posteriores, y si 
alguna parte queda del convento, està 
desconocida por transformada (6). 

#!> Al tratar de los bienes de este con- 
vento topamos con el tantas veces cita- 
do revolucionario Don Mariano Borrell; 
quien, por escritura ante el notario de 
Hacienda Don Manuel Clavillart, de 22 de 
noviembre de 1845, compro al Estado una 
casa de este cenobio, sita en la calle del 
Buensuceso de San Baudilio de Llobre- 
gat, por el precio de 30,000 reales, o sea 
1,500 duros. De estos paga el primer 
plazo, es decir, la primera quinta parte. 
igual a 300 duros, en Barcelona, a los 20 
de abril de 1843, con titulos del 5 y del 4 
por ciento, los cuales, como a la sazón se 
compraban muy baratos, redujeron exor- 
bitantemente el precio. Los del 5 se coti- 
zaban de 27 1/2 a 29 V4, y los del 4 a 18 3/4, 
y así el desembolso quedaria reducido a 
cosa de un cuarto de la cantidad escrita, 
es decir, los 300 duros a 75 (7). 

^ Don Joaquín Pla y Soler, de Bar- 



celona, por escritura ante el nombrado 



(5) Citada relación de mi amigo D. Juan So- 
lanas, Pbro. 

(ó) Lo visité y vi en 8 de julio de 1901. 

(7) Gaceta de Madrid del 22 de abril de 1843 
para los del 5. De los del 4 no se hicieron opera- 
ciones en Madrid, por cuya cotización se regia la 
desamortización, desde el anterior 28 de marzo, 
en cuyo dia estaban según apunto. 



70 



LIBRO TERCERO. — CAPÍTULO VIGESIMOIERCERO 



Clavillart, a 8 de noviembre de 1845, com- 
pro al Estado una pieza de tierra de 2 mo- 
jadas de vina y 2 de yermo, sitas en San 
Baudilio, y punto llamado sobre el Con- 
vento, propias del Convento del mismo 
pueblo. El precio fué de 75,030 reales, 
iguales a 3,751 duros 10 reales, de los cua- 
les pago el primer plazo, o sea el quinto, 
750 duros 5 reales, en Barcelona, a 21 de 
abril de 1845, con títulos del 5 y del 4 por 
ciento consolidades. En aquellos días, los 
primeros de estos títulos se cotizaban de 
25 a 26 por ciento, y los segundos, o del 4, 
a 23 y un quebrado. Así el desembolso 
que exigiria el pago de los 750 duros 
seria solo de unos 188 duros. 

A esta finca, sin duda, se referia un mi 
amigo de San Baudilio al escribirme: 
«Poseían los frailes tambien otra vina à 
»cinco minutos de distancia, que la des- 
»amortización devoro». 



ARTICULO SECUNDO 
SAN MARTIRIÀN, DE BANOLAS 

Dudo de si apliqué con acierto al Con- 
vento servita de Banolas el titulo de San 
Martiriàn, pues en los modernos tiempos 
no hallo tal titulo ni otro alguno; però 
como éste era el nombre del muy antiguo 
monasterio que, próximo a Banolas, fué 
habitado por la Comunidad servita hasta 
la guerra de la Independència, opino que 
al trasladarse aquella al interior de la 
villa, derruido aquel viejo edificio, lleva- 
ria consigo al nuevo convento el anoso 
titulo del viejo. 

La Comunidad de 1835 contaba los 
religiosos siguientes: 

Prior: Padre Fr. Juan Pau. 

Padre Fr. Felipe Vilella. 

Padre Fr. Joaquín Gratacòs. 

Padre Fr. Bonfilio Corominas. 

Padre Fr. José Bassagana. 

Fr. Miguel Pons, corista, hijo de Bano- 
las, y allí apodado Xupina. 

No he alcanzado los nombres de los 



legos, ni la certeza de no haber omitido 
alguno de los de coro, porque un sacer- 
dote banolense me ponia el número de 
los Padres de esta casa en siete u ocho. 

Me anadía: «que se dedicaban à la en- 
»senanza del pueblo mediante la paga 
»por parte del Ayuntamiento de 300 libras 
»(160 duros) al ano. El convento destina- 
»ba à esta labor tres Padres: uno al latín, 
»y los dos restantes à la primera ense- 
»nanza. El ultimo que ensenó latín fué el 
»Padre Gratacòs, y uno de los otros el Pa- 
»dre Bonfill, o viceversa, pues no lo re- 
»cuerdo bien» (1). 

Respecto de la exclaustraciòn, ya en el 
articulo 7.°, capitulo XIV de este Libro, 
al tratar del monasterio benito de San 
Esteban de esta villa, escribí lo bastante; 
y a ello me remito, recordando aquí sola- 
mente que aquella se obro con paz, sa- 
liendo de sus claustros los religiosos el 
tercer dia después de la llegada allà de 
la noticia del atentado de Barcelona, y 
que antes de salir retiraron de los monas- 
terios cuantos objetos pudieron. Este 
convento de los servitas, estando, como 
estaba, pobre, salvo todas sus cosas, o 
poco menos (2). 

Arrojados los frailes, al pronto el Ayun- 
tamiento se apodero de las llaves del edi- 
ficio. Después, sin duda, se tapiarían sus 
puertas; y no sé si antes o después de la 
venta por el Estado sirviò, transformado, 
de teatro y también de escuelas. Actual- 
mente, derribado el edificio, ocupa su so- 
lar el de las escuelas municipales. 

Un desgraciado de Baíiolas compro las 
ruinas del antiguo convento de servitas 
y sus tierras anejas. Convertido en pro- 
pietario, y dado al comercio, pareció 
haber alcanzado desahogada posición, 
mas todo se trocò en humo. Tuvo que 
vender cuanto poseia, y abandonado de 



(i) Relación del sacerdote banolense, canó- 
nigo de Lérida, Doctor D. Pedró Teixidor. Bar- 
celona 28 de abril de 1880. 

(2) Relación que me escribió mi querido 
amigo de Banolas D. Pedró Alsius en dicha po- 
blación a 10 de abril de 1892. 



I 



SERVITAS 



71 



sus propios hijos, murió hecho un mise- 
rable, sin que ni un deudo ni un amigo le 
amparasen (1). 

VENTAS DE LAS FINCAS DE ESTA CASA 
RELIGIOSA 

Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 12 de Marzo de 
1844, Don Francisco Casanovas y Don 
Ramon Quadras compran al Estado, pro- 
cedente de los servitas de Banolas, la 
huerta contigua al convento, de unas dos 
vesanas casi toda cercada de pared, que 
linda a E. con la iglesia y convento y por 
O. con la acequia mayor, por el precio 
de 111,000 reales, iguales a 5,550 duros. 
Del precio se rebajó el capital de un cen- 
sal que subía 10,666 r. 22 m. y el 18 
por ciento. Pagaron el resto con dos ti- 
tules al portador del 5 y metalico en re- 
presentación de otro del 4 al tipo de 17 r. 
24 m. en Gerona, a 2 de diciembre de 
1843. Los 111,000 reales rebajado el ca- 
pital del censal quedaron reducidos a 
100,333 reales 12 mar., o sea 5,016 duros 
13 reales 12 m. Rebajando de estos el 
18 por ciento, quedan 4,114 duros. Como 
a la sazón los títulos del 5 estaban a 29 
por ciento y los del 4 fueron estimades al 
17 reales 24 mar. por ciento, resulta que 
el precio de 5,016 duros quedo extraordi- 
nariamente reducido. 

fi Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona a 9 de marzo de 1844, 
Don José Canellas, compra al Estado, 
procedentes de los servitas de Banolas, 
las fincas siguientes: 

1.° Una pieza de tierra donde antes 
habia el convento, de unas 8 vesanas. 

2.° La pieza nombrada la Coma, de 
unas 2 vesanas. 

3.° La pieza lo Portalet, de unas 2 
vesanas. 

4.° La pieza Oltvet y Camp gros, de 
unas 9 vesanas. 

Preciós: 



De la primera 
De la segunda 
De la tercera 
De la cuarta 

Total. 



39,100 r. 
9,510 r. 
10,010 r. 
50,200 r. 



: 1,955 ds. 

475 » 10 r. 

500 » 10 r. 
2.510 » 



108,820 r. 



5,441 » 



(i) Relación citada de D. Pedró Alsius. 



De los que, en Gerona a 15 de febrero 
de 1844, pago el quinto con un titulo del 
5 y metalico equivalente a otro del 4 al 
tipo de 17 r. 24 m. El quinto son 1,088 du- 
ros 4 reales. En aquelles días los títulos 
del 5 fluctuaban en 20 y 21 y un quebrado, 
y de los del 4 ya nos dice la misma escri- 
tura a qué tipo se estimaren. Así los 
1088 tornarían aproximadamente en un 
cuarto de su cuantía. 



ARTICULO TERCERO 

NUESTRA SENORA DE GRACIA, 
DE AMPURIAS 

De la hermosísima posición topogrà- 
fica de este convento, de las abundantes 
limesnas que repartia y del amor con 
que el pais le correspondía, dije ya lo 
bastante en mi obra anterior, así como 
de la riqueza arqueològica de su suelo, 
antigue asiente de la opulenta Emporien; 
no debe, pues, hoy aquí repetirlo. En la 
epidèmia que el afio anterior al de la ex- 
claustración afligió la tierra, los religio- 
ses de esta casa mostraren tal desprèn- 
dimiento y caridad hacia el pueblo, que 
cedieron la mitad del edificio para hospi- 
tal, en el que de los enfermos allà lleva- 
des solo murió una mujer. 

De la Comunidad de 1835 me llegaren 
exiguas noticias, pues solo conozco los 
siguientes nombres: 

Prior: Padre P>. Francisco Monpou. 

Padre Fr. N. Escarrà, hijo de Garri- 
guella. 

Padre Fr. N. Sala. 

Padre Fr. N. Rodríguez. 

Padre Fr. N. Riera. 

Padre Fr. Jerónimo N., muy inteligente 



12 



-inRO TKRCERO. CAPITULO VIGESIMOTERCEBO 



en pintura y estuque, y de cuya mano 
procedían los hermosos estuques del 
temple. 

Fr. Ramon N-, Lego. 

Algunos otros relif^iosos integraban 
la Comunidad; mas ignoro sus nombres, 
sabiendo solo que en junto sumaban todos 
unos ocho. 

La exclaustración perpetróse sin san- 
gre, en modo relativamente pacifico. Pa- 
rece que una noche los nacionales de La 
Escala se presentaron ante el convento, 
intimando a los frailes que se entregaran. 
Estos se negaron, y reclamaron la pre 
sencia de los Jefes de aquéllos, cuyo 
capitan era Don Francisco Maranges, 
y oficial Don Ramon Oliveras. Los jefes 
fueron llamados, y habiendo acudido, ba- 
jaron los frailes y fueron conducidos a 
La Escala, donde se alojaron en casas 
particulares. El Prior se alojó en la del 
nombrado Sefior Oliveras. Desde La Es- 
cala los religiosos se dispersaren (1). 

«Acto continuo de la expulsión los 
»principales corifeos de esta hazana se 
»reunían en la iglesia, donde se entrega- 
»ban à excesos, ridiculizando las cere- 
»monias litúrgicas. Hubo quien parodio 
»el Santo Sacrificio de la Misa, elevando 
x-un pan y barrilito de vinO; y sirviéndole 
»la Misa su criada. De aquella patulea 
»todos menos uno murieron dentro del 
»ano, y todos en modo desgraciado» (2). 

El hostelero, en cuya casa me hospedé 
en mi visita de septiembre de 1899, me 
dijo: «Oi contar que tres sujetos se fueron 
»al convento, uno de ellos jefe de migue- 
»letes, apellidado S...; que éste cogió un 
»crucifijo, Uamó à un perro llamado 
»Pirro, y que entonces Uevando el cruci- 
»fijo à la boca en ademàn de escupirle ó 
»mojarlo con saliva, lo tiro, ó hizo gesto 
»de tirarlo, lejos, para que el perro co- 
»rriera y lo cogiera y trajera. Este hom- 
»bre despues continuamenle escupía. Yo 
»era zapatero, y cuando S... iba a visi- 



(i) Relación de un sesudo e ilustrado anciano 
de La Escala, hecha en mayo de 1889. 
(2) Citada relación del anciano. 



»tarme dejaba à su derredor una línea 
»de escupinazos» (3). 

Sobre si en la fuga los frailes salvaron 
o no sus cosas màs preciosas, observo 
una contradicción. El citado hostelero 
me dijo: «lira entonces capitan de la mi- 
»licia de aquí Don Francisco Maranges. 
»Cuando este senor recibió el Real De- 
»creto de extinción de las Comunidades, 
»pasó recado à los frailes, diciéndoles 
»que tal dia estuvieran fuera de la casa; 
»que entonces estos sacaron sus cosas 
»todas, y abandonaren la casa sin sufrir 
»insulto. Una vez fuera los frailes, Ma- 
»ranges hizo tapiar el convento; però no 
»faltó quien rascando y hurgando derri- 
»bó la tapia ó tabique, y entro allà, que- 
»dando el convento abandonado à dispo- 
v>sicion de todo raptor, y todo el mundo 
»acudió à robar materiales». 

Mas el sesudo y enterado anciano de 
cuya boca procede la descripción mia 
de arriba referente al modo de la ex- 
claustración, contaba que antes de las 24 
horas de la salida de los frailes no que- 
daba nada en el convento, pasto todo del 
pillaje. Opino que después del de los 
primeros momentos, o primer dia, reàl- 
mente las puertas serían tapiadas, y que 
vendria el derribo furtivo del tabique, y 
después el consiguiente robo de materia- 
les de construcción. 

Este queda testificado por varios testi- 
gos, però sobre todo por la inspección del 
lugar. Concurrieron a él no solo los ve- 
cinos de La Escala, donde casas hay 
construidas con dichos materiales, sinó 
otros de Rosas, Cadaqués y La Selva de 
Mar. Unos sacaban maderas, otros hie- 
rros, otros sillares de piedra, otros tejas, 
en fin, conslituía el convento una cantera 
libre y depósito común de materiales de 
construcción (4). Así se explica como en 
septiembre de 1899 no quedaban mas que 
algunos paredones. Faltas de tejado y 



(3) D. José Llovcras. La Escala 12 y 13 de 
septiembre de 1899. 

(_l) Lo declaran todos los testigos; así el an- 
ciano, el Sr. Lloberas, y otros varios. 



SERVITAS 



73 



de apoyos, abriéronse las bóvedas, y se 
vinieron al suelo; cayeron los techos 
quitadas las vigas, y asi fueron igualàn- 
dose a la tierra las demàs partes. Cuando 
en septiembre de 1899 visité esta casa, 
del claustro solo se conservaba parte de 
sus muros exteriores y los cimientos del 
antepecho en que apoyaban las columnas 
de sus galerías, todo ahora plenamente 
bafiado por el sol y cubierto de cepas y 
frutales. Las habitacioneshabían desapa- 
recido por completo, pues todo el edifi- 
cio, salvo los paredones del templo, esta- 
ba derribado a nivel del suelo del primer 
alto, y en alguna de las pocas piezas 
bajas el propietario de entonces criaba 
gallinas y conejos. 

El templo presentaba igualmente la- 
mentable aspecto, pues, a pesar de esti- 
marse el mejor de la Orden, estaba des- 
techado, y mostrando destrucción por 
todos lados. No se veían en él mas que 
paredones agujereados; y, en el suelo, un 
inmenso montón de ruinas, cubierto de 
rastrera aunque atrevida vegetación. 

Después de tiempo del abandono y ra- 
pina general de materiales, el Estado 
vendió el edificio; el cual fué comprado, 
junto con una vina, por el precio de 150 
duros, por un sombrerero de Gerona, 
llamado Sabaté, que ni vió el convento. 
FI sombrerero empenóse en que el nota- 
rio de La Escala, Don Valentín Candal, 
le comprase el convento; y éste realmen- 
te se lo compro por 150 duros, quedàndole 
así a aquél franca y de balde la adquisi- 
ción de la vina. Después Don Valentín 
Candal, trasladado a la notaria de La 
Bisbal, dió en censo el convento al posee- 
dor que yo hallé en 1899, Don Isidro Mir, 
al censo de 4 duros anuales y 50 de 
entrada (1). Però, por la inspección del 
lugar, comprendí que la posesión de Mir 
solo alcanza el convento, el templo y 



(i) Relación que me hizo el mismo D. Isidro 
Mir en La Escala a 13 de septiembre de 1899. 
Mir, que tienc una gran taberna en La Escala, 
estuvo muy bondadoso conmigo, y le doy mil 
gracias. 



una pequena faja de terreno al S. o SE- 
todo cercado. 

Con posterioridad a lo narrado, la Jun- 
ta de Museos de Barcelona ha iniciado 
grandes excavaciones en el suelo de la 
antigua ciudad Emporion, sobre el cual 
fué levantado el convento; y en 4 de julio 
del914pasó a visitarlas. En esta visita 
«se examinaron... y por ultimo se visito 
»el derruido edificio que fué convento 
Ȏ iglesia de los servitas en el mismo 
»lugar de las excavaciones, y que hoy es 
»propiedad de la Junta, para destinarlo 
Ȉ diversos servicios de los trabajos de 
»excavación, efectuando à este efecto las 
»obras necesarias... 

»El senor Goday, que permanece toda- 
»vía en aquella localiJad, dejarà organi- 
»zados los trabajos para la habilitación 
»de una parte del convento de Servitas 
»siguiendo las indicaciones recibidas del 
»director de las excavaciones senor Puig 
»y Cadafalch» (2). 

De la destrucción y rapifia se salvaron 
las imàgenes de la Virgen de la Concep- 
ción, la de Gracia y la de San Pelegrín 
Lacioso, las que ahora se veneran en la 
parròquia de Ampurias, pereciendo todas 
las demas. La de la Virgen de Gracia 
data de muy remotas edades: pertenece 
a la clase de las halladas; veneràbase en 
su camarín, y en la comarca gozaba de 
muchísima devoción. 

Ignoro la suerte que cupó a las alhajas 
del cuito, utensilios del templo y objetos 
del uso común del convento, porque, si 
bien un ampurdanés me dijo que las pri- 
meras fuerpn salvadas por los frailes, el 
anciano de La Escala arriba citado es- 
cribió la transcrita frase de que, sali- 
dos los frailes, «antes de las 24 horas ya 
»no quedo allí {en el convento) nada: 
»hasta las tejas se llevaron...», se entien- 
de los raptores. 

Respecto de los bienes de este conven- 
to escribe el mismo anciano: «Las tie- 
»rras que fueron del dicho convento 



(2) La Veu de Catalunya del 9 de julio de 
I 19M, pàg- 5- 



74 



LIERO TERCERO. 



CAPITULO VIGESIMOTERCERO 



»consistían en la huerta contigua al mis- 
»mo que da al N.; las que estan frente al 
»convento por la parte de Poniente. Aho- 
»ra (1900) son propiedad de un tal Pujol 
»(a) Multo, que las compraron sus mayo- 
»res por muy poco precio. Por la parte 
»que da al Mediodia y Oriente, también 
»contiguo al Convento, son propiedad de 
»un tal Guinà, cuyo nombre creo que es 
»Sureda. También fueron compradas por 
»sus mayores. La cabida de ellas serà de 
»unas 10 vesanas ó mas.» 

Í# Por escritura ante D. José Maria 
Salamó, en Gerona a 23 de diciembre de 
1841, D. Narciso de Prat y Camps, resi- 
dente en Gerona, compra al Gobierno, 
procedentes de los servitas de Ampurias, 
«Una pieza de tierra olivar, de cabida 
»4 vesanas poco mas ó menos, sita en el 
»término del pueblo de Albons y territo- 
»rio Coll de Marena... Otra pieza de tie- 
»rra, circuida de paredes, parte huerta y 
»parte campa, de cabida 2 vesanas poco 
»màs ó menos, sita en el termino del 
»citado lugar de Ampurias, junto al edi- 
»ficio fué convento de los referidos Pa- 
»dres Servitas, que linda por Oriente con 
»una pieza de tierra que fué del mencio- 
»nado convento; à Mediodia con dicho 
»edificio; é. Poniente con la carretera 
»que va de la villa de la Escala, à dicho 
»Ampurias... » 

El precio de la primera es 4,540 reales, 
iguales a 227 duros; y el de la segunda, 
4,900 reales, iguales a 245 duros. 

Pago la quinta parte y los tres octavos 
en Gerona, a 2 de mayo de 1841, con tí- 
tulos del 5 por ciento, títulos del 4 y un 
diminuto pico en metàlico y un docu- 
mento interino de renta del 4. Los dos 
preciós juntos suman 472 duros. A la 
sazón los títulos del 5 estaban al rededor 
del 28 por ciento y los del 4 al 23 Va- Así 
el pago resultaria un poco mas del cuarto 
del precio. 

^ Por escritura ante D. José Maria 
Salamó, en Gerona a 23 de diciembre de 
1841, Don Narciso de Prat y Camps, 
vecino de Gerona (al cual con tanta fre- 
cuencia encontramos comprando al Es- 



tado bienes de conventos), compra al 
Estado, procedente de los servitas de 
Ampurias, una pieza de tierra parte vina 
y parte cultivo, de 4 vesanas poco mas 
o menos, sita en Ampurias, territorio 
llamado Montana del convent, que linda 
por E. con la carretera de La Escala 
a Ampurias. 

El remate se hizo a favor del después 
cedente D. Salvador Poch por 4,330 rea- 
les, iguales a 216 duros 10 rea.'* Prat 
pago al Estado la primera quinta parte 
y los tres primeros octavos en Gerona, 
a 2 de mayo de 1841 , con títulos del 5 por 
ciento, del 4 y un documento interino de 
renta del 4 y un pequeno pico en metà- 
lico, condiciones del pago idénticas a las 
de la escritura anterior. 

#^ Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona a 20 de diciembre de 
1844, Don Salvador Miralles y Ferriol 
compra al Estado la pieza de tierra 11a- 
mada la Closeta, de unas 4 vesanas, sita 
en el territorio de Ampurias, procedente 
de los servitas de allí, la que por O. linda 
con la carretera que va de La Escala 
a Ampurias; por el precio de 7,200 reales, 
iguales a 360 duros, de los que paga la 
quinta parte en Gerona, a 11 de mayo de 
1844, con metàlico equivalente a un titulo 
del 5 al tipo de 28 r. 22 m., y en metàlico 
equivalente a otro del 4 al tipo del 24 r. 
16 m. por ciento. Todo queda dicho. 

Esta finca fué rematada a favor del 
procurador causídico de Gerona Don 
Francisco Miralles y Ribera, y antes de 
la escritura, como muriese éste, entro en 
su derecho, por el testamento del difunto, 
su hijo el Don Salvador. 

^ Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona a 8 de marzo de 1845, 
Don Miguel Carbonell, notario y vecino 
de Castellón, compra al Estado, proce- 
dente de los servitas de Ampurias, una 
pieza de tierra de unas 9 vesanas entre 
cultivo, vina y yermo, sita en el termino 
de Ampurias; que por E. linda con las 
arenas del mar, por O. parte con la ca- 
rretera que va a La Escala y parte con 
la huerta y convento de servitas; por el 



SERVITAS 



75 



precio de 6,825 reales, iguales a 341 duros 
5 reales; de los que, en Gerona a 20 de 
marzo de 1842, pago el quinto con metà- 
lico equivalente a un titulo del 5 al tipo 
de 28 r. 22 m. y otro del 4 a razón de 
24 r. 16 m. Todo queda también indicado 
con lo dicho, debiéndose solo recordar 
que a la pequena cantidad del desembol- 
so hay que anadir el 2 por ciento del 
metalico. 

Ya arriba en sus lugares he dicho de 
los castigos que la justiciera mano de 
Dios ha descargado sobre algunos de los 
violadores del convento; aquí, para ter- 
minar, el tantas veces respetable anciano 
de allí nos anade que «lo cierto es que 
»cuantos tomaron parte en estropear 
»ó incautarse de los muebles y demàs 
»que en dicho convento existia, han teni- 
»do una tristísima muerte; como tam- 
»poco en nada les favorece la fortuna 
Ȉ cuantos disfrutan de los que fueron 
»sus bienes.» 



ARTICULO CUARTO 

LA VIR6EN DE LOS DOLORES, DE 
VILARRODONA 

Pecan de harto menguadas las noticias 
que nos quedan de los religiosos que 
componían la Comunidad de esta casa, 
que son como sigue: 

Prior: Padre Fr. Pelegrín N. 

Padre Fr. Anselmo N. 

Padre Fr. Agustín N. 

Padre Fr. José Soler. 

Padre Fr. Fernando N. 

Padre Fr. Ramon Domènech. 

Padre Fr. Antonio N. 

Fr. Felipe. 

Fr. Pedró. 

Fr. N. Jantís(l). 



(i) Relación preciosa que, oídos los ancianos 
de Vilarrodona, me escribió por encargo mío el 
vicario de esta villa D. Joaquín Estrada en 14 de 
febrero de 1894. 



Respecto de la exclaustración de Vila- 
rrodona, se presenta un enigma, cuya 
resolución no comprendo, pues inficiona- 
da del virus revolucionario la villa, y 
situada cerca de otros pueblos igualmen- 
te Hberales, no persiguió a sus servitas, 
y les dejó en paz. Dan luz meridiana 
sobre los hechos los dos siguientes ofi- 
ciós dirigidos en aquellos días por el 
Pàrroco al Secretario de Càmara del 
Obispado. La autoridad eclesiàstica, an- 
tes de terminar julio, previno a los Rec- 
tores de las poblaciones que tenían con- 
ventos, que inventariaran las alhajas y 
objetos del cuito de estos, y que los reco- 
gieran. A esta orden contesta el de Vila- 
rrodona con las palabras siguientes, que 
dan a comprender que, si bien en los pri- 
meros días los frailes no vivieron en el 
cenobio, sin embargo acudían a él para 
los actos del cuito. Se habrían refugiado 
en casas amigas. 

«Invent." de P.P. Servitas de Villaro- 
»dona. 18 Agosto de 1835. =En contesta- 
»cion al oficio de V. fha. 1.° del actual 
»que recibí à su tiempo debò decirle: 
»que aun no he podido recoger los vasos 
»sagrados, ornamentes y lo demàs perte- 
»necientes al Cuito Divino, como en él se 
»me manda, del Convento sito extra mu- 
»ros de esta Villa, por cuanto los Religio- 
»sos del mismo no han abandonado ente- 
»ramente dho. Convento, pues todos los 
»dias celebran sus oficiós divinos de rezo 
»y misa en su Iglesia, por cu^^a razon ni 
»la Justícia de esta misma Villa tampoco 
»ha podido tomar posesion del citado 
»Convento, como la està mandado por 
»su Superioridad; y así cuando la Autori- 
»dad civil se encargue de lo profano del 
»espresado Convento; yo lo verificaré de 
»lo sagrado, remitiendo luego à V. el 
«inventario original. 

»Dios güe. à V. m.s a.^ Villarodona 18 
»de Agosto de 1835. = Ant.° Claramunt, 
»Ror.=R.<í° Subsecretario de Càmara de 
»la Dioc.s de Barna.» 

«1.° Setiembre de 1835. = Rectoria de 
»Villarodona. = Con oficio de fha. 18 de 
»Agosto ultimo decia à V. no había yo 



76 



LIBkO TKRCERO. — CAPITULO VIGESIMOTERCEUO 



»todavía tornado inventario de los orna- 
»mentos y demas por existir los Religió- 
»sos en su Convento, pues habiendo ahora 
»desocupado los Religiosos Servitas su 
»Convento sito extra muros de esta Villa; 
»resolvió la Justícia de la misma tomar 
»posesion de él; y yo iendo con la Auto- 
»ridad civil formé el inventario de cuanto 
»se halló perteneciente al Cuito Divino, 
»cuya copia y efectos retengo, remitien- 
»do el original, que incluyo, à S.'* S.* los 
»Il.^"® Senores Gobernadores de la Dió 
»cesis, à fin de que dispongan de lo de su 
»superior agrado. 

»Dios güe. à V. m.s a.^ Villarodona 1.° 
»de Setiembre de 1835. = Ant.° Claramunt, 
»Ror.=R.do Sr. V. Secretario de Càmara 
»de la Dioc.^ de Barcelona». 

<iDia vint y nou de Agost del any mil 
%vuit cents trenta sinch en la vila de 
>'>Vilarodona bisbat de Barcelona, sia 
Miotori: com jo Anton Claramunt Pbre. 
y>y Rector de la Parral. Igla. de Santa 
»Maria de la espresada Vila de Vilaró- 
y>dona, per ordre y disposició dels molts 
>'>Il.^^ Senors Gobernadors de dit bisbat 
y)de Barcelona he pres Inventari de lo 
y>que se ha trobat pertanent al Cuito 
y>Divino en la Iglesia de PP. Servitas 
^del Convent de S. Llorens situat extra 
^muros de la citada Vila de Vilarodona 
y>en lo acte de posesió que de dit Convent 
y^ha pres lo Sr. Batlle y Magnifich Ajun- 
>')tament de la mateixa Vila,y consisteix 
»<?« lo següent: 

^Primo: Catorse casullas à saber: dos de 
y>seda blava usadas y estropea- 
•hdas; una groga usada; cuatre 
^negras una de ellas de vellut 
>')bona y las altras tres usadas; 
>'>cuatre vermellas , las dos ben 
uisadas y las altras dos vellas; 
s>una verda, bona; una morada, 
■Dinitg usada; una verda y mo- 
y>rada, vella. 
•}>Ilem : Una capa negra ab giras verdas 

>->y grogas. 
»Item : Cuatre albas y dos amitos tot 
»usat. 



»Item•. Vuit estoballas usadas. 

y^Item: Un palís negre, vell. 

•>'>Item•. Vuit entre purificadors y lava- 

>->bos, vells. 
>->Item : Un mantó de glasa negre, vell. 
y>Item : Tresfaldilleras de la creu, unas 

y>negres y altras blancas usadas 

»3' las altras de color morat 

f>mitg usadas. 
'>'>Item : Dos tallas de seda morada? . 
»Item : Un talant blanch, vell, ab sis 

»barras de fusta y tres de ferro. 
>'>Item : Sis aras. 
>jltem : Una creu de llautó. 
>'Item : Uns incensers ab sa barquilla 

y>y cullereta tot de idem. 
>~>Item : Dos mi sals y tres cuaderns tot 

>•>usat. 
»Item : Tres llantias grans y una pe- 

y>tita. 
•filtem: Dos faristols de fusta. 
^Item : Catorse candeleros de idem y 

y>dos de bronse. 
-f>Item : Dos jocJis de sacras. 
y>Item : Un calser de plata. 

>y Aquest os ornaments y alhajas, y no 
-^altres, se han trobat destinats al Cuito 
y>Divino y de pertinencias del dalt y tras 
»referit Convent, essent presents los 
y>mateixos Sr. Batlle y Magnifich Ajun- 
»tament de Vilarodona en la presa de 
y>est Inventari, lo qual queda en poder 
y>del infrit. pera los efectes convenients, 
»_y fou fet en los dia, mes y any sobre- 
y>relatats y en la mencionada vila de 
>-> Vilarodona. De que dono fé.— Anton 
^Claramunt, Rectorí> (1). 

Tres religiosos se refugiaren en fami- 
lias parientes de la villa, y allí acabaron 
después sus días. 

«Dos o tres anos después una turba de 
»los llamados migueletes pusieron fuego 
»en una tumba que estaba frente de una 
»capilla, reduciendo à cenizas los restos 
»de los cadàveres que yacían allí. La 
»tumba era propiedad de una família 



(i) Archivo del palacio episcopal. 



SERVITAS 



77 



»de Tarragona llamada Guasch» (1). 

Para la construcción de un fortín en la 
villa, de orden del Ayuntamiento se qui- 
laron las vigas o jàcenas de la armadura 
del tejado del templo, y así la techumbre 
se vino abajo, y solo quedaron las capi- 
llas laterales. Compro al Estado este tem- 
plo Don José Vives (a) Parera, quien 
estos anos últimos tenia convertidas en 
bodega y oficina de elaboración de vinos 
dichas capillas. 

Igual suerte y destino que la techum- 
bre del templo tuvo el convento, pues al 
mismo tiempo que aquella, y para la 
construcción o afianzamiento del fortín, 
se utilizaron por orden del Ayuntamiento 
los materiales del convento, quedando 
así reducido a un montón de ruinas. Em- 
però discrepan aquí los testigos sobre 
cual de las dos guerras posteriores a la 
exclaustración tuviera el lamentable pri- 
vilegio de haber destruido estos edificios, 
pues un anciano creia que la de los siete 
anos, o sea la de 1833 a 1840, y otros que 
la de 1870. 

Respecto de los objetos sagrados y del 
cuito, viene a confirmar y completar las 
noticias del Inventario de arriba el si- 
guiente pàrrafo de la carta del coadjutor 
senor Estrada: «En cuanto à reliquias y 
«vasos sagrados del convento, dicen que 
»existian varios, y eran mas de los que 
»se guardan en la parròquia, pues en ella 
xúnicamente hay un càliz, dos reliquias 
»(de ellas una es de San Lorenzo 3- està 
»muy bien montada, y la otra no se sabé 
»de qué santó es), un copón y aquel pre- 
»cioso terno, però 3'a muy usado, de que 
»hablé à V. Tambien se recogieron algu- 
»nas cositas de indumentos, però por lo 
»muy viejos y usados fueron quemados 
»por un pàrroco. 

»Muchas otras cosas dicen había entre 
»ornamentos y alhajas, però que fué de 
»quien llego primero al convento cuando 
«quedo abandonado. Hay quien dice que 
»los mismos frailes al huir del convento 



(i) Citada relación de D. Joaquín Estrada. 



»se llevaron lo màs bueno en todo géne- 
»ro (y casi tiene que suponerse así) y que 
»lo dejaron en casas particulares. 

»Las imàgenes, fuera de las que se con- 
»servan en la parròquia, que son la Vir- 
»gen de los Dolores, SanPelegrín, Santa 
»Gertrudis y Santa Càndida, se ignora 
»dónde paran, no sabiéndose si ardieron 
»con dos retablos quemados, o si alguien 
»se las ha apropiado» (2). 

En cuanto a los retablos, el mayor y uno 
lateral fueron quemados por Parera por 
decir que le causaban enredo para sus co- 
sas. Los demàs se han ido desmontando 
paulatinamente (3). 

Y esta afirmación postrera viene a 
ser confirmada por la de otro vecino de 
Vilarrodona, quien me escribe que «los 
»altares han quedado en poder de va- 
»rios particulares ya porque cuidaban de 
»ellos, ya por otras razones. 

»En cuanto al mobiliario del convento, 
»dicen quehay familias que tienen alguna 
»cosita, però no se sabé cómo lo adqui- 
»rieron. El nombrado seíïor Parera posee 
»algunos libros de la pequena biblioteca 
»de los frailes, de la que dicen que no 
»era grande; y anaden que los tiene en 
»un rincon de la cuadra, sin que yo sepa 
»si esto es exacto» (4). 

El Estado vendió las huertas. Las vi- 
nas comprólas al Estado un senor rico de 
Santa Coloma, de nombre Martí o Mar- 
tín. 

Convertido el templo en almacén para 
vinos y su elaboración, ocurrió en él una 
desgracia terrible. Dos dependientes del 
poseedor trabajaban en reforzar el vino 
por medio de alcohol, del que tenían allí 
dos cubas. Inflamóse una de éstas, redujo 
a cenizas a uno de los dependientes, dejó 
en grave estado al otro, y causo profun- 
des desperfectos en la bodega, destruyen- 
do parte del templo. Por otro lado es de 
notar que el negocio no lo proporciona 



(2) Citada relación del Sr. Estrada. 

(3) Relación del vecino de Vilarrodona. 

(4) Relación de un vecino de Vilarrodona. 



78 



LIBRO TERCERO. — C4PITUI-0 VIGESIMOTERCERO 



pingüe a su dueno, y sí, por el contrario, 
trabajoso. La experiència ensefía que no 
son los templos, arrebatados por la Revo- 
lución al Senor, lugar apto para adelantos 
de fortuna. 

Oigamos ahóra las escrituras de venta 
de los bienes por el Estado. 

I?# Por escritura ante Don Joaquín 
Fí^bregas y Caputo, en Tarragona a 11 
de febrero de 1841, Don José Miguel y 
Gabaldà, de Vilarrodona, compra al Es- 
tado «una pieza de tierra llamada la Hor- 
»ta demunt dels Frares, de estension me- 
»dio jornal huerta poco mas 6 menos, sita 
»en el termino de la villa de Villarrodo- 
»na, y partida dicha horta demunt dels 
f>frares; que linda à oriente en la carre- 
»tera que se dirige desde dicha villa à 
»Santas Cruzes...», pròpia de los servitas 
de Vilarrodona; por el precio de 8,800 
reales, iguales a 440 duros; de los que, en 
Tarragona a 28 de enero de 1841, pago el 
total con títulos al por- 
tador del 5 . . . . 2,482 r. 20 m. 
Con cupones y réditos 2,386 » 2 » 
Con vales no consoli- 

dados al 66 por 100. 993 » 7 » 
Con Deuda sin interès 
al 50 por 100. . . . 776 » 10 Va » 
Id. id. id. . . . 737 » 51/2 » 



7,375 » 11 » 



Tmporte total del re- 

mate 8,800 



»Falta para el completo 
»Lo son de abono al 
»22 1/2 por 100 sobre 
»los 7,040 que impor- 
»tan los ocho plazos 
»que anticipa . . . 

»Sobrante que cede a 
»favor del Estado . 



1,424 » 23 » 



1,584 » 



159 » 11 



1^ Por escritura ante Don Joaquín Cor- 
tadellas, en Tarragona a 23 de octubre 
de 1847, Don Juan José Torrell, de Tarra- 
gona, compra al Estado, procedente de 



los servitas de Vilarrodona, un solar y la- 
gar grande que està dentro deél, sito en 
Vilarrodona, «que linda al E. SO. y N. 
»con tierras que pertenecieron al supri- 
»mido convento de PP. Cervitas deaque- 
»lla villa.» 

El precio fué 5,100 reales, o sea 255 du- 
ros, de los que, en Tarragona a 8 de octu • 
bre de 1847, pago el quinto con metàlico 
equivalente a títulos consolidados del 
5y 4. 

#^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 20 
de octubre de 1841, Don Pedró Saumell 
compra al Estado, procedentes de los 
Servitas, las piezas siguientes: 

Una pieza huerta de 12 cuartanes, lla- 
mada la Olivera. 

Otra llamada costa de San Llorens, de 
13 cuartanes de huerta y dos de secano. 

Otra pieza 4 cuartanes de sembradura 
de secano, que linda... al S. con la iglesia 
de los servitas de Vilarrodona y al E. y O. 
con el camino que desde la misma se diri- 
ge a Ayguamurcia. 

Otra pieza llamada la Pallisa, de ca- 
bida 5 cuartanes de secano, sitas en Vi- 
larrodona. El precio fué 11,060 reales, 
iguales a 553 duros; de los cuales, muerto 
Don Pedró, paga su heredero, Don José 
Saumell, 2,228 r. 33 m. en metàlico en 
totalidad del precio deducido el 18 por 
ciento, 3' en representación o equivalèn- 
cia del papel del Estado. Y de consi- 
guiente, con desembolsar 2,228 reales 
33 mar., iguales a 111 duros 8 reales 
33 mar., paga 11,060 reales, iguales a 
55S duros. 

Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona a 25 de 
noviembre de 1841, Don Bernardo To- 
rrell, vecino de Tarragona ( i cuàntas 
veces topamos en las ventas con este 
senor!), compra al Estado una pieza de 
tierra de 1 jornal de vina, sita en Aygua- 
murcia, partida del Vinet del Frare Pere, 
colocada al E. de la carretera de Villa- 
rrodona a Santas Creus. 

Otra pieza huerta, de V4 de jornal poco 
màs o menos, sita en Villarrodona, par- 



SERVITAS 



tida del Rocó dels Frares, que linda al 
S. con el río Gayà. 

Otra pieza de 1 ^2 jornales poco màs 
o menos, yerma, sita en Villarrodona; 
partida lo Vinet dels Frares, que linda 
al E., O. 3^ N. con el rio Gayà. 

Otra pieza de 34 jornales, poco màs 

menos, con un edificio abierto llamado 
Corral, a saber, 30 jornales de vina, 4 
jornales de yermo, sita en Villarrodona, 
partida llamada Plana dels Frares, que 
linda a O. con el camino de Valls. 

El precio fuú 23,215 reales, iguales a 
1,160 duros 15 reales, de los cuales Don 
Pedró Gil, en Madrid a 29 de marzo de 
1841, pago la primera quinta parte con 
títulos al portador del 5 y un documento 
interino del 5. 

Proceden estàs fincas de los servitas 
de Vilarrodona. 

#^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 25 
de noviembre de 1841, Don Bernardo 
Torrell, vecino de Tarragona (iotra vez!), 
compra al Estado un pieza de tierra de 
9 cuartanes de sembradura, 2 jornales 
de vina y 2 jornales de yermo, situada 
en Vilarrodona, y partida Torell ó Hor- 
ta de Vall. 

Otra pieza de tierra en el mismo ter- 
mino y partida llamada de Marivté , de 

1 jornal bosque. 

Otra pieza en el mismo termino, parti- 
da llamada Albareda o cabana de Cabot , 
de 1 ^2 cuartera huerta, 7 jornales de 
vina y 9 jornales de bosque. 

Otra pieza llamada la Anbelló, de 3 
jornales de vina, en el mismo termino. 

El precio fué 16,340 reales, iguales a 
817 duros, de los cuales Don Pedró Gil, 
en Madrid a 9 de septiembre de 1841, en- 
tregó la quinta parte con títulos del 5, 
del 4, y documentos interinos de la renta 
del 4. 

Proceden estàs fincas de los servitas de 
Villarrodona. 

% Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas, en Tarragona a 14 de febrero 
de 1843, Don Juan Domingo y Serra, 
vecino de Tarragona, compra al Estado 



«toda aquella hacienda llamada dels Fra- 
-ares, de estension 38 jornales de tierra 
«plantada de vina... con 10 jornales de 
«garriga... Cuya finca se halla situada 
»en el termino de la Argilaga ante del 
«Catllar. La que linda por Oriente con 
»la carretera que dirige desde el pueblo 
«de Argilaga à Nulles», por el precio de 
301,000 reales, o sea 15,050 duros, de los 
que, en Tarragona a 21 de mayo de 1842, 
pago la quinta parte con títulos del 5 por 
ciento. Por este tiempo los títulos del 
5 estaban a vueltas del 27 por ciento; y 
por lo mismo el quinto de los 15,050 
duros, o sea los 3,010, se pagarían con 
solo desembolsar unos 812 duros. 

^ Por escritura ante Don Joaquín 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a 24 
de diciembre de 1844, Don Juan Domingo 
y Serra, de Tarragona, compra al Esta- 
do, procedente de los servitas de Vila- 
rrodona, la casa llamada dels Frares, 
con un corral contiguo, separados por la 
carretera; que linda la casa a S. con la 
plaza y al O. con la carretera; y el corral 
a E. con la carretera; situado en la plaza 
del pueblo de la Argilaga; por el precio 
de 30,001 reales, o sea 1,500 duros: de los 
que, en Tarragona a 20 de diciembre de 
1844, pago la quinta parte con metàlico, 
o sea 1,214 r. 5 m., equivalentes a 6,000 
r. 7 m. y se hace el aumento del 2 por 
ciento. El metàlico se calcula al 20 r. 8 
m. por ciento, en equivalència a títulos 
consolidades del 5. Así con 1,214 reales, 
iguales a 60 duros 14 reales, pago el 
comprador los 6,000 reales del quinto del 
precio, o sea 300 duros. 



ARTÍCULO QUINTO 

SAN MARCIAL DE MARSÀ.— CONATO DE 
RESTABLECIMIENTO 

Se dice en Marsà que su Comunidad 
servita contaba unos 10 religiosos; y lo 
creo exacto, pues el Padre Felipe Rodés, 
anciano de la Orden, me puso en general 



80 



LIBRO TERCERO. 



•CAPITULO VIGESIMOTERCERO 



en 8 ó 9 individuos las Comunidades de 
conventos de fuera de Barcelona. 

En 1835, por un sacerdote de Falset 
avisados los religiosos de Marsà del peli- 
gro en que les ponían las persecuciones 
de otras poblaciones, quietamente huye- 
ron del convento, hurtando así el cuerpo 
a los atentados. 

«Una vez fuera del convento los frai- 
»les, los habitantes de Falset, però en 
«particular los de Marsà, se llevaren las 
»imàgenes, ropas y ornamentos de la 
»iglesia. De las imàgenes la mayor parte 
<>està en la iglesia parroquial, y las ro- 
»pas, ornamentos, libros y demàs fueron 
v>llevados a una casa particular, dando 
Ȉ la iglesia lo que quisieron (porque 
»eran de autoridad), vendiéndose casi 
»todos los libros. 

»Pasados unos dfas (después de la sali- 
>'>da de los frailes), algunos liberales de 
»Marsà, con el espíritu que les anima, 
»pegaron fuego en el altar mayor y sille- 
»ría del coro, però el fuego no se comu- 
»nicó à otras partes por razon de las 
»buenas condiciones del edificio.» 

Este se halla hoy poco menos que ente- 
ramente derruído. «En cuanto à la de- 
»molición no fué instantànea, però fué 
»continua, porque à medida que pasaban 
»los dias, las gentes se llevaban made- 
»ras, tejas, ladrillos y todo lo que se 
»necesitaba para que los habitantes de 
»esta (Marsú) pudiesen reparar sus casas 
«particulares, robos que aun siguen prac- 
»ticàndose ahora (enero de 1893), però 
»con licencia de sus poseedores. 

»E1 estado actual del edificio, da làsti- 
»ma. Se conoce perfectamente que aque- 
»llo era un convento. Solamente existen 
»las paredes, però sin tejado (ni techos). 
»En la iglesia, bastante capaz, se distin- 
»gue el lugar de los altares, la puerta, el 
»punto donde nacían los arços y aun hay 
»uno» (1). Sin embargo, cuando yo en 



(i) Preciosa relación del R. D. Manuel Cas- 
tell, coadjutor o vicario de la parròquia de Mar- 
sà, escrita en enero de 1893. 



12 de iunio de 1901 visité estàs ruínas, 
tales ellas quedaban y en tal estado, que 
no pude formar idea del templo, y solo 
incompleta del convento, porque solo 
permanecían en pie algunos paredones 
incompletos y medio rotos, y quizà en 
la parte delantera del convento algun 
techo. 

La Desamortización, después de la ex- 
claustración, saco a pública subasta este 
convento; y en ella lo compro un parti- 
cular, según parece, por 1,600 ó 1,800 
duros. El comprador, conforme ala regla 
general de los compradores de bienes de 
la Iglesia, quebró, y como después halla- 
mos al Estado vendiendo nuevamente la 
finca, es de suponer que aquél, al que- 
brar, no habría aún pagado el precio 
o la mayor parte de él. Efectivamente, 
allà por los anos de 1890, o próximos a 
éste, subastóse de nuevo el convento, y 
lo compraron por 200 duros, pagaderos 
en diez anos, el alcalde de entonces Don 
Juan Barceló y Borràs, el secretario del 
ayuntamiento Don José Piqué y Cots y 
Don Pedró Borràs y Castellví. Después 
el alcalde vendió su parte en 500 duros. 
Así se me conto en Marsà por persona 
grave, bien que no logré ver docu- 
mentos. 

Al S. y O. del convento poseía éste un 
muy extenso y fèrtil terreno, del cual 
cerco una buena parte, la que caía al 
Mediodía del edificio, convirtiéndola así 
en huerta. Llamó mi atención la gran 
longitud del cercado, y medida, halléle 
240 pasos. La forma del terreno impidió- 
me medir la latitud, però vi ser muy lar- 
ga y bien proporcionada a aquella. Para 
ponderarme la no común extensión de la 
huerta me afiadió un vecino del pueblo 
que, al decir de la gente, son dos o tres 
las norias que para su riego encierra. La 
otra parte del terreno, o no cercada, 
enamora no solo por su extensión, sinó 
por la lozanía de las cepas que su fèrtil 
suelo cria. Ponderan las gentes de allí 
la cortedad del precio exigido por el 
Estado. El segundo que después compro 
el cercado junto con la contigua vifia no 



SERVITAS 



81 



cercada, pago por estàs fincas 10,000 
libras catalanas, o sea 5,333 duros y una 
fracción de duro. Tal me lo conto tam- 
bién persona anciana y grave del pueblo. 

1^ Por escritura ante Donjoaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona a los 6 de 
noviembre de 1843, Don Francisco Vi- 
diella, de Tarragona, compra al Estado 
«toda aquella pieza de tierra llamada vul- 
»garmente hort tancat y tierras dels Fra- 
»res, de estension 25 jornales de tierra 
»poco mas ó menos de vina derruida pan 
»llevar y regadío con... dos balsas de 
»agua y una hera, sita en el termino de la 
»Morera, que linda... à cierzo con el ca- 
»mino Real que va de Marsà à Falset...», 
procedente de los servitas de Marsà, por 
el precio de 125,000 reales, iguales a 6,250 
duros, de los que, en Tarragona a 3 de 
noviembre de 1843, pago la quinta parte 
en títulos del 5 por ciento y un pico en 
metàlico en equivalència de títulos del 4. 
La quinta parte es 25,000 reales, iguales a 
1,250 duros. 

1^ Por escritura ante Don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona a 21 de 
febrero de 1845, Don Luis Mestre, veci- 
no de Barcelona, compra al Estado las 
fincas siguientes, procedentes de los ser- 
vitas de Marsà. 

1.^ Una pieza de tierra llamada la 
Clota, de 13 jornales de tierra de pan 
llevar con 200 almendros, 50 olivosy al- 
gunas cepas, con un corral, situado en el 
pueblo de Capsanes, termino general de 
Tivisa. 

2.^ La pieza de tierra llamada Coll de 
Bases, de cabuda 14 ^,'2 jornales, de los 
que 8 son de sembradura, 5 de vina y 1 V2 
rocas, sito en Capsanes. 

El precio fué 357,300 reales, iguales a 
17,865 duros, de los que, en Tarragona a 
19 de febrero de 1845, pago el quinto con 
títulos del 5 y del 4. En aquellos días los 
del 5 se cotizaban al rededor del 25 y los 
del 4 al del 21 . Así el quinto, que era 3,573 
duros, se tornaria unos 850. 

Por escritura ante Don Joaquín 
Cortadellas, en Tarragona a 27 de marzo 
de 1848, Don Andrés Vila, esterero de 



Tarragona, compra al Estado, proceden- 
tes de los servitas de Marsà, los bienes 
siguientes: 

1.° La pieza de tierra Marmellà de 
1/2 jornal de pan llevar, que lindaba a E. 
con el camino real de Tibisa, a O- con el 
barranco, sita en el termino de Tibisa y 
pueblo de Capsanes. 

2.° La pieza de tierra llamada Sort 
grande, de 8 jornales, de los que 7 son 
vina, Vs regadío y "% rocas, en el mismo 
termino y pueblo dichos. 

3.° La pieza de tierra llamada Am- 
puadó y bosque, de 25 jornales, de los que 
4 son vina y 21 yermo, bosque y rocas, 
sito en el termino de Tibisa y pueblo de 
Capsanes. 

El precio fué de 134,500 reales, o sea 
6,725 duros, de los que, en Tarragona a 
24 de marzo de 1848, paga el quinto con 
dos títulos del 5 consolidado. 

«Un Crucifijo de este convento fué lle- 
»vado à Mora de Ebro, y según se cuen- 
»ta, fué dejado en la plaza. Un vecino de 
»aquí» {no sé si este ««gw/» indica Mora 
o Marsà, desde donde escribe el que na- 
rra el caso) «atrevióse à pisarlo sacríle- 
»gamente. Anos pasados murió el tal 
»atrevido siempre meneando la pierna; y 
»que la meneó por muchos anos. Este 
»hecho admirable es publico» (1). 

Desde 1890 una de las asociaciones de 
los Dolores, la encargada del templo ser- 
vita de Barcelona, o sea el delBuensu- 
ceso, gestiono, mediante cuatro cartas 
dirigidas al General de la Orden, que resi- 
de en Roma, la venida y restablecimiento 
de los servitas en dicha iglesia. Pedía 
la asociación que el General enviarà dos 
Padres. El General dió largas al nego- 
cio, pretextando que los religiosos para 
ser mandados tenían que aprender el es- 
panol. Finalmente, allà por los anos de 
1900 aproximadamente, envio un Padre 
belga, que habla el castellano; el cual en- 
tro en tratos con la mentada corporación 
encargada del templo; mas esta puso ta- 
les condiciones, que el servita no las pudo 



(i) Citada relación de D. Manuel Castell. 



82 



LIBRO TERCERO. 



■CAPITULO VIGESIMOTERCERO 



admitir. Una de las tales consistió en 
que, venidos los religiosos, debía conti- 
nuar viviendo en la casa el mismo por- 
tero de entonces, hombre casado y con 
hijas; y otra, que los religiosos no po- 



drían celebrar función alguna, ni aun el 
canto de una Salve, sin el beneplàcito 
de la junta de su corporación. Así se 
desistió del proyectado restablecimiento 
de la Orden. 



LAUDE DE UN SARCÓFAGO HALLADO EN 1916 EN EL PRIORATO DE 
SAN SEBASTIÀN DELS GORCHS 




explicación. 
Traduccióx. 



- ARNALDI VILANOVA 
De Arnaldo Vilanova 



(Esca'.a de 1 por 5). 




CAPITULO VIGÉSIMOCUARTO 



AGUSTINOS 



ARTICULO PRIMERO 



«CASA DE DIOS», DE MIRALLES 



Nota. — El escudo de la Orden ha sido copiado de uno esculpido en el claustre del convenlo de 
Igualada y otro del de Torruella, y completado según las instrucciones dadas por el Padre Don 
Saturnino López, historiador de la Ordun. 




AGlíSTINOS 



85 • 



UEDA escrito en 
mi obra ante- 
rior, y no lo 
dije a humo 
de pajas, sinó 
apoyado en 
las palabras 
de un muy 



grave agustino que después de la ex- 
claustración ocupo en la Orden altos 
puestos, que el postrer capitulo provin- 
cial se aunó en 1829 en Zaragoza, y que 
por lo mismo los superiores de los con- 
ventos nombrados en éste continuaron 
en sus destinos hasta la exclaustración. 
Mi inspirador sufrió equivocación, pues 
existen las actas del capitulo provincial 
celebrado en 1832 en Valencià, y de ellas 
saco el nombre de los que en cada con- 
vento ejercieron el mando hasta el ne- 
fasto 1835, y seria hasta la dispersión. 

Once religiosos en 1835 componían la 
Comunidad de esta Casa de Dtos, a saber: 

Prior: Padre Fr. Segismundo Huix y 
Ayats. Profesó en Barcelona a 13 de sep- 
tiembre de 1804. 

Padre Maestro Fr. Isidro Salvans y 
Campdelacreu. Profesó en Barcelona a 
22 de septiembre de 1793. 

Padre Fr. Bernardo Dalmau. Profesó 
en Barcelona a 28 de noviembre de 1775. 

Padre Fr. Sebastiàn Pallarola y Guar- 
diet. Profesó en Urgel a 26 febrero 1801, 

Fr. Jaime Solà, Corista. 

Fr. Gabriel Carles y Vergés, Corista, 
natural de Barcelona. Profesó en 2 de 
octubre de 1832. 

Fr. José Serinana, Lego. 

Fr. Juan Carreras, Lego. 



Fr. Martin N., Lego. 

Fr. Jerónimo Penella, Lego (1). 

Faltan los nombres de un religioso, 
porque los ignoro. 

«El lego Fr. Jerónimo Penella procedia 
»del convento de Nuestra Senora de Lo- 
»reto, en Aragón. Fué destinado al de 
»Miralles en diciembre de 1834 por orden 
»del Capitàn General de Zaragoza, que 
»le condenó a dos anos de reclusión. No 
»consta cuàl fuera el delito que motivo 
»esta condena. Probabilísimamente fué 
«de caràcter político, pues el Padre Ma- 
»nuel Fandos, Prior de Loreto, se lo re- 
»comienda con mucho interès al de Mira- 
»lles en carta que se conserva, y dice 
»de él: Es religioso de prendas; no de 
y>los de mayor penetración, però sí dó- 
»cil, laborioso y buen religioso sobre 
y>todo (2). 

»Los Religiosos salieron del Convento 
»el dia 27 de Julio de 1835, en que fueron 
»avisados desde Martorell, que queria 
»salir de este punto una partida para 
«incendiar el Convento; aconsejando al 
>^mismo tiempo al P. Prior que remitiese 
Ȉ dicha villa algunos de sus muebles, 
»como se efectuo, à fin de en su vista 
«persuadir à los incendiarios desistiesen 
»de su proyecto toda vez que los Religio- 
»sos abandonaban el Convento. 

»La huída se verifico marchando cada 
»uno por su lado; permaneciendo dos ó 
»tres de los frailes algunos dias escondi- 
»dos en las casas de aquel distrito. Dos 
»legos se fueron à las filas carlistasx (3). 

Las alhajas y muebles de esta casa 
salvàronse también. «Lo que no se remi- 
»tió à Martorell fué repartido para su 
«custodia entre varias casas de campo 
»de la comarca, de lo que se recogió 



Nota. — La inicial procede de un códice del 
siglo XI ó xii. de San Cugat del Vallés, hoy 
guardado en el Archivo de la Corona de Aragón. 



(i) Relación escrita que desde Castellar me 
envio en 13 de mayo de 1882 el religioso de esta, 
D. Jaime Sola, y otras fuentes. 

(2) Carta que me escribe el Rdo. P. Superior 
de Calella, mi buen amigo y companero de estu- 
diós históricos Fr. Saturnino López, en mayo 
de 1915. 

(3) Citada relación del P. Jaime Solà. 



•86 



LIBRO TERCERO. 



CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



»despues lo de màs valor y màs aprecia- 
»ble'> (I). «Colocaron los religiosos todo lo 
»mejor que tenian en una casa de campo, 
«llamada Can Bargalló, hoy (1893) pro- 
»piedad de los hijos de Jové y Serra, y 
»otra parte de los objetos en varias casas 
»de Gelida. De momento no hubo perse- 
»cución, ni muertos, ni heridos. Algunos 
»frailes se quedaron disfrazados en algu- 
»nas casas, y en particular en casa Bar- 
»galló, por ser esta de su confianza; però 
»luego despues se retiraron porque los 
»liberales de Martorell los perseguían» (2). 

De entre las cosas del cenobio, los reli- 
giosos no acertaron a salvar el mulo de 
su Servicio; por el cual, vendido en sep- 
tiembre del mismo afio por la Amortiza- 
ción, obtuvo esta 36 duros (3). 

El corista Fr. Gabriel Carles, después 
muy mi amigo y teniente que fué de la 
parròquia de San Jaime, de Barcelona, 
se vino en traje de aldeano a esta ciudad, 
a su casa paterna, de la que hice notable 
mención en el articulo 7.° del capitulo X 
de este libro III, al tratar del incendio 
de San Agustín. Y, como he apuntado ya 
varias veces, corria en Barcelona tanto 
peligro un fraile, que se hacía necesario 
ocultar a todo el mundo su presencia. 
Por esto la familia de Carles fingió que 
Fr. Gabriel era un forastero del campo, 
de modo que hasta los hermanitos pe- 
quenos de él ignoraban su intimo paren- 
tesco, y le llamaban Aquell home de fora, 
«aquel hombre del campo» (4). 

De entre los objetos del Convento debò 
mencionar por su valor artístico dos, a 
saber: un lienzo y unas tablas. Después 
de la exclaustración, compro al Estado 
el Convento, como muy luego nos lo dirà 



(i) Citada relación del P. Jaime Solà. 

(s) Relación de noticias recogidas por el pres- 
bítero de Gelida D. José Perera. Gelida, 9 de 
marzo de 1893. 

(3) Archivo de Hacienda. — Legajo «18^^. 
Monasterios y Conventos, N." 22.» 

(4) Me lo habia contado el entonces herma- 
nito, después cèlebre profesor del Seminario y 
jesuita P. Joaquín Carles. 



la escritura de compra, un senor Marga- 
rit. Halló en él un lienzo, cuyo valor los 
frailes sin duda desconocieron, y desco- 
noció igualmente Margarit, hasta que un 
artista amigo de éste, al visitar la casa, le 
dijo que el tal lienzo procedia del pincel 
de Viladomat. Margarit mandó restaurar 
el cuadro, que, si mal no recuerdo, re- 
presenta a San Agustín, y lo colocó en 
su habitación de Barcelona. 

Del retablo escribí en mi obra anterior: 
«Forma el retablo mayor uno precioso 
»del síglo XV... que consta de tres órde- 
»nes de tablas ó cuadros, separados por 
»calados de su orden cegados. En el cua- 
»drito central del segundo orden, ó sea 
»en el principal, se ve à la Santísima 
»Virgen con el Nino en las rodillas, sen- 
»tada en rico trono, y rodeada de ànge- 
»les, teniendo al pie un devoto religioso, 
»arrodillado, de habito negro. En el cen- 
»tral del tercer orden ó piso està la ado- 
»ración de los Magos. En los demàs, 
»diversas escenas de la vida de Cristo y 
»de Santos, abundando los religiosos de 
»hàbito negro, y sobresaliendo un Obis- 
»po, todo lo que claramente indica reli- 
»gion agustiniana...» Este preciosísimo 
retablo continuo en su lugar del templo 
de Miralles, y allí lo vi en 23 de diciem- 
bre de 1901; però en los principios de 1910 
lo contemplé, y admiré de nuevo, en Bar- 
celona, en casa de mi buen amigo Don 
José García Penasco, que lo había poco 
antes comprado, y lo mandaba restaurar. 

En el número de las joyas artísticas de 
esta casa no he incluido el sepulcro que 
en las siguientes líneas un excursionista, 
amigo de toda mi vida, menciona; y no lo 
incluí porque no me consta en modo feha- 
ciente su procedència de este convento; 
bien que, y por esto lo menciono, no dudo 
que procede de él. «En casa Sunyol, cer- 
»ca del Noya y de Miralles, ha poco que 
»fué hallado el sepulcro... perteneciente 
Ȉ uno de los senores de Miralles, el que 
»tiene una inscripción gòtica que es como 
»sigue: (Vajielmente copiada y dibujada 
en el articulo 3° del capitulo XIII del 
libro II. No hay por qué aquí repetiria). 



AGUSTINOS 



87 



»Este sepulcre tiene de longitud l'15 
»metros, de altura 0'37, y de anchura o 
»profundidad 0'47. En cada uno de sus la- 
»dos hay un escudo, que deben de ser los 
»propios de la família de Miralles... 

»Servia de fregadero en la cocina (en 
»una casa particular en estos anos atras), 
»y la inscripción estaba del lado de la 
»pared, à. cuya circunstancia se debe sin 
»duda que se haya conservado tan bien. 
»A1 hacerse allí obras se la arranco del 
»lugar, y al ver la inscripción la duena 
»Dona Teresa Serra, viuda de Sunyol, 
»aconsejada de su administrador Don 
»Pablo Roig de Martorell, la mandó tras- 
»ladar à esta villa, donde la guarda en 
»su casa de la calle de la Carretera. Una 
»loa à dicha senora...» (1). Hoy (1910) se 
guarda en el Museo del «Centre excursio- 
nista» de esta ciudad. 

»E1 archivo y los documentos mas inte- 
»resantes, segun manifesto el Padre Car- 
»les, se los llevo el P. Prior à su casa, 
»situada, segun creo, en el lugar llamado 
»las Guillerías, Obispado de Vich. Des- 
»pues del fallecimiento del P. Prior, fué 
Ȉ su casa el P. Carles para solicitar la 
»entrega de todo lo perteneciente al Con- 
»vento; lo que recogiese» (2) estarà ahora 
en poder de los agustinos, ya que el 
Prior del actual convento de Calella, 
Padre Saturnino López, investigador in- 
cansable de asuntos históricos, me escri- 
be que en Calella el convento posee 
muchas escrituras, papeles sueltos y 
libros manuscritos del de Miralles, y en- 
tre ellos los del recibo y gasto de època 
reciente. 

La campana mayor, el comprador del 
convento, senor Margarit, antes de 1886 
la regalo a la parroquial de Castellví de 
Ronsanes, donde desempefía el papel 
de principal (3). 



(i) d. Francisco Maspons y Labrós en el 
Butlletí mensual de la Associació d'excursions 
catalana. Ano IX o sea i886, pag. 74 y sigs. 

(2) Citada relación del P. Jaime Solà. 

(^) Citada excursión de D. Francisco A\as- 
pons. 



«Los objetos del cuito creo que todos 
»se salvaron, porque mas tarde el Prior 
»pasó à recoger todo lo que pudo en 
»Gelida y casa Bargalló. De las cosas de 
»uso profano creo que desaparecieron 
»muchas, principalmente en Gelida y 
»Castellví, pues así corre la voz» (4). Voz 
que, por otro lado, también Uegó hasta 
mi, individualizàndome el robo de col- 
chones. 

«Però en cambio Dios ha hecho que 
»las casas que se aprovecharon de estos 
»objelos hayan pasado de su mediana 
»posición à la pobreza, que así castiga 
»el mal la Divina Providencia» (5). 

Aventados de Miralles los religiosos, 
el Estado se apodero del convento y ha- 
cienda. En el acta de la Junta de autori- 
dades celebrada en Barcelona, a 9 de 
agosto de 1835, se lee haberse acordado: 
«Que el Gobernador de Villafranca del 
»Panadés intervenga en la conservación 
»de los efectos y convento llamado Casa 
»de Deu, en el termino de Castellví» (6). 

Ignoro si intervino, però sí sé que des- 
pués el Estado saco la casa a la pública 
subasta. Rematóse todo a favor de un 
Francisco Murlans, quien cedió el rema- 
te a Don José Margarit y Lleonart, a 
cuyo favor el Estado otorgó ante el nota- 
rio de Hacienda Don Manuel Clavillart, 
en 6 de noviembre de 1842, la escritura 
de venta. Por esta, pues, el dicho senor 
Margarit compra la heredad llamada 
Cuadra de Miralles, sita en Castellví de 
Ronsanes, la que constaba de la casa con 
sus dependencias «conespacioso oratorio 
«ó Iglesia, de cuatro casuchas separa- 
»das, y à màs otra separada Maset, de 
»10 cuarteras de bosque de tall, 20 de 
»yermo, 11 de pinós y robles, 47 de ar- 
»bustos y rocas; 250 de vina dada à par- 
»cería de 1.^, 2.^ y 3/^ calidad, 20 id. de 



(4) Relación de D. José Perera. Gelida, g de 
marzo de 1893. 

(5) Citada relación de D. José Perera. 

(6) Archivo municipal de Barcelona. — Acuer- 
dos. — 2 ° semestre. 18]^. Al fin van estàs actas 
sin foliar. 



88 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



»la pròpia heredad, 9 de tierra campa 
»de mediana calidad, y 9 de huerto de 
»2.^ calidad.» El precio fué de 3,500,000 
reales, iguales a 175,000 duros. De estos 
pago la primera quinta parte, o primer 
plazo, que montaba 35,000 duros, con 
titulos del 5 y 4 por ciento, con «estrac- 
»tos de inscripcion 4 por ciento y docu- 
»mentos int.^ capital transfer.^ 4 por 
»ciento» en Madrid a 19 de agosto de 
1842. En esta fecha los titulos del 5 se 
cotizaban de 26 V4 a 28 por ciento (1). 
Ignoro a qué tipo se cotizarían los demàs 
valores, pues no hallo de ellos traspasos 
en los periódicos, mas tomando pie del 
de los del 5, puédese racionalmente su- 
poner que los del 4 estarían a unos 22 
por ciento. Así, pues, del conjunto de 
todos ellos resultaria que el comprador 
pagaria aproximadamente un 25 ó 30 por 
ciento de dicho primer plazo. 



ARTICULO SEGUNDO 
SAN AGUSTIN, DE IGUALADA 

La Comunidad en 1835 se componia de 
ocho religiosos, de cuyos nombres co- 
nozco los siguientes: 

Prior: Padre Fr. Gonzalo Canadell. 

Subprior: Padre Fr. José Sunyer y 
Polit. Profesó en Barcelona a 25 de sep- 
tiembre de 1806. 

Padre Fray Domingo Portusach y Ca- 
valleria, hijo de Ripoll, profesado en 28 
de mayo de 1827. 

Padre Fr. José Vilasaló y Laden. Pro- 
fesó en Urgel a 15 de mayo de 1826. 

Padre Fr. Nicolàs N. 

Fr. Miguel Àvila y Brú, hijo de Alfor- 
ja, corista, musico, al que supongo orga- 
nista. Profesó en 10 de junio de 1830. 

Fr. Pedró N., lego. 



(i) Diario de Barcelona del 24 de agosto de 
1842, pàg. 3233. 



Fr. José Roca, lego, cocinero, hijo de 
Igualada (2). 

El corista tenia escuela de música para 
seglares. 

En una memòria que el Prior de esta 
casa escribió en los comienzos de 1835 
leo: Propiedades del convento: «Un moli- 
»no harinero con tierras adjuntas; tierras 
»sueltas con Olivares; montes ó dehesas. 
»No tiene huerto contiguo, solo sí un 
»campo abierto con algunos pocos oli- 
»vares {olivos). — Por haber ocupado 
»varias veces el convento tropas ó el 
»Hospital, ha sufrido y sufre (d la sa- 
>'>són era hospital para coléricos) mu- 
»chos desperdicios de muebles y gastos 
»de mucha consideración en el edificio. 

»Nuestro insigne bienhechor Don Jeró- 
»nimo de Cornet fundo en nuestro Con- 
»vento una càtedra de Filosofia ó Teo- 
»logia con la dotación para un Lector 
»para ensenar à los cursantes de la mis- 
»ma Villa. Todo se cumple con el mayor 
»esmero, no obstante que por segunda 
»vez, seis anos ha que se nos disputa 
»todo lo que nos dejó Cornet por un su 
»puesto vinculo, causàndonos gastos muy 
»exhorbitantes y muchos disgustos» (3). 

Así escribía en las postreras boquea- 
das del cenobio su buen Prior; luego 
veremos el curso y terminación del plei- 
to, arrojados del claustro los frailes. 

Gozando estos como gozaban del buen 
afecto de los igualadinos, no temían en 
1835 de parte de sus compatricios. Però, 
sin embargo, no falto algun malévolo 
que tuvo que ser contenido por la auto- 
rídad. Todo lo explica el siguiente oficio: 

«Ayuntamiento de Igualada. = Exmó. 
»SOr. = Luego que se ha esparcido la no- 
»ticia de los desagradables acontecimien- 
»tos de la Capital de la Prova, despues de 
»la llegada de lasdiligenciasse han nota- 



(2) Las mas de estàs noticias las debò a don 
Ignacio de Viala y Rovira, que fué alumno de 
música de este convento. Barcelona, 29 de no- 
viembre de 1895. 

(3) Esta relación se guarda en el archivo del 
convento agustino actual de Calella. 




D 
c/7 

D 
O 

Qí 

Q 
< 

CJ 

z 

D 



en 






aj 
Q 

C/) 

O 

z 

c/) 

D 

O 
< 



d; 
O 
> 
< 

o 

ca 
< 

UJ 








UJ 

Q 

O 
ce 
Q 
< 

D 

CJ 

z 

D 



ct: 
O 
> 
< 



UJ 



O 

CQ 
< 

iu 



c/) 
O 
Z 

c/> 



AGUSTINOS 



89 



»do algunos síntomas que han exigido re- 
»unir inmediatamente el ayuntamiento, 
»y mandar salir cuatro patruUas de pai- 
»sanos una en cada barrio al mando de 
»su respectivo alcalde y un regidor con 
»tres propietarios de influencia para que 
»la ejercieran en caso necesario à fin 
»de mantener el órden y tranquilidad. 
»Constituido el ayuntamiento desde las 
»9 de la noche en sesión permanente, 
»continuarà hasta la hora del dia que se 
»juzgue oportuna, teniendo la satisfac- 
»cion de decir à V. E. que afortunada- 
»mente no ha habido hasta ahora el 
»menor disgusto ni necesidad de conte- 
»nerexceso alguno. Desde luego que el 
«ayuntamiento se ha hallado reunido, se 
»ha oficiado al Comandante de Armas 
»poniendo en su conocimiento todas las 
»medidas adoptadas por este cuerpo mu- 
»nicipal à fin de caminar enteramente 
»acordes en las providencias. El ayun- 
»tamiento ha reconocido conmigo la 
«necesidad de poner una guardià en cada 
»uno de los conventos, mayormente ha- 
»biendo quedado abandonado de sus 
»individuos, los que se han refugiado en 
»casas particulares. Se ha Juzgado abso- 
»lutamente preciso hacer entender à los 
»prelados respectivos que por ningun 
»término se presenten à los conventos 
»hasta nueva órden con el prudente obje- 
»to y necesario que no se presente al 
»pueblo reunido en los conventos, la 
»causa de la conmocion que principiaba 
»à sentirse hoy. Se ha hecho saber à los 
»Prelados que me presenten hoy mismo 
»y luego de hacerse dia las llaves de los 
»Conventos. He dictado auto de oficio 
»para proceder a la formacion de inven- 
»tario de todos los efectos de dichos 
«conventos, procediendo en los pertene- 
«cientes a las Iglesias, lo mismo que en 
»todo lo demús, con aquella circunspec- 
«cion y prudente política que dictan las 
«circunstancias para que no se altere la 
«tranquilidad. Esta providencia la he 
«dejado traslucir para que me produzca 
»la quietud de los ànimos. 
«La Companía de Saboya del Capitan 



«Bocanegra entro en esta villa a las 
«doce y media de esta noche; ha ocupa- 
»do en su mayor fuerza el principal de 
«las reales Càrceles que montaban los 
«urbanos, habiendo pasado estos à cus- 
«todiar el Convento de Capuchinos hasta 
«el dia que se relevaran seguramente 
«por la tropa de Saboya. Al llegar la 
«Guardia de Urbanos à la una y media 
«de esta manana al convento de Capu- 
«chinos, se ha encontrado en que la ma- 
«yor parte de la Comunidad se hallaba 
v^todavía en el Convento y el ayunta- 
«miento les ha mandado una comision 
«para hacerles entender la necesidad que 
«tienen de ponerse al abrigo de las casas 
«particulares y de no volver al convento 
«hasta segunda orden, à lo que se han 
«conformado. Son las tres y media, mar 
«cha el correo, y no ha habido la menor 
«novedad hasta ahora, quedando en ta 
«disposicion el pueblo que probablemen 
«te no se alterarà la tranquilidad pública 
»=Dios, etc.== Igualada 27 Julio de 1835 
» — Exmò. Sor. = Lucas Ibanez = Exmò 
«Sor. Capitan Gen.' del Ejército y Princi 
»pado-=.« (1). 

Después de lo copiado, no hay que pre- 
guntar por el paradero de los utensilios 
y muebles de este Convento. Los frailes 
sacarían lo mas precioso que pudiesen en 
aquellos primeros momentos, y lo demàs 
pararia en manos de los inventariadores. 
No faltaron en la población exaltados, 
o cacos, que, introduciéndose furtiva- 
mente en los edificios, llevaren algunas 
cosas (2). 

Expulsados los religiosos, el Convento 
quedo en manos del Estado. Cuando 
en 1840 llegaron a Igualada las tropas 
de Espartero, se alojaron en el cenobio. 
Salidas éstas, continuo habitando en San 
Agustín un guardiàn (3). «En 1840 el 



(i) Archivo de la Capitania General de Ca- 
taluna. — Legajo titulado: cQuema de los conven- 
tos...» Paquete 5.° 

(2) Relación citada de D. Franclsco Vinyals. 

(3) Relación citada de D. Ignacio de Viaia. 



90 



LIBRO TERCKRO. CAPITULO VIGESIMOCU ARTO 



»Ayuntamiento y el Regente de la Parro- 

»quia Dr. José Senmartí pidieron à la 

»Reina la fundación de un Instituto de 

»segunda ensefianza que se instalaría en 

»el desierto convento de San Agustín, 

»que entonces estaba en poder de la Caja 

»de Amortización; el cual Instituto se 

»dotaría con los bienes asignados por 

»Cornet à la dicha Causa-pia (luego diré 

>•>de ella) de en- 

»senanzaaumen- 

»tados por una 

»subvención 

»que pagaria el 

»Ayuntamiento. 

»En 1858 el 
»Ayuntamiento 
»trató seriamen- 
»te de la vuelta 
»de los Padres 
»de la Escuela 
»Pía (ausentes 
>'>desde 1835), y 
»obtuvo del Go- 
»bierno la cesión 
»del convento de 
»Agustinos para 
»establecer all i 
»un colegio de 
»segunda ense- 
»nanza. Se envio 
»una comisión à 
»Barcelona para 
»tratar con los 
»Escolapios de 
»sureinstalación 
»en Igualada. A 

»8 de febrero de 1858 se firmo convenio 
»entre dicha Comisión y el Padre Provin- 
»cial para encargarse del colegio de pri- 
»mera y segunda ensefianza los indicades 
»Padres, el cual colegio se instaló en San 
»Agustín. 

»E1 Ministro de Gracia y Justícia, à 2 de 
»junio de 1858, comunico al Ayuntamiento 
»la Real Orden autorizando la fundación 
»del Colegio de Escolapios en la villa, los 
»cuales tomaren posesión del Convento é 
»inauguraron el curso à 3 de octubre del 
»mismo ano, bajo la dirección del Rector 




Escudo de armas de Cornet 

CONFORME ESTA EN EL LADO NO. DEL 
CLAUSTRO 



»Padre Juan Renom» (1). Continua hoy 
el Colegio de Escolapios en la casa agus- 
tiniana, y por lo mismo su templo abierto 
al cuito 3'• bien cuidado. 

El noble senor, hijo de Igualada, Don 
Jerónimo Cornet y Çacirera, fundo en 
este Convento, como nos dijo arriba el 
Padre Prior, una Causa pia para la ense- 
fianza de Filosofia y Teologia a la que 

concurriesen se- 
glares y religio- 
sos. He aquí una 
de las clàusulas 
desu testamento 
que se refiere a 
ella. aPrhno.las 
>'>milllÍ74rescom• 
y>ptants pera fer 
y>uíi aposento ó 
»aula pera lle- 
y>giry ensenyar 
y>Philosophía y 
y>Theologia, com 
xhaix se >,dirà; 
»d la porta de la 
»qual sia posada 
y>una pedra ab 
y>mes armes gra- 
>wadesy esculpit 
•iíun lletrero que 
y>manifeste esta 
%m.a fundació; y 
■>•>tambe sia edifi- 
y>cat una part de 
»las quatre del 
•S)Claustro de dit 
y>convent de St. 
^Agustí ab les mies armes esculpides 
f>en los llochs se podrà fer>^ (2). Estàs 
armas aún hoy se ven esculpídas en el 
antepecho del piso alto del claustro lado 
de NO. de él, o sea del lado adherido al 
templo, y llevan la fecha de 1670. 

En otra clàusula dispone que sus alba- 
ceas y administradores de la Causa-pia 



(i) Sr. D. Juan Segura. Historia, de Igua- 
lada... Barcelona, iço8, tomo II, pàgs. 84 y 85. 
(2) D. Juan Segura. Obra citada, tomo II, 

pàg- 75- 



AGUSTINOS 



91 



que funda, todos los anos tengan que dar 
cierta cantidad al Lector de dichas asig- 
naturas de Filosofia y Teologia agustino, 
cuyas clases establece. Anade que el 
Lector tendra obligación de dar aquellas 
clases y de celebrar cada dia misa a su 
intención (1). 

«Suprimido el convento de San Agus- 
>>tín en 1835, el Gobierno se incautó de 
»sus bienes, y entre elles de los de la 
»Causa-pia de Cornet. Reclamaron los 
»Administradores de esta; mas como es- 
»taba pendiente un pleito... entre los frai- 
»les agustinos y el Conde de Cirat que 
»pretendia la adjudicación à su favor de 
»los bienes de Cornet..., el Gobierno ne- 
»góse à atender la reclamación de dichos 
«administradores. El pleito termino por 
«sentencia dada por la Audiència de Bar- 
»celona à 14 de febrero de 1857, conde- 
»nando al Conde de Cirat, y dando por 
«vàlida la adjudicación al Estado- Recla- 
»maron nuevamente los administradores 
»de estos bienes para invertirlos en bene- 
«ficencia é instrucción pública... Por Real 
»Orden de 26 de enero de 1860 se ordeno 
»la venta de los bienes de Cornet, que- 
»dando su valor, 469,200 reales, en poder 
»del Estado, y dando à los administrado- 
»res de la Causa-pía inscripciones ó títu- 
»los representatives de aquella cantidad, 
»por la cual el Estado pagaria la renta 
»anual del 3 por ciento. Con la mitad de 
»este producte reforzado por cuantiosos 
«donativos... se hicieron las magníficas 
»obras y mejeras del hospital. Y la res- 
»tante mitad se destino à completar la 
«ensenanza del colegio de Escelapios» (2). 

De los bienes de esta casa agustina 
nos ha dicho el texto copiado que el Es- 
tado se apodero de elles, y que vendió 
los de la Causa-pia. Entre estos creo se 
contaba la finca llamada Molt nou. Tam- 
bién vendió los demàs (3). 



(i) d. Juan Segura. Obra citada, tomo II, 

pag- 75- 

(2) Citada obra de D. Juan Segura. Tomo II, 
pàgs. 7Ó y 77. 

(3) Relación citada de D. Ignacio de Viala. 



En varies anuncies oficiales insertos en 
el Diària de Barcelona se llama à la su- 
basta de «las partes de f rutes que los 
«Agustinos de aquella villa (Igualada) 
«percibían de les parceres de ocho piezas 
»de tierra, sitas en les termines de Odena 
»y Menbuy» (4). Ne cemprendo cómo, ha- 
biendo yo registrade una tras otra todas 
las escrituras de ventas per el Estado 
de los llamados bienes nacienales de los 
anos de la primera desamertización, no 
dí con las de los de esta casa. 



ARTICULO TERCERO 
SAN AGUSTÍN, DE GERONA 

El Prior de esta casa, nombrado en 1832, 
llamàbase Padre Felipe Rosell. 

El Subprior, Padre Miguel Puntí, y 

El Procurador, Padre José Masferrer- 

El temple y parte del convento agus- 
tinianos de la inmortal ciudad hallàbanse 
arrasades en 1822, y restablecide después 
el orden, no lograron reedificación. En 
una relación escrita por el Prior en 1835 
se lee que el temple y parte del convento 
«està arruinado desde la guerra de Napo- 
»leon, sin haberse podide reparar por 
«falta de recursos». 

Cuantos gerundenses llevo interroga- 
des sobre el cenobio de 1835 me lo califi- 
caren de pequefio, y aun de una como 
casa particular. De aquí que nadie re- 
cuerde pormenores que den luz. 

Per la misma razón su Comunidad de- 
bió de limitarse à muy certo número de 
frailes, cuyos nombres no llegaren a mi 
noticia. 

Cuanto de la exclaustración de 1835 
dije con referència a los demàs conven- 
tes, y mejor cuanto de todos dije en ge- 
neral, aplíquese al agustiniano, que por 
otra parte no existe razón para estable- 
cer para él una excepción. Saldrían con 



(4) Números del 2Ó de enero de 1838, pàgi- 
na 206; del i.° de marzo de 1838, pag. 832. 



LIBkO rERCKRO. — CAPITULO VIGESIMOCU ARTO 



relativa paz sus frailes y de sus cosassal- 
varían las que buenamente pudiesen. 

La suerte que tuvo el edificio, ausenta- 
dos los religiosos, nos lo dicen las siguien- 
tes palabras de la escritura de enajena- 
c'ión por el Estado. 

«Se instruyó el competente expediente 
»ante la Subalterna de esta provincià 
»para la adjudicacion à censo en pública 
»subasta del edificio que fué convento de 
«Agustinos de esta Ciudad; que de por 
»JLmto linda por Oriente con el rio Onar, 
»por Mediodia con la plazuela de S. Agus- 
»tín, porPoniente parte con dicha plazue- 
»la y parte con la huerta de Don Juan 
»Balari que antes era de dicho convento; 
»y por Cierzo parte con la misma huerta 
»y parte con el cuartel de caballería de 
»S. Agustín; cuyo edificio... fué rematado 
»con las solemnidadesprescritas...à favor 
»de D. Isidro Prats, fabricante de esta 
»Ciudad, como mejor postor en la canti- 
»dad de 60,000 reales v." sobre la que 
»ofreció reconocer el cànon de 3 p.^/o, y 
»bajo las condiciones contenidas en el 
»pliego...» 

Se le otorga a Isidro Prats esta escri- 
tura de establecimiento, en Gerona, ante 
Don Narciso Grau y Mercader (protocolo 
de Salamó), en 12 de octubre de 1842. 

Después, muy pronto el edificio fué 
derribado. Comprólo, ignoro si antes ó 
después del derribo, un senor Balari; el 
cual después, parece que empunando la 
vara de alcalde, vendió al Ayuntamiento 
para hacer la actual plaza de la Indepen- 
dència parte del solar. Con esta parte y 
otra de distinta mano se formó dicha 
plaza, efectuàndose la entrega del terre- 
no a la ciudad por los anos de 1861 
o 62 (1). Oficialmente esta plaza se ape- 
llida de la Independència, vulgarmente 
aún hoy de San Agustín. 

#^ Por la misma escritura pasada ante 
Don Ramon Vinas, en Gerona, a los 10 de 



(i) Relaciones de D. Jaime Miralles, abogado 
de Gerona, en Calella, a 20 de agosto de 1897, y 
cle D. Florencio Lleó, presbítero, en Gerona, a 
20 de julio de 1897. 



septiembre de 1840, por la que Don Juan 
Balari, negociante deGerona, compro par- 
te del Mas Gova de los Dominicos de la 
pròpia ciudad, y de la cual escritura en el 
articulo 3.° del capitulo XXI de este libro 
dí cuenta, dicho senor compro también el 
huerto grande de los Agustinos de Gero- 
na. Lindaba por E. con el convento, 
por S. parte con el convento y parte con 
la plazuela de San Agustín, por O. con la 
calle de San Agustín, y por N. con el 
cuartel de Caballería. El precio fué de 
34,750 reales, o sea 1,737 duros 10 reales: 
de los que en Gerona, a los 15 de octubre 
de 1839, el comprador pago el quinto con 
títulos del 5 y del 4 por ciento. 

#^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a los 20 de septiembre 
de 1840, Don Juan Balari, de Gerona, 
compra al Estado «el huerto que perte- 
»neció al suprimido convento de Agusti- 
»nos de esta ciudad llamado vulgarmente 
»el Almacen, sito en esta ciudad junto 
»con un cubierto dentro del mismo exis- 
»tente que de por junto linda... por po- 
»niente parte con las dos casas de Juan 
«Oliver hortelano y parte con la plazuela 
»de San Agustín, y por cierzo con dicha 
»plazuela», de cosa de un cuarto de ve- 
sana. 

El precio fué 7,050 reales, o sea 352 
duros 10 reales, de los que pago la quinta 
parte en Gerona, a 15 de octubre de 1839, 
la que pago con metàlico en equivalència 
de títulos del 5 al tipo del 20 r. 25 V2 m- 
por ciento, y metàlico en equivalència de 
los del 4 al tipo de 18 r. 25 1/2 m. por cien- 
to. Así, el quinto, o sea 70 duros 8 reales, 
tornarían cosa de su quinta parte, o sea 
unos 14 o 15 duros. 

Por disposición de la ley las dos terce- 
ras partes del pago debían hacerse con 
títulos del 5 y la otra tercera con del 4. 

#^ Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 27 de enero de 1845, 
Don Alberto Vifíolas, de Gerona, compra 
al Estado «el edificio llamado la capilla 
»de la Virgen del Pilar con su casa todo 
»derruido, que junto con su huerto, sito 
»en la calle de Pedret, extramuros de 



AGUSTINOS 



93 



»esta Ciudad, y de pertenencia del supri- 
»mido convento de Agustinos calzados de 
»la misma... con cuyo edificio anexos va 
»unido por la parte de Oriente con direc- 
»ción à Montjuich un trozo de la expre- 
»sada montana Barrufa que se dice per- 
»tenecer al mismo Convento», por el 
precio de 135,010 reales, iguales a 6,750 
duros 10 reales; de los que, en Gerona, 
pag-ó el quinto con un titulo del 5, y otro 
del 4. 

ARTÍCULO CUARTO 

NUESTRA SENORA DE GRACIA, 
DE PALAMÓS 

La Comunidad agustiniana de Palamós 
en 1835 constaba de unos ocho a diez sa- 
cerdotes con dos o tres legos. El Prior 
Uamàbase Padre José Arimany, el Sub- 
prior Padre Agustín Ribas, y uno de los 
legos Fr. Narciso Roure y Gich. 

«En 1835 en Palamós se temia de los 
»revolucionarios de la vecina villa de Ca- 
»longe. Nada sin embargo sufrieron los 
«religiosos, pues en la noche en que mas 
»se temió, todas las casas tuvieron lu- 
»ces encendidas, y los frailes fueron lle- 
»vados à un bergantín fondeado en el 
»puerto. A la mafíana siguiente desem- 
»barcaron, arreglaron sus cosas, y à los 
»dos días se disolvió la Comunidad; dos 
»de cuyos frailes se quedaron en Palamós 
»hasta la muerte, sin haber sufrido in- 
»sulto ni violència. 

»En reliquias no creo que estos frailes 
»tuviesen cosa notable. Poseian un cru- 
»cifijo de tamano natural, bizantino, muy 
»severo, que se conserva en la sacristía 
»de la iglesia parroquial, en la que igual- 
»mente se guarda una Virgen de la Co- 
»rrea. De sus indumentos y vasos sagra- 
»dos nada he oído referir, ni de sus archi- 
»vos y bibliotecas» (1). 



(i) Preciosa carta que debò a la bondad del 
pàrroco de Palamós D. Bartolomé Abrich, es- 
crita allí en 9 de noviembre de 1893. 



Ahuyentados los frailes, el templo y 
convento quedarían en mano de la auto- 
ridad, la cual mandó tapiar la iglesia. 
Después esta sirvió para mil usos, de 
modo que en los afios de 1870 a 75 en ella 
peroro Don Emilio Castelar, y tengo este 
dato de labios de quien oyó la perorata. 
Cuando en 21 de julio de 1897 visité la 
casa toda, templo y convento se halla- 
ban en poder de Don Narciso Palau y 
Coderch, quien la tenia convertida en 
fàbrica de tapones de corcho, cuyo alma- 
cén de los ya fabricados era el templo y 
el claustro. Debò confesar en honor de 
la verdad que el templo estaba en su 
parte de albanilería perfectamente con- 
servado, y que dicho senor me lo mostro 
todo con exquisita afabilidad. Màs tarde 
Uegaron a mis oidos vagas voces de sí el 
senor Palau había traspasado su fàbrica 
a un joven de apellido Montaner. 

Ignoro el paradero de los retablos, de 
los que hoy no queda ni un fragmento en 
la iglesia, y del órgano solo se conserva 
allí la armazón. 

Va en mi obra anterior reseílé los hie- 
nes de esta casa, de los que menté la her- 
mosa huerta viíïa situada junto al ceno- 
bio, y dos mansos sitos en el termino de 
Llagostera. Caídos estos hienes en manos 
de la desamortizacíón, esta los vendió, 
como vamos a ver. 

Respecto de los objetos, utensilios y co* 
sas muebles, la paz con que se efectuo la 
exclaustración permitió a los religiosos 
retirar los que consideraron mas conve- 
nientes (2). 

Resenemos ahora las ventas de los hie- 
nes de esta casa efectuadas por el Estado. 

^ Por escritura ante Don Narciso 
Grau y Mercader (emperò se halla en el 
protocolo de Salamó), pasada en Gerona 
a los 31 de mayo de 1843, Don Juan Dal- 
mau, obrero de Palamós, compra al Es- 
tado, procedente de los agustinos de Pa- 
lamós: 



(2) Relación del entonces nino, habitante en 
Palamós, D. Luis Coll y Vehí. Barcelona, 13 de 
enero de 1887. 



94 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGliSIMOCUARTO 



«Una casa sita en la villa de Palamós, 
»que linda por Oriente conunapieza» del 
convento y por Poniente con la calle. 

El precio fué 6,050 reales, de los que 
Dalmau, en Gerona, a 27 de abril de 1842, 
pag'ó la quinta parte en dos cantidades, 
del modo siguiente: 



Metàlico Paoel 



«En metúlico por equi- 
»valencia aSOór. 23 
»m. en títulos del 5 
»por 100 al respe- 
»to de 22 V2 por 100 
»a que se encuentra 
»la cotizacion mas 
»alta inmediata al 
»día 3 de septiembre 
»de 1841 que fué el 
»del remate . . . 

»En metàlico por equi- 
»valenciaa 403 r. 11 
»m. en títulos del 4 
»por 100, al respeto 
»de22por lOOà que 
»se encuentra la co- 
»tizacion mas alta 
»inmediata al espre- 
»sado 3 de septiem- 
»bre de 1841 . . . 

»Por el 2 por 100 so- 
»brelacantidadque 
»entrega en metàli- 
»co mandado abo- 
»nar en R. O. de 23 
»de abril de 1837. 



205.24 = 806.23 



88.25 = 403.11 



5.30 



300.11 = 1,210 



De modo que el quinto del precio, o sea 
1,210 reales, iguales a 60 duros 10 reales, 
quedo pagado con aprontar 300 reales 11 
mar., iguales a 15 duros 11 mar. 

^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 26 de agosto de 1844, 
Don Clemente Botet, de Lloret de Mar, 
compra al Estado, procedente de los 
agustinos de Palamós, «toda aquella 
»heredad llamada Manso Alou, sita en 
»el termino de la villa de Llagostera», 



compuesta de casa, era y porcJio y unas 
65 vesanas de cultivo, 30 vesanas de 
alcornoques, 9 de yermo y 2 de vina. 
Ademàs otra pieza de tierra cultiva, lla- 
mada Feixa Basca de unas 5 vesanas, 
y finalmente una pieza de alcornoques 
sita en Solius, de unas 25 vesanas. El 
precio total fué de 700,110 reales, o sea 
35,005 duros 10 reales, de los que, a 26 
de agosto de 1844, pago el quinto en 
Gerona con un titulo del 5. El quinto son 
7,001 duros. En aquellos días los títulos 
del 5 fluctuaban al rededor del 20 por 
ciento, así los 7,001 duros quedarían pa- 
gados con cosa de un quinto de su núme- 
ro, o sea con unos 1,400 duros. 

^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
fias, en Gerona, a 1.° de abril de 1840, un 
sefíor presta caución de una cantidad 
para responder de danos y demàs gastos 
en el expediente, que ha instruido de 
retroventa de la finca llamada Campells, 
de 30 vesanas aproximadamente, unida 
al Manso Alou, sita en el Pla del Vilar, 
del termino de Llagostera, contiguo a la 
Quintana de dicho Manso, que fué propio 
de los agustinos de Palamós, contra quie- 
nes el recurrente insto causa de reventa 
(pues estaba a^carta de gràcia) ante el tri- 
bunal eclesiàstico. El recurrente es Don 
Gaspar Bacó, capitàn retirado y notario 
de Gerona. Y fué emplazada la amortí- 
zación en representación del convento. 

% Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 8 de agosto de 1842, 
Don Francisco Miralles y Rivero, causí- 
dico de Gerona, compra al Estado, proce- 
dente de los agustinos de Palamós, la 
heredad llamada Manso Boix, situada en 
Llagostera, «que se componc de la casa 
»de dicho manso y de mas de mil ciento 
»setenta y seis vesanas de tierra entre 
»cultivos, hiermas [sic), plantadas de 
«alcornoques, de cepas y brugueral; por 
el precio de 350,000 reales, iguales a 
17,500 duros: de los cuales pago el pri- 
mer quinto en Gerona, a 10 de marzo de 
1840, con un titulo del 5, otro del 4y me- 
tàlico en equivalència de otro del 4 al 
tipo de23r. 17 pi., y el primer octavo tam- 



AGUSTINOS 



95 



bién en Gerona, a 31 de marzo de 1841, 
con dos títulos de la Deuda sin interès, 
apreciada al 50 por ciento de su valor 
nominal; y la segunda octava parte en 
Gerona, a 10 de marzo de 1842, con títulos 
de la Deuda sin interès al 50 por ciento 
de su valor nominal y vales no consoli- 
dados. Espanta considerar que se venden 
mils de 1,176 vesanas de tierra por 17,500 
duros, pag-ados con papel, y buena parte 
de la Deuda sin interès, el cual en marzo 
de 1841 estaba al rededor del 7 y en el de 
1842 al del 6 por ciento, bien que esti- 
mado por la mitad de su valor nominal. 



ARTICULO QUINTO 

SAN AGUSTÍN, DE TORRUELLA 
DE MONTGRÍ 

Siete u ocho religiosos formaban la 
Comunidad agustina de Torruella en 1835. 

Prior: Padre Fr. Juan Subirana, Maes- 
tro. 

Subprior: Padre Fr. José Jaume. 

Padre Fr. Salvador Coll. 

Padre F'r. Salvador Auger. 

Procurador y Sacristàn: Padre Fr. Ni- 
colàs Frou y Llorens. Profesó en Torrue- 
lla a 4 de septiembre de 1826. 

Padre Fr. N. Tapis y Freixas. Profesó 
en Barcelona a 13 de noviembre de 1817. 

Padre Fr. Pablo, organista. 

En dicho ano el Alcalde mayor, que 
gobernaba a Torruella, profesaría, sin 
duda, acentuadas ideas de moderación y 
orden; y sea por esto, sea por causas que 
ignoro, los revolucionarios de allí le dis- 
tinguían por su odio. A lo que se dice, 
aviso del peligro a los frailes, y así estos 
huyeron y èl también; y cuando la revo- 
lución invadió la casa de dicho Alcalde, 
había ya èl escapado, y los frailes se ha- 
bían salvado sin desgracias personales. 

El Gobernador militar y político de 
Gerona, Don Francisco de Paula Figue- 
ras, en parte que dirigió al Jefe superior 
del Ejèrcito de Catalufia en 12 de agosto 



de aquel nefasto ano, escribe entre otras 
cosas: «En la Bisbal se altero la tranqui- 
»lidad momentàneamente, dirigièndose 
»contra el Alcalde mayor; y lo mismo 
»sucedió en Torruella. Ambos Alcaldes 
»mayores tuvieron que escapar. A ellos 
»y al de San Feliu de Guíxols les he dado 
»pasaportes para los puntos que han ele- 
»gido dentro del reino, porque no era 
»oportuno ni su vuelta à sus destlnos, ni 
»que residiesen en esta plaza...» (1). Ha- 
bía triunfado la revolución, y por lo mis- 
mo, de quedar aquí, perecieran los que 
hasta entonces la habían contenido. 

En Torruella, como en otros lugares, 
al pronto los religiosos se acogieron a la 
bondad de casas acomodadas de la vi- 
l•la (2), y después saldrían de ellas cami- 
no de sus destinos. De uno me consta que, 
para huir de la revolución, el hombre, 
bajo cuyo techo el fraile se cobijó, le saco 
de la villa metiéndolo y atàndolo dentro 
de un serón como costal de patatas, y 
así pasandolo al campo. 

Lejos de su cenobio los frailes, la turba 
invadió la casa del Alcalde mayor, però 
ya no halló a dicho senor; y asimismo 
entro en el Convento, y allí destrozó por 
doquiera (3). Las gentes extraían objetos, 
Uevàndolos a sus casas, unos con buen 
fin de salvarlos y custodiarlos, otros con 
el ruín de apropiàrselos (4). El órgano 
sufrió la destrucción; però las imàgenes 
fueron repartidas por la iglesia parro- 
quial y casas particulares. Así, al coro de 
la parroquial paro la imagen del titular, 
preciosa estàtua, mucho mayor del tama- 
fio natural, cuyo rostro respira talento, 
gravedad y bondad, y los ropajes gràcia 
y naturalidad (5). En días no lejanos, y 
con los permisos convenientes, fué entre-' 



(i) Archivo de la Capitania General. — Legajo 
((QuetJia. de los conventos...» Paquete 7. N.° 5. 

(2) Relación de una anciana de Torruella. 

(3J Relación de la octogenària D." Mercedes 
Mesaguer. Torruella, 14 de septiembre de 1899. 

(-l) Relación de D.' Mariana Prat. Torruella, 
14 de septiembre de 1899. 

(5) La he visto muchas veces. 



96 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGIOSIMOCUARTO 



gada al Provincial de los Agustinos, Pa- 
dre Juan Domingo de Amezti y Amilate- 
gui, quien la colocó en el lugar principal 
del retablo mayor del moderno convento 
de Calella. Un àngel de un altar del con- 
vento se hallaba, en 1899, cuando visité 
este cenobio, se hallaba, digo, en manos 
de las monjas de Torruella. La imagen 
de Santa Rita la guardaba una família, 
la que, acosada por la misèria, la ven- 
dió (1). En 1911, en una casa particular, 
se guardaba aún un San Antonio, de talla, 
y una Virgen de la Consolación, vestida 
de telas. Esta misma casa recogió una 
ara del convento, la cual se halla ahora 
en las monjas de Torruella. 

En la indicada fecha de mi visita, el 
inmenso retablo mayor, aunque privado 
de imagenes y de adornos, se hallaba 
intacto en su lugar: y así continuaba 
en 1911, según se me dijo. 

Los agustinos de Torruella, como los 
de Barcelona, colocaban sus difuntos en 
una pieza especial contigua a la iglesia. 
Cuando esta no tuvo religiosos, se quiso 
en Torruella trasladar los cadàveres al 
cementerio; però entraron los revolucio- 
narios, y pusieron por donaire y burla 
uno en acto de predicar en el púlpito (2), 
y se anade que otro en el altar mayor (3). 

«En cuanto los frailes abandonaron su 
»vivienda, me dijo un anciano de Torrue- 
»lla, el pueblo se apodero de lo que quiso. 
»Hoy dia (1892) hay quien tiene un col- 
xchón de tal procedència: otra familia 
»posee una pequena imagen. La bibliote- 
»ca fué trasladada al hospital, però paro 
»en pasto de ratones: otros libros sirvie- 
»ron para otros usos, incluso el del ex- 
»cusado, donde yo mismo los vi. Del hos- 
•»pital se salvo un tomo del Cornelio à 
»Làpide que contiene comentarios de las 
í>epístolas de San Pablo; y ademàs se 
»salvaron tres o cuatro obras, però trun- 
»cadas. Una vez entraron en el convento 



(i) Relación citada de D/ Mariana Prat. 

(2) Citada relación de la Sra. Mesaguer. Su 
marido vió el atropello. 

(3) Citada relación de la Sra. Prat. 



»peseteros, o lo que fueran, y se llevaron 
«flautas ó trompetas del órgano, con las 
»que luego pasearon por las calles» (4). 
En un convento de Hermanas agustinas 
! de esta ciudad de Barcelona he visto un 
tomo titulado Ceremonial para uso de 
los religiosos de la orden de N. P. San 
Agtistín; en la cara interior de cuya 
cubierta se lee en magníficas mayúsculas 
manuscritas, o mejor, dibujadas: 

PERTINET AD CONVENTÜ S. P. N. 

AUGUSTINI TURRICELLtE DE 

MONTEGRINO — 1803. 

Ignoro los tristes destinos que en eí 
curso de los anos, salidos los frailes, ha- 
yan tocado al templo y al convento. Sé, 
sí, que en el primero, en algun tiempo, se 
albergaron los caballos de la Remonta 
de Artilleria; que en 1892 lo ocupaban 
varios sujetos, los que tenían allí sus 
almacenes de madera. Cuando lo visité 
en 1899, continuaba con el mismo destino 
de almacén de maderas y otros objetos 
por el estilo. La nave conservaba sus 
bóvedas, però se había hundido el coro 
alto. La sacristía carecía de techo y ser- 
via de corral de gallinas y conejos. 

En la fecha de mis visitas el claustro 
en su ala occidental amenazaba ruina, y 
estaba apuntalado, y en sus galerías ba- 
jas fabricaban sus artefactos unos corde- 
leros, mediante el pago de un módico 
arrendamiento al municipio. En el piso 
alto del ala O. habitaban los guardias 
civiles; en el de la N. había instaladas las 
escuelas de ninas; en el de la E. las de 
ninos; y en el ala S. del edificio, el gran 
refectorio, después de haber servido de 
sala de baile, servia, aunque medio des- 
truído, para oficina del cobro de contri- 
buciones y otras operaciones anàlogas. 
En el mismo convento se albergaba el 
Juzgado municipal. Tales destinos dan 
claramente a comprender que actual- 
mente el convento pertenece al muni- 
cipio. 



(^) Torruella, 23 de enero de 1892. 



AGüSTINOS 



97 



La g^rande huerta contigua al cenobio 
parece fué comprada, después del 1835, 
por un vecino de Bagur. 

Antes de ausentarme de Torruella pre- 
gunté a un vecino de ella, cuya edad 
contaba 85 anos, por los autores de las 
destrucciones perpetradas en el conven- 
to, y contesto haber sido los revoluciona- 
rios de la misma villa. Anadióme que 
entonces se cantaba una canción con 
estàs palabras: 

«Z,a reina Cristina, diu, ha decretat 
f>Qiie convent de frares no n'hi haurà cap; 
-i) De convent de frares no ii^hi haurà, no, 
% Per que favor ei xen à la faccióh (1). 

No per- 

donoalque 

leyere la 

noticia del 

siguiente 

caso, que 

prueba el 

odio secta- 

riodeaque- 

llos días. 

Uno de los 

rtiíis visibles de Torruella, en ellos, se fué 

al templo parroquial, y se entretuvo en 

cortar la cabeza a las figuritas que re- 

presentaban frailes en los relieves del 

retablo de la Virgen del Carmen (2). 

Siguen las ventas de los bienes de esta 
casa religiosa: 

^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
Benito Roig, de Verges, compra al Es- 
tado las fincas siguientes: 

1.^ La primera de las 21 suertes en 
que fué dividida la heredad llamada Man- 
so Petit, sita en Bellcaire, de los agusti- 
nos de Torruella, la cual primera suerte 
comprende la casa que da a un callejón. 

2.''* La cabana del Manso. 

La cuarta suerte, que comprende 







t) 



PROVINCIAL AGUSTINO NOMBRADO EN 1805 



3.'-* 



(i) Rclación del octogenario D. Miguel Carbó. 
Torruella. 14 de septiembre de 1899. 

(2) Rclación citada de D.'' Mariana Prat, rati- 
ficada por el senor Vicario que atestigua haber 
visto las Cabezas cortadas. 



el campo llamado Camp de S. Juan, de 
ocho vesanas aproximadamente. 

4.'^ La suerte sexta, que comprende la 
pieza llamada Pont de las Brujas, de 
unas 3 vesanas. 

5.^ La dècima suerte, que comprende 
el Camp de mes avall del pla del Segalà, 
de unas 6 vesanas. 

6.^ La tercera suerte de las 17 en que 
se dividió la heredad llamada Manso 
gran, sita en Bellcaire, que se compone 
de un campo llamado Pont de las Bru- 
jas, de unas 4 vesanas. 

7.^ La octava de dichas suertes que se 
compone de un campo llamado de orien- 

te de mes 
amunt, de 
unas 4 ve- 
sanas. 

8.^ De 
las restan- 
tes 4 vesa- 
nas del an- 
terior cam- 
po, o sea 
las de O. 
9.^ La suerte décimacuarta, que se 
compone del campo llamado Salanch, de 
3 vesanas. 

10.* La décimaquinta suerte, que es 
un yermo, llamada Closa Salanch, de 
cosa de 1 Vo vesanas. 

El precio total fué de 130,635 reales, 
iguales a 6,531 duros 15 reales: de los que 
pago el quinto en Gerona, a 14 de abril de 
1842, con un titulo del 5, otro del 4 y un 
piquito en metalico. El quinto era 1,306 
duros 1 1 reales. Los títulos del 5 el dia 1.^ 
de abril se cotizaron en Madrid de 28-74 '^ 
30, y los del 4 en aquellos días estaban a 
19 por ciento; así los 1,306 duros se tro- 
carían en unos 350. 

#^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
íuan Forgas Matilla, comerciante de Ba- 
gur, compra al Estado las fincas siguien- 
tes, procedentes de los agustinos de To- 
rruella: 

1 .* La tercera suerte del Manso Petit, 
de Bellcaire, de unas 5 vesanas. 



98 



LIHKO TERCERO. CAPITULO NIGKSIMOCU ARTO 



2." La quinta suerte, de 1 vesana. 

3.* La octava suerte, que se compone 
de la parte oriental del campo Bofill, de 
unas 4 V2 vesanas. 

4.* La undécima de dichas suertes, 
Camp del Puig Moro, de 1 vesana. 

ò.^ La duodécima suerte; se compone 
del campo Canattera, de 1 vesana. 

6.^ La décimotercera, que se compo- 
ne de un yermo con rocas llamado Puig- 
morro, de 3 vesanas. 

7.^ La décimacuarta, que es la pieza 
llamada Feixa llarga, de 1 vesana. 

8.^ La décimaquinta, la compone la 
ronalola, de unas 3 2/4 vesanas. 

9,^ La décimaséptima, se compone del 
Camp de la closa, de unas 4 vesanas. 

10.* La décimaoctava, que compren- 
de la parte O. del campo la Closa, de 
4 V4 vesanas. 

11.* La décimanona, que comprende 
la parte N. del Camp de la Closa, de co- 
sa de 2 V4 vesanas. 

12.* La vigésima, que comprende la 
parte inculta de la Closa, de unas 7 ve- 
sanas. 

13.* La primera de las 17 suertes del 
Manso gran en Bellcaire, que comprende 
la casa, corral y cabana. 

14.* La quinta suerte, que comprende 
el campo llamado cuadró de la barata, de 
unas 2 vesanas. 

15.* La sexta, el campo las baratas, 
de unas 9 vesanas. 

16.* La séptima, el campo Pon xich, 
de unas 3 vesanas. 

17.* La dècima, de un huerto de V4 de 
vesana. 

18 * La undécima, una pieza inculta, 
llamada Closa del Bosquetà, de unas 
3 vesanas. 

19.* La décimotercera, un campo lla- 
mado la Surrera, de unas 5 vesanas. 

Precio: 257,665 reales, iguales a 12,883 
duros 5 reales: de los que paga la quinta 
parte en Gerona, a 14 de abril de 1842, con 
títulos del 5 y del 4 por ciento. En 1.° de 
abril de 1842 la bolsa de Madrid vendía los 
del 5 del 28 V4 al 30 por ciento y los del 4 
al 19. Así podemos calcular que los 2,576 



duros 12 reales, del indicado quinto, no 
exigieron màs desembolso que el de unos 
700. 

1^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
Benito Roig y D. Francisco Albert, de 
Verges, compran al Estado la décimo- 
sexta suerte del Manso Petit, de Bellcai- 
re, que consta de la huerta, que tiene 
V4 de vesana; por 5,010 reales, iguales a 
250 duros 10 reales: los cuales pagaron 
en Gerona a {la fecha està equivocada) 
con un titulo del 5 y metàlico por otro del 
4 al tipo de 22 r. 20 m. 

% Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
Francisco Albert, hacendado de Verges, 
compra al Estado: 

1 .° La séptima suerte del Manso Petit, 
de Bellcaire, llamada Feixa de la fasa, 
de unas 3 vesanas. 

2.° La novena suerte, o sea la parte 
O. de la Bofill, de unas 4 V2 vesanas. 

3.° La primera del Manso Gran (opino 
que no serà la primera, pues la primera 
contenia la casa), de Bellcaire, o campo 
la Tamarina, de unas 5 vesanas. 

4.° La décimoséptima suerte del Man- 
so Gran, o sea la parte O. del campo 
Tencats, de unas 10 vesanas. 

Precio: 71,390 reales, iguales a 3,569 
duros 10 reales: de los que en Gerona, a 
14 de abril de 1842, paga el quinto con tí- 
tulos del 5 procedentes de la deuda exte- 
rior, y otro del 4. 

% Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
Juan Forgas y Matilla, de Bagur, y Don 
Francisco Albert, de Verges, compran al 
Estado: 

1 .° La vigésimoquinta {opino que debe 
decir vigésimoprima) y última suerte del 
manso Petit de Bellcaire, compuesta del 
camp gran, de unas 20 vesanas. 

2P La cuartade las 17 del J/fl;/so^raw 
de Bellcaire, la que se compone de un 
campo de cosa de 1 V4 vesana. 

Precio: 93,162 reales, o sea 4,658 duros 
2 reales: de los que en Gerona, a 14 de 
abril de 1842, pagan el quinto con un títu- 



AGUSTINOS 



99 



lo del 5, otro id. procedente de la deuda 
exterior, títulos del 4 y un piquito en me- 
tàlico. 

#^ Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 16 de abril de 1842, Don 
Martín Paradís y Oller, del comercio de 
La Escala, compra al Estado: 

1.° La segunda suer- 
te del Manso Gran, de 
Bellcaire, que se compo- 
ne del campo San Juan, 
deunas 5 vesanas. 

2.° La décimosexta, 
suerte, que se compone 
de la parte E. del Cam- 
po Tencats, de unas 8 ve- 
sanas. 

Precio29,110 reales, o 
sea 1,455 duros 10 reales: 
los cuales paga en Gero- 
na, a 14 de abril de 18-12, 
con un titulo del 5 y me- 
tàlico equivalente a otro 
del 4 al tipo de 22 r. 16 m. 
por ciento. Sin duda se 
haría la rebaja del 18 
por ciento, y habido en 
cuenta el corto valor 
de los títulos, los 1,455 
duros quedarían en una miserable po- 
quedad. 

% Por escritura ante Don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 28 de abril de 1841 , Don 
Melchor Canellas, del comercio de Bar- 
celona, compra al Estado, procedentes 
de los agustinos de Torruella, las fincas 
siguientes: 

1.^ La primera suerte del Olivar, sita 
en Torruella y territorio Camí de mar, 
de 2 1/4 vesanas, plantada de olivos. 

2.^ La segunda suerte de dicho olivar, 
de 2 1/4 vesanas con olivos. 

S.''^ La tercera suerte, del mismo oli- 
var, de 2 1/4 vesanas. 

4.''^ La cuarta suerte del mismo olivar, 
de 2 V4 vesanas, 

5.''^ La primera suerte de otra finca, 
plantada de vifla y olivos, situada en el 
Coll de las sorras de Torruella, de 3 
vesanas. 




OTRO ESCUDO DE LA ORDEN 
AGUSTINIANA 



6.* La segunda suerte de la vina y 
olivos, de 2 vesanas. 

7.^ La tercera suerte de la vina y oli 
vos, de 2 vesanas. 

8.^ La primera suerte de otro olivar, 
sito en Torruella, de cabida de 2 Va ve- 
sanas. 

9.^ La segunda suer- 
te de este olivar, de 2 Va 
vesanas también. 

10.* La huerta con 
noria y cercada de pa- 
red, de 1 Vs de vesana, 
contigua al convento con 
el que linda por N. 

11.^ Un campo situa- 
do dentro de los muros 
de la villa frente del con- 
vento de 3/4 de vesana 
que linda a E. con la ca- 
lle del convento.., y a O. 
con la carretera de la 
muralla. 

El precio fué 113,386 
reales, iguales a 5,669 
duros 6 reales: de los 
que, en Gerona, a 27 de 
agosto de 1840, paga el 
quinto con un titulo del 
5 y una inscripción de la deuda activa 
del gran libro. 

% Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 15 de febrero de 
1843, Don Juan Forga Matilla compra al 
Estado, procedente de los agustinos de 
Torruella, «toda aquella pieza de tierra 
^>cultiva llamada Camp del Pld de Ulld>•>, 
de unas 6 vesanas, sito en Bellcaire. Precio 
36,000 reales, o sea 1,800 duros, de los que 
pago la quinta parte en Gerona, a 9 de 
febrero de 1843, con metàlico equivalente 
a títulos del 5 al tipo del 27 por 100, y 
metàlico equivalente a títulos del 4 al 
tipo del 17 r. 24 m. por 100. 

1^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona, a 14 de noviembre de 
1842, don Juan Forgas y Matilla, del 
comercio de Bagur, compra al Estado, 
procedente de los agustinos de Torruella, 
el Camp de la Closa de Albons, de cabi- 



100 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESI.MOCUARTO 



da de unas 8 V4 vesanas, sita en Bellcaire, 
que linda por E. con el camino real de 
Albons; por el precio de 40.016 reales, 
iguales a 2,000 duros 16 reales: de los 
que, en Gerona a 2 de noviembre de 1842, 
paga la quinta y primera octava parte 
con títulos del 5 y metàlico equivalente 
al del 4 al tipo de 19 r. 24 m. 

tgl Por escritura ante don Narciso Grau 
y Mercader, en Gerona a 10 de mayo 
de 1843, don José Comas y Busquets, de 
Torruella de Montgrí, compra al Estado 
procedente de los agustinos de la misma 
villa, la pieza de tierra llamada Cuadró 
petit del pla de Segald, de unas 2 ve- 
sanas situado en Bellcaire, por 5,300 rea- 
les, iguales a 265 duros, de los que, en 
Gerona a 22 de marzo de 1843, pago la 
quinta parte con títulos del 5 y metàlico 
equivalente a títulos del 4 al tipo del 17 r. 
24 m. por ciento. 

^ Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 9 de marzo de 1843, 
Don Martín Paradís y Oller, de La Escala, 
compra al Estado, procedente de los agus- 
tinos de Torruella, el campo Uamado 
Mas Rubiras, sito en Bellcaire, de unas 
10 vesanas, por 51,000 reales, iguales a 
2,550 duros: los que pago en Gerona, a 19 
de enero de 1843, con un titulo del 5 y un 
documento interino del 4. 

ARTÍCÜLO SEXTO 

SANTA MAGDALENA, DE CASTELLÓN 
DE AMPURIAS 

Al tratar en este libro III de los fran. 
ciscos, dominicos y mercedarios de Cas- 
tellón, dije en general lo que sucedió en 
1835 con los conventos, explicando su 
exclaustración sin tropelíasmateriales, y 
la suerte que cupó a los objetos de ellos. 
Cuanto allí escribí se aplica a esta casa 
religiosa como a las demas, restàndome 
solo para este lugar apuntar: 

Que la Comunidad entonces se compo- 
nia de tres sacerdotes y dos legos, cuyos 
nombres son: 



Prior: Padre Salvador Tapis. 

Subprior: Padre Agustín Llonga. 

Procurador: Padre Agustín Maurici. 

Legos; Fr. Ramon N. 

Fr. joséN. (1). 

Por una relación del estado del conven- 
to, redactada por su Prior en 1835, sabe- 
mos que el convento se conservaba bien, 
y que poseía «cuatro tierras sueltas, las 
»cuales le producían una renta anual de 
»1696 (no dice qné monedas). Luego va- 
mos a ver como pasaron a manos parti- 
culares después de la exclaustración. 

En un inventario, existente en el Ar- 
chivo episcopal de Gerona, cuya fecha 
olvidé apuntar, bien que le creo poste- 
rior a la exclaustración, se resenan cua- 
tro altares en este templo; a saber: 1.° 
Altar mayor, pintado con la imagen de 
San Agustín, tabla antigua. 2.° Altar de 
Nuestra Senora de la Piedad, imagen de 
madera. 3.° Altar de Santa Rita, imagen 
demadera, escultura antigua. Y4.° Altar 
del Santo Cristo, imagen de palo. 

Aventados de su convento los frailes, la 
Amortización vendió sus muebles y efec- 
tos de uso profano, y por ello llevo el 
precio de 210 reales.' 

Cuando mi visita en 11 de septiembre 
de 1899, todo el edificio pertenecía a par- 
ticulares. El templo estaba convertido en 
depósito de hierba, de tal modo almace- 
nada que llegaba al techo, y el convento 
en cuartel de la Guardia civil. 

Por la siguiente resena de las ventas 
por el Estado nos certificaremos del modo 
como todo pasó a manos particulares. 

% Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 26 de septiembre de 
1844, don Enrique Climent y Casadevall, 
de Castellón de Ampurias, compra al Es- 
tado «todo aquel edificio que fué conven- 
»to de los PP. Agustinos de la villa de 
»Castellón de Ampurias, situado en la 
»calle nombrada del Portal den Cnlabró, 



(1) Los nombres y cargos de los PP. de este 
convento, como de los demàs, proceden de las 
actas del capitulo provincial de 1832 existentes 
hoy en el convento de Calella. 



AGL'STINOS 



101 



»que... linda por Oriente con la citada 
;!>calle, por...» O. parte con la calle que 
va al portal den Cabra, y por N. parte 
con el callejón y calle que dirige al 
\)OYX.di\'dcH Cabra; por el precio de 90,010 
reales, iguales a 4,500 duros lOreales, de los 
que en Gerona, a 26 de septiembre de 
1844, paga la mitad con un titulo de la 
Deuda sin interès por todo su valor no- 
minal. Esta, en la Bolsa de Madrid del 
21 del mismo septiembre, hallo que se co- 
tizaba al seis y quebrado por ciento. La 
mitad de 4,500 duros es 2,250 duros, que 
pagados con dicho papel, a razón del 6 Vs. 
se tornaron unos 140 duros. 

^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 20 de abril de 1844, 
don Antonio Forment, de Castellón, 
compra al Estado, procedente de los 
agustinos de Castellón, el Campo de la 
Vela, de unas 2 vesanas comitales, sito 
en Castellón de Ampurias, por el precio 
de 4,280 reales, iguales a 214 duros; de los 
que, en Gerona a 21 de noviembre de 

1840, pago la quinta parte con metàlico 
equivalente a títulos del 5 al tipo del 
25 r. 17 m., y metàlico equivalente a otro 
del 4 al tipo del 21 r. 16 m. 

m Por escritura ante el mismo Vinas, 
en Gerona a 10 de junio de 1842, don 
Paulino Aupí, de Castellón, compra al 
Estado la pieza de tierra llamada Campo 
del Beato Manricio, sito en el termino de 
Castellón, de 1 vesana. En el articulo 
de los Dominicos, de la misma villa, de 
este Libro III, dí cuenta de esta venta. 

#1 Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 15 de diciembre de 

1841, Don Narciso de Prat, vecino de Ge- 
rona, compra al Estado el campo llamado 
las Trilletas, sito en Castellón de Ampu- 
rias, de 1 V2 vesanas comitales, que pro- 
cede de los agustinos de Castellón; por el 
precio de 3,220 reales, iguales a 161 du- 
ros: de los que, en Gerona a 21 de noviem- 
bre de 1840, pago el quinto con metàlico 
equivalente a un titulo del 5 al tipo de 
25 V2 por ciento, y otro del 4 al tipo del 
21 r. 16 m. por ciento. 

m Por escritura ante don Ramon Vi- 



nas, en Gerona a 15 de marzo de 1841, 
don Ramon de Contreras, de Gerona, 
compra al Estado el campo llamado del 
Camí de Figueras, sito en Castellón de 
Ampurias, de unas 4 vesanas, procedente 
de los agustinos de Castellón, que por E. 
linda con el camino publico que de Cas- 
tellón va a Figueras; por el precio de 
8,540 reales, o sea 427 duros: de los que 
pago en Gerona, a 21 de noviembre 
de 1840, la quinta parte con metàlico en 
equivalència de títulos del 5 al tipo de 
25 r. 17 m. por ciento, y metàlico en equi- 
valència de titulo del 4 al tipo del 21 r. 
17 m. por ciento. 

Por escritura ante don Ramon Vi- 



^^ 



nas, en Gerona a 15 de marzo de 1841, 
don Rafael Dalfau, del comercio de Fi- 
gueras, compra al Estado, procedente de 
los agustinos de Castellón de Ampurias, 
el campo llamado de San Ldsaro, sito en 
el termino de Castellón, cuyas dos suertes 
se distribuyen así: la de E. tiene unas 9 
vesanas comitales que a E. linda con el 
camino de Castellón a Vilanova de la 
Muga y Figueras, por N. con este ca- 
mino. 

La de O. se compone de otras 9 vesa- 
nas comitales aproximadamente , que 
linda por N. con el indicado camino 
publico. 

El precio de la pri- 
mera fué 72,000 r. =3,600 duros 

El precio de la se- 
gunda fué . . . . 78,000 r. =3,900 » 



150,000 r. =7,500 duros 

Pago en Gerona, a 21 de noviembre de 
1840, el quinto con títulos del 5 y del 4 
por ciento. El quinto es 1,500 duros. Co- 
mo en la cotización de Madrid del 25 de 
noviembre de 1840 hallo que los títulos 
del 5 estaban al 26 y quebrado, y los del 4, 
en aquellos tiempos, a 21 y quebrado, 
deduzco que el pago se reduciría a co.sa 
de un cuarto del dicho quinto. 



102 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOTERCERO 



ARTÍCULO SÉPTIMO 
SAN FRANCISCO, DE PUIGCERDÀ 

Respecto al cenobio de Puigcerdà es- 
cribí en mi obra anterior : «De todo esto 
«resulta que en el siglo xix los agustinos 
»no tenían míís convento en Puigcerdà 
»que unas ruinas, y así es de presumir 
»que habitarían alguna pequena depen- 
sdencia, ó quizà alguna casa particular. 
«Tales noticias concuerdan perfectamen- 
»te con las procedentes de un agustino 
>exclaustrado del convento de Barcelo- 
»na, quien me dijo que el de Puigcerdà 
»màs que de tal merecía el nombre de 
»casita, y que su comunidad se compo- 
»nía de dos ó tres frailes, de ellos uno 
»lego» (1). El Prior llamàbase Padre Pe- 
dró Iglesias. 

Cuando en 1835 salieron de su conven- 
to los dominicos de Puigcerdà, huyeron 
también los exiguos agustinos; y les seria 
muy fàcil ponerse a salvo, dada la conti- 
güidad de aquella villa con la frontera 
francesa. No creo que su convento su- 
friera ataque alguno de los revoltosos, 
porque su poquedad lo dejó sin duda en 
el olvido de aquellos. 

»E1 convento se hallaba al Poniente de 
>>la villa, en el lugar hoy huertos de los 
»hermanos Barnola y Calderer. Con esto 
»queda dicho el destino actual, no del edi- 
»ficio que no existe, sinó del solar» (2). 

Veamos ahora la no corta resefia de 
las ventas de sus fincas. 

^ Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 2 de octubre de 1849, 
don Francisco Barnola, de Puigcerdà, 
compra al Estado «el edificio derruido 
«que fué Convento de Agustinos de la 
«villa de Puigcerdà de estensión como de 
«medio jornal*...: linda por E. con huertos 
de Tomàs Casals y Sebastiàn Degollada, 
por S. con camino de los huertos de la 



(i) Las Casas, de religiosos. Tomo II, pàgina 
227. 

(2) Las Casas de religiosos. Tomo II, pàgina 
227. 



Costa y parte con el huertecito que fué 
del mismo convento, por O. con huerto y 
campo que fué del convento y por N. con 
el campo del convento; por el precio de 
11,500 reales, iguales a 575 duros, de los 
que, en Gerona a 1.° de octubre de 1849, 
pago el total, deducido el 18 por ciento, 
con un titulo del 5, metàlico equivalente 
a otro al tipo de 11 por ciento y metàlico 
equivalente a otro del 4 al tipo del 10 ^ I2 por 
ciento. Los 575, deducido el 18 por ciento, 
quedaron en 472 duros; y el pago con pa- 
pel y metàlico equivalente a papel redu- 
ciría los 472 duros a unos 60. 

il Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 5 de julio de 1849, 
don Francisco Arnau, de Puigcerdà, 
compra al Estado, procedente de los 
agustinos de la misma villa, un huerto de 
regadío de ^/g de jornal, sito en Puigcer- 
dà, que linda por E. con patio del mismo 
convento, por S. con un callejón, por O. 
con el callejón y por N. parte con un 
campo de los agustinos, parte con las rui- 
nas del convento, por 10,010 reales, igua- 
les a 500 duros 10 reales: los que, deduci- 
do el 18 por ciento, pago en Gerona, a 25 
de mayo de 1849, con un titulo del 5 y me- 
tàlico equivalente a uno del 4 al tipo de 
10 V4 por ciento. Aplíquese a esta venta 
las reglas de la anterior, y se calcularà 
fàcilmente la misèria a que quedo reduci- 
do el pago. 

%^ Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 11 de octubre de 
1849, don Ramon Cosp, de Puigcerdà, 
compra al Estado un huerto de secano, 
de cabida 62 palmos en cuadro, sito en 
Puigcerdà, de los agustinos de la misma 
villa, que linda por E. con la acequia, por 
O. y N. con el patio y ruinas del conven- 
to; por el precio de 800 reales, o sea 
40 duros: los cuales en Gerona, a 6 de 
octubre de 1849, paga con metàlico equi- 
valente a un titulo del 5 al tipo de 10 V4 y 
metàlico equivalente a otro del 4 al tipo 
de 10 V4 por ciento. De los 40 duros se 
rebajaría el 18, y así quedarían en 33, que 
pagados con metàlico equivalente a papel 
al tipo indicado del 10 V4 por ciento, im- 



AGUSTINOS 



103 



portarían el desembolso de 3 duros y un 
quebrado, aun anadiendo el 2 por ciento 
del metàlico. 

^ Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 14 de mayo de 
1849, don Antonio Degollada, de Puig- 
cerdà, compra al Estado, procedente de 
los agustinos de la misma villa, un campo 
de cosa de 1 jornal de tierra, sito en el 
termino de Puig'cerdà, que linda a S. con 
las ruinas del convento, por O. con la 
huerta de dicho convento, y por N. con 
un callejón; por el precio de 5,040 reales, 
o sea 252 duros: los que pago en Gerona, 
a 12 mayo de 1849, con metàlico equiva- 
lente a un titulo del 5 al tipo de 10 Vi por 
ciento y metàlico equivalente a papel del 4 
al tipo de 10 V4 por ciento. Aplíquense a 
esta venta las reflexiones de la anterior. 

m Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 23 de junio de 1841, 
don Isidro Cotxet, del comercio de Puig- 
cerdà, compra al Estado la primera suer- 
te de las 15 en que fué dividida la here- 
dad de los agustinos de Puigcerdà, 11a- 
mada San Agustin, suerte que consiste en 
el campo llamado la Corba, de 9 jornales, 
por 50,200 reales, iguales a 2,510 duros: 
de los que, en Gerona a 23 de junio de 
1841 , pago la quinta parte con un titulo del 
5 por ciento. En estos tiempos los titulos 
del 5 se cotizaban al rededor del 28 por 
ciento, y así los 502 duros de la quinta 
parte quedarian en unos 140. 

^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 27 de mayo de 1844, don 
Leandro Ribera y Florensa, de Puigcerdà, 
compra al Estado la segunda suerte de las 
15 en que fué dividida la heredad Uamada 
San Agustin, sita en Rigolisas, de los 
agustinos de Puigcerdà, compuesta esta 
suerte de un campo llamado de la Corva, 
de 2 jornales; por 8,200 reales, de los que, 
en Gerona a 27 de mayo de 1844, paga el 
quinto con un titulo del 5. 

% Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 24 de julio de 1841, 
don Jaime Gelbert y Grau, de Bourg- 
madame, compra al Estado las fincas 
siguientes: 



«1.^ La tercera suerte de las quince 
»en que fué dividida la heredad llamada 
»de San Agustin, sita en el termino de 
»Rigolisa, que se compone del campo 
»llamado de la Boscai>, de 10 jornales, 
que pertenecia a los agustinos de Puig- 
cerdà. 

2.^ La cuarta suerte compuesta del 
campo llamado Pla de Enveig, de 3 jor- 
nales, que por E. linda con el prado del 
convento. 

De la tercera suerte, el precio fué 36,001 
reales, y el de la cuarta, 9,000; o sea 1,800 
duros y 450 duros. 

De ellos Gelbert pago el quinto en Ge- 
rona, a 24 de julio de 1841, con un titulo 
del 5 por ciento. En 15 de julio del 1841 
los titulos del 5 se cotizaban en Madrid 
al rededor del 26 por ciento; asi, el quin- 
to, o sea los 360 y los 90 duros, se conver- 
tirien en unos 93 y unos 23 respectiva- 
mente. 

#|. Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 25 de enero de 1842, 
don Jaime Vidal y Auté, de Puigcerdà, 
compra al Estado la quinta y sexta suer- 
tes de la heredad San Agustin de Rigo- 
lisas, de las que la quinta se compone del 
campo llamado Pla de Enveig, de 2 jor- 
nales; y la sexta del campo del mismo 
nombre, de 7 jornales, por el precio en 
junto de 26,601 reales, de los que, en Ge- 
rona a 25 de enero de 1842, pago la quin- 
ta parte con un titulo del 5. Pueden apli- 
carse a esta venta las reglas de las demàs, 
y se vera la notable reducción del pago. 

#^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
fias, en Gerona a 2 de diciembre de 1841, 
don Buenaventura Salsas, de Rigolisas, 
compra al Estado la séptima suerte de 
las quince en que fué dividida la heredad 
San Agustin, de los agustinos de Puigcer- 
dà, suerte que se compone del campo 
llamado Clavatert'a, sito en Rigolisas, 
de 3 jornales, que linda por N. con el ca- 
mino de la casa Claveteria; por el precio 
de 12,500 reales, o sea 615 duros: los cua- 
les, rebajado el 18 por ciento, pago en 
Gerona, a 1.° de diciembre de 1841, con 
un titulo del 5 por ciento. La rebaja del 18 



104 



LIBRO TEKCr.RO. CAPITULO VIGESIMOCU ARTO 



deja el precio en 523. Los títulos del 5, en 
la Bolsa de Madrid del 4 de diciembre 
de 1841, estaban a vueltas del 34, y así 
los 513 duros quedarían en unos 175 
duros. 

1^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 31 de enero de 1842, 
don Francisco Gelbert y Morer, de Puig- 
cerdà, compra al Estado la octava suerte 
de la heredad San Agustín, de Rigolisas, 
compuesta del campo llamado de la Cos- 
ta, de 9 jbrnales, por el precio de 33,000 
reales, o sea 1,650 duros: de los que, en 
Gerona a 31 de enero de 1842, pago el 
quinto con títulos del 5y del 4 por ciento. 

1^ Por escritura ante don Ramon Vi 
nas, en Gerona a 13 de enero de 1842, 
Don Miguel Nicolau, de Puigcerdà, com- 
pra al Estado la novena suerte de la he- 
redad de San Agustín, sita en Rigolisas, 
de los agustinos de Puigcerdà, que com- 
prende el Campo de dalt de la costa del 
Castell, de cosa de 1 jornal; por 5,000 
reales, iguales a 250 duros: de los que 
paga la quinta parte, en Gerona a 30 de 
diciembre de 1841, con metàlico equiva- 
lente a títulos, circunstancia que reduci- 
ría en modo extraordinario la cuantía 
del precio. 

^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a ó de diciembre de 1841, 
don Antonio Ramonatxo, de Puigcerdà, 
compra al Estado la suerte dècima de la 
heredad llamada San Agustín de Regoli- 
sas, pròpia de los agustinos de Puigcer- 
dà, compuesta esta suerte del campo 
llamado Campo del Pla de Sanet xa, de 
15 jornales, que por E. linda con el rio 
Arabó, por el precio de 49,001 reales, 
iguales a 2,450 duros, de los que pago el 
quinto, en Gerona a I.'* de diciembre de 
1841, con un titulo del 5 por ciento. 

1^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
fias, en Gerona a 6 de diciembre de 1841 , 
don Antonio Ramonatxo y Puig, propie- 
tario del pueblo de San Martín de Arabó, 
compra al Estado la undécima suerte de 
la heredad San Agustín, que comprende 
el campo llamado Campo del Plú de 
Saneixa, de 5 jornales, que linda por E. 



con un prado de Francisco Gelbert, por 
S. con un campo de Antonio Ramonatxo, 
por O... y por N. con otro campo que fué 
de los dominicos de Puigcerdà; por el 
precio de 14,105 reales, iguales a 705 du- 
ros 5 reales: de los que pago la quinta 
parte, en Gerona a l."de diciembre de 
1841, con títulos del 5 y metàlico equiva- 
lente a otro del 4 al tipo de 22 por ciento. 

fi Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 13 de enero de 1842, 
don Francisco Arnau, de Puigcerdà, 
compra al Estado la duodécima suerte 
de San Agustín, compuesta aquella del 
campo llamado Pla de Saneixa, de 3 
jornales, en el termino de Rigolisas, por 
8,000 reales, iguales a 400 duros, de los 
que en Gerona, a 30 de diciembre de 1841 , 
paga el quinto en metàlico equivalente a 
títulos. 

1^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 9 de septiembre de 
1841, don Francisco Cuni, de Puigcerdà, 
compra al Estado, procedente de los 
agustinos de ídem, la décimotercia suer- 
te de la heredad San Agustín, compuesta 
esta suerte del campo o prado llamado 
de la Creu, sito en Rigolisas, de unos 5 
jornales de tierra, que por N. linda con 
el camino Carretero que de Rigolisas va 
a Puigcerdà; por el precio de 34,900 rea- 
les, o sea 1,745 duros: los cuales, menos 
el 18 por ciento, pago en Gerona, a 9 de 
septiembre de 1841, con un titulo del 5, 
procedente de la Deuda exterior, uno 
del 4, y metàlico en equivalència de otro 
del 4 al tipo del 22 por ciento. 

^ Por escritura ante don Ramon Vi- 
nas, en Gerona a 14 de diciembre de 1841, 
don Lorenzo Vidal, de Puigcerdà, com- 
pra al Estado, procedente de los agusti- 
nos de dicha villa, la suerte décimoquinta 
de la heredad San Agustín, de Rigolisas, 
que comprende el prado llamado del Mas 
de Bordas, de 3 jornales, que por O. y N. 
linda con tierras del mismo convento; 
por el precio de 4,515 reales, iguales a 
225 duros 15 reales: de los que, en Gero- 
na a 13 de diciembre de 1841, pago el 
quinto con metàlico equivalente a un 



AGUSTINOS 



lOó 



titulo del 5 al tipo 27 r. 18 m. por ciento 
y metàlico equivalente a otro del 4 al 
tipo del 22 por ciento. 

En el Bolet in oficial de la provincià de 
Lérida léense los dos siguientes anuncios 
de subastas de fincas de este convento 
situadas en dicha provincià: 

% «Una pieza de tierra UamadaPradal, 
»situada en el termino del pueblo de Ball- 
»targa, de estension 9 porcas: sus lindes 
»son por oriente con camino que va de 
»Balltarga à Bor... Ha sido lasada en 
»1,200 rs. y capitalizada en 1,433 rs. 15 
»mrs., por cuya cantidad se saca a su- 
basta.» (1). 

% «Otra pieza de tierra llamada Pra- 
»da], sita en el mismo termino de Balltar- 
»ga, de estension 4 porcas... Tasada en 
»500rs. y capitalizada en 600 rs., por cuya 
»cantidad...» (2). 



ARTICULO OCTAVO 

C0LE6I0 DE LOS SANTOS REYES, DE 
TARRAGONA 

En 1835 reg-fa como Rector este Colegio 
el Padre Maestro Fèlix Torà y Marcé, 
quien había profesado en Barcelona a 20 
de mayo de 1804. 

Según relación del estado de este con- 
vento, dirigida a los superiores de la Or- 
den por el dicho Rector en 1835, los bienes 
de ella y sus rentas eran: Tres casas 
cuyo producto anual subía a 7,056 reales. 
—La huerta contigua al convento, 470 
reales.— Una heredad, 2,787 reales— Fun- 
daciones pías, 7,894 reales.— Y Adventi- 
cio, 5^808 reales. Total, 24,075 reales. 

«El estado material de este Colegio 
»està corriente en la parte que habitan 
»los Religiosos; tiene 17 celdas habitadas 
»y un dormitorio que actualmente ocupa 
»el Colegio de Estudiantes pobres que 



(i) Boletin oficial del 23 de octubre de 1848, 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 25 de octu- 
bre de 1848, pàg. 3. 



»mantiene el Excmo. Sr. Arzobispo en 
»número de 40, à direccion de los Reli- 
»giosos. 

»Este Colegio tiene por fundación el 
»ensenar gratuitamente à cuantos ninos 
»se presenten a léer, escribir, aritmètica y 
»doctrina cristiana, a cuyo fin tiene des- 
»tinados dos Religiosos sacerdotes, que 
»tienen a su cargo sobre unos doscientos 
»muchachos. Las casas que posee este 
»Colegio son dotación que hizo el Excmo. 
»Sr. Arzobispo Fr. Francisco Armaflà 
»para la manutención y gastos de los 
»Maestros y Estudio. 

»A mas este Colegio tiene una gran 
»parte ocupada que sirve de cuartel de 
»27 anos à esta parte, teniendo senalado 
»de alquiler desde el afio 1828 diecisiete 
»duros mensuales, de lo que hastael pre- 
»sente no ha percibido mas que un 
»ano» (3). 

En los artículos 3.° del capitulo XVIII 
y 15 del capitulo XX, todos del presente 
Libro III, referentes a conventos de la 
Ciudad de Tarragona, va ya explicada 
la manera pacífica de la exclaustración 
perpetrada en dicha ciudad. La regla 
general rigió para el cenobio agustinia- 
no. Sin embargo, distinguióse éste por 
una muy lamentable circunstancia, el ase- 
sinato de uno de sus individuos. El cale- 
sero que guiaba la tartana en la que el 27 
salió de Tarragona el Rector de los mer- 
cedarios con algunos jóvenes, dijo duran- 
te el camino, como en su lugar expliqué, 
las siguientes notables palabras: «Si no 
xhubiese venido à acompanar à VV., hu- 
»biera ido à acompanar al Padre Pedró, 
»agustino, que es el maestro de mi hijo; 
»y à fé mia que el Padre Pedró ha alqui- 
»lado la tartana à un gitano que no me 
»inspira confianza». Le sobraba razón al 
tartanero. El Padre Pedró se dirigia a 
Constantí, que dista de Tarragona unos 
cinco kilómetros. A mitad del camino el 
tartanero le hizo apear, matóle, y apro- 
piàndose su cofre, regresó a la ciudad. 



(3) Archivo del actual convento agustino de 
Calella. 



106 



l.IBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



El Padre Pedró era uno de los dos que 
desempenaban la clase de ninos del con- 
vento. Llegada a Tarragona la noticia 
del crimen, como todavía gobernaba allí 
el hombre de orden, general don José 
Maria Colubí, el tartanero fué presó. Em- 
però, según arriba expliqué, en Cataluna 




triunfó la revolución, y los gobernadores 
contrarios de ella tuvieron que escapar, y 
los hombres criminales y revolucionarios 
gozaron del triunfo. He aquí palabras de 
un testigo tarraconense: «El Gobernador 
«militar Senor Colubí tuvo que escapar- 
»se, nombraron Gobernador à Don Anto- 
»nio Lasauca (estatura pequeno, me pa- 
»rece vino ds Mallorca) como si ahora lo 
»viera, al llegar à la Rambla lo vitorea- 
»ron hasta las nubes, acto seguido le 
»condujeron al presidio (a la cdrcel se- 
■hvía) à soltar al asesino del religioso» (1). 
iOh tiempos calamitosos! iHasta qué ab- 
surdos y exlravíos conducen las pasiones 
populares! 

Carezco de noticia del curso y parade- 
ro que tuvieron, salidos los frailes, los 
ornamentos del cuito de su convento; 
però un joven sacerdote, o aspirante al 
sacerdocio, de nombre Ignacio Martí, que 
de 1846 a 49 sirvió al senor Arzobispo 
Echanove, contóme que en aquel enton- 



(i) Carta del presbitero D. Francisco Vilella. 
Tarragona, 8 de julio de i886. — La noticia del cri- 
men con sus circunstancias me llegó por dicho 
Sr. Vilella, por el P. José Antonio Garí, merce- 
dario de Tarragona, y por un militar. 



ces, en el segundo piso del palacio arzobis- 
pal se guardaban muchos ornamentos de 
los conventos de la provincià, de modo 
que allí las casullas llegaban de 400 a 500, 
ademàs de los ternos; y que el senor 
Arzobispo fué repartiendo estos orna- 
mentos entre las iglesias pobres (2). 

De la biblioteca de esta casa existen 
libros en la provincial de la misma Ciu- 
dad (3), y bien pudiera ser que también 
los hubiera en la del Seminario, pues el 
mentado sefior Martí me indico que a 
par de los dichos ornamentos, en otro 
departamento del mismo palacio arzobis- 
pal, entonces se guardaban de 8,000 a 
9,000 volúmenes de conventos, que creia 
pararon en la del Seminario. 

Desde el 1835 la iglesia ha sido «desti- 
»nada siempre a parròquia castrense» (4). 
Sin embargo, hace unos afios que corre 
bajo la dirección de los Padres de la 
Companía de Jesús, sus duefios anterio- 
res a los agustinos. Los jesuítas han cam- 
biado la imagen del nicho principal del 
retablo mayor, trocando el San x^gustín 
de 1835 por el Sagrado Corazón de Jesús. 
También en modernos días, aproximada- 
mente por el ano de 1890, este templo ha 
logrado una restauración; de modo que 
las pinturas y esgrafiados del presbiterio, 
datan de tiempos muy posteriores a los 
agustinos. Así, pues, continua abierta al 
cuito, y aún mejorada. 

Nos ha dicho arriba el Prior, que antes 
de la exclaustración ya los frailes alqui- 
laban parte de su convento para cuartel. 
«El local del convento fué, desde un prin- 
»cipio, destinado à alojar tropa de infan- 
»tería, exceptuàndose una pequena parte 
»para la sección de caballería que ordina- 
»riamente suele haber destacada en la 
»plaza, para dar la escolta al Cómandan- 



(2) D. Ignacio Martí, pàrroco de Catllar, en 
Barcelona, a 27 de junio de 1894. 

(3) Xoticias procedentes de la Biblioteca pro- 
vincial de Tarragona, es decir de boca del biblio- 
tecario. 

(4) Correo Catalin del 27 de junio de 1883, 
pag. 9. 



AGUSTINOS 



107 



»te general» (1). Hoy el edificio y su 
huerta continuan cuartel. Recién salidos 
los frailes, seria destinado a cuartel, sin 
duda por razón de haberlo ya allí, en 
parte, y por las apremiantes necesidades 
de la cjuerra. Terminada esta, fué cedido 
al ramo de ella por Real Orden de 6 de 
diciembre de 1842. 

A bienes de este Convento se refieren 
las siguientes lineas que me escribió el 
mentado senor Marti, pàrroco de Catllar: 
«Había en mi parròquia de Catllar una 
»hacienda con su magnífica casa de cam- 
»po con oratorio publico perteneciente 
»(como una iglesia y convento en Tarra- 
»gona) à los PP. de la Compafíía de Jesús 
»hasta su extinción en 1767; y luego des- 
»pués fué cedido uno y otro à los PP. 
»Agustinos hasta la desamortización de 
»1821:» (creo esta fecJia equivocada. Com- 
pro Torrell en 1843 o 42) *en cuya 
«època compro al Gobierno, pagando 
»su importe con una sencilla corta y 
«expurgo de algunos arboles, la hacien- 
»da y casa un rico propietari© de Villa- 
»seca, don Bernardo Torrell. Le heredó 
»su hijo don José, quien en el af àn de com- 
»prar, como su padre, bienes de la Iglesia, 
»compró al Gobierno el convento y tierras 
»de PP. Recoletos de Riudoms, despues 
»de la exclaustración de estos. Pues bien: 
»habiendo muerto José Torrell, le heredó 
»su esposa sin tener hijos, y unos y otros 
»bienes han pasado en malísimo estado à 
»un extrano à la família» (2). Sin embargo, 
comoescribí enel articulo 1.° del capitulo 
V de este Libro, por los afios de 1862 a 1864 
un don Vicente Salvadó compro al de 
Villaseca el convento de Riudoms. 

Esto dicen las noticias orales; oigamos 
ahora si las confirman o contradicen las 
de los documentos. Y no se olvide las 
muchas veces que en las compras de bie- 
nes de regulares topamos con don Ber- 
nardo Torrell. 

^ Por escritura ante don Joaquín Fà- 



(i) Correo Cataldn. lugar citado. 
(;) Carta que me escribió desde Tarragona, a 
19 de diciembre de 1893. 



bregas y Caputo, en Tarragona a 7 de 
mayo de 1844, don Bernardo Torrell 
compra al Estado el Manso Enrich, sito 
en Castellar {debe decir Catllar), de 353 
jornales, a saber: 28 de viíla de segunda 
calidad, 15 de tercera con cepas, 10 de 
tercera de sembradura, 300 de garriga y 
rocas, con casa y pajar: por el precio de 
230,001 reales, iguales a 11,500 duros: 
de los que, en Tarragona a 27 de enero 
de 1843, pago el quinto con títulos del 5 
y documentos interinos del 5 también. El 
quinto monta 2,300 duros. Los títulos del 
5, el dia 26 de enero de 1843, se cotizaron 
en Madrid al del 31 al 34 por ciento. 



ARTICULO NOVENO 

NUESTRA SENORA DE GRACIA, 
DE LÉRIDA 

No trato en este lugar, segiin parece 
correspondería, no trato, digo, del con- 
vento de San Agustín de la Selva del 
Campo, porque la razón de sucesión de 
tiempos y de causas y efectos me obliga- 
ron a efectuarlo en el capitulo de los 
contornos de Reus, pues la exclaustra- 
ción de dicha casa broto como consecuen- 
cia necesaria del incendio y matanza de 
Reus. 

De la del de Lérida también cuanto se 
deba apuntar queda en otros lugares 
dicho, ya en mi obra anterior, ya en la 
presente. La exigua importància de la 
casa y la mas exigua Comunidad, com- 
puesta en 1835 de solos tres o cuatro re- 
ligiosos, le quitan todo interès. Regia la 
casa el Prior Padre Agustín Talleda, y 
era Sacristàn y Procurador el Padre Fèlix 
Oller (3). Si en Lérida obróse en paz la 
exclaustración aún en los conventos 
numerosos, mucho mas en el presente, 
que casi pasaria olvidado de los mal in- 
tencionados. 

El Estado, en 1837, intento vender el 
conventito, però, a lo que se ve por lo que 



(3) Actas del capitulo de 1832. 



108 



LIBRO TERCERO. 



■CAPITULO VIGKSIMOCUARTO 



pasó después, no lo alcanzó. Así en el 
Boletín oficial de la provincià de Lérida 
del 10 de marzo de 1837 se lee el aviso 
de la «Junta de enagenacion edificios 
»efectos y enseres de los conventos su- 
»primidos de esta provincià» por el que 
se saca a pública subasta «el edificio del 
»convento que fué de Agustinos de esta 
»ciudad sito en la calle Mayor de la mis- 
»ma. Lérida ocho de marzo de mil ocho- 
»cientos treinta y siete. — Francisco Agus- 
»tín Silvela.— Por acuerdo de la Junta.— 
»Víctor Planté y Vial, Secretario» (1). 

Después de 1841 el Gobierno cedió el 
templo y convento al Ayuntamiento, el 
cual convirtió el primero en teatro, de 
modo que el historiador de Lérida en 
1873 pudo escribir: «Su hermosa iglesia, 
«convertida ahora en teatro, construyóse 
»en 1778...» (2). Incendióse el teatro, y el 
municipio lo reedificó allí: de nuevo sufrió 
un incendio y entonces el Ayuntamiento 
ya no trató de reedificarlo, sinó que por 
sobre el solar del convento, allà por los 
anos de 1880 u 81, prolongo la calle de 
Caballeros, la cual antes moria en la 
Mayor, y desde entonces llega a la de 
Blondel. El solar del templo el Ayunta- 
miento lo vendió a Xamar de Juneda, 
quien construyó sobre de él una de las 
mas hermosas casas de la ciudad, en 
cuyo piso bajo se instaló el Cafè Sui- 
zo (3). 

En el actual convento agustino de Ca- 
lella se guardan muchas escrituras y 
papeles sueltos de esta casa religiosa, y 
ademàs libros manuscritos en los que se 
cuentan los del gasto y recibo del tiempo 
que siguió al constitucional. 

Entre estos papeles sueltos debe notar- 
se un recibo firmado en mayo de 1845 
por Don Pedró Solsona, Cura pàrroco 



(i) Pags. 63 y 64. 

(2) Sr. Pleyan de Porta. Apuntes de Historia 
de Lérida. Lérida, i8y], pag. 416. 

(3) Relaciones del presbítero leridano D. Bue- 
naventura Corominas, una de Lérida, a 18 de 
febrero de 189^, y otra de Barcelona, a 17 de no- 
viembre de 1898. 



de Alcarràs, en el que este senor confiesa 
habérsele entregado con la debida auto- 
rización del Vicario general, en calidad 
de depósito y para que se le tribute cuito, 
«una Imagen de N. S. Crucificado proce- 
»dente del Convento del PP. Agustinos 
»de esta ciudad,» (Lérida), «cuya imagen 
»se hallaba actualmente custodiada en el 
»oratorio de S. Jaime llamado del Peu 
»de Romeu». 

Venta por el Estado de los bienes de 
esta casa. 

«Una heredad en la huerta de esta ciu- 
»dad partida de Granena, subdividida 
»por los peritos en las suertes siguien- 
»tes: 

»1.^ De 13 jornales 9 porcas y media, 
con 68 oli vos, 30 filas de cepas y 24 àrbo 
lesfrutales 73,919 rs. 

»2.* De 19 jornales y media porca, 
»con 212 olivos, 98 filas de cepas y 50 
Ȉrboles frutales 102,054 rs. 

»3.''^ De 18 jornales 4 porcas y media, 
»con 99 olivos, 20 filas de cepas y 50 àr- 
»boles frutales 98,479 rs. 

»4.''' De 3 jornales 1 porca y media, 
»con 6 àrboles frutales y 31 filas de cepas 
»16,748 rs. 

»Linda à levante con tierras de Fran- 
»cisco Balis y de José Batlle, à poniente 
»con D. José Lamarca, medio dia con la 
»acequia y norte con el camino de la 
»huerta» (4). 

En el Boletín del 5 de octubre se 
anuncia que la primera suerte fué rema- 
tada en 73,919 reales, la segunda en 
102,054, la tercera en 98,459 y la cuarta 
16.748 reales (5). Y por otro anuncio in- 
serto en el 'Boletín del 19 de octubre de 
1843 se sabé que el comprador fué don 
José Safont. 



(4) Boletín oficial de la província de Lérida 
del 31 de julio de 1838. 

(5) Boletín..., cit., pàg. 235. 



AGUSTINOS 



109 



ARTICULO DECIMO 
SAN AGUSTÍN, DE CERVERA 

De los religiosos que en 1835 poblaban 
esta casa solo han llegado a mi los nom- 
bres siguientes: 

Prior: Padre Antonio Mir y Pou. Pro- 
fesó en Barcelona a 12 de febrero de 
1819. 

Sacristany Procurador: Padre Joaquín 
Marcé y Codony. Profesó en Barcelona a 
12 de junio de 1828. 

Padre Nicolàs N. 

Poco antes desempenaba la plaza de 
maestro de ninos un Fr. Pedró, però en 
aquellos días se hallaba en Barcelona. 

En el articulo 23 del capitulo XX de este 
libro, abundantemente el benemérito Go- 
bernador militar de Cervera coronel don 
Juan Sabates nos ha certificado del modo 
pacifico como por efecío de su celo y 
tesón se efectuo en dicha ciudad la ex- 
claustración. Huelga aquí repetirlo para 
los agustinos, los cuales siguieron la 
regla general. Al huir de sus cenobios 
muchos de los religiosos salieron de Cer- 
vera, mas algunos se ampararon de la 
hospitalidad de casas amigas de la mis- 
ma población. Sin embargo, no gozaban 
ni aun así de completa seguridad, por- 
que en el trasiego de entradas y salidas 
de armados no carecian de peligros. En 
frente del convento agustino vivia la 
família Borràs, cuyo hijo don Crispin, 
sacerdote, y muy mi amigo, me dió estàs 
noticias. En casa Borràs se refugiaren 
tres agustinos, quienes en una de las en- 
tradas de armados estuvieron por dos o 
tres horas metidos en sendas portaderas, 
suspendidas éstas dentro de una cis- 
terna. 

Salidos de sus conventos los frailes, sus 
cenobios fueron saqueados; però parece 
que los templos respetados. «En San 
»Agustin no hubo necesidad de sacar nin- 
»guna imagen de la iglesia, la que como 
»tenia la capil'a de la Congregacion de 
»la Buena Muerte, pegada paralelamente 
Ȉ dicha iglesia y colocada entre esta y 



»el convento, quedo enteramente salva- 
»da, y con el mismo cuito que antes. El 
»convento, cual los demàs, registrado; 
»pero luego lo dieron para habitacion à 
»varias familias liberales emigradas de 
»sus tierras... Cuando éstas regresaron à 
»sus casas, la Congregacion lo ocupo; no 
»obstante, fué denunciado, y el Estado lo 
»vendió à cierto seflor que lo compro 
j.para la misma Congregacion, y A la que 
»en gran parte lo cedió» (1). Y icuàndo el 
Estado lo quiso vender? Los anuncios 
oficiales de las subastas nos lo diran. He 
aquí el primero. 

«El convento que fué de los mismos» 
{lo agustinos de Cervera) «sin incluirse 
»la iglesia, de estension 188 palmos de 
»longitud, 137 de latitud y de altura 66, 
»situado en la calle Mayor de dicha ciu- 
»dad... Servirà de tipo en la subasta la 
»cantidad de 190,590 rs.» (2). 

En la venta no se incluye el templo, 
verificàndose así y comprobàndose las 
palabras del texto oral anterior que nos 
dice que de pronto, después de la ex- 
claustración la Congregacion continuo 
allí su cuito. 

Però el mismo texto nos afíade que 
luego se vendió. Y también el anuncio 
verifica estàs palabras, pues dice éste así: 

«El edificio convento que fué de dichos 
«Agustinos, junto con la iglesia excepto 
»los altares y demàs amovibles, situado 
»en dicha ciudad» {de Cervera) «en el 
»centro de la calle Mayor de 104 palmos 
»de estension, 124 de ancho, y 104 de ele- 
»vacion: linda à oriente con la calle Ma- 
»yor, à medio dia con las casas... à 
»poniente con la muralla... no produce 
»renta alguna. Ha sido tasado en 117,494 
»reales por cuya cantidad se saca à su- 
»basta» (3). 

El pago debíahacerse con títulos de la 



(i) Relación de D. Juan Camps. Pbro., de 
Cervera. Cervera 13 de enero de 1891. 

(2) Suplemento al Boletin oficial del 2 de 
marzo de 18-43, pàg. i. 

(3) Boletin oficial..., c\t. N." del 11 de abril 
de 1849, pag. 4. 



110 



LIBRO TERCLRO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



deuda sin interès por todo su valor nomi- 
nal. El anuncio es de 3 de abril de 1S49, 
y la subasta se anuncia para 17 de 
mayo, días en que este papel se cotizaba 
al 4 por ciento. 

A esta compra sin duda se referia el 
Rdo. sefior Borràs al decirme: «La Con- 
»g•regacion de la Buena Muerte, cuyos 
»cofrades compraron el convento à la 
»Desamortizacion en 1874, y lo van reedi- 
ficando cada dia» (1). Però, rqué van re- 
edificando? lEl templo y capilla de la Con- 
gregación y convento como estaban en 
1835? Nada de esto. El templo amenazaba 
inminente ruina, y en 1891 fué derribado. 
La Congregación vendió dos solares o 
parcelas, una en cada lado del terreno, 
para la construcción de sendas casas, y en 
el resto de su tierra, mediante la piedad 
de los fieles, ha levantado una espaciosa y 
bonita iglesia ojival. Esta ocupa el lugar 
de la anterior, el de la capilla de la Bue- 
na Muerte y el ala del claustro a esta 
contigua. La parte restante sirve de de- 
pendencias del templo (2). 

Dije que la Congregación vendió dos 
solares; estan «uno en cada lado de la 
»nueva iglesia. En uno de estos solares 
»había el presbiterio de San Agustín, 
»y en el otro la entrada al convento, 
»el coro y parte de extremo del tem- 
»plo» (3). 

De los muebles y utensilios de las ca- 
sas monacales, los religiosos, en los días 
de zozobra en lo moral, però paz en lo 
material, que precedieron al total aban- 
dono, sacarían y pondrían a salvo los 
que pudieran; mas, de los que quedaron 
allí, ya lo llevo indicado, dispuso el mas 
descarado saqueo. Sin embargo, los or- 
namentos han parado en otras Iglesias. 
De la Biblioteca de esta casa ignoro el 
paradero, bien que se dice si algunos de 



(ï) D. Crispin Borràs. Carta de Cervera de 
26 de septiembre de iSSj\. 

(2) D. Fausto de Dalmases. Guia històrica 
descriptiva de la Ciudad de Cervera. Cervera, 
1890. pàg. 225. 

(í) Citada relación de D. Juan Camps. 



los libros de los conventos de Cervera 
fueron trasladados a la provincial de Lé- 
rida. 

La relación del estado de este Conven- 
to, escrita en 1835 por su Prior, le senala 
las solas propiedades de un huerto, una 
casa y dos vinas; y la capacidad necesa- 
ria para albergar diez frailes (4). Y los 
anuncios de la Desamortización estan 
concordes con este dicho, y solo se sepa- 
ran de él en que en lugar de dos vinas, 
nombran una grande pieza de tierra, que 
bien puede ser la reunión de aquéllas. 
Helos aquí: 

^ «Una pieza de tierra campa llama- 
»da el Tarrós ó Creu dels Truchs, de 13 
»jornales y medio, con 7,700 cepas, 170 
»olivos y 4 almendros, sita en el termino 
»de dicha ciudad (de Cervera); linda a 
»oriente con tierras de D. Francisco Pas- 
»toret y otros, à medio dia con las de 
»Manuel N. (a) Bescó, y con las de la re- 
»verenda comunidad... mediante el cami- 
»no de Olujas...» Tasada en 19,766 rea- 
les (5). Rematada en Lérida, a los 20 de 
enero de 1841, por 40,000 reales (6). 

#^ «Otra pieza de tierra llamada Huer- 
»to pequefio, de 2 porcas y media, con 
»una prunera, sita en el mismo termino 
y>(de Cervera); linda... y à norte con el 
»camino que baja de la Puerta de los Po- 
»zos à San Francisco». Tasada en 1,400 
reales (7). Rematada en Lérida, a los 20 
de enero de 1841, por 5,600 reales (G). 

#J| «Una casa sita en la calle May or de 
»la Ciudad de Cervera; linda à oriente 
»con la citada calle Mayor; a medio dia 
»con Isidro Grau; à poniente y norte con 
»el mismo Convento...» Tasada en 13,144 



(4) Archivo del actual convento agustino de 
Calella. 

(5) Boletin oficial de la provincià de Lérida 
del 15 de diciembre de 1840, pàg. 3. 

(j) Boletin ojicial..., cit. N." del 29 de enero 
de 1841, pàg. 3. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de di- 
ciembre de 1840, pàg. 3. 

(8) Boletin oficial..., cit. N." del 29 de enero 
de 1841, pàg. 3. 



AGUSTINOS 



111 



reales 22 mrs. (1). Rematada en Lérida, 
a los 20 de enero de 1841, por 40,000 
reales (2). 



ARTICULO UNDECIMO 

SAN AGUSTÍN, DE TÀRREGA 

Solo unos seis sacerdotes y dos legos 
componían la Comunidad de San Agus- 
tín de Tàrrega ; bien que ancianos de la 
villa me dijeron que los sacerdotes solo 
llegaban a dos o tres, y los legos a uno. 
De todos modos, resulta el corto número 
de los comunitarios. «Y apenas, continua 
»un anciano, tenían censales con que 
»sub venir à sus necesidades». 

Era el Prior el Padre Manuel Simó y 
uno de los Padres, Fr. Esteban Fluvià. 

Del modo de la exclaustración de 1835 
con referència a todos los conventos de 
Tàrrega, dije ya lo bastante al tratar 
de sus carmelitas calzados y merceda- 
ríos. Avisados del peligro los frailes, 
unos disfrazados de seglares, otros de 
presbíteros seculares, abandonaron pre- 
cipitadamente la población del mejor mo- 
do que les fué dado. Casi al mismo tiem- 
po que ellos huian, la hez del pueblo de 
Tàrrega y de los lugares vecinos entra- 
ban al saqueo de los cenobios, llevàndose 
vino, frutos, bibliotecas, archivos, etc (3). 

Sin embargo, el cuerpo de San Justo, 
la imagen del titular y otros objetos fue- 
ron trasladados a la iglesia de San Anto- 
nio de la misma entonces villa, hoy Ciu- 
dad, Los desalmados que llevaban el 
santó cuerpo de San Justo, entonces al 
pasar el Puente, querían tirarlo al río; 
però los vecinos se opusieron, y lo salva- 
ren, llevàndolo al nombrado templito de 
San Antonio, contiguo al Hospital. El 



(i) Boletin oficial..., cit. N.° del 15 de di- 
cicmbre de 1840, pàg. 3. 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 29 de enero 
de 1841, pàg. 3. 

(5) Relación del presbítero de Tàrrega don 
Jaime Lluch. Tàrrega, 8 de abril de 1^91. 



sepulcro de San Justo, no obstante, fué 
abierto, y el sagrado Cuerpo tocado por 
audaces manos; mas después, anos muy 
adelante, el Senor Obispo, Administrador 
Apostólico del Obispado de Solsona, Don 
José Morgades, instruyó el competente 
expediente sobre la identidad de los res- 
tos, y volvió a cerrarlo y autenticarlo. 
En San Antonio lo vi en 15 de junio 
de 1898, así como la imagen del titular 
San Agustín. 

La Amortización saco a subasta el edi- 
ficio, según es de ver en los dos anuncies 
siguientes: uno de 1840 y otro de 1843. 

«Aviso.— La Muy llustre Junta de Ena- 
»genacion de edificios y efectos de con- 
»ventos suprimidos de esta provincià ha 
»acordado sacar à pública subasta por 
»término de 30 dias contados desde esta 
»fecha el suprimido convento y jardín de 
»Agustinos de la villa de Tàrrega situa- 
»do extramuros de la misma, tasado en 
»la cantidad de 50,554 reales vn. bajo las 
«condiciones que estaran de manifiesto 
»en la secretaria de la Junta, sita en el 
»Palacio episcopal, cuyo remate se veri- 
»ficarà en el dia 27 del próximo mes de 
»mayo, à las 11 de su manana. — Lérida 
»27 de abril de 1840.— El Presidente, Mi- 
»guel de Ezquiaga. — De acuerdo de la 
»Junta.— José de Fornesa, secretario» (4). 

«El convento y huerto que fué de los 
»mismos (Agustinos de Tàrrega), sito en 
»dicha villa, de estension el convento 
»l,890varas superficiales y de altura 45 
»palmos; siendo la del huerto de 2 jorna- 
»les 7 porcas y 90 varas superficiales 
«plantada con 16 hileras de cepas, 48 oli- 
»vos, y 50 àrboles frutales: linda à orien- 
»te con huertos de las casas contiguas... 
»y à norte con el riachuelo que baja con- 
»tiguo à la pròpia villa... Servirà de tipo 
»en la subasta la cantidad de82,300rs.» (5). 
Rematado en Lérida, a 6 de abril de 1843, 



(_l) Boletin oficial de la -provincià de Lérida 
del i.° de mayo de 1840. 

(5) Siiplemento al Boletin oficial, mim. 25, 
del jueves 2 de marzo de 1843. pàg. i. 



112 



LIBKO FERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



por 201,000 reales (1), y 3'a se sabé con 
qué papel se pagaban entonces los pre- 
ciós de los ediíicios-conventos. 

Iglesia y convento fueron comprados 
por cuatro vecinos de Tàrrega, los cua- 
les los poseyeron pro iiidiviso, o sea sin 
hacer partijas. Sin embargo, para utilizar 
las habitaciones aparece que entre ellos, 
privadamente, se habían senalado partes 
separadas, una para cada uno. En cada 
parte el poseedor alquilaba para habita- 
ciones las celdas. Queda harto grabada 
en la memòria de todos la terrible inun- 
dación del río Cervera sobre Tàrrega, 
acaecida el 23 de septiembre de 1874. 
«Fuentes, manzanas enteras de casas, fà- 
»bricas, todo se derrumbó, y lo arrastró 
»la impetuosa corriente del Cervera». 
Esta danó mucho al edificio de San Agus- 
tín, de modo que al fin se desplomo, y 
después se han ido vendiendo carretadas 
de piedra, y sacando los materiales, de 
guisa que cuando en 1898 lo visité, solo 
quedaban unos exiguos paredones del 
àngulo S., y de otros lados hasta se ha- 
bían vendido las piedras de los cimien- 
tos, de modo que se veían vacías las zan- 
jas, como cuando las abrieron para la 
construcción. 

Antes de la destrucción, en cada lado 
de la puerta de la iglesia, colocado bajo 
un arco ojival, descansaba sobre colum- 
nitas un sarcófago gótico. Cuando en 1869 
los visito un mi amigo, todavía veíanse 
en ellos restos humanos (2). Ahora no se 
conoce ni donde estaban dichos sepul- 
cros. 

Del populacho que saqueó los conven- 
tos de Tàrrega y de sus compradores nin- 
guno vivia en 1891, cuando inquirí noti- 
cias respecto de ellos; y uno de los últi- 
mos falleció en seis o siete días tras 
horribles tormentos(3). 

La relación que dei estado del conven- 
to presento a los superiores de la orden 



(i) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de abril 
de 1843, pàg. 4. 

(2) D. Antonio Careta y Vidal. 

(3) Citada relación de D. Jaime Lluch. 



en 1835 su Prior, dice: «La fàbrica del 
»convento mala y pequefia, faltada de 
»oficinas: no tiene màs que ocho celdas y 
»limitadas las màs de ellas». Y de sus 
rentas escribe que se reducen a «1 huer- 
»ta» {ciiyo producto atiual era) «320 rea- 
»les. Censos de fundaciones 5,730 reales. 
»Total 6,050 reales» (4), 

Los anuncios de la desamortización le 
dan solo dos casas, que sin dudaiban por 
el Prior consideradas como parte del con- 
vento, al cual se ve estaban adheridas. He 
aquí los anuncios: 

il «Una casa situada en dicha villa» 
(de Tàrrega) «en el arrabal de S. Agus- 
»tín, linda por oriente con la calle... se ha- 
»lla bastante deteriorada por su interior 
»y en un estado regular de conservacion 
»sus paredes esteriores: su estension de 
»20 palmos por lo ancho ó de mediodía à 
»norte, y 64 palmos de fondo; y su altura 
»40 palmos. Ha sido capitalizada en 450 
»rs. y tasada en2,640 rs., por cuya...» (5). 

^ «Otra casa y corral contiguo sitos 
»en el propio arrabal de S. Agustin fren- 
»te la f uente, siendo su estension, esto es, 
»la casa, 24 palmos de ancho, ó sea de 
»oriente à poniente, y 40 palmos de fondo 
»hasta llegar al corral de dicha casa y 
»su altura de 40 palmos: y el corral 19 
»palmos por lo ancho y 20 por lo largo. 
»Linda... à mediodía con el huerto que 
»fué de dicho convento de Agustinos... y 
Ȉ cierzo con el patio de la fuente: se 
»halla en un estado de conservacion bas- 
»tante regular. Ha sido capitalizada en 
»3,375 reales y tasada en 3,450 reales, por 
»cuya,..» (6). 



(4) Archivo del actual convento agustino de 
Calella. 

(5) Boletin oficial...., cit. N.^ del 8 de no- 
viembre de 1848, pàg. 3. 

(6) Boletin oficial...., cit. N.° del 8 de no- 
viembre de 1848, pàg. 3. 



AGUSTINOS 



113 



ARTICULO DUODECIMO 

NUESTRA SENORA DEL PLA, 
DE SANAHUJA 

En 1835 la exigua Comunidad de esta 
casa se componia del Prior, de nombre 
Padre Tomàs Serras, dos sacerdotesy un 
lego. Sus religiosos se dedicaban a los 
sagrados ministerios y tenían escuela de 
primera ensenanza y de latín, con lo que 
prestaban un muy senalado Servicio al 
pueblo y aun a la comarca. 

La postrera exclaustración se realizó 
allí con mucho órden, pues la población 
profesaba ideas muy realistas. Impulso 
aquella la noticia de las matanzas y per- 
secuciones de otras partes. Salieron los 
frailes en completa paz y hasta deposita- 
ron las cosas del convento en una quinta 
que poseían (1). 

En aquel entonces el convento no esta- 
ba aún del todo terminado. Salidos de él 
los frailes, el alcalde mandó tapiar igle- 
sia y convento por todos lados. Emperò 
en el otono del mismo ano cinco jóvenes 
de Sanahuja abrieron un boquete en la 
puerta que en la parte trasera del edifi- 
ci© daba a la pieza por donde se extraían 
las letrinas. Dirigiéronse a la sala del 
lado del presbiterio, la que era cemente- 
rio o lugar de entierro de los religiosos. 
Extrajeron de su nicho el cadàver de un 
fraile anciano, flaco y apergaminado, ves- 
tido de su habito, que había muerto ha- 
cía poco, y lo colocaron de pie en un 
balcón de la fachada principal. Propusié- 
ronse, sin duda, mostrarse hombres de 
valor, despreocupación y agudeza chis- 
tosa, para ante la gente, que al pasar por 
frente del convento verían el religioso en 
el balcón. Però he aquí que inopinada- 
mente la mòmia se les cae, y con ella el 
necio valor de sus profanadores, y les 



(i) Relaciones de D. Carlos López de Pastor, 
de Sanahuja, en Barcelona a 29 de mayo de 1895 
y del P. de este convento Fr. José Vilasaló en la 
Seo de Urgel a 29 de julio de 1882. 



entra a estos el pànico màs grande, y 
como lebreles apedreados huyen corrien- 
do al pueblo. Afea màs a la tan estúpida 
hazana la circunstancia de que los cinco 
héroes habían recibido su instrucción en 
las clases del mismo convento. 

No falto el castigo deia Justícia divina, 
pues todos ellos fueron aquejados de ma- 
les, en unos mayores, en otros menores, 
especialmente uno que contrajo un càn- 
cer en la lengua, el que por espacio de 
anos le causo vida lànguida, dolorosa e 
infeliz, hasta que por los anos de 1890 y 
tantos expiro. 

Muy pronto de abandonado el cenobio 
el Estado se apodero de él y de sus hie- 
nes, y los quiso vender. Es de advertir 
que en el tiempo que vamos historiando, 
y principalmente en aquellas tierras de 
sanas ideas, difícilmente el Gobierno en- 
contraba compradores para las casas y 
hienes eclesiàsticos; por cuyo motivo, de- 
seando abrir camino a las subastas, mejor 
que vender, regalaba aquellas fincas. tan- 
ta era la poquedad de los preciós. 

Para la venta separàronse del edificio 
la huerta y también los hienes. Por escri- 
tura pasada en Lérida ante el notario 
don Manuel Fuster, a los 23 de diciembre 
de 1844, don Antonio Purroy, por encar- 
go del notario de Cervera don Càndido 
Jordana, compra al Estado «el edificio 
»que fué convento de los agustinos de 
»Sanahuja, de 78 palmos de longitud, 50 
»de latitud., que està enteramente des- 
»truído por la parte de Oriente, y en 
»muy mal estado lo restante...»Sea dicho 
de paso que cuando en 6 de julio de 1899 
visité esta casa no supe ver tal mal esta- 
do ni con mucho, como iremos obser- 
vando muy luego al tratar de la suerte 
actual del edificio. Para esta venta fué 
tasado el edificio en 22,100 reales, y en 
la subasta celebrada en Lérida a los 15 
de octubre de 1844, vendido por 23,100 
reales, equivalentes a 1,155 duros. La 
Junta de enajenación de bienes nacio- 
nales adjudico la finca a favor del com- 
prador en 8 de noviembre de 1844. Pa- 
góse la primera mitad del precio en 



114 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



Lérida, a los 19 de diciembre de 1844, con 
titules de la Deuda sin interès de la 
sèrie Z) de la emisión de l.° de abril de 
1843. De las personas de la tierra que me 
hablaron de esta venta por el Estado, 
unas me pusieron el precio en 40 duros, 
otras en 100, y mi inquebrantable impar- 
cialidad se resistió siempre a daries en 
este punto crédito, estimando exagera- 
ción popular o de partido el dicho de un 
tan exig^uo precio. Però cuando luego he 
visto la escritura autèntica, cuyo resu- 
men acabo de escribir; cuando en la carta 
de pago de ella leí que la primera mi- 
tad, o plazo, del precio, importante éste 
1,155 duros y su mitad .577 V2. se pago con 
títulos de la Deuda sin interès; cuando he 
encontrado en el Diario de Barcelona del 
25 del mismo diciembre de 1844 que en la 
bolsa de Madrid (por la que se regulaban 
las ventas) del 20 de diciembre «las ins- 
»cripciones de la Deuda sin interès» se 
cotizaban a 6 % por ciento, cuando íinal- 
mente, calculé que los 577 V2 pagados a 
un 6 % por ciento montan solo 36 duros 3 
pesetas y unos cèntimos, acabè por con- 
fesar que aquellos paisanos Uevaban casi 
la razón. La primera mitad del precio 
total se pago, pues, con 36 duros 3 pese- 
tas, y como mediante el pago de esta mi- 
tad el comprador ya entraba en posesión 
de la finca, de aquí el dicho popular. 

Los piadosos vecinos de Sanahuja alar- 
màronse al ver su querido santuario y 
convento de la Virgen del Pla en manos 
de un comprador secular, y sea por esta 
sola idea, sea que èste empezara a derri- 
bar, armàronse, y con el pàrroco al frente 
trataron de arrancarlo de sus manos. 
Efectivamente, por escritura pasada ante 
el notario don José Quer, en Torà, en 31 
de enero de 1845, don Càndido Jordana 
vendió a don Jaime Barber, don Fran- 
cisco Rovira, don Vicente Abad, don 
Maríano Castellà, don Jaime Pedullès y 
don Juan Farga el edificio por el precio 
de 500 duros. iQuè diferencia de precio 
con ser èste ahora corto! 

Por otra escritura de 16 de mayo del 
mismo 1845 se reconoce que los 500 



duros proceden de una multitud de veci- 
nos de Sanahuja y de algunas de sus 
asociaciones. Pertenece, pues, hoy el tem- 
plo y convento a numerosos habitantes 
de la tierra. 

El reverendo Obispo Don José Caixal, 
una vez terminada la guerra, cuando 
comenzó a edificar el gran seminario de 
la Seo, deseó establecer en este convento 
un seminario menor; però no pudo reali- 
zarlo. Màs tarde se trató de colocar en èl 
una Comunidad de cistercienses de Fran- 
cia, cuando los Uamados anticlericales 
han expulsado de aquella nación a los 
regulares; però tampoco tal proyecto 
llego a cumplimiento (1). Hoy el templo 
està bien conservado y abierto al cuito 
con la muy venerada Virgen del Pla; y 
en el convento, tambièn conservado, ha- 
bita la Guardia civil y varias familias 
pobres, a las que se les concede por li- 
mosna habitación (2). 

Ya arriba escribí respecto de los uten- 
siüos y objetos del convento, que, gra- 
cias a la paz de su exclaustración, los 
religiosos los depositaron en una quinta. 
Por manos de uno de los religiosos las 
alhajas, como ostensorio, copón, incen- 
sario, y demàs, pasaron a la Seo de Urgel 
capital de la diòcesis, quedando induda- 
blemente en poder del Obispo. Cuando la 
guerra civil de 1870, el noble senor de 
Sanahuja don Carlos López de Pastor 
los pidió al senor Caixal, el cual, mediante 
recibo, se las entregó, y èste las depo- 
sitó en la parroquial del mismo Sanahu- 
ja (3). 

Los muebles y ropas profanos en parte 
los utilizarían los mismos frailes, y en 
parte es justo pensar que se perderían 
merced a los anos y peripecias. 

La Junta de enajenación de edificios y 
efectos de conventos de la provincià en 



(i) Relación citada de D. Carlos López de 
Pastor. 

(2) Así lo vi en mi citada visita de 6 de julio 
de 1899. 

(3) Relación citada del mismo D. Carlos Ló- 
pez de Pastor. . 



AGUSTINOS 



115 



1837 saco a pública subasta dos campa- 
nas de este cenobio (1). 

La huerta compróla al Estado el no- 
tario del mismo Sanahuja, don José 
Font, muy conocido por el hecho de 
haber sido encausado con motivo del ase- 
sinato del alcalde del mismo pueblo; y la 
compro por tan bajo precio, que no falta 
quien por donaire llama a esta compra 
regalo del Estació. El alcalde fué asesi- 
nado una noche al salir de la casa de su 
muy amigo Font, y como he dicho, éste 
encausado; mas elocuentemente defendi- 
do por mi amigo el piadosísimo abogado 
don Magín Porta, salió libre. 

Las tierras del convento compro, tam- 
bién por bajo precio, el hijo del mismo 
pueblo don Juan Agell, catedràtico de 
Farmàcia y rector que fué después de 
nuestra universidad literària. 

A estos anteriores datos orales referen- 
tes a la venta del huerto y bienes, uno 
ahora los procedentes de los anuncios de 
las subastas por el Estado. 

En el Bolet in oficial del 6 de octubre de 

1842 se llama a don Juan Agel {serd 
Agell) para que se presenta a pagar «por 
»tres heredades sitas en los» (términos) 
«de Sanahuja y Palou de Agustinos de 
»dicho Sanahuja» (Pàg. 2). 

Y en el Boletín del 19 de octubre de 

1843 se cita a «don Juan Agel por dos 
»heredades llamadas Palou y las Planas, 
»sitas en Palou de Sanahuja de Agustinos 
»de la misma», y también «por una pieza 
»de tierra llamada candemola sita en Sa- 
»nahuja de Agustinos de la pròpia» para 
que acuda a pagar. 

Empecemos por las fincas situadas en 
el mismo pueblo del cenobio y entre es- 
tàs por la mas pròxima a él. 

m «Una pieza de tierra junto al con- 
»vento de 2 porcas ylOO canas cuadradas, 
»sita en el expresàdo termino» (de Sana- 
huja): «linda à oriente y medio dia con 
»Julian Maselies; A poniente con la misma 
»heredad, y à norte con la via pública...» 



(i) Boletin oficial de ta -provincià del 24 de 
enero de 1837. P^*?- '9- 



Tasada en 566 reales 22 mrs. (2). El anun- 
cio del remate pone la tasación en 526 
reales. Fué rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 2,000 reales (3). 

% «Una casa llamada Masia dels fra- 
»res, sita en el termino de dicha villa» (de 
Sanahuja): «linda por sus cuatro lados 
»con piezas de la pròpia pertenencia...» 
Tasada en 4,913 reales (4). Rematada en 
Lérida, a 8 de febrero de 1843, por 5,113 
reales, y afiade el anuncio del remate 
que la superfície de esta casa es de 70 
palmos cuadrados (5). ' 

La muy corta extensión de las màs de 
las fincas que siguen en esta resena, y la 
circunstancia de estar contiguas, o como 
englobadas, prueban claramentequefor- 
maban una sola heredad. La Amortiza- 
ción, sin duda para facilitar la venta, 
las dividió o presento divididas como 
sigue. 

% «Otra pieza llamada cerca la casa 
»de 3 jornales, 7 porcas y 50 canas super- 
»ficiales, con 2,058 cepas, 80 olivos y 14 
»àrboles frutales, sita en el precitado tér- 
»mino» (de Sanahuja): «linda à oriente 
»con Antonio Serra y con Manuel Es- 
»tany, y por las demàs partes con fincas 
»de la misma propiedad». Tasada en 4,260 
reales (6). Rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 7,700 reales (7). 

% «Otra pieza de tierra llamada Ra- 
»monedalls de 5 jornales, 4 porcas y 50 
»canas, con 820 cepas: y 2 jornales yermo 
»ó inculto, con 9 encinas, sita en el indica- 
»do termino» (de Sanahuja): linda à... y à 
»norte con las piezas de la misma propie- 



(2) Suplentento al Bolelin oficial del ç de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(3) Boletín ojicial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 184^, pàg. 2. 

(4) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1 84 1, pàg. I. 

(5) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843. pàg. I. 

(ó) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 



116 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



»dad...» Tasada en 4,500 realesCl). Rema- 
tada en Lérida, a 8 de febrero de 1843, 
por 9,400 reales (2). 

Hi «Otra pieza de tierra llamada calsi- 
»nera de 4 jornales, 10 porcas y 90 canas 
»cuadradas, con 5,370 cepas, y 46 àrboles 
»frutales, sita en el relatado termino» (de 
SanaJíHJa): «linda à... à medio dia con el 
»bosque de la misma heredad...» Tasada 
en 9,400 reales (3). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 9,600 rea- 
les (4). 

Ü- «Un pedazo de terreno yermo y bos- 
»que contiguo à la pieza anterior» (la cal- 
sinera) «de 3 jornales, 8 porcas y 135 
»canas superficiales, con 270 robles, sita 
»en el propio termino» {de Sanahuja): 
«linda à oriente y norte con fincas de la 
»misma propiedad, à medio dia...» Tasa- 
do en 1,900 reales (5). Rematado en Léri- 
da, a 8 de febrero de 1843, por 2,600 rea 
les (6), 

% «Otra pieza de tierra llamada re- 
»gueret de 4 jornales, 7 porcas, sita en el 
»mencionado termino» (de Sanahuja): 
«linda à oriente y medio dia con fincas de 
»la espresada propiedad... » Tasada en 
9,433 reales (7). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 9,633 rea- 
les (8). 

% «Un pedazo de tierra yermo conti- 
»guo à la pieza de tierra anterior» {el re- 
gueret), «de 3 jornales 2 porcas con 17 
»encinas, sito en el mencionado termino» 



(i) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841. pàg. 2. 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(3) Supleinento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. I. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(5) Suplementj al Boletin oficial del ■; de oc- 
tubre de 184(5 pàg. I. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(7) Suplemento al Boletin oficial del r de oc- 
tubre de 1841. pàg. I. 

(8) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. I. 



(de Sanahuja): «linda à oriente y medio 
»dia con fincas de la referida propie- 
»dad...» Tasado en 2,100 reales (9). Rema- 
tada en Lérida, a 8 de febrero de 1843, por 
2,200 reales (10). 

^ «Una pieza de tierra vina llamada 
»Fray Narciso de 3 jornales 11 porcas y 
»60 pasos cuadrados, con 1,970 cepas y 8 
»àrboles frutales, sita en el repetido tér- 
»mino» (de Sanahuja): «linda por ambas 
»partes con bosque de la citada propie- 
»dad...» Tasada en 8.030 reales (11). Re- 
matada en Lérida, a8 de febrero de 1843, 
por 12,830 reales (12). 

#^ «Un bosque contiguo à la pieza de 
»tierra anterior» [Fray Narciso) «de 6 
»jornales, 5 porcas y 12 canas cuadradas, 
»con 350 robles, sito en el mísmo termino» 
{de Sanahuja): «linda... y à norte con 
»piezas de la mencionada propiedad...» 
Tasado en 4,366 reales (13). Rematado 
en Lérida, a 8 de febrero de 1843, por 
8,000 reales (14). 

Ü- «Otra pieza de tierra llamada la 
»basa bona de 3 jornales, 10 porcas y 280 
»pasos superficiales, con 12 olivos, 4 al- 
»mendros y 9 encinas, sita en el citado 
»término» (de Sanahuja): «linda à orien- 
»te, medio dia y norte con fincas de la 
»misma propiedad, y à poniente con el 
»camino de Biosca...» Tasada en 8,500 
reales (15). Rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 8,700 reales (16). 

^ «Un bosque llamado Noguerot de 3 



(9) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841. pàg. I. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de fe- 
brero de 1843, pàg. I. 

(ji) Suplemento al Boletin oficial del 5 de 
octubre de 1841, pàg. i. 

(12) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de fe- 
brero de 1843, pàg. 2. 

(13) Suplemento al Boletin oficial del 5 de 
octubre de 1841, pàg. i. 

(14) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de fe- 
brero de 1843, P^g- 2. 

(i 5) Suplemento al Boletin oficial del 5 de 
octubre de 1841. pàg. r. 

(ió) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de fe- 
brero de 1843, P^g- 2. 



AGUSTINOS 



117 



»jornales, 6 porcas y 174 pasos superficia- 
»Ies, con 214 robles y 36 encinas, sito en 
»el resenado termino» (de Sanahuja): 
»linda à oriente con Teresa Montona; à 
»medio dia con fincas de la misma perte- 
»nencia y con José Jepils.., y à norte con 
»piezas de dicha propiedad...» Tasado 
en 3,233 reales (1). Rematado en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 5,000 rea- 
les (2). 

^ «Una pieza de tierra llamada los 
»olivares del Cané de 3 jornales, 6 por- 
»cas y 100 canas cuadradas, con 50 oli- 
»vos, 80 robles y 8 encinas, sita en el 
»enunciado termino» [de Sanahuja): «lin- 
»daà oriente...» Tasada en 2,300 reales (3). 
Rematada en Lérida, a 8 de febrero de 
1843, por 4,200 reales (4). 

m «Una pieza de tierra campa llama- 
»da bajo el huerto de 2 jornales, Upor- 
»cas, sita en el susodicho termino» (de 
Sanahuja): «linda à oriente, medio dia y 
»poniente con piezas de la misma pro- 
»piedad; y à norte con el edificio llamado 
»Cabanas...» Tasada en 6,666 reales (5). 
Rematada en Lérida, a 8 de febrero de 
1843, por 6,866 reales (6). 

% «Otra pieza de tierra vifía llamada 
»mallols de 2 jornales, 10 porcas y 212 
»pasos cuadrados, con 2,850 cepas, sita 
»en el narrado termino» (de Sanahu- 
ja): «linda à oriente y medio dia con ei 
»bosque contiguo à dicha finca; à ponien- 
»te con el camino de Biosca; y à norte 
»con la pieza llamada basa bona...» 
Tasada en 4,080 reales (7). Rematada en 



(i) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. I. 

(2) Boletin oficial.... cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(3) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pag. 2. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(5) Suplemento al Boletin oficial del s de oc- 
tubre de 1841, pag. 1. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(7) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 1. 



Lérida, a 8 de febrero de 1843, por 4,180 
reales (8). 

^ «Una pieza de tierra vina llamada 
»lo Bosquet del Faril, de 2 jornales, 10 
»porcas, 11 canas y 180 pasos cuadrados 
»con 714 cepas, 4 nogales y 1 almendro; y 
»1 jornal, 2 porcas y 11 canas con 74 en- 
»cinas, sita en el precalendado termino» 
[de Sanahuja): «linda...» Tasada en 1,350 
reales (9). Rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 14,000. El anuncio 
del remate la pone tasada en 8,350, y no 
en 1,350, y así creo que el anuncio de 
arriba de 1841 estaba equivocado (10). 

il «Una pieza de tierra llamada de los 
»olivares del Roget de 2 jornales, 4 por- 
»cas y 93 pasos cuadrados, con 156 oli- 
»vos, sita en el espresado termino» (de 
Sanahuja): «linda à...» Tasada en 2,866 
reales 22 mr. (11). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 2,966 reales 
22 mr. (12). 

Ijl «Otra pieza de tierra vina llamada 
»del Met de 2 jornales, 8 porcas y 80 
»pasos superficiales, con 2,165 cepas y 
»23 encinas, sita en el referido termino» 
(de SanaJíiija): «linda à oriente con José 
»Serradell; à medio dia con fincas de la 
»predicha propiedad...» Tasada en 4,650 
reales (13). Rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 8,100 reales (14). 

% «Un bosque contiguo à la pieza de 
»tierra anterior» (la vina del Met) «de 3 
»jornales con 98 robles y 36 encinas, sita 
en el mencionado termino» {de Sana- 
huja) «con iguales confrontaciones de 



(8) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(q) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.^del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(11) Suplemento al Boletin 'oficial del 5 de 
octubre de 1841, pàg. i. 

(12) Boletíti oficial..., cit. N.° del 8 de febrero 
de 1843, pàg- I- 

(13) Suplemento al Boletin oficial del s de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(14) Boletin oficial..., cit.N.°deI 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 



118 



I-IBRO TERCKRO. — CAPITULO VIGKSIMOCUARTO 



»dicha pieza» (anterior)... Tasado en 
1,250 reales (1). Rematado en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 4,200 rea- 
les (2). 

I8l «Otra pieza de tierra vina llamada 
»coll margat de 2 jornales, 6 porcas y 73 
»canas cuadradas, con 1,720 cepas.sita 
»en el nombrado termino» (de Sanahuja): 
«linda... y A norte con íincas de la predi- 
»cha propiedad...» Tasada en 6,000 rea- 
les (3). El anuncio del remate (celebrado 
en Lérida, a8 de febrero de 1843) escribe: 
«Tasada en 6,000 reales y rematada en 
14,800(4). 

^ «Otra pieza de tierra llamada troso 
»dels nogués de 2 jornales, 2 porcas y 
»198 pasos superficiales, sita en el refe- 
»rido termino» (de Sanahuja): «linda à 
»oriente, medio dia y poniente con fin- 
»cas de la misma propiedad ..» Tasada 
en 4,150 reales (5). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 4,250 rea- 
les (6). 

^ «Otra pieza de tierra llamada las 
»Costas de 2 jornales con 25 olivos, sita 
»en el repetido termino» (de Sanahuja): 
«linda...» Tasada en 1,400 reales (7). Re- 
matada en Lérida, a8 de febrero de 1843, 
por 3,300 reales (8). 

tgl «Una pieza de tierra llamada Pu- 
»xarné de 1 jornal, 9 porcas y 100 pasos 
»cuadrados... sita en el nombrado térmi- 
»no» (de Sanahuja): «linda... à norte con 
»bosque de la indicada propiedad...» Ta- 



(i) Suple7nento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841. pàg. 2. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(3) Síiplemento al Boletin ojicial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(4) Boletin ojicial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(5) Siipleinento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. I. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. I. 

(7) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(8) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 



sada en 2,980 reales (9). Rematada en 
Lérida, a 8 de febrero de 1843, por 4,100 
reales (10). 

Igl «Otra pieza de tierra campa llama- 
»da Tros del era de 1 jornal, 3 porcas y 
»54 canas superficiales, sita en dicho tér- 
»mino» {de Sanahuja): linda à oriente 
»con Magín Serradell: por las demàs par- 
»tes con íincas de la referida propiedad. . .» 
Tasada en 2,000 reales (11). Rematada en 
8 de febrero de 1843 por 3,300 reales (12). 
#^ «Una pieza de tierra llamada del 
»Trull de 1 jornal, 1 porca y 50 canas su- 
»perficiales, sita en el espresado termino» 
(de Sanahuja): «linda por ambas partes 
»con íincas de la indicada propiedad...» 
Tasada en 2,233 reales 11 mrs. (13). Rema- 
tada en Lérida, a 8 de febrero de 1843, 
por 3,200 reales (14). 

Repito aquí lo dicho arriba, esto es, que 
la circunstancia de que las mas de estàs 
pequefias íincas lindan con otras de la 
misma propiedad, indica que juntasfor- 
maban una sola hacienda, la que, para 
facilitar la venta, la Amortización divide 
en diminutos Iotes. 

#Í> «Una pieza de tierra campa llamada 
»el Sot de 7 porcas y 30 canas cuadradas, 
»sita en el susodicho termino» {de Sana- 
huja): «linda... à medio dia con íincas de 
»la indicada propiedad... y à norte con la 
»riera...» Tasada en 1,400 reales (15). Re- 
matada en Lérida, a 8 de febrero de 1843, 
por 5,100 reales (16). 



(9) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. I. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.°del 14 de febrero 
de 1843, Pag- 2. 

(ii) Suplemento al Boletin ojicial del 5 de 
octubre de ]84i, pàg. 2. 

(12) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(13) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(14) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(1=;) Suplemento al Boletin oficial del 5 de 
octubre de 1841, pàg. 2. 

(16) Boletin oficial..., cit. N."del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 



AGUSTINOS 



119 



Ü «Una pieza de tierra llamada hondo 
»dels nogf ués de 3 jornales, 7 porcas y 122 
»pasos superficiales, sita en el indicado 
»término» [de Sanahuja): «linda à oriente 
»con el camino que va Biosca...» Tasada 
en 7,680 reales (1). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 7,880 rea- 
les (2). 

% «Otra pieza de tierra llamada del 
»Auqué de 2 jornales, 2 porcas y 59 canas 
»cuadradas, sita en el citado termino» 
(de Sanahuja): «linda à oriente... à norte 
»con el camino de la Masia...» Tasada en 
4,500 reales (3). Rematada en Lérida, a 8 
de febrero de 1843, por 6,000 reales. El 
anuncio del remate la llama Aubé (4). 

Igl «Un huerto de 5 porcas y 100 canas 
cuadradas, sito en el mismo termino» 
(de Sanahuja): «linda à oriente. .. à medio 
»dia con la via pública y à norte con la 
»riera que pasa junto à dicha villa de 
»Sanahuja...» Tasado en 2,333 reales (5). 
Rematado en Lérida, a 8 de febrero de 
1843, por 5,200 reales (6). 

Igl «Otra pieza de tierra llamada los 
»Bancals de Rovira de 1 jornal, 11 por- 
»cas y 98 canas cuadradas con 234 cepas, 
»sita en el narrado termino» (de Sanahu- 
ja): «linda à oriente con la comunidad de 
»Sanahuja.,.» Tasada en 4,100 reales (7). 
Rematada en Lérida, a 8 de febrero de 
1843, por 12,000 reales (8). 

^ «Una pieza de tierra en la partida 
»de les condemolas de 5 y V2 jornales; los 



(i) Su-plemento al Bolelin oficial del 5 de oc- 
tubre de 184 1, pàg. I. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. I. 

(3) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(5) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(6) Boletin oficial..., cit. N.' del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(7) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(8) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 



»5 y 5 porcas de labor con 4,000 cepas, 
»un nogal y 8 almendros; y una porca 
»yermo con algunos àrboles chicos, sita 
»en el termino de la espresada villa de 
»Sanahuja. Tasada en 4,945 rs. 30 mrs. y 
«rematada en 28,000 reales,» en Lérida, a 
10 de junio de 1841 (9). 

% «Otra pieza de tierra llamada Can- 
»demola mas arriba, de 6 jornales, 8 por- 
»cas y 127 canas superficiales, con 2,576 
»cepas, 8 nogales y 7 almendros, sita en 
»el indicado termino» (í?^ Sanahuja): «Wn- 
»da à oriente... à medio dia con los co- 
»munitarios de Sanahuja: à poniente con 
»el camino de Biosca...» Tasada en 18,460 
reales (10). Rematada en Lérida, a 8 de 
febrero de 1843, por 22,000 reales (11). El 
adquisidor de una de las Candemola fué 
don Juan Agel (12). 

% «Otra pieza de tierra llamada Can- 
demola mas abajo, de 4 jornales 8 porcas 
»y 18 canas cuadradas, con 144 cepas, 
»sita en el relatado termino» (de Sanahu- 
ja): «linda à. oriente con José Ricart y 
»con la misnia heredad...» Tasada en 
10,100 reales (13). Rematada en Lérida, 
a 8 de febrero de 1843, por 22,000 rea- 
les (14). 

Ü «Otra pieza de tierra llamada Can- 
»demola del Mau de 1 jornal, 4 porcas y 
»73 canas cuadradas con 350 cepas, sita 
»en el propio termino» {de Sanahuja): 
«linda à oriente con otra vina de la co- 
»munidad de Sanahuja;... à poniente con 
»fincas de la misma propiedad...» Tasada 
en 2,500 reales (15). Rematada en Lé- 



(9) Boletin oficial..., cit. N." del 20 de julio de 
1841, pàg. 3. 

(10) Suplemento al Boletin oficial del = de oc- 
tubre de i•?4i, pàg. 2. 

(11) Boletin oficial..., cit. N. "del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(12) Boletin oficial...., cit. N.° del 24 de oc- 
tubre de 1844, pàg. 3. 

(13) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 

(14) Boletin oficial..., cit. N. "del 14 de febrero 
de 1847, pàg. 2. 

(15) Suplemento al Boletin oficial del 5 de oc- 
tubre de 1841, pàg. 2. 



120 



LIBRO TERCKRO. CAPITULO VIGliSIMOCU ARTO 



rida, a 8 de febrero de 1843, por 4,700 
reales (1). 

Hasta aquí las fincas sitas en el termino 
del pueblo del convento. 

Igl «Heredad de Palou.— Una casa co 
»rrespondiente à la referida heredad sita 
»en el termino del pueblo de Palou de 
«Sanahuja...» Tasada en 7,249 reales 10 
mrs. (2). Rematóse toda la heredad, com- 
puesta de esta casa, cuatro piezas de tie- 
rra y un yermo, cuya tasación en junto 
subía a 42,609 reales, rematóse, digo, en 
Lérida, a los 30 de junio de 1841, por 
61,000 reales (3) a favor de don Juan 
Agel (4). 

il «Heredad de Palou.— Una pieza de 
»tierra campa id. llamada lo tros de la 
»era de 20 jornales, con 153 olivos, 2 no- 
»gales y 4,200 cepas, sita en el menciona- 
»do termino: linda à oriente y medio dia 
»con tierras de la viuda Cases; à poniente 
»con las de Francisco Castellà, y à. norte 
»con el camino de Salvanera...» Tasada 
en 16,000 reales (5). Rematóse englobada 
con las demàs partes de la heredad, según 
apunto en la venta de la casa de la misma 
heredad. 

1^ «Heredad de Palou.— Otra pieza de 
»tierra llamada la junca de 18 jornales, 
»con 1,431 cepas, sita en el enunciado tér- 
»mino: linda A oriente...» Tasada en 14,000 
reales (6). Rematóse englobada con las 
demàs partes de la heredad según explico 
en la venta de la casa de dicha heredad. 

^ «Heredad de Palou.— Otra pieza de 
»tierra campa comanoguera de 2 jorna- 
»les 8 porcas, sita en el referido termino; 



(i) Boletin ojicial..., cit. N.° del 14 de febrero 
de 1843, pàg. 2. 

(2) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 

(9) Boletiti oficial..., cit. N.° del 6 de julio de 
1841, pàg. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.° del 24 de octu- 
bre de 1844, pàg. 3. 

(5) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
rnayo de 1841, pàg. 4. 

(6) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 



»linda...» Tasada en 2,130 reales (7). Re- 
matóse englobado con las demàs partes de 
la heredad según explico en la venta de 
la casa de la misma heredad. 

m «Heredad de Palou.— Otra pieza de 
»tierra campa llamada la herdines de 8 
»porcas, sita en el repetido termino: lin- 
»da... à poniente con el camino de la casa 
»nova; y à norte con tierras de la infiden- 
»te comunidad de Sanahuja...» Tasada en 
530 reales (8). Rematóse englobada con 
las demàs partes de la heredad según ex- 
plico en la venta de la casa de la misma 
heredad. 

^ «Heredad de Palou.— Un yermo po- 
»blado de robles chicos y matorrales id. 
»de 47 jornales, sito en el espresado tér- 
»mino, linda por los cuatro lados con las 
»piezas de tierra antedichas...» Tasado 
en 2,700 reales (9). Rematóse englobado 
con las demàs partes de la heredad, según 
escribo al tratar de la casa de esta he- 
redad. 

% «Heredad de Plans.— Una casa co- 
»rrespondiente à la citada heredad, sita 
»en el referido termino de Palou de Sa- 
»nahuja...» Tasada en 6,616 reales (10). 
Rematóse toda la heredad por junto, o 
sea la casa, una pieza de tierra de 13 jor- 
nales, 4 porcas y un yermo de 26 jorna- 
les, rematóse, digo, en Lérida, a los 30 de 
junio de 1841, por 26,000 reales. La tasa- 
ción de toda la heredad subía a 21,352 
reales (11). El remate quedo a favor de 
don Juan Agel (12). 

^ «Heredad de los Plans.— Una pieza 
»de tierra campa id. de 13 jornales 4 por- 



(7) Suplemento al Boletin oficial de la pro- 
vincià de Lérida del 4 de mayo de 1841, pàg. 4. 

(8) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1^41, pàg. 4. 

(g) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 

(10) Suplemento al Boletin oficial àd 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 

(11) fío/eíÍM o/ïCía/..., cit.N." del 6 de julio de 
1841, pàg. 3. 

(12) Boletin oficial..., cit. N." del 24 de octu- 
bre de 1844, pàg. 3. 



AGUSTINOS 



121 



»cas, con 3,924 cepas 72 olivos, sita en 
»dicho termino» (de Palou): «linda por 
»los cuatro lados con el yermo que rodea 
»la hacienda...» Tasada en 7,136 rea- 
les (1). Esta pieza rematóse en Lérida, a 
30 de junio de 1841, englobada con las 
otras partes de esta heredad, como lo 
explico al relatar la venta de la casa. 

^ «Heredad de los Plans.— Un yermo 
»id. de 26 jornales, con 83 encinas y ma- 
»torrales, sita en el propio termino; linda 
»à oriente con el camino de Guisona; à 
»medio dia con tierras de la rectoria; k 
»poniente con el termino de Florejachs...» 
Tasada en 7,600 reales (2). Este yermo 
rematóse englobado con las demàs par- 
tes de la heredad, en Lérida, a 30 de junio 
de 1841, como explico al dar cuenta de la 
venta de la casa de la misma heredad. 

^ «Una pieza de tierra sita en el tér- 
»mino de Villanueva de la Aguda, proce- 
»dente de los Agustinos de Sanahuja. De 
»74 jornales y 2 porcas, 14 y 2 porcas de 
»cultivos... y los restantes 60 jornales de 
»monte rocal bueno para pastos con algu- 
»nos robles pequenos y muchos matorra- 
»les, existe dentro de ella una casita de 
»148 varas superficiales bastante deterio- 
»rada con un corral... Linda... capitali- 
»zada en 10,433 rs. 11 mrs., tasada en 
»19,500rs., por cuya cantidad se saca à 
»subasta» (3). 

tgl «Una pieza de tierra llamada lo 
»Tros del Juanet campa, sita en id.» {ter- 
mino foràtieo de Pons), «procedente de 
»id.» {Agustinos de Sanahuja), «de 2 
»jornales y ocho porcas de mediana cali- 
»dad. Linda à oriente con tierras del 
»manso Clariana. . . Capitalizada en 733 rs. 
»11 mrs. y tasado en 800, por cuya...» (4). 

I8l «El derecho de pastar las yerbas 



(i) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 

(2) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
mayo de 1841, pàg. 4. 



(3) Boletin oficial..., 
de 1844, pàg. 2. 

(4) Boletin oficial... 
ciembre de 1845, pàg. -?. 



cit. N.° del 15 de junio 
cit. N." del II de di- 



»del manso Uamado Clariana, sito en el 
»término Foràneo de Pons, procedente 
»de los Agustinos de Sanahuja de 160 jor- 
»nales de estension total, 75 cultivados y 
»85 de bosque. Capitalizado en 7,656 rs.y 
»22mrs. y tasado en 8,500, por cuya...» (5). 



ARTICULO DÉCIMOTERCERO 

SANTA MAGDALENA, DE LA SEO 
DE URGEL 

El Prior de este convento en 1835 11a- 
màbase Padre Maestro José Carreras y 
Casas, el cual murió después en Francia, 
durante la exclaustración (6). Había pro- 
fesado en Barcelona, a 4 de enero de 1804. 

El Subprior Padre Jacinto Coll, y el 
Vicario de San Pedró de Cercada, Padre 
Salvador Monclús (7). No conozco los 
nombres de los demàs comunitarios. 

La exclaustración de esta casa viene 
ya explicada en este libro articulo 15.° 
del capitulo XXI al tratar de los domini- 
cos de la misma ciudad de Seo de Urgel. 
Escribí que, al llegar allà la noticia de las 
persecuciones de otros lugares, los frailes 
de ambos conventos, dominico uno y 
agustino el otro, huyeron a Francia, a la 
Seo muy pròxima. Parece, anadí, que la 
fuga de los dominicos se efectuo por An- 
dorra y la de los agustinos por Puigcer- 
dà. Una de las dos comunidades huyó abri- 
gada de las tinieblas de las altas horas de 
la noche; y al dia siguiente, aterrada por 
el hecho, huyó la otra. Opino, como dije 
en el lugar citado, que en la fuga la agus- 
tiniana seria la que llevo la delantera. 

Antes de partir, los religiosos deposita- 
ron en manos amigas sus màs carosobje- 
tos. Hoy en el hospital, que no es otro que 
el convento agustino, se guarda, y en los 



Cl 



t. N.° del II de di- 



(5) Boletin oficial. 
ciembre de 1845, pàg. 3. 

(ó) Relación del litre. Sr. D. José Tintorer en 
Barcelona a 22 de noviem.bre de 1890. 

(7) Actas del capitulo provincial de 1832. 



122 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIMOCU ARTO 



días màs solemnes se usa, una casulla ri- 
quísima, que mejor que de tela debe cali- 
ficarse de tabla de oro, la cual va acom- 
panada de una alba también muy buena, 
todo procedente del convento ag^usti- 
no(l). 

Huídos los frailes, quedo abandonado el 
convento, y sin duda la autoridad cuida- 
ría de su custodia. Durante la guerra 
civil de los siete anos entraban y salían 
de la Seo las columnas que cruzaban la 
tierra. Un dia, estando una de éstas en la 
Ciudad se pretendió incendiar el conven- 
to; mas acudió presuroso uno de los va- 
rones màs visibles de la población, el 
abogado Carreus, y pidió el edificio para 
hospital militar, y concedido, fué salva- 
do del fuego. 

Hoy es hospital civil y militar, y así se 
conserva el edificio; y su templo conti- 
nua, como capilla del hospital, abierto al 
cuito. Guarda por regla general sus an- 
tiguos retablos, bien que el primero del 
lado del Evangelio, dedicado a Santa 
Rita de Casia, después de la exclaustra- 
ción ha sido destruído, y su capilla dedi- 
cada a zaquizamí (2). 

La biblioteca de esta casa paro en bue- 
na parte, y allí se conserva, en la pre- 
ciosa del palacio episcopal; y escribo que 
solo en parte, porque, hallàndose en la 
mentada episcopal obras truncadas, fluye 
la consecuencia de que se han sustraído 
tomos de alguna o algunas de las varias 
bibliotecas, con las cuales se formó la 
mentada episcopal: tomos sustraídos que 
pudieran en todo o en parte proceder de 
la agustiniana. 

Según un documento escrito en 1818, 
guardado hoy en el archivo del convento 
agustino de Calella, las rentas que el 
Convento percibía en el termino de su 
Ciudad eran las siguientes: 

«Casa de S.^^ Magdalena con su huerto 
»y pradito contiguo.— Campo grande y 
»vin.a que antes era del iMonasterio ahora 



(i) Relación del anciano de Seo llamado don 
Ramon Sansa. Barcelona 7 de abril de i8g6. 
(2) Citada relación de D. Ramon Sansa. 



»prado, y el prado grande que està al 
»lado de dicho Campo grande.— Campo 
»llamado &\ fondo de 5.'* Magdalena: Re- 
»ditúa todo junto por arriendo 515 libras 
{274 duros 3' 33 pesetas). 

»Campo de Segalés, 45 libras (24 du- 
ros). 

»Vina de Sardina hoy campo den 
»Nicola 20 libras (10 duros 3' 33 pesetas). 

»Campo en la partida de Colomes 200 
libras (106 duros 3'33 pesetas). 

»Campo en la partida de Boxadera 90 
»libras (48 duros). 

»Campo dicho del Prior en la huerta de 
«Valira 90 libras (48 duros). 

»Vina de S. Juan de la Palanca que 
»cultiva el convento de la que deducido 
»por quinquenio se recogen 25 cargas de 
»vino que à 10 libras por carga importa 
»250 libras (133 duros l'67 pesetas). 

»Una pieza de tierra llamada la Vineta ó 
»Vinets màs arriba de la casa de S."^ Mag- 
»dalena, siguiendo el camino que va à 
»Ampols. En la venida del Segre del ano 
»1808 quedo arruinada dicha pieza y se 
»cobra de arriendo por ano 1 libra {2' 67 
pesetas). 

»Producto total 1,211 libras» [645 du- 
ros 4' 34 pesetas). 

Hasta aquí los bienes que el convento 
poseía en el termino de la ciudad, però 
no los de allende los confines del tal ter- 
mino; y es por esto que en la precedente 
relación no se nombra el priorato de Cer- 
cada, propio de esta casa. 

Oigamos ahora los datosque referentes 
a la venta de ellos por el Estado nos dan 
los anuncios de la Desamortización. 

^ «Una pieza de tierra llamada de 
»Santa Magdalena; de 12 jornales; los 9 
»prado, y los otros 3 arenal ymatorrales, 
»sita en el termino de dicha ciudad» (de 
Seo de Urgel) «y partida del espresado 
»nombre de Santa Magdalena: linda à 
»oriente con Pedró Gabriel; à medio dia 
»con el río Segre...» Tasada en 16,000 
reales (3). Rematada en Lérida, a 2 de 



(5) Boletin oficial extraordinario de la pro- 
vincià, de Lérida del 27 de agosto de 1841, pàg. i. 



AGUSTINOS 



123 



diciembre de 1841, por la cantidad de la 
tasación(l). 

^ «Una pieza de tierra regadío llama- 
»da las Feixas del huerto, con la de 
»debajo de un jornal y medio sita en el 
«termino de la misma ciudad» (de Urgel) 
«y partida de Santa Magdalena: linda à 
»oriente con campo y prado del propio 
»con vento... y à norte con casa demolida 
»llamada de Santa Magdalena». Tasada 
en 6,733 reales 11 mrs. (2). Rematada 
en 7 de septiembre de 1840, en Lérida, 
por el precio de 33,600 reales (3). 

^ «Otra pieza de tierra llamada :cam- 
»po del fondo, en la partida citada» {de 
Santa Magdalena) «de 4 jornales y me- 
»dio, linda à oriente con pedregal inme- 
»diato al campo de casa Casany, y con el 
»de casa Peretó; à medio dia con camino 
»que dirige à la partida de Ampols...» 
Tasada en 15,594 rs. 22 mrs. (4). Rema- 
tada, en 13 de agosto de 1839, por 48,500 
reales (5). 

% «Otra pieza de tierra llamada el 
»prado de la cuesta de 2 jornales y un 
»octavo sita en los espresados termino y 
»partida» [termino de Seo de Urgel y 
partida de Santa Magdalena): «linda à 
»oriente con prado de Dona Josefa Dal- 
»mau; à medio dia con campo de la Na- 
»cion, y antes del referido convento; à 
»poniente con la casa demolida llamada 
»Sta. Magdalena; y à cierzo con el cami- 
»no de Ampols». Tasada en 7,782 reales 
11 mrs. (6). Rematada en Lérida, a los 7 
de septiembre de 1840, por 32.100 rs. (7). 



(i) Boletin oficial..., cit. N. ' del lo de di- 
ciembre de 1841, pag. 2. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

, (3) Boletin oficial..., cit. N.' del i8 de sep- 
tiembre de 1840, pag. 2. 

(4) Suplemento al Boletin oficial del 28 de 
junio de 1839, pag. 4. 

(5) Boletin oficial..., cit. N." del 20 de agosto 
de 1839, pag. 3. 

(6) Boletin oficial..., cit. N,° del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 3. 



il «Otra pieza de tierra llamada el 
»campo del Tornall l.*^ de la parte de 
»ponientede 3 jornales, lOporcasy media 
»sita en dicho termino» {de Urgel) «y 
»partida» (de Sta. Magdalena): «linda à 
»oriente con otro campo llamado Tor- 
»nall 2." de la parte de oriente del citado 
»convento: à medio dia con la prada 11a- 
»mada de Sta. Magdalena...» Tasada en 
13,500 reales (8). Esta finca fué rematada 
en Lérida, a los 7 de septiembre de 1840, 
por 57,600 reales (9). 

Ü «Otra pieza de tierra: llamada el 
»campo del Tornall 2.° de la parte de 
»oriente de 2 jornales y medio, sita en 
»el mencionado termino» [de Urgel) «y 
»partida» {de Sta. Magdalena): «linda à 
xoriente con el campo de D.''* Josefa Dal- 
»mau, à medio dia con el prado de Santa 
»Magdalena...» Tasada en 9,766 reales 
22 mrs. (10). Fué rematada en Lérida, a 
los 7 de septiembre de 1840, por el precio 
de 50,200 reales (11). 

^ «Una pieza de tierra llamada las 
»feixas de un cuarto y medio de jornal y 
»un pedazo de arenal contiguo al río Se- 
»gre, sita en el termino de dicha ciudad» 
(de Seo), «y partida» de Santa Magdale- 
na: «linda... à medio dia y poniente con 
»el río Segre...» Tasada en 1.333 reales 
11 mrs. (12). Rematada en Lérida, a 17 
de marzo de 1842, por la cantidad de la 
tasación (13). 

^ «Una pieza de tierra de secano de 
»7 jornales y medio sita en el termino de 
»dicha ciudad» {de Urgel) «y partida de 
íiSegalés: linda à oriente con campo lla- 
»madü del beneficio, campo de José Vila- 



(8) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de julio 
de 1840, pàg.. 3. 

(0) Boletin oficial.. , cit. N." del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 2. 

(10) Boletin oficial..., cit. N." del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(11) Boletin oficial..., cit. N." del 18 de sep- 
tiembre de 1840. pàgs. 273. 

(12) Boletin oficial..., cit.^N." del 8 de enero 
de 1842, pàg. 3. 

(13) Boletin oficial..., cit. N." del 24 de marzo 
de 1842, pàg. 4. 



124 



LIBkO FERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCUARTO 



»saló y vina de Buenaventura Guardiet; à 
»medio dia con el camino nombrado de 
«Seg-alés...» Tasada en 22,200 reales (1). 
Rematada en Lérida, a los 4 de julio de 
1840, por el precio de 90,000 reales (2). 

^ «Otra pieza de tierra llamada de 
»Sardina de 4 jornales y medio sita en el 
»propio termino» {de Seo de Urgel): «lin- 
»da à oriente parte con campo de Anto- 
»nio Sans y parte con el de la Reverenda 
»comunidad de presbíteros beneficiados 
»de dicha ciudad; à medio dia y poniente 
»con camino publico y à cierzo con otro 
»campo de la heredad de S. Juan del 
»espresado suprimido convento...» Tasa- 
da en 8,600 reales (3). Rematada en Léri- 
da, a los 2 de diciembre de 1840, por 
8,800 reales (4). 

#!> El Estado vendió los bienes de esta 
comunidad. Por escritura ante el nota- 
rio don Manuel Clavillar, autorizada en 
Barcelona, a los 24 de julio de 1838, don 
Juan Serradell compro al Estado «una 
»pieza de tierra regadío llamada Campo 
y>y Pradode Colomes, úe extensión poco 
»màs ó menos de unos 6 Va jornales de 
»campo y uno de prado», sita en la Seo, 
por el precio de 20,290 reales, o sea 
1,014 Va duros; del cual pago la primera 
quinta parte en Barcelona, a 14 de marzo 
de 1838, con titulos del 5 por ciento, los 
que, como a la sazón se cotizaban de 
18 3/4 a 19 V4 (5) por ciento, redujeron los 
203 del dicho primer plazo a unos 38 
duros. 

#^ «Otra pieza de tierra llamada el 
»campo.de Boixadera de 4 jornales sita 
»en los mismos términos y partida» (ter- 
mino de Seo de Urgel y partida de San- 



(i) Boletin oficial..., cit. N." del 17 de marzo 
de 1840, pàg. 4. 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 8 de julio de 
1840, pàg. 3. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 3. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de di- 
ciembre de 1840, pàg. 3. 

(5) Diario de Barcelona del 17 de marzo de 
1838, pàg. 605. 



ta Magdalena); «linda à oriente con la 
»acequia del molino de Boixadera...» Ta- 
sada en 14,933 reales 10 mrs. (6). Rema- 
tada en Lérida, a 7 deseptiembrede 1840, 
por el precio de 96,800 reales (7). 

Ü «Otra pieza de tierra campa rega- 
»dío llamada campo del Prior , partida 
»de Santa Magdalena de S jornales 3 
«cuartos y medio, linda à oriente con 
»pedreg•al inmediato al campo de Dona 
»Ignacia Fuster, à medio dia con campo 
»de Pablo Faus, de Castellciudad, à po- 
»niente con campo de las Madres Monjas, 
»yà norte con prado de casa de la Recto- 
»ra de Castellciuódad (sic)». Tasada en 
12,746 rs. 22 mrs. (8). Rematada en Lérida, 
a 13 de agosto de 1839, por 38,000 rea- 
les (9). 

#^ «Una heredad de tierra campa se- 
»cano llamada de S. Juan de la Palanca, 
«partida del mismo nombre en el termino 
»de dicha ciudad» (de Seo de Urgel), di- 
«vidida por los peritos en dos campos ó 
»suertes à saber. 

»Primer campo llamado de Baix, el 
»que comprende desde el río Colo hasta 
»la vina del espresado convento, de 12 
^^y Va jornales; linda à oriente con la 
»misma vina; à medio dia con el otro 
»campo de la pròpia heredad à poniente 
»con el referido río de la Colo, y à cierzo 
»con camino publico...» Tasado en 37,333 
reales 11 mrs. (10). Rematado en Lérida, 
a 2 de diciembre de 1840, por 37,600 rea- 
les (11). 

#!■ De la heredad de S. Juan de la 
Palanca.— «Segundo campo, llamado de 
»dalt, el que comprende desde el mencio- 



(6) Boletin ojicial..., cit. N.° del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 18 de sep- 
liembre de 1840, pàg. 3. 

(8) Suplemento al Boletin del 28 de junio de 
1839, pàg. 4. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 20 de agosto 
de 1839, pàg. 3. 

(10) Boletin oficial..., cit. N.° del 7 de agosto 
de 1840, pàg. 4. 

(11) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de di- 
ciembre de 1840, pàg. 3. 



AGUSTINOS 



125 



»nado río» {de la Colo), «hasta el campo 
»de Francisco Antonio Bergadà, de7 y V2 
»jornales; linda à oriente con el espresa- 
»do campo de Bergadà... à poniente con 
»dicho río y à cierzo con el arriba linda- 
»do campo de baix...» Tasado en 17,994 
reales22 mrs. (1). Rematado en Lérida, a 
2 de diciembre de 1840, por 18,200 rea- 
les (2). 

1^ «Una pieza de tierra secano en la 
»partida llamada S. Juan de la Palanca, 
»de 10 jornales y medio con 14,512 cepas, 
»35 alberges, 5 manzanos y un cerezo, 
»sita en el termino de dicha ciudad» (de 
Seo de Urgel); «linda à oriente con cam- 
»po y viíla de Francisco. Antonio Berga; 
Ȉ medio dia y poniente con campo del 
»referido suprimido convento; y à cierzo 
»con camino publico ..» Tasada en 29,466 
reales 22 mrs. (3). Rematada en Lérida, a 
2 de diciembre de 1840, por 29,667 rea- 
les (4). Però en el Bolet in oficial del 15 
de junio de 1841 hallo nueva tasación y 
nuevo remate de esta pieza, a saber: ta- 
sación en 33,600 reales y remate por 
70,100 reales. 

^ «Un huerto de 9 porcas y 3 pasos; 
»sito en el mencionado termino» (de la 
Ciudad de Urgel): «linda a oriente con el 
»huerto de Odon Moles (a) Gepet; à medio 
»dia con el camino publico; à poniente 
»con el huerto de Pablo Galí, y à cierzo 
»con el convento viejo de los mismos PP. 
»Agustinos». Tasada en 10,200 reales (5). 
Rematada en Lérida, a 7 de septiembre de 
1840, por 55,000 reales (6). 

% «Una casa sita en la Seo de Urgel, 
«procedente de los espresados frailes» 



(1) Bolelin ojicial..., cit. N.' del 7 de agosto 
de 1840, pàg. 4. 

(2) Boletin oficial..., cit. N.° del 15 de di- 
ciembre de 1840, pag. 3. 

(3) Boletin oficial..., cit. N.° del i8 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. -j. 

(4) Boletin oficial..., cit. N." del 15 de di- 
ciembre de 1840, pag. 3. 

(5) Boletin ojicial..., cit. N." del 14 de julio 
de 1840, pàg. 3. 

(6) Bolelin oficial..., cit. N." del 18 de sep- 
tiembre de 1840, pàg. 3. 



(Agustinos de Seo), «contigua à otra de 
»igual procedència, cuya estension en 
»junto es de 41 varas, y 7 de anchura, 
»tiene de alto por la calle de San Agus- 
»tín 10 varas, y por la del huerto de los 
»ex PP. Agustinos, y por poniente y 
»cierzo con dicha calle de S. Agustín» 
(sic). «Capitalizada en 9,450 rs. y tasada 
»en 14,880, por cuya cantidad se saca à 
»subasta. Esta casa da à la calle mayor 
»y plazuela de San Agustín» (7). 

#^ «Otra casa sita en id.» (Seo de Ur- 
gel), «de la misma procedència, contigua 
Ȉ la anterior, tambien de los frailes 
»Agustinos de Seo de Urgel, cuya esten- 
»sion en junto es de 41 varas y 7 de an- 
»chura. Tiene de alto 12 varas por la 
»calle de S. Agustín, 10 varas y 12 por la 
»del huerto» (sic): «y linda por oriente y 
»medio dia con huerto de los ex-PP. Agus- 
»tinos; y por poniente y cierzo con dicha 
»calle de S. Agustín. Capitalizada en 
»9,450 rs. y tasada en 11,925, por cuya 
»cantidad se saca àsubasta (8). 

#^ Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 26 de noviembre de 
1844, don Esteban Fàbregas, de Santa 
Coloma, compra al Estado la heredad 
llamada Priorato, sita en San Pedró de 
Cercada, «que consta de unas tres cuarte- 
»ras de tierra cultiva de muy inferior ca- 
»lidad, de otras tres decastanar, y veinte 
»y cinco id. de bosque en matorralesy 
»algunos pinós, y en medio de dichas tie- 
»rras se halla una casita, en parte des- 
»truida habitada por el colono y otra casa 
»en igual estado contigua à la misma que 
»ocupa actualmente el Pàrroco de dicho 
»pueblo». El precio fué de 38,410 reales, 
iguales a 1 ,920 duros 10 reales: los cuales 
paga en Gerona, a 26 de noviembre de 
1844, hecha la rebaja, con un titulo del 5 
y metalico equivalente a otro del 4 al 
tipo de 20 reales. Con la rebaja que seria 
del 18 por ciento y el bajo valor de los 



(7) Boletin oficial..., cit. N.° del 24 de di- 
ciembre de 1846, pàg. 2. 

(8) Boletin oficial..., cit. N.' del 24 de di- 
ciembre de 184Ó, pàg. 2. 



126 



LIBRO TliRCERO. — CAPITULO VIGICSIMOCUARTO 



títulos, todo calculista comprenderà el 
menguadísimo precio real. 

I8l Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 26 de agosto de 
1844, Don Felipe de Cruilles y Despujol, 
Marqués de Castillo de Torrente, de Bar- 
celona, compra al Estado, procedente del 
Priorato de San Pedró de Cercada, pro- 
pio de los agustinos de Seo de Urgel, la 
tercera parte de la casa llamada del Del- 
íne, sita en Santa Coloma de Farnés, 
que por S. y O. linda con la calle Nueva; 
por el precio de 22,100 reales, iguales 
a 1,105 duros: de los que en Gerona, 
a 10 de agosto de 1843, pago el quinto 
con un titulo del 5, metàlico equivalente 
a otro del 5 al tipo de 28 por ciento, y 
títulos del 4. El quinto de 1,105 duros 10 
reales es 221 duros 2 reales. Como en la 
Bolsa de Madrid del 10 de agosto de 1843, 
dia del pago, los títulos del 5 se cotizaban 
de 26 s/g a 27 % y los del 4 en aquella 
època a 20 por ciento, resulta que los 221 
duros 2 reales quedaron en un desembol- 
so de unos 60 duros. 

Rectificación. — En mi primera obra, 
titulada Las Casas de Religiosos..., al 
tratar del Colegio de la Orden puesto 
bajo el patronato de San Guillermo de 
Aquitania (tomo II, pàg. 207), escribí que 
los conventos de la provincià le soste- 
nían enviàndole socorros, «però especial- 
»mente el noviciado de Seo de Urgel, que 
»le pasaba 600 libras» (320 duros) «anua- 
»les. Mas como los novicios de allà baja- 
»sen mal educados, los superiores en 
»tiempos modernos suprimieron aquel 
»noviciado. Entonces el convento de Seo 
»contestó que, puesto que no tenia que 
»mandar jóvenes, que tampoco mandaría 
»las 600 libras; de modo que el colegio 
»sufría necesidad». Me dió esta noticia un 
religioso de 1835, persona de valer y 
talento; y sin embargo, en los libros de 
administración del convento de Seo, con- 
servados hoy en el archivo del convento 
agustino de Calella, se lee que en 1815 y 
1818, el convento de Seo pagaba al cole- 
gio las 600 libras, y ademàs la relación 
de 1835 senala para el mismo objeto 



«3,840», supongo reales. íQuién lleva la 
razón? iSe pagaba en 1835, o no se paga- 
ba, la subvencíón de Urgel al Colegio? 
No lo sé. 



ARTICULO DECIMOCUARTO 

RESTABLECIMIENTO MODERNO 
DE LA ORDEN 

En 1835 Espana contaba con cuatro 
provincias agustinianas, a saber: 1.*, la 
de los Padres destinados a Filipinas que 
tenia casas en dichas islas y en la Penín- 
sula; 2.^, la Castellana; 3.''^, la Andaluza, 
y 4.^, la Aragonesa, que abarcaba la 
antigua Corona de Aragón. El decreto de 
1836, que suprime los conventos de Espa- 
na, exceptuo desu guadafía el colegio de 
Valladolid, destinado a proveer de reli- 
giosos a las islas Filipinas. Del colegio 
de Valladolid procedió en 1864 el de La- 
vid de la provincià de Burgos, dedicado 
igualmente a la formación de misioneros 
de Filipinas. Mas exploto nuevamente 
en 1868 la revolución, y mandó suprimir 
todos los conventos poblados con poste- 
rioridad al 1836, por cuya disposición 
debía desaparecer el de Lavid. Però el 
celoso Padre Juan Domingo de Amezti y 
Amilàtegui, al cual mucho traté y cuya 
bondad admiré, corrió a pedir a la esposa 
de Don Juan Prim, a la que confesaba en 
Méjico, que lograse de su marido una 
excepción para la Lavid, y realmente se 
alcanzó. Estàs dos casas pertenecieron, 
pues, a la provincià Filipina. Esta poste- 
riormente fundo un colegio en el Esco- 
rial, una residència en Madrid, otro cole- 
gio de segunda Ensenanza en Palma de 
Mallorca, una casa en Gracia; en 1896 
otro colegio en Guernica (Vizcaya) y en 
1899 la casa de Gijón. 

El Padre Provincial exclaustradoM. I.S. 
Don José Tintorer, en 15 de mayo de 1868, 
compro el convento capuchino de Cale- 
lla y Pineda, y en 5 de noviembre de 1881 
estableció allí una Comunidad de agusti- 



AGXJSTINOS 



127 



nos, la que tuvo la honra de ser la pri- 
mera de Catalufia después del 1835. Su 
destino consistió en formar misioneros 
para las Antillas. La misma provincià, 
ya no de filipinos, edifico un colegio de 
Segunda Ensenanza en Valencià de Don 
Juan (provincià de León). En 1894 edifico 
el colegio de Calahorra (provincià de Lo- 
grono), cuyas clases loscuatro anos ante- 
riores estuvieron en el Rasillo (de la mis- 
ma provincià). 

He dicho que en 1835, ademàs de la 
provincià filipina, contaba Espana con 
tres peninsulares. Tímidamente renacien- 
do ahora la orden en la Península, el 
Padre Tintorer redujo a una sola las 
postreras, o sea las tres -peninsulares; 
mas el capitulo general celebrado en 
Roma en 1895 creo la provincià matri- 



tense con individuos de la de Filipi- 
nas; y así hubo en Espana tres provin- 
cias, a saber, la filipina con las casas de 
Valladolid, Lavid, Gracia y Gijón: la ma- 
tritense bajo la advocación del Sagrado 
Corazón de Jesús, con las casas de Ma- 
drid (solo es una residència), Escorial, 
Palma de Mallorca y Guernica: y la anti- 
gua de Santo Tomàs de Villanueva con 
las casas de Calella, Valencià de Don 
Juan y Calahorra. Con posterioridad 
la provincià Filipina fundo, en 1899, el 
colegio de Novelda (provincià de AH- 
cante). 

De donde resulta que Cataluna hoy 
(1910) solo cuenta con el convento de Ca- 
lella, apenas poblado y que pertenece a 
los religiosos peninsulares; y la casa de 
Gracia (Barcelona), de filipinos. 




128 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOCU ARTO 



ExPLANACióN.-HANC : CAPELLAM [ SUB : INVOCACIONE ; BEATO 
RUM : BERNARDI ; ABBATIS \ ET i THOME } APOST 
OLI ; CONSTRUXIT !• ET { DOTAVTT i VENERABI 
LIS :" BERNARDUS { DE \ PODIO i SCRIPTOR :• ILL? 

: DOMINI i REGÍS ; ET ] NOTARP \ AC. 

SERENISSIME } DOMINE.... 

...RA •: REGIN ;• ARAGÓN i ET ;■ CIVÍS i BARCHN i 

-: P : MCDIÀM : DEI [ REQUIESCAT i IN ; PACE.... 

Traducción. — Esta capilla, bajo invocación de hienaventurados Bernardo 
Abad y Tomàs Apòstol , construyó y doto el venerable Bernardo de 
Puig escrit or ilus... del {p del iliis...) Senor Rey y notar io... de la 
Serenísima Senora... Reina de Aragón, y ciudadano de Barcelona. Por 
misericòrdia de Dios descanse en pas. 

Esta làpida mide metros o'52 X o'35. 




«u. 




CAPÍTULO VIGÉSIMOQUINTO 

JERÓNIMOS 




ARTICULO PRIMERO 



SAN JERÓNIMO, DE VALL DE HEBRÓN 



Nota. — El escudo deia Orden procede del Annuaire Pontifical Catholique de Battandier, pàg. 300. 
El del monasterio de Hebrón procede del libro del R. D. Jaime Ramon Vila. Tomo III, fol. 171. 



JEKOXIMOS 



131 




UE solo diez y ocho 
o diez y nueve mon- 
jes sin poderse au- 
mentar su número, 
compusiera en 1835 
la Comunidad de 
esta casa, lo exigia imperio- 
samente la poquedad de sus 
rentas. He aqui los nombres 
de aquéllos: 
Prior: Padre Fr. José Boada. 
Vicario: Padre Fr. Pedró Puig-, Pa- 
dre Fr. Miguel Picanol. Decano, o màs 
antiguo. 
Padre Fr. Jaime Albaret. 
Padre Fr. Manuel Fontseré. 
Padre Fr. Martín Capsada. 
Padre Fr. F'ranciscoTornamira. 
Padre Fr. Clemente Bori. 
Padre Fr. José Vilardell. 
Padre Fr. Ascensió Maria Pastor. 
Padre Fr. Jaime Cortés. 
Padre P'r. Salvador Suari. 
Padre Fr. Juan Solà. 
Padre Fr. Ignacio Roviralta. 
Padre Fr. Ginés Moner. 
Padre Fr. Magin Piquer. 
Fr. Francisco Canals. Lego. 
Fr. Miguel Urpí. Lego. Cocinero. 
Fr. Juan Altimís. Donado (1). 
Y hay quien me afiade otro lego de 
nombre Fr. Francisco Almirall; però en 



cambio me omite los Padres Fr. Ginés 
Moner y Fr. Magín Piquer. 

Para conocer cuàles de los mentados 
monjes desempenaban los cargos de la 
Comunidad nada tan natural como copiar 
a seguida (bien que traducidas del cata- 
làn) las actas de las dos sesiones en que 
fueron nombrados: «In Dei nomine. Amen. 
»A los 30 de abril del ano 1835 à las tres y 
»media de la tarde fué confirmado en 
»Prior de este Real Monasterio de Vall- 
»dehebrón el P. Exprior Fr. Joseph 
»Boada, profeso del mismo Monasterio; 
»el cual fué elegido à las diez y media de 
»la manana en el mismo dia por los elec- 
»tores siguientes: N. P. Miguel Picanol; 
»N. P. Jaime Albaret; P. Manuel Font- 



Noia. — La inicial de este capitulo procede de un 
códice del monasterio de Ripoll guardado hoy en 
el Archivo de la Corona de Aragón. 

(i) Saco los anteriores nombres principal- 
mente de dos fuentes: i." del libro de Acuerdos 
de la Comunidad, en los cuales veo figurar estos 
nombres. Poseí este libro, però, lo deposité des- 
pués en el Archivo del Palacio episcopal. Fué 
empezado en 1758 y llega al 1835. Y 2.' de una 
lista que me mandó el jerónimo P. Jerónimo 
Pagès desde Sevilla en 16 de junio de i886, 
diciéndome que es la lista de 1834. Otros an- 
cianos me han dado también nombres, confor- 
mes en todo con la primera fuente. 




»seré, Presidente in capite; N. P. Joseph 
»Boada que queda elegido; P. Martín 
»Capsada; P. Martín Tornamira; P. Pedró 
»Puig. = Ita est. Fr. Joseph Boada Prior. 
» = Fr. Pedró Puig Vicario» (2). 

Segunda acta: «Eleccion de oficiós. = 
»PP. Vocales: N. P. Miguel Picanol; N. P. 
»Jaime Albaret; P. Martín Capsada; P. 
»Francisco Tornamira; P. Pedró Puig. = 
»A los 27 de mayo de 1835, convocados y 
«congregades los Padres Capitulares (à 
»toque de campana) como es costumbre 
»en la celda Prioral, por orden de N. P. 
»Prior Fr. Joseph Boada, despues de 
»haber renunciado la voz capitular piíbli- 
»camente en dicho capitulo el P. Manuel 
»Fontseré (y admitida por esta vez por 
»nuestro P. Prior dicha renuncia) propu- 
»so su Paternidad que se habían de ele- 
»gir los oficiós de Vicario, Diputados, Ar- 
»quero Mayor, y Procurador Mayor; y 
»habiéndose comprometido (i?) los Padres 



(2) Citado libro de acuerdos, pàg. 480. 



132 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGÉSIMOQUINTO 



«Capitulares para los oficiós de Vicario, 
«Procurador Mayor y Arquero Mayor; 
»su Paternidad eligió para Vicario al 
»P. Pedró Puig; para Procuradora N. P. 
»Jaime Albaret, y para Arquero al P. Ig- 
»nacio Roviralta. Pasàndose inmediata- 
»mente por cédulas secretas à la eleccion 
»de Diputados, quedaron elegidos N. P, 
»Fr. Miguel Picanol, y P. Fr, Martín Cap- 
»sada.=Ita est— Fr. Joseph Boada Prior. 
» = Fr. Pedró Puig Vicario» (1). 



(^:^/^//é^ 





Después de esta acta en el libro de 
Acuerdos sigue la postrera, cuya sesión 
se celebro el dia 13 de julio de 1835, y 
trata de asuntos de la administración or- 
dinària de los bienes. Mas para conocer 
los sufrimientos de esta casa en el ano 
fatal debò dar un paso atràs y recordar 
la siguiente acta: «A 11 de febrero de 
1835, convocados los PP. Capitulares al 
»son de campana segun costumbre en la 
»celda prioral de orden de N. Padre Prior 
»Fr. Jaime Albaret, propuso su Paterni- 
»dad que era necesario hacer poderes es- 
»peciales à un procurador secular para 
»poder prestar caucion para pedir la li- 
»bertad de los dos presos detenidos en la 
»càrcel Fr. Clemente Bori y Fr. José 
» Vilardell; y la Comunidad convino en 
»elegir para procurador de dicha causa 
»al mismo Procurador que ya lo es del 
»Monasterio el senor Gaspar Picafiol, à 
»lo que se conformo tambien su Paterni- 
»dad» (2). 

cQué causas dieron con los dos religio- 
sos en la càrcel? Las actas callan comple- 
tamente sobre este punto, y también las 
relaciones de los ancianos. El silencio de 



(i) Citado libro de acuerdos, pàg. 4^1, 
(2) Citado libro de acuerdos, pàg. 479. 



los postreros nada indica, que al ser estos 
preguntades por mi se fijaron principal- 
mente en la exclaustración de la Comu- 
nidad y destruccióndel monasterio y sus 
cosas; y así se divirtieron y distrajeron 
de los hechos anteriores. Mas el de las 
primeras no carece de alguna significa- 
ción, y puede dar pie para pensar que la 
prisión provendría de alguna causa polí- 
tica, sobre la cual convendría callar, y 
por lo mismo se puede sospechar si de 
acusaciones de carlismo. Però, aun así, 
esta no pasa de una sospecha, ya que las 
dichas actas no suelen tratar màs que de 
muy contados y como marcados asuntos. 
Mas que en tales fundamentos, debemos 
apoyar nuestrasuposición de acusaciones 
de política, en el caràcter de los presos» 
los dos monjes; en la situación del monas- 
terio, en la soledad; y en la suspicàcia, 
malignidad y crueldad de los tiempos, y 
de muchos de los que gobernaban o dis- 
ponían del mando. Ademas sus causas 
no revestirían mucha gravedad cuando 
se trataba de su excarcelación. 

En Vall de Hebrón con màs o menos 
claridad se preveia la exclaustración. 
Emperò el Prior, fiado sin duda en la 
contribución extraordinària de guerra, o 
donativo, que se pagaba a la autoridad 
militar, y recordando la pacífica exclaus- 
tración del período constitucional, creia 
que si llegaba esta, vendria con la paz 
de aquella. No pensaba así el Padre Vica- 
rio, el cual, como muy luego diré, se 
empenó en poner antes a salvo algunas 
de las alhajas de la casa (3). Un dia de 
aquelnefasto julio, ignoro cuàl, mi tío se- 
gundo, el monje de San Cugat Don Nar- 
ciso de Perramón, subía de Barcelona a 
su cenobio, y al pasar por junto al de 
Hebrón, y topar con el guardabosque de 
éste, le dijo: «Mateo, cuando el correo 
»pasó por Zaragoza allí estaban queman- 
*do los conventos-> (6 de julio). «íQué 



(3) Relación de las senoras D." Josefa y dona 
Teresa Puig, hermanas del P. Vicario, hecha a 
mi en Horta a 7 de marzo de 1882. La primera 
era viuda del farmacéutico de Horta. 



I 



JERONIMOS 



133 



»hacemos ? iSe lo digo à los monjes de 
Hebrón?» Convinieron en decírselo, y Don 
Narciso entro en el monasterio, y dió la 
triste noticia al superior. La que produ- 
jo en los monjes el terror consiguiente, 
de modo que fraile hubo que exclamo: 
«yo no esperaré aquí la muerte» (1). 
A prevención, pues, las alhajas de pla- 
ta, tales como varios càlices, dos osten- 
sorios o custodias, etc, metidos en una 
gran caja, fueron escondidas bajo tierra 
en la falda del monte, cerca de la capilla, 
hoy subsistente, de San Cipriano y Santa 
Justina, según dicen unos, o en el Labe- 
rinto del Marqués de Alfarràs, según 
otros (2). Perpetrada la exclaustración, 
pudieron así un tiempo después recobrar 
los monjes este tesoro (3). Parece que 
varios indumentos sagrados fueron depo- 
sitados por el Padre Vicario en la pròxi- 
ma parròquia de Horta (4). Colocóse el 
Archivo en un tonel en casa del albanil 
del monasterio (5); bien que las hermanas 
del Padre Vicario me dijeron que perga- 
minos fueron también entregados a la 
casa parroquial de Horta. Y, a la verdad, 
la presencia, que veremos, de muchos y 
valiosos pergaminos en dicha casa en 
tiempos posteriores, viene a robustecer 
este dicho. En un escondrijo del mismo 
edificio ocultaron los monjes una canti - 
dad de dinero cuya cuantía y circunstan- 
cias emperò ignoro (6). 



(i) Relación del anciano de San Cugat D. Mi- 
guel Ribatallada, sobrino de Mateo, guardabos- 
que, de cuya boca Ribatallada lo tenia.— San 
Cugat 6 de enero de i836. 

(2) El mozo del monasterio D. Francisco Car- 
ner me dijo que cerca de la indicada capilla; però 
las hermanas del P. Vicario, que en el Laberinto. 
Alia se va, pues los dos lugares estan muy cer- 
canos. 

(t) Relación de D. Francisco Carner. Barce- 
lona 13 de marzo de 1885. 

(4) Relación citada de las hermanas del Padre 
Vicario. 

(5) Relación citada de D. Francisco Carner. 

(6) Relación del pàrroco de S. Ginés de Agu- 
dells D. Jaime Moretona. S. Ginéd a 27 de fe- | 
brero de 1880. 



Al comenzar de la revuelta contra los 
conventos no faltaron noticias del hecho 
a los jerónimos de esta casa. Su hortela- 
no y otro dependiente asistieron a la 
malhadada corrida de toros del 25, y al 
regresar al cenobio certificaron de la 
revolución a los religiosos; mas muy pron- 
to estos por sus propios ojos vieron los 
incendios. Del Padre Vicario sé que se 
paseaba por su celda cuando de presto, 
y con no poco espanto, vió el fuego. 
Corrió y llamó al Prior y a la Comuni- 
dad, y todos quedaron aterrorizados. El 
Padre Salvador Suari, al distinguir la 
gran cúpula de San Agustín iluminada 
de sus propias llamas, conmovido excla- 
mo: «;Ay de mi pobre hermano José!» Era 
corista agustino. José escapo de la muer- 
te, però no del trastorno mental ocasio- 
nado por el susto, el cual trastorno le 
duro todo el resto de su vida. Con tales 
noticias y vistas, fúcilmente se com- 
prende que noche pasaron los jeróni- 
mos; en continua vigilància, de una 
ventana a otra, y en perpetua zosobra. 
Hay quien dice que inmediatamente hu- 
yeron del monasterio y se escondieron 
en aquelles abundantes bosques, y que a 
la mafïana siguiente regresaron por gru- 
pos a la casa. Mas el mozo de ella, senor 
Carner, testigo presencial y muy cuerdo 
varón, contóme el hecho tal como lo es- 
cribo en el texto; y por otra parte, cerra- 
da como estaba entonces Barcelona por 
sus murallas y puertas, despoblado casi 
por completo el terreno intermedio entre 
aquéllas y el cenobio, y así fàcilmente y 
de lejos vistos los incendiaries en caso de 
subir a San Jerónimo, se hace improbabi- 
lísima la inmediata fuga de los monjes a 
los bosques. 

El dia siguiente, domingo 26, dijeron 
las Misas, y después comenzaron a desfi- 
lar, siguiendo el lunes el desfiie. Repar- 
tiéronse antes el dinero disponible, tocan- 
do a cada monje 7 u 8 pesetas; jtal era la 
pobreza de aquella casa, antiguamente 
rica (7)! El Padre Martín Capsada, natu- 



(7) Ciladfi relación de las hermanas Puig. 



134 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOQUIX TO 



ral de Suiia, se fué a este su pueblo: el 
Padre Juan Solà a Barcelona; el Padre 
Jaime Albaret a su pàtria Sabadell: el 
Padre Jaime Cortés, que como Suari su- 
frió de la cabeza, y andaba mal vestido 
y sucio, a San Clemente de Llobregat: a 
este mismo pueblo el Padre Bori, como 

luego diré: el 

Padre Salva- 
dor Suari a 
Francia: y fi- 
nalmente, un 
grupodeunos 
siete u ocho, 
en el que se 
contaban el 
Prior y el Vi- 
cario, disfra- 
zados cada 
cual como po- 
dia, se bajó, 
acompanado 
del mozo Car- 
ner, a Horta. 
Aquí se alo- 
jaron en una 
casa grande, 
deshabitada, 
de la plaza, 
pròpia de 
unos senores 
Barrios de 
B arcelona^ 
conocida vul- 
garmente por 

Can Biel, o casa Don Bruno, del nombre 
de su'dueno. Allí permanecieron ocultos 
algunos dias, Uevàndoles los alimentos 
una hermana del Padre Puig, vicario, 
pues se ve que la família Puig vivia en 
Horta. De este escondrijo, al cabo de 
unos días, pasaron a casa Sangenís, de 
esta a la de Pujol, del termino de Santa 
Eulàlia, y finalmente a casa Bartra, del 
mismo pueblo. Però no todos, porque en 
el entretant© cada uno buscaba su colo- 
cación y se iba, de modo que a casa 
Bartra solo llegaron el Padre Prior Boada 
y el Hermano Miguel Orpí, que aunque 
entonces cocinero, después estudio y se 




CABEZA DE LA VIRGEN DE LOS DOLORES 

DE SAN GINÉS DE AGUDELLS, DEPENDÈNCIA DEL 

MONASTERIO. ES OBRA DE RAMON AMADEU 



ordeno, y quizà otro que no se recuerda. 
Los traslados de uno a otro albergue se 
hacían de noche y con tiento para evitar 
persecuciones. El Prior retiróse después 
al Laberinto del Marqués de Alfarràs, 
donde vivió muchos anos (1). El Padre 
Ascensió Pastor no quiso abandonar el 

cenobio; y, 

solo, se que- 
do en él; mas 
muy pronto, 
cuando, como 
diréluego,su- 
bieron allà los 
incendiarios 
de San Cugat, 
tuvo a suerte 
huir. Todavía 
vestia su ha- 
bito, però no 
falto algun 
amigo deHor- 
ta que en un 
momento le 
disfrazó, y le 
hizo escapar 
hacia San Ci- 
priano (2). 

De los Pa- 
dres Bori y 
Cortés dije 
que pararon 
en San Cle- 
mente de Llo- 
bregat: su fu- 
ga y salvación me la refirió don Juan 
Pagès y Bori, del modo siguiente: «En 
»el monasterio de Vall de Hebrón tenia 
»yo dos tíos, el uno anciano, de nombre 
»Clemente Bori y Munné, hermano de mi 
»abuelo; y el otro joven, llamado Jaime 
»Cortés y Vilaplana, hermano de mi 
»suegro, el cual monje después murió en 



(i) Relación citada de D. Francisco Carner y 
relación de las hermanas del Vicario P. Puig; 
però principalmente de Carner. 

(2) Citada relación de las hermanas del Padre 
Puig. 



JEROXIMOS 



135 



»Sitjes. El primero, ó sea Padre Clemen- 
»te, en los momentos de la fuga se oculto 
»en una cueva del bosque de Vall de 
»Hebrón, y allí fué à encontrarle mi 
»padre Clemente, Pagfés y Campderrós, 
»marido de una sobrina del jerónimo. 
»Este, cuando en San Clemente supo que 
»en Barcelona ardían los conventos y se 
»perseguía à los religiosos, corrió à San 
»Jerónimo. En el monasterio topa con 
»los incendiarios, que le quieren detener; 
»pero como à la sazon era alcalde de su 
»pueblo, saco su vara de mando y usando 
»de decision logró imponerse. Como ya 
»conocía el escondrijo se dirigió à la cue- 
»va, y de ella saco al Padre Clemente Bori, 
»y à él y al Padre Cortés los coloca en el 
»fondo de su carro, y tapados con una 
»manta los lleva à su pueblo. Al paso de 
»la barca de San Baudilio, los barqueres, 
»gente entonces alborotada, sospecharon 
»la clase de carga del carro, preguntàn- 
»dose que cQué llevarà éste dentro del 
t•carro? , mas él respondió con valentia, y 
»pasó. El Padre Clemente quedóse à vi- 
»vir en su casa Bori, donde estimo mucho 
Ȉ la familia, y la familia le estimo 
»à él. 

»Durante aquella guerra de los siete 
»anos la zozobra no dejaba al Padre Cle- 
»mente por temor à los revolucionaries; 
»de modo que vestia de aldeano de color 
»obscuro, y pernoctaba en una cueva del 
»bosque. En ella se le ponia un colchon 
»grande en el que dormíamos él y yo 
»para companía. Dominàbale tanto la 
«zozobra que à veces me llamaba y me 
«decia: <iEsciicha, esciicha f^has oido mi- 
r>do?>') Un dia, despues de esto, vinieron à 
»San Clemente los cristinos de San Boy. 
■«^El Padre Clemente huyó al bosque, mas 
»como aquéllos le vieron huir, se hizo sos- 
»pechoso, y lo pasara mal si mi madre, 
»viendo el peligro, no se abrazase con el 
»fraile y le protegiera. Del susto el Padre 
«Clemente perdió la voz, la que no reco- 
»bró. Contaba que cuando estaba escon- 
»dido en la cueva del bosque de San 
»Jerónimo oía que un centinela, ó in- 
»cendiario, situado sobre de ella, cla- 



»maba diciendo: matar los d todoss> (1). 

Huidos los monjes, el monasterio quedo 
en manos del que deseaba continuar en 
él, Padre Ascensió Maria Pastor; mas a 
los dos o tres o cuatro días del incendio 
de los conventos de Barcelona, y por lo 
mismo muy poco después de aquella bui- 
da, se presentaren alli los exaltados de 
San Cugat del Vallés, capitaneados por 
uno de los Majó de Valldoreix; soltaron 
dos o tres toneles de vino de la bodega, 
de modo que esta quedo convertida en 
unlago de vino; robaron la ropa blanca 
de un armario de la hospedería, y come- 
terían otras tropelías. Colocaron después 
un montón de sillas en la celda prioral, y 
le pusieron fuego, es decir, incendiaren 
el monasterio. «Yo que durante talfeche- 
»ría,» son palabras del moze Carner, «yo 
»que durante tal fechoría estaba escu- 
»chando lo que pasaba situado un trecho 
»bajo del monasterio en la pendiente de 
»la montana, viende eldesafuero me diri- 
»gí al senor Cura de San Ginés, pidién- 
»dole que tocarà à somatén. El Cura me 
»contestó que no podia hacerlo sin per- 
»mise del Baile ó Alcalde. En el camino 
»hallé al Alcalde de San Clemente de Llo- 
»bregat, sebrino del monje Bori.» (jCómo 
concuerdan los dos testigos sin conecer- 
se ni confabularse!) «Este alcalde, que 
»iba al monasterio para receger à su tío, 
»subió al cenobie, y dijo A los incendia- 
»rios que estaba obligado à dar parte de 
»toda reunien y, por lo mismo, de le que 
»allí pasaba. Oide esto, les incendiaries 
»se largaron llevandose varies objetos, de 
»los que tuvieron que dejar algunes en el 
»besque por ne poder llevaries. 

»Subieron gentes de Horta para apagar 
»el fuego, y pudieren aún receger parte 
»del vino. Hallaron que el fuego lehabían 
»ya apagado los lefíadores» (boscaters) 
«dependientes de los que habían compra- 
»de al monasterio la lena; de mode que 
»en esta ecasibn el dafio del fuego no 
»llegó à considerable. Algunes de les 



(i) Relación de D. Juan Pagcs y Bori en Bar- 
celona a 12 de diciembre de 189-I. 



136 



LIBRO TERCERO. — CAPÍTULO VIGÉSI.MOQUiNTO 



»incendiarios amenazaron por su buena 
»obra à los lenadores diciéndoles que les 
»matarían» (1). Los hechos narrades exhi- 
ben el amor de las gentes de la redonda 
hacia el monasterio. 

El dia fijo en que los exaltados de 
San Cugat subieron a incendiar el mo- 
nasterio jerónimo lo ignoro, pues de los 
ancianos unos lo ponen en el 27 de julio, 
otros al segundo o tercero después del de 
Barcelona, otros un poco màs tarde. El 
Capitàn General Llauder escribe: «En el 
»mismo dia 27 tuve avisos de que salie- 
»ron de Barcelona partidas de incendia- 
»rios. El apoderado del Marqués de Alfa- 
»rraz me pidió auxilio para librar la casa 
»de su amo llamada el Laberinto, sobre 
»lo cual hice responsable al alcalde de 
»Horta; y este me dió parte de que se 
»habían presentado unos 25 hombres à 
»incendiar el monasterio de Ebrón» (2). 
Parece, pues, lo màs probable que el dia 
fatal fué el 27. 

Después de la lectura de las lineas de 
Llauder holgara discutir el número de los 
incendiarios, pues el parte oficial del 
alcalde de Horta lo fija en unos 25. Y por 
lo que dice al jefe que los capitaneaba, 
nadie de los ancianos duda, afirmando 
todos los que de él me hablaron que era 
un Majó de Valldoreix. Este nombre 
todas las bocas en San Cugat lo delatan; 
y hasta contóme alguna que en cierta 
ocasión en que Majó ejecutaba como au- 
toridad en San Cugat un acto de rigor, 
una mujer le echó públicamente en cara 
el hecho de Vall de Hebrón. Emperò al- 
gunos, al senalar la persona, indican que 
no fué el padre o jefe de la casa Majó, a la 
sazón alcalde de San Cugat, el que capi- 
taneó a los 25, sinó su hijo, capitàn, u 
oficial, de su milicia. 



(i) Citada relación de D. Francisco Carner. — 
Relación de D. N. Densi en Horta a 13 de octu- 
bre de 1884. Densi era un anciano respetable. — 
Relación del anciano cura de San Ginés D. Jaime 
Moratona en San Ginés a 27 defebrero de 1880. — 
Aluchos otros en San Cugat cuentan el hecho. 

(2) Memorias documentadas del Teniente Ge- 
neral D. Manuel Llauder. pàg. 127. 



Demos nuevamente la palabra al mozo 
del monasterio, Carner, que nos referirà 
interesantes hechos de aquellos días: «No 
»sé si antes ó después de este ataque de 
»los de San Cugat^ però sí cuando los 
»monjes estaban escondidos en casa Biel, 
»me enviaron à Barcelona à su Procura- 
»dor Don Gaspar Picanol, que vivia en 
»]a calle del Gobernador, encargàndole 
»que obtuviese de la autoridad permiso 
»para sacar del monasterio sus cosas. Se 
»obtuvo este permiso, y el alcalde de 
»Horta recibió el encargo de sacar aque- 
»llos objetos. Efectuólo por si, y ademàs 
»daba permiso à otras personas que con 
»buena intencion iban à recoger cosas, y 
»el alcalde tomaba nota de quienes eran 
»y de los objetos que llevaban, para 
»poder otro dia devolverlos. Esta extrac- 
»cion se efectuo a los pocos días de la 
»salida de los monjes, però no recuerdo 
»cuantos. Las sillas delcoro fuerondepo- 
»sitadas en la capilla de la casa llamada 
iDCd'n Blay de Horta» (también llamada 
ca'n Fontanet), «hoy [1885) fàbrica de 
»curtidos de piel. Allà paro tambien el 
»órgano. Los libros de coro y algunos 
»colchones en casa del mismo alcalde de 
>^Horta, llamada ca^n Mariners^ (3). 

El siguiente documento viene en con- 
firmación de los dichos de Carner. Ala 
orden del superior eclesiàstico dada al 
Pàrroco para que recoja los objetos sa- 
grados del monasterio contesta éste así: 

«Invent.°de ValldeHebron. 13 de Agos- 
»tó de 1835 = M. IL SS. = En cumpli- 
»miento al oficio de VV. SS. su fecha, 
»1 del corriente, digo, que antes de reci- 
»bir dicha orden, estaba encargado ya 
»por la Autoridad de este Pueblo, de todo 
»lo que se halló en el Monasterio de San 
»Gerónimo de Valldehebron pertene- 
»ciente al Cuito Divino. 

»Lo màs principal no se halló ya; y lo 
»que està en mi poder segun tengo prevé- 
»nido por VV. SS. va notado en el in- 
»ventario que acompano. 

»Algunas imàgenes estan en poder de 



(3) Relación citada de 13 de marzo de 1885. 



JERONIMOS 



137 



»a]g•unos feligreses míos gente de toda 
»confianza que en los días de evacuar 
»dicho Monasterio, los PP. que aun ha- 
»bía, se lo entregaron. 

»Lo que participo à VV. SS. para su 
»conocimiento. 

»Dios güe à VV. SS. ms. as. S.° Ginés 
de Horta 13 de agosto de 1835, = Sal- 
»vador Codonés, Ecónomo. = M. II. SS. 
*Gobernadores de la Mitra. 

«Inventario de los ornamentos y demàs 
»cosaspertenecientes al Cuito Divino que 
»estàn en mi poder, propias del Monas- 
»terio de S. Gerónimo de Valldehebron. 

»Primo. 19 Casullas viejas de varios 
»colores. 

»2 Albas muy usadas. 

»8 Cíngulos viejos. 

»20 Amitos. 

»48 Purificadores. 

»2 Manteles de Altar. 

»5 Aras. 

»8 Misales. 

»3 Sacras buenas y otras de muy estro- 
»peadas. 

»Una capa pluvial vieja. 

»4 sobrepellizes de monaguillo. 

)»4 Campanillas. 

»Varias imàgenes; però las mejores de 
»S. Pedró, S. Pablo y S. Gerónimo de 
»madera plateadas, las tres con un reli- 
»cario en el pecho. 

»4 Crucifixos pequefíos. 

»4 Relicarios con varias reliquiasy una 
»cajita con ser (su) autèntica. 

»2 catifas viejas. 

»La urna de madera plateada. 

»Varioscandelerosplateadosalgo viejos. 

»8 Làmparas de laton. 

»E1 Palio. 

»La Cruz de madera plateada. 

»Un Dozel de terciopelo carmesí, una 
»almoada de idem y otro dozel de madera 
»plateado. 

»S." Ginés de Horta, 13 de agosto de 
»1835. — Salvador Codonés, Pbro. Ecóno- 
»mo» (1). 



(i) Archivo del palacio episcopal de Barce- 
lona. 



Así parecía que todo quedaba salvado, 
edificio y sus muebles; però tal salvación 
ni se compadecía con el odio revoluciona- 
rio ni con la codicia y mala voluntad de los 
gobernantes. Por razón de estàs últimas 
opino que la orden o permiso de la autori- 
dad para sacar dichos objetos no intenta- 
ba guardarlos para los frailes, sinó poner- 
los a disposición de ella misma o de la 
Desamortización. En agosto siguiente una 
turba de San Andrés y de Horta subió 
tumultuariamente al monasterio, y lo in- 
cendio, y todo lo estropeó. Cuando estos 
de San Andrés pasaron por can Blay 
pretendieron poner fuego a la capilla 
donde se hallaban depositados los arriba 
indicados objetos; mas desistieron de que- 
mar la capilla, però no los objetos; los 
cuales fueron sacados, y después de haber 
tomado de ellos cada uno lo que quiso, 
les pusieron fuego. Muchos salían de allí 
tocando una flauta del órgano, a modo de 
instrumento de viento. Pasaron también 
a casa del alcalde Mariner, y en su era 
quemaron los libros de coro, però no los 
colchones. «Yo mismo, me decía Carner, 
»vi de lejos las llamas de la era de casa 
»Mariner» (2). 

La turba llegada al monasterio cometió 
allí muchas profanaciones y abominació- 
nes. Desenterraron el cadàver del monje 
Don Juan Pontí, tenido poco menos que 
por santó, y se le puso de centinela con 
un fusil en la mano (3). Abrieron las tum- 
bas y sacaron los cadàveres. En el claus- 
tre se hallaba la capilla de San Sebastiàn 
o sala capitular, y en una de las tumbas 
de su pavimento un tiempo antes había 
recibido sepultura una joven. Revolvie- 
ron la muerta, y le robaron los zapatos y 
parte de sus faldas. En la capilla del 
templo dedicada al Patrocini© de la Vir- 
gen descansaba el cèlebre Canciller de 



{2) Relaciones citadas de D. Francisco Car- 
ner y de N. Densi. 

(3) Relación citada de las hermanas del Padre 
Puig. Aunque ellas pusiéronme el hecho en el 
primer ataque, o sea el de I03 de San Cugat, lo 
creo de este segundo. 



138 



LIBRO TERCERO. — CAPITUI-O VIGESIMOQUINTO 



la Universidad de Cervera, Don Ramon 
Làzaro de Dou, muerto en 1832; y tam- 
bién sufrió la exhumación, y hay quien 
cree que fué echado cuestas abajo (1). El 
templo recibió el fu5go. A un crucifijo 
se le dirigieron mofas y escarnies, y al 
fin se puso fuego a su capilla, de modo 
que al audaz que lal hizo se le llamó 
desde entonces en el pueblo el Crema- 
cristos (2). 

A estàs causas de destrucción hay que 
agregar el abandono de la casa, merced 
al cual todo atrevido entraba alia, y se 
llevaba cuantos materiales de construc- 
ción le placían. Se recuerda un hombre 
que se entretenia en arrancar las cerra- 
duras de las puertas, mientras otros se 
llevaban las verjas de las capillas, y asi 
cada cual extraia cuanto queria (3). Tam- 
bién estos atrevidos abrian sepulturas, y 
sin duda en busca de dinero, revolvian los 
cadàveres, y los sacaban (4). Por Carna- 
val subió al cenobio una turba 5' derribó 
el campanario; però ya en tal tiempo todo 
estaba destrozado (5). 

Se me ha dicho, ignoro con qué funda- 
mentos, que el Superior de la casa, de- 
seando poner cotó a tal devastación, y 
careciendo de fondos para tapiar las en- 
tradas, represento el caso a la autoridad, 
motivando la necesidad de impedir la en- 
trada con el peligro de que el edificio se 
convirtiese en guarida de malhechores; y 
que la autoridad contesto al caso ven- 
diendo el edificio y en la venta poniendo 
la condición del derribo. 

Que la Amortización, o la autoridad, 
puso en la venta la condición del derribo, 
lo tengo de boca que suele estar bien in- 
formada; emperò en el Diarío de Barce- 
lona del 2 de diciembre de 1836 leo el 
siguiente anuncio : «Junta de enagena- 



(1) Otra relación de D. Francisco Carner de 
20 de marzo de i88í. Relación de otro anciano. 

(2) Relación citada primeramente de Carner. 
(-5) Relación de Carner de 13 de marzo de 

1885. 

(4) Relación citada de Densi. 

(5) Relación citada de Densi. 



»cion de edificios y efectos de conventos 
»suprimidos de la provincià de Barcelo- 
»na. Habiéndose presentado una proposi- 
»cion para el derribo del edificio que fué 
»monasterio de San Jerónimo de Valle 
»de Hebron en el termino de Horta, ha 
»acordado esta junta sacar à subasta la 
»demolicion del indicado edificio, para la 
»admision de las mejoras que se ofrezcan 
»sobre dichaproposicion... en el concepto 
»de que deberà verificarse en un solo 
»remate el miércoles próximo 7 del ac- 
»tual... en los estrados de la Intendència... 
»Barcelona 1.° de diciembre de 1836.— 
■^Francisco Luque, secretario». 

Según nos van a decir los siguientes 
documentos, celebróse el remate, el que 
quedo a favor de una sociedad; y esta 
procedió al derribo. Al comenzar de sep- 
tiembre de 1837 nos hallamos con el si- 
guiente anuncio, cuya ortografia y re- 
dacción no son para envidiadas. 

«A voluntad de la sociedad del derribo 
»de San Gerónimo del Valle de Ebron el 
»domingo 10 de setiembre à las 9 horas de 
»su manana en el convento que fué de 
»San Agustín entrando por la calle de 
»Pablo se venderà el terreno y la mitad 
»de las aguas como tambien todos los 
»desechos que se encuentran bajo la con- 
»trata y aprobacion de S. M. la Reina 
»gobernadora que obra en poder de Cris- 
»tóbal Carbonell, calle del Buen Suceso, 
»número 16, para comodidad de los com- 
»pradores. A mas tambien se bende'ràn 
Msic) tres retablos vulgo altares de últi- 
»ma construccion con todas las imàgenes 
»casi nuevos y dos mesas y cuadros por 
»dicho Servicio: habiendo proporcion ad- 
»misible se venderà acto continuo. 

«Barcelona 1.° setiembre de 1837» (6), 

Sigue la contestación que la Junta de 
enajenación dió a este anuncio: 

«Junta de Enagenacion de edificios y 
»efectos de conventos suprimidos de Bar- 
»celona. No habiendo los Empresarios 
»del derribo del edificio que fué Monaste- 



(6) El Guardia nacional del sàbado 2 de sep- 
tiembre de 1837, pag. 3. 



JERONIMOS 



139 



»rio de S. Gerónimo del valle de Ebrón 
»cumplido todavía las condiciones con 
»que se cerró la subasta, y no siendo de 
»consiguiente tampoco propiedad suya, 
»ni el terreno, ni cosa alguna de perte- 
»nencia del espresado Monasterio, con el 
»objeto de evitar perjuicios à quien tal 
»vez intentase comprar el indicado terre- 
»no ó alguna otra cosa de aquella proce- 
»dencia, se da este aviso al publico à con- 
»secuencia del en que à nombre de la 
»sociedad del mencionado derribo anun- 
»ció el Guardia Nacional del 2 del corrien- 
»te la venta del terreno, mitad de aguas 
»y algunos efectos del referido Monaste- 
»rio. Barcelona 8 de setiembre de 1837.— 
»De orden de la Junta.— Manuel Olier, 
»secretario» (1). 

Del anuncio de la <s.Jnnta de enage- 
nacion de ediftcios...^ resulta una intrin- 
cada confusión, porque una cosa es ser 
empresario de un derribo, otra duefío del 
terreno. El solo empresario no puede, ni 
cumpliendo las condiciones de la subasta, 
vender el solar. Del anuncio se desprende 
que los asociados eran empresarios, y al 
mismo tiempo cumpliendo las condiciones 
de la subasta, podían vender el terreno, y 
por lo mismo también duenos. 

Sea de todo esto lo quefuere, resulto que 
al tratar de comenzar el derribo, muchos 
maestrosde obras del llano y de Barcelo- 
na se excusaron de practicarlo. Al fin se 
halló uno que parece fué el que vivió en 
la calle de Ataulfo, casa de Pallejà, nú- 
mero 5 actual, tienda, de nombre Juan 
Pellisser, hombre de ideas revoluciona- 
rias. Esto me dijo un deudo de Pellisser; 
mas un nonagenario, también de ideas 
muy liberales, me aseguró, hablando en 
general de los conventos de aquí, que 
quien llevaba la bandera en achaque de 
derribos era un francès. Para concordar 
estos textos quizà sirva el postrer anun- 
cio de \2i Junta de enagenación al hablar- 
nos de los .'«empresàries» y el de estos 
que se llaman sociedad, deduciendo de 



(i) Diarío de Barcelona, del sàbado 9 de sep- 
tiembre de 1837. 



aquí que formaban una sociedad, y por 
lo mismo que podían caber los dos indi 
cados, Pellisser y el francès. 

El mentado nonagenario me aseguró, 
como dije, que quien llevaba la bandera 
en achaque de derribo, o quien los derri- 
baba, aquí, era un francès, cuyo nombre 
no recordaba. «Entonces, me anadió, el 
»arrabal de tras Santa Mònica, salvo la 
»calle de Trenta claus hoy llamada del 
»Arco del Teatro, no estaba edificado; 
»pues bien, los deshechos de muchos con- 
»ventos sirvieron para edificar aquellas 
»calles, tal como la de Mediodíay conti- 
»guas. Allà pararon los de Santa Catali- 
»na, San Jerónimo de Hebrón y otros:-> (2). 
Y yo recuerdo haber leído en un periódico 
de días modernos, que al revòlver los ci- 
mientos de una casa de aquellas calles 
apareció un capitel o pieza de labrada 
piedra por el estilo. 

En 1881 escribía el excursionista don 
José Fiter e Inglés: «Pocos restos que- 
»dan hoy de aquel monasterio que alber- 
»gó reyes y varones llustres... El camino 
»real de San Cugat exigió hace pocos 
»anos la completa destrucción de los res- 
»tos del edificio, que se levantaban fan- 
»tàsticos cubiertos deyerba, produciendo 
»el efecto mas conmovedor, devastados 
»por la inconsciente ignorància, por la 
»estupidez siempre culpable. En 1887 aun 
»podían verse algunas molduras, algunas 
»cabezas de escultura, algun sencillo ca- 
»pitel, algunos escudos de armas, encogi- 
»dos bajo el peso de la destrucción. En 
»medio de ellos se apreciaba à duras 
»penas, però se apreciaba, la forma del 
»templo. Hoy las paredes que restan no 
*hablan ya al corazon del que estima la 
»honra de la pàtria, y antes se condolía 
»en presencia de aquellas ruinas. Solo la 
«historia queda del monasterio de Vall 
»de Hebrón...» (3). Cuando en èpocas 



(2) Relación de D. Salvador Sanpere y .Mi- 
quel tomada de su senor padre el nonagenario 
D. Antonio Sanpere y Llausàs. 

(3) Atnuxri de la, Associació d'excursions ca- 
talana, i88j, pàgs. 2i6 y 217. 



140 



LIBRO TERCERO. — CAPÍTULO VIGÉSIMOQUiNTO 



posteriores, como en 1891 y 96, he visita- 
do aquellas ruinas no quedaban del edifi- 
cio m'As que los cimientos; los que, por 
razón del ràpido desnivel del terreno por 
la parte del monte, o se ocultan en la tie- 
rra o habían desaparecido; y por la del 
mar permanecían descubiertos en consi- 
derable altura, mostrando dos líneas de 
ventanas de pisos, cuyas habitaciones y 
techos no existen. Traté de trazar el pla- 
no guiàndome por los cimientos, però 
era tal la destrucción que no me fué posi- 
ble, y ademàs espantaba en el lado Sur 
pasar por sobre de aquellas paredes sin 
amparo ni barandas a grande altura so- 
bre la abrupta pendiente. Sin embargo, 
medi el muro occidental del edificio y 
hallé que tenia 32'30 metros. La carretera 
moderna de San Cugat atraviesa estàs 
ruinas por la parte donde había la entra- 
da del monasterio. Lo mismo que del 
monasterio quedan a su derredor algunas 
ruinas de sus ermitas. Cuando en 1882 
pasé por allí todavía ante una de ellas vi 
dos cipreses que la caracterizaban: en 
mis posteriores visitas ya habían desapa- 
recido. La vista del monasterio sugiere 
la idea de un sepulcro antes subterràneo, 
y después, por efecto del derrumbamien- 
to de las tierras de la pendiente que 
arrastraron las aguas, medio descubierto 
y mostrando los esqueletos. Queda una 
sola casa de las variasque, siendo depen- 
dencias del cenobio, le precedían, la de 
labranza convertida ahoraen hostal. 

Però ocurre preguntar por quién fué el 
comprador, y quizà el destructor del mo- 
nasterio. He aquí palabras del pàrroco 
de Horta de días posteriores: «Despues 
»de la fuga de los monjes, sucedió en el 
«monasterio aquel período de abandono, 
»en que todo el que quiso extraer de allí 
»tejas, vigas y materiales, los extrajo. 
»Despues el Estado lo vendió. El primer 
»poseedor aprovechó de allí la piedra 
»labrada, y vendiéndola cobro por ella 
»mucho dinero. El segundo aprovechó la 
»piedra no labrada, ó sea la de los cimien- 
»tos y parte del agua del monasterio. Este 
»era hermano de un don José Esteve à 



»quien todos hemos conocido en este 
»obispado porque se dedicaba à ir íl 
»Roma para agenciar gracias apostóli- 
»cas» (1). El comprador segundo llama- 
base, pues, don Plàcido Esteve, y era 
notario de un Juzgado y compro el mo- 
nasterio y tierras por los anos de 1870 
y tantos. Al hacer la compra halló ya 
derruido el edificio. Don Plàcido concibió 
el proyecto de buscar aguas en aquella 
montana y conducirlas a Gracia, y en 
su realización gasto de 30,000 a 40,000 
duros, porque cavo pozos y construyó la 
dicha conducción a Gracia. Mas no ha- 
biendo hallado las esperadas aguas, solo 
pudo disponer de las del monasterio, y así 
se arruinó. Los disgustos ocasionados por 
el fracaso y consecuencias de las aguas 
le produjo la muerte, y la ruina de los 
intereses, en la que sus herederos hasta 
tuvieron que vender la parte de propie- 
dad de la casa paterna que el padre 
poseía en la calle Nueva de San Francis- 
co de Barcelona (2). 

El tercer comprador aprovechó aguas 
de aquella montana, bien que de otra 
mina superior; y también «ahora {1892) 
>;se dice que vuelve a venderse aquella 
»propiedad y por muy poco dinero» (3). 
Esta ha sido casi siempre la suerte de los 
compradores de bienes de la Iglesia: la 
ruina. 

Vista hasta aquí la suerte de la Comu- 
nidad y del edificio, fijémonos ahora en la 
de sus cosas. 

El Cruciíijo de una de las dos capillas 
de bajo el coro, imagen de gran tamaílo, 
paro en definitiva en la sacristía de Horta , 
donde ardió en la semana tràgica de 1909. 
El de la capilla de la Comunión ardió ya 
en 1835. De los libros de coro escribí en mi 
obra anterior las siguientes palabras reci- 
bidas del mozo Carner: «... cuyos libros, 
»que subian al número de 26 ó 28, gozaban 



(i) Me lo dijo en Horta D. Tomàs Casas a 23 
de enero de 1892. 

(2) Noticias sacadas de la misma família del 
Sr. Esteve. 

(3) Citada relación del pàrroco Sr. Casas. 



JERONIAIOS 



141 



»fama de muy buenos, y se decía valían 
»3,000 libras, ó sea 1,600 duros. Sus hojas 
»eran de pergamino, y sus letras de colo- 
»res, unas hermosísimas, otras mas sen- 
»cillas». Ya arriba, en este mismo arti- 
culo, nos ha dicho el propio Carner que 
depositados primero, después de la fuga 
de los monjes, depositados, digo, en casa 
del alcalde Mariner, al subir los exalta- 
dos de San Andrés y Horta f ueron que- 
mados por estos en la era de Mariner, 
cuyas llamas él mismo vió. También nos 
certifico de que igual suerte, en igual 
ocasión y por iguales manos, tuvieron 
frente la capilla de Can Blay las sillas 
del coro, hasta entonces guardadas en 
ella. De las flautas del órgano también 
dije arriba que los nombrados revolucio- 
narios llevaron las que les plugo. Las 
que quedaron sirvieron después para 
diversos usos, porque vendida màs tarde 
la casa Blay con su capilla, y convertida 
aquella en tenería, los objetos que se 
hallaron en esta siguieron la suerte del 
edificio (1). Una de las campanas del mo- 
nasterio, no de las mayores, sirvió des- 
pués para el reloj de Horta (2). 

Cuando la autoridad permitió el des- 
ocupo del convento, cada monje saco y 
colocó en lugar de su confianza los obje- 
tos de su particular uso (3). 

La biblioteca y valioso archivo se divi- 
dieron al salir del monasterio y pararon 
principalmente en dos puntos, en la casa 
rectoral de Horta y en la nombrada casa 
o capilla de Ca'n Blay. Oigamos respecto 
de la primera porción autorizadas pala- 
bras de mi buen amigo don Eudaldo Ca- 
nibell, las que vertidas al castellano son 
estàs: 

«19 de agosto de 1877. = Reunidos en 
»la casa parroquial de Horta, donde res- 
»lan ignorados el archivo y biblioteca 



(i) Relación del mayordomo de la teneria don 
Jerónimo Isamat, en Barcelona a lo de abril de 
1884. 

(2) Relación citada de las hermanas senoras 
Puig. 

(3) Relación primera del Sr. Carner. 



»del monasterio de San Jerónimo de Vall 
»de Hebrón, el Presidente» (de la Asso- 
ciació catalanista d^excursions cientifi- 

cas) «Sr , à las diez menos cuarto de 

»la mariana, para investigar la multitud 
»de interesantes documentos que existen 
»en los desvanes, comenzamos el escruti- 
»nio de los libros que formarían parte de 
»la biblioteca, y de los cuales levantamos 
»un pequeno inventario. Seguidamente 
»revolvimos interesantísimos pliegos de 
»privilegios reales de nuestros celebrados 
«Conde-reyes. Quedan allí documentos 
»del siglo XI y de todos los sucesivos 
»hasta el actual rivalizando en importan- 
»cia. Pasa de notable la coleccion sigilo- 
»grafica que allí brilla, y no menos lo es 
»la de los autógrafos cèlebres, de un inte- 
»rés inestimable. Entre los manuscritos 
»notables que vimos, figura en primer lu- 
»gar el inmenso volumen de las biogra- 
»fías de los monjes de San Jerónimo de 
»Vall de Hebrón y un nobiliario de la 
»familia Pellicer, parte en pergamino, 
»cuya notable portada ostenta el escudo 
»de la família magníficamente iluminado. 

»Bellas, variadas y originales en extre- 
»mo son muchas de las iniciales de los 
»documentos, por lo que algunos se reco- 
«miendan como trabajo caligràfico. 

»A fin de ordenarlo en lo posible esta- 
»blecimos divisiones, retirando à parte lo 
»que de cerca nos interesaba, y pidiendo 
»al senor Rector que lo cediese à la Aso- 
»ciacion toda vez que se forma un archi- 
»vo en el que seran conservados tales 
«documentos del modo debido como teso- 
»ro histórico que son. 

»Cediólos; y desde hoy nuestro archivo 
»ya es rico; galún es el número de docu- 
»mentos, dado el corto tiempo de funda- 
»cion que cuenta, y ya figuran en él los 
»autógrafos de Don Pedró IV, de mala 
»memoria; de su esposa Dona Leonor; del 
»calumniado Juan I el Amador de la 
y>gentilesa; de Don Juan II, el carcelero 
»de su hijo el desgraciado Príncipe de 
»Viana; de Don Alfonso V de Aragón; de 
»Don Enrique de Villena; de Don Martín 
»el Humano; de Fernando de Antequera; 



142 



LIBRO TERCERO. — CAPÍTUI.O VIGESIMOQUINTO 



»de Dona Violante de Bar, fundadora del 
»monasterio de San Jeroni mo de Vall de 
»Hebrón; de Don Fernando el Católico, y 
»de otros no menos notables. Entre los 
»sellos figuran casi todos los de los per- 
»sonajes ya mentados y los de los extin- 
»guidos monasterios de Cotalva y Scala- 
»Dei, ya rarísimos; el del Papa Pío II; el 
»de la Colegiata de San Feliu de Gerona, 
»y el de la Santa Cruzada. 

»Mucho hicimos, y aún no es una déci- 
»ma parte de lo que puede hacerse, en 
«aquella rica mina de históricos documen- 
»tos. Arreglado del mejor modo posible 
»todo lo que se había revuelto, no sin 
»pena dejamos aquel lugar tan apro- 
»piado à nuestras aficiones; allí sentados 
»al lado de objetos retrospectivos llenos 
»de polvo, à teja vana, recibiendo luz tan 
»sólo por una rejuela, con una mesa en el 
»centro del cuarto, llena de libros y arro- 
»llados pergaminos de los que pendía el 
»sello, no recordàbamos otra cosa, pues 
»el espíritu de investigacion y de amor à 
»la tierra embargaba nuestros corazo- 
»nes. 

»(Extracto del acta firmada por los se- 
»nores Presidente y Secretario 2.° de la 
»Asociacion)» (1). 

Muy de alabar creo el espíritu de inves- 
tigación y amor a la tierra del relator, mi 
muy querido amigo y príncipe en las 
artes del libro; però muy digno de censu- 
ra el infiel guardador de dichos documen- 
tos que, sin derecho a disponer de ellos, 
fàcilmente los cede. Condolido profunda- 
mente por la fràgil custodia de las rique- 
zas arqueológicas que quedaban en Horta, 
el que escribe estàs líneas, en 1902 acudí 
al senor Cardenal Obispo de Barcelona, 
el cual por oficio del mismo mes y ano 
comisionó al Rdo. senor Doctor Don José 
Maria de Alós, Don José de Peray y 
March, Archivero del Palacio episcopal, 
y a mi, para recogerlos. En 19 de noviem- 
bre del propio 1902 las trasladamos al 



(i) Memorias de la. Associació Catalanista 
d'Excursions cientificas, tomo I, o sea i8y6-i8yj, 
pàgs. 93, 94 y 95. 



Archivo episcopal de Barcelona. Però, 
ioh dolor!, solo un sello de cera hallamos 
en ellos, y esto nos hizo sospechar si, 
como los sellos, habrían en el lapso de 
1877 a 1902 desaparecido documentos, 
ademàs de los cedidos. 

En el Archivo de Hacienda de esta pro- 
vincià vi algun volumen manuscrito pro- 
cedente de este monasterio, y sé que en la 
família de uno de los monjes existen algú- 
nos otros papeles. 

Respecto del grupo de libros y papeles 
que de presto paro en Ca'n Blay, me 
dijo el mayordomo de la tenería estable- 
cida allí, mayordomo del ano aproxima- 
damente de 1850: 

«Esta casa {la ca'n Blay) tenia una ca- 
»pilla, y en los dias de la exclaustracion 
»de 1835 los vecinos de aquellas casas 
*depositaron en esta varios objetos pro- 
»cedentes del monasterio de Hebrón, de- 
»seando salvarlos. Así quedo un Cruci- 

»fijo y una carretada al menos de 

»papeles, libros y pergaminos. Entre 
«estos objetos los libros impresos eran 
»pocos, pues lo que abundaba era papeles 
»y pergaminos. Los pergaminos estaban 
»escritos en letra gòtica, y tenían mayús- 
»culas de colores. Todo estaba en latín. 
»Yo conservo algunos pliegos de un libro 
«manuscrito, de papel muy grueso: aquí 
»los tiene V.,véalos». Efectivamente los 
examiné: pertenecieron a un libro de 
cuentas del monasterio, del ano 1538, y 
las firmaban tres monjes, el que se titula- 
ba indignus Prior, el Cla vario y otro. 
«Esta finca fué vendida, y al enajenarse 
»los dichos objetos procedentes del mo- 
«nasterio siguieron la suerte del predio. 
»Este f ué destinado à tenería. El Crucifi- 
»jo. . . y de los papeles, pergaminos y libros 
»cada cual tomaba lo que quería. Los 
«pergaminos sirvieron para hacer notas. 
«Aún hoy« (1884) «hay notas escritas en 
«pergamino, y otros papeles y pergami- 
«nos han sido quemados. La capilla sir- 
«vió para almacén de corteza de àrbol 
«para la tenería. Libros latinos y en aque- 
«lla extrana letra estorbaban allí, y de 
»aquí que se destruyeran. Un individuo 



JERONIMOS 



143 



»de allí aprovechó una flauta del órgano 
»para hacer un reclamo ó pitó» (botet) 
«para cazar codornices» (1). 

Elsobresaliente pintor escenogràficode 
esta Ciudad, don Francisco Soler y Rovi- 
rosa, poseía en 1900, y me lo presto por 
unos días, un precioso manuscrito titula- 
do: de Llibre Costums de Vall de Hebrón; 
en cuya Advertència proemial se leía que 
este libro era copia del Llibre de las cos- 
tumas originals, que se guarda en lo 
Arxiu del dit pnt Monastir... ab las fir- 
mas del P. Vicari y de tots los PP. Vo- 
cals. Se escribió en 1732 para tenerlo en 
el coro a disposición de todos. 

«El dia en que f ué quemada la torre de 
»Llauder se hizo un pregon en Horta 
»mandando que toda persona que tuviese 
»objetos del monasterio los entregase. 
»Muchos los tiraron à la tierra. Otros no 
»los soltaron; però daba lastima ver los 
»muchos libros que, amontonados con los 
»demàs objetos tirados, eran pasto de las 
»llamas» (2). 

De losdocumentos que antes de la fuga 
escondieron en un tonel y sacaron del 
monasterio los monjes, ignoro el para- 
dero. 

Del oficio siguiente sacaremos alguna 
luz sobre tres documentos. Es del monje 
Padre Puig al Obispo: 

«Para dar cumplimiento al oficio que 
»con fecha de 25 de Agosto ultimo se dig- 
»nó V. E. I. remitirme, en el cual se me 
»manda poner en poder de V. E. I. los 
»títulos, documentos y cuantos papeles 
»existen en mi poder relativos à los bie- 
»nes que el suprimido Monasterio de San 
»Gerónimo de Valdehebron posehia, pa- 
»ra realizar los fines que en el Oficio de 
»V. E. I. se espresan; V. E. I. comprehen- 
»derà que habiendo sido invadido el dicho 
»Monasterio, saqueado, é incendiado su 
»Archivo con cuanto contenia, no dando 
»lugar à salvarlo la ràpida fuga de los 



fi) Me lo dijo ea Barcelona a los lo de abril 
de 1884. 

(2) Relación citada de las hermanas senoras 
Puiff. 



I »PP. motivada por las azarosas circuns- 
»tancias que en aquella època atraveza- 
»mos, todo fué reducido à cenizas; no 
»obstante, se pudieron recoger de los re- 
»siduos los 3 documentos que siguen, y 
»que remito à V. E. I. = 1 un libro cuyo 
»título es: Llevador 3 de S. Gerónimo del 
»Valle de Ebron. Contiene los censos y 
»Censales pertenecientes à dicho Monas- 
»terio. 

»2. Otro libro mas pequeno cuyo titulo 
»es: Notas de escripturas, da noticia de 
»algunas escrituras y de los Notarios 
»de N.° en cuyo poder obran. 

»3. Otro libro en donde consta el nú- 
»mero de misas, tanto resadas como can- 
»tadas, à cuya annual celebracion estava 
«obligada la RA^ Comunidad del referido 
»Monasterio. 

»Dios g.e à V. E. I. rn.s a.^ = Horta 14 
»de Setiembre de 1852. = Pedró Puig 
»P,bro Monge Esclaustrado de S. Geróni- 
»mo de Valdehebron. = Ecc.«i° é 111.™° 
«S."^ Obispo de Barcelona». 

Muerto el susoescrito Fr. Puig, recibí 
de mano de sus hermanas Dona Josefa y 
Dona Teresa, por mediación del Pàrroco 
de Horta, en 1892, el libro de actas de los 
capítulos de la Comunidad. Empieza por 
el celebrado en 26 de julio de 1753, y ter- 
mina con el de 13 de julio de 1835. De él, 
como ha visto el lector, saqué buenos 
datos. Escrito ya este mi pobre libro, he 
juntado el manuscrito à los demàs que 
hay salvados en el Archivo episcopal de 
esta Ciudad. Allí lo ballarà el curioso. 

El sobrino del mismo Padre Puig, el 
conocido medico municipal de Barcelona 
con residència en Horta, doctor don 
Joaquín Puig y Grau, posee los dos sellos 
mayor y menor del Monasterio, y con 
suma bondad me los ha prestado para 
grabar en estàs pàginas la reproducción 
del mayor que viene en la siguiente. 
Desde estàs líneas me complazco en dar 
gracias mil a las senoras y sefior Puig 
por los datos que me Uevan prestados. 

En poder de un particular de esta Ciu- 
dad coleccionador de antiguos cuadros 
se halla el lienzo del refectorio, el cual 



144 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGÉSIMOQUINTO 



presenta a San Jerónimo de medio cuer- 
po, desnudo, escribiendo. Este lienzo mide 
obra de un metro y medio largo, y su 
mérito artistico es muy mediano. 




Hemos visto arriba que los objetos del 
común del Monasterio por mediación del 
alcalde Don Juan Mariner, obrando en 
esto por orden o indicación de la autoridad 
de Barcelona, fueron sacados del ceno- 
bio, y para salvarlos, colocados en varias 
casas. A estos objetos, sin duda, se refie- 
ren los siguientes asientos de la adminis- 
tración de las oficinas de Amortización: 

«1835 — No viembre — Pablo Lletjos» (el 
corredor que por encargo de la Amortí- 
sacion vendía las cosas de los conven- 
?05j.— «Por productos de varios muebles 
»y efectos de este Monasterio vendidos 
»en almoneda pública 76 reales». Que los 
pago a la Amortización. 

«Ramon Miarons» (/volvemos a Mia- 
rons!).—<(.'Pov producto de venta de va- 
»rios muebles y efectos de este monaste- 
»rio, adeudó (y pago) 1,686 reales 31 mar. 

»E1 mismo Miarons.— Por producto de 
»la venta de idem, adeudó (y pago) 250 
»reales». 

Hasta aquí las entradas por la venta de 
objetos de San Jerónimo, las que suman 
2,012 reales 31 mar., o sea 100 duros 
12 reales 31 mar. 

Siguen las salidas o gastos: « Por el 
»trabajo de bajar las campanas de la 



»torre de este monasterio, y trasladarlas 
»à Barcelona 360 reales», o sea 16 duros. 

«Ramon Miarons. — Acredito por los 
»gastos causados en la venta de los efec- 
»tos de este monasterio: 787 reales 22 
»mara.'' », o sea 39 duros 7 reales 22 mar. 

«El mismo Miarons.— Acredito por la 
»venta de los efectos de este monasterio 
»126 reales», o sea 6 duros 6 reales (1). 

Se pagaron los gastos de la extracción 
del Monasterio. 

Es indudable que, a parte de los obje- 
tos que pasaron por esta ignominiosa 
ventà, muchos otros se perderían, o me- 
jor, que entre venta y no venta todos se 
desvanecerían como humo. Por esto me 
decía el pàrroco de San Ginés, Don Jai- 
me Moratona: ^<Los objetos del monaste- 
»rio se han perdido todos, porque, aunque 
»los aldeanos de la redonda los hubieran 
»guardado con buena voluntad, no pudie- 
»ron, unos por temor à los espías y dela- 
»tores que andaban en el asunto, algun 
»otro ha caido en la tentación de negar 
»el depósito, y otros por distintas cau- 
»sas* (2). En resumen, pues, las cosas 
del uso particular de cada monje pudo 
éste sacarlas y aprovecharlas; las de la 
Comunidad, así sagradas como profanas, 
en su inmensa mayoría se perdieron. 
Hasta se me ha dicho que no falto mujer 
à la que se ha visto llevar un jubón 
hecho de tela de algun sagrado indumen- 
to de Hebrón (3). 

Antes del derribo del edificio, el mon- 
je, que conocía el lugar donde yacía 
escondida una cantidad de dinero, mandó 
allà una persona de confianza para reti- 
raria; mas esta halló que el depósito ha- 
bía ya desaparecido (4). 



(i) Archivo de Hacienda de Barcelona. — Le- 
gajo: «i8j$. Monasterios y Conventos. Cuaderno 
48. 

(2) Dicho pàrroco en San Ginés a 27 de fe- 
brero de 1880. 

(3) Relación citada de las hermanas senoras 
Puig. 

(4) Relación citada del pàrroco de San Ginés 
D. Jaime Moratona. 




•■^^if^-x^-'i 



RUÍNAS DEL MONASTERIO JERONIMO DE VALLE DE HeBRÓN. — 1891 

(Fotografia del autor). 







San Jerónimo de la Murta. — una losa sepulcral 



■1908 

(Fotografia de D. Francisco Brunet y del autor). 



JEkONIMOS 



145 



Un monje de esta casa, sin duda el 
Procurador, fiando de la solida honradez 
del repostero, al que llamaban Janet , 
hombre de la coníianza del Monasterio, se 
llego con éste a la una casa de campo, y en 
su bodeg"a enterraron una cantidad; des- 
pués de lo cual el religioso partió. Janct , 
nias tarde, viéndose solo, se caso, y du- 
rante muchos anos guardó religiosamente 
su secreto. Mas al fin, cercano ya al de 
sus días, y viendo que el monje no volvía 
por el tesoro, lo comunico a su mujer: 
esta, dif unto /a//É'^^ pasó a segundas bo- 
das, y durante su segundo matrimonio 
el marido utilizó la cantidad. Regresó el 
monje, y la pidió a la mujer; y si esta 
confesó la verdad de la existència del 
dinero, el marido se nego a devolverlo. 
A poco , el tal criminal cayó en terrible en- 
fermedad. Callo sus nombres para no afli- 
gir a sus descendientes; y si bien no tengo 
estàs noticias de boca de algun actor del 
hecho, ni testigo, me lo conto ha poco 
un individuo de la familia die Janet. 

Ademàs, cuando allà por los anos de 
1876, o cosa así, la construcción de la 
carretera de San Cugat del Vallés que 
cruza por el solar del Monasterio, des- 
truyó algo de sus muros o cimientos, 
notaron los operarios que uno de ellos, a 
la hora del almuerzo, había súbitamente 
desaparecido. Sospecharon que había ha- 
llado en la antigua construcción algun 
tesoro; corrieron a examinar el punto 
donde el fugitivo trabajaba, y realmente 
hallaron el hoyo o lugar del dinero (1), 
cuya època o antigüedad ignoraron, e 
ignoro, por lo mismo, yo. 

Del curso que siguieron los bienes de 
esta casa después de la exclaustración 
de 1835, muy ligado con el recorrido en 
la del período constitucional, nos daran 
noticias las escrituras otorgadas por la 
Desamortización a favor de los que en 
definitiva se quedaron con ellos. Veamos 
ante todo la firmada ante don Manuel 
Clavillart, notario deHacienda en Barce- 
lona, a los 23 de octubre de 1845. Dice 



(i) Así lo contaban los operarios. 



que las fincas que luego resenarà fueron 
subastadas en el tiempo constitucional, y 
empieza copiando el edicto de la subasta, 
fecho a 15 de marzo de 1822; el cual edic- 
to escribe así: «Se està subastando por 
»disposicion del Senor... Juez... 

»Primo... 

»Segundo: una pequena casa ó choza 
»frente el Monasterio, con su terreno, con 
»su entrada y salida con los edificios. 

»Tercio: una casa inmediata à la ante- 
»cedente con el terreno. 

»Cuarto: el pesebre unido à dicha casa 
»y el edificio arruinado por el fuego con- 
»tiguo al pesebre con el terreno. 

»Quinto: el corral con una pequeíïa 
»habitacion à muy poca distancia de la 
«citada casa con el terreno que ocupa y 
»del frente de su portal. 

»Sexto: laHermita llamada el Sepulcro 
»en medio de un jardin pequeflo cerrado 
»de paredes contiguo al Monasterio. 

»Octavo (sic): otra derruida en dicha 
»montana é inmediata à la expresada y 
»un pequeflo jardin con paredes. 

»Nono: el molino aceytero junto al Mo- 
»nasterio con el terreno y paredes tras 
»de él. — Nota: Las antedichas fincas solo 
»pueden redituar por ahora lo preciso 
»para los reparos de su conservacion. 

»Décimo: el huerto junto al Monaste- 
»rio que se supone de tenida un cuarter 
»de mojada de tierra, la que unida con el 
»albergue grande que hay en él, y otro 
»de pequeflo, y sirven para depositar las 
»aguas por el riego de dicho huerto y 
»unas paredes que circuyen parte del 
»mismo y la mitad de las aguas que 
»discurren de las dos fuentes, la una 
»nombrada de la Reina, y la otra que 
»viene con conducto de la parte de 
»S. Medi. 

»Duodécimo: un campo al secano de 
»una mojada de tierra bajo el Monas- 
»terio. 

»Décimotercio: la viíla llamada Atdet 
»de tres mojadas inmediata al Monas- 
»terio. 

xDécimoquinto: un mayol nuevo de dos. 
»mojadas cerca del Monasterio. 



10 



146 



LIBRO TEKCERO. — CAPÍTULO VIGESIMOQUINTO 



»Décimosexto: un olivar con varios 
»algarrobos de dos mojadas debajo del 
»Monasterio. 

»Décimoséptimo: otro olivar llamado 
>•>Campet del Mariner, de tres cuartas de 
»mojada. 

»Décimooctavo: 
»el bosque llama- 
»do Trescruces de 
»ocho mojadas. 

»2l.*"° (sic): otro 
»dicho Tarral, de 
»ocho mojadas. 

x22.'^°: otro Ua- 
»mado Miranda , de 
»tres mojadas. 

»23.™°: otro bos- 
»que llamado Au- 
t>let, de tres moja- 
»das. 

»—Cuya venta se 
»hara à favor del 

»mejor postor 

»Dado en Barcelo- 
»na à quince de 
»marzodemilocho- 
»cientos veinte y 
»dos. "Franco. Ma- 
»driguera,Escrno.» 
Hasta aquí la copia 
del edicto; y conti- 
nua la escritura:... 
«cuyas fincas fue- 
»ron del suprimido 
»Monasterio de San 
»Jerónimo del Va- 
»lle de Hebron....» 
Fueron vendidas, 
sigue diciendo la 

escritura, en ultimo remate, a Don Ra 
món Carbonell, del Comercio de Bar- 
celona, en cuanto a los números del 2 
al 10 (exceptuado el 7) inclusive en 9 de 
enero de 1823, y en cuanto a los números 
12, 13, 15, 16, 17, 18, 21 , 22, 23, en 22 de agos- 
to de 1822. En virtud del pago del remate 
el comprador fué puesto en posesión de 
las fincas, mas a la caída de la Constitu- 
ción fué desposeído. Inserta aquí la escri- 
tura las disposiciones legales que después 




RELICARIO DE S\N GINÉS 
CON UN HUESO DE ESTE SANTO 



de la exclaustración del 35 mandaron 
restituir las fincas a los compradores; y 
anade: «Por virtud de estàs disposicio- 
»nes D. Ramon Carbonell y Vinals, hijo 
»del arriba nombrado Ramon Carbonell, 

»acudió k la Alcal- 

»dia Mayordeesta 
»Ciudad... para que 
»se declarase per- 
»tenecerle la pro- 
»piedad y dominio 
»de los bienes que 
»su difunto padre 
»don Ramon Car- 
«bonell adquirió 
»del Gobierno en 
»dicha època cons- 
»titucional...» Este 
Carbonell, hijo, 
era subteniente 
de Infanteria reti- 
rado, y vecino de 
Cartagena. Luego 
la escritura resena 
la sentencia que 
por la mentada re- 
clamación de Car- 
bonell dió el Juez; 
en la cual se lee 
que el padre ad- 
quirió estos bienes 
con dinero «de 
»caudal propio del 
»citadosu hijo, que 
»este le remitió al 
^intento »; que así lo 
declaro el padre. 
Termina la senten- 
cia fallando que 
estos bienes son del hijo Carbonell. En 
cumplimiento de esta disposición, el alcal- 
de de Horta Don José Mariner, por orden 
superior, en 21 de septiembre de 1835, dió 
posesión de los indicados bienes a don 
Ramon Carbonell y Vinals; y luego, en 
23 de octubre de 1845, se le otorga la pre- 
sente escritura para que le sirva de titulo 
de propiedad. 

Don Juan Montagú, en remate de 24 de 
agosto de 1822, compro al Estado por el 



JERONIMOS 



147 



precio de 140,125 reales, iguales a 7,006 
duros, los bosques de San Jerónimo de 
Hebrón, siguientes: el llamado deia. Font 
groga, de 6 mojadas; el Rosés, de 6 mo- 
jadas; el Pinetons, de 4 mojadas; el Las 
Cobas, de 4 mojadas; el las Serralada, de 
4 mojadas, y el Maset, de 4 mojadas. 
Puesto el comprador en posesión de estos 
bosques, a la caída del sistema constitu- 
cional quedo desposeído, mas en 18 de 
diciembre de 1835 reintegrado en ella. 
Ahora, por escritura de 10 de noviembre 
de 1845, pasada ante Clavillart, se le da 
un titulo de propiedad. 

#^ En 1822 se remataron a favor de 
don Mariano Gorina, de Barcelona, por 
el precio de 74,025 reales, equivalentes a 
3,701 duros, las fincas de Hebrón que 
siguen: una vina llamada Vieja, de 6 mo- 
jadas; el bosque Las Cabanolas, de 2 
mojadas; otra vina Fontana, de 1 2/4 mo- 
jada; el bosque Tibidabo, de 6 mojadas, 
y el bosque Meca, de 10 mojadas. Pose- 
sionóse de ellas, però desposesionado en 
1823, recupera la posesión después de la 
tropelía de 1835, y así ahora, por ante el 
notario Clavillart, en Barcelona, a 20 de 
noviembre de 1845, se le da escritura 
de propiedad. 

^ En el Diario de Barcelona del 18 
de mayo de 1836 se lee: «Por disposicion 
»del M. I. Sr. Intendente de esta provin- 
»cia se saca en pública subasta el arrien- 
»do de los frutos correspondientes al 
»diezmo y primícia que percibían los su- 
»primidos monasterios de Gerónimos del 
»Valle de Ebron y de la Murtra, à saber, 
»el primero de todo el termino de la 
«parròquia de San Ginés de Horta, y el 
»segundo de los de Moncada y Reyxach, 
»por todo el afio cosechero que empieza 
»à primero de mayo de este afio à fin de 
«abril de 1838; como igualmente las par- 
»tes de todos los frutos que corresponden 
»al ramo de Amortizacion de varias fin- 
»cas que se hallan dadas à parcería ó 
»establecimiento procedente de varios 
»conventos y monasterios suprimidos, 
»sitas en Castell de Fels, Gabà, San Boy, 
»Prat, Hospitalet, Sans, Sarrià, Horta, 



»S. Martin de Provensals y Montana de 
»Monjuich». La subasta tendra lugar en 
los claustros del convento de la Merced, 
de Barcelona, donde estan establecidas 
las oficinas de la Amortizacion y la escri- 
banía de la Intendència. Fecho en Barce 
lona à 17 de mayo de 1836». 

Escribo arriba, apoyado en el publico 
testimonio de las gentes, que quien capi- 
taneaba a los incendiarios que desde San 
Cugat subieron a poner el primer fuego a 
Vall de Hebrón era un individuo de la 
família Majó de Valldoreix; y a propósito 
de esta tradición recuerdo la relación de 
un ilustrado hijo de San Cugat, quien me 
dijo así: «Despues del 1835 duro siete ú 
»ocho anos que durante los veranos con 
»frecuencia había fuego en el bosque de 
»Majó. Afio hubo de siete, ocho y doce 
»veces. Dia hubo de cuatro veces. Tanto 
»llamó esto la atencion que se colocaron 
»mozos de las Escuadras para vigilar el 
»bosque é impedir que se le pusiera el 
»fuego; mas nunca se descubrió persona 
»alguna que lo hiciera. El pueblo veia 
»en esto un castigo de Dios, y nadíe acu- 
»día a sofocar el incendio.» 



ARTICULO SECUNDO 

SAN JERÓNIMO, DE LA MURTA 

La Comunidad de Nuestra Sefiora de 
Belen, llamada vulgarmente de San Jeró- 
nimo de la Murta, se componia de los 
religiosos siguientes: 

DE CORO 

Prior: Padre Fr. José Borrell, hijo de 
Granollers. 

Vicarío de Casa: Padre Fr. Isídro Mas- 
nou, hijo de Mataró. 

Procurador General: Padre Fr. Jeróni- 
mo Rovira, que residia en la casa de pro- 
curación de Barcelona. 

Padre Fr. Alberto Roca. 

Padre Fr. José Guinart. 

Padre Fr. Pablo Des. 



14S 



LIBRO TERCKRO. CAPITULO VIGESIMOQUINTO 



Padre Fr. Pedró Bros. 

Padre Fr. Pedró Casamada. 

Padre Fr. Pedró Armengol. 

Arquero: Padre Fr. José Ciuró. 

Padre Fr. Jaime Magrinà. 

Padre Fr. Miguel Carbonell. 

Organista: Padre Fr. Miguel Posas. 

Organista: Padre Fr. Miguel Marsal, 
hermano del monje de Montserrat Fray 
Ramon. 

Procurador: Padre Fr. Jaime Vila. 

Chantre: Padre Fr. Juan Armans. 

Chantre: Padre Fr. Juan Bruguera, 
hijo de San Hilario. 

Padre Fr. Agustín Serra, hijo de Bar- 
celona. 

Padre Fr. Antonio Torrents. 

Padre Fr. Antonio Halcón. 

Padre Fr. José Planas. 

Padre Fr. Jerónimo Masaguer. 

Padre Fr. Miguel Castellsaquer. 

Padre Fr. Pablo Aranda. 

Padre Fr. Ramon Camprodon. 

Organista: Padre ?>. Benito Mondrés, 

LEGOS 

Fr. Anastasio Jordà, Cocinero. 

Fr. Vicente Sabater. 

Fr. Francisco Camaní. 

Fr. Juan Masaveu. 

Fr. Eudaldo Simón (1), hijo de Ripoll. 
Era aquí el boticario. Tenia cerca de 80 
anos, y nunca quiso ordenarse. 

Dos días antes de la huída de los mon- 
jes había bajado a la tumba el Prior de 
esta casa, víctima de terrible gangrena, 
producida, al decir de las gentes, por 
haberse cortado mal un callo (2). Borrell, 
pues, apenas iniciaba su prelatura. 

El vecindario, especialmente el próxi- 
mo barrio de Canet, amaba al monaste- 
rio. El cuito en su templo lucía por su 



(i) Me mandü la lista de los monjes desde 
Sevilla en i6 de junio de i886 el jerónimo don 
Jerónimo Pagès. Ademas me la dicto el otro jeró- 
nimo D. José Ciuró en Barcelona a 20 de diciem- 
bre de 1883. 

(2) Relación delmonacillo del monasterio don 
José Franch en Badalona a 3 de febrero de i! 



solemnidad, y los monjes por su asidui- 
dad en la administración de los ministe- 
rios, de modo que admira oir de los ancia- 
nos que toda la gente devota hasta de 
Badalona confesaba en San Jerónimo. Y 
escribo que admira, por la no corta dis- 
tancia y el arenoso camino que de Bada- 
lona separa el casi solitario cenobio (3). 

A pesar de esto llegaban allà, como a 
todas partes, las falsas promesas de ven- 
tajas económicas, que, al decir de los 
enemigos de los conventos, habían de 
seguirse de la extinción de estos. Según 
oi de boca de una anciana de Badalona, 
decían estos enemigos a los sencillos 
aldeanos, por ejemplo: «iCuànto pagas 
»por la casa? iCuarenta duros al aflo? 
»Pues, mira, quitados los frailes, con 
»veinte habràs acabado. No pagas poco 
»por diezmos y primicias; pues bien, qui- 
»tados los frailes, no pagaràs nada». Y 
así iban creando ambiciones malsanas, 
ambiciones que arraigaban fàcilmente en 
los pueblos, como Montcada, que eran 
tributarios de algun monasterio. De aquí 
que los monjes de la Murta anduvieran 
acobardados,temerosos de los tributarios 
de Montcada (4). 

Hasta. aquí la anciana. Si queremos 
comprobar la verdad de sus dichos res- 
pecto al animo de los monjes, interrogue- 
mos a uno de ellos, al cual mucho conocí 
y traté, el Padre Arquero; el cual me 
dijo: «Antes del dia de la desgracia la 
»Comunidad se reunió varias veces para 
»tratar del temor de ella, y de la conduc- 
»ta que debiera seguirse. Los monjes an- 
»cianos, enganados por la paz con que se 
»realizó la exclaustracion de 1820, ó 1821,. 
»opinaron por no abandonar por entonces 
»el monasterio, creyendo que el 35 no 
»seria màs que la repeticion del 20. Yo 
»no veia las cosas de color tan risuefío. 
»En tales juntas se tomaron providencias 
»hasta para defenderse en caso necesario, 



(3) Son muchos los ancianos que lo atesti- 
guan. 

(4) Relación de la anciana D.'' Feliciana Per- 
manyer. Badalona 28 de abril de i88ó. 



JERONIMOS 



149 



»para lo que se colocaron depósitos de 
»piedras que habían de utilizarse como 
»proyectiles. Les decía que yo no servia 
»para el caso. En una de estàs juntas, 
»para contrarrestar mi sombrío parecer, 
»se me adujo el mentado tiempo del perio- 
»do constitucional. Contestéles: aJtoralos 
m'evolucionarios comensaràn por donde 
yyentonces acabaron.••jOhl, me replicaron, 
>•>siempre eres profeta de desgracias>^{\). 

Precisamente uno de los màs cieg"os era 
el Superior, de tal modo que ni el humo 
de los incendios de Barcelona logró 
abrirle por completo los ojos; y no empe- 
zó a poner a salvo las cosas del cenobio 
hasta el mediodía del domingo 26 (2). 

Para conocer los hechos de la fuga 
oigamos a los testigos. Del citado Arque- 
ro son las siguientes líneas: «El dia de 
«Santiago continuamos en el monasterio: 
»el de Santa Ana yo nada sabia, de modo 
»que bajé al templo, y confesé al padre y 
»madre del muy conocido amigo de V. 
»Doctor don Joaquin Pujol, don José y 
»dona Ana, duenos de la muy nombrada 
»Casa Pujol de Canet, los cuales vinieron 
»con su familia. Despues de recibidos los 
»sacramentos por aquellos, les dije que 
>^pasaran à la sala à tomar chocolate, y 
»di orden al cocinero para que se lo sir- 
»viera. Mas al salir de la cocina me fui à 
»la sacristía, y allí entra la mujer del 
»colono de la pròxima casa llamada Bu- 
-htind, pròpia precisamente de la esposa 
»del desgraciado General Bassa, dona 
»Francisqueta de Saleta; la cual mujer 
»del colono me dice que los conventos de 
«Barcelona arden. Me afecte mucho, como 
»era natural, y vuelvo al monasterio. El 
»senor Pujol al instante echó de ver mi 
»conmocion, y me pregunta por la causa. 
»Se la digo, y Pujol contesta: Dejémonos 
y>de chocolate: mandaré mis rnosos para 
t>que saquen los objetos del monasterio. 
»Ya no cuidé de estàs cosas. Pasaba esto 



(i) Relación del P. D. José Ciuró en Barce- 
lona a 2o de diciembre de 1683. 

(2) Relación del Dr. D. Joaquin Pujol. Bar- 
celona 1881. 



»à las nueve, y à las diez ya salía yo 
»con mi padre, que à marcha forzada 
«había venido de nuestra pàtria Grano- 
»llers. Antes fui à pedirle su permiso al 
»Prior, el cual se resistió mucho à dàr- 
»melo. Insistí tambien diciendo que en 
»tal ocasion, mediando peligrode la vida, 
»ni la obediència me obligaba. Los otros 
«religiosos todavía quedaron unos dos 
»dias allí. Salí, pues, y vestido aún el 
«habito, pasamos por la montana; toda- 
»vía estaban en su monasterio los cartu- 
«jos, y les avisé. El dia siguiente ya no 
«habría podido pasar por allí, porque la 
«pillería de aquellos pueblos se habia 
«extendido por los caminos para cazar à 
«los frailes, no tanto para matarlos cuan- 
«to, suponiéndolos cargados de las alha- 
»jas y riquezas del convento, para robar- 
»les. Però cazaron pocos, porque los màs 
«de los frailes, en lugar de divagar, se 
«escondieron» (3). 

Escapado ya muy pronto del monaste- 
rio Ciuró, o sea el Arquero, no presencio 
los hechos sucesivos. Oigamos a otro tes- 
tigo, que continuarà por aquellas cerca- 
nías, al monacillo del Padre Jaime Vila, 
de nombre José Franch, que vivia con 
sus padres en la casa màs pròxima al 
cenobio, la citada casa Butifíà. Esta se 
halla sobre la loma que, partiendo de 
cerca del monasterio, corre por frente de 
la senorial Pallaresa. «El dia de Santa 
«Ana, à eso de las siete y media ú ocho, 
«servia yo la Misa al Padre Jaime Vila, 
«que era el Procurador del monasterio. 
«Se me acerca mi madre, y tocàndome 
«en el hombro, me noticia que los con- 
«ventos de Barcelona arden. Yo, al dar al 
«celebrante las vinajeras, se lo comunico. 
«No sé lo que pasò en el animo del Padre 
«Jaime; solo sé que desde entonces no 
»tuve que contestar nada en la Misa, que 
«continuo. Acabada esta, entro el Padre 
«en la Sacristía, desnudòse los sagrados 
«indumentos precipitadamente, y tirólos 
«sobre la còmoda, de modo que yo tuve 
«que recogerlos y arreglarlos. Subió el 



I (3) Relación citada del P. D. José Ciuró. 



150 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGÉSIMOQUINTO 



»Padre al convento, y allí seria el córrer 
»y abrir y cerrar de puertas. El monas- 
»terio entonces envio à Barcelona el 
»carretero, montado en la mula, para en- 
»terarse. Volvió pronto. Los monjes con- 
»tinuaron en el cenobio hasta el caer de 
»la tarde» (1). Hasta aqui Franch. 

Aquel dia ya no se cantó alli la Misa 
conventual, bien que se rezaron lasbajas; 
y se pasó en continua y fuerte ansiedad 
en idas y venidas a la ermita Uamada 
Miranda (que aún hoy subsiste en la 
cresta del cerro del O. del convento), 
desde donde se podían observar los incen- 
dios de la ciudad, los caminos que condu- 
cían a San Jerónimo, y las gentes que 
por ellos se acercaban (2). Nos dijo 
Franch que la dispersión y fuga de los 
monjes se efectuo al anochecer del 26; al 
paso que el doctor don Joaquín Pujol, 
cuyas son las últimas noticias, vecino 
también del monasterio y también testigo 
presencial, me la puso en el 28, martes, 
anadiendo que en el entretanto continua- 
ron en el cenobio. Mas esta, a primera 
vista, contradicción tiene su suelta pen- 
sàndo que la mayoría o casi totalidad de 
los monjes saldría el domingo 26, però 
que quedarían aún allí al frente de la casa 
algunos de ellos para guardaria y salvar 
sus objetos y extraerlos. Y esta explica- 
ción al fin entraria la lògica de los hechos, 
pues lo natural es que, después del dia de 
agitación y zozobra, cada cual mirase 
por su salvación; y que si algunos ani- 
mosos osaban quedarse en el monasterio, 
se quedasen y se les encargase la salva- 
ción de las cosas. Ademàs otra anciana, 
también vecina del monasterio, la confir- 
ma con las siguientes palabras: «El últi- 
»mo dia en que asistí à Misa en el monas 
»terio fué el domingo siguiente al de San 
»Jaime, en el que ya los religiosos anda- 
»ban alU despavoridos. Los monjes el dia 
»del peligro huyeron; però algunos pocos 



(i) Relación de D. José Franch en Badalona 
a 3 de febrero de 1889. 

(2) Relación del Kdo. Dr. D. Joaquín Pujol, 
citada. 



>!>quedarían hasta el momento del incendio 
»para sacar las cosas, pues en realidad sa- 
»caban en aquellos días; bien que otras 
»quedarían allí» (3). Y, si esto no bastarà, 
tenemos el dlcho delPadre Ciuró, quien 
me aseguró que quedaron en el cenobio 
unos siete monjes, de los que recordaba 
los nombres de Masnou, Castellsaguer, 
Aranda, Camprodon y Jordà (4). 

En la fuga el Padre Superior, hijo de 
Can Magí de Badalona, pasó a esta su 
casa, oculto en una tartana cerrada por 
ambos lados. c<El Padre Miguel Marsal y 
el Padre Jaime Vila se escondieron en 
nuestra casa Butinà, dice Franch, y afia- 
de que Vila, después de pasados en casa 
Butinà de ocho a quince días, se fué a 
Barcelona; y que Marsal se estableció en 
San Andrés, donde tocaba el órgano. «Un 
»Padre Jerónimo huyó hacia el Vallés. 
»Era hombre muy desprendido del inte- 
»rés material. Hacía cestas y las regala- 
»ba: pago una campana para la iglesia 
»de Santa Coloma, que de su nombre se 
»llama Jerónima: mandó fabricar otra 
»grande para el monasterio, que hoy» 
(1889) «se halla en la parròquia de Bada- 
>/lona, bien que rajada por obra de los 
»voluntarios de la libertad» (5). 

Este Fr. Jerónimo, cuyo apellido igno- 
ra Franch, era el Padre Masaguer, natu- 
ral de San Feliu de Buxalleu, de unos 40 
afios de edad; el cual en 13 de junio de 
1839, desempenando el cargo de teniente 
de la parròquia de la Batlloria, fué pri- 
mero robado, y luego ahorcado en su 
misma residència (6). 

«Los frailes se dispersaron,» son pala- 
bras de la anciana Feliciana Permanyer, 
«de los cuales algunos hallaron abrigo 



(3) Relación de D." Maria Cuxart de Fama- 
das, la que en 1835 vivia en la casa de campo Ua- 
mada Can Coix Busquets, que està en el mismo 
torrente de San Jerónimo. Badalona 3 de enero 
de 1889. 

(4) Relación citada. 

(5) Citada relación de Franch. 

(6) D. Francisco Muns y Castellet. Los màr- 
tires del siglo XIX. Barcelona, 1888, pàg. 147. 



JEROXIMOS 



151 



»en las vecinas casas del barrio de Canet, 
»pero los mas en Badalona. Dos de los 
«refugiados en Canet el dia del saqueo 
»del monasterio no se creyeron allí segu- 
»ros, y fueron sacados del escondrijo me- 
»tidos uno en cada cogujón de las alforjas 
»de un caballo, y cubiertos de paja. Guia- 
»ba el caballo su protector, de nombre 
»Barceló, cantando a guisa de traginero, 
»y ocultando así su piadoso contrabando, 
»mientras pasaba en la riera por entre 
»los que subían à saquear el cenobio. 

»Cuatro de los frailes, llamados Pedró 
»Bros, Isidro Masnou, José Guinart y 
»José de Cambrils,» (éste seria capuchi- 
no, y, por lo mismo, de otro convento), 
«se presentaron à pedir hospitalidad à la 
»casa rectoral de Badalona; mas el Rec- 
•i>tor vell, temeroso, se la nego y à toda 
»prisa los saco de su casa. Entre los ve- 
»cinos y vecinas piadosas que al verles 
»habian acudido, estaba yo, penitente ó 
»confesada del Padre Isidro Masnou, y 
»no pudiendo resistir à las súplicas de mi 
»confesor, pedí à mi madre que les aco- 
»giese. Mi buena madre accedió, no te- 
»miendo arrostrar las consecuencias que 
»tanto espantaren al Pàrroco. Entraron en 
»casa, y les alojamosen el piso alto, redu- 
»ciéndonos nosotros, la familia, en el bajo. 

»Pasadas dos ó tres semanas, el Padre 
»Isidro Masnou, y el Padre José Guinart, 
»vestidos de àldeanos, salieron de casa 
»camino de sus pueblos; mas retrocedie- 
»ron espantados cuando en la carretera 
»toparon con la diligència que hacía la 
»carrera de Masnou à Barcelona, y oye- 
»ron que desde ella, entre grandes risa- 
»das, se gritaba: t,Qui nos acaba la carn? 
»0 sea: riquién me compra carne? 

»A Fr. Pedró Casamada, que como hijo 
»del pueblo se atrevia de cuando en cuan- 
»do à salir de casa, le insultaron repeti- 
»das veces. Un dia una gavilla de perdi- 
»dos, capitaneados por el Baile del pueblo, 
»lo Uevaron à la riera, y allí, vendados 
»los ojos, le mandaron arrodillarse, y le 
»apuntaron sus armas; però no dispara- 
»ron, y desaparecieron. Y es de notar 
»que estos hombres conocidos en Bada- 



»lona por los apodos de Amich Pau, 
»Xarcas, Sinqueda, etc, murieron de 
»mala muerte, especialmente el primero, 
»que se suicidó ahorcàndose. 

»E1 otro monje, Pablo Aranda, abrigó- 
»se tambien bajo la hospitalidad de una 
*casa de Badalona, però no creyéndose 
»seguro en ella, pasó à la nuestra. Temió 
»empero que al traspasar las calles hu- 
»biese sido visto, y corriendo se echó à 
»los pies de mi dicha madre, Maria Pla, 
»pidiéndole encarecidamente que no le 
»rechazara. Mi madre le admitió, y le 
«contesto que antes que entregarle entre- 
»garía su vida; jtal era su caridad! ElPa- 
»dre iVranda permaneció alimentado gra- 
»tuitamente en nuestra casa cerca de 
»cinco meses» (1). 

En casa Roca, cuyo hijo fué después 
benemérito pàrroco del mismo Badalona, 
un monje estuvo entonces refugiado por 
quince días (2). 

Però dejemos ya en sus fugas a los 
monjes, y regresemos al Monasterio: el 
cual, a los dos o tres días de la disper- 
sión de sus habitantes, fué entregado a 
las llamas. Oigamos otra vez a Franch: 
«Por la noche de aquel dia subieron los 
»incendiarios. Venian en dos gavillas, 
»una por el torrente de la Pallaresa, y la 
»otra por el camino de la cresta de la 
»misma loma de nuestra casa de Butinà. 
»Ambas procedían del lado de Santa Co- 
»loma de Gramanet, lo que prueba que 
»venian de Barcelona y no de Montcada: 
»eran de Barcelona. El Padre Jaime Vila, 
»que estuvo escondido durante ocho dias 
»en las bovedillas de un techo de nuestra 
»casa Butinà, los vió pasar. Al llegar a 
»cierto punto, sin duda por temor à la 
»defensa que podían oponer los del con- 
»vento, los revolucionarios de una de las 
»gavillas dieron à los de la otra un f uerte 
»silbido, seiial que les proporcionaba po- 
»derse unir y atacar juntos. Al acercarse 
»ellos al Monasterio, el guardabosque 



(i) Relación citada de D." Feliciana Perma- 



nyer. 



(2) Relación del pàrroco D. José Roca. 



152 



LIBRO TKRCERO. — CAPÍTULO VIGIÍSIMOQU INTO 



»disparó dos ó tres tiros para ahuyentar- 
»los, però no lo alcanzó. A eso de las 
»once y media pusieron el fuego. El reloj 
»del Monasterio dió los tres cuartos, o las 
»doce menos cuarto, y ya no ha dado 
»màs. Estos primeros que incendiaron 
»el Monasterio no robaron, pues pare- 
»ce que su intento consistia en des- 
»truir» (1). 

Otro testigo, o vecino, el después doc- 
tor don Joaquín Pujol, contóme que el 
ataque se perpetro el martes por la no- 
che, «en la que nacionales de Montcada 
»y otros del pueblo se presentaron en el 
»Monasterio y le pusieron fuego. Para 
>/esto arrimaron abundante fagina à la 
»puerta exterior que conducía al temple. 
»Esta muy pronto ardió, y el fuegó se 
»extendió por el interior del templo, y 
»pasó à la biblioteca, y à la galeria de 
»junto esta». 

El Padre Arquero anade a estàs noti- 
cias un pormenor. Dice: «Cuando la dis- 
»persión de los monjes, unos siete se 
»quedaron en el Monasterio. No conocían 
»por ventura la malignidad de los enemi- 
»gos, y quizà deseaban salvar la casa. 
»Estos eran Castellsaquer, Camprodon, 
»Masnou, Aranda, Jordà y algun otro. 
»Llegaron los amotinados, y cogiendo à 
»estos jóvenes los colocaron en el terrado 
»de sobre el depósito de la paja, para 
>^luego poner fuego à esta. Emperò acu- 
»dieron los campesinos vecinos de Bada- 
»lona y Santa Coloma, que en general 
»eran buenos, y aduciendo ante los amo- 
»tinados mil argumentos y súplicas, lo- 
»graron salvar à los apurados monjes. 
»Sin embargo, el tremendo susto dejó sus 
»huellas, pues Castellsaquer murió à los 
»quince dias y otro à no tardar. 

»Los amotinados pusieron fuego al edi- 
»ficio, y de él ardió buena parte, la 
«biblioteca con la obra nueva ó lado SE. 
»del templo» (2). 

A estàs noticias anadió otro pormenor 
la arriba citada anciana Feliciana, di- 



(i) Relación citada del Sr. Franch. 

(2) Citada relación del P. D. José Ciuró. 



ciendo que uno de los frailes, el Padre 
Masnou, al huir fué habido y maltratado 
por los incendiarios, quienes varias ve- 
ces le apuntaron las armas, y que por 
ultimo, cuando le habían mandado que se 
adelantase unos pasos, llegaron los pa- 
dres del monje, quienes con abundantes 
làgrimas y fervorosos ruegos lo arranca- 
ron de las unas de sus verdugos. Se lo 
llevaron a su casa, mas de tal modo 
afectado, que al llegar a ella se acosto y 
murió a los dos o tres días (3). 

Y un tal Pedró Pedrosa, apodado Pe- 
dró Pujol, encargado que era de la hos- 
pedería, referia que, al acercarse los 
incendiarios, él y uno de los monjes estu- 
vieron escondidos bajo de una frondosa 
cepa, cercana al Monasterio, rozando 
a la cual pasaban los incendiarios sin 
afortunadamente ver a los dos agacha- 
dos (4). 

El pormenor, referido últimamente por 
el Padre Arquero, sobre el intento de los 
incendiarios de asar con el fuego del pa- 
jar a los monjes que habían quedado en 
el monasterio, se me hace increïble; y 
para ello me fundo en varias razones: 
1.^ No creo que aquellos monjes viviesen 
desprevenidos como si corriesen los plà- 
cidos aíïos del siglo xviii, sinó que ten- 
drían centinelas, y así tiempo para huir 
en cualquier evento. 2.* Porque ninguno 
de los ancianes por mi interrogades, va- 
ries de elles vecinos del cenobio, o sea a 
él muy pròximes, me habló de tal excese. 
3.^ Perquè el Padre Arquero en aquel 
dia estaba ya ausente del monasterio, en 
Granollers, y así solo pudo hablar per 
referencias. 4.^, y finalmente, perquè ha- 
llamos huides a alguno de estos monjes, 
tales como al Padre Masnou y al escon- 
dido bajo la cepa con Pedró Pujol. De 
tede lo cual deduzco, y es per etra parte 
lo mas lógico, que los monjes rezagados 
en el cenobio, vivían en vigilància, y que 



(3) Relación citada. 

(4) Relación de la anciana Maria Cuxart de 
Famadas. Badalona 3 de enero de 1889. 



JERÓNIMOS 



153 



al acercarse los incendiarios huyeron, y 
se escondieron como pudieron. 

En definitiva, sabemos que el voraz 
elemento comenzó por la puerta exterior, 
por donde las mujeres entraban en el 
templo, hoy capilla de San Sebastiàn; 
que se propago en su ala de edificio 11a- 
mada obra nueva, en cuyas piezas bajas 
había oficinas agrícolas, y la biblioteca 
en las altas, y fuera de esta una hermosa 
galeria; que por el corredor de entrada 
de las mujeres pasó al templo, el cual ar- 
dió todo con varios altares, y también 
ardió el ala oriental del claustro, y sin 
duda ardería la sacristía. Y lo notable 
està en que las llamas, al pasar el corre- 
dorcito que de la puerta conducía las 
mujeres al templo, dejaron ilesa la ver ja 
que cerraba la entrada de la capilla anti- 
gua de San Sebastiàn, y su retablo, hoy 
colocado en su nueva capilla. 

Gentes sencillas de la tierra, o mejor, 
vulgares, creen que del incendio fué sal- 
vado el veneradísimo crucifijo de la pri- 
mera capilla del lado del Evangelio, que 
se suponía fabricado por àngeles, como 
largamente expliqué en mi primera obra; 
y decían que se hallaba oculto y conser- 
vado en la casa Pujol, de Cafiet, ya aquí 
muchas veces nombrada; y de tal modo 
lo creían, que cuando ha pocos anos se 
construyó la capilla pública de Canet, 
se dijo que en ella se veneraria dicho 
Crucifijo. Sin embargo, nada tan equivo- 
cado. El doctor don Joaquín Pujol, hijo 
de esta casa, muy y muy mi amigo, me 
nego rotundamente varias veces que ellos 
tuviesen tan apreciada prenda. Me anadió 
que, según todas las senales, había ardido 
con la iglesia. He aquí estàs senales: 
1.^ La completa ignorància de su para- 
dero. 2.* A pocos días del incendio del 
Monasterio, el monje Casamada, precisa- 
mente por amor a esta imagen, atrevióse 
a subir al cenobio e inspeccionar la capi- 
lla, y halló allí la chapa de la toalla de la 
imagen, chapa que, a no arder el Santo, 
la hubieran robado los saqueadores. 3.* 
Ademàs, la argolla o hierro por la cual 
el ple de la Cruz estaba sujeto al retablo, 



la halló cerrada, mientras que, de ha- 
ber sido sacada la Cruz, la encontrara 
abierta (1). 

Junto al mismo torrente del Monaste- 
rio, agua abajo, màs abajo que casa de 
Alemany, hàllase un manso nombrado 
Ca'n Coix Busquets. De una de las hijas 
de esta casa proceden las siguientes pa- 
labras: «De la parte de Santa Coloma 
»vinieron los incendiarios, y seria cerca 
x>de la media noche cuando mi hermana 
»me llamó, y me dijo: AJiora queman el 
•fi Monasterio, y efectivamente le vi ar- 
»der. Oíanse allí horribles gritos y blas- 
»femias, de tal modo dichas, que se oían 
»desde nuestra casa. Allí eran las expre- 
»siones infernales, y los insultos contra 
»los monjes, llamàndolos pillos y malva- 
y)dos. Decíase que el jefe principal de 
»éstos era un P.... de Montcada» (2). 

Franch anade que «por la tarde del dia 
»siguiente al del incendio, seis o siete de 
»Montcada, viniendo por la via recta de 
»su pueblo, ó sea por las ermitas, llega- 
»ron à San Jerónimo, y allí se limitaron 
»à incendiar unos haces de lefía, fuego 
»que pasó como el fuego fatuo: y que se 
»decía que eran los de P....» (3). 

El jueves siguiente, el doctor Pujol, 
entonces nino de pocos anos, pidió a su 
padre que le permitiese ir a San Jeróni- 
mo. Fué, bien que acompanado de algu- 
nos mozos de su casa. En el patio, no en 
el claustro, hallaron unos veinte hom- 
bres con fusiles, que se entretenían en 
pegar balazos por allí, tal como a alguna 
vidriera que hubiese quedado entera. 
Eran de Montcada. Como uno de los 
acompanantes del nino Pujol oyera que 
uno de los armados, miràndoles, dijera: 
«Seran espías», Pujol y sus mozos temie- 
ron, y se largaron (4). 



(i) Relación de dicho Dr. Pujol en Barcelona 
a ^i de maj'o de 1885. 

(2) Relación citada de D.' Maria Cuxart de 
Famadas. 

(3) Relación citada. 

(4) Relación del mismo Sr. Pujol de 26 de 
julio de I '■94. 



154 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOQUINTO 



Ocurre preguntar: en definitiva, íquié- 
nes fueron los incendiaries de San Jeró- 
nimo? Un escritor moderno escribe que 
estos, al dirigirse al cenobio, se les vió 
pasar por la calle Mayor de San An- 
drés (1). Franch, deduciéndolo del cami- 
no por donde llegaron al Monasterio, 
cree que barceloneses. Algun otro testigo 
opino con él. Emperò, los mas, y se ve 
que esta serà la opinión general, culpan 
a los de Montcada, bien que algunos 
creen que iban acompanados de revolu- 
cionaries de otros lugares. El pueblo de 
Montcada pagaba el diezmo y primicia al 
Monasterio, y no pecarà de juicio teme- 
rario quien opine que los obligados al 
pago desearían librarse. También los in- 
cendiaries de Barcelona, San Andrés y 
contornes, abrigarían centra este ceno- 
bio el odio que contra les restantes; y 
así al fin y al fallo, opino, después de 
oídos varies ancianes, que revolucio- 
naries deBarcelena y del llano, però 
principalmente gentes de Montcada, per- 
petraren el incendio. Y son varies les 
que hasta me citaren el jefe de les pos- 
treres, P..., cuyo apellide por caridad 
me callo. 

De aquí resulta manifestade el injuste 
e innoble sentimiento móvil del crimen. 
No es una alucinación política o religio- 
sa, no es el bien de la Pàtria mal enten- 
dido: es en los menes el odio revolucie- 
nario o masónice, y en los màs el hambre 
del negocio, el empeno en no pagar lo 
debido, la doble damnificación, libràn- 
dese de pagar, y, para lograrlo, destru- 
yendo al dueno. 

Pere San Jerónimo no se hallaba allen- 
de los limites de los puebles, en inexple- 
rado desierte: hallàbase en un pueblo, y 
gran pueblo, hey ciudad, en Badalona, 
dentro de sus confines; y, por lo mismo, 
en lugar donde imperaba una autoridad. 
iQüé hizo esta autoridad? Cuande com- 
prendió el domingo el peligro de su 



Monasterio, ccómo no corrió à guardarle 
para salvarle de los incendiaries? Des o 
tres días mèdiaron del domingo al del 
incendio. «El alcalde de Badalona acudi6 
»al incendio del primer dia, y se limito al 
»papel que represento Ayerve en Barce- 
»lena: «con orden, con orden». 

Respecto del dia fijo del incendio del 
Monasterio, les ancianes discrepan mu- 
che unos de otros; pere el doctor Pujol, 
hombre enteradísimo y muy sensato, y 
vecino al Monasterio, lo pene en el mar- 
tes o une de les primeres días de aquella 
nefasta semana; y el Padre José Maria 
Glanadell, segunde superior que era del 
convente capuchine de Sabadell, me ase- 
guró que él huyó de esta villa para Fran- 
cia el 29 o 30, y que aquel mismo dia vió 
arder el Monasterio de la Murta (2). 



(i) d. Juan Clapés y Corbera. S:in Andreu 
de Palomar. San Andreu, içoo, pàg, 177. 



(2) Relación que me hizo en Granollers a 16 
de octubre de 1882. 

Nota. — El dia 10 de febrero de 1895, ^^ ^^^ 1^ 
lluvia me tuvo presó en el claustro de la Murta, 
mate el ocio apuntando los asuntos de las claves 
del claustro. En gràcia del curioso que desee co- 
nocerlos, aqui va la resena de ellaS: 

Galeria de entrada o sea meridional. — i." La 
del angulo E., o sea de iVente el templo: Un abad 
sentado en el coro, que tiene cogido por las pier- 
nas delanteras a un perro. — 2.^ Un ramo de vid 
con uvas. en losanje. — 3." Un losanje partido 
por una diagonal, con una estrella en cada triàn- 
gulo resultante. — 4." La Virgen con el Nino. — 
5." Un Santo Obispo sentado en una preciosa 
silla gòtica. — 6.", o sea frente la puerta principal 
del claustro, San Jerónimo haciendo penitencia. 
—-]." Otro Santo en el coro.— 8." Un santó Obis- 
po que en la mano tiene un templo. — 9.° La apa- 
rición de Jesús a la Magdalena, a cuyo rededor 
corre en bonitas minúsculas góticas esta inscrip- 
ción: Noli me tangere; nondum ascendí ad Pa- 
trcm meum. 

Galeria occidental. — i.'Esta última. — 2.', 3.°, 
4.% 5.* y 6." El escudo de armas de los Reyes 
Católicos sin la granada. — 7." Un Santo sentado 
en un precioso asiento gótico. — 8." La Anuncia- 
ción. — 9." Jesús sacando de las fauces de un gran 
animal las almas, las que salen en tropel. 

Galeria septentrional o de montafia. — i.' Esta 
última. — 2." Una Santa. — 3." Un Santo desnudo 
haciendo penitencia. — 4.' Otro Santo, vestido. — 



JERÓNIMOS 



155 



El historiador de San Andrés de Pa- 
lomar, senor don Juan Clapés y Corbe- 
ra (1), pone el incendio en el dia 4 de 
agosto, y en esto concuerda con el dicho 
del Padre Arquero; però Clapés se apoya 
en el dicho de un solo anciano, y Ciuró 
cuando el he- 

cho, estabaau- i 

sente del ceno- j 
bio. El testimo- 
nio de estos 
queda, ami ver, 
contrastado y 
destruidopor el 
mentadodelen- 
toncesnino Pu- 
jol, que paso a 
paso recordaba 
los hechos con 
susdías,y sobre 
todo con el del 
Padre Glana- 
dell que no po- 
dia en m o d o 
alguno confun- 
dir el dia de su 
fuga de Saba- 
dell con otro 
tan distante, 
como el 4 de 
agosto. Ade- 
màs, conocido 
el espíritu de 
los revolucio- 
nariosdeenton- 
ces, sehace im- 
posible admitir 
que tranquilos 

dejaran sin ataque, desde el 26 de julio 
al 4 de agosto, un Monasterio que se ve 




LOSA DEL PAVIMENTO 

DEL Angulo oriental del claustro 

DE la MURTA 



5." San Jorge a caballo matando al dragón. — 6." 
La Asunción de la Virgen. — 7/ San Cristóbal 
con el Nino a cuestas. — 8/ San Rafael con To- 
bías. — 9.° Dios resucitando de sus sepulcres a los 
muertos, a cuyo derredor se lee: Surgite morttii: 
Venite ad judicium. 

La galeria oriental està derribada. De ella solo 
queda la penúltima, la que tiene un losanje con 
un ramo de vid con uvas. 

(i) San Andrés de Palomar..., içoo, pàg. 177. 



desde Barcelona y està casi a sus puertas. 
Por otra parte, son varios los ancianos 
que ponen el incendio luego de la fuga 
de los cenobitas. El hecho del 4 de agosto 
seria alguno de los ulteriores ataques y 
saqueos sufridos por el Monasterio en 

aquellos dias. 

Con el incen- 
dio quedóel Mo- 
nasterio aban- 
donado.y luego 
inmediatamen - 
te acudieron 
gentesdevarios 
puntos, però 
principalmente 
de Badalona, al 
saqueo; de mo- 
do que los de 
Montcada in- 
cendiany losde 
Badalona ro- 
ban. Todos, to- 
dos los ancia- 
nos testigos de 
loshechoscuen- 
tan este saqueo 
completo. Oiga- 
mos la viva fra- 
se de alguno de 
ellos. Me dijo 
donJuanGordi, 
de Santa Colo- 
ma: «Tenia yo 
»entonces once 

I»anos,yrecuer- 
»do que el dia 

»siguientedela 
»quema fui al Monasterio. Por el camino 
»hallé ya gentes que iban y venían lle- 
»vando cosas de alli, pues lo de los monjes 
»se consideraba como propiedad de todo 
»el mundo. En el Monasterio vi el mayor 
»desorden, robando todos cuanto podian. 
»E1 vino, según me dijeron, fué derrama- 
»do en la espaciosa bodega, llegando su 
»nivel à mitad de las piernas. Vi que se 
»llevaban los toneles; quién los llevaba en 
»un carro hacia Badalona; quién haciéndo- 
»los rodar por el camino; quién los destro- 



156 



LIERO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOQUINTO 



»zaba. Unos Uevaban los objetos ú sus ca- 
»sas; otros à susvinas para esconderlos. Vi 
»que"tiraban libros y papeles por las venta- 
»nas. Acudió,pues,muchagenteàsaquear' 
»aquello era un campo de Agramante. 

»E1 dia siguiente al del incendio fui 
»por la noche A San Jerónimo, y en su 
»patio vi a unos con armas, y creo recor- 
»dar que ellos mismos se disputaban unos 
»con otros» (1). 

Siffuen palabras del monacillo, y veci- 
no del Monasterio, don José Franch: «El 
»Monasterio quedo abandonado, acudien- 
»do entonces allí las gentes, principal- 
»mente de Badalona, para robar. Unos 
»para llevarse los toneles, derramaban 
»el vino y luego los hacían rodar como 
»ruedas. La bodega quedo convertida en 
»un estanque de vino, cuyo nivel sobre- 
»pujaba las rodillas. Otros se llevaron 
»una grande tinaja de aceite suspendida 
»con cuerdas de una gruesa barra de la 
»prensa, sostenida por cuatro hombres, 
»cuando he aquí que, al llegar à la era de 
»nuestra casa Butifíà, la tinaja se volvió 
»como una campana, y todo el aceite se 
»derramó; de modo (Franch al contar lo 
»se eclió a reir) que nuestra era quedo 
»alinada con aceite à par de una ensa- 
»lada. Otros sacaban otras cosas. 

»Pero lo curioso era ver como unos 
»ladrones robaban íl los otros, pues unos 
»sacaban fuera del edificio las cosas y 
»otros fuera se las llevaban. Así hubo 
»unos que sacaron trece ó catorce vigas 
y>(cairats) y las ocultaron entre unas 
»aliagas (gatosas). Miràbalo con disi- 
»mulo un pastor, el cual, cuando vió que 
»los primeros raptores se iban, sin duda 
»en demanda de un carro, corrió al lugar 
»de las vigas y una tras otra las oculto 
»en el fondo de un torrente, y después las 
»vendió por diez reales cada una» (2). 

La entonces chica de casa Lo Coix 
Busquets, vecina del Monasterio, confir 



(i) Relación hecha en Barcelona a 2 de no- 
viembre de 1884. 

(2) Relación citada de Badalona a 3 de febrero 
de 1889. 



' ma lo dicho, con las siguientes palabras: 
«Durante el incendio empezó el mayor 
»saqueo, el cual duro unos ocho días. 
»Acudían las gentes principalmente de 
»Badalona, y se llevaban cuanto podían. 
»Unos por medio de un palo llevaban 
»peroles de aceite, otros carbón, otros 
»distintas cosas. El vino fué derramado 
»por la bodega de tal modo que subía 
»hasta sobre la rodilla, y desde nuestra 
»casa se percibía el fuerte olor del vino. 
»Algunos pescadores trabajaron para sa- 
»car rejas del Monasterio. Una de ellas 
»querían entraria en el cercado de nues- 
»tra casa para que se la guardàsemos; 
»pero mi padre no quiso ser còmplice del 
»latrocinio, y no la admitió. Los marine- 
»ros tuvieron que cargar nuevamente 
»con ella y marchar riera abajo. En la 
»riera toparon con el alcalde de Bada- 
»lona, quien se la mandó dejar, y la 
»dejaron; de modo que después los mari- 
»neros quejàbanse de mi padre porque 
»se había negado à guardaria. Así lo 
»hacía el Alcalde, mandando dejar los 
»objetos à los que los llevaban. 

»En estos días del latrocinio y del in- 
»cendio el Padre Isidro Masnou, disfraza- 
»do, atrevióse à llegar hasta el monaste- 
»rio, y como le apenase, entre otras cosas, 
»ver el gran despilfarro del vino, dijo 
»mansamente: No lo tiréis: aprovechadlo: 
»Una mujer entonces clavo en él sus 
»ojos, conocióle, y dijo: Es el Padre Isi- 
y>dro, el Padre Isidro, por lo que éste 
»apresuróse à huir» (3). 

Conto a un mi amigo un anciano de 
Santa Coloma: «Yo tenia entonces nueve 
»anos. Mi madre me entregó tres cànta- 
»ros mandàndome que fuera a llenarlos 
»de vino en el monasterio. En el camino 
«encontre gente que iban à lo mismo: me 
»quitaron los càntaros, y tuve que volver 
»à casa llorando. Mi madre los había pedi- 
»do prestados, y no hubo màs que abonar 
»su valor» (4). 



(3) Relació'n citada de D." Alaría Cuxart. 

(4) Relación hecha por el mismo anciano ante 



mi amigo D. Fernando de Sagarra. 



JERONIMOS 



157 



Uno de los hechos que mas honda im- 
presión produjo en aquellos dias aciagos, 
y, por lo mismo, que de todos los anosos 
es relatado, fué el del intentado levanta- 
miento de la prensa. El hijo del carpinte- 
ro Comas, de Santa Coloma, con otros, 
procuraban sacar una prensa del vino 
que se hallaba en las oficinas agrícolas 
de la obra nueva. De súbito se oyó el 
grito de que el tecJio se cae; echan todos 
a córrer, però el derrumbamiento coge 
debajo al dicho Comas y a dos mas, 
dejàndolos cadàveres, amén de un chico 
que quedo lastimado en las piernas. El 
alcalde, según costumbre de tales casos, 
prohibió el levantamiento de los cadàve- 
res, y parece que nadie después los saco 
hasta la reconstrucción o arreglo del 
local. 

Ocurren aquí varias preguntas, a sa- 
ber: 1.° iCuàntos fueron los muertos?Los 
ancianos no fijan el número, fluctuando 
de dos a cinco. Mas don Juan Bover, 
esposo de la senora que después poseyó 
el edificio, el cual senor quitó los escom- 
bros y restauro algo el lugar, me dijo 
que eran tres, y que lo sabia por relación 
del hostelero que siempre había estado 
allí: que él recogió los huesos y los puso 
en una de las sepulturas del claustro. 
Este testimonio atesora mucho valor, 
porque él vería cuàntos cràneos o esque- 
letos depositó en dichas sepulturas. 

2° La segunda cuestión versa sobre 
la cosa que los desgraciados pretendian 
saber, pues unos dicen que dinero del 
Padre Pedró Bros, dinero oculto bajo de 
la prensa, y otros la misma prensa, sin 
que en este punto posea yo indicios para 
poder fijar una resolución. Sin embargo, 
todo el mundo sabé las íntimas relacio- 
nes de buena amistad que antes del in- 
cendio, durante éste, y siempre después, 
unieron al Padre Bros con dicho carpin- 
tero y su família, las cuales inclinan el 
juicio a favor de la creencia del dinero. 

3.° Disputan también algunos sobre el 
fin que movia a los aplastados, si sacar 
el objeto para sí, o por encargo y para 
el Padre Bros. Los ancianos sensatos 



creen que para Bros; y ademàs lo confir- 
ma la circunstancia de que el carpintero 
lo era del monasterio; la de que en su 
casa los monjes al huir depositaron algu- 
nos objetos; y finalmente, la buenísima e 
íntima amistad que, aun después del he- 
cho, continuo teniendo Bros con la famí- 
lia del carpintero (1). 

Los interfectos fueron el mencionado 
Comas, de Santa Coloma, un tal Fradera, 
de Badalona, y un, según el decir de una 
anciana, hijo de casa el Carreter vell, 
que no sé si serà Fradera u otro. 

He aquí palabras de la vecina Maria 
Cuxart: «Otro de los cogidos en parte 
»por este derrumbamiento fué el indicado 
»niíïo, el cual quedo de tal modo que lue- 
»go, al trasladarlo en una escalera de 
»mano à su pueblo, Badalona, llevaba 
»colgando una de las piernas, y se decía 
»que la tenia triturada. Murió à los dos ó 
»tres días de la desgracia; y la causante 
>^fué su madre, pues ella le mandó al mo- 
»nasterio alienar un barrilón. Al cabo de 
»un tiempo, quizà de un mes, fueron à 
»levantar los escombros que cubrían los 
»cadàveres, y yo con otras mujeres acu- 
»dimos à verlo; mas el ingratísimo é in- 
»tenso mal olor nos aparto de allí, de 
»modo que ignoro si los sacaron ó no. Es 
»lo cierto que tenían sobre sus cuerpos 
»gran montón de ruinas. 

»En San Jerónimo duro el robo ocho ó 
»quince dias, lo mismo que el fuego, si 
»bien que el edificio despidió humo por 
«espacio quizà de dos meses» (2). 

El robo y el saqueo no tuvo por pasto 
solamente el mobiliario, sinó también los 
elementos de construcción del edificio. 
De don Juan Bover proceden las siguien- 
tes palabras: «Cuando las gentes des- 
»truían el monasterio yo estaba en las 
»filas carlistas, donde serví seis aflos y 
»recibí dos heridas. A mi regreso y veni- 
»da al monasterio allà por los anos de 



(i) Kl hecho de la prensa y la desgracia del 
desplome me lo contaron muchos ancianos. 

(2) Citada relación de D.' Maria Cuxart de 
Famadas. 



158 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOQUINTO 



»1840 ó 41, hallélo convertido en un mon- 
»tón de ruinas. No quedaba aílí ni un 
»balcón ni rejas: habían desaparecido de 
»muchos puntos las tejas, y en una pala- 
»bra, faltaba cuanto pudo ser arrancado. 
»Se habia ido golpeando las paredes en 
»busca de escondrijos de dinero, y donde 
»se sospechó la existència de algo, allí se 
»derribaba ó se abría. Tanto se registro, 
»que un punto hallé levantado el enladri- 
»llado para examinar el espacio que 
»media entre él y la bóveda del piso infe- 
»rior. Allí hallé una carta de la esposa 
»del general Bassa dirigida al Padre 
»Prior» (1). 

Después de los días del incendio y sa- 
queo, pronto el Estado puso mano sobre 
el monasterio declarado, junto con las 
demàs casas religiosas, propiedad del 
Estado; mas muy pronto también pasaría 
a las de don Jaime Artigas, droguero de 
la calle de Flassaders, y este paso se 
etectuó por las siguientes vías y razones. 
En el período constitucional los tiranos 
constitucionales de Barcelona impusieron 
una contribución ó empréstito forzoso, 
dando en cambio ciertos títulos o docu- 
mentos de crédito. Con estos, y parece 
que anadiendo dinero de su bolsillo, un 
senor llamado, según creo, don Sebas- 
tiàn Artigas compro al Estado la mayor 
parte del monasterio con una muy gran- 
de extensión de sus tierras. La parte del 
monasterio adquirida por el senor Arti- 
gas era sin duda la occidental, o la que 
gira al rededor del claustro, pues los 
ediíicios del lado S. del patio de entrada 
al monasterio nunca fueron de Artigas, 
ni tampoco la llamada obra nueva. 

Esta ob7'a nueva o lado oriental del 
edificio habíalo adquirido ya en el tiempo 
constitucional el senor Inglada. 

Caida la Constitución, la Comunidad re- 
cobro su casa y tierras. Por los anos de 
1824 había muerto don Sebastiàn Arti- 
gas, sucediéndole su sobrino don Jaime. 
Perpetrada la exclaustración de 1835, don 



(i) Relación de dicho senor en San Jerónimo 
a 21 de febrero de 1887. 



Jaime Artigas entro en posesión de la 
parte de edificio de don Sebastiàn y tie- 
rras. «Don Jaime Artigas de la calle de 
»Flassaders, como moderado que era, 
»pertenecía al escuadron de caballería de 
»milicia; como moderado seria buen sol- 
»dado para las calles de Barcelona, però 
»temeroso sin duda para el campo, y por 
»esto temeria llegarse hasta San Jeróni- 
»mo, y supongo que por tal razon el mo- 
»nasterio continuaria abandonado màs ó 
»menos» (2). Murió don Jaime Artigas 
dejando herederas a sus tres hijas, una 
que estuvo casada con el conocido nota- 
rio de Gracia don Francisco Ferrés y 
Viver, y las otras dos con dos hermanos 
Bover y Morgadas. Uno de estos fué el 
don Juan Bover que todos hemos cono- 
cido en San Jerónimo, y el que allí res- 
tauro cuanto pudo. En la herència toco a 
.la esposa de don Juan la parte principal 
del monasterio. Bover arreglo habitació- 
nes y tejados, quitó escombros, mostraba 
deseos de restaurar completamente el 
hermoso claustro, compro parte del bos- 
que de brolla que cae del otro lado de la 
ermita, bien que después lo cedió a su 
concunado Ferrés, etc. 

De la obra nueva he dicho ya que en 
el período constitucional la adquirió de 
mano del Estado la família barcelonesa 
Inglada; la cual la ha restaurado y con- 
servado, y aún hoy la posee. Desde mis 
primeras visitas a San Jerónino he visto 
en pie y bien cuidada esta parte del edifi- 
cio, y la tenia alquilada para veraneo la 
família del muy conocido fabricante de 
esta Ciudad senor Aranó. 

Hoy, pues, se conserva en pie y restau- 
rado para habitaciones de seglares y 
oficinas agrícolas todo el monasterio, me- 
nos el templo, la gran capilla y sacristía 
del Santo Cristo, y el ala oriental del 
claustro, que estan destruidos. Asimismo 
el seíïor Bover por los anos de 1880 a 1887 
quitó la techumbre piramidal de cuatro 
vertientes de la torre, y esto por razón 



(2) Relación de D. Juan Bover y Morgadas en 
Saa Jerónimo a 29 de marzo de 1887. 



JERONIMOS 



159 



del mal estado de ella. Actualmente, 
es decir en los días de mis visitas al ce- 
nobio, en la última capilla del lado de 
la Epístola se guardaba una tartana: de la 
segunda ignoro el destino pues, se hallaba 
cerrada, y la primera estaba convertida en 
establo. El resto del templo es un patio. 

Dichas ya las vicisitudes por las que el 
monasterio ha pasado desde que lo habi- 
taban los monjes hasta hoy, indaguemos 
ahora el paradero de sus cosas. 

Como, según hemos arriba visto, el 
incendio de San Jerónimo tardo dos o 
tres días desde el de los conventos de 
Barcelona, los monjes de aquél tuvieron 
tiempo para poner a salvo algunas de sus 
cosas. «Nada emperò sacaron del monas- 
»terio hasta el domingo 26, à eso de medio 
»día, en que llevaron à casa Pujol tres 
»carretadas de muebles y objetos por 
»medio de los carros del mismo monaste- 
»rio (1). 

»Nada tan natural como pensar que los 
»monjes pondrían à salvo sus mejores 
»cosas, cuando en unas alforjas deposita- 
»ron en casa Butinà» (son palabras del 
hi jo de esta rnisma casa) «la vajilla de 
»la celda prioral, destinada al servicio de 
Mos forasteros, de la cual aún hoy con- 
»servo una taza y platillo; y ademàs en 
»nuestra misma casa depositaron, y des- 
»pues los sacaron, cuatro o cinco pia- 
»nos» (2). Al decir esto Franch de casa 
Butiflà, me mostro la dicha taza y platito, 
que era de la loza llamada de Sevilla con 
adornos dorados. 

«Yo, me dijo el Fadre José Ciuró, 
»desempenaba el cargo de Arquero, el 
»cual ponia en mis manos una de las dos 
»llaves del arca en que se guardaban los 
»peculios ó fondos de cada monje, y de 
»la que el superior tenia la otra. Al par- 
»tir, pues V. recordarà que salí el mismo 
»domingo 26 por la mafiana, entregué mi 
»llave al Superior, bien que ya antes los 
»monjes sacaron sus dineros. Otro tanto 



(i) Relación citada del Dr. D. Joaquin Pujol 
àe i88t. 

(2) Relación citada de D. José Franch. 



>^hicieron muchos monjes que tenían in- 
»dumentos sagrados propios, que ya an- 
»tes del incendio los habían sacado, y así 
»se salvo mucha cosa. El Padre Casama 
»da guardaba algo, segun despues supe. 
»Yo guardaba una multitud de libros» 
(los VI en su casa, en m'unero de tinos 
60 voltlmenes) «que pude recoger, los 
»que principalmente contienen escritos 
»de Santos Padres. Como supe que el 
»Padre Superior, de Mataró, despues de 
»la exclaustracion vendía cosas del mo- 
»nasterio, y empleaba el precio en Misas 
»para las obligaciones del cenobio, pien- 
»so hacer otro tanto con los libros que 
»poseo. He vendido ya algunas casuUas, 
»un terno y algunos càlices, y he dado à 
»su precio el empleo indicado» (3). 

Los retablos en el tremendo incendio se 
convirtieron en llamas y cenizas; però 
como un excursionista, que en 15 de 
mayo de 1881 examino la parròquia de 
Montcada, escribe que visito los altares, 
y que halló «que estos proceden de San 
» Jerónimo de Murta y de Montalegre» (4), 
opino que alguno se salvaria. Esto no 
podia ocurrir mas que a alguno de las 
capillas del lado de la Epístola en las que 
se ve aún hoy que el voraz elemento dafió 
poco. Y efectivamente, el mismo excur- 
sionista anade: «y aunque la mayor par- 
te» (de estos retablos) «son barrocos, es 
»de notar el de la Virgen del Rosario, 
»que es de muy buen gusto dentro del 
»citado estilo». En la Murta el retablo del 
Rosario estaba en la capilla de dicho lado 
de la Epístola, la mas pròxima al presbi- 
terio. 

El órgano, que se asentaba sobre un 
arco, en la capilla media del lado del 
Evangèlic, debió de arder. Sin embargo, 
un amigo de San Andrés de Palomar, al 
referirme las fechorías de los patuleos de 
Miaróns, me dijo que un dia que regresa- 
ban de San Jerónimo de la Murta, algunos 



(3) Relación citada de 20 de diciembre de 
1883. 

(4) Butlletí de la Associació d'excursions ca- 
talana. Ano 4.°, pàg. 208. 



IbO 



LIBRO TERCERO. CAPÍTULO VIGESIMOQUINTO 



de ellos venían tocando a guisa de trom- 
petas con flautas del órgano. Quizà pro- 
cedían de otro convento, pues creo que 
el de éste ardió. 

Dos de las campanas han parado en el 
campanario de la parròquia de Badalona, 
y son la grande, ahora rajada, de que 
hice arriba mención, y otra pequena (1)- 

«A los pocos dias del incendio se saca- 
»ron à publico encante en la plaza de 
»Badalona objetos del monasterio» (que 
no había arrebatado el saqued) «y creo 
»que se hizo de orden del alcalde y que 
»hasta éste lo presidia. Recuerdo haber 
»visto allí toneles, calderas y campanas. 
»Un monje, Uamado Jerónimo, hombre 
»muy aficionado à campanas, hizo salir 
»una tercera persona que mandó separar 
»una campana que habia sido pagada por 
»la familia de él, ó por él con dinero de 
»dicha su familia, la cual campana hoy 
»està en el campanario de Badalona» (2). 

El siguiente asiento de los libros de la 
Amortización comprueba el dicho del 
doctor Pujol: «El Bayle de Badalona. 
»— For producto de la venta en pública 
»subasta de varios muebles de este mo- 
»nasterio, adeudó» [y pago) «608 rea- 
»les (3). 

»Pablo Lletjos. Por varios muebles 40 
reales». Estos muebles de Lletjos serían 
de la casa de procuración. 

Del sacrílego hecho del jefe de patuleos 
de San Andrés, Ramon Miaróns, apodado 
Borregos, que empleó para el asiento de 
su común una ara sagrada, ya dije lo 
necesario en el capitulo XV de este li- 
bro III, tratando de Montalegre. Aquí me 
limito a recordarlo, y lo miento porque 
si unos ancianos dicen que el ara era de 
Montalegre, otros que de la Mur ta, 

Los ancianos de aquel lugar contaban 
(carezco emperò de palabras de testigos 
presenciales) que un Carretero empleado 



(i) Relación citada de D. José Franch. 

(2) Palabras del niuchas veces citado doctor 
Pujol. 

(3) Archivo de Hacienda de Barcelona. Lugar 
citado. 



por los monjes en los momentos de la 
fuga, empleado, digo, en sacar objetos 
del monasterio, y depositarlos en manos 
amigas, en lugar de llevar dichos objetos 
a los puntos designados por los cenobi- 
tas, los metió en casa de sus queridas en 
San Andrés. Y hay quien anade que era 
el mismo Carretero del monasterio. 

De la tabla gòtica de la capillita de San 
Sebastiàn ya apunté que tuvo la suerte 
de escapar a las llamas, y que hoy sirve 
de retablo en la nueva capilla. 

Sabiendo que en la segunda capilla del 
lado de la Epístola se ocultaban bajo tie- 
rra cadàveres de los nobles senores de 
Alemany, escribí una esquela al jefe de la 
familia, mi querido amigo don Melchor de 
Alemany, preguntàndole por el paradero 
de sus cadàveres. Contestóme: «En el 
»deseo defacilitarte los datos que me has 
»pedido paso à contestarte que dona Ma- 
»ría Felipa de Ferrer de San Jordi, viuda 
»de don José de Alemany y de Riqué, 
»falleció à la edad de 63 anos en 27 de 
»diciembre de 1816, y de conformidad con 
»lo ordenado en su líltimo testamento, se 
»le dió sepultura en la iglesia del conven- 
»to de San Jerónimo de la Murta. 

»Don Felipe de Alemany y de Foxà, 
»bisnieto de dona Maria Felipa, falleció à 
»los 14 meses de edad, y fuéenterrado en 
»la iglesia del propio convento al lado de 
»su bisabuela en 27 de diciembre de 1830. 
»Don Juande Alemany y de Foxà, her- 
»mano del anterior, falleció à los 2 meses 
»de edad y fué enterrado al lado de su 
»bisabuela y hermano en 26 de diciembre 
»de 1831. 

»En 13 de mayo de 1885, à mi instanciav 
»previa la correspondiente autorizacion, 
»los restos de mi bisabuela y hermanos 
»fueron trasladados al cementerio del 
»Este de esta ciudad... 

»La sepultura en que mis mayores eran 
»enterrados estaba en la iglesia del con- 
»vento de Padres Franciscanos de esta 
»ciudad... 

»Melchor de Alemany.— Tu casa, 4 de 
»enero de 1895». 

De palabra me anadió que los menta- 




-T^lV: 



Q 

< 

H 

Oi 

tu 

< 
D 



< 
Oi 



Q 



2 

O 



Z 

< 
c/) 






Sí 

o 



O 
C7^ 



O 
Qí 
H 

D 
< 

U 




San Jeróni.mo de la Murta. — surtidor del claustro. — 1909 



(Fotografia del autor) 



JEKONIMOS 



161 



dos restos hallabanse en San Jerónimo 
sin tumba, enterrades ya desde un prin- 
cipio bajo el enladrillado, en una capilla, 
cuando la extracción, convertida en esta- 
blo de una jaca. 

No sé qué paradero habràn obtenido 
los restos de los 
demàs cadàve- 



res que yacian 
en las tumbas 
de la Murta. 
Supongo que 
muchos conti- 
nuaran enellas; 
y ademàs aún 
en 1902 vi allí 
guardades en 
una caja de 
madera varios 
grandes hue- 
sos. 

Ignoro qué se 
hizo del dinero 
del común del 
monasterio; pe- 
rò de insensato 
pecaria quien, 
sabiendo, como 
sabemos, que 
cada monje an- 
tes de la dis- 
persión saco su 
peculio, creye- 
ra que los su- 
periores no lo 
pusieron a sal- 
vo. El trigo 
emperò, acu- 

mulado en el granero en cantidad de 140 
cuarteras destinadas a limosnas, ardió 
con la casa (1). Del vino ya he dicho arri- 
ba que en parte fué pasto del robo, però 
en su mayor cantidad formó un extenso 
y profundo estanque en la bodega, pro- 
ducido por el odio satànico de unos que 
astillaban los toneles, y la ambición de 
otros que se los Uevaban. 

Según el doctor Pujol, el fuego pasó 




UN DETALLE DEL INTERIOR DE LA GALERÍA 

DEL CLAUSTRO 



(i) Relación citada del Padre Arquero. 



del templo a la biblioteca, piezas que se 
hallaban contiguas, pues la biblioteca 
estaba instalada en el piso alto de la 
obra Hueva. «Ardió la biblioteca», díjo- 
me la senora Cuxart, «levantando altísi- 
»mas llamas, sobre las que revoloteaban 

»unoscomoan- 
»gelitos que se- 
»ría el dorado 
»de los libros». 
De donde apa- 
rece que esta 
senora vió por 
sus ojos el in- 
cendio; y los 
angelitosno se- 
rían otra cosa 
que papelitos a 
medio arder, o 
sea todavía ar- 
diendo, revol- 
viéndose en el 
aire por efecto 
del ràpido ser- 
pentear de las 
llamas. Ya nos 
dijo arriba don 
Juan Gordi que 
al llegar él al 
monast erio, 
cuando el sa- 
queo, vió que 
libros y pape- 
les eran tira- 
dos por las 
ventanas. 

Sin embargo, 
el Padre Pedró 
Casamada, después de la exclaustración, 
guardaba algunos libros, entre los cua- 
les se contaban los cuatro grandes volú- 
menes de los blasones, o sea de la nobleza 
catalana, obra de don Jaime Ramon Vila; 
y custodiaba ademàs un libro impreso en 
pergamino, cosa rara y preciosa. No falta- 
ron aficionados otraficantes que trataron 
de enganar al PadreCasamada y sacarle, 
mediante la entrega de libros modernos, 
los antiguos notables; mas los mentados 
se salvaron. Al verle viejo y caduco se 



11 



162 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGESIMOQLM NTO 



procuro que los libros pasaran, y pasa- 
ron, a manos del Padre José Ciuró, y 
estos serían sin duda los 60 o 70, que yo 
vi en poder de este religioso. Los cuatro 
grandísimos volúmenes de la nobleza, 
hoy, muerto anos hace Ciuró, se hallan 
en poder del conocido medico don José 
Maria Roca, pariente creo de dicho Padre, 
a cuya bondad, del senor Roca, debò 
haberlos podido examinar detenidamente, 
y haber podido copiar muchos de los es- 
cudos heràldicos que ilustran este mi 
pobre libro. 

Y ya que al llustre y benemérito Vila 
menciono, no sé resistir al deseo de notar 
que su cuerpo yacía en el pavimento del 
templo de la Murta, bajo una làpida que 
decia asi: Hic requiesctt corpus Jacobí 
Rayniundi Vila presbyteri: qui obiit die 
VI mensis januarii MDCXXXVIII, cu- 
jus anima requiescat in pace (1). cQué se 
ha hecho de sus huesos venerables? Lo 
ignoro. Ademàs quiero apuntar que en 
el Archivo de Hacienda de esta provincià 
se guarda el i<Llibre de totas las rendas 
»v entradas de mi Jaume Vila Sacerdot. 
»— Comensal à escriurer l'any 1627». 

En la biblioteca de la Murta lucia una 
Biblia toda manuscrita, bien que quien la 
vió la creia muy moderna, però me hizo 
de ella acentuadisimos elogios. Se ha 
perdido (2). 

Del archivo dice el Padre Ciuró: «Los 
»pergaminos del monasterio se traduje- 
»ron, y se encerraron en una caja de hoja 
»de lata, y la caja fué escondida en una 
»pared; en la pared precisamente que al 
»caer aplastó a los que sacaban la pren- 
»sa. De aquí deducimos que los pergami- 
»nos ó arderían ó perecerian entre los 
»escombros» (3). 

«El Padre Jaime Vila depositó en poder 
»de mi padre, dijo Franch, un saco de 
»papeles y libros. Estos tenian cubierta 



(i) d. Fèlix Torres Amat. Memorias para 
ayudar a formar un diccionario critico de los 
escritores catalanes... Barcelona, 1836., pàg. 659. 

(2) Relación del Padre José Ciuró, citada. 

(3) Relación citada del P. José Ciuró. 



»de pergamino y letra de dos colores. 
»Pasado algun tiempo, viendo el Padre 
»Vila que los sucesos andaban de mal en 
»peor, dijo à mi padre que de los papeles 
»que le habia confiado hiciese lo que bien 
»le pareciese, pues no le quedaba espe- 
»ranza de servirse de ellos. Al cabo de 
»mucho tiempo, como los ratones los con- 
»virtieran en su pasto, fueron vendidos à 
»cuatro cuartos (12 céntímos)\si libra» (4). 

El lugar donde los monjes guardaban 
su archivo era el piso alto de la torre. El 
fuego respetó esta sòlida edificación; no 
sé si los saqueadores, però el senor Bober 
creia que el Gobierno se habia incautado 
del archivo, y con sus datos cobraba las 
prestaciones o censos del monasterio (5). 

Robustece esta opinión del senor Bober 
el hecho de que en el Archivo de Hacien- 
da de esta provincià vi yo mismo cerca 
de 30 volúmenes manuscritos, todos de 
los jerónimos, y casi todos de la Murta. 
1.^ En ellos hay dos de actas capitulares 
antiguos. 2.° Un volumen de papel, en 
folio, encuadernado en pergamino, cuyo 
titulo dice: «Recibo de 1793». En él van 
anotadas las entradas por venta de los 
productos agricolas de la hacienda y otros, 
Uegando sus asientos a los postreros tiem- 
pos del monasterio, o sea al 1834. 3.° Otro 
volúmen, también de papel en folio, y en- 
cuadernado en pergamino, del siglo xvi, 
cuyo titulo, que es de letra moderna, dice: 
«Jndex alfabetich dels testaments, llC' 
yjgats, successions ab int estat, graciasy 
y>donacions fet as al Monestir de S.^ Ge- 
>'>roui de la Vall de Bethlem, àlias de la 
>^Murtra... aon no sols se troba la funda- 
■>•>ció del Monestir, si també sa traslació 
»desde el Montolivet al present siti; com, 
y>també la dotació dels Castells de Grà 
y>Concabella, y cosas pertanents a Tous, 
^Reixat , Moncada... Any ISSOy). 

En la Biblioteca del Institut d'Estudis 
Catalans se halla hoy un tomo, de papel, 
en folio, de metros 0'28 X 0'21 , procedente 



■ (4) Relación mil veces citada de D. José 
Franch. 
I (5) Relación citada de D. Juan Bober. 



JERÓNIMOS 



163 



del siglo XV, en el que se contienen los 
tratados siguientes: 

1.° <iComence la Doctrina de la Con- 
t>templacio de Ihuxst la qual dicta lo 
y^glorios sant Bonaventura ministre ge- 
y>neral del orde dels frares menors: 
»Cristo confixHS snm crnçi. 

•*>Deo gratias die mercnrii ante domi- 
>•>mcam de passione XVI Marcii anno 
y>MCCCCXCI. In domo Sanet i patris Hie- 
y>ronimi Vallis Bethlem àlias de la Mur- 
y>tha diòcesis Barchinonensisy>. 

2° «Comença lo prolech en lo libre de 
»les Reiielat'ions de Sanet a Àngela de 
>•>Fulgino». 

3° Taula dels capitols. 

Acaba el libio con las siguientes líneas: 

y>Fonch comensal a trelladar lo pre- 
>'>sent libre per fra Johan Genouer e no 
>^podent lo acabar empetxat per infirmi- 
y>tat après lo reucrent pare f frare Benet 
>•>Sant Johan prior lo mana continuar e 
»acabar a fra ff.-. qui era Jiostaler , lo 
y>qual cuytadament lo acaba per quant 
>->lo de qui era lo original lo cuytaue de 
ficobrar: e per la ocupació del ofici en que 
>^era posat no si pogué axí mirar com 
»tan excel•lent obre requeria. FfoncJi 
»acabat diluns festa de Sant Climent. 
»s. IX. Kls. decembris anno a nat. dm. 
y>millesimo quadringentesimo octuage- 
y>simo nono. Gràcies e laors ne sian 
^donades al et ema I Rey Deu e Senyor, 
•hme Ihuxst. et a la sua excel•lent mare 
»la gloriosissima verge marià e a tota 
•>'>la cort dels cels. 

>~>En la casa o cenobi hermita del glo- 
y>rios doctor e pare Sant Geronim: ape- 
iMat Vallis Bethlem als de la Mur t ha. 
»Deo gratias. 

cEste códice estaba en 1835 en el mo- 
nasterio? Lo ignoro. iSalió antes de aque- 
lla fecha? No lo sé. Guardàbase hasta 
hace muy poco en la biblioteca de la no- 
ble família de Dalmases de la calle de 
Montcada, y hoy, adquirida dicha biblio 
teca por el Institut d^Estudis Catalans, 
estos lo tienen en la suya. 

Junto al monasterio tenían para su 
paseo los jerónimos de la Murta una 



gran calle de cipreses, en cuyo extremo 
elevàbase sobre sus gradas una adornada 
cruz de piedra. «Un dia, durante la gue- 
»rra de los siete anos, vi que unos patu- 
»leos destrozaban a pedradas su parte 
«superior» (1). 

En mi obra anterior resené muy por 
menor los extensos bienes de esta casa 
religiosa. De ellos en el período constitu- 
cional se apodero el Estado, suprimida la 
comunidad, y en el libro II de la presente 
obra he insertado largas noticias de las 
subastas. Ahora, disuelta la comunidad, 
volvió el Estado a incorporarse de los 
dichos bienes. 

En el Diario de Barcelona de 1836 se 
leen los anuncios para las subastas «del 
»arriendo de los frutos correspondientes 
»al diezmo y primícia» que percibía este 
monasterio, y en el del 22 de junio del 
mentado ano està escrito: «El 14 de los 
»corrientes tuvo lugar el remate por la 
»cantídad de 16,030 .reales del diezmo y 
«primícia que el suprimido monasterio de 
»San Jerónimo de la Murta percibía en 
»las parroquias de Reixach y Moncada 
»por el presente ano cosechero» (2). Però 
estàs subastas tuvíeron que cèsar por la 
supresión general de diezmos y primícias 
ejecutada por el Decreto de Cortes de 24 
de julío de 1837, sancíonado por la Corona 
en 29 del mismo mes. 

En el Diario de Barcelona del 16 de 
junio de 1822 el juez de primera instància 
don José Esteve anuncia que se subastó 
el monasterio y las tierras que le estaban 
adjuntas, para cuya subasta, y a fin, sín 
duda, de facilitaria, esta gran propiedad 
se había dividido en ocho Iotes o porcio- 
nes. Se calla el juez los nombres de los 
compradores, però escrituras de tiempos 
adelante nos revelan algunos, y otros 
nos los dícen los ancianos. 

% Así la escritura otorgada por el 
Estado ante el mil veces nombrado no- 
tarío Clavíllart, en Barcelona a los 12 
de díciembre de 1845, nos dice que don 



(i) Relación citada de D. Juan Gordi. 
(2) Diario y lugar citado. 



164 



LIBRO TliRCERO. — CAPITULO VIGESIMOQUINTO 



José Inglada y Marqués, en remate cele- 
bració en 10 de diciembre de 1822, y por 
el precio de 700,000 reales (son nominales, 
pues vimos arriba que en pago se admi- 
tían títulos), compro al Estado el lote de 
número 8, que consistia en una casa y 
20 mojadas de tierra. La casa lindaba por 
E. y N. con la plaza de la Constitución, 
es decir, con el patio grande de entrada 
al monasterio, al cual patio se ve que los 
maniàticos constitucionales impusieron 
el nombre para ellos imprescindible de 
la Constitución, Por O. y S. lindaba con 
el huerto que formaba parte de este lote. 
Tales linderos claramente delatan cual 
sea la casa vendida, esto es, las bajas que 
al cruzar el cercado de entrada al patio 
del monasterio se hallan a mano izquier- 
da, o sea a su Poniente: casas que no eran 
otras que la hospedería y la habitación 
del colono del cenobio, o una de ellas. Hoy 
estan en pie, y examinàndolas se ve que 
Inglada no entraba su posesión en la 
clausura o estricto monasterio. Las tie- 
rras la escritura las divide en tierras de 
varios cultivos y en huerto. Las primeras 
lindaban a E. con el lote número 2 me- 
diante una riera «à mediodía parte con 
^honores de Don N. de Suleta» (Dona 
Franciscà de Saleta, la esposa de Bassa, 
sea con casa Butind) «mediante una 
«carretera, parte con honores de Don N. 
»de Alemany y parte con los de la Torre 
»dicha Pallaresa; a Poniente parte con 
»honores de la misma Torre y parte con 
»las tierras de la division ó porcion de 
»dicho monasterio» {lote) «de número 1 , 
»y à cierzo con las tierras de la division 
»ó porcion de número 2, mediante un 
»torrente». La huerta lindaba à E. con la 
casa: cae, pues, tras de las dichas casas. 
«A S. linda con la carretera que dirige 
»desde dicho monasterio à la villa de 
»Badalona; k O. con el huerto de la por- 
«ción» ó lote 7.; y à N. con el del lote 
número 6. El comprador Inglada fué 
puesto en posesión de este lote 8; a la 
calda de la Constitución desposeído, y en 
24 de septiembre de 1835 reintegrado en 
ella. La presente escritura se le da como 



titulo o documento de propiedad. En ella 
es notable el siguiente pacto, que viene a 
reforzar mi afirmación respecto de cual 
sea la casa o casas vendidas. «Primo. 
»Sepan los compradores que las plazas» 
(los patios) «que se hallan ya marcadas, 
»la era y cubierto contiguo à la misma 
»junto con el caudal de aguas provenien- 
»tes de la fuente llamada Santa y de las 
»minas del Llar y del Canà, deberàn ser- 
»vir de uso comun à los compradores de 
»las porciones de dicho monasterio, y à 
»fin de que las indicadas plazas sirvan à 
»todos igualmente deben quitarse las dos 
»puertas ó barrios que existen en el pre- 
»citado monasterio». 

% No logré ver las escrituras de re- 
conocimiento de propiedad de los compra- 
dores de los restantes Iotes; però los an- 
cianos pronuncian algunos conocidos 
nombres que omito; y debemos suponer 
que, o no se han otorgado, o de otorgarse 
constaran, cambiados nombres de cosas 
y personas, de los mismos términos de la 
de Inglada. 

La grandísima cantidad de vino que 
cosechaba el monasterio queda probada 
con ver que su oficina agrícola, o bodega, 
cuenta, y contaba en 1835, con treinta y 
seis lagares; y que en tiempo del sefior 
don Juan Bover, con ho poseer éste todas 
las tierras del monasterio, se cosechaban 
allí de 1,700 a 1,800 cargas de vino (1). 
Quizà en este tiempo eran vinas algunos 
de los bosques del tiempo de los monjes, 
però de todos modos los 36 lagares no 
mienten. 

#1- El mismo arriba nombrado don 
José Inglada y Marqués, del Comercio de 
Barcelona, en remate de 18 de febrero de 
1822 compro al Estado por el precio de 
1.572,000 reales, la Torre Ribera, sita en 
Santa Coloma de Gramanet, pròpia de 
este monasterio; la cual Torre constaba 
de «casa de mucha capacidad parte anti- 
»gua y parte nueva, con buena capilla y 



(i) Relación del que fué procurador de esta 
hacienda D. Gaspar Postius en San Jerónimo a 
23 de enero de 1902. 



JERONIMOS 



165 



»todas las comodidades correspondientes 
*Ȉ una casa de campo con 68 mojadas de 
»tierra... comprendidala porciondehuer- 
»to que se riega del caudal de 4 ó 5 plu- 
»mas de agua viva procedentes de una 
»pequena mina, y las restantes 65 de 
»vina con algarrobos, franca en alodio...» 
En virtud del remate Inglada entro en 
posesión de la finca, perdióla al caer la 
Constitución, recuperóla en24 deseptiem- 
bre de 1835, y por la escritura de 12 de 
diciembre de 1845 ante Clavillart, se leda 
el titulo de propiedad. 

^ Por escritura de 4 de junio de 1845 
ante Clavillart, don José Carreras, de 
Barcelona, por medio de un senor que 
luego le cedió el remate, compro al Esta- 
do el 2° y 3 ^"^ lote de los cinco en que 
para la venta fué dividida la heredad 
nombrada antiguamente de'íi Vestit, y 
en 1835 dels Frares, sita en el termino 
de Montcada, del lado del río opuesto al 
pueblo, pròpia del monasterio de la Mur- 
ta. El lote 2° contiene 131 cuarteras de 
«semilla de bosque»; y lindaba a la sazón 
a E. con el lote 3.°; a O. parte con el 
torrente de la Boga y parte con el 1 .° de 
los Iotes «hoy dia del dicho don José 
Carreras»; a S. con don Pedró Sagristà 
y Mir y parte con don Juan Artigas, an- 
tes la Torre Ribera, mediante un camino, 
y a N. con la riera de Vallansana. La 
porción o lote 3.'' tenia 102 cuarteras, 
también de semilla de bosque; y lindaba 
a E. con el torrente dels Avellaners; a 
O. con el lote 2.°; a S. con don Juan Ar- 
tigas, antes Torre Ribera, mediante un 
camino; y a N. igualmente con la riera 
Vallansana. De donde resulta que a lo 
menos tres de los cinco Iotes los compro 
el senor Carreras, y que estos, es decir, 
el 1.°, 2.° y 3.°, estaban uno a continua- 
cion del otro en dirección de E. a O. El 
precio del lote 2." ascendió a 428,000 
reales, iguales a 21 ,400 duros; el del 3." 
a 791,000 reales, equi valentes a 39,550 
duros. El comprador pago la primera 
quinta parte de cada uno de estos preciós 
con títulos del 5 por ciento y del 4 por 
ciento consolidades, en 24 de febrero de 



1845, en Barcelona. La quinta parte de 
21,400 duros monta 4,280 duros, la de 
39,550 monta 7,910 duros; mas como en 
la fecha del pago los títulos del 5 se coti- 
zaban a 25 por ciento y los del 4, bien 
que no consolidado (ignoro la cotización 
del consolidado) a 21 (1), la cantidad de 
12,190 duros, que es el total de la suma 
de las quintas partes de los dos preciós, 
se reduciría a unos 3,000 duros. 

#^ En los días 2 y 16 de diciembre de 
1821 fueron rematadas por el Estado, a 
favor de don Juan Antonio Miret, del 
comercio de Villafranca del Panadés, las 
tres fincas de la Murta siguientes, situa- 
das en Tous: 1.° La llamada Castillo, 
que se componia de una casa, una pieza 
de tierra de 22 jornales; otra de 1 ^2 jor- 
nal, otra de 3, otra pieza, huerta cercada 
de paredes, de 1 jornal; otra de 140 jorna- 
les; otra de 40, dada a rabassa morta; 
otra de 1 jornal; una vina de 10 jornales; 
otra pieza, esta campa, de 12 jornales; 
otra pieza, de 3 jornales, y otra de 15. 
2.° El molino de arriba con su huerto. 
3.° El molino de abajo. El precio del Cas- 
tillo subió a 109,187 reales 7 maravedi- 
ses: el del molino de arriba a 50,554 
reales con 21 maravedises; y el de abajo 
a 30,268 reales; total 190,009 reales 28 
maravedises, iguales a 9,500 duros 9 rea- 
les 28 maravedises. Però como Miret en 
22 de enero de 1822 declaro que hizo estàs 
adquisiciones por cuenta de don Ignacio 
Codina, del comercio de Manresa, éste 
pago, no recuerdo si una parte o el todo, 
y fué puesto en posesión de las fincas. 
Perdiólas en 1823, y en 22 de abril de 1835 
Codina cedió todos estos derechos a fa- 
vor de don Marcial Grau, del comercio 
de Barcelona, al cual encontramos meti- 
do en estàs compras de los llamados bie- 
nes nacionales. En septiembre del ultimo 
nombrado ano de 1835, Grau adquirió la 
posesión de estos bienes, y por escritura 
ante Clavillart, pasada en Barcelona a 25 



(i) Gacetas de Madrid del ig y del 2Ó de 
íebrero de 1845. 



166 



LIERO TERCERO. — CAPITULO VIGESI.MOQU INTO 



de abril de 1846, el Estado le da un titulo 
de dominio. 

Ü Poseia también la Murta una pro- 
piedad en San Martín de Provensals, 
que al Estado la compro el procurador 
de ella, conocido por el apodo del Mato- 
ner , de San Andrés de Palomar. Al caer 
el gobierno constitucional, el Matoner se 
resistió a restituiria al Monasterio, apo- 
5'àndose en que la había comprado, se- 
gún ley, y se promovió un ruidoso pleito 
que acabo perdiendo el Matoner casi 
cuanto tenia (1). 

Antes de pasar a la venta de las pro- 
piedades, la Amortización las arrendaba 
y aun enajenaba los àrboles, pues en las 
cuentas de ella referentes a este cenobio 
se lee el siguiente asiento: 

«Dos bosques en el termino de Reixach, 
»el uno nombrado Bonich, y el otro de la 
■í>Font del Hermano. En 23 de Noviem- 
»bre de 1835 fué vendido el corte de estos 
»dos Bosques en 6,410 reales v." valor 
»del remate en pública subasta celebrada 
»en 20 del mismo à favor de Antonio 
» Alegre» (2). 

Que la muy pesada mano de la Justícia 
divina sentóse sobre algunos de los per- 
seguidores damnificadores de la Murta, 
resulta ya de los hechos narrados. Si, 
como algunos sospechan, aunque no sea 
creíble, como dije, los quefueron a arran- 
car la prensa iban movidos del siniestro 
fin de apropiàrsela, en el acto del mismo 
pecado Uevaron harta penitencia. De los 



(i) Relación del Sr. Gordi de 1887. 
(2) Archivo de Hacienda de Barcelona. Legajo 
citado. 



atormentadores del Padre Casamada ya 
escribí arriba que «murieron de mala 
»muerte, especialmente Amidi, que se 
»suicidó ahorcàndose». Del cabecilla pa- 
tuleo Miarons, apodado Borregos, en el 
articulo de Montalegre queda manifes- 
tada su terrible y última enfermedad y 
muerte. Y finalmente, acabo de escribir 
el resultado fatal para el Matoner del 
empeno de retener bienes del Monas- 
terio. 

Después del 1835 no ha podido resta- 
blecerse en Espana la orden, de origen 
espanol, jerónima, a pesar de haberse 
varias veces intentado. En 1868 se reu- 
nieron en El Escorial once monjes de los 
exclaustrados y mas de cuarenta novi- 
cios; però a los seis meses la funesta 
revolución de septiembre del mismo ano 
los arrojó a la calle. Tampoco pudo pros- 
perar el ensayo hecho en Guadalupe cer- 
ca de Càceres en 1884, en el que el Padre 
Miguel Redondo reunió allí cinco ex- 
claustrados, y «muerto uno, enfermos 
»otros, y perseguidos todos con refinada 
»perfidia secretamente, salieron antes de 
»los seis meses por orden superior...» (3). 

Rectificación.— Repito aquí la que ya 
hice en el capitulo XIV del libro II de 
esta obra, diciendo que la sacristía del 
templo de la Murta abría una puertecita 
en la primera capilla del lado del Evan- 
gelio de la iglesia, portezuela que omití 
en el plano inserto en mi primera obra. 



(3) Un tomito titulado: La flor del desierto. 
Devocionario en honor del ^ran Padre S. Jeró- 
nimo. Anónimo. Sevilla, i8çj, pàgs. 220 y 221. 



Ménsula del 




claustro de la Murta 




CAPITULO VIGÉSIMOSEXTO 



MÍNIMOS 



ARTÍCULO PRIMERO 



SAN FRANCISCO DE PAULA, DE GRANOLLERS 



Nota. — El escudo de la Orden Mínima, de esta pagina, procede del mentado Annuaire de Battan- 
dier, pàg. 302. 




MINIMOS 



169 



^ 



ORMABAN la 

Comunidad 
de esta casa, 
en junio de 
1835, los si 
guientes reli- 
giosos: 
Corrector: Padre Fr. Lorenzo 
Cortadellas, Predicador jubilado y 
Definidor. 
Padre Fr. Jaime Cunillera. 
Padre Fr. José Adrià, confesor, 
hi jo de Cassà de la Selva. 
Padre Fr. Juan Roure, confesor. 
Padre Fr. Gaspar Crusellas. 
Fr. Esteban Grivé, lego. 
jl^,_^ Fr. Pedró Canongía, lego (1). 

En julio de 1835 nofaltaron à los 

mínimos de Granollers noticias de 

los sucesos que contra los conven- 

tos se iban sucediendo en otros 

pueblos Recuérdese lo apuntado al 

tratar de los franciscos de Santo Tomàs 

de Riudeperas; los que, custodiados como 

facinerosos, pasaron por Granollers unos 

días antes del atentado de Barcelona; y 

de los cuales algunos, muy caritativa- 

mente hospedados por los mínimos, per- 

noctaron en el convento de estos. Allí 

los mínimos ya conocían los ruines pla- 



NoTA. — La inicial luc copiada de un códice del 
monasterió de Ripoll guardado hoy en el Archivo 
de la Corona de Aragón. 

(i) Nota de los religiosos que componen la 
provincià de minimos en el Princifado de Cata- 
luiía, sentin se encuentrau en siis conventos d 
últimos de junio de /Sj?. Papel viejo que me 
presto el mínimo P. Juan Parera a 27 de febrero 
de i88r. 



nes de la revolución, y los noticiaron a 
los Franciscos, como nos lo dijo en el 
lugar memorado el Padre Rafael Sans. 
Ademàs dos de los mínimos procedentes 
de la exclaustración de Valls pasaron 
por Granollers, y sus noticias amedren 
taron a los de aquí. Pusiéronse, pues 
estos en guardià, esperando los sucesos 
Son muchos los ancianos de Granollers 
que atestiguan que las autoridades y mi 
licianos de su villa, no solo no atropella 
ron à los frailes de ella, sinó que hasta 
repelieron a los fora.steros que intenta 
ban perpetrarlo. Mas, para pormenores 
oigamos al Padre Fr. Francisco Güell 
mínimo de Barcelona, a la sazón en Gra 
nollers: «Dije mi primera Misa el dia de 
»San Juan de junio de 1835; y recien sa- 
»cerdote, se me permitió pasar unos dias 
»en casa de mi tio cirujano de Granollers. 
»Comía en esta casa, però pernoctaba en 
»el convento de la villa. El 26 de julio es- 
»tàbamos en la mesa comiendo, cuando 
»entró una mujer diciendo que en Barce- 
»lona habían sido incendiades todos los 
»conventos y degollades todos los frailes. 
»A1 oirlo me acometió un accidente, per- 
»dí el sentido, y perseveré sin él siete 
»horas. Ya no pernocté mas en el ceno- 
»bio, però los frailes mínimos continua- 
»ron allí, y vestidos sus hàbitos. Al cabo 
»de unos dias, quizà doce, se supo que 
»venía de Mataró, camino de Granollers, 
»el batallón de la blusa (seria otro) y se 
»dijo que su fin era incendiar el convento. 
»Inmediatamente los milicianes de Gra- 
»nollers salieron à su encuentro, llegan- 
»do à un punto llamado La Torreta, 
»distante obra de dos kilómetros. Detu- 
»vieron à los revolucionaries, y convi- 
»nieron finalmente con elles que estes 
»nada intentarían contra les conventos, 
»pero que los frailes pacííicamente deja- 
»rían su claustre. Entretanto la autoridad 
»de Granollers pasó recado à los mínimos 
»(les capuchinos ya habían salido antes) 
»para que salieran de su claustre, como 
»en realidad lo efectuaren, alojàndose en 
»casas particulares de la villa, però con- 
»servando el Corrector las llaves del Con- 



170 



LIBRO TEKCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEXTO 



»vento hasta que al cabo de mucho tiem- 
»po, como de unos dos meses, las entregó 
»al comisionado de la Amortización. 

»Y tanto es así, que en el interval© 
»desde la salida del convento hasta dicha 
»entrega de las llaves se cobro el tersó 
»del pueblo de Cardedeu. El Corrector 
»tuvo escrúpulo de 
»vender este grano 
»y repartir su pro- 
»ducto entre los 
»frailes, como yo le 
»aconsejaba, y el 
»grano cayó des- 
»graciadamente en 
»manos del comi- 
»sionado de la 
»Amortización»(l). 

Para conocer el 
dia fijo de la ex- 
claustración, re- 
cuerdo queelPadre 
deesta casa Gaspar 
Crusellas decíaque 
era un jueves, y co- 
mo el Padre Güell 
da unos doce dias al 
intervalo desde su 
desmayo, al de la 
llegada de los in- 
cendiarios, debe- 
mos pensar que se- 
ria el nefasto 5 de 
agosto, en que 
Barcelona se en- 
sangrentó con el 
cadàver de Bassa. 

El Padre Gaspar 
Crusellas discrepa 
un tantico del Pa- 
dre Güell, en un punto secundario, pues, 
segün éste, después del 26 hasta el 5 los 
mínimos habitaron su convento, y según 
Crusellas, aunque continuaron al frente 
del cenobio, habitaban ya retirados en 
casas particulares. Però, en fin, todos los 
ancianos convienen, como apunté, en 




(i) iMe lo dijo en Barcelona a 6 de enero de 
1894. 



que los milicianos de Granollers detuvie- 
ron a los que ellos llaman de la blusa, y 
que salvaren el Convento. 

Dos distintos ancianos me hablaron de 
una segunda tentativa contra los conven- 
tos, intentada por una turba armada de 
fuera, bajo un Carminet, hijo de La Garri- 
ga; però también 
cohibida por la au- 
toridad local y sus 
milicianos (2). 

«Despuésdelaex- 
»claustración, yo, 
»dice Güell, y otros 
»frailes de distintas 
»órdenes nos queda- 
»mos en Granollers 
»en número de 
»unos veinte. En- 
»tonces el Dean de 
«Granollers, inves- 
»tido porlasuperio- 
»ridad de facultades 
»para ello, menom- 
»bró coadjutor de 
»Santa Maria de 
«Palautordera. Dos 
»días antes de la 
»Virgen de Agosto 
»tomé posesión de 
»mi nuevo cargo, 
»mas el dia mismo 
»de la Virgen por 
»la mananitallegan 
»allà los de la blu- 
»sa; salto espantado 
»de la cama; me 
»pongo el panta- 
»lón, y me tiro por 
»el balcón trasero 
j.de la casa; me lastimo un poco, y no 
»puedo huir; me prenden los armados; y 
Ȉ no intervenir buenas personas, me 
»fusilan. 
»En el mes de noviembre del mismo 



(2) Relación del ochentón D. Esteban Bosch 
en Granollers a 20 de junio de 1902, y relación de 
D. Esteban Corbera, de 88 anos de edad. en Gra- 
nollers en julio del mismo afio. 



MINIMOS 



171 



»1835, el Padre Nicolàs Casals y yo pro- 
»yectamos emigrar, y así acudimos en 
»demanda de pasaporte al Jefe político 
»de Mataró. Conociendo éste y sabiendo 
Anuestro estado religioso, preguntónos 
»que qué profesión deseàbamos constase 
»en el pasaporte. El Padre Casals pidió 
»que la de comerciante, y yo la de oficial 
»barbero. El Jefe nos complació. Salimos 
»en una galera. Al entrar en Gerona 
»vimos que nuestro antiguo compafiero 
»de religión Esteban Tanat, ahora con- 
»vertido en miguelete, estaba de centinela 
»en la puerta de la ciudad. Para hurtarnos 
Ȉ sus ojos, nos ocultamos en el fondo de 
»la galera, y así pasamos sin tropiezo. 
»Entramos en Francia el dia 7 de no- 
»viembre. 

»Estuvimos en dicha nación un buen 
»tiempo, después del cual entre nueva- 
»mente en Espana, sirviendo de capellàn 
»de batallón en uno carlista. Nunca hice 
»armas, però sí seguí como capellàn mi 
»fuerza. Un dia me vi muy apurado, y 
»solo gracias à la ligereza de mi caballo 
»logré escaparme de los enemigos que a 
«gran galope me perseguían. Otra vez 
«estaba yo en...» (no recuerdo cl piiehlo 
del Pirineo que me nomhró Güell), «y allí 
»ví llegar del extranjero, para ponerse al 
»frente de los carlistas, al Conde de Es- 
»paíïa. Venia en una litera llevada por 
»mozos de la Escuadra. Al levantarse de 
»ella, dijo él: iquc pàjaro se levanta! 

»Mientras oleaba yo à un herido en 
»otra ocasión, una bala me atravesó el 
»muslo» (1). 

El Padre Gaspar Crusellas, aunque al 
principio, después de la exclaustración, 
quedo en Granollers, à los dos meses de 
esta, apremiado por las circunstancias, 
también cruzó la frontera pirenaica, y de 
allí la alpina, estableciéndose en Gènova, 
donde residió nueve anos. Transcurridos 
estos, regresó à Espafla (2). 



En días posteriores a la exclaustra- 
ción, el Padre José Adrià abrió escuela 
de ninos en el mismo Granollers. Brillo 
por su no común ilustración;- fué muy 
estimado por su prudència, buen modo y 
caridad para con los pobres. Un anciano 
me recito de memòria los siguientes ver- 
sos dedicados a él, los cuales maniflesta- 
mente huelen a epitafio: 



(0 Varias relaciones del mismo P. Francisco 
Güell. 

(2) Relación que me hizo él mismo en Grano- 
llers, no recuerdo en qué fecha. 



»Siempre grata mantendrà 
»La indulgente humanidad 
»Del Padre José Adrià. 
»Quien de esperar serà 
»Grande en el reino del Cielo, 
»Pues que todo su desvelo 
»Fué à los ninos ensefíar, 
»Y a los pobres prodigar 
»Socorro, alivio y consuelo. 

»Murió à la edad de 72 aíïos. Rogad à 
»Dios por su alma» (3). 

Por regla general, como hemos ido 
viendo, en todas las casas religiosas del 
campo, a la fuga, o salida, de los frailes 
siguió un período de abandono, merced al 
cual las aves de rapina hicieron allí su 
agosto. No sucedió así en la presente, 
pues ya he dicho que, aun ausentados de 
ella los religiosos, el Corrector conservo 
en su poder las llaves, las que desús ma- 
nos pasaron a las del Comisionado de la 
Amortización. En los primeros tiempos 
después de la exclaustración el convento 
sirvió para cuartel de las tropas liberales, 
albergàndose allí los rancheros e indivi- 
duos similares, pues los jefes, oficiales y 
aun clases inferiores se alojaban en las 
casas particulares donde hallaban los 
auxilios de sus habitantes. El convento, 
completamente deshabitado, no les ofre- 
cía ni sustentos ni abrigo (4). 

Durante la guerra de los siete anos en 
cierta ocasión fueron encerrados en el 
convento 300 carlistas prisioneros; los 



(3) Relación citada de D. Salvador Benllonch. 

(4) Relaciones citadas de D. Salvador Ben- 
llonch y D. Esteban Corbera. 



172 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEXTO 



que, sufriendo hambre 3^ frío, alguna vez 
echaron mano de bancos y otras maderas 
para calentarse (1). 

No falto, según me dijo un anciano, 
quien pretendió que el convento pasase a 
la venta, y yono puedo menos de sospe- 
char que éste seria el encargado de la 
Amortización o Desamortización; però 
las centes sensatas se opusieron indican- 
do que podria dedicarse aestablecimiento 
de enseflanza (2). 

Después de la guerra el templo fué des- 
tinado a sala de baile, para lo que se tapio 
el presbiterio y la entrada de las capillas. 
En la sacristia pusieron el cafè, però este 
escàndalo duro poco tiempo, porque el 
pueblo comenzó a decir que alli se oian 
misteriosos ruidos subterràneos, y repug- 
naba asistir al baile, especialmente las 
mujeres, de tal modo que los aficionados 
a la danza tenían que llevar allí a sus 
esposas para poder formar parejas (3). 

El Ayuntamiento de Granollers pidió 
al Gobierno los dos conventos de su villa: 
el de mínimos con sus aguas para escue- 
las, el de capuchinos para hospital, y la 
huerta de éste para cementerio. La Junta 
superior de Bienes Nacionales, en 31 de 
octubre de 1842, accedió a las peticiones 
del Municipio, concediendo el convento 
mínimo para escuelas con la condición 
de que se establezcan allí las de primeras 
letras, y esto dentro de seis meses, pasa- 
dos los cuales quedarà nula la gràcia. 
Concede el agua mediante el pago de un 
cànon del 3 por ciento sobre tasación. 

En 14 de agosto de 1843 se dicto una 
aclaración a esta dadiva del convento, 
concebida en los siguientes términos: 
«Junta Superior de venta de Bienes Na- 
»cionales. — En la sesion del convento 
«suprimido de Mínimos de Granollers, 
»otorgada à favordel Ayuntamiento cons- 
»titucional de la pròpia villa para desti- 
»narle à objetos de utilidad pública» (ya 
no son solo escuelas), «està comprendida 



(i) Relación citada de D. Esteban Corbera. 

(2) Relación citada de D. Esteban Corbera. 

(3) Relación citada de D. Salvador Benllonch. 



»la Iglesia, lo cual debe entenderse asi 
»en todos los demàs casos que no se es- 
»cluya terminantemente en la orden de 
»cesion...» (4). De todo lo dicho resulta 
que la huerta de mínimos no viene cedida 
al Municipio. 

No conozco en modo fïjo la fecha en 
que el templo, como dije ha poco, sirvió 
de sala de baile, però opino que seria con 
posterioridad a la cesión al Ayuntamien- 
to, o durante la posesión de éste; y fundo 
mi opinión en que se me dijo que «à poco 
»tiempo de instalado allí el baile y el 
»café el Alcalde don José Uyà los mandó 
»quitar,y restaurar el templo y abrirlo al 
»culto». Si el Alcalde gozó de tal poder, 
se puede deducir que la cosa dependía 
del Ayuntamiento. 

Durante la segunda guerra carlista, 
comúnmente apellidada dels matiners, 
o sea de 1848, el convento sufrió nueva 
ocupación, para la cual el muy sabio y 
virtuoso Pàrroco de la villa don Agustín 
Dalmau retiro sin duda las aras, imàge- 
nes y ornamentes (5). 

En la última guerra carlista los libera- 
les sacaron las puertas del templo de la 
que da a la calle de Santo Domingo, y las 
colocaron en las murallas, donde fueron 
quemadàs por los carlistas. Entretanto, 
y hasta que se construyeron otras nuevas, 
aquel vano del templo estuvo tapiado. 
Los republicanos de aquellos mismos 
tiempos robaron una muy buena campa- 
na de San Francisco de Paula (6). 

Cuando en 1902 visité esta casa, parte 
del edificio estaba ocupado por dependen- 
cias del Ayuntamiento, parte por las 
escuelas municipales y sus maestros, y el 
templo gozaba la buena suerte de conti- 



(4) Escritura de cesión ante el notario don 
Manuel Clavillart de 16 de enero de 1844. Aun- 
que la escritura dice «16 de enero de 184^», como 
està en el tomo de 1844, del que es la primera, y 
el papel sellado es de 1844 se ve que el 43 es un 
error de pluma. 

(5) Relación de D. Esteban Corbera de julio 
de 1902. 

(6) Relación de D. Salvador Benllonch. 



MINIMOS 



173 



nuar abierto al cuito y muy bien servido. 
Però cuando mas tarde, en 1909, volví 
allà, ocupaban el convento las Hermanas 
Josefinas (las que cuidaban del templo), 
el Juzgado municipal, y en el piso bajo 
había escuela municipal. 

El Ayuntamiento destino el agua de 
esta casa al Servicio publico, y con ella 
surtió la fuente que està construïda al 
mismo lado de la iglesia, y la de la prò- 
xima plaza de Perpinà (I). 

Nolé arriba que el Gobierno, al ceder 
al municipio de Granollers el convento 
de Mínimos y su agua de éste, no com- 
prendió en la cesión la huerta; y efecti- 
vamente, por escritura pasada en 18 de 
enero de 1845 ante el notario deHacienda 
don Manuel Clavillart, don Juan Alomar, 
que fué uno de los que màs figuraron en 
Granollers en aquellos afios de 1835, no sé 
si como alcalde o como jefe de la milicia, 
compro al Estado «un terreno que sirvió 
»de huerto al suprimido convento de PP. 
»Mínimos», de extensión de 10 cuartanes, 
situado junto al convento, a suOriente. El 
precio fué de 20,250 reales, iguales a 1,012 
duros 10 reales; però que por razón de 
adelantos se redujo a 18,750 reales, o sea 
937 duros 10 reales. Pagólo todo en Bar- 
celona, a 22 de enero de 1845, con títulos 
del 5 por ciento consolidado, del 4 por 
ciento, y de la deuda sin interès. A la 
sazón los del 5 se cotizaban al rededor 
del 24 por ciento, los del 4 aproximada- 
mente a 21, y la Deuda sin interès a 7 por 
ciento (2); de donde el menos diestro en 
càlculos bursàtiles deducirà que los 937 y 
medio duros se reducirían a una poque- 
dad, por màs que la deuda sin interès 
solo se estimaba .al 50 por ciento de su 
valor. 

En 1845 mismo, mediante escritura ante 
el notario de Granollers don Pedró Mar- 
sà, se repartieron dicha huerta los seno- 
res siguientes: don Juan Alomar, don 
Luis Maria de Perpinà, dona Josefa y 



(i) Relación de D. Esteban Corbera. 
(2) Gacelas de Madrid del 2^ de enero y del 
18 de febrero de 1845. 



don Narciso Pereantón, don José Pe- 
reantón, don Buenaventura Bellavista, 
don Pedró Camarasa y el Ayuntamiento. 
La cortedad del terreno y la multitud de 
los adquisidores me indujo a creer que 
estos serían vecinos de la huerta deseosos 
de anadir algun cachito de ella a sus 
casas o propiedades; y la lectura de los 
lindes de la escritura de compra al Estado 
confirma que eran vecinos. La porción 
que en la división quedo para el Ayunta- 
miento serà sin duda la que aún hoy que- 
da agregada al convento. 

Los objetos, así sagrados como profa- 
nos, del convento, la previsión de los 
frailes y la paz de la salida los salvo. La 
primera ya antes de la exclaustración 
depositó en manos amigas los vasos sa- 
grados, utensilios e indumentos del cuito, 
de modo que en 1894 el mínimo Padre 
Güell usaba un incensario de plata pro- 
cedente del convento de Granollers (3); 
y cuando, afios adelante, el templo fué 
restituído al cuito, a él regresaron sus 
cosas (4). La segunda, o sea la paz con 
que se efectuo la exclaustración, permi- 
tió a los frailes sacar, como se sacaron, 
los objetos profanos. Cuando a los ocho 
días de la salida la autoridad fué al con- 
vento a tomar inventario, solo halló en él 
algunos objetos de ningún valor. Asistía 
al acto el Padre Gaspar Crusellas, re- 
ligioso de la casa, y el representante 
del Ayuntamiento le pidió la custodia 
u ostensorio que era de plata, mas 
èl le entregó una de hoja de lata que él 
mismo la compuso con adornos va- 
rios (5). 

Un pormenor semijocoso me anadió un 
anciano, dicièndome que estos frailes, 
antes de salir, enterraron en su huerta 
su tabaco de polvo en una tinaja, y que 
màs tarde lo sacaron para venderlo y 
hacerse con dinero, pues carecían de 



(3) Relación del P. Francisco Güell. Barce- 
lona II de marzo de 1894. 

(4) Relación citada del Padre Gaspar Cruse- 
llas. 

(5) Relación citada del mismo P. Crusellas. 



174 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIMOSE\TO 



recursos. Estos religiosos fueron los que 
se quedaron en Granollers y murieron 
allí (1). 



ARTICULO SECUNDO 

SAN FRANCISCO DE PAULA, 
DE MANRESA 

Componían en junio de 1835 la Comu- 
nidad mínima de Manresa los siguientes 
religiosos: 

Corrector: Padre Fr. Pablo Bros. 

Padre Fr. Francisco Romech, confesor. 

Padre Fr. Juan Mecina, confesor. 

Padre Fr. Narciso Dalmau. 

Padre Fr. José Gallart. 

Fr. Sebastiàn Manubens, acólito. 

Fr. Manuel Fabregat, acólito. 

Fr. Pedró Marí, lego. 

Fr. José Comas, lego (2). 

Del raodo de la exclaustración de los 
mínimos no debò decir sinó que seguiria 
las mismas vías que el de los carmelitas 
calzados y dominicos de la pròpia ciudad, 
esto es, al principio estar a la mira bajo 
la salvaguardia de la buena voluntad del 
gobernador don Jaime Carbó, después 
dejar el claustro y sacar sus cosas, y al 
fin andar por donde Dios diera, según las 
azarosas circunstancias. 

Al edificio, durante la guerra de los 
siete anos, le toco el hado de muchos con- 
ventós e Iglesias regulares, es decir, des- 
tinos militares. Así este templo fué depó- 
sito de Artilleria, y por lo mismo establo 
y misèria (3), y el pavimento quedo en 
lamentable estado. Cornet y Mas escribe 
del convento: «quedo abandonado desde 
»la exclaustración de 1835 hasta 1851, en 
»cuya època fueron trasladadas a él las 



(i) Relación citada de D. Esteban Corbera. 

(2) Nota de los reli'^iosos que componían..., 
citada. 

(3) Relación de las monjas que ocupan el con- 
vento. Manresa 7 de julio de 1903. 



»monjas de La Ensenanza» (4). Y hubo 
un tiempo antes de la ocupación por las 
mònjas en que la gente robaba allí cuanto 
podia hasta los goznes y bisagras (5). Las 
dichas monjas ban efectuado en la casa 
grandes obras y mejoras, hasta afiadirle 
una inmensa ala de ediíicio que corre 
desde el convento hacia Poniente. La 
calle Nueva de Santo Domingo atraviesa 
la huerta de los mínimos. 

Mas donde modernamente obraron im- 

portantisimas mejoras fué en el templo. 

He aquí los datos proporcionados bonda- 

dosamente por mi amigo el capellàn del 

convento: «En 9 de mayo de 1895 se em- 

»pezó la reforma y ornato de la iglesia, 

»que duraron hasta el 8 de febrero de 

»1896. Durante estos nueve meses se le- 

»vantaron algunas paredes, se regulari- 

»zaron las tribunas, y se construyó la 

»nueva bóveda. En 24 de julio se empren- 

»dieron de nuevo las obras hasta el 3 de 

«octubre del mismo aflo. En 30 de ju- 

»nio de 1897 otra vez se empezaron 

»los trabajos de renovación de fachada 

»abriendo el gran ventanal. Se construyó 

»el camarin de San Francisco, y se colocó 

»el altar mayor. En 18 de julio de 1898 

»quedó terminado, faltando renovar em- 

»pero el pavimento del presbiterio, y fal- 

»tando también altares laterales, que no 

»sé cuàndo se pondràn» (6). En 1903, dia 

7 de juho, visité este templo, y me admiro 

la riqueza de su decoración. Alto, hermo- 

so, riquísimo en esculturas de adorno, y 

hecho lo que en nuestro catalàn llama- 

mos un pan de oro, tal era la abundància 

del dorado de su retablo y demàs partes 

que lo admitían. Però, però, però, jmalig- 

nidad de la revolucioni en la semana ape- 

llídada tràgica, última de julio de 1909, la 

estupidez y la ruindad y el odio a Dios 

redujeron a pavesas y carbones tanta 

hermosura. 



(4) Guia del viajero en Manresa y Cardona. 
Barcelona, i86o, pàg. iii. 

(5) Relación citada de las monjas. 

(6) Carta del R. D. Buenaventura Puigcarbó. 
Manresa 25 de octubre de 1903. 



MINIMOS 



175 



El Estado saco a la pública licitación 
la huerta y fincas de esta comunidad mí- 
nima. Por escritura ante don Manuel 
Clavillart, en Barcelona a los 25 de no- 
viembre de 1844, don Antonio Blaha, sí, 
el desgraciado don Antonio Blaha con el 
cual tristemente topamos en la venta del 
monasterio de San Benito de Bages y en 
otras ocasiones, don Antonio Blaha, re- 
pito, compro al Estado «un campo de 
»regadío de tenida nueve y medio corta- 
»nes de segunda calidad, sito en el térmi- 
»no de la Ciudad de Manresa, que perte- 
»neció al suprimido convento de Mínimos 
»de la misma, cuya finca se halla unida 
»al propio convento» ((^Si seria la Jiuer- 
ta?), «que linda a Orienta con dicho con- 
»vento; à Mediodía con el huerto del 
»Dr. Bernardo Pijoan; à Poniente con el 
»mismo Pijoan y parte con el huerto de 
»D. Juan Torrents; y a Cierzo con el 
»camino que dirige desde la puerta dg los 
»mismos al rio Cardoner.» El precio subió 
a 20,044 reales, o sea 1,002 duros 4 reales; 
de los que Blaha en Barcelona, a 24 de 
octubre de 1844, pago la quinta parte, o 
sea 200 duros 10 reales, con titulos del 
5 por ciento, los que, suponiéndolos a 25 
por ciento, reducirían dicho plazo a 50 
duros (1). 

Por escritura ante don Manuel Clavi- 
llart, en Barcelona a 13 de julio de 1845, 
don Antonio Joseph compra al Estado 
«un campo que los extinguidos Mínimos 
»de la Ciudad de Manresa posehian en su 
»término y partida llamada de Vilador- 
»dis, consistiendo su estension en nueve 
»cortanes y medio de tierra,» por el precio 
de 14,030 reales, o sea 701 duros 10 reales. 
De estos pago el primer quinto en Barce- 
lona con inscripciones del 5 por ciento, 
paro la escritura, al copiar la carta de 
pago, olvidó transcribir la fecha, o quizà 
la olvidó el que escribió dicha carta, es 
lo cierto que la copia no la tiene. 

m Por escritura ante don Manuel 
Clavillart, en Barcelona a 22 de noviem- 



(i) Véanse las Gacetas de Madrid de aquel 
mes. 



bre de 1845, don Francisco Oliva compra 
al Estado «una pieza de tierra de regadío 
»de dos Cuarteras dos Cuartanes,,.. sita 
»en el termino de la Ciudad de Manresa 
»y partida llamada Miralpeix, que perte- 
»neció al suprimido convento de Mínimos 
»de la misma, que linda... à Cierzo con 
»campo de Mínimos». Por el precio de 
61,000 reales, iguales a 3,050 duros. De 
estos, en Barcelona, a 23 de mayo de 

1844, pago el quinto con un titulo del 5. 
En la Bolsa de Madrid, del mismo dia 23 
de mayo, estos titulos se cotizaban a 
vueltas del 21 por ciento, y el quinto del 
precio, quinto que era 610 duros, quedo 
en 130 duros. 

^ Por escritura ante don Manuel 
Clavillart, en Barcelona, a 17 de julio de 

1845, don Antonio Joseph (jotra vez don 
Antonio Joseph!) compra al Estado los 
dos Campos, procedentes de los Mínimos 
de Manresa, siguientes. Ambos estaban 
en el termino de la misma ciudad y parti- 
da de Miralpeix. 

1 .° Uno de 9 cortanes de extensión, y 
linda por E. con el Hospital, por S. con 
los mismos Mínimos, y por O. y N. con el 
río Cardoner. 

2.° Otro de 9 V2 cortanes, que linda 
a E.... a O. con el Hospital, y a N. con el 
Cardoner. 

El precio fué 21,050 reales, o sea 1,052 
duros 10 reales. De estos, en Barcelona, 
a 6 de abril de 1844, pago el quinto, y las 
dos octavas partes siguientes, con un 
titulo del 5, y anade la carta de pago: 

«Por abono del siete y medio 
»por ciento de cuatro mil dos- 
»cientos diez r.« vn., importe 
»de la primera y segunda octa- 
»va parte que adelanta 315r. 26m. 

»Importe de la prime- \ 

»ra quinta parte 4210 1 

»Id. de la primera oc- f 

»tava parte 2105( 

»Id. de la segunda oc- 
»tava parte 2105 

El remate y pago los hizo don Juan 
Vilaseca, quien los cedió a Joseph, en 21 



8420 r. » 



176 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEXrO 



de enero del mismo ano 1845, ante Cla- 
villart. 

Y supongo que habràn sido redimidos 
al Estado los censales que percibía la 
casa, de los cuales casi todos estaban 
afectos a cargas piadosas. 



ARTICULO TERCERO 
SANTA MAGDALENA, DE GERONA 

He aquí los nombres de los religiosos 
mínimos del Convento de Gerona, tal cual 
se hallaban en junio de 1835: 

Corrector: Padre Fr. Esteban Maimó. 

Padre Fr. Juan Barceló, jubilado. 

Padre Fr. Diego Matas, jubilado. 

Padre Fr. Ignacio Vidal, lector jubi- 
lado. 

Padre Fr. Juan López, confesor. 

Padre Fr. Francisco Codina, confesor. 

Padre Fr. Martín Fontanella, confesor. 

Fr. Felío Soler, lego- 

Fr. José Pujol, lego. 

Fr. José Mitjavila, lego (1). 

Ya al tratar de carmelitas calzados, 
dominicos, agustinosy, sobre todo, de los 
franciscos de la inmortal Gerona, llevo 
ampliamente explicada la pacífica ex- 
claustración que en modo general cupó a 
sus conventos; holgara repetirlo ahora 
aquí. Baste decir que a los mínimos no 
les toco excepción alguna de dicho modo 
que haya llegado hasta mi noticia. 

Al principio de posesionado del con- 
vento el Estado, la Amortización lo alqui- 
ló, pues en un asiento de sus cuentas leo: 
«1835. — Vicente Vila.— Por media anuali- 
»dad del arriendo otorgado à su fabor 
»desde 1.° de Noviembre del edificio de 
»este convento, adeudó (y sin dudapagó) 
»500 reales» (2). 

Però, por Real Orden de 6 de diciembre 
de 1842, se dispuso que este convento 



(i) Nota de los reli<^iosos..., citada. 

(2) Archivo de Hacienda de Barcelona. «Le- 
gajo 1835». Monasterios y Conventos. Cuaderno 
n.° 94. 



fuese entregado al ramo de Guerra; y en 
el archivo de la Comandància General 
de Ingenieros de Catalufia, he visto, y 
copiado, un plano de este ediíicio, cuyo 
titulo dice así: «691.— Plano y proyecto 
»del exconvento de S. Francisco de Pau- 
»la destinado para cuartel de caballe- 
»ría.— 1843.— Lassala». Y efectivamente, 
pasó a ser cuartel de Caballería. Son de 
un sacerdote de Gerona, mi amigo, los 
siguientes datos: «De tiempo antiguo es 
«cuartel de Caballería, habiéndose utili- 
»zado posteriormente parte para parque 
»de Artilleria. 

»Su huerta està contigua al convento 
»en su parte O , cercada de muralla por 
»su lado S., y en su lado O. la cerca la 
»pared del manicomio de mujeres del 
»Hospital provincial. El senor que me ha 
»acompanado à dicha huerta me ha di- 
»cho que la compro en tiempo de la Des- 
»amortización un tal Baudilio Simón por 
»400 duros; y hace pocos anos que el mé- 
»dico Porcalla le ofreció 4,000 duros por 
»ella, para ensanchar el Hospital, y aquel 
»no quiso venderla, siendo aun actual- 
»mente huerta» (3). 

La he visto desde el campanario del 
templo, y he penetrado por ella, y .siem- 
pre me ha admirado por su extensión 
extraordinària. 

Oído el testigo, veamos ahora el docu- 
mento. 

Por escritura ante don Ramon Vinas, 
en Gerona a 13 de abril de 1841 , don Bau- 
dilio Simón, de Gerona, compra al Estado 
procedente de los Mínimos de la misma 
Ciudad, «la huerta... de cabida dos vesa- 
»nas de tierra poco màs o menos, junto 
»con la casa ó habitacion que hay en ella 
»para el hortelano, lo que de por junto 
»linda por oriente con el edificio del con- 
» vento y patio de San Francisco de Paula, 
»por mediodía con la muralla, por po- 
»nien.te con el huerto del Santo Hospital 
»de caridad, y por cierzo parte con dicho 
»Hospital», parte con particulares, y 



(3) Carta del Sr. D. Eduardo Puntonet. pres- 
bítero desde Gerona a 13 de febrero de 1901. 




o 



1 

< 
> 

Q 
< 

< 

CL 

tu 
Q 

O 

cj 

U 
Z 

< 

Oi 

ü-, 

z 

< 
in 



O 




o 




o 
'5 


J 




rt 


0- 






s 




•a 


[U 




ca 


f- 




us 


D 




CuD 
O 


co 




O 

[1. 


u- 






D 


r^ 




•< 
D 


o 




< 






E 


I 




U 


1 




< 


< 

z 




< 


o 




_J 


U-1 




UJ 


u 




Q 


Oi 

< 




O 


QQ 




z 






< 


U-l 

Q 




lU 






> 






< 






U 






z 






< 






(T) 







MINIMOS 



177 



parte con la calle; por el precio de 81,050 
reales, o sea 4,052 duros 10 reales: de los 
que pago la quinta parte en Gerona, a 22 
de enero de 1840, con una certificación 
inscrita en el gran libro de la deuda acti- 
va e intereses de ella. El quinto son 810 
duros 8 reales. El precio total, por mas 
que pagase con papel, nunca resultaria 
tan bajo ni con mucho, como nos dijo el 
testigo, sea de 400 duros. 



ARTICULO CUARTO 

SAN FRANCISCO DE PAULA, 
DE HOSTALRICH 

La Comunidad de Hostalrich contaba 
en junio de 1835 con los religiosos si- 
guientes: 

Vicecorrector: Padre Sebastiàn Vina- 
der, Colega definidor, hijo de Valls. 

Padre José Tomàs, confesor, sochan- 
tre, hijo de Barcelona. 

Fr. Pedró Güell, lego (1). 

Los ancianos que trataron con los frai- 
les de 1835 anaden à estos nombres los 
siguientes: 

Padre Juan Roure, hijo de Bagur, hom- 
bre ya viejo, però de energia. 

Fr. José Comas, lego. 

En prueba de la energia del Padre 
Roure y del prestigio de que entonces 
gozaban sobre las gentes los religiosos, 
citàbame don Benito Tomàs, arriba mil 
veces nombrado, hermano del fraile de 
esta casa Fr. José Tomàs, el hecho si- 
guiente: Un dia pasaba por la calle por 
frente del convento un hombre montado 
sobre un mulo, y alli acertó a proferir en 
alta voz una blasfèmia. Salió corriendo 
de su claustro el Padre Roure, cogió por 
la pierna al blasfemo y le obligo a apear- 
se; entrólo en el convento, dióle pan y 
vino, però luego le echó un sermón serio 



referente a su pecado, el cual sermón 
fué bien recibido (2). 

Los religiosos de esta casa abandona- 
ron el convento solo por las noticias de 
lo que sucedía en otros pueblos. Así es 
que ni fueron perseguidos, ni la autori- 
dad les obligo a dejar el claustro, ni lle- 
garon a Hostalrich armados hostiles, ni 
el pueblo se amotino contra de ellos (3). 

El Padre Vicecorrector, hombre bien 
plantado y expedito, se quedo en la villa 
sirviendo de coadjutor de la parròquia, 
y en los libros parroquiales se leen mu- 
chas partidas que lo testifican (4). El 
Padre José Tomàs, sacerdote muy des- 
prendido y limosnero, paro de capellàn 
castrense del castillo del mismo Hostal- 
rich (5). El Padre Roure se fué a la casa 
paterna. Y los dos legos a las filas del 
jefe carlista Zorrilla, y en aquella guerra 
Fr. Pedró murió, no sé si en el campo o 
fusilado por los liberales (6). 

El templo, ausentados de él los reli- 
giosos, se ve que estuvo sin cuito. Algun 
dia sirvió de teatro para representar en 
él la Pasión algunos aficionados; después 
para corral de ganado lanar, y allà por 
los anos de 1875 a 80 hundióse la bóveda y 
aplastó buen número de corderos. Cuando 
lo visité en 12 de noviembre de 1903 con- 
tinuaba sin techo, y por lo mismo, hecho 
desolación y ruina. 

El convento en los tiempos de mi visita 
tenia en su lado de Levante escuelas mu- 
nicipales, para cuya instalación el Muni- 
cipio hizo allí algunas obras. En otra 
parte era guarida o albergue de mendi- 
gos, y alguna pieza servia de almacén. 
Al claustro le faltaban algunos techos, y 



(i) Nota de los religiosos..., citada. 



(2) Relación de D. Benito Tomàs. Barcelona 
20 de noviembre de 1899. ^• Benito pasó diez 
meses en Hostalrich, de ellos algunos convale- 
ciendo en el convento. 

(3) Carta que debò a la bondad del que íué 
ptirroco de Hostalrich D. Àngel Estrany, quien 
recogióme datos de los ancianos. Hostalrich 14 
de noviembre de 1891. 

(4) Carta citada del R. Sr. Estrany. 

(í) Relación <Je D. Benito Tomàs, citada. 
(6) Relación citada de D. Benito Tomàs. 

12 



178 



LIBKO TliRCERü. CAPITULO VIGES IMOSEXTO 



todo el edificio daba muestras de amena- 
zar no lejana ruina. Por fuera le abrazaba 
la hiedra y por dentro la suciedad. 

De lo dicho sacarà el menos avisado 
las manos en cuyo poder quedo en estos 
tiempos esta casa, las del Municipio. He 
aquí cómo lo explica un cronista de Hos- 
talrich: «El edificio en que ahora (1888) 
»està instalada la escuela de los ninos 
»sostenida por el Ayuntamiento, había 
»sido en otro tiempo convento de Míni- 
»mos, fundado... Se conservan, aunque 
»ruinosos, los claustros tal como existían; 
»y si bien por lo tocante a gusto arqui- 
»tectónico valen muy poco, al menos con- 
»servan la memòria de aquellos tristes 
»días de desolación funesta para la ma- 
»yor parte de la villa. Del incendio del 
»día 7 de noviembre de 1809 no pudo 
»escapar el citado convento, quedando 
xlos claustros del modo que hoy se en- 
»cuentran... Cuando se fundo este con- 
»vento la municipalidad le cedió una capi- 
»lla de su propiedad en que se veneraba 
»Nuestra Senora de la Piedad, la que 
»transformada pasó a iglesia del conven- 
»to. Màs tarde, y cuando el Gobierno se 
»incorporó de los bienes que pertenecían 
»al clero, fué reclamada, pues habiendo 
»sido del Común, éste tenia derecho para 
»reclamarla, ya que no servia para el fin 
»para el cual fué cedida, demanda justa 
»que fué atendida» (1). El templo, pues, 
pertenece al Ayuntamiento, y la presen- 
cia de la escuela y los mendigos en el 
convento demuestran igual pertenencia 
para éste. 

«Los objetos de la iglesia y convento 
»fueron entregados (por los frailes) à. 
»ciertas casas para su custodia. Lo mis- 
»mo debò decir de la biblioteca. En esta 
»iglesia parroquial (de Hostalrich) hay 
»la imagen de San Francisco de Paula 
»que ocupaba el nicho del altar mayor 
»del convento, la del Santo Cristo que 



(:) D. A\anuel Urgellés. Hostalrich. Memo- 
rias de la. 'guerra de la, Independència. Barce- 
lona, i888, pàgs. 164 y 165. 



»està en la sacristía, y la de Nuestra Se- 
»nora de la Leche» (2). 

Por escritura ante don José Maria Sa- 
lamó, en Gerona a 1." de mayo de 1850, 
dona Mercedes de Rovira y Oliver y 
dona Teresa de Rovira y Llauger com- 
pran al Estado, procedentes de los míni- 
mos de Hostalrich, dos huertos unidos en 
uno, de 4 mesurones, de secano, sitos en 
Hostalrich junto al convento, y linda por 
E. con el camino, por S. con la calle de 
Arrabalillo, por O. con las paredes del 
convento y por cierzo con dicho camino; 
por el precio de 1,630 reales, iguales a 81 
duros 10 reales. Se remato a favor de 
don Clemente de Rovira, y como murió 
y dejó herederas a su madre dona Mer- 
cedes y a su mujer dona Teresa, la es- 
critura se otorga a favor de éstas. En 
Gerona, a 24 de abril de 1850, pagaron el 
todo, hecha la rebaja legal, con metàlico 
equivalente a un titulo del 5 al tipo de 
10 V4 y del 4 equivalente al tipo de 10 1/4- 
Cualquiera con estos datos comprenderà 
muy fàcilmente a qué misèrrima cantidad 
quedaria reducido el precio, es decir, a 
menos de su décimo. 

Por escritura ante don José Maria Sa- 
lamó, en Gerona a 18 de noviembre de 
1842, don Francisco Casanovas, de Santa 
Coloma de Farnés, y Don Ramon Cua- 
dras, de Arbucias, compran al Estado 
«todo aquel huerto de secano de cabida 
»unos 6 cortanes de tierra..., sito extra- 
»muros de la villa de Hostalrich...; linda 
»por mediodía con el camino real... y por 
»cierzo con el torrente.» De los mínimos de 
allí. Precio 6,710 reales, iguales a 335 du- 
ros 10 reales. Pagaron en Gerona, a 10 de 
agosto de 1842, el total con títulos del 5, y 
en metàlico con papel equivalente del 4 
al tipo del 19 por ciento; de los del 4; però 
se les abonan 1,317 reales por el anticipo 
según el decreto de 9 de diciembre de 1 840. 
Quizà esta cifra del abono esté equivoca- 
da, pues lo que se les abonaria seria el 
18 por ciento, el cual monta 1,207 reales. 



(2) Carta citada del Sr. Pàrroco Estrany. 



MINIMOS 



176 



Però aun así resulta que con esta rebaja 
los 6,710 reales se redujeron a 5,503 rea- 
les, o sea 275 duros 3 reales. Los títulos 
del 5 en aquellos días estaban al rededor 
del 30 por ciento, y así los 275 duros se 
tornarían unos 80. 



ARTICULO QUINTO 
SANTA REPARADA, DE BAGUR 

La muy exigua Comunidad de Bagur 
contaba solo con los religiosos siguientes: 

Vicecorrector: Padre Fr. Buenaventu- 
ra Guerris. 

Padre Fr. Juan Roselló, Confesor • (1). 

Fr. Pedró N., Lego. 

Fr. Ignacio N., Lego (2). 

En 1835 nadie persiguió a los poquísi- 
mos religiosos de Santa Reparada, 3^ a 



^-^«. ^cryfíf-y'C^A^^ck ^^ 



\»^€^x^y 



ello contribuirían sin duda varias causas, 
tales como su exiguo y casi invisible 
número, la apartada situación de su vi- 
vienda, la general devoción a su Titular, 
el buen afecto que les profesaba aquella 
tierra, y el caràcter bondadoso del am- 
purdanés. En vista de los incendios de 
otros lugares saldrían de su cenobio, però 
quedarian en el pueblo, y realmente el 
Vicecorrector quedaria con alguna inter- 
vención en el convento, pues mi amigo 
el pàrroco de Bagur me escribió las 
siguientes notables palabras: «No he po- 
»dido apear el dia ó ano en que marchó 
»la Comunidad. Hubo un Vicario-correc- 
»tor hasta el 1836 segun se desprende de 



(i) Nota, de los lelii^'íosos..., citada. 

(2) Relación de la octogenària (de cabeza muy 
despejada) Dona Franciscà Pont, a la que escu- 
chc en Bagur a 15 de septiembre de 1899. 



»su firma autógrafa puesta al final del 
»llevador de las rentas pertenecientes al 
«convento, que entregó à Ginés Ugas 
»comisionado del Gobierno, el dia 8 de 
»mayo del dicho ano, y su nombre 
»Fr. Buenaventura Guerris, Vice-correc- 
x-tor» (3). 

Ausentados del convento sus frailes, el 
edificio quedo largo tiempo desierto, vi- 
niendo en algunos lados a ruina. Por los 
anos aproximadamente de la revolución 
de septiembre, o sea 1868, comprólo al 
Estado un don Pedró Forgas y Puig, 
que había sido senador del Reino, y 
figuraba afiliado al partido capitaneado 
por Ruiz Zorrilla, o sea a uno de los par- 
tidos mas revolucionarios de entonces. 
El comprador puso allí fàbrica de tapo- 
nes, para cuyo establecimiento reedificó 
partes destruidas, y aumentó y modifico 
otras. Forgas fué quien construyó la ele- 
vada torre que se levanta hoy en el àn- 

gulo E. de 
la casa, de- 
seoso de 
colocar allí 
su despa- 
cho, y des- 
de él ver el 
mar. Don Pedró Forgas murió en Màlaga 
en 1887, dejando un capital de 150,000 a 
200,000 duros, y también acreedores, como 
los tiene todo hombre de negocios; però 
su testamento distinguióse por lo des- 
acertado. Después de un largo preàmbu- 
lo en el que se declaraba católico, nom- 
bró herederos a los que resultasen sus 
parientes dentro de tal o cual grado, y 
ademàs creo una junta que en determi- 
nado dia del ano repartiese unas limos- 
nas. Tal idea y trabazón en la pràctica 
trajo enredo; los acreedores negàronse 
a esperar el desenlace, y el asunto dió 
consigo en el tribunal, del cual otro senor 
del mismo apellido, o sea don Agustín 
Forgas y Pi, en pago de sus créditos 
recibió el convento. Así al fin y al fallo 



YAC^fJi 




(í) Carta del dicho Sr. Pàrroco D. Martín 
Xicoy. Bagur, 14 de diciembre de 1895. 



180 



LIBRO TERCEKO. — CAPITULO VIGESIMOSEXTO 



la herència de Forgas y Puig se fué por 
mil lados (1). 

Las tierras del convento a él adjuntas 
siguieron la suerte del edificio, habiendo 
sido compradas al Estado por Forgas y 
Puig (2). 

Hoy el altar de Santa Reparada se 
halla en la capilla del Santísimo de la 
parroquial de Bagur con la imagen (3), 
la que parece proceder de los tiempos de 
la decadència del arte ojival, bien que 
con posterioridad ha sufrido desacertadas 
restauraciones (4). El camarín que ahora 
contiene esta imagen es el mismo que la 
albergaba en el convento, y sus reduci- 
das dimensiones le merecen mejor el 
dictado de nicho desahogado que de ca- 
marín. Sus paredes se ven tapizadas de 
antiguos azulejos muy característicos, 
probablemente procedentes del siglo xviii, 
los cuales en el lado del Evangelio for" 
man un cuadrito que presenta a San 
Francisco de Paula, y en el fronterizo 
otro que presenta a San Sebastiàn. Tal 
como estaba en el retablo del convento 
con sus azulejos està hoy en la parroquial. 

Igualmente provienen del convento 
otros azulejos que actualmente tapizan 
el grande nicho que cobija el lavamanos 
de la parròquia (5). 

El Crucifijo de la agonia, en el dia de 
mi visita al pueblo, se hallaba «en la casa 
de mis padres,» me dijo la sefiora Pont; 
así como la Purísima en casa Fané, y el 
lienzo de San Francisco Javier en la casa 
parroquial. En la sacristía de la parrò- 
quia vi la còmoda con armario superior 
de la del convento, la que es de madera 



(i) Me proporciono estàs noticias el conocido 
abogado y notable escritor, hijo de Bagur, don 
José Pella y Forgas. Barcelona i." de diciembre 
de 1899 y 15 de enero de 1900. 

(2) Citada carta del Sr. Pàrroco. 

(3) Citada carta del Sr. Pàrroco y relación de* 
la Sra. Pont, citada. 

(4) Citada relación del Sr. Pella y Forgas. 

(5) Tomé estàs anteriores noticias de boca del 
nombrado Pàrroco y de la dicha octogenària 
cuando visité estos objetos y lugares en la indi- 
cada fecha. 



obscura con filetes incrustados de doradi- 
llo. También pararon aquí la umbrela y 
algun vaso sagrado (6). 

Como expliqué ya en mi obra anterior, 
el Provincial Padre Miguel Amblàs en 
1834, viendo cuàn adversas para las 
casas religiosas se iban parando las cir- 
cunstancias, y temiendo que la guerra 
que asolaba los campos dafiase a los 
archivos de los conventos, mandólos 
traer a Barcelona, donde sin duda con- 
tiaba en las murallas y las autoridades. 
De una nota del llevador de este con- 
vento, escrita en sus primeras pàginas, 
se infiere este traslado del archivo a 
Barcelona. El llevador se halla en poder 
del pàrroco de Bagur, 

Actualmente el convento, huerta eigle- 
sia estan en poder de un particular; esta 
sin altares ni cuito; y como ya llevo arriba 
indicado, el edificio ha tenido muy nota- 
bles reparaciones y adiciones (7). 



ARTICULO SEXTO 

SAN FRANCISCO DE PAULA, 
DE CERVERA 

Integraban en junio de 1835 la Comuni- 
dad mínima de Cervera los religiosos 
siguientes: 

Vicecorrector: Padre PY. Jaime Morè. 

Padre Fr. Valentín Sala, Organista. 

Padre Fr. Manuel Vall, 

Padre Fr. Jacinto Coma. 

Fr. Raimundo Valentinas, Lego. 

Fr. Domingo Jaumeandreu, Lego (8). 

Después de las multiplicadas noticias 
que en general de la exclaustración de 
todos los conventos de Cervera dí en el 
articulo 23 del capitulo XX de este libro III 
tratando de los franciscos de ella, resul- 
taria superíiuo tratar en particular de la 



(6) Indicada carta del Pàrroco. 

(7) Mi citada visita de 15 de septiembre de 
1899. 

(8) Nota de los reli'^iosos..., citada. 



MI N'l MOS 



181 



de esta casa. En Cervera los relig^iosos, 
graciasal seso y religiosidad desuGo- 
bernador, don Juan Sabates, Coronel de 
ejército, todos salieron ilesos y provistos 
de pasaportes tomaron la vuelta de los 
puntos que les plug^o. Però los mas de los 
cenobios, no los templos, sufrieron terri- 
ble saqueo, exceptuado el presente, o sea 
el de mínimos. Para saber de él pedí 
datos a un sacerdote anciano de aquella 
Ciudad, el respetable don Juan Camps, 
el cual me contesto en los términos si- 
guientes respecto del presente cenobio: 
«Tambien se retiraron los frailes de 
Ȏl con todo el mobiliario que pudie- 
»ron sacar del convento: así fué que no 
»hubo lugar para saquearlo, y uno de los 
»mismos liberales de esta se empenó en 
»que nadie entrarà, y lo logró. De la 
»ig:lesia nada se saco, quedando las ima- 
»genes y todo. Lueg:o despues el conven- 
»to sirvió como de cuartel de la tropa, y 
»la iglesia, en la que nadie había pene- 
»trado, sirvió. de almacen de víveres para 
»las tropas y convoyes que subían à Sol- 
»sona. Así fué que había una infinidad de 
»sacos de harina, galleta, tocino salado, 
»bacalao, patatas, arroz, garbanzos, en 
»fin toda la iglesia hasta la cornisa de 
»sobre los altares. Todas las imàgenes 
»quedaron sumergidas dentro de los sa- 
»cos, pues no se veia ninguna. Quedo solo 
»el presbiterio libre, porque en él habia 
»el despacho, y un estrecho paso en el 
»centro de la iglesia. No habiéndose reti- 
»rado ninguna imagen, el precioso San 
»Francisco de Paula quedo en su retablo 
»mayor, y íl la vista de todos los que en- 
»traban à cargar y descargar víveres, 
»insultàndole unos, veneràndole y apia- 
»dandose otros. Una mujer muy devota 
»del Santo entraba con frecuencia en el 
»templo y veneraba al Santo y rogaba, 
»permitiéndoselo el Factor ó encargado. 
»Esta me conto que un dia uno de los 
«liberales, no contento con insultar al San- 
»to con malas palabras, dijo al Factor: 
>'>tqué hi fa aquest espia aquí dalt? Si hi 
»pujo li tinch de llevar lo cap, y el bar- 
»baro cogió un sable, y se sube al altar. 



»y cuando estaba al frente del Santo le- 
»vantado el brazo con el sable para darle 
»el golpe, se cae hacia atràs por las gra- 
»das que habia subido, y no paro hasta 
»el suelo, donde estaba ya muerto. Los 
»que había allí que pensaban pasar un 
»rato divertido con la infernal graciosi- 
»dad, quedaron aterrorizados y sin poder 
«articular palabra, mientras la pobre 
»mujer piadosa llorando pedía al Santo 
»perdon para todos, y se marchó. Des- 
»pues se dijo que aquel cadàver lo habían 
»echado en una sepultura de la misma 
»iglesia, y otros creían que por la noche 
»habíanlo llevado al cementerio. Procu- 
»raron desvanecer la noticia diciendo que 
»la mujer, de nombre Maria Planas, ha- 
»bía enloquecido en aquel momento, que 
»todo era un exceso de devocion al Santo, 
»y, etc.» (I), 

Terminada la guerra de los siete afíos, 
el templo quedaria desocupado de pro- 
visiones y objetos referentes a usos mili- 
tares. Como no había sufrido detrimento 
y Cervera abundo, y abunda, en senti- 
mientos católicos, supongo que muy 
pronto se abriría allí nuevamente el 
cuito. 

Que a lo menos en 1849 el Estado trató 
de vender templo, convento y huerto, har- 
to claro lo certifica el siguiente anuncio: 
«Otro edificio convento de los Mínimos 
»junto con la iglesia sin los altares, y 
»tiene un huerto y un patio situado en el 
»estremo de la Rambla de la misma ciu- 
»dad de Cervera en el barrio primero: de 
»estension 240 palmos, 228 de ancho, y 
»40 de elevacion, y el huerto 1 porca, 
»linda à oriente con la carretera, à medio 
»dia con la Rambla, à poniente con el 
»callejon de San Francisco; y à cierzo 
»con el edificio de la Universidad: Ha 
»sido tasado todo junto en 84,820 reales: 
»por cuya cantidad se saca à subasta.» 

La subasta es anunciada para el 17 de 
mayo de 1849 y se advierte que «el pago 
»de los cinco edificios conventos situados 



(i) Carta que dicho Sr. D. Juan Camps me 
escribió desde Cervera en 13 de enero de 1881. 



182 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEXTO 



»en la ciudad de Cervera se verificarà en 
»papel de la deuda sin interès por todo 
»su valor nominal,..» (1). A la sazón los 
títulos de esta deuda se cotizaban al 
4 por ciento, y así los 84,820 reales se 
pagaban con desembolsar 3,392 reales, o 
sea 169 duros 12 reales. 

La designación de lindes de este asiento 
debe servir de rectificación a los errores 
que sobre la situación topogràfica de esta 
casa di en mi primera obra, tomo II, 
pàg. 32. 

«Antiguamente (el teniplo) tenia por 
»techo un artesonado de madera, que a 
»principios del siglo pasado (XV III) fué 
»cambiado por bóveda, reconstruïda cinco 
»o seis anos atràs» (esto se escribia en 
1890) «a causa de su estado ruinoso; 
»aquella, especialmente el coro, fueron 
»adornados con pinturas, representativas 
»de la vida, virtudes y milagros del Santo 
»de Paula» (2). Cuando en 24 de junio de 
1895 visité este templo continuaba abierto 
al cuito, y bien cuidado. 

El convento pasaría sin duda por la 
subasta y venta por el Estado, y ha alber- 
gado un colegio con pensionado y una 
fàbrica, no sé si juntamente los dos o 
alternativamente. En 1863 se estableció 
allí el colegio, el que en 1896 estaba diri- 
gido por Padres del Corazón de Maria, 
según leo en el prospecto publicado por 
el mismo colegio; però como en una carta 
de un amigo se me dijo desde Cervera, en 
1884, que el convento estaba convertído 
en fàbrica de tejidos, opino que el edificio 
entonces albergaba los dos estableci- 
mientos, 

Tenia el convento «un grande huerto 
»contiguo y amurallado, en parte del 
»cual acaba de edificarse un almacen» 
(esto se publicaha en 1890) (3); mas en 



(i) Bolctin oficial del ii de abril de 1849, 
pàg. 4. 

(2) D. Fausto de Dalmases. Guia històrica 
descriptiva de la ciudad de Cervera. Cervera, 
i8ço, pàg. 233. 

(3) D. Fausto de Dalmases. Obra citada pà- 
gina 234. 



mi visita de 1895 supe que en el huerto se 
había levantado una sala de baile. 



ARTÍCULO SÉPTIMO 
SAN FRANCISCO DE PAULA, DE PONS 

Segün la nota de las Comunidades mí- 
nimas de Cataluna tal cual estaban en 
junio de 1835, los religiosos de esta casa 
en aquella fecha eran los siguientes. 

Vicecorrector: Padre Fr. Antonio Vi- 
lalta. 

Padre Fr. Antonio Cots, Confesor, hijo 
de Manresa. 

Fr. Domingo Brugueras, Lego. 

Sin embargo, los ancianos le dan alguno 
o dos religiosos màs. 

En 1834, tildados de carlistas el cura 
pàrroco y los sacerdotes de Pons, y, por 
lo mismo, habiendo tenido que huir, el 
Padre Vilalta se encargó de la parròquia, 
y la regento un tiempo. jCircunstancia 
rara la de que en un pueblo merezcan 
menos confianza a los liberales los sacer- 
dotes seculares que los frailes! Però lo 
que luego diré de uno de este convento 
quizà nos dé la clave del enigma. 

La exclaustración de 1835 se efectuo 
sin tropiezos ni atropellos, saliendo los 
religiosos y dirigiéndose cada uno adonde 
quiso: unos a Manresa, otro a las filas 
carlistas, quedàndose en Pons el Padre 
Antonio Cots; el cual, a lo que se ve, se 
encargó de la parròquia. Al registrar los 
libros parroquiales, hallo que primera- 
mente firma Vi cario Beneficiado, y a 
principios de 1838 Regente de la parrò- 
quia. Continuo con este cargo hasta prin- 
cipios de 1846 (4). 

Quién fuese el fraile Antonio Cots, lo 
llevo ya extensamente dicho en mi obra 
anterior; mas por su singularidad lo co- 
piaré de ella aquí: «Fué uno de los cuatro 



(4) Preciosa carta que, después de oídos a 
cuatro ancianos de Pons, me escribió el senor 
Cura-Pàrroco D. José Auger desde Pons en 28 
de junio de 1895. 



MINIMOS 



183 



»primeros admitidos en la Orden despues 
»del período constitucional, y en 1835 
»había ya ascendido al presbiterado. Hijo 
»de Manresa, estuvo un tiempo en el con- 
»vento de su pàtria. Ignoro si entonces ó 
»antes, en razon de su cargo de sacris- 
»tan, trató con los liberales, quienes se le 
»hicieron simpàticos por las limosnas que 
»le daban para la iglesia. Falto completa- 
»niente de talento, se dejó ilusionar, y 
»aunque en su fondo su insipiencia le 
»inhabilitaba para profesar opinion algu- 
»na marcada, se pasó al bando de ellos. 
»No mucho tiempo antes de la exclaus- 
»tracion fué destinado al convento de 
»Pons, donde esta le encontró, y donde 
»él se quedo. Fué el principal autor del 
»derribo de su convento, efectuado en 
»1835 ó 36. Acompanado de una turba de 
»muchachos echó à la plaza la campana 
»de él, y despues los liberales de la villa 
»continuaron el destrozo. Tomo gran 
»parte en la política liberal de aquella 
»tierra, pues continuamente andaba con 
»la canana y el fusil de guardià nacional. 
»La voz pública le atribuye haber muer- 
»to en Gaiter à un medico, al cual lleva- 
»ban presó los carlistas y al que creyó 
»un gefe de ellos. Muy mas tarde Cots se 
»retiró à Manresa, su pàtria. Persona 
»muy grave me ha contado el siguiente 
»hecho de un fraile, guardià nacional de 
»Pons, despues retirado à Manresa; el 
»cual juzgo, por la identidad de circuns- 
»tancias, que no serà otro que Cots. El 
»Conde de Espafía, al frente de una fuer- 
^•za carlista, puso cerco à Pons, y la en- 
»tró. Los nacionales entonces se guare- 
»cieron del templo, però como el Conde 
»le pusiera faego, se refugiaron en el 
»campanario. Aun allí el Conde continuo 
»apretàndolos, de tal modo que ya uno 
»de ellos habló de rendicion. El fraile co- 
»gió al nacional, y por una ventana del 
»campanario lo tiro à la calle. El hecho 
»produjo tal efecto en los nacionales, que 
»ya ninguno mento la palabra rendicion, 
»y así la columna de su bando pudo 
»llegar à tiempo para sacaries del apuro. 
»E1 fraile despues fué el terror de los 



»antiliberales de la redonda. Però, como 
»dije, retiróse à Manresa y volvió en sí, 
*acudió à. Roma, se reconcilio, vivió 
»ejemplarmente, y hasta con escrúpulo, 
»y así murió. Y tanto es así, que mis 
»amigos los respetables Padres Güell y 
»Sunol, al ir un dia à Manresa, no titu- 
»bearon en alternar fraternalmente con 
»él, y comieron en su casa» (1). 

íY andaba con el fusil, y hacía fuego 
contra los enemigos de su partido, y tira- 
ba hombres por la ventana del campana- 
rio, y derribaba el convento, y a todo 
esto, quizà regentàba la parròquia! iVir- 
gen Santa!, jqué tiempos y qué hombres! 
Y ante este hecho se callan los que acu- 
saban y perseguían a los frailes por 
suponerles carlistas, y predicaban que 
los religiosos deben ser varones de paz 
y de orden. 

Del profundo arrepentimiento de Fray 
Cots nos certifïcan las siguientes pala- 
bras de un su amigo: «Habiéndole llama- 
»do su Obispo, antes de hacerle éste nin- 
»gun cargo. Cots se postro à los pies del 
»Prelado, y le dijo estàs testuales pala- 
»bras: Si V. E. quiere castigar me por 
>->los crimenes que en lo pasado Jie conie- 
y>tido, no encuentro penas correspondien- 
>•>tes d ellos; però si mira al presente y 
y>à mi sincero arrepentimiento, confio 
^en su misericòrdia^) (2). 

El destino que, salidos los rel•lgiosos, 
tuvo el convento, ya lo hemos visto al 
retratar a Fr. Cots; fué el derribo inicia- 
do por éste, y completado por sus corre- 
ligionarios políticos. «Las propiedades 
»del convento, que eran tres, y no muy 
»buenas, fueron vendidas en 1841, ó me- 
»jor, regaladas. La que poseía en esta 
»villa, el patio (querrd decir el solar) 
»del convento todo fué comprado por 
»uno de los... (sic) que era alcalde de 
»esta villa en el tiempo de la venta, quien 
«valiéndose de una estratagema, logró 
»que fuera solo en la subasta, que se 



(i) Las Casas de reli'yiosos..., tomo II, pàgi- 
na 298. 

(2) Carta citada del Pàrroco de Pons. 



184 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESI MOSEXTO 



»efectuó en Lérida. Però el còlera de 
»{845 (equivoca cl afio) acabo conél...» (1). 

La Junta de enajenación de edificios y 
efectos de los conventos, de la provincià 
de Lérida, en 1837 saco a pública subas- 
ta dos campanas de este convento, exis- 
tentes en Pons (2). 

He aquí el anuncio de la subasta del 
solar: 

Ü «Un solar que fué convento de los 
»espresados PP.» {Mínimos de Pons), 
«sito estramuros de dicha villa, de 1 jor- 
»nal» [parece dice 1) ay 5 pasos superfi- 

»ciales, tasado en 1,720 rs. y rematado 
»en id.» El remate se celebro el 14 de 
enero de 1842 en Lérida (3). 

«En el patio que era convento, iglesia 
»y huerto se ha construido un gran corral, 
»una cochería, la carretera que viene de 
»Lérida y tres ó cuatro casas. En la últi- 
»ma que se edifico al abrir los cimientos 
»se encontraron varias calaveras, que 
»hice recoger, y trasladarlas al cemente- 
»rio de la villa. 

»Todo lo referido es como me han con- 
»tado cuatro personas ancianas de esta 
»villa, menos lo de los huesos encontra- 
»dos, que lo presencié yo» (4). 

Sigue la lista de las subastas de los 
bienes: 

«Una hacienda llamada Borda dels 
»frares compuesta de casa labor (stc) 
»con corrales y doce piezas de tierra de 
»estension 254 jornales 5 porcas, los 128 
»y 5 porcas campa y vifiedo y los 126 jor- 
»nales yermo, ecsistente en aquellos 55 
Ȉrboles de varias clases y 13,114 cepas, 
»sita en el termino de dicha villa de Pons; 
»linda à oriente...; à medio dia con los 
»mismos y el río Llobregat; y A poniente 
»con los mismos y tierras del cabildo de 
»Pons, y à norte...» Tasada en 146,915 



(i) Carta citada del Pàrroco. 

(2) Boletin oficial de la provincià del 24 de 
enero de 1837, pàg. 19. 

(3) Boletin oficial... del 22 de enero de 1842, 
pàg. 2. 

(4) Citada carta del Pàrroco. 



reales (5). Rematada en Lérida, el 28 de 
julio de 1841 , por 402,000 reales (6) a favor 
de Don Manuel Tubau (7). El comprador 
no quedaria definitivamente con la finca, 
pues en el Boletin oficial del 27 de no- 
viembre de 1848 se saca nuevamente a 
subasta: «Una heredad titulada Borda de 
»los Frares sita en el termino a una hora 
Jí-de la villa de Pons: consta de las nueve 
»fincas siguientes,» que seran sin duda 
parte de las doce arriba indicadas. 

% «Una pieza de tierra sita en el tér- 
»mino de Pons, vina, procedente de los 
»mencionados frailes, de 3 jornales 2 
»porcas... Linda à ... à poniente con el 
«termino foràneo de Pons y a norte con 
»el torrente de Famida. Capitalizada en 
»900 rs. y tasada en 1000, por cuya canti- 
»dad se saca à subasta» (8). 

#^ «Una pieza de tierra campa llama- 
»da la Sort ó tros dels frares de 1 jornal 
»7 porcas y 6 pasos superficiales, sita en 
»el termino de dicha villa» (de Pons): 
«linda à oriente y medio dia con el to- 
»rrente; à poniente con tierras de Lucas 
»Palou; y a norte con las de José Jové...» 
Tasada en 10,839 reales (9). Rematada en 
Lérida, a 20 de marzo de 1841, por la can- 
tidad de la tasación (10). 

% «Una heredad llamada Gratallops 
»con una casa y redil contiguo sita en 
»el termino foràneo de Pons, procedente 
»de los mencionados PP.» (Mínimos de 
Pons), «tiene la casa de estension 1936 
»palmos superficiales con dos techos; està 
»bastante deteriorada: el redil tiene de 
»estension 1400 palmos superficiales... El 



(•5) Boletin oficial..., cit. N. del lé de abril de 
1841, pag. 4. 

(b) Boletin oficial..., cit. N.° del 17 de agosto 
de 1841, pàg. 4. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 10 de marzo 
de 1842, pàg. 4. 

(8) Boletin oficial..., cit. N." del 6 de marzo 
de 184S, pàg. 3. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 26 de enero 
de 1841, pàg. 4. 

(10) Suplemento al Boletin oficial del 16 de 
abril de 1841. 



MINIMOS 



185 



»campo llamado de la casa, que esta con- 
»tiguo à ella, tiene de estension con la 
»parte de bosque unido à aquel 60 jorna- 
»les, 6 que han estado cultivados... y los 
»54 jornales restantes bosque con algunos 
»matorrales la mayor parte rocal. Linda 
»la casa. redil y campo unido A oriente y 
»medio dia con Miguel Santesmases del 
»térmiuo foràneo, à poniente... y à norte 
»con el termino de la Torra y parte con 
»José Santos Masos de Gratallops y calle 
»única del pueblo. 

»E1 otro campo llamado de S. Sebastià 
»campa, vifia y bosque. De estension 
»todo él de 24 jornales, 5 de ellos que han 
»estado cultivados... y los restantes 19 
»jornales de monte rocal con algunas 
»encinas pequenas y matorrales. Linda 
»por oriente... í\ poniente con Ros y parte 
»con un barranco, y à norte con la capilla 
»de S. Sebastià y parte con Francisco Pujol. 

»Otro campo llamado los Mollerigos de 
»3 jornales de tierra campa de inferior 
»calidad y bastante destruïda por la ve- 
»nida de aguas del Torrente. Linda à 
»oriente con el termino de la villadePons... 
»y à norte con el torrente de Famida. 

»Capitalizado en 6000 rs. y tasado todo 
»ello en 8000 por cuya cantidad se saca à 
»subasta» (1). 

Respecto al paradero de los objetos del 
cenobio me escribió el mismo senor Rec- 
tor: «La imagen de San Francisco de 
»Paula, que según me han dicho ateso- 
»raba mucho mérito artístico, fué trasla- 
»dada à la iglesia parroquial, y con esta 
»quemada en 1839. Se salvo de dicho con- 
»vento en una casa particular una Virgen 
»de la Soledad, que carece por completo 
>;de mérito artístico, como tambien se 
»salvaron algunas reliquias que estan en 
»unos relicarios de madera que nada tie- 
»nen de extraordinario» (2). 

Otro convento poblaban en Cataluna 
los mínimos, el de San Francisco de Pau- 



(i) Bolelin oficial..., clt. N." del 6 de rnarzo 
de 1845, pag. 2. 

(2) Citada carta del Sr. Pàrroco D. José Au- 
ger, de Pons. a 28 de junio de 1895. Carta que 



la, de Valls, y del que parece que debe- 
ríase ahora tratar aquí; però como el 
orden cronológico de los hechos y el 
lógico de las causas y los efectos me 
obligo a colocar su estudio en el capitulo 
V de este libro III, donde dije de los con 
ventós situados en los contornos de Reus, 
debò prescindir ahora de dedicarle línea 
alguna. 

Para saber que restauración ha tenido 
en los últimos días la Orden mínima en 
Cataluna, oigamos a los mismos restaura- 
dores, los cuales en sxxBoletín escribenasí: 

«Nuestra Orden ha sido seguramente la 
-última de todas en poderse resiablecer, 
»y la que lo ha verificado con mas difi- 
»cultad y lentitud. La razón es clara: 
»cuando el ambiente empezó a ser favo 
»rable a la reconstrucción de los ediíicios 
»claustrales destruídos y de las Comuni- 
»dades Regulares dispersas, nuestros 
«religiosos exclaustrados fueron los que 
»màs dificultades hallaron para volver a 
»reunirse y reanudar la observancia del 
»rigoroso 4.° voto de alimentación cuares- 
»mal perpetuo sin lacticinios, dispensado 
»por la Santa Sede durante la exclaustra- 
»ción. Al tratar de realizarlo, hallàronse 
»todos ya viejos y debilitados, perdida la 
»costumbre de la vida cuaresmal, y por 
»tanto, incapaces de reemprenderla. El 
»conflicto no se podia arreglar en Es- 
»pana, sinó con elementos nuevos. En 
»Itaha aun se conservaba, milagrosa- 
»mente sin duda, un poco de fuego sagra- 
»do bajo humilde ceniza, ya que era la 
»patria del Santo Fundador y residència 
»de los Superiores May ores de la Orden. 
»Por los anos de 1892, en la Comunidad 
»de Beneficiados de la parròquia de San 
»Jaime, de Barcelona, colocó Dios provi- 
»dencialmente una rama vieja de la Orden 
»Mínima al lado de otra, aun jo ven y 
»vigorosa, del clero secular, la que, con 
»la convivència y el trato intimo, quedo 
»ingertada del espíritu ardiente del Santo 
»de la Caridad. Aquél era el Rdo. P. Fran- 



mucho agradezco, y que brilla por su sensatez y 
claridad. 



186 



LIERO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSKXTO 



»cisco Güell, Mínimo exclaustrado, y el 
«otro era el Rdo. D. José Roldós y Mora, 
»que a poco desapareció de Barcelona, y 
»después se supo que estaba en el Con- 
»vento de la Estrella, de Nàpoles, hacien- 
»do el noviciado. En 8 de Mayo de 1897, 
»cumplidos ya regularmente los anos 
»canónicos para la profesión solemne, la 
»S. C. de regulares expidió un indulto 
«especial en favor del nuevo Mínimo, 
»autorizàndole para emprender el resta- 
»blecimiento de la Orden de San Francisco 
»de Paula, en la ciudad de Utrera (Sevilla), 
»en el cèlebre Santuario de Ntra. Sra. de 
»la Consolación, propiedad de la Orden 
»antesdelasupresión.Nofuéposiblearrai- 
»gar allí por graves dificultades de todo 
»género; en lo que se pudo entender, que 
»Dios no nos queria allí. No bastando las 
»contradiccionesexternas, envio el Senor 
»al referido P. Roldós (en religión P. Fran- 
'»cisco José de Maria), tan serias y tenaces 
»calenturas, que el medico hubo de acon- 
»sejarle trasladarse al propio clima natal 
»si queria curar. En efecto, el 14 de Sep- 
»tiembre de 1899, pasó a Barcelona, y al 
»poco se puso bien del todo y robusto, en 
»lo que se vió la mano de la Providencia, 
»que le destinaba para sentar su primer 
»fortín en la Condal Ciudad. La fundación 
»no ha dejado de ser laboriosa y perse- 
»guida del demonio: primero se tomo un 
»piso en la senorial casa de D. Benigno 
»de Salas, luego se tomaron unos terrenos 
»en parte cedidos por el actual Pàrroco 
»de Ntra. Sra. de las Mercedes, en los que 
»se edifico de momento unas pequenas 
»habitaciones y una humilde Cripta, dedi- 
»cada al Patriarca San Joaquín, para 
»poderla utilizar cuanto antes en servicio 
«espiritual de esta extensa barriada del 
»Guinardó, situada a gran distancia de 
»toda iglesia y parròquia. Se abrió al 
»culto, instalàndose la Comunidad, en 
»17 de Agosto de 1902. 

»Se continuaron las obras del Convento 
»e Iglesia definitives con gran penúria y 
»privaciones, hasta que en 19 de Marzo 
»de 1908, se pudo inaugurar el Convento, 
»que fué bendecido por el Rmo. P. Luis 



»Rossi, General de la Orden. Prosiguió 
entonces la edificación de la iglesia con 
un poco mas de animación y amplitud, 
hasta que en 27 de Julio de 1909, las 
turbas revolucionarias de la famosa se- 
mana tràgica lo hicieron todo pastodelas 
llamas, arrojàndonos a la calle y persi- 
guiéndonos por la barriada. Por fortuna, 
unas familias piadosas nos acogieron 
cristianamentepor unos días.viviendoes- 
condidos en sus casas hasta que, pasado 
lo recio de la tormenta, pudimos reco- 
gernos en el seno de nuestras respectivas 
familias. Así pasamos vestidos de paisa- 
no y desterrados hasta el 14 de Agosto, 
en que pudimos reunirnos otra vez en un 
piso alquilado, desprovistos de todo 
mueble y ropas. No faltaron generosas 
personas que corrieron a proporcionar- 
nos lo indispensable para la vida y para 
la reparación del incendiado Convento, 
al que en 15 de Mayo de 1910 pudo regre- 
sar la Comunidad. Se comprende que 
con este grave contratiempo se haya 
retrasado considerablemente la termina- 
ción de la iglesia, però también debemos 
decir que, debibo sin duda a ello, esta 
saldrà mas hermosa y esbelta de lo antes 
proyectado. Confiamos en el Todopode- 
roso que en el próximo afio de 1917 se 
podrà inaugurar con toda solemnidad y 
completa alegria, lo cual se anunciarà 
oportunamente». 

P. A. (1) 

La Comunidad al resucitar recobro gran 
parte de los libros del antiguo convento 
de Barcelona, conservados durante la 
exclaustración en manos de las monjas 
de su orden; mas la semana tràgica de 
1909 entregó a las llamas estos libros 
entre los cuales los habría de muy anti- 
gua edad. 



(i) Boleiin de los PP. Minimos de i Junio 
igi6. Pàgs. 6, 7 y 8. 




CAPÍTULO VIGÉSIMOSÉPTIMO 

CAPUCHINOS 



ARTICULO PRIMERO 



SANTA EULÀLIA, DE SARRIÀ 



Nota.— El escudo heràldico de los capuchinos se ve en todas las casas de ellos. 



CAPUCllINOS 



189 




ovENES en 
número 
no corto 
y algu- 
nes pro- 

vectos 
sesudos 
y graves 
escogi- 
dos para 

la dirección de aquéllos, integraban en 
1835 la Comunidad capuchina de Sarrià. 
Y digo que los jóvenes se contaban en 
número no corto, porque ademàs de los 
novicios, que eran 27, en julio de dicho 
nefasto ano albergàbanse en aquel con- 
vento 16 coristas, que formaban allí un 
curso de Filosofia. He aquí los nombres 
de los religiosos: 

Guardian: Padre Fr. Jerónimo de Bar- 
celona, elocuentísimo predicador. Tomo 
el habito en 1800. 

Vicario: Padre Fr Antonino de Sarrià. 
Tomo el habito en 1792. 

Padre Fr. Basilio de Barcelona. Tomo 
el habito en 1780. 

Padre Fr. Dionisio de Barcelona, ex 
Guardian. Tomo el habito en 1787. 

Padre Fr. Eusebio de Barcelona, ex 
Lector. Tomo el habito en 1789. De ape- 
llido Verdaguer. 

Padre Fr. Juan Antonio de Barcelona. 
Tomo el habito en 1794. 

Padre Fr. Prospero de Barcelona. To- 
mo el habito en 1800. 

Padre Fr. Honorato de Barcelona. To- 
mo el habito en 1804. 

Padre Fr. Antonio del Prat. Tomo el 
habito en 1816. 

Padre Fr Benito de Villafranca, Lec- 
tor. Tomo el habito en 1817. De apellido 
Sibilla. 



Nota. — La inicial procede de un libro de coro 
de los franciscos de Gerona, guardado hoy en el 
convento del Remedio de Vich. 



Padre Fr. Bernardo Calvo de Granera. 
Tomo el habito en 1824. 

Padre Fr. Rafael de Bossòst. Tomo el 
habito en 1824. 

Padre Fr. José Antonio de Villafranca. 
Tomo el habito en 1825. 

CORISTAS 

F^r. Joaquín de Ridaura. Tomo el ha- 
bito en 1833. 

Fr. Agustín de Calella. Id. id. De ape- 
llido Pla. 

Fr. Joaquín de Valls. Id. id. 

F'r. Domingo de Igualada. Id. id. Ape- 
llido Barrao. 

Fr. José de Manresa. Id. id. 

Fr. Segismundo de Mataró. Id. id. Ape- 
llido Castanyer. 

Fr. Bernardino de San Hipólito. Id. id. 
Apellido Sanmartí. 

Fr. Fidel de Montenartró. Id. id. Ape- 
llido Mestres. 

Fr. Àngel de Villanueva. Id. id. 

Fr. Luis Gonzaga de Vich. Id. id. Ape- 
llido Masia. 

Fr. Manuel de Manresa. Id. id. Apellido 
Canas. 

Fr. Bartolomé de Manresa. Id. id. Ape- 
llido Morera. 

Fr. Fèlix de Sarrià. Id. id. 

Fr. Jaime de Sarrià. Id. id. 

Fr. Narciso de La Bisbal. Tomo el ha- 
bito en 1834. 

Fr. Andrés de Bossòst. Id. id. Apellido 
Soler. 

LEGOS 

Fr. Francisco de Sarrià. Tomo el ha- 
bito en 1787. 

Fr. Domingo de Teyà. Tomo el habito 
en 1801. 

Fr. Isidro de Valldoreix. Tomo el ha- 
bito en 1819. 

Fr. Cayetano de Sarrià. Tomo el habito 
en 1820. 

Fr. Crispin de San Hipólito. Tomo el 
habito en 1825. 

Fr. Joaquín de Llissà. Tomo el habito 
en 1834. 



190 



LIBRO TERCliRO. — CAPITULO VIGESIMOSliPTIMO 



Fr. Cayetano de Llansà. Tomo el ha- 
bito en 1834 (1). 

Antes del aciago 25 de julio, los capu- 
chinos de Sarrià no dejaban de presentir 
el peligro. A pesar del riguroso silencio 
que entre los jóvenes se observaba, ha- 
bían llegado hasta ellos noticias alarman- 
tes, tales que les infundían miedo. El 
Padre Guardian para animaries les acon- 
sejaba la tranquilidad }• la confianza en 
que él vigilaria por ellos. Y en tanto 
había el temor entrado en el convento 
que algunos religiosos estaban provistos 
de vestidos seculares, merced a los cuales 
pudieron en su dia poner en polvorosa 
sus pies (2). Y ciertamente que no temían 
de los habitantes de Sarrià, departe de los 
cuales gozaban los capuchinos de gene- 
ral y profunda simpatia o afecto (3), sinó 
de revolucionarios forasteros. Así, en tal 
estado de los ànimos, llego la tremenda 
noche del 25 al 26 de julio de 1835. El 
efecto que produjo en los frailes del De- 
sierto de Sarrià nos va a explicarlo uno 
de ellos, el Padre Segismundo Castanyer: 

«Desde 1.° de mayo estaba yo en Sarrià. 
»A la una y cuarto de la madrugada del 
»26» (los capuclttnos tetiiaii coro a las 
doce de la noche) «notamos el incendio 
»de los conventos de Barcelona, y nos 
»pusimos en vigilància. A las 5 de la ma- 
»nana se abrió la iglesia como los demàs 
»días, cuando al cuarto de hora llega un 
»parte de la autoridad superior militar 
»de Barcelona en la que esta decía al 
»Guardian que si la comunidad se refu- 
»giaba en la Ciudadela quedaria bajo la 
»proteccion de la autoridad; però que si 
»continuaba en el convento ó los frailes 
»se marchaban à sus casas no podia res- 
»ponder de la seguridad de los religiosos. 
»Ademàs el parte daba al Guardian dos 



(i) Relación que de todo el personal capuchino 
de Cataluna me dió, sacàndolo del Libro de Pro- 
vincià, el Padre Tomàs Sala, en religión Tomàs 
de Arenys, en 27 de abril de i886. 

(2) Relación del P. Fidel de Montenartró. 
Arenys 31 de diciembre de 1885. 

(3) Relaciones de varios ancianes. 



»horas para deUberar. Este, para mejor 
»madurar la resolucion, pidió pròrroga 
»de este plazo hasta el dia siguiente, ó à 
»lo menos hasta el mediodía, a cuyapeti- 
»cion accedió el militar concediendo hasta 
»el mediodía. 

»A las doce subió à Sarrià un escua- 
»dron de caballería, y custodiades por él 
»salimos en tartanas en presencia de todo 
»el vecindario de Sarrià, que, reunido en 
»la gran plaza que precede al convento, 
»deploraba, y aun algunos con llanto, 
»nuestra partida. Nuestros conductores 
»tuvieron el cuidado de no conducirnos 
»por la Ciudad, sinó por sus afueras, y así 
»llegamos a la Ciudadela sin insultos» (4), 

Perfectamente concorde con esta rela- 
ción, una anciana del pueblo, precisa- 
mente esposa del alpargatero de los ca- 
puchinos, me repitió que estos fueron 
sacados de su convento en carruajes, un 
dia de domingo después de mediodía; que 
pasaron, no por las calles del lugar, sinó 
por el torrente de sus espaldas; que eran 
muy queridos de la gente, de tal modo 
que había allí entonces personas que Uo- 
raban (5). 

Los conducidos en esta ocasión a la 
Ciudadela eran principalmente coristas. 
y el total de religiosos once. He aquí los 
nombres de diez de ellos: 

Padre Fr. Eusebio de Barcelona. 

Padre Fr. Benito de Villafranca. 

Fr. Domingo de Igualada, corista. 

Fr. Segismundo de Mataró, corista. 

Fr. Bernardino de San Hipólito, corista. 

Fr. Fidel de Montenartró, corista. 

Fr. Manuel de Manresa, corista. 

Fr. Bartolomé de Manresa, corista, 

Fr. Andrés de Bossòst, corista. 

Fr. Luis de Vich, corista (6). 



(4) Relación que me hizo en el convento de 
Arenys a 9 de septiembre de 1880. Relación del 
P. Fidel de Alontenartró. 

(5) No puedo dar su nombre y fecha porque 
me olvidé de tomarlos en el acto de la relación, 
la que data de muchos anos. 

(6) Archivo municipal de Barcelona. Acuer- 
dos. 2." Semestre, 18^^. Al fin del volumen /v'e- 



CAPL'CUINOS 



191 



Los hechos de los demàs religiosos de 
esta casa nos los referirà otro testigo 
presencial, o mejor, actor del drama. 
Lindante con el Desierto, y separada de 
su jardín solo por una baja cerca, estaba, 
y està, la quinta, o mejor, casa de cam- 
po, entonces pròpia de don José de Mar- 
tín, Barón de Balsareny, y después del 
Marqués de Alós, vulgarmente, del nom- 
bre de su colono, apellidada Ca'n Mou- 
ràs. Ya arriba topamos con el senor 
Barón, al tratar de San Cugat del Vallés, 
donde tenia monje un hermano. El colo- 
no de 1835, de nombre José Monràs, fre- 
cuentaba mucho el convento capuchino y 
gozaba de la mayor confianza de sus re- 
ligiosos. En 1889 acudí a verle y me 
encontre con un anciano de 85 anos, 
bien tratado, en el plenísimo uso de sus 
facultades mentales, católico fervoroso, 
tranquilo y amable, però ciego. Pareció- 
me otro Abraham al f rente de su família. 
Interroguéle sobre mi asunto, y, sentados 
a la puerta de su casa, teniendo ante los 
ojos, y como en la mano, el Desierto, me 
respondió de esta manera: 

«La vista del incendio de los conventos 
»de Barcelona me sorprendió, porquepor 
xnuestra vecindad nada se sabia de tal 
xcrimen, de modo que, aun viendo el fue- 
»go, no atiné de fijo en lo que fuese, pen- 
»sando si varias casas ardían. El dia 
»siguiente al de San Jaime importaba 
»obligación de Misa, y al ir con el seflor 
»Barón à ella en los próximos capuchi- 
»nos, noté cierta desusada agitación en 
»el convento, andando los frailes de un 
»lado à otro. Los novicios hacían su ora- 
»ción en el coro, mas el espanto había 
»entrado ya en los demàs. (^Qué es esto? , 
»preguntó el seflor Barón à un religioso. 
>^Qne han qnemado los conventos de Bar- 
•hcelona, y nosotros peligramos, le res- 
»pondió el fraile. Però la Comunidad pasó 
»todo aquel dia, domingo, en el Conven- 
»to (menos los once). 



lación de los Relijyiosos de varias Comunidades 
detenidos en los fuertes de la Ciudadela y Atara- 
zanas, d quienes se ha expedida pasaporte. 



»Anochecido, los frailes cruzaron la 
«cerca divisòria con nuestra casa. Los 
«jóvenes lo hicieron encaramàndose por 
»una acàcia pròxima, y los ancianes 
»por medio de una escalera, dàndoles yo 
»la mano. Los viejos, provistos cada uno 
»de su manta, se escondieron en una 
»cueva de la montafia, la que se llama 
>)Cueva de'n Giralt; y les dije que des- 
»cansaran tranquilos, pues yo vigilaria, 
»y que si se presentaba peligro dispararia 
»el arma, con cuya senal ellos podrian 
»huir hacia los bosques. Pasó la noche 
»sin novedad. A la manana siguiente, ó 
»sea del lunes, los ancianos regresaron 
»al Convento, y à la noche del dicho 
»lunes volvieron à la cueva. En estàs 
»noches, en el cenobio, solo quedaba el 
»lego Isidro de Valldoreix, fraile tenido 
»por santó. Los jóvenes que habían veni- 
»do por la acàcia no pernoctaron ningun 
»dia en la cueva, sinó que entraron en 
»nuestra casa, se disfrazaron, y huyeron, 
»no recuerdo si el domingo ó el lunes. 

»Transcurridos los dos días y las dos 
»noches, los frailes determinaron largar- 
»se; las buenas gentes del lugar acudieron 
»con trajes de seglar para disfrazarles. 
»Subió una comisión no sé de quién invi- 
»tàndoles à pasar à Montjuich, con lo que 
»les salvaria la vida, mas muchos de ellos 
»no quisieron acceptar, y (bon goix de 
•hfngir) tuvieron à suerte poder huir. 

»Uno de los novicios, llamado Fr. José, 
»joven de arrogante figura y hermosa 
»presencia, hijo de un militar, dijo que 
»cuando nino habia oido silbar muchas 
»balas, y que no le amedrentaban; y se 
»fué a las filas carlistas. Después en un 
»fuego habido cerca de Granollers quiso 
»ser valiente y sostener su punto hasta el 
»último momento, por lo que allí, tras 
»de un pajar (de un paller), le mataron 
»los miqueletes. 

»En mi vida no he tenido días màs 
»tristes que aquellos de la huida de los 
»capuchinos. iQué quietud tan siniestra 
»quedóen el convento, qué tristeza! (iQui- 
y>na qnietut y quina tristor!) 

»Aun ausentados los religiosos, queda- 



192 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGESIMOSEP TIMÓ 



»ron en el convento unos dias mils dos ó 
»tres frailes vestides sus hàbitos. Uno de 
»los que continuo por aquí algunos días 
»para ver en qué paraba todo, fué el 
»Padre Prospero, el cual tenia familia en 
»Sans.» 

Hasta aquí Monràs. Se me ha dicho 
que en estos días en que los religiosos 
habitaron después del de Santiago el con- 
vento estuvieron custodiados por nacio- 
nales de Sarria; y aunque ninguno de los 
ancianos hasta aquí citados mienta tal 
custodia, la buena índole y opiniones de 
las gentes de aquel pueblo me inducen a 
no rechazar tal noticia. Quien me la da, 
procedente de un nacional, afiade que los 
revolucionaries de Barcelona en dichos 
días subieron allà tres veces distintas, 
però que siempre fueron rechazados por 
los guardias nacionales del pueblo. 

El joven corista Fr. Agustín Pla, o de 
Calella, el cual màs tarde, después de 
haber estado en las misiones de los indios 
de la Amèrica del Sur, regresó a Espana, 
y al cual mucho traté, contaba que de 
noche huyó de Sarrià, disfrazado, co- 
rriendo por los bosques de los montes 
que se levantan a espaldas del convento. 



Un documento suscrito por el Padre 
Guardian después de la fuga da pie para 
pensar que éste continuo por las cerca- 
nías de Sarrià. Helo aquí, sacado del libro 
del convento: «Llibre en que se notari las 
y>entradas y eixidas dels PP. Capuchins 
■^y Noviciat de Sarrià per mans del 
»S.'' £).« Venceslao Lasoli Aínich espiri- 
>4al concedit per lo M. R. P. Prov.''^ en 
^lo any 1832 , sent Guard.^ lo P. Feliu 
»de Sabadell.» Empiezan las cuentas en 
marzo de dicho ano de 1832, y llegan hasta 
la exclaustración. Cada mes se hace el 
balance de entradas y salidas. El de julio 
presenta una existència de 384 libras 15 
sueldos 5 dineros y la salida de 435 libras 
sueldos 7 dineros, o sea 205 duros l'Oó 
pesetas de entradas y 232 duros 0'07 pe- 
setas de salidas; y acaba diciendo: «Resta 
í>d fabor del sindich 50 libras 5 sueldos 
»2 dineros» (26 duros 4'01 pesetas), y luego 
de otra letra escribe: «Cesa lo llibre del 
y>Sindich Venceslao Lasoli desde lo dia 
y>12 de Agost de 1835 en que se pasaren 
y>comptes; de lo que certifico com a Guar- 
>•>did dels PP. Caputxins del Convent de 
y>Sarrid en lo mateix dia any—Fr. Gero- 
«ni de Barcelona Guardià. >'> (2) 














Con esto creyó que se había apartado del 
peligro, y que había puesto mucha tierra 
de por medio, mas al amanecer se encon- 
tró que estaba junto al cenobio. Entonces 
pudo encaminarse, y se encamino, con de- 
rechura a su pàtria, donde, si no recuerdo 
mal sus dichos, halló que los capuchinos 
aún estaban en su convento de Calella (1). 



fi) No recuerdo la fecha en que me contaba 



De la estancia de los once capuchinos 
de Sarrià en la Ciudadela nos certifica el 



estàs cosas. Todavía yo era muy joven, y no so- 
naba en escribirlas. La conversación del fraile al 
relatar los hechos de las misiones era interesantí- 
sima. 

(2) Biblioteca provincial-universitaria. — Sala 
de manuscritos. — Armario VI. — Un volumen 
encuadernado. 





/i./^; ty 



I 



-'I 



o 

D 


in 
o 


O 


H 


T-^ 


u 


Dí 




T3 


D 




« 


co 






O 


O 


O 




fv; 


O 


CJ 


ÜJ 


u- 


H 
Z 


cJï 

II 1 




UJ 


Q 




< 






D 


J 




Z 


lU 




o 


Z 

tu 

Z 




• 


lU 




'<: 


O 




Oí 


n; 




< 


> 




UI 






lij 






c 


Q 




t/1 






o 


q; 




z 


O 




r 


z 




u 







^ z 



1 i-f 



'iiEr 




•a 



M 

o 
o 



CAPUCIIINOS 



193 



documento original que a seguida copio: 
«Recibí de Wenceslao Lasolia diez y 
»ocho duros para los PP. Capuchinos de 
»Comida desde el 26 de julio pp.''» hasta 
»la Fha. Ciud.^ 7 de Agosto de 1835.— Por 
»Juan Galindo Braulio López. Nota — 
»Ademas de la cuenta medio duro, y son 
»los que entrega diez y ocho duros y 
»medio— López» (1). 

Al ejemplarísimo corista Fr. Fidel de 
Montenartró conocí después cuando, ya 
muy viejo, habiendo alcanzado a ver la 
restauración de su orden en Arenys, 
corrió presuroso para vivir allí la vida 
claustral; bien que dudo mucho que 
nunca la hubiese dejado, ni aun en su 
casa, en los afios larguísimos de la ex 
claustración. Durante muchos de estos 
vivió en Tremp, vestido siempre su aus- 
tero habito capuchino, edificando a todos 
con su santidad, circunstancia que le ganó 
el respeto de autoridades y pueblos, y 
hasta el de los enemigos. No pasaba un 
personaje ni autoridad por Tremp que no 
le visitase. Le traté en Arenys, hecho un 
esqueleto de puro flaco, con el rostro 
escondido tras una desgrenada barba 
blanca, que arrancaba desde los ojos. 

Ausentados del cenobio los frailes, la 
Autoridad acudió a sacar los objetos del 
convento, como muy luego explicaré; y 
una vezextraidos tapio las puertas, según 
resulta del siguiente documento que se lee 
en el Diario de Barcelona. «Por disposi- 
»cion de la Superioridad queda desde el 
»día de hoy privada la entrada al Desierto 
»del convento de este pueblo, à cuyo fin 
»han sido tapiadas todas las puertas de 
»comunicacion al mismo; luego que la 
»misma Superioridad dé orden en contra- 
»rio se comunicarà al publico. Sarrià 18 
»de agosto de 1835. —De orden del Sr. Bai- 
»le. — NarcisoNegrevernis,secretario»(2). 

«Hubo unos dias, me dijo Monràs, en 
»que se puso en el convento guardià de 
»milicia, y esta ensenaba el Desierto me- 
»diante el pago al principio de media 



(i) El mismo armario de la cita anterior. 
(2) Diario del 15 de agosto de 1835. 



»peseta, despues de una peseta, con lo 
»que cobraron los milicianos mucho dine- 
»ro. Estos dias fueron para mi muy tris- 
»tes. En aquel lugar, antes tan quieto y 
»religioso, entraban gavillas» (collas de 
gent) «de gentes de todas partes, y allí se 
»oían gritos de hombres, ninos y mujeres, 
»y lo que era peor fuertes pedradas» 
{colps de roch) «contra las estàtuas ó 
»figuras quetanto adornaban el Desierto, 
»con lo que estàs quedaban rotas. La 
»guardia de milicianos estaba solo en la 
»puerta cuidando de cobrar, y las gen- 
»tes hacían dentro lo que se lesantojaba. 
»iCuànta pena causaba!» (3). 

Y estàs palabras vienen en parte con- 
firmadas y ampliadas por las siguientes 
del acta de la sesión del Ayuntamiento de 
Barcelona del 17 de mayo de 1836. Dice: 
«A la cuarta seccion se mandó pasar un 
»oficio del sefior Gobernador civil, de 
»fecha de ayer, expresando se le mani- 
Ȓieste lo conveniente acerca del permiso 
»que le ha pedido la tercera companía del 
»batallon número 13 de la Guardia nacio- 
»nal para dejar ver el Desierto de capu- 
»chinosde Sarrià, y convento de capuchi- 
»nos de esta ciudad, cobrando por entra- 
»da 16 maravedisesporpersona con la idea 
»de aplicar sus productos al equipo y es- 
»tuario de dicha companía». Otra acta, en 
lugar del batallón 13, escribe el 15 (4). 

La destrucción atestiguada por Mon- 
ràs la toqué por mis manos, pues yo, visi- 
tando en 1905 el Desierto, he visto aún allí 
un surtidor, o f uente, con numerosísimas y 
muy bien dibujadas esculturas, estropea- 
das y mutiladas. Las describo en mi obra 
anterior. Se me ha dicho que mucho 
estropearon allí unos miqueletes, que 
durante la guerra civil de los siete anos 
mandaba un capitàn, hijo de Sarrià, de 
nombre Primo (5). 

La autoridad, o mejor, las oficinas de 



(3) Relación de D. José Monràs de 17 de abril 
de 1889. 

(4) Acuerdos del aüo 18^6. — 2." Fol. 3. 

(í) Relación de D. Gabriel Faura de 4 de 
abril de i88q. 

13 



194 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIMOSKPÏIMO 



la Desamortización puso, sin duda, des- 
pués de esto, en el convento un guardian, 
el cual vivió allí con su mujer, ambos 
hijos de Cerdana, liasta que el Gobierno 
cedió el edificio y tierras a un senor En- 
rique Misley, del cual lueg'o diré. Mas he 
aquí que cuando ya nadie trataba de 
incendiar conventos, en 1838, no falto 
quien puso iuego al presente. Ardió el 
edificio. quedando las paredes y algun 
techo. En aquel dia, el matrimonio guar- 
dian, como en el suyo los frailes, se refu- 
gio en casa Monràs. La autoridad local, 
por un pregon, mandó que la gente acu- 
diese a apagar el incendio; però acudie- 
ron solo dos o tres hombres. Los incen- 
diarios subieron hasta casa Llavallol a 
comer (a fer un fart , dijo Monràs), y al 
subir iban tirando balas, de modo que a 
un hombre que venia de apagar el fuego, 
a poco le da una, y Monràs, que estaba 
labrando sus tierras, tuvo que retirarse a 
casa (1). A este hecho se refirió, sin duda, 
el sobrino de un nacional, quien me dijo 
que «cuantas veces subieron revolucio- 
»narios durante aquellos dias, fueron re- 
»chazados por los nacionales de Sarrià, 
»llegando à efectuarlo à tiros. En una de 
»ellas, ausente ya del convento la guar- 
»dia de nacionales, los forasteros llega- 
»ron à poner fuego al convento, però se 
»acudió y fueron rechazados. 

»Yo, me aíladió, à la sazon tenia 13 
»anos, y como mi tio era nacional, cuando 
»los nacionales estaban allí, me metía en 
»el convento, y lo veia. 

»Desde Sarrià, al caer de la tarde del 
»dia de San Jaime del 35, veíamos el fue- 
»go de los conventos de Barcelona, el 
»cual llego à tal fuerza, que en Sarrià se 
»recogían papeles medio quemados, los 
»que todavía en mas ó menos podían ser 
»leidos, y muchos los leían. Eran grandísi- 
»mos incendios, y de tal modo iluminaban 
»la tierra, que en Sarrià había lugares que 
»parecian hallarse en horas del dia» (2). 



(i) Relaciones de Monràs, citadas. 
(2) Relación de D. Gabriel Faura. Las Corts, 
27 de noviembre de 1888. 



Entretanto, la Desamortización arren- 
daba, o procuraba arrendar, la tierra ad- 
junta al convento, y en el Diariode Bar- 
celona se publico un anuncio oficial, fecho 
en esta ciudad, a 12 de octubre de 1835, 
en el que la «Comision especial de admi- 
»nistracion y recaudacion de monasterios 
»y conventos» anuncia para el dia 19 
siguiente la subasta del arriendo de la 
viíïa y huerta de esta casa religiosa (3). 

Presentóse el arriba mentado senor 
Enrique Misley, y solicitó del Regente 
del Reino la cesión del convento y sus 
tierras. Extractemos la escritura de ce- 
sión, que nos lo dirà todo. Pasó esta ante 
el notario Clavillart, en Barcelona, a 13 
de agosto de 1842. Dice que habiendo 
Misley acudido a S. A. el Regente del 
Reino en solicitud de que se le concediese, 
mediante el pago de un cànon, el Desier- 
to *para establecer en él una fabricación 
»de productos químicos de substancias 
»animales, con el ofrecimientode fundar 
»en el propio pueblo una escuela gratuïta 
»para instruccion de pàrvulos, S. A. se 
»sirvió acceder à este pedido en Real Or- 
»den de 1.° de julio próximo pasado». 
A seguida se copia la Real Orden en la 
que se menciona nuevamente el ofreci- 
miento de Misley, y se anade que, con 
arreglo al capitulo 4.° de la instruccion 
de 1.° de septiembre de 1837, se le conce- 
de el convento al censo o cànon del tres 
por ciento, mediante tasación. Sigue la 
tasación firmada en Barcelona, a 5 de 
junio de 1841, por el arquitecto Francisco 
Vallés. En ella se dice que la finca tiene 
4 V2 mojadas de tierra aproximadamente, 
parte bosque, parte vifia y parte huerta, 
con el agua de pie procedente de distin- 
tes manantiales, con sus pertenencias, 
siendo una de ellas un trozo yermo de 
montana de 2 mojadas, «de donde nacen 
»las aguas de una de las minas. Pertene- 
»ciendo tambien à dicho convento la por- 
»cion de terreno ó plazuela del exterior 
»al entrar en él, desde el àngulo del 
»torrente al inmediato cercado... El edifi- 



(3) Diario del 13 de octubre de 1835. 



CAPUCIIINOS 



195 



»cio convento fué incendiado en el ano 
»de 1838, existiendo por lo mismo no mas 
»que las principales paredes y una pe- 
»quena parte de los techos y de la cubier- 
»ta: las tierras de que se ha hablado, à él 
»unidas, son de inferior calidad en su 
»mayor parte...» Dichoesto, el Arquitecto 
pasa a tasar, «con deduccion del costo de 
»las obras que al intento deberàn practi- 
»carse», lafinca.y latasa en 210,130 reales 
(10,506 duros 10 reales), «debiéndose, 
»empero, rebajar de esta suma las cargas 
»a que tal vez esté afecta là misma». 

Se otorga esta escritura para con ella 
dar a Misley un titulo de propiedad, y 
por lo tanto el M. I. S. D. Pablo Ven- 
tades, Intendente de esta Provincià, en 
nombre del Regente del Reino «cede 
»perpetuamente à el citado D. Enrique 
»Misley y à sus herederos y sucesores 
»todo aquel edificio... y demas compren 
»dido en el llamado Desierto», con los 
pactos siguientes: 

l.° La obligación del adquisidor de 
pagar el cànon anual de 6,303 reales, o 
sea 315 duros 3 reales, sobre el capital 
arriba dicho de 210,130 reales, el cual 
cànon deberà pagar en moneda por se- 
mestres vencidos. 

2.° Que si se descubren gravàmenes 
de la finca, deberà pagarlos Misley reba- 
jando del capital y del cànon las cantida- 
des que por los respectivos conceptos 
aquéllos importen. 

3.° Que esta cesión o estabiecimiento 
gozarà del caràcter de inviolable, «y con- 
»tra él no se propondrà por la misma» 
{la Nación) «en ningun tiempo demandas 
»de lesion ni otra ninguna dirigida à in- 
»validarle». 

4.° Que este traspaso no devengarà 
alcabala ni laudemio. 

«5.° Que el citado adquisidor serà obli- 
»gado à hacer desaparecer de la torre ó 
»campanario y de la fachada del mismo, 
»en caso que lo haya, todo emblema y 
»aspecto de su antiguo destino». 

6.° 

7.*^ Que esta finca no podrà pasar a 
manos muertas. 



8.° Que si el adquisidor està dos o màs 
anos sin pagar el cànon, se entenderà 
que renuncia a la finca, 3^ entonces rena- 
cera el derecho de la Adm.inistración 
sobre ella. 

Con estos pactos el Intendente, en nom- 
bre de la Nación, traspasa al adquisidor 
«el dominio útil de la mencionada finca». 

Tales son los pactos de la presente es- 
critura, y de todas las demàs, cambiadas 
las cosas que se han de cambiar, en las 
que el Estado cede, mediante cànon, el 
dominio útil de alguna propiedad. 

Por un documento de 1849 sabemos los 
siguientes lindes del Desierto. A E. lin- 
daba con don Luis de Alós: a S. parte 
con don José de Borràs y parte con la 
Amortización, a O. con el Marqués de 
Sentmenat, y a N. con el nombrado senor 
de Alós (1). 

Quién fuese el tal Enrique Misley nos 
lo dirà él mismo por el intermedio de 
José Monràs, cúyas son las palabras que 
siguen: «Un dia estàbamífyo sentado af 
»pié de aquel ciprés que ve V. allí frente 
»de casa, y compareció Misley en man- 
»gas de camisa con el chaleco pendiente 
»del hombro, y me dijo: «Han quemado 
y>este convento y yo lo qniero convertir 
f.en un palacio. Era italiano, y hablaba 
»el espanol así como en media algarabía, 
»Segun él mismo me explico, habia hecho 
»armas contra el Papa», (entonces este 
en posesión de sus Estados), «y habiendo 
»sido aprehendido fué condenado à muer- 
»te. Estaba ya senalado el dia de la ejecu- 
»cion, mas en aquel mismo dia alargó una 
»bolsa al centinela y le dijo: Toma y 
y>huye por donde puedas. Este le dejó 
»salír, Misley se fugó y embarco. Huido, 
»lo fusilaron en estàtua» (2). Esta histo- 
ria de un condenado a muerte, que en el 
dia destinado a la ejecución es custodiado 
por un solo centinela, el cual mediante el 
regalo de una bolsa deja huir al delin- 
cuente, y la escapatòria de éste, y luego 



(i) D. Antonio Aymar y Puig. Correo Cata- 
Idn del 7 de octubre de 1912. 

(2) Relación de 11 de junio de i88q. 



196 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSICPTIMO 



su exaltación en tierra extrana; esta his- 
toria, dig•Q, en nada difiere de las conse- 
jas o cuentecitos con que las abuelitas 
entretienen, al amor de la lumbre en in- 
vierno, las inquietudes de los traviesos 
nietecitos. Però si es verdadera, y Misley 
estuvo condenado a muerte por su rebe- 
lión armada contra el legitimo gobierno 
de su tierra, y llego presó al dia en que de- 
bía efectuarse su ejecución, y sin embargo 
se libró, muy poderoso debió ser quien le 
protegió y salvo, muy extensas las rami- 
ficaciones de este poder salvador, quizà 
metidas hasta en los mismos tribunales y 
càrceles; y, por lo mismo, sin temeridad 
es lícito sospechar que su protector fuesen 
las sociedadessecretas. Yluego viene aEs- 
pana, y aqui logra de Espartero, Regente 
del Reino, un convento para dedicarlo a 
usos profanos, bien que estosin dificultad 
se obtenia; però Misley no paga el cànon. 
No sin motivo se me dijo que Misley 
había sido uno de los urdidores de la re- 
volución de Espana (1). 

.Sehadichoqueal principio «Misley gas- 
»tó grandes cantidades para convertir el 
»Desierto en una magnifica torre, respe- 
»tando y restaurando lo que aún quedaba 
»de los Capuchinos, y procurando aumen- 
»tar la frondosa y secular vegetacion que 
»le es característica»; però que después 
esta finca atravesó una larga decadèn- 
cia (2). La obligación de la escuela, con 
mayor o menor realidad, la cumplió 
Misley, però no la del pago del cànon, 
por cuya razón el Estado nuevamente se 
incautó de la finca, quedando aquél con 
la correspondiente considerable deuda. 
Mas por los afios de 1883 aproximada- 
mente, «y después de largos y dificultosos 
«tropiezos administratives», la compra- 
ron al Estado, para dedicaria a un fin de 
caridad, el muy conocido fabricante don 



(i) Me lo dijo el conocido escritor católico 
D. Francisco Muns y Castellet en 7 de julio de 
1889. 

(2) Butlletí del Centre excursionista de Ca- 
talunya. Enero de 1900, o sea afio X, pàgi- 
na 184. 



José Sert y el doctor don José Ricart (3)» 
encargandose estos del descubierto lega- 
do por el italiano. Sert restauro magnifi- 
camente el edificio, y estableció en él un 
hermoso asilo para veteranos del trabajo 
bajo la dirección de Hermanas Paúlas. 
«El Desierto destinado ya A este noble y 
»caritativo objeto se inauguro el 2 de 
»agosto de 1894. Desde entonces nuestros 
»obreros viejos é invàlidos para el traba- 
»jo encuentran en aquel instituto buen 
»hospedaje, alimentos sanos y carinosa 
»asistencia» (4). 

En 1849 fueron talados los cipreses que 
tanto adornaban el paseo de ante el con- 
vento (5). 

Los religiosos carecieron de la precau- 
ción de poner de antemano a salvo sus 
cosas, bien que los capuchinos no poseían 
objetos de valor. 

No escaseaban allí las reliquias de San- 
tos, pues por mis manos examiné afios 
adelante en la sala de manuscritos de la 
Biblioteca provincial-universitaria de esta 
Ciudad un legajo de 31 auténticas, cuyo 
rótulo escribe: «Auténticas pertenecientes 
»a las reliquias del altar de S. Fèlix y 
»altar de S. Fausto de esta iglesia de Ca- 
»puchinos de Sarrià». Ignoro el paradero 
de tal tesoro religioso, però supongo que 
pasaría a manos de la autoridad ecle- 
siàstica. 

También respecto a la extracción de 
los muebles del cenobio aprovecharà oir 
a Monras, el cual me dijo así: «Los frailes 
»antes de huir me instaban à que tomarà 
»ropas y mantas del convento» (arreple- 
ga roba y flasadas), «però yo solo saqué 
»cuadros. Vivia à la sazon en casa el 
»dueíïo D. José de Martín, Baron de Vall- 
»sereny, hermano del monje de San Cu- 
»gat D. Juan, y me previno que no le 
»comprometiese respecto à objetos del 
»convento, y por esto no fui à retirar nin- 
»guno. Sin embargo el Baron no encontró 
»dificultad en salvar los lienzos, y por lo- 



(3) Butlletí y lugar citades. 

(4) Butlletí y lugar citados. 

(5) D. Antonio Aymar. Lugar citado. 



CAPUCIIINOS 



197 



»mismo entre en el convento cruzando la 
»cerca, y saqué los cuadros al óleo de la 
»Sacristía y los deposité en esta casa. 
»Tambien traje el grande que formaba el 
»retablo de la enfermería donde se decía 
»Misa, el cual representa la Virgen con 
»el Nino, y que puede V. verlo aquí. Y à 
»f é mía que con él me pasaron dos hechos 
»que parecen milagros. El primero fué 
»que yo, ó sea un hombre solo, pudiese 
»subirlo junto con su pesado marco por 
»la pared de cerca, y el otro, como diré 
^luego, que cuando la autoridad recogió 
»los lienzos no supo ver éste. 

»En aquellos mismos días de la fuga de 
»los frailes, y presentes aún allí unos 
»pocos de ellos y aún vestidos los habitos, 
»el alcalde, que lo era D. José Bosch, de 
»apodo Canet, saco los objetos del con- 
»vento en su carro. Llevàronse comesti- 
»bles, vino, ropas, libros de todos tama- 
»nos, los cuales libros ocuparon muchos 
»carros ó mejor formaron muchas carre- 
»tadas. Los había muy grandes con letras 
»tambien grandes» (serían de coro) «y de 
»otras medidas. Hacíase la extraccion 
»por la puerta de las caballerías» (la por- 
ta dels ases), «donde la presenciabamos 
»tres o cuatro frailes y yo. 

»Publicóse un bando conminando con 
»pena de la vida» (quisd no tanto) «al 
»que teniendo objetos del convento, los 
»ocultase. El carro del Ayuntamiento, 
»acompanado del mozo del mismo muni- 
»cipio, de un sargento y algunos solda- 
»dos de tropa, subió a mi casa, y se llevo 
»los cuadros que yo había retirado, y en- 
»tonces sucedió lo arriba apuntado, que 
Ȉ pesar de que el.cuadro de la enferme- 
»ría estaba allí con los otros, los esbirros 
»no supieron verle, y aquí ha quedado». 
(Yo lo vi y examiné. Es hiieno. Mide nids 
de l'50 metros y est d en un marco sen- 
cillo pintorreado a la capncJiina de en- 
tonces. Hoy contimïa en casa de Monrds.) 

«Fueron registradas las casas de esta 
»vecindad, però no la mía, porque ya se 
»sabía que no había admitido nada. Lo 
»que guardé fué todo el tabaco pues los 
»frailes me lo habían confiado» (siempre 



el tabaco en lo de frailes forma la nota 
còmica). «Lo guardé en un saco, que lo 
»escondí en una mina, però como allí se 
»enmohecía lo trasladé à una cubà. Los 
»frailes me lo iban despues pidiendo y re- 
»cogiendo hasta que lo Uevaron todo». 

En el actual convento capuchino del 
mismo Sarrià, en su porteria vi y foto- 
grafié un lienzo que representa la Virgen 
de Montserrat, del cual doy en este libro 
una reproducción. Ignoro las víaspor las 
que del convento antiguo pasó al actual. 
En el dorso del lienzo se lee en letra algo 
antigua, bien que posterior al 1835, esta 
noticia: «Cuando murió el Rdo. Padre 
»Camilo Tusquellas Capuchino encargó 
»que este Cuadro volviese a la Enferme- 
»ría del convento de Sarrià, lugar que 
»ocupaba antes de la quema de los con- 
»ventos». 

«El convento C^ Sarrià poseia gran 
^biblioteca, la que ha parado en la Pro- 
»vincial-universitaria de Barcelona» (1). 
Es decir, 3,302 de sus volúmenes pasaron 
al conjunto de las de los conventos incen- 
diados, cual conjunto formó el primer 
núcleo de la Provincial (2). He hojeado en 
la Sala de manuscritos de dicha biblio- 
teca Provincial, entre otros volúmenes 
manuscritos de esta casa, el titulado: 
«Repertorio de los libros contenidos en 
»esta librería de capncliinos de Santa 
y>Enlalia.— Compnesto en 176 2 y>. Por él 
quedé certificado de que la indicada bi- 
blioteca capuchina contaba muchos miles 
de tomos. 

Ademàs, en la misma Sala de la Pro- 
vincial he examinado otros volúmenes 
manuscritos del convento de Sarrià, por 
cuyo hecho conocí el paradero de su ar- 
chivo. Entre dichos volúmenes, vi diez 
tomos de profesiones y varios de las 
cuentas de la casa. 

La autoridad eclesiàstica el primer dia 
de agosto pasó una orden al Pàrroco de 
Sarrià para que acudiese al convento y se 



(i) Citada relación del P. Castanyer. 
(2) Pi y Arimón. Barcelona a>iti<yua y mo- 
derna, tomo II, pàg. 215. 



193 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSKPTIMO 



incorpo rase de sus vasos sagrados e indu- 
mentos. He aquí los términos de la con- 
testació n del Pàrroco al Secretario de 
Camara : 

«Parròquia de Sarrià=3 Agosto de 1835 
» = El dia 1 ." de los corrientes, luego de 
»recibido el Oficio de V. de la misma 
»fecha, en que se sirve disponer de 
»Orden de los Sres. Gobernadores deia 
»Dió cesis por S. E. Ilma. pasé à recoger 
»los vasos sagrados y ornamentos perte- 
»necientes al cuito, de los conventos en 
»donde no haya Religiosos; me trasladé 
»personalmente al de Capuchinos y no 
»encontré otra cosa que un libro titulado 
»=Ordinario ó Ritual de Barcelona = 
»impreso en 1820. 

»Lo que pongo en conocimiento de V. 
»para que se sirva elevarlo al de los 
»Sres. Gobernadores de la Diòcesi. 

»Dios güe. à V. m.^^a.'s = Sarrià 3 de 
»Agosto de 1835 == D.'" Joaquin Morist 
»P.'3ro Cura Pàrroco = Sor. Secret.° de 
»Càmara de la Diòcesi de Barcelona» (1). 

De los demàs objetos que la autoridad 
local saco del cenobio, es lògico pensar 
que pasarían a poder de la Amortiza- 
ciòn, de donde los sagrados irían quizà 
al Obispo, y los demàs a la subasta. 

La Amortizaciòn vendió los objetos de 
uso profano, pues en el Cuaderno de sus 
Cuentas y articulo referente a este Con- 
vento leí: «1835 —Pablo Lletjos.— Por 
»producto de la venta de muebles y efec- 
»tos de este con vento, adeudó 7,888 rea- 
»les» (2), que los pago. Lletjos era el 
corredor que efectuaba las subastas. 



ARTICULO SECUNDO 
CONVENTO DE MATARÓ 

Constituían la Comunidad de Mataró 
los religiosos siguientes: 



(i) Archivo del palacio episcopal. 

(2) Archivo de Hacienda de Barcelona. — Le- 
gajo: ffJ(Sj5. Monasterios y Convcnlos». — "Clien- 
ta abierta...» 



Guardian: Padre Fr. Juan Antonio de 
Garidells, quien tomo el habito en 1806. 
Murió en 1860. 

Vicario: Padre Fr. Agustín de Barce- 
lona, en 1816. 

Padre Fr. José de Barcelona, en 1781. 

Padre Fr. Policarpo de Sabadell, en 
1790. 

Padre Fr. Ramon de Canet, en 1797. 

Padre Fr. Juan de Barcelona, en 1802. 

Padre Fr. Gabriel de Martorell, en 1820. 

Padre Fr. Juan Bautista de Arenys, en 
1825. 

Padre Fr.Samuel de Barcelona, en 1826. 

Fr. Fèlix de Arbucias, corista, en 1833. 

Fr. Francisco de Verdú, lego, en 1791 . 

Fr. Salvador de Mataró, lego, en 1804. 

Fr. Felipe Neri, de Barcelona, lego, 
en 1806. 

Fr. Fèlix de Perafita, lego, en 1819 (3). 

Abajo insertaré dos partes proceden- 
tes del «Gobierno militar y político de la 
Ciudad y corregimiento de Mataró», los 
dos expedidos al Capitàn General el mis- 
mo dia 27 de julio, y, sin embargo, los 
firman distintas personas. El primero 
don José Antonio Bayarrí, y el segundo 
el «Coronel Comandanle de las Armas, 
xRomàn Hediger». Pude, sin embargo, 
desvanecer esta confusión al leer, en los 
anuncios y documentos publicados en el 
Boletín Oficial, que Bayarrí desempe- 
naba la Alcaldia Mayor, o Juzgado de 
primera instància, y ver que del segundo 
su firma misma nos certifica de su caràc- 
ter militar; y así los dos, cada uno en su 
ramo, intervenían en el gobierno de la 
Ciudad. Mas luego en el Archivo de la Ca- 
^^-p». pitanía Gene- 

/fy z*^ ^^^ topo con 

U/^^m^'f/f C/^J^ unoficiofecho 

el 5 de agosto 
del mismo 35, 
en el que se 
dice que por falta de salud del brigadier 
don Ramon de Foxà, queda Mataró sin 
Gobernador militar, y se nombra para 



fe^ 




(3) Relación sacada del Libro de Provincià...., 
I citada. 



CAPUCIIINOS 



199 



este destino, interinamente, a don Juan 
de Serralde (1). Foxa seria el Goberna- 
dor y Hediger su segundo. 

En los aciagos días postreros de julio 
de 1835 Mataró encerraba un batallón 
de 800 plazas(2), no sé si de urbanos o de 
tropa, carabineros y 175 individuos alis- 
tados migueletes para formar las compa- 
nías de partido, mandadas organizar por 
Llauder, però aquí aún desarmadas. La 
presencia de esta postrera y numerosa 
gavilla de revolucionarios, unidos a los 
pocos exaltados de la ciudad, no podia 
dejar de ser parte para perturbar el or- 
den y poner en zozobra a los religiosos. 
Es lo cierto «que hacía ya tiempo que 
»corrían vocesdenigrantes del clero,par- 
»ticularmente de los frailes». En nuestro 
convento de Mataró, dice uno de sus 
frailes, «se presentaban jó venes desver- 
»gonzados, que nos insultaban descara- 
»damente con frecuencia» (3). Precisa- 
mente la capuchina era de las tres 
comunidades religiosas de Mataró la 
mas aborrecida de los liberales. 

El verdadero motivo de esta ojeriza lo 
ignoro, que bien pudiera honraria, pues 
opino que estaria en el espíritu sincera- 
mente católico y antiliberal de los capu- 
chinos. Sin embargo, no ocultaré dos 
motivos que entre dudas e ignorancias 
me dijo un mataronés. 

Derribado su convento en la època 
constitucional del 1820 al 23, al recons- 
truirlo los frailes después del 24 se dice 
que usaron de excesiva intransigència, 
exigiendo de los poseedores de sus mate- 
riales de construcción la devolución de 
los mismos objetos, no de otros equiva- 
lentes, tales como las mismas vigas, los 
mismos hierros, etc. Ademàs, parte del 
coste de las obras tuvieron que pagarlo 



(i) Legajo Qiiema de los conventos..., paquele 
7.', documento 8. 

(2) D. .Manuel Llauder. Memorias documcnta- 
das..., pag. 127. 

(3) Relación escrita que me mandó en i.' de 
octubre de 1884 el P. Juan Bautista de Arenys, de 
apellido Pruna. 



por mandato del Rey los concejales que 
votaron el derribo. La segunda explica- 
ción reside en la misma intransigència 
manifestada en otro hecho, y éste algo 
jocoso. En la reedificación los capuchi- 
nos acertaron a emplear como peón de 
albanil a un hombre que en la època 
constitucional había sido tambor de milí- 
cia urbana. Cuando el capuchino director 
se enteró, esperó a que finiera la semana, 
mas el sabado pago su semana al albanil, 
y le despidió. Pregunto el peón que i por 
qué se le despedía?; y el Padre le con- 
testo: Rataplam, rat aplani, rat aplani, y 
nada mas (4). 

La mentada partida de enganchados 
para míqueletes, compuesta «en.la mayor 
»parte de f orasteros y varios extranjeros, 
»que sin duda se habrían alistado de pro- 
»pósíto para concurrir à la ejecucion del 
»plan general contra el gobierno y contra 
»el orden» (5) (son palabras de Llauder), 
constituïa un ínmínente pelígro para el 
de Mataró y sobre todo para los conven- 
tos. De aquí nacía la necesidad de la fuga 
de sus religiosos. Oigamos a uno de ellos, 
al Padre Juan Bautista de Arenys: 

«Amaneció el dia 26 de julio. Me salí 
»del convento con el companero para ir 
»à predicar à la iglesia parroquial. Por el 
»camino encontre al criado del convento, 
»quien, llamàndome aparte, me dijo que 
»en Barcelona ardían cinco conventos. 
»iQué preparación para predicar! Llega- 
»do à la iglesia vinieron à la sacristía ' 
»algunos de los pocos jóvenes realistas 
»que había en la ciudad, y procuraron 
»disuadirme de predicar, diciendome que 
«estaban ya en la ciudad los guías veni- 
»dos de Barcelona al intento de hacer los 
»estragos perpetrados allí. Mas obser- 
»vàndoles yo que, de dejar el sermón ya 
»anunciado, podían los alborotadores to- 
»mar pretexto para culparnos de promo- 
»vedores del coníiicto, resolvimos predi- 
»car, bien que solo para cubrir el expe- 



(4) Noticias procedenles de dos ancianos de 
Mataró. 

(5) Memorias de Llauder, citadas, pàg. 130. 



200 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGESI.MOSKPTIMO 



»diente. Estaria yo como A mitad de mi 
»sermón cuando entro la gente que venia 
»à la Misa de las once. Mi imaginación se 
»exaltó figuràndome que aquellas gentes 
»eran los guias, puse íin al sermón, bajé 
»apresuradamente del púlpito, y sin es- 
»perar siquiera al Hermano compafiero 
»(al cual no he visto ya màs), corri à 
»esconderme en casa de una senora viuda 
»que vivia pròxima al templo. Despues 
»me trasladé à la casa parroquial, donde 
»continué hasta que se nos dieron pasa- 
»portes para el extranjero. El predicar 
»yo aquel dia fué providencial, pues los 
»guias me buscaban para asesinarme, 
»como lo dljeron al Padre Samuel de 
»Mataró. Como salí para el extranjero al 
»cabo de cuatro ó cinco dias, nada puedo 
»decir à V. de lo que sucedió despues» (1). 

Para cerciorarnos tanto del estado de 
la población y de su animo, cuanto de la 
suerte que cupó a los frailes y de quiénes 
fuesen sus perseguidores, así como del 
proceder de las autoridades, nada mas 
útil que el siguiente oficio pasado en la 
maiianita del dia 27 por el Alcalde Mayor 
al Capitàn General. Dice así: 

«Gobierno militar y político de la ciu- 
»dady corregimiento deMataró=Excmo. 
»Sor. : 

»Tan luego como en la madrugada del 
»dia de ayer cundieron en esta ciudad las 
«desagradables ocurrencias de esa Capi- 
»tal, se noto en ella cierta espècie de 
«efervescència no precisamente entre los 
»vecinos de la misma, sinó promovida 
»por algunos individuos de los 175 que se 
»hallan alistados para componer las com- 
»panias de Partido, dispuestas por V. E. 
»En este estado pues me apresuré inme- 
»diatamente à convocar Ayunt.° estraor- 
»dinario en el que llamé tambien à este 
»Sor. Coronel Comandante de Armas, al 
»Comand.^« y Sres. Capitanes del Bat." 
»de la Milícia Urb.*"^ y à los mayores con- 
»tribuyentes para tratar el modo como 
»poder precaver cualquier desdichado 



(i) Relación que me mandó escrita desde Las 
Presas en i." de octubre de 1884. 



»suceso; y efectivamente, habiendo teni- 
»dü lugar dicha reunión, se dispuso desde 
»luego que de los 20 Urbanos moviliza- 
»dos que se hallan continuamente en el 
»Cuartel, pasasen la mitad al Convento 
»de S." José para hacer despejar algunos 
»grupos de gente que existían en aquella 
»calle: que se formase el referido Bata- 
»llon, al único efecto de movilizar con 
»màs prontitud dos Companías de 80 pla- 
»zas cada una con sus respectivos oficia- 
»les, colocando una en el Cuartel y otra 
»en las Casas consistoriales, dando las 
»mismas una competente guardià en el 
«Convento de S."^ José y otra en el Cole- 
xgio de PP. de las Escuelas Pias, al paso 
»que disponiendo algunas patrullas man- 
»dadas por sus oficiales, mientras tanto 
»que dispuse que los predichos 20 Urba- 
»nos movilizados de antemano, despues 
»de haber despejado los grupos de la 
»calle de S." José pasase enseguida à las 
»ord.s de su oficial al convento de Capu- 
»chinos, en donde se habian dirigido ya 
«algunos ind.^ de las espresadas Comp.® 
«con un fin siniestro hasta amenazar con 
«cuchillos à los Religiosos. Tambien fué 
«acordado que recorriesen sucesivamen- 
»te por las calles de esta Ciudad algunas 
«patrullas de honrados y pacíficos habi- 
«tantes de la misma, con un concejal al 
«frente de ellas, à cuyo fin mandé llamar 
«igualmente en dichas Casas consistoria- 
«les à los Alcaldes de Barrio, Celadores, 
«Alguaciles, y à los dos mozos de la Es- 
«cuadra dependientes de esta Goberna- 
«cion; dirigido todo à conservar à todo 
«trance la tranquilidad pública, las vidas 
«de estos Religiosos y los efectos y demas 
«de sus respectivos conventos, tomando 
«todas las demàs providencias que con- 
«ceptué útiles é indispensables. Puestas 
«pues en planta todas estàs medidas con 
«la velocidad del rayo, permiti à dichos 
^Religiosos desocupar sus habitaciones 
«y refugiarse en las casas particulares 
«que al efecto se les ofrecieron, sin que 
«hasta ahora que son las 7 de la manana, 
«se halla alterado en lo mas minimo el 
«orden y la tranquilidad pública; però no 



CAPUCIIINOS 



201 



»puedo menos de manifestar à V. E. la 
»puntualidad, exactitud y celo que han 
«despleg-ado, y de que se hallan poseidos, 
»tanto los SS. Oficiales é ind.^ de tropa 
»de este Batallon de Milicia Urb.* para la 
»conservacion del orden en esta Ciudad, 
»puesto que todos a porfia han ejecutado 
»mis ordenes con un zelo digno del mayor 
»elogio, acreditando en todas partes su 
«disciplina y amor à la pública tranquili- 
»dad. Tambien es admirable los deseos 
»de que à favor de la misma me han dado 
»pruebas nada equívocas muchísimos ve- 
»cinos de la mayor honradez y arraigo 
»de esta pacífica poblacion presentàndo- 
»seme à porfia à ofrecer sus servicios, y 
»finalmente creería faltar à mi deber si 
»dejase de manifestar à V. E. que tanto 
»los SS. Concejales, los Alcaldes de Ba- 
»rrio, Alguaciles dependientes de Policia 
»y demas que han sido empleados en 
»rondas, patrullas y vigilar para los indi- 
»cados efectos. como este vecindario en 
»general han acreditado, y estan acredi- 
«tando los leales sentimientos, amor al 
»orden y respeto à las Autoridades de 
»que se hallan adornados.... 
» 

»Tampoco debò ocultar.... y que por la 
»tarde del dia de ayer pasé al convento 
»de Capuchinos à tomar inventario de 
»cuanto dejaran abandonado en él aque- 
»llos religiosos, y lo mismo practicaré 
»con respecto al de S. José si sus religio- 
»sos no regresan en él, ú pesar de que 
»aun existen 4 en el mismo, y existiendo 
»en la actualidad los mas de los PP. Es- 
xcolapios en su respecti vo colegio.... 

»Por ultimo, Excmo. Sor., tanto para 
»asegurar mas y mas la tranquilidad pú- 
»blica como para otros fines consiguien- 
»tes à ella, tengo prevenido para las 9 de 
xesta manana la reunion de Ayunt.° ex- 
»traordinario, en el que pienso proponer 
»si para el cabal logro de los buenos 
»deseos que à todos nos animan, serà útil 
»el hacer salir de esta Ciudad para algu- 
»nos pueblos comarcanos ó à las Cabezas 
»de los partidos del Corregimiento à los 
»referidos individuos de las espresadas 



»Companias divididos en 3 ó 4 partidas 
»mandadas por oficiales deSuizos,ú otra- 
»mente del modo que se juzgue mas 
»conveniente, de todo lo que daré à 
»V. E. la oportuna razon en mi siguiente 
»parte. 

»Dios.... Mataró à. las 7 de la manana 
»del 27 de julio de 1835.= Excmo. Sor. 
»Josef. Ant.'^ Bayarri.= Excmo. Sor. Ca- 
»pitan General de este Ejército y Princi- 
»pado» (1). 

Efectivamente reunióse el Ayuntamien- 
to extraordinario, y en la poblacion pasó 
lo que explica a las nueve de la noche del 
mismo dia 27 en el siguiente parte el jefe 
militar de la ciudad y corregimiento: 

«Gobierno militar y político de la ciu- 
»dad y correjimiento de Mataró = Excmo. 
»Sor. = Ya predije à V. E. que los indi- 
»viduos que deben formar estàs compa- 
»nías de partido eran los que intentaban 
»perturbar la tranquilidad pública de esta 
«pacífica Ciudad, y efectivamente si bien 
»no ha habido desordenes algunos de con- 
»sideracion, hasta ahora, que son las 
»nueve de la noche, sin embargo se han 
»resistido abiertamente à salir esta tarde 
»para sus cabezas de partido conforme 
»se ha resuelto esta manana en junta 
»llena de todas las autoridades y mayores 
»contribuyentes de esta ciudad, espar- 
»ciéndose por las calles y gritando que 
»no marcharían como no les entregasen 
»las armas, pues que se les queria com- 
»prometer por el camino, con otras voces 
»alarmantes; y si bien todas las autdrida- 
»des, algunas personas de esta ciudad del 
»mayor rango, y varios oficiales han es- 
»tado amonestàndoles al órden y à la 
«obediència, no ha habido medio para 
»reducirles à la razon, sin que haya tam- 
»poco sido suficiente el suministrarles la 
»correspondiente escolta de urbanos y 
»carabineros para acompafiarlos hasta 
»sus puntos 

»Mataró 27 de julio de 1835 = Excmo. 
»Sr. =: P. A. de S. G. = El Coronel co- 



(i) Archivo de la Capitania General. Legajo 
Quefua de los Conventos, paquete 7.° 



202 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESI.MOSEPTIMO 



«mandante de armas, Roman Hediger — 
»Excmo. Sr. Capitan General de este 
»ejército y Principado» (1). 

cQué hizo el General Llauder en vista 
de estos partes? El mismo nos lo dice en 
las siguientes lineas: «Movido por estàs 
»consideraciones salí de Barcelona, y el 
»mismo 28 deshice en Mataró la conjura- 
»cion de las companías de miqueletes. 
»Eran los conjurados, la mayor parte 
»forasteros, y varios extranjeros que sin 
»duda se habrían alistado de propósito 
»para concurrir à la ejecucion del plan 
»general contra el gobierno y contra el 
»orden. Dos dias hacía que estaban aque- 
»llas companías en rebelion abierta, sin 
»que nadie se atreviese à reprimirlos por 

»la fuerza Llevaron su osadía hasta 

»el punto de obligar al valiente capitan 
»Pullonell A refugiarse en mi casa, dicién- 
»dome que lo habían querido matar por- 
»que intento poner en ejecucion mi orden 
»de marchar à Granollers. Tuve que 
»montar à caballo, y sufrir yo mismo su 
«resistència à mi voz; à pesar de que el 
»brigadier Lasauca, gefe de la plana ma- 
»yor, con un interès que no he olvidado, 
»me advertia de la intencion alevosa que 
»notaba en aquellos rebeldes. Entonces, 
»espada en mano, acompanado del ex- 
»presado brigadier, poniéndome à la cabe- 
»za de mis ordenanzas y de una sola 
»companía de Saboya, lancé de Mataró 

»por la fuerza à los sediciosos disolví 

»dichas companias el 29 en Granollers, 
»cuyo acto se ejecutó con resolucion à mi 
presencia» (2). 

Un anciano liberal que en Mataró vió a 
estos aspirantes a miqueletes, ponderà- 
bame su aspecto de perdidos, gitanos, pa- 
tibularios, armados de pistolas y navajas; 
y anadíame que donde capitularon fué en 
la plaza de Santa Ana del mismo Mataró. 

Por los antecedentes documentos, si no 
me lo hubiesen también aseverado los 



(t) Llauder. Memorias..., citadas, pàg. 84 del 
apéndice. 

(2) Memorias..., citadas, pags. 130 y 131 del 
texto. 



ancianos, sabemos que los frailes capu- 
chinos el dia 26, por precaución y justiíi- 
cado temor, dejaron su convento, y se 
refugiaren en casas amigas. Igualmente 
nos dice el Alcalde Mayor que el mismo 
26 por la tarde tomo inventario «de cuan- 
»to dejaron abandonado en él (el conven- 
>'>to) aquellos religiosos.» Y Llauder nos 
certifica de que el 29 expulso de la ciudad 
a los revolucionarios. 

Però he aquí que el mismo 29, ó el 30, 
o el 31 , que no andan acordes los testigos, 
se pone fuego al convento capuchino, y 
todo arde. El Padre José Maria Grana- 
dell, vicario del convento capuchino de 
Granollers, me dijo que el 29 ó el 30 salió 
de este pueblo con dirección a Francia, y 
que el mismo dia vió arder San Jerónimo 
de la Murta y el convento capuchino de 
Mataró. Un anciano mataronés me puso 
el incendio en el 31. Creo que la lògica 
se inclina en creer que fué el 30. Por tales 
datos parece que a la sazón estaban ya 
ausentes los revolucionarios de arriba, y 
sin embargo los ancianos cuentan que 
quienes pusieron el fuego fueron algunos 
guías y algunos exaltados de Mataró. De 
aquí tomé pie para pensar que entonces 
habría en Mataró, no los arriba mentados 
alistados para la compaflía del partido, 
sinó miqueletes de los que formaban uno 
de los batallones llamados de Guías. Y 
esta creencia se convierte en convicción 
al saber y ver, en los articules posterio- 
res, que en aquellos días un batallón de 
miqueletes procedentes de Mataró pasa 
por Arenys y por Calella. Estos, pues, con 
algunos exaltados mataroneses incendia- 
ron el convento. El fuego fué puesto en 
la casa, o dormitorio, de los mozos, ediíi- 
cio contiguo al convento, y del dormito- 
rio se propago al cenobio. Mas tarde lo 
que las llamas dejaron en pie lo arraso la 
piqueta. 

Por escritura ante don Manuel Clavi - 
llart en Barcelona a 22 de julio de 1844, 
don Antonio Joseph, de Mataró, compro 
al Estado «un huerto y restos del que fué 
»edificio convento de capuchinos de Ma- 
»taró enteramente derruido.» Se compo- 



CAPUCHINOS 



203 



ne de una vina de 3 cuartanes y 2 picoti- 
nes, de un campo de 1 cuartera 2 cuarta- 
nes y de las paredes que lo cercan; por el 
precio de 12,090 reales, o sea 604 V2 duros. 
De este precio el comprador pago el pri- 
mer quinto, o primer plazo, o sea 120 
duros 4 pesetas y pico, en Barcelona a 
11 de julio de 1844 con titulos del 5 por 
ciento consolidado. Los titulos del 5 al 
portador entonces se cotizaban a 21 (1), 
no sé si consolidado o no. De donde resul- 
ta que los 120 duros 4 pesetas se reduci- 
rían a unos de 25 a 30 duros. iA tales 
preciós se compraban entonces al Estado 
las propiedades de la Iglesia! Y conste 
que al tal mataronés Joseph ya arriba le 
encontramos comprando al Estado bienes 
de regulares. 

«El local se halla hoy (1893) converti- 
»do en un magnifico cementerio, con su 
»capilla, salas de depósito y demàs» (2). 

Fué hurtado a las llamas, ignoro el 
cómo, el cuerpo de San Feliciano que en 
1770 había sido traído de Roma. Hoy se 
venera en la iglesia parroquial (3), 

Los sacristanes de la Tercera Regla 
eran en 1835 don Juan Bautista Viza, al 
cual después mucho traté, y un tejedor 
de nombre don Tomàs Colomer, vulgar- 
mente conocido por Toniaset, que vivia 
en la calle de Molas, de Mataró. Tenia 
Tomaset mucha decisión y ligereza, cir- 
cunstancias que admirablemente le sir- 
vieron para la hazana que va a describir- 
nos un hijo de leche de su mujer, pariente 
mío, de nombre don Fernando de Boter. 
«Entonces yo tenia siete afios, y recuerdo 
»que à eso de las dos de la tarde pasó un 
»hombre por frente nuestra casa diciendo 
Mremati als caputxins. Corrió Tomaset, 
»y ardiendo el edificio entro en el templo, 



(i) Gdceta de Madrid del i 5 de julio de 18J4. 

(2) Preciosa relaciòn que escribió el senor 
D. Manuel Borràs en Barcelona a 6 de mayo de 
185?. 

(^) Relaciòn del Rdo. Dr. D. José Fornells, 
beneficiado de Mataró, en Mataró a 28 de diciem- 
bre de 189Ó. — El Siglo Futiiro del 20 de julio de 
1883. 



»cogió un crucifijo y lo saco, y salvo. 
»Esta imagen ó sea la sola escultura sin 
»la cruz, medirà unos seis palmos y luce 
»mucho mérito artistico. Allí habia los 
»guias, que estos con algunos exaltados 
>^mataroneses quemaron el convento. Los 
»guias persiguieron à Tomàs Colomer en 
»el acto. cCómo se salvo él y el crucifijo? 
»No lo sé, però es creible que al huir pasa- 
»ría Colomer por un torrente profundo 
»que cae al lado del convento, que echa- 
»ría à córrer, y que quizà escondería su 
»piadosa carga en alguna de las ladrille- 
»rías que hay alli. Es lo cierto que los 
»revolucionarios no le perdonaren la 
»buena obra, y la noche de aquel mismo 
»dia al salir de casa à eso de las ocho, 
»halló un centmela à cada lado de su 
»puerta, que le dieron una punalada en 
»el costado, la que afortunadamente no 
»le mató. Su mujer, mi ama de leche, 
»pasó por frente de casa diciendo: alian 
f>dado min pitnalada d Tonids» (4). 

El enigma de por donde pasó Colomer 
lo solventa otro anciano, diciendo que 
pego por un camino transversal que da a 
la riera de Cirera, y que por esta se escu- 
rrió. Anade que en la devota operación 
le ayudaron dos hombres que a propósito 
llamó al salir de Mataró, que colocó el 
Crucifijo en la sacristía de la capilla de 
la Soledad de la parròquia mayor, donde 
quedo guardado hasta que tiempo ade- 
lante se le puso en la capilla nueva del 
actual cementerio, donde hoy persevera. 
Como el cementerio està sobre el mismo 
solar del convento, de aquí que pueda 
decirse que el Crucifijo ha vuelto a su 
lugar (5). 

En la mentada capilla de la Soledad de 
la parròquia se guardaban en 1896, y 
supongo que aún hoy, las imàgenes de 



(.)) Me lo dijo en Barcelona a 24 de noviembre 
de 1Q03. — Confirma en lo principal esta narra- 
ción el anciano D. Juan Viza y Vinardell, 
de gi anos de edad. Barcelona 4 de marzo 
de 1903. 

(5) Relaciòn citada de D. Juan Bautista Viza. 



204 



LIBUO FERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



San Luis rey de Francia y de Santa Isa- 
bel, procedentes de este convento (1). 

«Cuando el incendio acudió una ^uar- 
»dia de milicianos y logró salvar algu- 
»nos libros y algunos objetos» (2). Ignoro 
adónde al fin dieron consigo. 



ARTICULO THRCERO 

CONVENTO DE LA VISITACIÓN, 
DE ARENYS DE MAR 

La Comunidad de 1835 era la siguiente: 

Guardian: Padre Fr. José Antonio de 
Arenys, de apellido Castelló, que tomo 
el habito en 1806. 

Vicario: Padre Fr. Ambrosio de San 
Vicente de Llavaneras, en 1800. 

Padre Fr. Serafín de Arenys, en 1767, 
de apellido Colomé. 

Padre Fr. Andrés de Barcelona, en 
1772. 

Padre Fr. Jorge de Barcelona, en 1775. 

Padre Fr. Juan de San Clemente, en 
1782. 

Padre Fr. Cayetano de Barcelona, en 
1796. 

Padre Fr. José Maria de Mataró, en 
1805. 

Padre Fr. Jaime de Arenys, en 1818. 

CORISTA 

Fr. Matías de Olot, en 1831. 

LEGOS 

Fr. José Maria de Sarrià, en 1800 

Fr. Tomàs de Mataró, en 1806. 

Fr. Fèlix de San Quírico, en 1828. 

Fr. José de Camprodon, en 1833 (3). 

- Ya en mi obra anterior copié parte de 

una relación interesante que sobre estos 

capuchinos me dijo una respetable y muy 

cuerda anciana de Arenys. Me place re- 



(i) Relación del presbítero Dr. D. José For- 
nells en Mataró a 26 de diciembre de 1896. 

(2) Relación citada de D. Manuel Borràs. 

(3) Libro de provincià, citado. 



petirlo aquí, y aun aumentarla con otra 
parte del mismo relato: «Los f railes daban 
»la sopa à los pobres, y en el orden espi- 
»ritual hacían mucho bien. Confesaban 
»muchisimo, pues todo el mundo confe- 
»saba en el convento. Celebraban buenas 
«funciones, esperando para su celebra- 
»cion en las tardes de los domingos à que 
»hubiese terminado la de la iglesia parro- 
»quial. No olvidaban ni las de la nume- 
»rosa Tercera Regla ni las de la Via- 
»Crucis. El pueblo de Arenys les amaba 
»mucho, como elocuentemente se vió en 
»el dia de la postrera desgracia, en el que 
»los religiosos dejaron su claustro por 
»temor de los forasteros, y fueron ampa- 
»rados y abrigados por el vecindario». 
Hasta aquí lo publicado. 

«Todos los domingos se rezaba en la 
»iglesia del convento la corona de las 
»siete alegrías con su tierna oración final. 
»Poseía el convento una grande imagen 
»de Jesús Nazareno, que, colocada en un 
■^misterio ó paso, el Domingo de Ramos 
»era transportada à la iglesia parroquial. 
»E1 traslado se hacía por la tarde, en 
»procesión, y rezando por el camino las 
«estaciones de la VíaCrucis. Quedaba 
«aquella semana en la dicha parroquial. 
»E1 viernes santó, colocado este misterio 
»al lado del monumento, se predicaba 
»ante él el sermón de Pasión; y dicho 
»éste, la santa imagen, à cuyo pié estaba 
»la Veróíiica con su toalla, era devuelta 
»al convento rezàndose como en la ida la 
»Vía Crucis. En la segunda Pascua el 
«convento tenia las Cuarenta Horas« (4). 

El por qué y modo de la exclaustración 
lo narra con toda verdad el propio Padre 
Guardian en el siguiente oficio, dirigido 
al Gobernador del corregimiento: 

«M. I. S. = En atencion a las ocurren- 
«cias de Barcelona y Mataró, y à fin de 
«evitar el ser víctimas de alguna catàs- 
«trofe semejante, unido à los consejos de 
«distintas personas de caràcter, que se 
«han interesado por nosotros, manifes- 



(4) Dona Teresa Carol y Llenas. Barcelona 
lò de noviembre de 1895. 



CAPUCIIINOS 



205 



»tando se temia que se repitiesen en esta 
»villa dichas ocurrencias, han atemori- 
»zado de tal manera à esta Comunidad 
»de Capuchinos, que se ha visto preci- 
»sada a separarse del Convento que ha- 
»bitaba, con ciència de la autoridad Civil, 
»y vestirse segun les ha sido posible 
»hàbitos clericales; quedando en diferen- 
»tes casas de esta villa. Lo que elevo à 
»su superior conocimiento en cumpli- 
»miento de mi deber, poniendo esta Co- 
»munidad bajo su amparo y proteccion. 

»Dios Arens de Mar 2 de Agosto de 

»1835.— Fr. José Antonio de Arens Guar- 
»dian.— M. I. S. Gobernador del Corregi- 
»miento de Gerona» (1). 

El benemérito Gobernador del corregi- 
miento da parte de lo ocurrido al Capitan 
General en los términos siguientes: 

«Gobernador militar y político del Co- 
»rregimiento de Gerona. =Exmo. Sor.= 
»En mi parte del 3 relativo A la tranqui- 
»lidad pública tuve el honor de expresar 
Ȉ V. E. que el Comandante de las Ar- 
»mas de Arens de Mar me avisaba de que 
»la Comunidad de Capuchinos había des- 
»ocupado el Convento, y que no se decía 
»que esto fuese porque el orden se hubie- 
»se alterado. Acabo de recibir el oficio de 
»que es copia el adjunto, del P. Guardian 
»de aquel Convento en que me participa 
»que lo ha desocupado voluntariamente 
»movido por los consejos de algunas per- 
»sonas y sin motivo alguno inmediato. 
»No solo desapruebo su conducta, sinó la 
»de las autoridades que han permitido un 
»hecho tan escandaloso; mas espero las 
»explicaciones que sobre esto he pedido 
»al Comandante de las Armas. 

»No tengo noticias de que haya ocurri- 
»do novedad desde mi parte de anoche. 

»En esta plaza continua sin alteracion 
»la tranquilidad pública; però continuan 
^tambien las medidas extraordinarias de 
»vigilancia.— Dios... Gerona 5 de Agosto 
»de 1835. — Francisco de Paula Figue- 



(i) Archivo de la Capitania General de Cata- 
luna. Legajo titulado Qiicma de los conventos..., 
paquete 5." 



»ras.=Exmo. Sr. Marqués de Valle de 
Ribas Cap.° Gral. de Cataluna»(2). 

A pesar del buen espíritu y comporta- 
miento que en tan críticas circunstancias 
mostro en Gerona el senor Figueras, no 
se explica el duro calificativo de «tan 
»escandaloso» que aplica al hecho reali- 
zado por los capuchinos de Arenys des- 
alojando su claustro. Ante el muy inmi- 
nente peligro de muerte, y previo el 
consejo desinteresado de buenos y graves 
amigos, no solo no resulta escandaloso, 
sinó muy cuerdo el desocupo, sobre todo 
efectuado después de los atentados de 
Barcelona y Mataró, según lo dice el ofi- 
cio del Guardian del 2 de agosto. De na 
practicarlo, y a suceder alguna desgra- 
cia, el Guardian y frailes merecieran el 
titulo de temerarios. jPobres frailes! iSi 
se hurtan al peligro son «tan escandalo- 
»sos»; y si se quedan en los conventos y 
les matan, mueren, al decir de la gente, 
por temerarios y por su culpa! 

«La noticia del incendio de los conven- 
»tos de Barcelona produjo en el pueblo 
»de Arenys gran espanto, de modo que 
»habiéndose en los mismos días incen- 
»diado allí una tienda, no pocos al primer 
»aviso se asustaron creyendo que el f uego 
»estaba en el convento. 

»Muchos de los capuchinos de Arenys 
»exclaustrados se quedaron à vivir en 
»la misma villa. 

»Despues de cuatro ó cinco días de la 
»exclaustracion llegaron à Arenys los de 
«la blusa» (u otros por el estilo). «El Pa- 
»dre Serafin Colomé ni aun entonces 
»consintió en dejar el habito, ni huír a su 
»casa paterna, sinó que se refugio en la 
»ermita del cementerio; mas los de la 
»blusa acudieron hasta allà y le obflgaron 
Ȉ cambiar su habito. 

«Efectuada en paz la exclaustracion, 
»los religiosos pudieron procurar la sal- 
»vacion de sus cosas. Así los objetos de 



(2) Archivo de la Capitania General. Legajo 
tantas veces citado, paquete 5.° 

(3) Relación citada de la senora Carol. 



20Ó 



LIBRO TERCERO. 



CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»mayor bulto religiosos pasaron A la pa- 
»rroquial, tales como el Jesús Nazareno 
»arriba mentado; y los demàs fueron 
»repartidos en depósito por diferentes ca- 
>;sas particulares devotas de los frailes». 

Por escritura ante el notario don Ma- 
nuel Clavillart, en Barcelona a 18 de 
mayo de 1844, dona Maria Graselli, me- 
diante un cedente, compra al Estado «un 
»edificio que fué convento de Capuchinos 
»situado en la parte superior de la villa 
»de Arenys de mar, separado a corta dis- 
»tancia de la misma, con un huerto unido 
»al mismo edificio, del primero, 31,500 
»palmos superficiales; y el huerto cinco 
»quarteras, nueve cuartanes, y 34 canas 
»de tierra de regadío con nueve plumas de 
»agua medida de Mataró, procedente de 
»una mina pròpia del citado exconvento, 
.^>cuyo caudal en tiempo de sèquia es màs 
»escaso». Fué rematada esta finca en 
marzo de 1843 por 1.002,000 reales, o sea 
50,100 duros, y cedido el remate dentro 
del termino de la ley a dona Maria Gra- 
selli, previo consentimiento de su marido 
don Juliàn Graselli. Dona Maria pago 
la mitad del remate, o sea 501,000 reales, 
iguales a 25,050 duros, en Barcelona, a 
los 6 de mayo de 1843, con titules de la 
Deuda sin interès; la que, como estaba 
entonces al precio de 5 a 6 por ciento (1), 
redujo los 25,050 duros de la mitad del 
precio a la risible cantidad de 1,500. La 
otra mitad en su dia se pagaria de modo 
semejante, y así el millón de reales resul- 
taria unos 3,000 duros. 

Graselli habito por sí mismo el con- 
vento, «quien màs adelante lo vendió à 
»don Salvador Castelló, el que lo mandó 
«derribar; y construyó en aquel sitio la 
«finca conocida hoy por el Paraíso^^ (2). 
Don Salvador era primo hermano del 
Guardian de este convento, Padre José 
Antonio de Arenys, de apellido Castelló. 



(i) Gaceta, de Madrid del 3 de mayo de 1843. 

(2) D. Francisco Monsalvatje. Nomenclador 
histórico de las iglesias parroquiales y rurales. 
Olot, igio, tomo IV de este titulo, XVIII deia 
colección, pag. 176. 



ARTICULO CUARTO 
CONVENTO DE CALELLA Y PINEDA 

He aquí, ante todo, la Comunidad de 
1835. 

Guardian: Padre Fr. Fidel, de San Hi- 
pólito, quien tomo el habito en 1805. 

Vicario: Padre Fr. Venancio de Barce- 
lona, en 1804. 

Padre Fr. Buenaventura de Oristà, en 
1781. 

Padre Fr. Jaime de Barcelona, en 1785. 

Padre Fr. Valentín de Arenys, en 1793. 

Padre Fr. Vicente de San Esteban de 
Palau, en 1803. 

Padre Fr. Valentín de Vich, en 1807. 

Padre Fr. José de Vimbodí, en 1819, 
gran predicador. 

Padre Fr. Manuel de Taradell, en 1824. 

Padre Fr. Antonino de Llorens, en 1826. 

CORISTAS 

Fr. Miguel de Gerona, en 1834. 
Fr. Pablo de Llers, en 1834. 
Fr. Fèlix de Llers, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Fausto de Sarrià, en 1788. 

Fr. Jorge de Igualada, en 1816. 

Fr. José de Arcalís, en 1826. 

Fr. Joaquín de Malgrat, en 1825. 

Fr. Roman de la Pobla, en 1833 (3). 

Fr. Fausto poseia hermosísima voz 
para el canto, y tenia el cargo de recoger 
la limosna del pescado, para la que, por 
las mananas, acudia a la playa, situàn- 
dose en la esquina de la calle de San Pe- 
dró, habitada esta por pescadores, y allí 
recogía la pesca que estos le daban. 
Fr. Jorge estaba encargado de la cuesta- 
ción o limosna del pan. 

Durante la guerra de la Independència 
y el desastroso período constitucional no 
se pudo admitir novicios en la Orden, 
por cuya razón, a la fin de aquella, falta- 
ban jóvenes para ir reemplazando a los 
ancianos. Mas la Divina Providencia ha- 



(3) Libro de provincià,.., citado. 



CAPUCHINOS 



207 



bía suplido aquellos anos de escasez con 
otros posteriores de abundància, propor- 
cionando en estos muchas vocaciones, de 
modo que los superiores determinaron 
abrir, y abrieron, un nuevo noviciado, 
ademàs del antiguo de Sarrià, y lo colo- 
caron en este convento. En 1835 este no- 
viciado contaba con 18 jóvenes, de don- 
de, emitida la profesión, salían para los 
cursos correspondientes (1). 

Y no sin razón se estableció aquí el 
noviciado, pues la Comunidad despedía 
de sí gratísimo olor de santidad y edifi- 
cación. He aquí como me lo testifico, no 
un fraile, sinó el calellense, después en- 
tendido y celosísimo pàrroco de Calella, 
y posteriormente canónigo chantre de 
Gerona, M. I. Doctor don Luis Marto- 
rell: «La Comunidad de Calella era ejem- 
»plarísima. Sus individuos, à los cuales 
»he tratado despues, llevaban vida, no 
«virtuosa, sinó extraordinariamente vir- 
*tuosa, ó mejor, santa. Distinguíanse en 
»este concepto, el Padre Ignacio», (qui en 
el 1835 ya no estaba en Calella), «que 
»había sido misionero en Amèrica; el Pa- 
»dre José de Vimbodí, tambien predica- 
»dor; otro Padre de baja estatura, cuyo 
»nombre no recuerdo; un Padre Valen- 
»tín, gran predicador evangélico; Fray 
»Fausto de Sarrià, que era el lego encar- 
»gado de la cuestación del pescado, quien 
«despues del 35 vivió en Calella llevando 
»vida de verdadero santó; el otro lego, 
»Fr. Jorge de Igualada, que era el de la 
»cuestación del pan, quien después de la 
»exclaustración fué empleado de la santa 
»casa de Loreto, y observaba vida ejem- 
»plar. 

»E1 convento trabajaba mucho, y obté 
»nía grandes resultados para la morali 
»dad de Calella y su comarca. Siempre 
»y muy de manana, tenia dispuestos cin 
«co ó seis confesores, predicaba mucho 
»asistía cuidadosamente à los enfer 
»mos» (2). 



(i) Relación del P. Segismundo Castanyer en 
Arenys a 9 de septiembre de 1880. 

(2) Calella 5 y 6 de septiembre de 1889. 



A esto anadióme un sacerdote calellen- 
se anciano, hijo del hortelano del conven- 
to y, por lo mismo, que vivia junto al 
edificio: «En el convento de Calella se 
»trabajaba mucho, confesando, predi- 
»cando y asistiendo a los enfermos. La 
»gente de la villa, luego que tenían un 
»enfermo grave, acudían al convento en 
»busca de un Padre. Los marineros eran 
»los que mas se distinguian por su amor 
»a los capuchinos, de modo que siempre 
»les daban el mejor pescado » (3). 

Vi en el archivo de la conocida y res- 
petable casa solariega de Pineda, hoy 
establecida en Calella, casa Teixidor, un 
documento, que nada encierra de parti- 
cular para mi historia; però que, sin 
embargo, contiene un rasgo que certifica 
del espíritu de aquellos capuchinos, el 
que, a decir verdad, es el ver.dadero ca- 
puchino. En 8 de diciembre de 1802, Fray 
Nicolàs de Bustillo, General de la Orden, 
estando de visita en este convento llama- 
do de las dos villas, Calella y Pineda, 
concede a don Juan Teixidor y a su espo- 
sa dona Maria Carreras y a sus hijos se- 
pultura en el templo del convento. El 
documento està impreso menos en los 
nombres, y en el impreso, y por lo mismo 
en todos los casos de concesión de sepul- 
tura, se previene que el entierro ha de 
ser sin pompa funerària y que en la ins- 
cripción o laude de la tumba no se es- 
criban títulos de alcurnia. Y noto esta 
circunstancia que claramente exhibe el 
espíritu de humildad y sencillez de los 
capuchinos del 1835, porque desgraciada- 
mente he oído de boca eclesiàstica indi- 
car que conviene modificar aquel espíritu 
procurando màs comodidades, delicadeza 
y tono en los frailes capuchinos. Cuando 
esto acaezca, estos religiosos dejaràn de 
ser los discípulos de Mateo Bassi. Y para 
que no se dude de mis dichos, aquí va 
copiado el documento: 

<iFr. Nicolaus ú Bustillo totins Ordi- 



(3) Relación de D. Jaime Castellar. Calella 29 
de septiembre de 1884. 



208 



LIBRO TFHCERO. — CAPITULO VIGESKMOSEP IIMO 



y^nís Fratrnu! minoriim S. Francisci 
y>CapnccÍHoriun Minister Gener alis. 

y>Praesentiuni lüterarum virtute Dno. 
yyjohanni Texidor , Mariae Texidor et 
% Carrer as, ejiis consorti , et horiim filiis 
'i>ac filiabtts, de Religione nostra bene- 
>ymeritis faciiltatein elargimiir, quate- 
yyntis post tllorum ohitiim: (multo tempo- 
ywe: Deo sic annuente differendum) 
y>Corpora ipsorum in Ecclesia Couven- 
y>tus nostri Duarum Villarum ,proiit ipsi 
f>ctipiunt instanttr , servat is tanisn ser- 
"hvandis, Immari valeant. Qnod tamen 
yyfiat absque f un erali pompa, sine steni' 
»mattim familiae appositione, in loco 
>yseparato ab illo, in qiio Religiosi nos- 
f)tri tiimiilantiir , juxta Decretum Sac. 
y>Rituuni Congre gat ionis ; remotaque 
^cum allis Ecclesiis quacumque litis 
f>occasione. In quòrum fidem praesentes 
y>majori Oficii nostri sigillo, nec non 
■>ymanu pròpia signat as dedimus in nos- 
»tro Conveniu Duar. Vi 11., vulgo Cale- 
y>lla, et Pineda, Temp. Sanet. Visit. die 
y>8 Mensis Decemb. Anno 1802. — Fr. Ni- 
u'olaus, Mntr. Grals.f> 

En julio de 1835 empunaba la vara de 
Alcalde de Calella don Juan Sivilla, ca- 
pitàn de barco, retirado, tio del que des- 
pués fué muy digno Obispo de Gerona, 
Excmo. senor don Tomàs Sivilla, perso- 
na aquél de sanos principios. Los ricos 
en esta villa formaban en el partido libe- 
ral, y los proletarios en el opuesto, y asi 
los buenos sentimientos abundaban entre 
los vecinos; de modo que su milicia for- 
zada fué en esta ocasión sostén firme del 
orden, mientras que un grupo de perdi- 
dos voluntarios, a la sazón alojados en 
el fuerte, participaban grandemente del 
contagio revolucionario. Formaban estos 
una gavilla de exaltados de la villa, de 
unos diez o doce malhablados y enemi- 
gos acérrimos de los eclesiàsticos (1). 

Al ver el mal sesgo que tomaban los 
acontecimientos, el alcalde, secundado 



(i) Relaciones de D. Francisco Batlle en Ca- 
lella a 31 de agosto de 1897, y de D. Francisco 
Dencàs en Calella a 6 de septiembre de 1897. 



por sus milicianos forzados, tomo sus 
precauciones. Llamó a los exaltados y 
les amenazó severamente para el caso 
que intentaran algo siniestro, y al mismo 
tiempo tuvo cada dia sobre las armas un 
pelotón de los forzados que rondasen por 
las cercanías del convento, y lo guarda- 
sen. El no abandonaba su vigilància, y 
así el convento se salvo (2). 

Los religiosos, por su lado, no omitie- 
ron las precauciones necesarias y muy 
necesarias en aquellos días, pues aquí 
los religiosos no salieron como en los 
mas de los pueblos, al llegar la noticia 
del incendio de los de Barcelona, sinó 
que continuaron algunos mas en el claus- 
tro. Dos o tres días antes de su salida, 
por precaución, no dejaban, durante la 
noche, el Santísimo Sacramento en el 
convento, sinó que ocultamente lo depo- 
sitaban en la pròxima citada casa de 
Teixidor, la cual està sentada sobre una 
loma à unos 300 pasos del cenobio. Uno 
de estos días, por la mananita, al resti- 
tuir el Padre Valentín, escondidamente^ 
el Senor al convento, acertó a pasar por 
la carretera de junto al edificio la gale- 
ra llamada no sé si de'n Lloret, o de 
Lloret, y su conductor insulto grosera- 
mente al capuchino. A los dos o tres días, 
el tal conductor fué asesinado en el to- 
rrente no distante, llamado den Gelat , 
que cruza la carretera entre Santa Susa- 
na y casa Palomeras, de Malgrat (3). 

Los perdidos de Calella, a veces, pa- 
sando por la carretera, con la que linda 
el convento, cantaban esta estrofa: 
« Vosaltres pagesos que crieu pollets 
y>Crieulos ben grassos per los micalets; 
y>Los que portan barba son los caputxins 
y>Que son los cabecillas de los carlinsy> (4). 

Del hijo del hortelano del convento, 
màs tarde edificante sacerdote, proceden 



(2) Relaciones citadas de los setentones Batlle 
y Dencàs. Dencàs era precisamente quien acom- 
panaba al alcalde en sus correrías de vigilància. 

(3) Relación del anciano D. José Teixidor en 
Calella a 16 de septiembre de 1884. 

(4) Relación citada de D. José Teixidor. 






t/D 

o 
z 

u 

D 

£1. 
< 

U 

c/5 

o 

J 

tu 
Q 

co 
O 
H CM 



'^'•--x'ÍÉÍi' 



CQ 
O 

Q 
O 

5 



Q 

< 

Q 
< 
I- 

o 



o 



O 
O 



CAPUCIIINOS 



209 



las siguientes palabras: «En los dias ante- 
»riores à la exclaustracion reinó mucha 
»zozobra en el interior del claustro oca- 
»sionada por el continuo temor de la lle- 
»gada de los de la blusa Pidieron los 
»frailes à mi padre que se quedase en el 
»convento por la noche para vigilar, però 
»ellos mismos no descuidaban esta vigi- 
»lancia, pues algunos religiosos velaban; 
»quienes corrían de una a otra ventana 
»inspeccionando la carretera si venían 
»grupos. Esto sucedía tres ó cuatro dias 
»antes del abandono del convento. Prue- 
»ba el azoramiento un hecho en que fui 
»el inocente autor. Uno de estos dias, yo, 
»nino de pocos anos, me entre corriendo 
»por el convento; y con esto uno de los 
«religiosos tuvo un susto muy fuerte cre- 
»yendo ya dentro à los de la blusa. Decía- 
»se ademàs que algunos de estos habian 
»venido disfrazados, noticia que creo 
»falsa, però muy pròpia de los dias de 
»azoramiento. 

»Previendo, pues, los religiosos su pró- 
»xima exclaustracion, sacaron del ceno- 
»bio sus cosas depositàndolas en casas 
»amigas» (1). 

Algunos de los frailes en aquellos dias 
ya desfilaron, però quedando otros que 
sostuvieron el cuito y la casa. Estos aún 
celebraron en su templo la fiesta de la 
Virgen de los Angeles y el jubileo de la 
Porciúncula, y «tanto es así que yo, me 
»dice el despues parroco y canónigo Don 
»Luis Martorell, que yo, repito, nino en- 
»tonces de pocos anos, fui à la fiesta con 
»mi madre; y el seglar, que presidia, ó 
»era el Hermano Mayor de la Tercera 
»Regla, pidió à mi madre que me dejase 
»allí en la mesa de la puerta para servir- 
»le de amanuense apuntando los nombres 
»de los devotos que deseasen inscribirse 
»en la asociacion» (2). Por la tarde de 
aquel dia los frailes que continuaban allí 
cantaron en despido los gozos de la Vir- 
gen de los Angeles; se despidieron de la 



(i) Relación citada de D. Jaime Castellar, 
presbítero. 

(2) Relación citada de D. Luis Martorell. 



gente que había en la iglesia, y por la 
noche se marcharon (3). 

Respecto de la causa de la salida no 
puede dudarse que estuvoen las adversas 
circunstancias generales de la tierra por 
mas que la villa amase a sus frailes y los 
amparase. «El dia 2 de agosto, séptimo 
»despues del incendio de los conventos 
»de Barcelona, los capuchinos, sabedores 
»de la salida de Mataró hàcia Calella de 
»un batallon de los de la Blusa, abando- 
»naron el convento refugiàndose en casas 
»particulares. Llego la fuerza à las once 
»de la manana. Uno de los voluntarios 
»encaramàndose sobre la espalda de otro 
»tiró al suelo la imàgen de San Anto- 
»nio que había en una capillita, ó nicho, 
»en la fachada de ca'n Sirvas (calle de 
>yla Plasa), mientras gritaban morian 
>ylos caps pelats [mueran los rasurados) 
»A1 saltar el que se habia encaramado, 
»cayó de modo que se fracturo una pier- 
»na, y el pueblo vió en esto un castigo de 
»Dios. A las pocas horas los miqueletes 
»se fueron sin cometer otro desman, però 
»los frailes no volvieron màs al cónven- 
»to» (4), Unos de los ancianos creen que 
el Alcalde aviso a los frailes para que 
saliesen: otros no mientan este aviso. Lo 
veo muy probable, hijo de muy buena 
intención y harto acertado. De todos 
modos la continuación de los capuchinos 
en su cenobio se hacía, por todas las cir- 
cunstancias deltiempo, insostenible. 

Por lo que toca al dia de esta salida las 
palabras aquí últimamente copiadas, pro- 
cedentes de un muy aplicado investiga- 
dor de la historia de Calella, parecen 
pugnar con las del seíïor Martorell y las 
de otro anciano, que dicen que los frailes 
celebran en su convento la fiesta de la 
Virgen de los Angeles (dia 2), mientras 
que las del investigador los supone fugi- 
tivos al tener noticia de la aproximación 
de unos miqueletes que Uegaron a las 



(3) Relación citada de D. Francisco Batlle. 

(4) Relación que me hizo el obsequio de es- 
cribirme D. Alberto Giol y Galceran, paciente 
investigador de la historia de Calella. 

n 



210 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGl'.SIMOSKPTIMO 



once de la mafiana de dicho dia. Creo 
que pueden perfectamente concordarse 
los dos textos. La fiesta de la Virgen de 
los Angeles, o mejor, la del Jubileo de la 
Porciúncula, a las que el pueblo mira 
como unidas, empieza por la tarde del 
dia 1.^', y ya en ella coníiuyen con abun- 
dància las gentes a los templos francis- 
canos. Asi, pues, la visita del sefior Mar- 
torell, su trabajo de piadoso amanuense 
y el canto de los gozos pudieron muy 
bien efectuarse el 1.° por la tarde, y la 
fuga de los religiosos aquella noche del 
1." al 2 ó por la mafiana de este postrero. 

Concorde con esta explicación el hijo 
del hortelano me dijo: «Los religiosos no 
»abandonaron el convento hasta la noche 
»que precedió A la Virgen de los Ange- 
»les, ó en el dia de esta, pues recuerdo 
»bien que los frailes cantaron los gozos 
»de la Virgen en la víspera de los Ange- 
»les, y así saldrían aquella noche ó el dia 
»siguiente». El muy ilustre hijo de Cale- 
lla Excmo. Sr. don Tomàs Costa y For- 
naguera, dignisimo Arzobispo de Tarra- 
gona, en 1835 nifio de cuatro anos, estaba 
con su madre en el templo capuchino, 
el dia de la Virgen de los Angeles por 
la tarde; y en ella se presento, según el 
mismo senor Arzobispo me dijo, se pre- 
sento el Padre Guardian en el templo, e 
indico a los que allí estaban que salieran 
porque tenia que cerrarse la iglesia. Así 
se hizo y los frailes se fueron, de módo 
que la fiesta de los Angeles no pudo ter- 
minarse. Mas dejemos esta disquisición, 
que al fin cuestiona por unas pocas 
horas. 

Tampoco en Calella, la pacífica, falto 
entonces el conato de incendio. A los po- 
cos días de salidos de su convento los 
frailes, «una noche llego A la villa la no- 
»ticia de que había fuego en el convento, 
»y realmente, si no en el mismo edificio 
»de la habitación de los religiosos, se ha- 
»bía puesto en uno pequeno que estaba 
»en la huerta frente del refectorio, lla- 
»mado Llenaría, ó depósito de la lena. 
»Aquí por màs sefías ardió un carro de 
»mi padre. Esto se hizo con el íin de in- 



»cendiar el convento». Son hasta aquí 
palabras del hijo del hortelano. Otro 
anciano completa la noticia diciendo que 
los autores de tal atentado fueron los 
nacionales exaltados que guarnecian el 
fuerte (1). El voraz elemento no pasó del 
lenero, dejando intacto el convento, y 
supongo que los buenos calellenses acu- 
dirían a sofocarle. 

De los religiosos cada uno echó por su 
lado conforme le permitió la necesidad y 
dicto su recto espíritu. Unos pocos que- 
daron en la villa de Calella (2). El Padre 
Valentín no dejó el habito, y se enderezó 
a la montaíia hacia Solsona, por cuya 
tierra predico y evangelizó no poco. El 
lego cuestor del pescado Fr. Fausto que- 
dóse a vivir en Calella, donde, como indi- 
qué arriba, edificaba al vecindario por su 
vida santa. Fr. Jorge, el encargado de la 
cuestación del pan, se retiro en Loreto 
de Itàlia brillando por su devoción y 
conducta ejemplar (3). 

Un muy respetado y anciano marino 
de Calella me conto que «los frailes fue- 
»ron saliendo de su convento, quedando 
»al fin tres o cuatro. Personas del pueblo 
»corrieron à avisaries del peligro que 
»corrían, y ellos al fin se decidieron à 
»huír. Era el dia de la fiesta senalada de 
»una Virgen. Los dichos religiosos pidie- 
»ron entonces à mi padre, patrón de bar- 
»cas de pesca, que los embarcase y los 
»llevase à Francia. Mi padre, por temor 
»à compromisos, se nego; però otro pa- 
»trón, de nombre Cateura, accedió. Los 
»frailes se disfrazaron de marineres con 
»las prendas màs ordinarias y bajas, y se 
«embarcaron. Por razón de vientos con- 
«trarios el laúd recalo en la playa de la 
»Tuna de Bagur, que de este pueblo dista 
»una media hora. Un chico noticio al 
»vecindario de Bagur la llegada de unos 
xfrailes, y por esta noticia se alborotó 



(i) Relaciones distintas de D. Francisco 
Batlle. 

(2) Relación citada de D. Jaime Castellar, 
presbítero. 

(3) Relación citada de D. Luis Martorell. 



CAPL'CHINOS 



211 



»una turba, la que bajó A la Tuna. El 
»patrón, temiendo por sus frailes, otra vez 
»con ellos se hizo à la mar, fiando mas en 
»los vientos contraries que en los hombres 
»revolucionarios. Felizmente llegaron à 
«Portvendres» (1). 

Dos distintes ancianos de Calella, am- 
bos muy cuerdos y de peso, me hablaron 
de un Padre Ignacio, a su parecer de 
Cambrils, fraile de este convento; mas 
en la lista oficial de los religiosos de la 
provincià lo encuentro en el de Sabadell, 
al que sin duda fué trasladado. De este 
fraile me dijo uno de los ancianos: «Des- 
»pués yo le traté en Toulouse de Francia. 
»Había sido predicador ó misionero en 
»América, y allà le enviaba de nuevo el 
»Papa desde Toulouse, però se puso malo 
»de las piernas, y no pudo marchar» (2). 
De este reügioso se dijo que había estado 
durante anos presó en la Ciudadela por 
el crimen de usar los hàbitos en la mon- 
tana, donde fué aprendido. Murió des- 
pues en el convento capuchirio de Ceret 
de Francia (3). 

Realizada sin persecución la salida de 
los religiosos, dió tiempo y lugar para 
poner a salvo no pocos objetos de la casa. 
El crucifijo grande fué llevado a casa de 
don Francisco Villa, de Calella, de donde 
pasó anos adelante al cementerio, y allí 
continua (4). La imagen de la Divina Pas- 
tora se halla en el altar de San Roque de 
la iglesia parroquial. Un San Francisco 
de Asis fué confiado a unos amigos, y así 
se haría con otras imàgenes (5). 

Los muebles los iban los religiosos de- 
positando en manos amigas, o creídas 
tales: «Antes de salir los frailes muchos 



(i) Rclación de D. Buenaventura Cardo y 
Bonell, apodado FA Crislo. Calella 4 de septiem- 
bre de 1897. 

(2) Relación citada de D. Luis Martorell, 
presbitero. 

(3) Relación citada de D. José Teixidor. 

(4) Relación citada de D. Francisco Batlle y 
otros. 

(5) Relación del anciano D. Victorino Pede- 
monte. Calella 29 de septiembre de 1884. 



»vecinos de esta villa acudieron al con- 
»vento à recoger objetos, de modo que 
»todo el mundo cargaba con lo que que- 
»ría. Estàs gentes à los religiosos les 
»dirían que su fin estaba en salvar aque- 
»llos objetos, però no dudo que si al mes 
»de la exclaustración regresan los frailes 
»echaran à menos muchas cosas. 

»En nuestra casa solariega» (Casa Tei- 
xidor) «estos depositaron dos sagrarios, 
»los que colocamos uno dentro del otro 
»como lo permitió su distinto tamano; y 
»los ocultamos en la pallissa» (aposento 
donde se guarda la paja y euseres de 
labransa). «También nos confiaron un 
»gran lienzo que con figuras de tamano 
»natural representaba la Cena. Todo lo 
»hemos entregado à los capuchinos mo- 
»dernos de Arenys. Otros objetos serían 
»ocultados en casa Morer, que, como 
»V. sabé, es la mas pròxima al con- 
»vento» (6). 

Los religiosos sacaron igualmente su 
numerosa biblioteca, la que en el traslado 
llenó no pocas veces el carro. «La depo- 
«sitaron en casa» (la solariega de Teixi- 
dor), «donde fué colocada en la gran sala. 
»De aquí pasó a la otra casa de campo 
»de Pineda, conocida por la Torre de 
»Manola, casa gòtica que V. conoce» (el 
abandono hoy la està hnndiendo) «v cuya 
»capilla pública, dedicada à Santa Ana, 
»le da también el nombre de esta Santa. 
»Después fué entregada al Padre José 
»Antonio Catà, capuchino, hi jo de Calella 
»y secretario que fué ha poco de la pro- 
»vincia de su orden» (7). Y efectivamente, 
en 1883 vi en casa del Padre Cata una 
preciosa Biblia, incunable, en cuatro to- 
mazos, con los comentarios de Nicolàs 
de Lira, procedente de este convento de 
Calella. 

Mas tarde los cadàveres de los religio- 
sos que yacían en el cenobio fueron tras- 
ladados con intervenciòn del pàrroco; y 



(6) Relación citada de D. José leixidor, dueno 
de la casa de su nombre. 

(7) Relación citada de D. José Teixidor. 



212 



LIBRO TERCERO. 



-CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



aunque no se me dijo adónde, es de creer 
que en el cementerio. 

Abandonado por los religiosos el con- 
vento, el Estado se posesionó de él, de- 
jando el edificio bajo la vigilància del 
arrendatario del huerto, que fué el mismo 
hortelano de los religiosos, sefior Caste- 
llar. Este aceptó el arriendo y la vigi- 
lància por indicación de competentes 
personas, y pagaba el arriendo al Alcal- 
de. De aquí que este convento, a diferen- 
cia de la generalidad de los cenobios, no 
sufriese el abandono y la destrucción y 
robo de materiales que necesariamente 
siguen a éste. Tuvo tapiadas sus entradas 
menos una, cerrada con llave. El Ayun- 
tamiento y autoridad lo custodiaron bien 
hasta que el Estado lo vendió. 

Veamos los pasos por que ha pasado la 
posesión del edificio y huerta. Por escri- 
critura ante el notario don Manuel Cla- 
villart, en Barcelona a 9 de mayo de 1843, 
sabemos que don Bernardo de las Casas, 
uno de los individuos que mucho se 
entremetió en compras y ventas de la 
Desamortización, compareció aquel dia 
ante el indicado notario de Hacienda, y 
dijo: que el dia 16 de marzo de 1843 se 
remato en pública subasta a su favor por 
el precio de 1.009,010 reales, el convento 
de Calella. Que como la tal finca no le 
conviene, ha buscado quien la adquiera, 
sin por el traspaso pagar precio (dubitat 
Augustinus) y con los mismos pactos 
con los que le fué rematada. Que se le 
han presentado los padre e hijo don Sal- 
vador Rusinol y Casadevall y don Salva- 
dor Rusifiol y Carós (la escritiira dice 
Casas, però debe decir Carós) y el de 
estos respectivamente hermano y tío don 
Antonio Rusinol, de Barcelona; y así que 
por la presente escritura les traspasa el 
edificio convento con su huerta y agua, 
con el pacto de que los Rusinol deberàn 
pagar a la Amortización, no solo la mitad 
del precio del remate, sinó la segunda 
mitad dentro del ano, y esto con el papel 
que tiene ordenado, u ordenaré, el Go- 
bierno, y ademàs los gastos de la subasta. 

Y efectivamente, por escritura ante el 



mismo notario, en Barcelona a 18 de 
junio del siguiente ano de 1844, el Estado 
vende a don Antonio Rusinol y a don 
Salvador Rusinol y Casadevall y a don 
Salvador Rusinol y Carós «el edificio que 
»fué convento de capuchinos de la villa 
»de Calella con su huerto cercado de pa- 
»redes y 19 plumas de agua que actual- 
»mente tiene de la mina y sirve para 
»el riego de la huerta y conveniencias 
»del edificio: el cual linda...: adviértase 
»que las citadas 19 plumas de agua son 
»las que al parecer fluyen ordinariamen- 
»te...» El precio del remate ascendió a 
1.009,010 reales, equivalentes a 50,450 du- 
ros 10 reales. Los Rusinol pagaron la 
primera mitad, o sea 25,225 duros, en 
Barcelona a 19 de mayo de 1843, con 
titulos de la Deuda sin interès. Los que, 
como a la sazón se compraban en el mer- 
cado por un 6 por ciento (1), es decir. 



(i) Gaceta de Madrid del 12 de mayo de 1843. 
En los dias posteriores, incluso el 19, no se bizo- 
en Madrid transacción alguna de este papel, y así 
no hay cotizacion. 

A seguida inserto íntegra la carta de pago para 
así excluir toda duda y sospecha de error o mala 
fe mías: 

((.\dmon. pral. de Barna. N. 1240. Bienes na- 
))cionales Ramo de A\onasterios y Conventos de 
«Religiosos. — Ventas de bienes nacionales. — 
))D. Jaime Safont Intd.te honorario de Provincià 
))y Admor. prial. de bienes nacionales. — He reci- 
wbido de los SS. D. Salvador Rusinol y Casade- 
))vall, D. Salvador Rusinol y Carós Padre é hijo 
))y D. Antonio Rusinol hermano y tío respectiva 
»la cantidad de quinientos noventa y dos mil 
Wquinientos veinte y ocho reales nueve m.s v.i à 
«saber quinientos cuatro mil quinientos cinco^ 
«reales en pago de la mitad de un millon nueve 
«mil diez reales importe del precio en que fue 
«rematado à favor de D. Bernardo de las Casas 
«el dia diez y seis de marzo ultimo quien en 
«nueve del actual y con escra. ante el escribano 
«del ramo D. Manuel Clavillart hizo cesion à 
«favor de los espresados Rusinol el Edificio que 
«fue convento de capuchinos de la villa de Calella 
«con su huerto y diez y nueve plumas de agua, 
«sito en la pròpia villa; y los restantes ochenta y 
«ocho mil veinte y tres reales nueve m.s quedan 
«para el pago de la otra mitad del valor del re- 



CAPUCllINOS 



213 



como entonces en la Bolsa se adquirían 
100 duros nominales por 6 duros reales o 
metàlicos, y la Amortización, conforme 
al articulo 7.** del Decreto del Regente 
del Reino de 26 de julio de 1842, contaba 
los pagos por todo el valor nominal, 



«mate. Cuyo pago veriíican con arreglo al Real 
«Decreto de veinte y seis de julio de mil ocho- 
«cientos cuarenta y dos con la clase de papel que 
»al dorso se espresa quedando los interesados con 
»la obligacion de reponer cualesquiera documento 
))que la superioridad tuviese a bien reprochar. Y 
»de esta carta de pago ha de tomar razon el 
))Sr. Contador de Arbitrios de Amortización de 
«esta Prov.a sin cuyo requisito no ha de tener 
«valor ni efecte. Barcelona diez y nueve de Mayo 
«de mil ochocientos cuarenta y tres. — P. O. — 
«Antonio Coy. — Son quinientos noventa y dos 
«mil quinientos veinte y ocho reales nueve m.s 
wv.n — Tomé razon. — José Ubach. — Sentado en 
«Gontaduría. — Sigue una rúbrica. — Sentado en 
»la Comision. — Sigue una rúbrica. 



Núme- 
ro de 

los do- 
cums. 



«I. 



«DEUDA SIN INTERÈS 

Valor liquido de los docums. 
según sus respectivos tipos 



Valor no- 
minal de 
los docu- 
mentos 



«I. 



Un documento num.^ ciento 
«cuarenta y tres mil tres- 
«cientos veinte y cuatro fecha 
«veinte y nueve de febrero de 
«mil ochocientos treinta y seis 
«de capital de dos cientos cin- 
«cuenta y nueve mil ciento 

«noventa y ocho 259198 

Otro id. Num." ciento cua- 
«renta mil cuatrocientos cua- 
«renta y siete, fecha veinte y 
«nueve de febrero de mil ocho- 
«cientos treinta y seis de ca- 
«pital trescientos treinta y 
«tres mil trescientos treinta 
«r.s nueve m.s 333•?^o.9 

«Total valor de los docu- 
«mentos 592528.9 

«Importe de la primera mi- 
«tad del valor del remate . . «;o4505 

«Quedan para el pago de la 

«segunda mitad 88023.9 

«Recibí el original Rosinol». 



resulta que los 25,225 duros se redujeron 
a 1,513 duros reales o verdaderos. Por 
disposición del mismo articulo del mismo 
Decreto de 26 de Julio de 1842, el com- 
prador debid pagar la segunda mitad del 
precio al cumplirse el ano de la otorga- 
ción de la escritura, y de consiguiente los 
Rusinol debieron de pagarlo en junio de 
1845. En este tiempo los dichos títulos de 
la Deuda sin interès se compraban a unos 
7 por ciento, y así la mitad del precio, 
o sea los 25,225 duros, tornarían 1,765, 
que sumados con 1,513 de la primera mi- 
tad dan un precio total de 3,278 duros. 
lA este precio el Estado liberal, ganoso 
de comprometer gentes a favor de la 
revolución, vendía un solido convento, 
con extensa huerta regada por 19 plumas 
de agua de pie, y situado en hermosa 
posición de nuestra costa levantina! 

Por nueva escritura pasada ante el no- 
tario de Calella don Nicolas Adàn, a los 
16 de junio de 1861 , don Salvador Rusinol 
y Carós compro a D. Narciso Rosell y 
Català por el precio de 5,334 reales, igua- 
les a 266 duros 3'50 pesetas, «un trozo ó 
>•>feixa de terreno con algunos olivos en 
Ȏl radicados, de tenida catorce cortanes 
»de semilla poco mas ó menos, sito en el 
»término de la villa de Pineda, y territo- 
»rio llamado UUastre», comúnmente en- 
tonces apellidada lo camp deu Piiisas. 
Rusinol agrego a la huerta del convento 
este pequeno campo, o franja de tierra, 
lindante con ella por el lado occidental 
de él; y por lo mismo la huerta quedo 
agrandada un poco por su lado oriental; 
y luego Rusinol incluyó esta franja den- 
tro del circuito de las cercas. 

Don Salvador Rusinol y Casadevall, 
por escritura ante el notario de Barce- 
lona don José Pla y Soler en 13 de junio 
de 1864, «vende perpetuamente à favor 
»de su hijo don Salvador Rusinol 3' Carós 
»de edad 46 anos, viudo... la tercera parte 
»que le pertenece en la plena propiedad 
»del edificio que fué convento de Capu- 
»chinos de la villa de Calella, de su huer- 
»to y del agua existente en el mismo y de 
»la mina de que procede». El hijo com- 



214 



LIBUO riíRCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



prador era fabricante de hilados y tejidos, 
de Barcelona. Por esta escritura el padre 
don Salvador Rusinol y Casadevall que- 
daba sin la tercera parte del convento y 
huerta comprada al Estado. Mas su her- 
mano don Antonio Rusinol y Casadevall 
(según cantan ciertos poderes, presbí- 
tero), en su testamento otorgado en 1849, 
nombró heredero al hermano Salvador; 
y así don Salvador poseyó dos terceras 
partes, de las que primero, por la escri- 
tura mentada de 1864, vendió una a su 
hijo, y después en 1868, como vamos a 
ver, vendió la otra a don José Tintorer. 
De todo lo que resulta que el dia de la 
venta a Tintorer el Rusinol padre poseía 
una tercera parte, y el hijo dos, del con- 
vento y huerta, y que ademàs el hijo po- 
seía por sí solo el trozo de tierra llamado 
lo camp deu Pinsas. 

Llego este dia, que fué el 15 de mayo 
de 1868, y en él, por escritura ante el 
notario de Barcelona don Ignacio Ferran 
y Sobregués, los senores don Salvador 
Rusinol 3' Casadevall y don Salvador Ru- 
sinol y Carós vendieron al M. I. S. doc- 
tor don José Tintorer y Tagell las dos 
fincas entonces unidas dentro de una sola 
cerca, es decir, el convento con su huerta 
y lo camp de^n Pinsas. Leemos en esta 
escritura: «El precio de esta venta es la 
»cantidad de veinte y dos mil ciento 
»treinta y tres escudos» (el escudo es 
medio duro) «trescientos treinta y tres 
»milésimos» (11,066 duros 3 pesetas), 
»à saber 5333 escudos 333 milésimos 
»por la pieza de tierra ó finca en se- 
»gundo lugar vendida» (lo camp de'n 
Pinsas) «de propiedad esclusiva de don 
»Salvador Rusinol y Carós; y los restan- 
»tes 16, SOU escudos por la finca en primer 
»lugar vendida» (el convento con su huer- 
to y agua), «de cuyo precio pertenecen, 
»à saber, 11,200 escudos à D. Salvador 
»Rusinol y Carós por sus dos terceras 
»partes, y los restantes 5,600 escudos 
Ȉ D. Salvador Rusinol y Casadevall 
»por la tercera parte que tiene sobre la 
»misma... 

»De las restantes dos terceras partes 



»del precio de la referida finca en primer 
»lugar vendida en cantidad de 11,200 
«escudos, y así mismo de los 5,333 escu- 
»dos 333 milésimos, precio de la finca en 
»segundo lugar vendida, cuyas dos parti- 
»das suman la cantidad de 16,533 escudos 
»333 milésimos pertenecientes al Sor. Ru- 
»sinol y Carós los vendedores autorizan 
»al comprador para retenen Primero 133 
»escudos 333 milésimas por el capital que 
«representa el censo de pensión anual 
»3 libras 15 sueldos moneda catalana, ó 
»sean 4 escudos, que, segun lo antes ex- 
»plicado, gravita sobre la pieza de tierra 
»en segundo lugar vendida.— Segundo: 
x6,000 libras moneda catalana equivalen- 
»tes à 6,400 escudos, para que los pague 
»por designación à dona Ana Rusinol y 
»en su lugar, en fuerza de la constitución 
»dotal de que se hizo mérito, à su esposo 
»don Manuel Valls y Bonet que son parte 
»de la dote que aporto à este, y de cuya 
»cantidad responden hipotecariamente 
»las dos terceras partes del edificio en 
«primer lugar vendido: y Tercero: 6,000 
»escudos para pagarlos por designación 
Ȉ dona Manuela Sans y Cabot por igua- 
»les que se le adeudan y estan hipoteca- 
»dos sobre las mismas dos terceras partes 
»de la finca en primer lugar vendida. De 
»cuyos acrehedores al tiempo de la satis- 
»faccion de sus respectivos créditos exija 
»carta de pago en que le cedan sus dere- 
»chos para defender la presente venta. 
»Y en cuanto à la restante del precio que 
»no queda distribuïda, ó sean 4,000 escu- 
»dos, los vendedores confiesan recibirlos 
»del comprador en este acto en buena 

«moneda Los vendedores declaran 

»estar extinguido el crédito de 480 escu- 
»dos que don Salvador Rusinol y Carós 
»tenía contra la tercera parte de la finca 
»en primer lugar vendida». 

Don Salvador Rusinol y Carós obra en 
esta escritura por medio de su apoderado, 
yerno suyo, don Manuel Valls y Bonet 
por razón de hallarse él en la ciudad del 
Rosario de Santa Fe de la república Ar- 
gentina; però su padre don Salvador Ru- 
sinol y Casadevall firma por sí mismo, 



CAPUCIIINOS 



215 



manifestando que pertenece al comercio, 
y que es propietario, casado, y de 71 anos 
de edad. 

Por la misma escritura sabemos que la 
cabida del solar del convento «es de unas 
»óOO canas cuadradas». Que la del huerto 
«es de 3 cuarteras, equivalentes à 108 
»areas 81 centiareas 1 1 decímetros 25 cen- 
»límetros, no pudiéndolo expresar con 
«exactitud. » Aflade que el agua de la mina 
por las obras hechas por Rusinol ha 
aumentado de 19 plumas del tiempo de la 
compra al Estado, a 40 que manan ahora. 

Comparemos el precio de la venta por 
el Estado con el de la por Rusinol. La 
primera mitad de aquella montó 1,513 
duros, el total subiría de 3 a 4,000. El 
precio de la venta otorgada por Rusinol 
fué de 8,400, aumento tan crecido que no 
puede atribuirse al del agua. No fueron 
lo mismo las ventas por el Estado que las 
por los particulares; y no se debe olvidar 
que apoyo mis dichos en datos que cons- 
tan en públicas y solemnes escrituras. 

Notemos ademas que Rusinol y Carós, 
al tiempo de otorgar esta escritura ante 
el notario Ferran, o sea en 1868, debía 
6,000 libras, equivalentes a 3,200 duros, a 
su hija dona Ana en concepto de parte 
de la dote de ella, en cuya seguridad 
tenia hipotecado el convento. Que ade- 
mas debía a dona Manuela Sans 6,000 
escudos, iguales a 3,000 duros, hipoteca- 
dos del mismo modo sobre el cenobio; lo 
cual da un total de hipotecas, que pesan 
sobre la finca, de 6,200 duros. Por otra 
parte, la escritura nos certifica de que 
Rusinol y Carós estaba en la ciudad del 
Rosario de Santa Fe de la Argentina. 
Por todo lo que, a pesar de que quien en 
Calella trató con Rusinol, me aseguró 
que era persona dispuesta a satisfacer 
sus deudas, y yo lo creo sinceramente, 
no es posible negar lo que reza allí la 
fama pública, esto es, que tuvo quebranto 
de fortuna, que cargó con deudas, y que 
acabo por irse a Amèrica, donde murió, 
Es la suerte de todos los compradores de 
bienes de la Iglesia vendidos por el Estado. 

En 1868 el M. I. Sr. don José Tintorer, 



creo entonces Provincial de los agustinos, 
proyectó montar en el convento una co- 
munidad de su orden, de la que estaba ya 
nombrado Prior mi muy querido amigo 
el Padre don Gabriel Carles; però explo- 
to la revolución de septiembre de aquel 
ano, y tuvo que desistir de su propósito. 
Mas tarde, como llevo explicado al tratar 
de los agustinos, éste se realizó, y hoy la 
Comunidad agustina continua allí. 

Mas demos un paso atràs y volvamos 
a los tiempos de Rusinol. Este no habita- 
ba, como es natural, todo el edificio; ser- 
víale como de torre o quinta, donde iba a 
pasar temporadas de recreo. Por esto 
abrió un balcón en la fachada occidental 
y dos en la de Mediodía, y arreglo habi- 
taciones modestamente para su uso. Però 
el resto del edificio sirvió para otros em- 
pleos. Yo mismo, allà por los anos de 
1852 a 1858, pasé en la diligència que de 
Mataró llevaba a Gerona, y al mediodía 
paramos en Calella precisamente en el 
convento, donde estaba instalado un hos- 
tal; y recuerdo perfectamente que dili- 
gència, pasajeros y tiro entramos en el 
templo, dentro del cual nos apeamos. 
Cuentan ancianos calellenses que en al- 
gunos de aquellos tiempos los carruajes 
estaban en la iglesia, y en las capillas 
laterales las bestias en sus pesebres. Ana- 
den los viejos que el negocio no sonrió al 
hostal, y que tuvo que levantarse de allí, 
a pesar de lo propicio del tiempo, pues 
paraban en él las diligencias de Gerona, 
de Figueras y de Perpinàn. En 1860 toda- 
vía había el hostal. 

Asimismodespués se estableció en aque- 
lla parte del cenobio una tintoreria, que 
también al fin tuvo que largarse por no 
poder medrar. A la tintoreria le sucedió 
otra fonda que tampoco logró negocio, y 
cesó. Solo los agustinos han alcanzado 
morar allí en paz edificando al pueblo 
con su vida retirada, que yo he presen- 
ciado, y con la administración de las 
cosas espirituales. Por esto todo el pueblo 
de Calella ve en el infortunio de cuantos 
seglares se han establecido allí un casti- 
go del Senor. 



216 



.IBUO TERCERÜ. — CAPITULO VIGliSIMOSEPTI MO 



ARTÍCULO QUINTO 
CONVENTO DE SABADELL 

Los nombres de los religiosos de esta 
Comunidad eran los siguientes: 

Guardian: Padre Fr. Fèlix de Barcelo- 
na, el cual tomo el habito en 1802 

Vicario: Padre Fr. José Maria de Gra- 
nollers, de apellido Glanadell, en 1816. 



%^^M^^L^o.^J/ m 




Padre Fr 
1779. 

Padre Fr. 
1781. 

Padre Fr. 
1786. 

Padre Fr. 

Padre Fr. 
1794. 

Padre Fr. 

Padre ¥v. 

Padre Fr. 



. Cayetano de Castellar, en 

Anastasio de Barcelona, en 

Saturnino de Barcelona, en 

Cosme de Barcelona, en 1788. 
Juan Maria de Barcelona, en 

Joaquín de Rialp, en 1806. 
Tgnacio de Cambrils, en 1819. 
Manuel de Albelda, en 1825. 

CORISTAS 



Fr. Jerónimo de Valls, en 1829. 

Fr. Silvestre de Arenys, en 1829. 

Fr. Bruno de Taradell, en 1829. 

Fr. Bernardo de Manresa, en 1829. 

Fr. Juan Francisco de Manresa, en 1829. 

Fr. Àngel de Olot, en 1829. 

Fr. Gabriel de Ripoll, en 1829. En el 
siglo Pedró Maideu. 

Fr. Joaquín de San Clemente, en 1829. 

Fr. Tomàs de Arfa, en 1829. 

Fr. Esteban de Ridaura, en 1829. 

Fr. Ignacio de Vich, en 1829. 

Fr. Antonio de Olot, en 1829. 

Fr. Arcàngel de Palaldà, en 1830. 

Fr. Pablo de Igualada, en 1830. 

Fr. Juan de Figueras, en 1830. 

De estos coristas muchos ya habían 
recibido el presbiterado. 



LEGOS 

Fr. Clemente de Castellciutat, en 1801. 

Fr. Serafín de San Cugat, en 1803. 

Fr. Bernardo de Martorell, en 1826. 

Fr. Ramon de Torrellas, en 1829; hor- 
telano. 

Fr. Francisco de Mieras, en 1829. 

Fr. Vicente de Junqueras, en 1830. 

Fr. Fèlix de la Granada, en 1833; coci- 
nero. En el siglo Fèlix Vives (1). 

En julio de 1835 empunaba la vara de 
Alcalde de Sabadell don Pedró Turull, 
persona de orden y paz; y hombres tam- 
bién de orden y paz, a juzgar por su com- 
portamiento para con los frailes, forma- 
ban la mayoria del Ayuntamiento. Ignoro 
el nombre del Comandante de armas, 
però igualmente su porte para con los 
religiosos abona su persona. El sindico 
era don Juan Villarrubias, senor muy de 
la merecida confianza de los cenobitas. 
Gozaban estos del afecto y buena volun- 
tad de los mas de la villa; però no falta- 
ban en esta exaltades y gentuza, como 
desgraciadamente no faltan en las pobla- 
ciones fabriles. Estaban por los frailes 
principalmente las familias acomodadas, 
al pasü que los enemigos formaban entre 
la menuda plebe (2). «Sabadell los amaba» 
(a los Capuchinos). «Es verdad que en 
»1835 tuvieron que seguir la suerte de los 
»demàs religiosos; però no fueron insul- 
»tados, antes bien se les facilitaron pases 
»de propietarios de Sabadell para que 
»pudieran salvarse. Las familias màs dis- 
»tinguidas se creían honradas cuando uno 
»de sus hijos vestia el tosco sayal del ca- 
»puchino. Algunos recuerdo que habian 
»llegado à ocupar puestos de distin- 
»ción.» (3) 

Por las distinciones entre amigos y ene- 
migos de estos frailes, que acabo de 
mentar, se explican los insultos que con 



(i) Libro de provincià..., citado, bien que las 
notas de oficiós son de otras fuentes, así como 
las de apellidos del mundo. 

(2) Relaciones de varios frailes de esta casa. 

(3) Diario de Sabadell del domingo 3 de sep- 
tiembre de 1882, pàg. 7. 



CAPL'CHINOS 



217 



anterioridad a la exclaustración sufrían 
los tales capuchinos. «Los pobres religio- 
»sos» (son palabras de un corista de esta 
casa, bien que al hablar de los religiosos 
lo hace en general) «veíanse insultados 
»desde mucho tiempo. Se puede decir que 
»desde la muerte de Fernando VII. Los 
»insultos eran de toda clase y frecuentísi- 
»mos^ y especialmente si pasàbamos por 
»ante las fàbricas. A los coristas de Saba- 
»dell un dia que iban a paseo al pasar 
»frente unas de aquellas se les levantó 
»una gritería de matar los, matar los. Por 
»esto los religiosos estabamos espantados, 
»y los jóvenes veíamos la catàstrofe màs 
»que los ancianos. 

»En Sabadell hacía un tiempo, espe- 
»cialmente desde un mes antes de la ex- 
»claustración, que los capuchinos tenia- 
»mos vela de noche. A veces durante la 
»cena en el refectorio se levantaba el 
»Padre Guardian, y diciendo que nadie 
»se mueva, se iba solito y con mucho 
«silencio al extremo de la huerta bajo de 
»una parra; y asomàndose à la cerca veia 
»que en la parte exterior de esta, y à su 
»pié, había urbanos que con mucho sigilo 
»y absteniéndose de fumar vigilaban si 
»saltaba ó huía algun fraile. Frecuente- 
»mente pasando gentes por junto nues- 
»tras paredes de la huerta, cantàbannos 
»insultos. Repito, los principales de la 
»villa estaban por los frailes, però de la 
»plebe una parte venia seducida por la 
»revolución.» (1) 

Muy pronto la noticia del incendio de 
Barcelona llego al convento de Sabadell; 
de modo que hay quien dice que la misma 
noche del 25, bien que el Padre Vicario 
pone la llegada de tal nueva en el 26. El 
inocente y joven lego cocinero el 26 se 
fué al Padre Guardian y le manifesto 
que se habían acabado los fideos, y asi 
que había que mandar por màs a Barce- 
lona. El Guardian le contesto: «Sí, puede 
»V. mandar à Barcelona por fideos, si 
»esta noche han sido quemados los con- 



(i) Relación del corista de esta casa P. Ga- 
briel Maideu. Barcelona ig de noviembre de i88i. 



»ventos.» (2) iTal era el silencio de los 
conventos, que uno de los frailes ignoraba 
noticia de tanto bulto! 

El dia 26 el Vicario, o segundo jefe, 
previendo el fin de la tragèdia arreglo los 
libros de cuentas del convento, y repartió 
a los frailes sus cortos haberes, que sin 
duda mandaría a buscar a casa del sindi- 
co. Tocaron a cada religioso 4 duros (3). 

La misma noche del 26, el Padre Guar- 
dian llamó a los religiosos y les dijo que 
la Comunidad quedaba disuelta. Sin em- 
bargo, no por esto en seguida aquellos se 
largaron, pues al poco rato una comisión 
del Ayuntamiento se presento en el con- 
vento y les manifesto que no debían 
témer, o sea que ellos les protegerían (4). 
Efectivamente, fuerza no sé si de mozos 
de las escuadras, o del cuerpo de Rondas 
volant es extraordinari as, vulgarmente 
llamadas de Parrotes, las hallamos el 
dia siguiente custodiando el convento, 
donde todavía se hallaban los frailes. 

«El 27, la turba de hombres y mujeres 
»se entraron por el convento, però, sin 
»embargo, estedesorden no presentaba el 
»desgarrador aspecto de otras partes del 
»robo y la destrucción; sinó que, si algú- 
»nas cosas aquellas gentes se llevaban, 
»era con anuencia de los religiosos. Tan 
»bien se portaron los de Sabadell, que, à 
»pesar de que antes de la exclaustración 
»los frailes diariamente sufríamos insul- 
»tos, en el dia del peligro no fuimos mal- 
»tratados» (5). 

Hasta aquí el Padre Vicario. Concorde 
con él en el fondo, aunque expresando 
el profundo disgusto que aquellas postre- 
ras escenas, si no sangrientas, repugnan- 
tes, causaban en el animo de los religio- 
sos, las detalla la siguiente relación de 
uno de los coristas, Fr. Gabriel Maideu: 
«El dia 27 ú otro muy próximo, à las 



(2) Relación del mismo lego Fr. Fèlix Vives. 
Arenys 31 de diciembre de 1885. 

(3) Relación del mismo Vicario P. José Maria 
Glanadell. Granollers i6 de octubre de 1882. 

(4) Relación citada del P. Vicario Glanadell. 

(5) Relación citada del P. Vicario Glanadell. 



218 



LIBRO TEKCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEP IIMO 



»nueve de su manana, el Padre Guar- 
»diàn nos reunió en la enfermería, y nos 
»dijo: Hertnanos, no hay mds remedto: 
y>tenemos que marchar. Los religiosos 
»respondimos pidiendo pasaportes; y en- 
»tonces el Padre Guardian con el corista 
»Fr. Juan Francisco de Manresa fueron 
»por los pases. Emperò, de tal modo 
»andaba la cosa, que por la calle quisie- 
»ron mataries. Colàronse ellos en una 
»puerta excusada de un huerto de una 
»casa particular, y así se salvaron. 

»A las diez ó diez y media los volunta- 
»rios de Sabadell invadieron el convento 
»sin maltratar à los religiosos en sus per- 
»sonas; però, quizà creyéndose ya duefíos 
»de nuestras cosas, uno pedía caldo para 
»su familia, otro pan, otro desperdiciaba 
»el manjar que había tornado. Yo estaba 
»preparando una sopa para los frailes en 
»el refectorio, mas ninguno pudo probar 
»bocado: jtales estaban los animós! 

»En el convento había unos cuantos 
»mozos de la escuadra, ó quizà parrotes, 
»sin duda enviados por el Alcalde. Yo 
»estaba hablando con estos cuando súbi- 
»tamente oigo tocar arrebatadamente la 
«campana del convento, corro al coro, à 
»donde descendia la cuerda, y encuentro 
»allí un grupo de hombres del pueblo 
»que tocaban dicha campana. Les incre- 
»pé por ello observàndoles que con tal 
»hecho alborotaban à las gentes, y echàn- 
»dolos del coro cierro sus puertas latera- 
»les para impedir la entrada de foraste- 
»ros. En esto, y mientras cerraba, se me 
»acerca una mujer de buen porte, y me 
dice: al menos me diese V. las macetas 
>•>con sus flores. iQué desvergüenza, y 
»quépena! Y entretant©, unas cuantas 
»mocitas de fàbrica se subían por el 
. »altar mayor y robaban adornos. Esto 
»pasaba a cosa de las once de la manana». 

Sóbrale razón al corista, autor de las 
anteriores líneas, al notar la desvergüen- 
za de los invasores y la profunda aflicción 
del fraile, que los hechos por él presen- 
ciados entonces y aquí narrados entra- 
nan; però si los comparamos con los san- 
grientos y crueles de otros lugares, los 



graduaremos de niíïadas, y nos conven- 
ceremos del buen espíritu de los sabade- 
llenses respecto de sus capuchinos, y del 
buen concepto y afecto que estos se 
tenían conquistado. 

Y continua el corista: «Entonces, al ver 
»el convento ya invadido, los frailes fue- 
»ron desfilando, saliendo dos ahora, tres 
»después, y así alejàndose. A eso de las 
Adoce se nos habían repartido los pases. 
»Muchos de los frailes fueron à parar à 
»la casa de campo del senor de Barata 
»que lleva este nombre. Allí fueron auxi- 
»liados, y de allí se dispersaron. En el 
»convento aún quedamos los coristas 
»Fr. Ignacio de Vich, Fr. Arcàngel de 
»Palaldà, yo, los dos legos administrado- 
»res de la fàbrica del sayal, que eran 
»Fr. Clemente de Castellciutat y Fr. Vi- 
»cente de Junqueras, y algun otro. 

»Aquel dia, el Padre Vicario cuidó de 
»sacar las cosas del convento; fueron 
»sumidas las Sagradas Partículas, y al 
»íin marchamos» (1). 

Hasta aquí, por ahora, el corista. Lo 
que pasó muy luego en el edificio, nos lo 
dirà, con la frase animada del que acaba 
de presenciarlo, el siguiente oficio, del 
que con harto desacuerdo omitió la fecha 
el General Llauder al darlo a la prensa: 
«Baylia real de Sabadell.— Excmo. Sr. (el 
y>Capitàn General). — Con fecha 27 del 
»corriente, puse en conocimiento de 
»V. E. que à ejemplo de las ocurrencias 
»de la Capital, se habían observado en 
»esta villa síntomas de las mismas ideas 
»con respecto al convento de Capuchinos 
»de la misma, lo que dió motivo y decidió 
»à los religiosos à abandonar el convento 
»para evitar con su ausencia el desórden 
»que amenazaba, y tal vez mayores ma- 
»les si llegaba el caso de realizarse el 
»motín que se fraguaba. El ayuntamien- 
»to en union con el senor Comandante 
»de armas tomo varias providencias para 
»contener à los malévolos. con las cuales 
»se logró disipar toda reunion sospecho- 
»sa, y últimamente evacuado el convento 



(i) Relación citada del P. Gabriel Maideu. 



CAPUCIIIN'OS 



219 



»por los religiosos se puso en él una 
»guardia de Urbanos para evitar el mero- 
»deo y la rapina de los efectos que que- 
»daron en él por la precipitada salida de 
)^los padres; però esta providencia ha 
»sido vana, pues que no ha sido posible 
»contener à los perturbadores del orden 
»que esta tarde, despues de haber saquea- 
»do el convento, habiendo casualmente 
»pasado una partida de Urbanos del pue- 
»blo de Rubí, que iban a relevar el desta- 
»camento de San Felio de Codinas, ha 
»sido la senal de consumar el incendio 
»que se temia, habiendo pegado fuego en 
»dicho convento que en un instante se ha 
»reducido a cenizas gran parte. Desde 
»luego el ayuntamiento en union con el 
»senor Comandante de armas han dis- 
^-puesto reunir la fuerza del batallon de 
»milicia para contener alos incendiarios, 
»que no se dirigiesen a otros edificios, y 
»para conservar en lo posible la pública 
»tranquilidad amenazada con tan amarga 
«ocurrència en las críticas y extraordi- 
»narias circunstancias en que nos halla- 
»mos con el escandaloso ejemplo de la 
»capital. Lo que pongo en conocimien- 
»to de V. E. para su inteligencia y 
»gobierno y cumplimiento de mi deber. 
»Dios guarde a V. E. muchos afios, Saba- 
»dell, etc. (sic.) 

»P. D. Son las ocho de la noche, y el 
»ayuntamiento se halla en la mayor 
»consternacion, reconociéndose imposibi- 
»litado de contener a los amotinadores, 
»ni de conservar el orden, pues se oyen 
»voces subversivas, y sobre manera alar- 
«mantes para continuar el plan de incen- 
»dio que se ha desarrollado y lo que 
»desalienta al ayuntamiento, es la poca 
»confianza que le merecen algunosUrba- 
»nos de esta villa, dirigiéndome por lo 
»mismo a V. E. para su pronta presencia 
»en esta villa» (1). 

jMàs importantes apuros y de interès 
mas general apremiaban a Llauder para 



(i) Memorias docximentadas del Teniente Ge- 
neral Don Manuel Llauder, pàgs. 8ó y 87 de los 
documentos. 



que pudiese acudir personalmente a los 
de la entonces no grande villa de Sa- 
badell! 

Afíaden pormenores a estàs noticias 
del incendio las siguientes palabras del 
Padre Vicario, presente entonces aún en 
Sabadell, donde quedo en casa de una 
familia amiga durante los tres días que 
siguieron a la marcha de sus hermanos. 
»E1 28 por la noche, tres o cuatro enemi- 
»gos del convento, únicos que habia en 
»Sabadell, pusieron fuego al Convento, 
»ardiendo toda la iglesia con sus altares, 
»incluso un precioso cuadro de San Fran- 
»cisco de la misma iglesia. Los que incen- 
»diaron el templo murieron después de 
»tal muerte, que bien podemos exclamar: 
»que Dios se haya apiadado de ellos». 

Y el muy conocido y reputado publi- 
cista católico sabadellense Doctor don 
Fèlix Sardà dióme cuenta del hecho es- 
cribiéndome: «La destrucción del conven- 
»to se realizó dos días después del famoso 
»incendio de los de Barcelona. Se citan 
»dos personas de mala reputación, ya 
»difuntos como incendiarios, però la opi- 
»nión común atribuye la hazana a foras- 
»teros de Caldas y de Rubí. La milícia 
»daba guardià al convento, sin duda ya 
»por recelós, cuando se vió sorprendida 
»por las llamas que devoraban una parte 
»de él. Nadie acudió à apagarlo, però, sí, 
»muchos vecinos à salvar imàgenes que 
»aún se conservan. Los Padres fueron 
»hospedados en varias casas muy princi- 
»pales, y algunos permanecieron en ellas 
»hasta su muerte. El convento quedo 
«destruído enteramente, y de él no pudo 
»aprovecharse ni un palmó de pared» (2). 

Confirma las anteriores noticias el si- 
guiente oficio: 

«3 de Agosto de 1835. = Curato de Se- 
»badell. = Obispado de Barcelona. = En 
»contestacion al Oficio recibí de V. S. 
»fecha el primero de los corrientes en 
»que de orden de los S.""^* Gobernadores 
»de la Diòcesis se me manda pasar inme- 



(2) Relación escrita que me mandó mi dicho 
querido amigo, no recuerdo en qué fecha. 



220 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»diatamente à recoger los Globos ó Copo- 
»nes donde existe reservado el S."^° Sa- 
»cramento, los Vasos y alhajas sagradas 
»que haya en los Conventos donde no 
»haya Religiosos, y los ornamentos y 
»demàs perteneciente al Cuito Divino, 
»recogiéndolo todo en mi poder y formar 
»un Inventario especiíicado: 

»Comunico à V. S. que si bien es ver- 
»dad no hay Religiosos en el Convento 
»de Padres Capuchinos, no obstante, por 
»haber sufrido quema y un saqueo el 
»mas riguroso, no se ha hallado en el di 
»cho Convento Globos ó Copones y demàs 
»alhajas se me indican, quedando im- 
»posibilitado por este incidente à formar 
»el correspondiente inventario como se 
»manda en el recibido Oficio de V. S. 

»Todo lo que elevo al conocimiento de 
»V. S. en cumplimiento de mis deberes. 

»Dios gue. à V. S. m.^ a.* Sebadell 3 
»de Agosto de 1835. = Estevan Viader 
»Cura P.<=o = S.'"' D. Juan Maria Gonza 
»lez de Valdes, V. Sj^° de Camara» (1) 

Realmente algunos pocos frailes que 
daron en la villa, però la inmensa mayo 
ría se dieron a la fuga. El mismo Vicario 
Padre José Maria de Granollers, de ape- 
llido Glanadell, después de pasados tres 
días en Sabadell, según apunté arriba, el 
29, o mejor el 30, salió de la villa en direc- 
ción a Francia. Pasó por la costa y el 
mismo dia, como nos dijo en sus propios 
lugares, vió arder el monasterio de la 
Murta y el convento de su orden de Ma- 
taró. Llego sin tropiezo a la frontera, 
después de haber pasado por Calella y 
por Gerona, poblados aún en ambos pun- 
tos por sus comunidades los cenobios, y 
por Figueras, donde los frailes ya esta- 
ban huidos (2). 

Al lego Fr. Fèlix Vives con algun com- 
panero se les dijo al salir de Sabadell 
que el jefe de liberales, apodado lo C/iel, 
les esperaba; y así por temor de él y de 
las partidas de armados revolucionarios 
que infestaban la tierra, se internaron en 



(i) Archivo del palacio episcopal. 

(2) Relación citada del mismo P. Glanadell. 



los bosques, pasaron escondidos por los 
contornos de Manresa, y se enderezaron 
a la montana (3). 

A las tres de la tarde del 27 los coristas 
Fr. Gabriel de Ripoll, Fr. Arcàngel de 
Palaldà y Fr. Ignacio de Vich salieron 
de Sabadell, vestidos sus hàbitos, los que 
no se los quitaron ni un dia, y así llega- 
ren a Itàlia. «Aquel dia à pié llegamos à 
»una casa de campo sobre Sentmenat, 
»donde pernoctamos, habiendo dejado à 
»un lado Caldas por temor a sus liberales 
»moradores, de los cuales algunos de los 
»que estaban en el campo nos insultaron. 
»E1 dia siguiente al ver una fuerza de 
xcristinos declinamos à un lado mientras 
»éstos nos insultaban tambien, é invita- 
»dos por el teniente de la parròquia de 
»San Felio de Codinas, entramos en su 
»pueblo y recibimos alimentos de la cari- 
»dad del pàrroco. Pernoctamos en el 
»Po« de San Martín. Al otro dia cruza- 
»mos la Ciudad de Vich por su Rambla y 
»fuimos à pasar la noche en San Hi- 
»pólito de Voltregà. El dia siguiente 30» 
(dtjo, sin embargo, que en las fechas de 
los días tenia algunas dudas) «entramos 
»en mi pàtria Ripoll, mas al atravesar la 
»plaza los miqueletes y el pueblo levan- 
»ron grita general contra de nosotros. 
»Fuimos a mi casa, y mi padre nos acom- 
»panó à la del Comandante de armas, 
»en cuyapuerta,à pesar del bondadoso 
»saludo que les dirigimos, los miquele- 
»tes nos insultaron de nuevo, hasta que 
»uno de ellos, mas cuerdo, les impuso 
»silencio. El 31 fuimos à Puigcerdà, en 
»donde de presto no entramos, quedàn- 
»donos en una casa de las afueras; però 
»allà acudieron los cristinos, y nos con- 
»dujeron à la del Gobernador militar. 
»f^Que, liaheis cogido frailes? , pregunta- 
»ban à nuestros guardas. Si, respondían 
Ȏstos, si y los matar emos. Oyendo nos- 
»otros proyectos tan poco halagüenos, 
»nos metimos en la cocina de la casa, 
»donde al menos evitàbamos algun súbito 
»porrazo. A todo esto el Gobernador no 



(3) Relación citada del mismo Fr. Fèlix Vives. 



CAPUCHINOS 



221 



»estaba en casa: al llegar examino nues- 
»tros pases, y hallàndolos en regla, res- 
»pondió à los que nos habían presó pre- 
»guntando por quién lo había dispuesto, 
»y anadiendo que no procedia molestar 
»de tal modo à las gentes. Luego nospre- 
»guntó por nuestros planes. Le contesta- 
»mos que pensàbamos al pronto pernoctar 
»en el convento dominico de la villa. Con- 
»testónos que aquella misma noche habian 
»salido sus frailes, y que nos fuéramos 
»al hostal; à donde realmente fuimos, y 
»donde estuvimos hasta el dia 2 de agosto. 

»Nuestro proyecto consistia en cruzar 
»la frontera, però el Gobernador no podia 
»darnos pasaporte para Francia sin una 
borden especial. El dia 1 nos le presenta- 
»mos de nuevo, y nos dijo que había 
»escrito consultando el caso al General 
»Llauder, però que no habia tenido aún 
»contestacion. Sin embargo, nos anadió 
»que nos proporcionàsemos un certificado 
»de un medico en que se nos indicase la 
»necesidad de tomar las aguas de Er, y 
»que así él escudado en este documento 
»nos daria el pasaporte. El mismo Gober- 
»nador nos senaló cuàl de los tres médi- 
»cos de Puigcerdà era carlista. Acudimos 
»à éste; nos contesto que no tenia reparo 
»en darnos el certificado, però que antes 
»queria conocer el animo del Gobernador. 
»Le contestamos que precisamente el Go- 
»bernador era quien nos mandaba à él, y 
»así nos dió el certificado. El jefe mandó 
»extender el pasaporte, lo firmo, y se 
»portó con tanta bondad el Gobernador, 
»queà pesar de lo tarde de la hora espe- 
»ró en la secretaria nuestra vuelta con el 
«certificado, para podernos proporcionar 
»los pasaportes. 

»E1 dia 2 por la mananita un alguacil 
»nos acompafíó hasta la frontera, y se- 
»guimos puntualmente las instrucciones 
»del buen Gobernador, quien nos habia 
»aconsejado que si al partir oiamosgritos 
»hostiles de los atolondrados que no les 
»hiciéramos caso» (1). Tan cristiano y 
cuerdo Gobernador no era otro que el 



(i) Relación citada del P. Fr. Gabriel Maideu. 



«benemérito y honradísimo Coronel don 
»Francisco Bonet* (2). 

Y continua el fraile: «En Er encontra- 
»mos à dos franciscanos y à dos otros 
»capuchinos, el Padre Querubin de Bar- 
»celona y el Padre Agustinde Vich. Nos- 
»otros los tres companeros salidos de 
»Sabadell en Er gastamos en total 22 
»cuartos» (65 céntimos) «y quedamos sin 
»uno, de modo que desde la frontera es- 
»panola a Itàlia vivimos pidiendo limosna, 
»para la que nos dirigimos especialmente 
»àlos pàrrocos, en cuya casa pernoctàba- 
»mos y comiamos; y aunque todos los 
»pàrrocos, menos uno, nos trataron bien, 
»el viaje resulto pesado y miserable» (3). 

Y aunque esta precedente narración 
del viaje, o itinerario, no contiene episo- 
dios que presenten especial interès, mues- 
tra al vivo los colores de aquel tiempo y 
país, y, por lo mismo, mucho contribuye 
a la pintura del cuadro histórico. 

Perpetrada en paz la exclaustración, 
los religiosos pudieron poner a salvo sus 
cosas. Las del uso particular las saco del 
convento cada uno, depositàndolas en 
casas de su confianza. El Padre Vicario 
saco la custodia u ostensorio en los mo- 
mentos en que ya los armados estaban en 
el convento (4); y, según él mismo me 
dijo, los ornamentos sagrados, formando 
varios fardos, fueron sacados en un carro, 
al parecer el dia 27. De los ornamentos, 
algunos sufrieron el robo (5). De las imà- 
genes, ya arriba escribí que las personas 
devotas acudieron a retirarlas, al verlas 
en peligro 



(2) D. Manuel Llauder. Memorias documen- 
tadas.... citadas, pàg. 147. 

(3) Relación citada del P. Gabriel .Maideu. 

(4) Relación del hijo del Sindico. Rdo. Padre 
D. Plàcido Villarrubias. 25 de septiembre de 1882. 

(5) Relación citada del P. Glanadell. 



222 



LIBRO Tr.RCIiRO. — CAPITULO VIGKSIMOSKPTIMO 



«El convento poseía buena biblioteca, 
»de la que gran parte se salvo, y esta 
»hoy en el convento de Arenys» (1). 

Y no debía faltar la nota hermosamen- 
te pueril del capuchino de entonces, pues 
«el tabaco antes de partir lo escondimos 
»en el gallinero, enterràndolo» (2). 

Para el cultivo de su huerta tenían 
estos capuchinos un mulo, del cual un 
anuncio del Diario de Barcelona, del 30 
de agosto de 1835, escribe: «Manana en 
»la plaza de los Encantes, se venderà en 
»pública subasta, por disposicion de la 
»Comision central, un mulo que pertene- 
»cía al Convento de PP. Capuchinos de 
»Sabadell» (3). Y efectivamente, en las 
cuentas de las oficinas de Amortización 
se lee que el mulo se vendió en 274 
reales (4). 

A pesar del cuidado de los frailes en 
salvar sus muebles, no pocos de estos pa- 
raron en manos de la Amortización; de 
los que saco 7,562 reales al venderlos (5). 
Vinieron a ella por conducto del repug- 
nante Ramon Miarons (a) Borregos. 

Ante el notario de Hacienda, don Ma- 
nuel Clavillart, en Barcelona, a los 7 de 
enero de 1845, don Antonio Valls, me- 
diante la cesión que del remate le hizo 
don Bernardo de las Casas, compro al 
Estado la huerta de este Convento. Es- 
taba cercada de paredes; contaba 1 cuar- 
tera 8 cuartanes de secano de primera 
cualidad; lindaba à E. con la calle del 
Convento y con su «so/é'o»; a S. con las 
huertas de los vecinos de la calle de San 
Francisco; a O. con el camino real de 
Sabadell a Manresa, y a N. con el otro 
camino de Tarrasa a Granollers. El pre- 
cio fué 62,300 reales, equivalentes a 3,115 
duros. El comprador pago, no a plazos. 



(i) Relación citada del P. Glanadell. 

(2) Relación citada del P. Maideu. 

(3) Pag. 1944. 

(4) Archivo de Ilacienda. Legajo: aiS]^. — 
Monastcrios \ couveiitos», citado, cuaderno nú- 
mero 17. 

(5) Archivo de Hacienda de Barcelona. Legajo 
y lugar citados. 



sino todo el precio de una vez, en Barce- 
lona, a 6 de diciembre de 1844, con títu- 
los consolidados del 5 por ciento. Por 
razón del pago, no a plazos, sino a la 
vez, el Estado hacía la rebaja que mani- 
fiestan las siguientes lineas de la carta 
de pago que, por lo elocuentes, copio 
literales: 

«Por el abono del diez y ocho por cien- 
»to sobre los 62,300 reales, importe del 
»precio del remate por los ocho plazos 
»que anticipa con arreglo à. lo dispuesto 
»en el R. D. de 9 de diciembre de 1840. 

»Paga : 

»En documentes (los títu- 

f>los del 5) 51,176 r. 14 m. 

»Abono delís p.0/0 .... 11,214 » 



62,390 r. 14 m. 
»Cede a favor del Estado. 90 » 14 » 



Así, pues, echemos cuentas, y hallare- 
mos que, por razón del mentado des- 
cuento, los 62,390 reales, o sea3,115 duros, 
tornàronse 51 ,086 reales, o sea 2,554 du- 
ros 6 reales. Los títulos del 5 al portador 
se cotizaban el dia del pago a de 21 V4 a 
21 1/2 • Así, los 2,554 duros pagados por 
el valor nominal de los títulos, se reduci- 
rían a unos 660 duros. Y tan barata debió 
de resultarle la compra al adquisidor, 
que regala la vuelta de 90 reales 14 mara- 
vedises al Estado. 

La Desamortización vendió los solares, 
y en su mayor parte los compro un fabri- 
cante de Sabadell mismo, que entonces 
empezaba a labrarse una regular fortu- 
na; mas su hijo, después, la iba perdien- 
do, finca tras finca, en los tiempos en que 
tomé datos para escribir este articulo. 
Una parte de dichos solares los adquirió 
el Ayuntamiento para construir la Casa 
de Caridad y Hospital, que realmente 
màs tarde se construyeron, y hoy allí 
funcionan bajo la administración o Servi- 
cio de las Hermanas Carmelitas de la 
Caridad. «En suma, del Convento de Sa- 
»badell no queda huella ninguna, como 



CAPLCHINOS 



223 



»no sea el titulo de la calle que auii se 
»llama Del Convent y> (1). 

De los, al parecer, castigos impuestos 
por el Cielo con motivo de la destruc- 
ción de esta Casa religiosa, huelga aquí 
decir, porque ya en su lugar quedo indi- 
cado el fin de los incendiarios, y ha poco 
el de la fortuna del comprador de solares 
del convento. 



ARTICULO SEXTO 
CONVENTO DE VICH 

La comunidad de 1835 componiase de 
los religiosos siguientes: 

Guardian: Padre Fr. José de Alforja, 
quien tomo el habito en 1795. 

Vicario: Padre Fr. Felipe Neri de Gra- 
nollers, en 1816. 

Padre Fr. Anastasio de San Vicente de 
Torelló, en 1783. 

Padre Fr. Pedró Màrtir de Ripoll, en 
1791. 

Padre Fr. Pascual de Barcelona, en 
1802. 

Padre Fr. Querubín de Barcelona, en 
1807. 

Lector: Padre Fr. Salvador de Hostal- 
rich, en 1807. 

Padre Fr. Francisco de Lérida, en 1818. 

Padre Fr. Agustín de Vich, en 1824. 

Sublector: Padre Fr. Antonio de Car- 
dona, en 1825. 

CORISTAS 

Fr. Serafín de Solsona, en 1831. 
Fr. Fèlix Maria de Blanes, en 1831. 
Fr. Fidel de Mieras, en 1831, de apelli- 
do Mas. 
Fr. Lorenzo de Olot, en 1831. 
Fr. Miguel de Cambrils, en 1832. 
Fr. Buenaventura de Igualada, en 1832. 
Fr. Francisco de Barcelona, en 1832. 
Fr. Domingo de Arenys, en 1832. 
Fr. Buenaventura de Bas, en 1832. 



(i) Palabras del Dr. D. Fèlix Sarda y Sal- 
vany. 



Fr. Segismundo de Reus, en 1832. 
Fr. Antonio de Lérida, en 1832. 
Fr. Agustín de Figueras, en 1832. 
Fr. Juan Bautista de Albi, en 1832. 
P"r. Roque de Arbucias, en 1832. 
Fr. Emiliano de Barcelona, en 1832. 
Fr. Tomàs de Arenys, en 1832. 
Fr. Antonio de Noves, en 1832. 
Fr. Salvador de Manresa, en 1832. 

LEGOS 

Fr. Serafín de Castelltersol, en 1787. 

Fr. Bernardino de Torà, en 1792. 

Fr. Juan de Vich, en 1805. 

Fr. Vicente de Esplugas, en 1819. 

Fr. Querubín de Parets, en 1824. 

Fr. Pablo de Monteliu, en 1827 (2). 

Ya en capítulos anteriores referentes a 
conventos de Vich pertenecientes a otras 
ordenes, però especialmente en el articulo 
2.° del capitulo XIX de este libro, llevo 
explicado el estado de la levítica ciudad 
de 1835 y las sanas ideas de su Goberna- 
dor militar y político, el Brigadier Don 
Pedró Munt. Pocas palabras, pues, aquí 
bastaran para decir del convento capu- 
chino. «Antes de la exclaustración vino al 
»cenobio un delegado de la Autoridad, no 
»sé si de la policia ó del municipio, ó de 
»quien; y fué examinando las celdas, 
»hecho que disgusto à varios de nuestros 
»hermanos.» (3) El Gobernador aviso del 
peligro del tiempo a los superiores de los 
conventos (4). 

«El miércoles despues del incendio de 
Barcelona» (dia 29 de jiilio) «hubo una 
»pequena algarada en Vich en contra de 
»los conventos y del Obispo» (nadie me 
Jiabló nuncn de tal algarada, y no creo 
en ella); «por lo que el Lector, Padre Sal- 
»vador de Hostalrich, que procuraba con- 
»tener la dispersion de los frailes, nos 
»dijo à los coristas que no podia disimu- 



(2) Libro de proviucia..., citado. 

(7) Rclación del corista de esta casa P. Fr. Fi- 
del de Mieras, de apellido Mas, en Olot a 18 de 
agosto de 1883. 

(4) Relación del sobrino del Gobernador re- 
N-erendo D. Francisco de P. Pujol y Munt. 



2•:4 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGKSI.MOSEPTIMO 



»larnos por màs tiempo el mal estado de 
»las cosas, y así que ;qué pensàbamos 
»hacer y a donde ir? Yo le contesté que 
»con el pastor, ó sea que con él. Así el 
»dia siguiente jueves (30), à las cinco de 
»la tarde, fingiendo que salíamos k paseo 
«dejamos la ciudad, y dando vueltas de un 
»lado à otro nos largamos.» De lo dicho 
hasta aquí se desprende que salió todo el 
cuerpo de coristas (el cual aquel ano 
había estudiado el segundo de Filosofia) 
y con su Lector al frente. «La primera 
>;noche no dimos con el guia, que tenía- 
»mos concertado de antemano, y tuvimos 
»que dormir en un bosque. Mandamos 
»dos de los nuestros, disfrazados de se- 
»glares, en busca del dicho guia hasta que 
»dieron con él. Nada tuvimos que poder 
»llevar à la boca aquella noche ni en la 
»manana siguiente, de modo que nos des- 
»ayunamos el mediodia en una casa rec- 
»toral. 

»Anduvimos errantes tres meses» (tam- 
poco creo en que la peregrinación fuese 
tan larga, y menos considerando Ha mu- 
cha vejes del que me la coiitó) «caminan- 
»do de noche y ocultàndonos durante el 
»día. Muchas horas andàbamos cada no- 
»che, llevados del intento de entrar en 
»Francia. En Baget fuimos recibidos à 
Rtiros, y así tuvimos que desviarnos. Los 
»buenas gentes de casas particulares nos 
»daban alimentos, però pedían que pronto 
»nos largàramos, porque, à su decir, les 
»comprometíamos.» (1) 

Hasta aquí el corista Fr. Fidel de Mie- 
ras. No extendió su relato a mas, callan- 
do el lugar o destino a donde al íin llega- 
rian; bien que resulta claro que no se 
agregaron a las filas carlistas, pues de 
pretender hacerlo, no esperaran el cabo de 
peregrinación penosa y llena de peligros. 
Opino que entrarían en la nación vecina. 

Losfrailes no coristas, por la indicación 
del Gobernador, y ante la malignidad de 
la situación política dejaron el convento, 
y se fueron a donde creyeron prudente. 



(i) Relación citada del P. Fidel de .\\ieras. 



Salieron sin una moneda en e^ bolsillo (2). 

Antes de partir depositaron en casas 
amigas las cosas del convento. «A mi me 
»mandaron llevar à una fardos de tela de 
»la que se hacían los hàbitos», (3) me dijo 
un chico secular, que vivia como estu- 
diante en el cenobio. Me consta que en 
poder de la muy conocida família de los 
fabricantes senores Comella depositaron 
no pocos objetos, tales como libros, cal- 
zoncillos, etc, y hasta en el dia de la 
huida fueron a disfrazarse en esta casa. 
Así depositaron otras cosas en otras vi- 
viendas; però con los prolongados anos 
de la exclaustración no pocos se habran 
perdido. De los de casa Comella pasó 
después un religioso, y llevo los que le 
plugo (4). Perderían los frailessus provi- 
siones de boca, las que, como ellos creían 
que dentro poco podrían recuperar su 
claustro y vida, no las sacarían del con- 
vento. Para lanzar esta afirmación me 
fundo en el siguiente asiento de las cuen- 
tas de la Amortización: «1835 —D. Fran.*^** 
»Rovira— Por valor de 23 cargas de vino 
»vendidas en pública subasta à 20 pesetas 
»la carga, cuyo licor estaba ecsistente en 
»este convento adeudó 1840 reales.» (5) 

Ignoro la suerte del total de la muy 
buena biblioteca de este cenobio, però ya 
en otro articulo escribí que muchos de 
los libros de los conventos de Vich de 
1835 pararon en la episcopal de aquella 
ciudad. La salida pacífica de los frailes 
bajo el amparo del Gobernador salv6 
igualmente por el pronto los edificios de 
los conventos, los que en los trastornes 
del agosto siguiente ya no llamaron la 
atención de los revolucionarios. 

Actualmente el templo continua abierto 



(2) Relación del Rdo. D. José Sala, Pbro., en 
1835 estudiante seglar del convento. Barcelona 
i.° de septiembre de 1880. 

(3) Relación citada de D. José Sala. 

(4) Relación de mi querido amigo el reverendo 
Dr. D. Jacinto Comella, hijo de la casa. Barce- 
lona 24 de febrero de iSçí. 

(5) Archivo de Hacienda. Legajo citado, cua- 
derno 82. 




CN = 





0^ 


•a 


c 


! 




Dí 




1- 


cc 


. 


M 




c/2 

o 


O 
O 




2 


U- 








tu 


r 




Q 


u 




q 


D 




M 


< 






u 




cÜ 


in 




< 


O 




u 


j 




Z 


tu 




D 


D 




UJ 

D 


c/) 

ÜJ 

Z 




O 


o 




M 


C3 




D 


z 




H 


D 

ti. 

D 






O 
O 



CAPUCllINOS 



225 



al cuito, y recuerdo haber celebrado mo- 
dernamente allí yo mismo la Santa Misa. 
En cambio el convento fué muchos anos 
atras derribado hasta el suelo, y en su 
lugar se edifico la pública càrcel, que hoy 
allí continua. La huerta està convertida 
en una buena plaza arbolada, conocida 
vulgarmente por la Plassa dels Caput- 
xins. 



ARTICULO SEPTIMO 
CONVENTO DE SAN CELONI 

En 1835 la Comunidad capuchina de 
San Celoni se componia de los religiosos 
que siguen: 

Guardian: Padre Fr. Luis de Barcelo- 
na, que tomo el habito en 1798. 

Vicario: Padre Fr. Buenaventura de 
Palou, en 1819. 

Padre Fr. Pablo de San Celoni, en 1792, 
de apellidos Recolons y Brunet. 

Padre Fr. Fèlix Maria de Valls, en 
1807. 

Padre Fr. Fructuoso de Castelltersol, 
en 1824. 

Padre Fr. Diego de Arbucias, en 1825. 

CORISTA 

Fr. Carlos de Banolas, en 1829. 

LEGOS 

Fr. Ignacio de Sarrià, en 1798. 

Fr. Fidel de Esparraguera, en 1815. 

Fr. Domingo de Barcelona, en 1818. 

Fr. Gabriel de Barcelona, en 1831. 

Fr. Serafín de Manresa, en 1832 (1). 

En San Celoni, los religiosos no sufrie- 
ron persecución, y en el modo de su sali- 
da del cenobio se repitió lo de tantos otros 
lugares donde esta se efectuo con relati- 
va paz. Asi, pues, las gravisimas noticias 
que de otros puntos, però especialmente 
de Barcelona, Uegaban allà, infundieron 
temor en el animo de aquellos religiosos; 
sin embargo, continuaron en su claustro 

(i) . Libro de provincià..., citado. 



algunos días. El domingo, 2 de agosto, el 
albafiii del convento, Juan Paitubi, y su 
hijo Martín, monacillo de la casa, tam- 
bién corrieron a noticiar a los frailes que 
los armados de la blusa estaban en la no 
muy distante villa de Cardedeu. Dieron 
la noticia a las nueve de la manana en 
los momentos en que empezaba la Misa 
conventual; celebróse esta, mas a cosa de 
las once los religiosos dejaron su ceno- 
bio, y se abrigaron de la hospitalidad de 
casas amigas de la villa, ocultàndose en 
ellas. El Padre Guardian se escondió en 
casa del nombrado albafiii, y a poco tiem- 
po, viendo los religiosos que la cosa pú- 
blica empeoraba,huyeron por donde Dios 
les dió a entender. Màs tarde regresaron 
a la villa el Padre Fèlix Maria de Valls 
y el Padre Buenaventura de Palou. De 
estos volvió a marchar el primero, però 
vino el Padre Pablo de San Celoni, y 
hasta la muerte continuaron en la villa 
los dos, Padre Buenaventura y Padre Pa- 
blo (2). Este, que había nacido allí en 20 
de abril de 1773, allí también murió en 
casa Favas a los 2 de junio de 1839. El 
Padre Fèlix estuvo, como indico arriba, 
en San Celoni, en la noble casa de Ramis, 
unos dos afíos, mas después de ellos se 
estableció en Barcelona (3). 

Durante la guerra dinàstica de los siete 
anos empezó ya la ruina del edificio. 
Hubo en San Celoni un cuerpo de migue- 
letes, mandados por un Comandante Ro- 
dríguez, y del cual era teniente Prim. 
Estos migueletes, según creo para utili- 
zarlas en sus obras de fortificación, qui- 
taron las tejas allà por los anos de 1836 
o 1837. Desde entonces, muchos vecinos 
de la villa acudieron al convento y extra- 
jeron materiales de construcción para 
sus edificios u obras. 

Por escritura pasada ante el notario 
don Manuel Clavillart, en Barcelona a 



(2) Datos que me proporciono un sacerdote 
de San Celoni, discípulo mio, de nombre D. .Mi- 
guel .Moretó. 

(5) Datos que bondadosamente me recogió el 
Sr. D. Ignacio de Ros y de Puig. 

J5 



226 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGKSIMOSliPTIMO 



los 19 de mayo de 1843, el Estado cedió j 
al Ayuntamiento de San Celoni el domi- 
nio útil del convento y huerta. Por ella 
sabemos que el municipio los había pedi- 
do al Gobierno para cementerio, }' que 
la Junta superior de Bienes Nacionales, 
por orden de 16 de diciembre de 1842, 
había accedido a la petición, cediendo la 
finca mediante el pago de un cànon anual 
del 2 por ciento, según tasación. Esta 
estimóla en 10,500 reales, o sea 525 duros, 
montando asi el cànon solo 210 reales, 
equivalentes a lOVí duros. En esta cesión 
el Estado escribe las condiciones que po- 
nia en todas las semejantes, de las que 
algunas apunté en el articulo primero de 
este capitulo, al tratar del Desierto de 
Sarrià. 

Sin embargo de tantas desgracias para 
el edificio y paredes, quedarían allí aún 
muros o partes de edificio, pues vemos 
que en la última guerra, o sea la de 1870 
al 74, los carlistas se parapetaron tras 
ellos el dia 17 de enero de 1873. Con mo- 
tivo de este hecho, a los dos días, o sea 
el 19 del mismo mes, 3' por orden de la 
Junta de armamento y defensa de la villa, 
se completo la destrucción de las ruinas 
que quedaban (1). 

Son de un respetable propietario de allí 
las siguientes palabras: «Durante la últi- 
»ma guerra carfista se situo en San Celo- 
»ni, desde donde hacía excursiones a dis- 
»tintospuntos, un batallon de miqueletes, 
»de su jefe llamado de Massons. Este 
»era hombre obeso, de Barcelona, que 
»había sido herrero. La presencia de tales 
«miqueletes se deja fàcilmente compren- 
*der que contribuyó à desmoralizar la 
»villa. Para fortificarse, sacaron de los 
»restos del convento los materiales. A la 
»fortificacion ayudaba el Ayuntamiento, 
»porque como la Diputacion, que había 
«prometido contribuir à los gastos de 
«ella, no lo hacia, se echaba mano de lo 
»que se hallaba. Ha unos diez aflos» (se 
me decía en 1891) «que todavía vi en su 



»lugar residuos de paredes del convento, 
»que tendrian obra de un metro de allu- 
»ra, las que posteriormente han desapa- 
«recido». 

Actualmente, destruído todo, el local 
es cementerio. 

Ignoro el paradero de los objetos del 
convento. La paz relativa con que se hizo 
la exclaustración y alguna voz que llego 
hasta mi me dan pie para pensar que 
los objetos mas preciosos serían por los 
frailes colocados en manos amigas. En 
una família mu}' cristiana existia tiempo 
atràs una caja con ornamentos sagrados 
que opino proceden del convento. En po- 
der de la muy conocida y virtuosa de 
Ramis vi una preciosa imagen de alabas- 
tro de 0'292 metros que representa la 
Santa Virgen, la que no dudo que es la 
autèntica muy venerada del Puig de 
Bellver. 

Los demàs muebles que los frailes no 
podrían llevar, tengo datos para creer 
que después fueron vendidos en pública 
subasta en la plaza por la autoridad (2); 
y esto era, ademàs, lo mandado para 
todos los objetos de conventos desampa- 
rados de su comunidad. 



ARTICULO OCTAVO 
CONVENTO DE GRANOLLERS 

Formaban la Comunidad de Granollers 
los siguientes frailes: 

Guardian: Padre Fr. Pío de Mataró, 
quien tomo el habito en 1800. 

Vicario: Padre Fr. Juan Bautista de 
Valls, en 1806. 

Padre Fr. Roque de San Cugat, en 1779. 

Padre Fidel de Taradell, en 1786. 

Padre Fr. Camilo de Granollers, en 
1788. 

Padre Fr. Blas de Barcelona, en 1790. 

Padre Fr. Fèlix Maria de Mataró, en 
1792. 



(i) Citados datos proporcionados por el senor 
Moretó. Otros conductos concuerdan con ellos. 



(2) Relación citada del Sr. Moretó. 



CAPUCHINOS 



227 



CORISTA 

Fr. Antonio de San Vicente de Llava- 
neras, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Fèlix Maria de Barcelona, en 1791. 

Fr. Jaime de Sentmenat, en 1805. 

Fr. Bernardo de Mieras, en 1831. 

Fr. José de Blanes, en 1S32. 

Fr. Francisco de Solsona, en 1833 (1). 

Largamente explicada en el articulo 1.° 
del capitulo XXVI de este libro, al tratar 
de los Minimos de esta villa, la exclaus- 
tración de ella en 1835, podria terminar 
este articulo referente a los Capuchinos, 
con decir lo que brevemente me notaron 
muchos ancianos, a saber, que antes que 
aquellos religiosos dejaron su claustro 
estos. Sin embargo, apuntaré algun otro 
dato. 

En la guerra de la Independència las 
autoridades espanolas derribaron el con- 
vento capuchino en razón de su posición 
estratègica apta para hostilizar a la villa. 
En 1816 los frailes compraron a don Luis 
Maria de Perpina, para huerta y edifica- 
ción de nuevo convento, el terreno donde 
hoy se asienta el hospital, al NE. de la 
villa, del otro lado de la estación del 
ferrocarril. En 1835 estaba edificado el 
convento, però no aiin el templo. 

En vista de las noticias justamente 
alarmantes de los nefastos dias de julio 
del 35, los Capuchinos de aquí huyeron 
antes que los Minimos, però ignoro el dia 
y circunstancias de la fuga. Las autori- 
dades no permitieron, y aun positiva- 
mente impidieron, el incendio de los 
conventos de Granollers, como queda 
explicado en el arriba mentado articulo 
referente al de Minimos. Un dia en que la 
aproximación de miqueletes creo un peli- 
gro para el edificio de capuchinos, los 
nacionales de la villa acudieron y lo cus- 
todiaron (2). 



íi) Libro de provincià..., citado. 
(2) Relación del minimo de GranoUefs Padre 
Gaspar Crusellas. 



Efectuada asi con tranquilidad y sin 
violencias la exclaustración, es de supo- 
ner que al desamparar los Capuchinos 
su casa la autoridad se posesionaria de 
ella, y no quedaria aqui, como quedo en 
otros lugares, sujeta al saqueo de objetos 
y materiales de construcción. Mas, siendo 
de esto lo que fuere, es lo cierto que, 
habiendo el Ayuntamiento pedido al Go- 
bierno el convento de Minimos para es- 
cuelas y el de Capuchinos para hospital y 
su huerta para cementerio; la Junta Su- 
perior de Bienes Nacionales, por decreto 
de 31 de octubre de 1842, accedió a la 
súplica del Municipio, declarando que el 
convento de capuchinos se concedia gra- 
tuitamente con la condición de que debia 
ser hospital dentro de los seis meses de 
esta concesión, y que la huerta se con- 
virtiera en cementerio, però mediante el 
pago al Estado de un cànon anual del 3 
por ciento sobre el valor de tasación. 
Todo se hizo constar en escritura ante 
el notario de Hàcienda don Manuel Cla- 
villart en Barcelona, a los 16 de enero de 
1844. Hoy continua el convento capuchino 
convertido en hospital, servido por her- 
manas; el agua del cenobio para el abasto 
del hospital, y la huerta en cementerio 
publico. 

Por la misma razón de la relativa paz 
de la salida de los frailes, estos antes de 
partir pudieron poner a salvo, y lo hicie- 
ron, sus utensilios y muebles (3). En 1902 
vi en la casa rectoral de la misma villa 
dos lienzos que manifiestamente olian a 
convento capuchino. Uno de ellos medía 
unos dos metros y represesentaba la Vir- 
gen Asunta; y el otro un metro y medio 
y a san Francisco de Asís. Ambos, tanto 
por el asunto tan propio de los Capuchi- 
nos, cuanto por la sencillez también muy 
de los Capuchinos de entonces, los juz- 
gué, sin temor de engafio, procedentes 
del convento de Granollers de aquella 
orden. 

Estos frailes aqui, como en Figueras 
y otros puntos, sentaban los cadàveres 



(3) Relación citada del P. Gaspar Crusellas. 



228 



LIBRO TFRCF.RO. 



•CAPITULO VIGKSIMOSKPTI.MO 



de sus hermanos de religión en una silla 
atados, y así sentados los colocaban en 
la tumba. Después la descomposición mu- 
chas veces los derribaba. Si los ilusos y 
mal intencionados de nuestros días halla- 
sen alguna de estàs tumbas, al punto 
clamaran que aquellos religiosos habían 
sido enterrados vivos. 



ARTICULO NOVENO 
CONVENTO DE MARTORELL 

La Comunidad de Martorell contaba 
en 1835 con los religiosos siguientes: 

Guardian: Padre Fr. Agustín de Saba- 
dell, quien vistió el habito en 1788. 

Vicario: Padre Fr. Nicolàs de Barce- 
lona, en 1820. 

Padre Fr. José de Plà, en 1784. 

Padre Fr. Pelegrín de Barcelona, en 
1797. 

Padre Fr. Mariano de Vilaseca, en 
1799. 

Padre Fr. luan Bautista de Igualada, 
en 1817, 

Padre Fr. Miguel del Papiol, en 1819. 

LEGOS 

Fr. Luciano de Taradell, en 1797. 

Fr. Pedró de Picamoixons, en 1800. 

Fr. Buenaventura de Olesa, en 1817. 

Fr. Ramon de Igualada, en 1831 (1). 

Para escribir este articulo, ademàs de 
haber visitado detenidamente el conven- 
to y haber interrogado a varios ancianos 
del lugar, pedí datos al conocido farma- 
céutico de Martorell D. Francisco Santa- 
cana. Este octogenario, de inteligencia 
despejadísima, entendido arqueólogo, y 
bondadoso amigo, redacto una relación 
entera cargando sobre sus hombros el 
trabajo correspondiente a los míos. Hela 
aquí: 

«Al amanecer del dia 26 de julio de 1835 
»llegaron a la villa de Martorell las pri- 
»meras noticias de los graves sucesos, 



(i) Libro de provincià..., citado. 



»que inaugurados en la plaza de toros la 
»tarde del dia anterior, sin interrupción 
»seguian en altas horas de la noche con- 
»tra los conventos de frailes situados 
»dentro de la ciudad de Barcelona. Con 
»sorpresa y espanto circulo la nueva, y 
»como por encanto se puso en movimien- 
»to toda la población. A cada paso corri- 
»llos, confusión, azoramiento en todas 
»partes y exageradas nuevas esparcidas 
»por algunos perversos con baja y brutal 
»intención, pues que cierto es que hubo 
«infernal complot y muy resuelta canalla 
»para secundar las salvajes escenas que 
»en aquellas horas manchaban sagrados 
»recintos de la Capital del Principado. 

»Afortunadamente era entonces Alcal- 
»de Constitucional de la villa persona 
»que, si bien de ideas algo avanzadas» 
(donjosé Claramunt), «no carecía de dis- 
»creción, y màs de grande influencia 
»sobre aquellas frenéticas hordas, tan 
»temibles en aquellos críticos momentos. 
»Fuese por temor à la responsabilidad 
»que podria caberle si desbordaba aquel 
»torrente de furias falto de diques para 
»contenerlo, ó por conciencia pròpia, 
»ello es que nada hubo, quedando à las 
»tres de la tarde tranquila la población, 
»y alejada la manada de fieras que pro- 
»cedentes del Llobregat había llegado à 
»las ocho de la manana de aquel dia para 
»con la gavilla de esta realizar los des- 
»órdenes que amenazaron. Créese eran 
»aquellas turbas reservadamente dirigi- 
»das por personas, quizà de noble linaje, 
»en cumplimiento de las doctrinas de la 
»secta a que pertenecían. 

»Situado el convento de PP. Capuchi- 
»nos à Mediodía al pie del monte que 
»domina la villa, y contiguo à la misma, 
»horas amargas hubieran pasado los frai- 
»les sorprendidos por el repentino mo- 
»vimiento y vocería que confusamente 
»debió llegar à sus oídos, k no ser la pre- 
»visión y acertadísimas disposiciones que 
»con el mayor sigilo el sefior Alcalde y 
»algunos vecinos de posición y recono- 
»cida honradez habían acordado. 

»Como cada hora eran màsalarmantes. 



CAPUCUINOS 



229 



las noticias de la capital, à las nueve de 
la manana dos de aquelles patricios, 
con el mayor recato, dirigiéronse al 
convento; y, reunida la Comunidad, le 
comunicaron cuanto en aquellas tristes 
horas ocurría. Anadieron que como 
amenazaba tomar creces la revuelta, no 
se podia perder tiempo, y desde luego, 
con la seguridad que podian dar à los 
frailes de que nadie les molestaria, reco- 
g^iesen y empaquetasen todo lo relativo 
al cuito, asi como papeles, libros y 
cuanto de màs estima é interès guarda- 
ban, quedando à cargo de ellos, es decir, 
de aquellos senores, llevar aquel mismo 
dia todos los bultos ó fardos al lugar ó 
casa que los religiosos designasen. 

>^Al anochecer habían ya los frailes tro- 
cado su burdo sayal por el traje de pai- 
sano; y como hubo quien se ofreciera 
acompanarles al salir del convento, com- 
binaron las cosas de modo que sin for- 
mar grupos, y en ocasión que los labra- 
dores retiraban de sus faenas, lo efec- 
luaron sin que nadie lo notarà. Fueron 
acompanados à. las casas que espontà- 
neamente habían ofrecido recibirlos, en 
las que lo fueron con todas las conside- 
raciones debidas à su clase y desgracia. 
Sin tardar algunos fueron colocados en 
parroquias de pueblos vecinos, dos per- 
manecieron aquí largos anos, y los legos 
hallaron ocupacion en acomodadas casas 
de campo, 

»Cuanto en fardos se saco del convento, 
por disposición del Padre Guardian, fué 
llevado à la casa de hermandad de la 
Orden de esta villa, con cuyo jefe soste- 
nían las màs íntimas relaciones de afec- 
to y confianza,» (seria el sindico). «No 
sé lo que de ello se hizo... 

»Ya de algun tiempo cerrada la iglesia 
sacaron (ignoro quién diera la orden) 
tres cuadros de unos diez palmosde alto 
aproximadamente, que formaban altar 
en sus respectivas capillas. Dos de estos, 
Santa Rosa de Lima uno y un Santo 
Capuchino otro, se conservan en la 
casa rectoral de esta villa; y el tercero, 
la Divina Pastora, decora una de las 



»paredes del crucero de nuestra iglesia 
«parroquial. En la capilla inmediata al 
»mismo venéranse, en dos grandes esca- 
»parates, el Senor con la cruz à cuestas 
»y Santa Rosa de Lima. Las cabezas, pies 
»y manos son de regular escultura, el 
»cuerpo y demas partes un armazón, si 
»bien puestas sobre de ellos con cuidado 
»sus respectivas ropas talares. Estàs imà- 
»genes, como el cuadro de la Divina Pas- 
»tora, fueron de propiedad de la Tercera 
» Regla. 

»No sufrió el menor deterioro el con- 
»vento en ninguna de sus partes el ano 
»de 1835» (1). 

Los dos oficiós siguientes dan màs luz 
para conocer los hechos de aquellos días: 

«3 de Agosto de 1835 = En virtud del 
»Oficio recibido de V. de orden de S. S.*^'^^ 
»lós Gobernadores de la Diòcesis, rela- 
»tivo à pasar à recoger todo lo pertene- 
»ciente al Cuito Divino de los Conventos 
»que no haya religiosos, en este Conven- 
»to de Capuchinos no lo he verificado 
.»por haber quedado en dicho Convento 
»dos Religiosos uno Sacerdote y otro 
»Lego aunque vestidos de Secular, para 
»custodiar todo lo del Convento, con per- 
»miso de la justícia que sirve de fuerte 
»para los Urbanos de dicha poblacion, 
»por tanto estimaré tendra la bondad de 
»hacerlo presente à S. S.'»^* y si me man- 
»dan recogerlo todo aunque haya los 
»dos religiosos lo verificaré imediata- 
»mente que lo mande. D.^ g.^ à V. m.* 
>;a.« Martorell 3 Agosto de 1835 = Miguel 
»Corét Pbro. Ecónomo = D. Juan M."" 
»Gonzàlez de Valdés V. Sec."» (2). 

«Muy Sór mio: en virtud del Oficio de 
»S.S.rías fecha 1.^ de Agosto relativo à 
»recoger todo lo perteneciente al cuito 
»de la Iglesia de P.P. Caputxinos de esta 
»villa despues de haberse ausentado di- 
»chos Religiosos de dicho Convento, se 
»verificó luego de haberse ausentado los 



(i) D. Francisco Santacana me entregó esta 
relaciòn en 29 de septiembre de 1892. 
(2) Archivo del palacio episcopal. 



230 



LIBRO TERCERO. 



CAPITULO VIGES>MOSEPTIMO 



«■dos últimos que habían quedado en él, de 
»lo que le remito la adjunta lista de in- 
»ventario. D.o g.^ a V. m.'' Martorell 1." 
»de Noviembre de 1835. — Miguel Corét 
»Pbro. Ecónomo.» 

«Nota de lo que se ha recogido en la 
»Iglesia de P.P. Caputchinos de la Parro- 
»quia de Martorell despues de haberse 
»ausentado todos los Religiosos de dicho 
»Convento, lo que todo està en poder de 
»mi el infrascrito; y es como se sigue: 

»Primo. Aras, 3. 

»Manteles de Altar usados, 2. 

»Alba usado, 1. 

»Roquet usado, 1. 

»Calis de Metal con la Patena, 1. 

»Casullas de Estambre, 17. 

»Singulos, 4. 

»Misales usados, 6. 

«Custodia de xMadera, 1. * 

»Urna de Madera, 1. 

»Brebiario usado, 1. 

»Libros de Coro Salterios, 2. 

»Cuadernos de Difuntos usados, 3. 

»Candeleros de Madera, 12. 

»Faristoles, 2. 

»Vaso de la Extrema Uncion, 1. 

»Miguel Corét Pbro. Ecónomo» (1). 

El Ayuntamiento pidió después al Go- 
bierno el convento para instrucción y 
beneficència; y el Estado, por Real orden 
de 10 de septiembre de 1841, cedióle 
para escuelas y hospital el edificio, su 
huerto y agua; de la cual concesión le 
firmo escritura pública ante el notario 
Clavillart en Barcelona a los 25 de mayo 
de 1842. La finca cedida, según la misma 
escritura, a E. lindaba, mediante el cami- 
no que conduce al mismo huerto, con 
tierras que fueron de don Joaquín Paz: a 
S., mediante un ribazo, con tierras del 
convento vendidas a D. Antonio Buxeres: 
a O. con las mismas tierras de Buxeres; 
y también a N. mediante una pared. 

El municipio tuvo allí el hospital hasta 
el afio de 1862, en que éste fué trasladado 
a una casa de la calle Nueva, y en 1865 
al edificio que ocupa hoy (1895). Duran- 



(i) Archivo del palacio episcopal. 



te el bienio revolucionario de 1854 a 56 
una parte del piso bajo sirvió de cuartel a 
los milicianos. En 1862 se establecieron 
en el convento las escuelas de ninas a 
cargo de las Hermanas mercedarias pro- 
cedentes de la casa de San Gervasio de 
Cassolas, però en 1871 dejaron las Her- 
manas la escuela pública y se trasladaron 
a un local propio en la villa. Durante la 
fiebre amarilla de 1870 el convento albergo 
asilados de la casa provincial de Cari- 
dad. Salidas las Hermanas mercedarias, 
el Ayuntamiento puso en el convento sus 
escuelas de ninos de ambos sexos debi- 
damente separadas, con habitación para 
los maestros; y así lo hallé cuando mi 
visita de abril de 1895 (2). 

Este convento se hallaba por todas par- 
tes rodeado de sus propias tierras, todas 
cercadas. Al E., y a su mismo nivel, tenia 
la huerta, en cuya parte superior, junto 
al bosque, existia, y existe, un caprichoso 
y rústico surtidor, limitado en tres de 
sus cuatro lados, no por barandas de 
albafíileria, sinó por altas y macizas 
pefías, entre las cuales al pie de robustos 
robles se abre la boca de la mina que a él 
y al convento proveia de agua. 

Por escritura ante el notario Don Ma- 
nuel Clavillart, firmada en Barcelona a 
los 13 de mayo de 1840, don Antonio 
Buxeres, vecino y hacendado de Barce- 
lona, compra al Estado una pieza de 
tiérra cercada de paredes, parte campo y 
parte vina, con algunos àrboles frutales, 
de una y media mojadas, sita en Marto- 
rell, pròpia de este convento. La cual 
tierra linda a E. con la calle de Capuchi- 
nos, a S. parte con el camino y escaleras 
que dirigen al convento, y «parte con 
«tierras que pertenecieron al mismo, y 
»que ha adquirido» (por la escritura si- 
guiente d esta) «el infrascrito comprador 

»don Antonio Buxeres » y son el bosque 

que luego diré, y parte con y à N. 



(2) Concordes en estos puntos las noticias 
dadas por D. Francisco Santacana y el Maestro 
de la escuela D. Ignacio Gall en la fecha de mi 
visita. 



CAPUCllINOS 



231 



con la calle de Mur, ó sea con la villa. 
De consiguiente esta tierra es la que me- 
diaba entre el convento y la población, 
tocando con ella. El precio subió a 53,000 
reales o sea 2,650 duros. Pag'ó Buxeres 
con títulos del 5 y del 4 por ciento y con 
«un documento interino y de renta per- 
»petua a 4 por ciento,» la primera quinta 
parte, o sea 10,600 reales, iguales a 530 
duros, en Barcelona a 2 de diciembre de 
1839. Como a la sazón los títulos del 5 
estaban a unos 30 por ciento, y los del 4 
a 24 (1), los 530 duros quedaron reducidos 
a unos 150 duros. 

Por escritura ante el mismo notario, del 
mismo dia de la anterior, el mismo don 
Antonio Buxeres compro al Estado el 
bosque del convento; el cual se extendía 
a sus espaldas en la pendiente del monte. 
El cual bosque en su cima en tiempo de 
los frailes tenia una capilla, a la que 
desde el convento se subia por un cami- 
no en angulos de un lado a otro, o en 
ziszàs, como dice la galiparla moderna, 
y en el que había las estaciones de la 
Via-Crucis. También estaba cercado de 
paredes, emperò cuando la compra des- 
truidas. Media 2 mojadas. Lindaba a 
E. parte con las paredes de dicho con- 
vento, parte con su huerto y parte 
con el torrente. A. S., o sea por la 
parte alta, con varios particulares: a N. 
parte con tierras que fueron del mismo 
convento «que posee el infrascrito com- 
»prador» (las de la escritura anterior), 
parte con el huerto del convento y con el 
camino de él. Escribe aquí la escritura 
una clàusula que no la comprendo refe- 
rente al surtidor, el cual creia yo que 
venia comprendido en la cesión al Ayun- 
tamiento, y dice así: «Dentro cuya exten- 
»sion de terreno se halla una grande roca, 
»que dividida en dos trozos forma estan- 
»co.» (Sic.) El precio fué 21,300 reales, o 
sea 1 ,065 duros; de los que la primera quin- 
ta parte fué pagada junto con la de la es- 
critura anterior, y constan en la misma 

(i) Gaceta de Madrid del 3 de diciembre de 
1839. 



cartade pago, y por lo mismo con lamisma 
clase de valores. Así los 1,065 duros divi- 
didos por 5 dan 213 duros, que es el primer 
plazo. Como el dia del pago los títulos del 
5 estaban a unos 30 por ciento y los del 4 
a 24 por ciento, resulta que los 213 duros 
se tornaron solo unos 60 duros. Así no 
me extrafía que en la villa se diga y pon- 
dere el muy bajo precio de esta compra. 



ARTICULO DECIMO 
CONVENTO DE IGUALADA 

Los siguientes religiosos integrabanen 
1835 la comunidad de Igualada. 

Guardian: Padre Fr. Saturnino de la 
Roca, quien tomo el habito en 1795. 

Vicario: Padre Fr. Pedró de Barcelo- 
na, en 1819. 

Padre Fr. Cayetano de Villafranca, en 
1786. 

Padre Fr. Roque de San Juliàn, en 1790. 

Padre Fr. Segismundo de Barcelona, 
en 1794. 

Padre Fr. Juan Pablo de Barcelona, 
en 1794. 

Padre Fr. Antonio de Igualada, en 1803. 

Padre Fr. Joaquín Maria de Mataró, 
en 1807. 

Padre Fr. Manuelde Barcelona, en 1827. 

CORISTAS 

Fr. Domingo de Vich, en 1826. 
Fr. Juan de Moya, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Lorenzo de Igualada, en 1802. 

Fr. Diego de Canet, en 1803. 

Fr. Bonifacio de Gerri, en 1815. 

Fr. Martín de Igualada, en 1824. 

Fr. José Antonio de Alforja, en 1832 (2). 

En 1835 los Capuchinos de Igualada no 
tenían aún construïda su iglesia, però sí 
el convento. UtiUzaban para el cuito una 
pequena capilla provisional, de un solo 
altar, mientras levantaban la definitiva. 



(2) Libio de província..., citado. 



232 



LIBkO FERCERO. — CVPITULO VIGESIMOSKPTI MO 



Para esta edificación, la gente devota 
acudia a trabajar de limosna los días fes- 
tí vos. En los de la exclaustración, esta- 
ban echados los cimientos. 

De cómo se efectuo esta, nos lo dijo ya 
detallada y vivamente el Alcalde de Igua 
lada, en oficio del 27 de julio de 1835, 
dirigido al Capitàn General, y copiado 
arriba en el articulo 2.° del capitulo 
XXIV de este libro III, hablando del con- 
vento agustino. Holgfara repetirlo aqui. 

«La Junta Superior de venta de Bienes 
y>Nacionales, à. 31 de octubre de 1842, ce- 
»dió al Ayuntamiento de Ig^ualada el con- 
»vento de Capuchinos para destinarlo ú 
»Hospital. — El Ayuntamiento, à 7 de di- 
sciembre, nombra para tomar posesión 
»de él una comisión, compuesta del Al- 
»calde presidente, D, Ramon Farreny, 
»D. Antonio Francisco Estalella, Regi- 
»dor primero, y D. Tomàs Bivern y D. 
»Antonio Biosca, síndicos». 

• «A 21 de febrero de 1847, el Director y 
«Administradores del Hospital exponen 
»al Ayuntamiento la gran mejora que 
»sería para aquél que en lugar de cria- 
»dos y criadas se estableciesen allí 
»Hermanas Carmelitas terciarias de la 
«Carídad...», y efectivamente allí se es- 
»tablecen (1). 

El Convento, pues, de 1835, es hoy 
Hospital, bien que transformado yagran- 
dado, quedando, emperò, del convento 
algunos vestigios, tales como el refecto- 
río y la cocina. 

Por escritura ante el notario don Ma- 
nuel Clavillart, en Barcelona, a los 16 de 
diciembre de 1844, el Estado vendió a 
don Francisco Murlans y Torres, vecino 
de Madrid, la huerta del convento, inme- 
diata a él y a su lado septentrional, con 
casita de los mozos y noria, de cabida de 
3 jornales, y cercada de paredes. El pre- 
cio fué 85,500 reales, o sea 4,275 duros, 
de los que el comprador pago el primer 
plazo, o sea la primera quinta parte, 
importante 855 duros, en Barcelona, a los 



(i) D. Juan Segura. Historia de Icrualada.. 
Barcelona, igo8. Tomo II, pàgs. iio y iii. 



13 de noviembre de 1844, con títulos del 
5 por ciento los cuales, a la sazón se 
compraban al 21 (2) por ciento; y así los 
855 duros nominales se tornaron 179, y 
un quebrado, verdaderos. 

Però, se dirà, los Capuchinos ha pocos 
afios han reaparecido en Igualada, idónde 
habitan convertido su convento en Hos- 
pital? La guerra de la Independència 
causo destrozos al prímitivo convento 
capuchino. Alejados los franceses, los 
frailes reedificaron o restauraren su ce- 
nobio en el mismo lugar, que formaba 
una humilde eminència. Mas, destruido 
nuevamente el convento en 1823, trasla- 
dàronse al lugar, ahora Hospital, conti- 
gu© al primero, y allí ediíicaron su con- 
vento que, como dije, en 1835 aun no 
tenia su iglesia construida. Quedaron en 
el primer lugar ruinas. Exclaustrados los 
frailes en 1835, compro este lugar con 
animo de devolverlo a los frailes, si re- 
gresaban, una piadosa família de Iguala- 
da, Ilamada Parera, y allí edifico una 
como quinta, o como se dice en la tierra 
Torre. Cuando han regresado los Capu 
chinos, esta família les ha restituido la 
tierra, y dado la casa. En ella, han esta- 
blecido los religiosos su Comunidad, bien 
que obrando en ella las reformas y am- 
pliaciones convenientes. 

En el períódico La Semana de /^«a/a- 
rffl, del 14 de abril de 1900, leo: «Pasado 
»maíïana à las cínco de la tarde se colo- 
»carà la primera piedra del edííicio que 
»para temple . tratan de construir tan 
»celosos religiosos» (los Capuchinos). 
Construyóse, y està abierto al cuito. 



ARTÍCULO UiNDECIMO 
CONVENTO DE MANRESA 

COMUNIDAD DE 1835 

Guardian: Padre Fr. Fèlix de Cabra, 
quien vistió el habito en 1799. 



(2) Gacela de Madrid del 14 de noviembre de 
1844. 



CAPUCHINOS 



233 



Vicario: Padre Fr. Mariano de Barce- 
lona, en 1819. 

Padre Fr. Miguel de Pineda, en 1775. 

Padre Fr. Juliàn de Barcelona, en 
1780. 

Padre Fr. Ginés de Taradell, en 1784. 

Padre Fr. Matías de Tarrasa, en 1800. 

Padre Fr. Benito de Vich, en 1820. 

Padre Fr. José Maria de Barcelona, en 
1824. 

Padre Fr. Buenaventura de Villafran- 
ca, en 1824. 

CORISTA 

Fr. Felipe Neri de Vich, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Ignacio de Manresa, en 1797. 

Fr. Buenaventura de Vich,. en 1815. 

Fr. Juan de Cardona, en 1818. 

Fr. Juan Maria de Vich, en 1826. 

Fr. Sebastian de Sarrià, en 1827, en el 
siglo Andrés Carbonell. 

Fr. Salvador de Lloà, en 1829 (1). 

En 1835 gobernaban la ciudad de Man- 
resa como Gobernador militar y político 
Don Jaime Carbó y como Alcalde mayor 
y Teniente de Corregidor en comisión 
Don Gil Fabra, al cual todos conocimos 
después en Barcelona Juez de primera 
instància. 

Sin embargo estos senores poco hicie- 
ron, ni pudieron hacer, respecto de los 
Capuchinos, porque la estancia de la Co- 
munidad en su claustro no llego al dia de 
la exclaustración general. En el Boletin 
Oficial del 21 de julio de 1835 (2) se lee un 
edicto al cual pertenecen las siguientes 
líneas: «Por el presente cito, llamo y em- 
»plazo por primer pregon y edicto al 
»Padre Fèlix de Cabra, guardiàn, P. Ma- 
»riano de Barcelona presidente, P. Beni- 
»to de Vich, P. Buenaventura de Villa- 
»franca, sacerdotes, Fr. Juan Maria de 
»Vich lego y José Rovira mozo, todos del 
»convento de capuchinos de esta ciudad, 



(i) Libro de província..., citado. 

(2) Boletin del 21 de julio de 1835, pàg. 524. 



»contra quienes estoy procediendo crimi- 

»nalmente por haberse fugado » Real- 

mente los dichos cinco religiosos se fuga- 
ron, y entonces ademàs deinstruirse dili- 
gencias criminales contra los fugados, se 
mandó traer a Barcelona el resto de la 
Comunidad, la que llego a esta el dia 16 
de julio. Uno de los traidos me lo conto 
con las palabras siguientes: «Se dijo que 
»algunos frailes de mi convento habíanse 
»marchado à los carlistas, y en realidad 
*en el huerto se hallaron abandonados 
»sus hàbitos, y como el Gobierno tenia 
»mandada la supresión de todo convento 
»que no tuviese cierto número de religio- 
»sos, se presento la autoridad y trasladó 
»la comunidad à Barcelona, en donde 
»entramos el dia del Carmen.» (3). 

Otro exclaustrado explica la causa de 
la imprudente fuga por la igualdad de 
peligro y ejemplo del convento de Torto- 
sa; porque en esta ciudad del Ebro como 
un capuchino los días de fiesta fuese a 
una casa de campo a celebrar la Santa 
Misa, y en el camino hablase casualmente 
con un carlista, al regresar fué presó y 
después fusilado. El convento de Manre- 
sa también en los días festivos tenia que 
enviar un sacerdote a una capilla lejana, 
y éste quedaba muy expuesto a encon- 
trar en el camino a carlistas, y por lo 
mismo a ser fusilado. Temiendo, pues, 
tan probable compromiso los dichos frai- 
les se fugaron (4). 

Echados los religiosos, su convento 
quedaria en manos de la autoridad, pues 
durante la guerra civil de aquellos afios 
de la exclaustración lo hallamos conver- 
tido en cuartel de peseteros, es decir de 
la hez de la sociedad, con armas en la 
mano, y casi sin rey ni autoridad, «bra- 
»vos, por desgracia nacidos para arras- 
»trar por el fango los màs augustos y 
»venerandos timbres que nos legaron la 



(3) Relación de Fr. Sebastian de Sarria. Sa- 
rrià 23 de julio de i88t. 

(4) Relación del P. Narciso Nadal. Barcelona 
23 de diciembre de i88ó. 



L'34 



LIBRO TKRCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEP IIMO 



»ciencia, piedad y valor de nuestros pro- 
»genitores.» (1) 

La iglesia «en tiempo de la guerra civil 
»de 1l35, quedo casi destruïda, però gra- 
»cias al celo del Rdo. P. Fidel Serratosa, 
»conocido en el claustro por el P. Fidel 
»de San Hipólito, y à los donativos de la 
»ciudad de Manresa, pudo de nuevo abrir- 
»se al cuito, el dia 3 de octubre de 1852...» 
(2). Y cuantas veces después he visitado 
Manresa, he visto que continuaba intacto 
este templo, bien que casi siempre cerra- 
da su puerta. 

El convento «en 23 de agosto de 1863, 
«pasó cl ser hospicio de ancianos menes- 
»terosos, y la segunda residència que 
»pusieron en Espana las Hermanitas de 
»los Pobres» (3), y en este noble destino 
continua, bien que arreglado conforme 
a las nuevas necesidades el interior del 
edificio, y construïda una nueva iglesia. 

Por escritura ante el notario Clavillart, 
firmada en Barcelona a los 10 de juho de 
1844, don Francisco Murlans de Madrid, 
con el cual ya tantas otras veces hemos 
topado al registrar ventas de bienes de 
conventos, cede por medio de su procu- 
rador, a favor de don Antonio Joseph de 
Mataró, también ya por nosotros conoci- 
do por iguales motivos, cede, digo, el 
remate del huerto de los Capuchinos de 
Manresa, remate que en Madrid había 
obtenido Murlans, y lo cede por el precio 
de 82,300 reales, o sea 4,115 duros. A 
pesar de mis prolijas pesquisas no logré 
encontrar la escritura de venta que el 
Estado otorgara después a favor de Jo- 
seph, y así no he podido conocer la carta 
de pago, ni la clase de valores con que el 
precio fué pagado; y por lo mismo no me 
es licito calcular la disminución de precio 
real que mediante los valores sufrió el 
contrato; emperò pensaria temerariamen- 



(i) P. Fidel Fita. Lci Santa Cueva de Man- 
resa. Manresa, i8j2, pàg. 183. 

(2) D. Cayetano Cornet y iMas. Guia del via- 
jero en Manresa y Cardona. Barcelona, 1860, 
pàg. 158. 

(3) P. Fita. Obra citada, pag. 198. 



te quien creyera poca la tal disminución. 
Es necesario advertir que bastàbale al 
comprador del remate, el pago del primer 
plazo y la carta de pago de él, para 
entrar en posesión, y entraba, Cuando la 
escritura de 10 de julio del 44, la huerta 
vendida constaba de tres trozos, llama- 
dos de dalt, del mitx y del debant , nom 
bres que corresponden al escalonamiento 
de su terreno. 

Posteriormente en estos últimos afios 
se han restabíecido en Manresa los Capu- 
chinos, però no en su primitivo convento, 
sinó en otro nuevo. Leí en la Semana 
Catòlica de 13 de agosto de 1882: «Ade- 
»lantan en Manresa las obrasdel conven- 
»to de PP. Capuchinos, que se levanta 
»actualmente en un campo cercano al 
»colegio de San Ignacio.» (4). 

El siguiente asiento de las cuentas que, 
al desaparecer las comunidades, abrió la 
Amortización para la gestión de los inte- 
reses de ellas, nos certifica de que en el 
convento había quedado el vino. Dice así: 
«Convento de Capuchinos de Manresa— 
»1835— Mauricio Noguera— Por valor de 
»28 cargas y dies y seis — seno de vino y 
»vinagre vendido uno con otro à 38 reales 
»la carga que se allò ecsistente (iviva la 
ortografia de la Amortisacióii!) en este 
»convento, adeudó 1067 reales 20 mar. » (5) 

De la biblioteca fueron traidos a la 
reunión de las de los conventos incendia- 
dos de Barcelona 351 volúmenes (6). 



ARTÍCULO DUODECIMO 

CONVENTO DE VILLAFRANCA 
DEL PANADÉS 

He aquí los nombres de los religiosos 
de esta casa: 



(4) Semanario dicho, pàg. 616. 

(5) Archivo de Hacienda de Barcelona. — Le- 
gajo citado, cuaderno 105. 

(6) Pi y Arimón. Barcelona anticrua y mo- 
derna, tomo II, pàg. 215. 



CAPUCHINOS 



235 



Guardian: Padre Fr. Zacarías de Bar- 
celona, quien tomo el habito en 1805. 

Vicario: Padre Fr. Àngel de Barce- 
lona, en 1818. 

Padre Fr. Onofre de Barcelona, en 1777. 

Padre Fr. Doming•o de Sabadell, en 
1785. 

Padre Fr. Ignacio de Verdú, en 1783. 

Padre Fr. Sixto de Barcelona, en 1789. 

Padre Fr. Cleto de Barcelona, en 1789. 

Padre Fr. Antonio de Vidreras, en 1815. 

CORISTA 

Fr. José de Valls, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Fèlix de Esparraguera, en 1796 

Fr. Joaquín de Sitges, en 1798. 

Fr. Gabriel de Valls, en 1818. 

Fr. Antonio de Rubí, en 1824. 

Fr. Andrés de la Selva, en 1832 (1). 

Villafranca tenia tres conventos; y en 
la exclaustración los tres superiores y 
sus Comunidades obraron de consuno; y 
como en el articulo 1.° del capitulo XVIII 
de este libro III, al resenar la salida de 
los trinitarios, referi en general los he- 
chos a los tres comunes, me basta aquí 
remitir el lector al citado articulo. Sa- 
lieron en paz relativa los frailes bajo el 
amparo principalmente del sensato Go- 
bernador militar y político de la villa 
el Brigadier don Juan de Sandoval, De 
los Capuchinos algunos se ausentaron en 
aquelles días antes que se disolviera la 
Comunidad trinitaria, bien que provistos 
de sus correspondientes pasaportes. Por 
lo demàs el convento y sus cosas siguie- 
ron entonces la suerte de los otros. 

En la calle del Vall del Castell levan- 
tàbase desde los siglos romànicos el 
palacio de los Barones de Rocafort; el 
cual lucía ventanas antiquísimas ajime- 
zadas, y en su fachada principal el escudo 
de armas de la casa, que por ser la 
de ^Spuny consistia en un puno cerrado. 
Por los afíos de 1887 aproximadamente 
ha sido renovado, y ha desaparecido toda 



su fisonomia antigua. En 1835 en una 
parte de él vivia el Gobernador Sandoval, 
y en otra el procurador de los Barones, 
de nombre Pablo Mestres, con su yerno 
José Guasch. Como el procurador Mes- 
tres lo mismo que Guasch merecían 
la mayor confianza de los Capuchinos, 
trataron estos en el primer momento de 
acudir allà con sus personas al salir del 
convento, y colocar allí en depósito sus 
cosas; y así lo efectuaron; però como un 
retén de migueletes guarnecía la puerta 
del palacio en razón de habitar allí el 
Gobernador, entraron en el edificio por 
la puerta del pajar; la que daba al exte- 
rior del poblado. Sin embargo hubo uno 
que, o por falta de advertència, o sobra 
de confianza, quiso entrar por la princi- 
pal; y al verle un miguelete le apunto el 
arma; corrió el senor Mestres, y logró 
salvarle (2). 

El anoso Padre Sixto de Barcelona, 
tanto participaba de la ilusión de que 
aquella tempestad pronto escamparia, 
que en la salida del claustro, y refugiado 
en casa Bonet, no quería ni desnudarse 
el habito ni afeitar su barba. Fueron 
necesarias repetidas reflexiones del tri- 
nitario Fr. Manuel Güell, para que lo 
efectuarà. Primero se quitó el habito, y 
después la barba (3). 

No todos los religiosos de esta casa 
pudieron por sus pies hurtar el cuerpo 
al peligro, pues aparece claramente que 
a uno de ellos, tullido, la autoridad le 
amparó. He aquí cómo nos lo cuenta el 
siguiente oficio pasado por el Gober- 
nador civil de Barcelona al Ayunta- 
miento de esta misma ciudad: «Excmo. 
»Sor.— El Caballero Corregidor de Villa- 
»franca al darme aviso con fecha de 
»ayer de haber dado pasaporte à varios 
«religiosos Capuchinos de dicha Villa 
»por razón de las presentes circunstan- 



(i) Libro de ■provincià..., citado. 



(2) Relación del biznieto de D. Pablo Mestres, 
D. Antonio Guasch y Estalella. Barcelona 6 de 
noviembre de 1889. 

(3) Relación de dicho P. Güell. Villafranca 
I 9 de julio de 1880. 



236 



LIBRO TICRCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»cias, me dice, que el P. Onofre Lluch 
»de la misma orden esta perlàtico y no 
»puede ser asistido en aquel punto, por 
«cuj' a razón he oficiado al dicho Corre- 
»gidor que si està en disposición de ser 
»trasladado aquí, pase al Hospital mi- 
»litar de Junqueras, à cu3•o íin espero 
»que V. E., ó su Comisión de Regulares 
»lo avise al asentista a fin de ser admitido 
»en él con la asig'nación que pagan los 
«oficiales enfermos, la que deberA abo- 
»narse de los fondos destinados al man- 

»tenimiento de los Regulares. — Dios 

^Barcelona 4 de Agosto de 1835.— Felipe 
»Igual. — Al Excmo. Aj'untamiento de 
»esta Capital» (1). 

Efectuóse el traslado a Barcelona del 
dicho perlàtico. 

En el palacio deSpuuy no solo se aco- 
gió la Comunidad, sinó que, como dije, 
en él depositaron los religiosos muchas 
de sus cosas, tales como indumentos del 
cuito, libros de coro, libros de estudio, 
etcètera, (2). Así, muy corto número de 
objetos pudo figurar en el inventario, que 
por orden de los Gobernadores del Obis- 
pado en los primeros días de agosto for- 
mulo el cura de la parròquia. Habían 
mandado aquellos que los Pàrrocos in- 
ventariaran los enseres y ropas del cuito 
de los conventos desocupados. En el 
inventario de este convento solo se leen 
las líneas siguientes: 

«Inventario de PP. Capuchinos. 

»Un Caliz de plata con su patena. 

»Un Globo de plata. 

»Una Casulla. 

»Una Estola con su Manipulo. 

»Una Alba con su Amito y Cingulo. 

»Una bolsa de Corporales, todo blanco. 

»Un Misal... 

»De todo lo cual doy fé.— Villafranca 
»10 Agosto de 1835.— José Janer Pbro. V. 
»Perpetuo» (3). 



(i) Archivo municipal de Barcelona. Expe- 
dientes. Sección 2.' Número 129. Pliego 3.' 

(2) Relación citada de D. Antonio Guasch. 

(3) Archivo del palacio episcopal. 



De los ornamentos, o indumentos de 
la iglesia, me dijo el descendiente de 
Mestres que muy pronto fueron restituï- 
des a los frailes; mas creo que si acierta 
en que salieron de la custodia de Mestres, 
no en que pasaron a manos de los Capu- 
chinos, sinó que irían a las de los pàrro- 
cos de la villa para ser utilizados para el 
cuito. Cuando afios adelante se abrió nue- 
vamente al cuito el templo trinitario, en 
él se venero a la Divina Pastora y a Jesús 
Nazareno, en imàgenes procedentes de 
los Capuchinos (4). En 1890 en la casa de 
los procuradores de Rocafort se conser- 
vaban aun dos relicarios, una imagen del 
Buen Jesús, otra de la Purísima, un cua- 
dro con el Ecce Hoino, y algunos otros 
objetos todos del convento capuchino (5). 

«Este convento... fué derruido en agos- 
»to de 1838 con motivo de la guerra civil 
»de los siete afios» (6). Efectivamente, 
algunos revolucionaries forasteres y 
otros de Villafranca pusieron fuego al 
convento, y asi lo destruyeron. Como 
estaba situado en las afueras de la villa 
se dió por razón la conveniència de qui- 
tar a los carlistas un lugar donde forti- 
ficarse para un ataque. Dios sabé si esta 
fué razón o pretexto, pues los pareceres 
de los hombres de la villa sobre ello an- 
dan encontrados. Vive, y trato yo, una 
anciana de 86 anos que recuerda que su 
abuelo la subió cuando nina al terrado de 
su casa de Villafranca, y le dijo: «mira, 
»mira como arde el convento. iYa no po- 
»dremos ir mas à beber allí el agua fresca 
»de su pozo!». El Padre trinitario resi- 
dente en Villafranca, D. Manuel Güell, 
me conto el hecho con las siguientes 
palabras: «Al cabo de un tiempo de la 
»exclaustración algunos de la villa qui- 
»sieron quemar el convento de Capuchi- 



(4) D. Antonio \'idal y Verdaguer. Libro en 
que se anotarà cuanto ha<j;a, referència al templo 
de laSantisima Trinidad, fol. 12 vuelto. Es ma- 
nuscrito. 

(t) Relación citada de D. Antonio Guasch. 

(ó) D. Agustín Coy. Villafranca del Pena- 
des... Barcelona, igog, pàg. 523. 



CAPUCIIINOS 



>37 



»nos. Una companía de nacionales simulo 
»una alarma, pasaron la noche en el 
»punto fortificado, y à la mafiana sig'uien- 
»te quemaron el convento. Como estaba 
»fuera de la villa se daria por pretexto 
»que ofrecía un baluarte a los carlis- 
»tas» (1). En cambio, el abogado don 
Ramon Freixas, amigo mío, creia el 
incendio no hijo de irrelio:ión, sinó del 
deseo de defensa, por el cual no solo cayó 
el convento, sinó otros edificios (2). «En 
»el lugar que ocupaba (el convento) f ué 
»construido el actual Cementerio, inau- 
»gurado el 23 Abril de 1S39» (3). 

El tristemente cèlebre don Mariano Bo- 
rrell, por escritura ante el notario Cla- 
villart, de 16 de abril de 1846, compro al 
Estado «un pedaso de terreno que fué 
»parte del derruido edificio convento de 
»capuchinos de la Villa de Vilafranca 
»del Panadés y de una noria con su co- 
»rrespondiente alberca para riego de 
Ȏste, cuyo terreno consta de 2 jornales 
»menos cuarto, que linda... por cierso 
»con el nuevo cementerio». La huerta 
vendida cae, pues, al S. del cementerio, 
o antiguo convento. El precio del remate 
fué 25,000 reales, o sea 1,250 duros; de 
los que Borrell pago el primer quinto, o 
sea 5,000 reales, iguales a 250 duros, en 
Barcelona a 1 de abril de 1846, con títulos 
de la Deuda Consolidada del 5 por ciento. 
El dia antes, 31 de marzo, los títulos al 
poitador del 5 se cotizaban a 21 Vs- lo 
que redujo los 250 duros del primer plazo 
a 54 duros. 

Mas pagado ya este primer plazo, Bo- 
rrell, por escritura ante el mismo notario, 
de 14 de octubre del mismo ano, traspasó 
la finca a don Antonio Vidal y Verda- 
guer. iLàstima grande que este senor 
adquisidor que tan bien se porto por lo 
que respeta al convento trinitario de la 
villa, que tanto trabajó para su reaper- 
tura, adorno y vida, que fué uno de los 
mejores individuos de su junta de Obra, 



(i) Relación citada. 

(2) Relación de 13 de noviembre de 1902. 

(3) D. Agustin Coy. Obra citada, pàg. 523. 



y su cronista, metiera luego sus benemé- 
ritas manos en el lodazal de la Desamor- 
tización! Hoy en esta finca se conserva 
aún el pozo del «agua fresca» del tiempo 
de los Capuchinos. 

Suele Dios castigar ya en este mundo 
a los destructores de conventos y comu- 
nidades. Uno de los incendiarios del con- 
vento de Villafranca murió de terrible 
enfermedad, bien que cristianamente. 
Un su hermano enloqueció, y su padre» 
después de anos de enfermedad en el 
hospital, allí acabo sus días; cual si el 
primero hubiese traído sobre su casa la 
divina maldición (4). 



ARTICULO DECIMOTERCERO 
CONVENTO DE VILLANUEVA 

El convento de Villanueva abrigaba 
la siguiente numerosa Comunidad: 

Guardian: Padre Fr. Casiano de Bar- 
celona, el cual tomo el habito en 1801. 

Vicario: Padre Fr. Antonio de San 
Hilario, en 1803. 

Padre Fr. Felipe de Barcelona, en 1776. 

Padre Fr. Martín de Villanueva, en 
1778. 

Padre Fr. Silvestre de Barcelona, en 
1793. Es el elocuente predicador citado 
ya en otros articules. 

Padre Fr. Faustino de Barcelona, en 
1801. 

Padre Fr. Juan de la Llacuna, en 1804. 

Padre Fr. Jaimede Villafranca, en 1814. 

Padre Fr. Ramon Maria de Barcelona, 
en 1818. Reputado orador que exclaustra- 
do, predico mucho en Barcelona. Su ape- 
llido Camps. 

CORISTAS 

Fr. Pedró Màrtir de Canet, en 1828 
Fr. Lorenzo Maria de Mataró, en 1828. 



(4) Estàs noticias del castigo del incendiaria 
las tango primero de boca, y después de puno 
propio del senor Obispo D. José .Morgades. VicK 
4 de julio de 1894. 



2J8 



LIHRO TICUCERO. — CAIMIULO YIGF.SIMOSlvPTIMO 



Fr. Nicolàs de Odena, en 1828. 

Fr. Magín de Valls, en 1828. 

Fr. Joaquin de San Juliàn, en 1828. 

Fr. Manuel de Olot, en 1828. 

Fr. Esteban de Olot, en 1828. 

Fr. José de Castelltersol, en 1828. 

Fr. Luis Gonzaga de Igualada, en 1828. 

Fr. Serafín de la Geltrú, en 1828. 

Fr. Camilo de Valls, en 1828. De ape- 
Uido Torras- 

Fr. Alberto de Olot, en 1828. 

Fr. Alejandro de Olot, en 1828. De 
apellido Guiu. 

Fr. Ambrosio de Barcelona, en 1828. 
De apellido Gaix. 

LEGOS 

Fr. Carlos Francisco de Barcelona, 
en 1785. 

Fr. Isidro de Bràfim, en 1799. 

Fr. Fèlix de Alcover, en 1800. 

Fr. Fidel de Súria, en 1829. 

Fr. Pedró Màrtir de Alforja, en 1832 (1). 

Los catorce nombrados coristas habían, 
a la sazón, terminado el curso de Teolo- 
gia en Villanueva, y esperaban el mo- 
mento de pasar a Barcelona para oir el 
de Moral. Traté a varios de estos coris- 
tas, cargados ya de anos. De uno de 
ellos son las siguientes palabras: «Nues- 
»tro Padre Provincial vivia tan ignorante 
»del peligro, que en junio anterior pasó 
»una orden à los conventos diciendo que 
»el religioso que se ausentase de su con- 
»vento seria tenido por apóstata; y el 
»fraile estudiante seria expulsado de la 
»Orden para no admitirle ya jamàs. A 
»pesar de esto, el temor agitaba los àni 
»mos de los jó venes. Vino à fomentar 
»nuestra zozobra la llegada à Vilanova, 
»el dia 24, de unos franciscos escapados 
»de la matanza de Reus, que Uegaron en 
»una barca» (2). 

Las autoridades de la villa, en altas 
horas de la noche del 25 de julio al 26, 



(i) Libro de provincià..., citado. 

(2) Dos distintas relaciones del P. Ambrosio 
Gaix, en Barcelona, la segunda a los 2 de junio 
de 1880. 



tuvieron noticia de la hecha de Barcelo- 
na. El 26, acudieron al convento y ani- 
maron a los Capuchinos, exhortàndoles 
a deponer el temor, confiades en que 
ellas vigilarían. Mas, el 27 o 28, que en 
esto no andan acordes los testigos, por la 
manana, manifestaron a los religiosos 
que corrian peligro, les dieron pasapor- 
tes, y les mandaron tener libre el con- 
vento al caer de la tarde al toque de 
craciones (3). «Como los frailes no tenía- 
»mos vestidos seglares, salió una comi- 
»sión por la villa pidiendo por caridad 
»que nos trajeran ropas. Acudieron bon- 
»dadosos los devotos con trajes (4). Nos 
»disfrazamos, y salimos pronto, porque 
»tenia razón el Alcalde, pues el espíritu 
»revolucionario se iba propagando hasta 
»por aquel pais (5). Al comparecer los 
»amigos con trajes, el Superior puso 
Ȏstos en una cesta en el corredor para 
»que cada religioso tomase el que cua- 
»drase bien à su persona; y era de ver la 
»miseria de aquellos Padres ancianos que 
»ni sabian vestirse las prendas secula- 
»res» (6) De los frailes, pues, tomo cada 
uno el camino que pudo. 

«Yo, me dijo el corista Alejandro de 
»01ot, me fui à Villafranca del Panadés, 
»donde tomé la diligència de Barcelona. 
»Me apeé con otros en Molins de Rey 
»para cenar, però mientras estàbamos 
»cenando, nos llego el aviso de que los 
»migueletes querian matarnos. Corrimos 
»al coche, y echamos à córrer, con lo 
»que nos salvamos de aquel peligro. Al 
»llegar à la puerta de Barcelona, los en- 
»cargados de la Autoridad, conociéndo- 
»nos por frailes, nos quitaron los pasa- 
»portes, diciéndonos que, para evitar todo 
»peligro, era lo mejor que nos metiéra- 
»mos en Montjuich ó en la Ciudadela. 
»Contesté que no veníamos à Barcelona, 



(3) Relaciones de dos de los coristas. 

(4) Relaciones del P. Gaix y del P. Camilo 
Torras; éste en Barcelona a 27 de agosto de 1880. 

(5) Relación citada del P. Camilo Torras. 

(6) Relación del P. Ambrosio Gaix en Barce- 
lona a 8 de julio de 1895. 



CAPUCHINOS 



239 



»sino que solo pasàbamos en dirección a 
»otras partes, y asi nos devolvieron los 
»pasaportes. Alquilamos una tartana, y 
»salimos la misma noche en dirección à 
»la montafia. Al llegar al Besòs, el tarta- 
»nero, desconociendo el alveo, se metió 
»en él y el vehículo quedo alli atascado. 
»Apeéme con un companero, y por los 
»ladridos de un perro llegamos saltando 
»zarzales, à una casa, en la que manifes- 
»tando que éramos frailes, ó gente de 
»paz, nos abrieron. La gente de la casa 
»fueron al rio por los dos que habian 
»quedado en la tartana, y allí pasamos 
»el resto de la noche. Desde esta casa, el 
»dia siguiente vimos el incendio del con- 
»vento de Sabadell. Los de la casa entra- 
»ron en temor, y asi nosotros nos larga- 
»mos, enderezàndome yo hacia mi pàtria 
»01ot. Encontre al General Llauder en 
»Tona. Al llegar à Cantonigrós,de pronto 
»me veo con una multitud de fusiles 
»apuntados, però afortunadamente para 
»mí eran carlistas, y me dejaron pasar. 
»En esta larga travesía de Villanueva 
»hasta la montana, el encuentro de mi- 
»gueletes nos puso varias veces en peli- 
»gro, del que por auxilio de Dios salimos 
»sin mal» (1). 

Es del Padre Camilo, de Valls, o To- 
rras, el siguiente relato: «Acompanado 
»de mi padre, del corista Magin de Valls 
yy algun otro, nos encaminamos a pié 
»hacia Valls. A poco de cruzado el Coll 
»de Santa O'istina, cerca de un pueblo 
»llamado Bellavista, descubrimos en una 
»era distante obra de unos 300 pasos, el 
»batallón de migueletes de en Pep de Po. 
»Al acercarnos nosotros se adelantan 
xtres migueletes, nos paran, y nos pre- 
»guntan por à donde vayamos. Yo les 
»contesté que con mi padre nos dirigía- 
»mos à Valls, y los demàs dijeron que se 
»iban à sus casas. Requiere si tenemos 
»pasaportes, y se los mostramos. Pasad, 
>'>pHes, contesta el armado. Mas à los 
»cuatro pasos que habíamos caminado, 



»ya las carabinas apuntaban à nuestros 
»indefensos cuerpos. Uno de ellos, empe- 
»ro, con ademàn enérgico les impide el 
»crimen, y nos salva. Este, que sin duda 
»sería jefe de los otros, era hi jo de Valls, 
»y en nuestra nifíez conocido mío. Pasa- 
»dos de esto ya tiempos, encontró al 
»Padre JMagín, 5' le pondero el peligro 
»inminente que en aquella ocasión ha- 
»bíamos corrido, pues pocos momentos 
»antes de nuestro encuentro, estando los 
»migueletes de conversación en la men- 
»tada era, decian que de presentarse allí 
»algun fraile lo matarian irremisible- 
»mente. Yo desde el principio conocí 
»toda la gravedad del peligro, de modo 
»que, según me dijo después Fr. Magin 
»estaba pàlido como el papel» (2). 

En Esplugas se refugio, y quedo deíini 
tivamente, el Padre Juan de la Llacuna 
donde brillo por su predicación, de modo 
que las gentes aun de otros pueblos acu 
dían después a oir sus sermones (3). 

De la buena biblioteca que poseía e 
convento ignoro el paradero; solo recuer 
do que, según el corista Guiu, antes de 
recibir el postrer aviso del Alcalde, los 
frailes escondieron algunos libros sobre 
las bóvedas del templo. De los demàs 
objetos algunas gentes, en los momentos 
de la fuga de los religiosos, retiraron al- 
gunos, que por el largo tiempo de la 
exclaustración se habràn perdido (4). De 
todos modos la inmensa mayoría de las 
cosas quedo en el convento, y alli se 
extraviaria, o quizà la Desamortización 
lo vendería. 

Don José Perellada compro al Estado 
el convento y huerta de capuchinos; y 
esto consta por dos escrituras casi igua- 
les, pasadas ante el notario Clavillart, 
una en 4 de junio de 1843, y la otra en 15 
de abril de 1845. En la segunda se expre- 
sa que se otorga para mayor claridad y 



(i) Relación del P. Alejandro Guiu, o de Olot, 
en Olot a 15 de agosto de 1883. 



(2) Barcelona 27 de agosto de 18S0. 

(5) Relación de D/ Teresa Roca, hija de Es- 
plugas. Barcelona 19 de junio de i88^. 

(4) Relación del P. Ambrosio Gaix. Barcelona 
8 de julio de 1895. 



•240 



LIBRO TERCERO. 



■CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



exactitud. La finca està «compuesto del 
»edificio convento é Iglesia, con patios y 
»huertas, en las que hay casa para el 
«hortelano, una noria y zafreche, y de un 
»pedazo de tierra llamado la vma de los 
»/rares, todo circuido de paredes, y así 
»mismo una porción de terreno delante o 
»frente la iglesia hasta la linea de la calle 
»de San Sebastiàn.» Linda en su totalidad 
a E. parte con la plaza de capuchinos y 
parte con la calle de San Sebastiàn: a S. 
con la continuación de la calle de San 
Felipe Neri: a O. con particulares me- 
diante un camino: y a N. con las calles 
de la Indústria y de Santa Eulàlia. El 
precio, según ambas escrituras, subió a 
790,500 reales, iguales a 39,525 duros; 
però como ei Perellada pago la primera 
mitad en Barcelona a los 6 de mayo de 
1843 con títulos de la Deuda sin interès, 
los cuales en aquel mes se compraban en 
la Bolsa por un 6 por ciento, resulta que 
la dicha mitad, o sea 19,762 Vg duros no- 
minales se convirtió en 1,185 duros, y un 
quebrado de duro. Y como Perellada pa- 
garia el segundo plazo con títulos de la 
misma deuda, el edificio y dilatado terre- 
no le costaria unos 2,400 duros. 

En la escritura de 4 de junio de 1843 no 
falta «la condición de que el mismo com- 
»prador haga desaparecer desde luego de 
»la torre ó campanario, y de la fachada 
»del propio edificio todo emblema y as- 
»pecto significativo de su anterior des- 
»tino»; condición que abunda en estàs 
escrituras de la Desamortización. 

En el libro eruditísimo del Padre José 
Antonio Garí y Siumell, mercedario vila- 
novés, titulado Descripción é historia 
de la villa de Villanueva y Geltrú, 
va un clarísimo plano de esta, y en éi 
puede el curioso informarse de la exten- 
sión y lugar del convento y su huerta; (1) 
bien que, habiéndose edificado después de 
la fecha de la publicación del libro en el 
terreno, hay que tener en cuenta la pro- 
longación de alguna calle. 



(i) Impreso en Villanueva en i86o. Entre las 
pags. 21 y 22. 



Perellada vendió el convento a un se- 
nor, hijo de Villanueva, de nombre don 
Tomàs Ventosa, que había venido de 
Amèrica, el cual tenia la ridiculez de 
andar por doquiera llamàndose pccJio 
noble. El nombrado Padre Garí, deseando 
conservar en pié el templo capuchino, 
visito a Ventosa, y le dijo: «acudo à V. 
»porque, siendo V. hijo de la villa, y 
»teniendo noble pecho, se servirà conce- 
«dernos, como se lo suplico, la iglesia de 
»capuchinos.» La contestación fué nega- 
tiva. Garí proyectaba instalar en este 
templo la congregación de los Dolores. 
Ventosa derribaría el convento e iglesia, 
según parece, aunque de cierto no me 
consta. Al morir soltero nombró cuatro 
herederos de confianza mandando que 
sus bienes se empleasen en escuelas y 
renta para el sostenimiento de ellas. Es- 
tos herederos por un lado toparon con 
dificultades para el cobro de las rentas y 
por otra el Ayuntamiento les instaba al 
cumpÜmiento de la benèfica disposición 
de Ventosa; por cuya razón cedieron los 
bienes al mismo Ayuntamiento para que 
él la cumpliese. Hoy, pues, derribados 
convento e iglesia, en el solar de estos y 
en el terreno de su huerta y vina estan 
asentados edificios, que forman dos islas, 
una de las cuales da con la plaza de la 
Constitución, vulgarmente llamada aún 
hoy de Capuclnnos ; en cuyo centro se 
levanta sobre su pedestal una estàtua que 
representa al nombrado don Tomàs Ven- 
tosa. 

De los objetos del cuito de este conven- 
to es natural pensar que pararían en las 
parroquias de la misma villa; y fortalece 
esta suposición el hecho de que en afios 
posteriores se utilizaban en la mayor, o 
de San Antonio, los lienzos de las esta- 
ciones de la Via Crticis. Por mal pinto- 
rreados y viejos fueron màs tarda relega- 
dos al desvàn, de donde un sacerdote, 
vicario de la parròquia, saco dos que no 
participan de las malas notas de sus her- 
manos. Adquiriólos, lavólos, y apareció 
el mèrito artístico especialmente de uno 
que representa el entierro del Salvador. 



CAPUCIIINOS 



241 



Mide cada uno 0'98 X 0'77 metros. El 
otro presenta el descenso de la cruz (1). 



ARTICULO DÉCIMOCUARTO 
CONVENTO DE GERONA 

Numerosa Comunidad contaba el con- 
vento capuchino de Gerona. Hela aquí: 

Guardian: Padre Fr. Pedró Pablo de 
Barcelona, quien tomo el habito en 1802. 

Vicario: Padre Fr. Joaquín de Sarria, 
en 1814. 

Padre Fr. Juan de San Feliu de Guí- 
xols, en 1797, Custodio, de apellido Lli- 
gona. 

Padre Fr. Andrés de Solsona, en 1782. 

Padre Fr. Severo de Mataró, en 1788. 

Padre Fr. Serafín de Riudarenas, en 
1792. 

Padre Fr. Gabriel de Arbucias, en 1793. 

Padre Fr. Valentín de San Juan de las 
Abadesas, en 1824. 

Padre Fr. Ignacio de Llevaneras, en 
1824. 

Padre Fr. Zenón de Arenys, en 1825. 

CORISTAS 

Fr. José Antonio de Calella, en 1829, 
de apellido Catà. 

Fr. Buenaventura de Mataró, en 1834. 

Fr. Lorenzo de Barcelona, en 1830. 

Fr. Agustin de Prats de Llusanés, en 
1830. 

Fr. José Maria de Valls, en 1830. 

Fr. Pedró Maria de Barcelona, en 1830. 

Fr. Jerónimo de Peralada, en 1830. 

Fr. Benito de Valls, en 1830. 

Fr. Olegario de Barcelona, en 1830. 

Fr. Àngel de Blanes, en 1830. 

Fr. José de Borradà, en 1830. 

Fr. Joaquín Maria de Barcelona, en 
1831. 

Fr. Fidel de Olot, en 1831. 

Fr. Felio de Llers, en 1831. 



(i) Los he visto en poder del dicho sacerdote, 
que es D. Jaime Oliveras, Prior de) Seminario 
mayor de sacerdotes retirades. 



Fr. Saturnino de Alguaire, en 1831. 
Fr. Manuel de Planolas, en 1831. 
Fr. Mariano de Malgrat, en 1831. 

LEGOS 

Fr. Quírico de Barcelona, en 1797. 

Fr. Liborio de Barcelona, en 1801. 

Fr. Buenaventura de Valldeneu, en 1807. 

Fr. Pablo de Valls, en 1817. 

Fr. Vicente de Sarrià, en 1826. 

Fr. José de Vich, en 1829. 

Fr. Narciso de Samprivat, en 1833 (2). 

En el articulo 3.° del capitulo XIX al 
tratar de los carmelitas, y en el 9.*^ del 
XX al decir de los franciscos, ambos 
artículos de este libro III, llevo ya larga- 
mente explicada la exclaustración de los 
conventos de Gerona; y por lo mismo 
aquí me limitaré a las particularidades 
de la de los Capuchinos. 

Ademàs de la Comunidad de ancianos, 
o Padres ya formados, residia en esta 
casa un curso, como se ha visto por la 
lista de arriba. A la sazón aquellos jóve- 
nes, cursada ya la Filosofia, estudiaban 
el primer ano de Teologia. 

Al interrogar a uno de los coristas lo 
primero que apunto fué lo ya mil veces 
escrito, a saber, la ceguera de los supe- 
riores: «El dia de San Jaime, me dijo, el 
»Padre Provincial, que residia en Barce- 
»lona, escribió a los Padres de Gerona 
»que sabiendo que alguno de los frailes 
»queria irse, le prevenia que no lo inten- 
»tase, pues aun no estamos tati mal para 
Uencr que llegar a este extremo; y ade- 
»màs amenazaba con calificar de apos- 
»tasía la fuga. La misma diligència que 
»llevó à Gerona el pliego del Provincial, 
»llevó la noticia del incendio de los con- 
»ventos de Barcelona. Sin embargo un 
»Padre venerable, Custodio que fué de 
»la Provincià regular, de nombre Juan 
»de San Feliu, de apellido Lligona» (al 
cu al yo cuando nino traté), «guiado de 
»su talento perspicàz, no participaba de 
»tal ceguera. Preguntàbame: (^Quc tal? 
>->c^Cómo van las casas? cQ^^^ dicen los 



(2) Libro de provincià..., citado. 



16 



242 



LIBRO TEUCERO. — CAPITULO VIGESIMOSLPTI MO 



í>fr aties?; y luego oída mi respuesta, me 
»anaclía que los pobres religiosos no com- 
»prendían el peligro en que estaban, que 
»toda noticia favorable la admitian por 
»verdadera por mas disparatada que 
»fuera, y no daban crédito a las adver- 
»sas» (1). jY propalan los enemigos de los 
frailes que estos estaban mal avenidos 
con sus conventos! 

De otro corista proceden las siguientes 
palabras: «Los Padres nada nos decían 
»de los disturbios que sufría el mundo, 
»sino que nos tenían bajo el rigor deia 
»disciplina, y con llave nos encerraban 
;)en nuestra clase y estudio. Mas cuando 
»vimos llegar exclaustrados de Olot, los 
»que Uegaron à Gerona el 2 de agosto, 
»otros exclaustrados de Mataró, otros de 
»Barcelona, nos alarmamos»(2). Entonces 
los jóvenes, en vista del peligro que ame- 
nazaba al convento, propusieron sacar 
las alhajas del cuito. Los ciegos de los 
viejos se opusieron a tan sesudo propò- 
sit©, hasta que los jóvenes se empefiaron 
decididamente; y una noche pusieron al 
través de la callejuela del lado del ceno- 
bio unas tablas que daban en la casa de 
una senora, a la que quien me lo conto 
Uamó La Baronesa, y trasladaron allà 
dichas alhajas. Por esto cuando después 
los agentes del Estado tomaron inven- 
tario de los objetos del convento, pasmà- 
ronse de la misèria y poquedad de lo 
hallado. 

Creciendo el peligro, y alarmada ya la 
Comunidad con las noticias de los bar- 
baros atropelles de Barcelona, esta pro- 
yectó acogerse al campo carlista, El 
Padre Zenón de Arenys, Fr. Buenaven- 
tura de Mataró, Fr. Vicente de Sarrià, y 
Fr. Narciso de Samprivat, negociaron el 
asunto con los carlistas, y el jefe de estos, 
Saura, bajó dos o tres veces hasta la 
Barca para recibir a los Capuchinos. Fi- 
jóse el dia, hora y modo, a saber, el 2 de 



(i) Relación del P. Joaquin .Maria de Barce- 
lona, de apellido Casademunt. Sarrià 20 y 21 de 
febrero de 1882. 

(2) Relación del P. José Antonio Catà. 



agosto a las dos de la tarde, fingiendo 
que los frailes iban, según costumbre, 
al Ter a baíïarse. Ignoro por qué aquel 
dia no pudo la fuga realizarse; y el 3 el 
General de Gerona ya tuvo noticia del 
proyecto. Llamó a los frailes 3' les dijo: 
«Sé que existe el proyecto de irse à los 
»carlistas, y la fortuna està en que no se 
»haya realizado, porque de efectuarse 
»hubiera tenido que salir la caballería, 
»y podían entonces morir muchos. Es- 
»tén VV. tranquilos, que donde muera 
»uno de VV. moriré yo». Los cuatro que 
habían negociado la fuga se temieron 
descubiertos, y así en inminente peligro 
de la càrcel y la vida; y efectuaren la 
proyectada fuga. El resto de la Comuni- 
dad quedóse bajo la palabra del General, 
el cual la cumplió fielmente vigilando y 
poniendo centinelas y guardando los con- 
ventos según 3'a queda explicado en los 
arriba mentados artículos referentes a 
otros cenobios (3). 

El dia 7 de agosto, viendo el mismo 
General que no podia impedir la entrada 
de forasteres provistos de pasaportes, y 
de los que la ciudad se llenaba; viendo 
la de fuerzas hostiles y la cargazón de la 
atmosfera general, despidió a los religio- 
sos; los cuales, por regla común, se au- 
sentaron, quedàndose, emperò, el Padre 
Guardian, el lego Fr. Liborio y algun 
otro para disponer de las cosas de la 
casa. A poco de comunicada a la Comu- 
nidad la resolución del General y Prela- 
dos, esta entro en el refectorio para 
comer, però nadie pudo probar bocado, 
sinó que, por el contrario, la acción de 
gracias se dijo mezclada con làgrimas. 
Al levantarse de la mesa el Superior, ma- 
nifesto que dispensaba el ayuno de aquel 
dia, que era de viernes. Salidos del re- 
fectorio, quedo rota la clausura. 

Vistiéronse de ropas seglares los reli- 
giosos, ropas que algunos ya tenían de 
antemano preparadas; y las gentes devo- 
tas Uevaban otras, con las cuales se iban 



(3) Relación citada del P. Joaquin Casade- 
munt. 



CAPUCUINOS 



243 



disfrazando los demas. Mas lo principal 
con que aquellas buenas personas auxi- 
liaban a los frailes, fué con dinero. Lue- 
go, cada religioso se dirigió a donde 
pudo, y por lo mismo, los màs a sus 
casas o familias. Los pasaportes estaban 
extendidos para el punto de Espana indi- 
cado por el interesado, però no para el 
extranjero. Para las personas cristianas, 
el dia de la salida de los Capuchinos lo 
fué de luto y de verdadero duelo. 

El corista Fr. Joaquín Casademunt me 
narro su viaje de salida con las siguien- 
tes palabras: «Salí del convento, y un 
»canónigo me convido à comer en su 
»mesa. Al levantar la servilleta encontre 
»bajo de ella siete napoleones (33'25 
>^pesetas). juntéme para la partida con 
»el otro corista Fr. Fidel de Olot, y nos 
»enderezamos à esta villa. Al otro dia de 
»llegados i tan pronto habló el espia! un 
»Jefe, que supongo seria el Comandante 
»de Armas, me llama, y me dice que sabé 
»que llevo un pasaporte falso. Realmente 
»nuestros pasaportes adolecian de falsos, 
»porque en lugar de frailes nos califica- 
»ban de carpinteros, ó estudiantes, ó de 
»otra profesión secular. INIe dijo que tenia 
»que marcharme por el Grau. Le contes- 
»té que de ninguna manera pasaria por el 
»Grau. En este puerto era muy probable 
»hallar à los carlistas, y si los hallamos, 
»pensé, y hay refriega, ó, sin haberla, se 
»puede decir que aquellos amenazan, y 
»así fusilarme. El Comandante llamó a 
»un su subordinado, que conocí era el 
»espía, y le dijo: la 2.^ acompanard este 
f>seüor al Grau. Neguéme de nuevo, y 
»por buena composición convinimos en 
»que regresaria í\ Gerona. 

«Acompaiïado solo de un mandadero 
»que hacia la carrera de Olot a Gerona, 
»salí à caballo camino de Gerona. Al 
»llegar à San Miguel, topamos con unos 
»jóvenes armados, tras de los cuales se- 
»guian otros. Eran carlistas. Me condu- 
»cen al Jefe, que venia à caballo con el 
»trabuco atravesado en la silla, y dando 
»cabezadas de sueno. Llamabase Juan N. 
»de M\eY^.s.—cQHÍén es V.? m*i pregunta \ 



»el ]QÍe. — Unfraile, le contesto, mostràn- 
»dolelarasura.— ;0//.^ replico elarmado, 
»//av tantos engaíios en el niiindo. Enton- 
»ces le exhibo mis cartillas ó sea certifi- 
»cado de ordenes. Mirólas sonoliento, y 
»se dió por convencido; però entonces se 
»empenó en que me agregarà à su fuer- 
»za, é incontinenti mandó traerme un 
»fusil. Yo me negué, insistió el carlista, 
»é insistí à mi vez yo; y solo logré que- 
»dar libre dàndole palabra de que volve- 
»ría, porque entonces, anadí, iba à des- 
»pedirme de mis padres que, dije, tenerlos 
»màs abajo» 

»A1 entrar en Banolas, encontréme ro- 
»deado de migueletes. En la mesa del 
»hostal todos eran migueletes, menos mi 
»companero y yo. Aquél, frecuentemente 
»borracho y tambien entonces, se vuelve 
»al miguelete de su lado, y le dice: Este 
>~>que acompafío es un f rail e (dióme un 
»salto el corazón); però de los vuestros, 
^^porqne liemos encontrado d los carlis- 
>ytas, y no ha qnerido incorporarse con 
y>ellos. El miguelete quedo de ello muy 
»contento, y me dijo si quería algo de su 
»persona. Le pedí un poco de tabaco, que 
»enseguida me fué dado.— (^'C^aw/o me 
-hlleva V. por cl?, preguntéle.— iVflífa, 
»nada, contesto el liberal, paga la Na- 
t>ción. — Pues jViva la Naciónl, exclamé 
»yo. Recogímonos despues a nuestros 
»aposentos; ya dentro, cerré con llave y 
»guardéla muy cuidadosamente junto con 
»el corto dinero que me restaba. Al otro 
»dia salimos para Gerona, mas al poco 
»rato supimos que subia hàcia nosotros 
»la columna, compuesta de peseteros, 
»nacionales y tropa. Decliné con mi ca- 
»ballería à un lado sobre una loma ocul- 
»tàndome, y asi hurteme al peligro. Lue- 
»go la misma bèstia me guió à Gerona. 

»En esta ciudad me dieron nuevo pasa- 
»porte, porque el primero quedo en Olot; 
»y junto con los coristas Fr. Olegario de 
«Barcelona, Fr. Saturnino de Alguaire, 
»Fr. Manuel de Planolas y Fr. Pedró 
»Màrtir de Barcelona, nos fuimos à Ri- 
»daura. Al llegar à este pueblo, sus habi- 
»tantes creyéndonos peseteros cerraron 



244 



LIERO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSÉPTIMO 



»las puertas. Corrimos, y nos colamos 
»en el hostal. Pedimos aguardiente para 
»banarnos los pies, que traíamos estropea- 
»dos; y al emplear este remedio usado 
»por los frailes descalzos, conocieron que 
»éramos tales; y el pueblo nos trató muy 
»bien, de modo que Simonet estuvo bus- 
»càndonos cinco dias, y el pueblo nos 
»avisaba y ocultaba. Acercàndose el dia 
»de viernes, mandamos recado al com- 
»panero Fidel de Olot, diciéndole ó que 
»nos mandara bacalao, ó que, de no ha- 
»cerlo, nosotros bajaríamos à Olot. Fray 
»Fidel habló à los liberales, y pudimos 
»bajar à Olot, menos Fr. Pedró que quedo 
»enfermo en Ridaura, El mismo Fr. Fi- 
»del agencio nuestro paso à Camprodon. 

»E1 Comandante de Armas de Campro- 
»dón nos dió dos hombres armados que 
»nos acompanasen à Francia. Al llegar 
Ȉ cierto punto, un hombre de Rocabruna 
»nos dió el (^Quién vive? Uno de nuestros 
»acompanantes le contesto: Retírate, que 
>•>sois unos ladrones. Ya una ves tuvie- 
»ron que quitaros las armas, y tendràii 
•}>qne hacerlo de nuevo. Y realmente veía- 
»mos durante largo trecho hombres 
»puestos tras de las gavillas de trigo. 
»A1 llegar à la frontera, los dos campro- 
»donenses despedíanse de nosotros para 
»retirarse; mas les pedimos que siguiesen 
»hasta la ermita de Santa Margarita, y 
»siguieron. Y tan acertadamente, que en 
»la dicha ermita, ya unos dos kilómetros 
»dentro de Francia, hallamos nueva- 
»mente à los de Rocabruna para robar- 
»nos»(l). 

Salieron los religiosos para los lugares 
que les plugo, però quedo, como dije, el 
Padre Guardian y el lego Fr. Liborio 
para salvar los objetos de la casa, que el 
General les dejó en libertad para ello. 
Vendieron el vino, aguardiente, paja, 
etc, que poseía el convento (2), però 
ignoro qué fué de los muebles de difí- 



(i) Relación del P. Joaquín Casademunt en 
Sarrià, en 21 de febrero de 1882. 

(2) Relación citada del corista Fr. Joaquin 
Casademunt. 



cil transporte. Las cosas del cuito no 
salvadas en los días anteriores por el 
puente que se puso hasta la casa de la 
Baronesa, irían al Senor Obispo. «Yo, 
»me dijo Fr. José Antonio Catà, al salir 
»del cenobio me acogí à la habitación de 
»un panadero del Mercadal; però por la 
»tarde del mismo dia, à eso de las cinco, 
»acompanado de un mozo de la panade- 
»ría provisto de un saco, entre nueva- 
»mente en el convento, que lo hallé 
»abierto; metí libros y el habito en el 
»saco, y lo saqué. Y asi se sacaron otros 
»objetos, salvàndose muchos» (3). 

De las calderas se me dijo que fueron 
depositadas en casa del sindico (4). Cuan- 
do anos adelante, el Convento se convir- 
tió en Instituto Provincial, tuvo que sufrir 
algunos cambios en su interior distribu- 
ción. Efectuólos el muy cristiano maestro 
de obras don Pascual Espelt, y se halló 
con un pozo estucado por dentro y muy 
profundo. Vió desde la boca que en el 
fondo había objetos sólidos, como saqui- 
tos, y creyendo que contendrían dinero, 
encerróse en la pieza con un dependiente 
de confianza, descolgólo por una cuerda 
al fondo, y asi examino los dichos obje- 
tos. Al fin consistían en bagatelas, tales 
como unas inmensas parrillas, y otras 
cosas por el estilo, sin faltar, por supues- 
to, el tesoro del capuchino, es decir, el 
tabaco. Este polvo constituye el tesoro 
de la semipuerilidad de los frailes, espe- 
cialmente de los Capuchinos deentonces, 
y las cuantiosas sumas de dinero que 
sono, y suena, la codicia de sus perse- 
guidores. Cuando Espelt tuvo noticia en 
modernos anos de que los Capuchinos 
construían en Arenys un convento, les 
ofreció regalaries parte de los claustros 
del convento de los franciscos de Gerona, 
de los que en su habitación algunos arços 
estan montados; però los Capuchinos los 
rehusaron por hallarlos harto hermosos 



(3) Relación citada de dicho corista Fr. José 
Antonio Catà. 

(4; Relación citada de Casademunt. 



CAPUCHINOS 



•245 



y ricos para la pobreza acostumbrada en 
sus casas (1). 

Con lo apuntado huelga ya decir el 
destino actual del Convento. Es Instituto 
Provincial de segunda ensenanza; igno- 
ro, emperò, desde qué fecha. 

Por escritura ante don Ramon Vinas, 
en Gerona, a los 15 de marzo de 1841, don 
Ramon Mirallas y Corretge, de Gerona, 
compra al Estado la huerta cercada de 
paredes, sita en el termino de San Da- 
niel, de 3 vesanas, que fué de los Capu- 
chinos de Gerona, que linda por E. con 
tierras de la Baronesa de Sabasona, por 
S. con el rio Galligans, por O. y N. con 
tierras de las monjas de San Daniel; por 
el precio de 24,000 reales, iguales a 1,200 
duros. Pago en Gerona, a 27 de noviem- 
bre de 1839, la quinta parte con un titulo 
al portador del 5 y en metàlico en equi- 
valència de otro del 4, al tipo de 18 r. 25 Va 
m. por ciento. El quinto del precio es 240 
duros; però como los títulos del 5 a la 
sazón se cotizaban a vueltas del 30 por 
ciento, y los del 4 se estiman en la escri- 
tura al 18 reales 25 Ví mar., de aquí que 
los 240 duros no importaran mas descuen- 
to que el de unos de 60 a 70 duros. 



ARTÍCULO DÉCIMOQUINTO 
CONVENTO DE FIGUERAS 

Componian la Comunidad en 1835 los 
religiosos que a seguida apunto. 

Guardian: Padre Fr. Agustín de To- 
rruella, quien tomo el habito en 1802. 

Vicario: Padre Fr. Juliàn de Verges, 
en 1806. 

Padre Fr. Pablo de las Presas, en 1783. 

Padre Fr. Fidel de Besalú, en 1799. 

Padre Fr. Fèlix de Torruella, en 1806. 

Padre Fr. Antonio de Vendrell, en 1807. 

Padre Fr. José de Torruella, en 1817. 

Padre Fr. Baltasar de Ordís, en 1820. 

PadreFr. Àngel de Camprodon, en 1826. 



CORISTA 

Fr. Ignacio de Olot, en 1833. 

LEGOS 



Cayetano de Tàrrega, en 1814. 
Manuel de Pontons, en 1816, 
Serafin de Cardona, en 1825. 
Miguel Àngel de Mataró, en 1832. 
Martín de Cassà de la Selva, en 



(i) Relación del hijo de D. Pascual Espeit, 
D. José. Barcelona ii de octubre de 1893. 



Fr. 

Fr. 

Fr. 

Fr. 

Fr. 
1833 ^2). 

Cómo se opero en Figueras la ex- 
claustración de 1835 nos lo dijo con todos 
sus pormenores el mismo Gobernador 
militar y político de la villa don Manuel 
de Tena, en varios oficiós dirigidos al 
Capitàn General, copiados arriba en el 
articulo 10" del capitulo XX de este li- 
bro. Sobrarà aquí repetirlo; bastando 
recordar que los frailes salieron en paz, 
y al pronto unos se quedaron en casas 
particulares de la villa y otros en los 
pacíficos pueblos de la redonda, desde 
donde después cada uno marchó a donde 
le plugo. 

En los momentos de la salida del con- 
vento las buenas gentes les dieron trajes 
de seglares; y gracias a dicha relativa 
paz los religiosos salvaron susalhajasy 
cosas trasladables. Sin duda que a las 
de difícil transporte se referirà el siguien- 
te pàrrafo de uno de los mentados oficiós 
de Tena. «A consecuencia de esto (de la 
•>•>salida de los frailes) quedan cerrados 
»los conventos y selladas las Iglesias y 
»sacristías. Se ha tomado antes inven- 
»tario por Regidores de este Ayunta- 
»miento comisionados; recogiendo las 
»llaves, y todo se ha hecho con el mayor 
»orden y claridad para responder al 
»Gobierno siempre que adopte cualquie- 
»ra providencia...» Y viene a confirmar 
que varios objetos no podrían ser salva- 
dos la cuenta de la Amortización de 
entonces. en la que se lee que el Comi- 
sionado Subalterno de Figueras «perci- 
»bió por importe de varios muebles y 



(2) Libro de Província..., citado. 



246 



LIBRO lERCERO. 



CAPITULO VIGESIMOSIÏPTIMO 



»efectos de este convento vendidos en 
»pública subasta 508 reales 15 mar.» (1). 

El edificio, por Real orden de 15 de 
julio de 1859, fué cedido por el Gobierno 
al ramo de guerra; y aunque no he visto 
documentos que expresen el empleo que 
tuvo desde 1835 hasta aquella fecha, el 
dicho de algun anciano, y las circuns- 
tancias de los tiempos, me inclinan a 
creer que lo ocuparan tropas. Todas las 
personas afiosas atestiguan haberlo visto 
convertido encuartel; pues, alojados allí 
los soldados, libràbanse mas facilmente 
de las íiebres intermitentes que infesta- 
ban el castillo. En 1867 la tropa desalojó 
esta casa en razón de amenazar ruina. 

Leo en una carta de un figuerense, fe- 
cha en 16 de noviembre de 1891: «El 
»convento, cuyos bajos sirven ahora de 
»corral para ganados, està en poder del 
»Gobierno. En cierta ocasion el Ayunta- 
»miento de esta se lo pidió para edificar 
»allí la càrcel, el Juzgado y el cuartel de 
»la Guardia Civil. Le fué cedido fijàndole 
»plazo, y como el plazo espiro sin haber 
»el Ayuntamiento cumplido, volvió à 
»quedar del Gobierno. No ha mucho se 
»hizo por el Ayuntamiento la misma de- 
»manda, y tambien fué otorgada, fijando 
»asimismo un plazo, que creo finirà del 
»mismo modo que la primera vez». 

Cuando en 12 de septiembre de 1899 
visité detenidamente esta casa halléla en 
estado de conservación bastante deplora- 
ble, teniendo hasta algunos techos hundi- 
dos. Emperò no tanto que no prestarà 
aún servicios apreciables. En el templo 
estaban depositados los muebles de enfer- 
mos de enfermedades contagiosas, donde 
sin duda los desinfectaria la autoridad 
supongo municipal. En el subterràneo la 
oficina para encerrar y matar los perros 
vagamundos o rabiosos; destinos ambos 
que me indican que la casa continua en 
poder del municipio. En parte del con- 
vento, o habitaciones, había instalada una 
fàbrica de tapones de corcho. Però, repito, 



(i) Archivo de Ilacienda de Barcelona. Legajo 
citado. Cuaderno n.' i8. 



todo, menos el refectorio, e\ de profun- 
dis, la cocina y alguna otra pieza baja 
ocupados por la mentada fàbrica, todo 
estaba medio arruinado y lleno de escom- 
bros y suciedad. 

Allà por los anos de 1880 los huesos de 
los Capuchinos que descansaban aún en 
su tumba, fueron trasladados supongo 
que al cementerio. El Padre Jaime Can- 
tarà, exclaustrado de la misma orden, a 
la sazón residente en Figueras, presencio 
el traslado, el cual debió de hacerle tal 
impresión que a los tres días murió (2). 

Cuando la Desamortización que siguió 
a la supresión de los conventos de 1835, 
compro al Estado la huerta un boticario, 
de apellido Fàbregas; cuyos herederos la 
vendieron por 1,200 duros a una mujer 
conocida por Catalina de ia Santísima 
Trinidad, llamada así por su decidida 
devoción a este augusto Misterio, y cuyas 
fiestas y novena procuraba luciesen por 
su solemnidad (3). Catalina murió. El 
terreno que poseían allí los frailes cons- 
taba de huerta, viíla y campos. En 1891 
«sobre la huerta y vina està todo edifi- 
»cado por particulares que sin duda ha- 
»bràn comprado al Gobierno (ellos o sus 
•f)Caiisantes) su correspondiente parte; y 
»el campo està convertido en huerta por 
»un particular, que, dicen, està pronto à 
»devolverla a los frailes siempre y cuan- 
»do se restablezcan los conventos» (4). 

Estàs son las noticias orales que sobre 
los bienes de esta casa me proporciono 
un mi muy querido amigo figuerense. Con 
posterioridad he visto las escrituras de 
venta, completamente concordes con el 
amigo, y aquí van sus extractos. 

^ Por escritura pasada en Gerona 
ante Don Narciso Grau y Mercader, (pro- 
tocolo de Salomó), en 10 de abril de 1842, 



(2) Relación de D. Ignacio Manegat amigo de 
Cantarà. Barcelona 15 de abril de 1884. 

(3) Relación que me escribió mi condiscípulo, 
el abogado D. .Mariano Baitx y (^.aritx desde Fi- 
gueras a II de julio de 1895, después de vista la 
escritura de compra por Catalina. 

(j|) Carta arriba citada. 



CAPUCHINOS 



247 



Don Salvio Fàbregas compra al Estado 
un campo de 3 vesanas y un octavo de 
tierra de secano, «que formaba parte de 
»la huerta del convento de Capuchinos 
»de la villa de Figueras...; lindaàOriente 
»con la huerta de N. Caballer de Figue- 
»ras. A mediodía parte con la huerta pe- 
»quena de dichos capuchinos y parte con 
»el convento de los mismos». Precio: 
16,040 reales, iguales a 802 duros; los que 
rebajada la cantidad del 18 por ciento, 
pago en total en Gerona a 22 de noviem- 
bre de 1841, con títulos del 5, del 4 y un 
pico en metàlico en equivalència de títu- 
los del 4 a 22 por ciento. El 18 por ciento 
monta 144 duros, que deducido de los 802 
los reduce a 658. Los títulos del 5 en Ma- 
drid el dia mentado, 22 de noviembre de 

1841, se cotizaban de 32 3'^ a 36 i's;y los del 
4 en aquellos días al 22 ^Vig- circunstan- 
cias que redujeron los 658 duros a unes 
210, y con esto el comprador quedo dueno 
del terreno, y anos adelante sus herede- 
ros pudieron venderlo, según dijo mi ami- 
go, por 1,200 duros. 

Por escritura ante Don José Maria 
Salamó, en Gerona, a 22 de agosto de 

1842, don José Gironès y don Gregorio 
Albareda, ambos del comercio de Figue- 
ras, compran al Estado, procedentes de 
los Capuchinos deid., «la huerta con no- 
»ria, unida al edificio que fué convento de 
))capuchinos de la villa de Figueras, de 
»cabida 1 ^''^ vesana, de primera calidad, 
»que linda à oriente con la vifia de la 
»misma huerta, à mediodia con la calle 
»del Tapis, à poniente con el lugar llama- 
»do Rech Arnau y a cierzo con el con- 
» vento.» 

«Otra huerta procedente del mismo con- 
»vento, de tenida una vesana de tierra, 
»también de primera calidad...; y linda a 
»oriente con las casas de la espresada 
»calle de Tapis, à mediodia con la vifia 
»de Tapis, à poniente con el mismo con- 
»vento y à cierzo con el propio edificio. 

»Y una pieza de tierra plantada de vifia 
»de cabida de I V'^ vesana, tambien de 
»primera calidad, que linda a oriente con 
»las casas nombradas de la calle de Ta- 



»pis, à mediodia con la pròpia calle, à 
»poniente con la huerta que tiene la 
»noria....» 



El precio fué de la 

primera finca . 

La segunda . . . 

La tercera . . . 



17,800 r. 
11,210 » 
11,200 » 



890 duros 
560 » 10 r. 
560 » 



40,210r. =2,010d.l0r. 



Pagan en Gerona, a 7 de diciembre de 
1841, todo el precio en títulos del 5, del 4 
y un pico en metàlico. Por el decreto 9 
de 1840 se les abona el 18 por ciento del 
total, o sea el 22 Va de las octavas partes. 
Los títulos del 5, en 6 diciembre de 1841, 
se cotizaban en Madrid de 31 ^'^ a 34 V4 y 
los del 4 en aquellos días a 21 '^z^. Así los 
2,010 duros del precio se reducirían por 
la deducción del 18 por ciento a 1,649, y 
por el pago con títulos a unos 500. 

Lo notable de un semiserio hecho que 
me pasó en este convento cuando mi men- 
tada visita, me impele a repetir aquí la 
relación que de él escribi en mi primera 
obra. «Al lado de la tribuna baja del 
»Evangelio hallé una no estrecha escale- 
»ra que baja à un subterràneo, y en el 
»último muro de ella se lee en mayúscu- 
»las negras: Esta sepultura la hi si er on 
•oel ano 1764. Fuc derrotada por los 
y>franceses en 17 94, y renovada por un 
y>devoto en 1807 . Al cabo de la escalera 
»halléme con una pieza no pequefía, casi 
»cuadrada, que cae bajo del coro... Las 
»paredes de los lados estan formadas por 
»nichos, no colocados horizontales para 
»tener un cadàver tendido, sinó vertica- 
»les, à manera de excusados con su asien- 
»to y agujero en él, y sobre de ellos corre 
»otra línea de nichos grandes. Xo entendí 
»el uso de tales excusados. Recorriendo 
»el edificio por el patio del lado S. entre 
»en los subterràneos, en los que nada de 
»particular noté. El piso alto lo hallé muy 
»destrozado, faltando techos en algunos 
»lados. 

»En el bajo había entonces establecida 
»una fàbrica de tapones à la mano, ó sin» 



248 



LIBRO TERGERO. CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»màquina. El jefe de la fàbrica con mucha 
»bondad me acompanó por todas sus de- 
»pendencias. Al pasar por una sala^ donde 
»en su velador trabajaban varios oficiales 
»taponeros, uno de ellos viendo mishàbi- 
»tos, la detención con que 3-0 examinaba 
»todas las piezas y la natural cortesia con 
»que al entrar saludé à todos, creyó lle- 
»gado el caso de darme un revolcón, y 
»conmigo à la Religión y clerigalla, y no 
»quiso perder lance tan propicio. Sin le- 
»vantarse de su asiento me dice: Todavía 
»arriba se ve el lugar donde estaba la 
»rueda con la cual se torturaba à las per- 
»sonas, y debajo el agua donde \uego las 
»echaban. Vo, que en punto à historia no 
»temo ningún hecho, le contesté rogàndo- 
»le que se sirviera mostràrmelo, dicién- 
»dole que allí veríamos las huellas de la 
»tal rueda, fuera en los agujeros donde 
»apoyara los cabos de su eje, fuera en las 
»rozaduras que su movimiento dejara en 
»forma de circunferencia ó de arços en la 
»pared. Eltaponero, su jefey varios de sus 
»companeros me acompanaron à la pieza 
»de la rueda. Es una pieza rectangular y 
»desahogada, y mostràndome los tapone- 
»ros cerca de un muro de ella una franja 
»sin suelo, me dijeron: Aquí estaba la rue- 
»da, y allí bajo (bajo de esta franja en el 
y>piso bajo) el agua. Efectivamente, junto 
»al muro S. faltaba el suelo de un cabo al 
»otro en una anchura de unos tres palmos. 
»Inútilmente busqué el agujero de apoyo 
»del eje, inútilmente las rozaduras, inú- 
»tilmente el agua del fondo; però el muro 
»de junto la franja conservaba seíïales de 
»unos tabiques verticales distribuidos a 
»distancias iguales, como de unos cuatro 
»palmos cada una, tabiques que se ve ha- 
»bian formado allí unos como quioscos, 
»todos iguales. De repente noto que en el 
»extremo de la franja existia aún enton- 
»ces parte del quiosco, y conservaba la 
»mayor parte del asiento del común con 
»su agujero. jOh, mi amigo! cNo ve V. 
»que esto eran los excusados? Cada tabi- 
»que formaba un quiosco con su asiento, 
»y bajo del asiento no hay suelo porque 
»daba al depósito de la letrina, que antes 



»no había sifones. Entonces el jefe dice: 
»Sí, sí, es verdad, eso de abajo era el 
»depósito de las letrinas, pues à él comu- 
»nica el común del piso bajo. La rueda 
»y el agua eran los excusados. Risum 
y>teneatis, aniici? Callaron todos, però 
»dudo que à pesar de la evidencia se die- 
»ran por vencidos. 

»Otra de las personas que desde mi en- 
»trada en el departamento me acompafla- 
»ban, me indico la existència de una gru- 
»ta misteriosa en los subterràneos. Me 
»dijo que un anciano contaba que en 
»tiempo de los frailes esta mina, partien- 
xdo del convento capuchino, Uegaba has- 
»ta la colegiata de Vilabertran, y à ello 
»daba una importància misteriosa, im- 
»portancia que yo no supe comprender. 

»Aíladía mi cicerone que las vecinas 
»construcciones posteriores habían con 
»sus cimientos interceptado la mina, mien- 
»tras por otro lado las filtraciones la 
»habían en parte inundado. Dijo ademàs 
»que unos excursionistas quisieron sin 
»embargo recórrer lo practicable de ella; 
»que entraron; que penetraron en el agua 
»hasta llegaries esta al cuello; que con no 
»poco espanto vieron junto à ellos una 
»anguila enorme del tamano de una viga; 
»que al propio tiempo echó allí à volar 
»un grande pàjaro nocturno, el cual les 
«derribó los farolitos que llevaban prendi- 
»dos de los sombreros, quedando así ellos 
Ȉ obscuras, en el agua, junto al enorme 
»pez, aterrorizados; que à pesar de todo, 
»como sus fósforos eran ingleses, con 
»estar mojados se encendieron; y que à la 
»luz de ellos pudieron los excursionistas 
»huir, y igran victorià! salvarse. No crea 
»el lector que exagero: fonografío su na- 
»rración. A tan novelesca cuanto invero- 
»símil narración contesté riéndome, y 
»diciendo A mi cicerone: esta mina no 
»tenía mas destino que refrescaries càn- 
»taros de agua que en verano se deposi- 
»taban en ella, y ni alargaba su longitud 
»màs allà de unos pasos donde habría el 
»banquito ó alacena en que se ponían à 
»enfriar los melones. Y en realidad, iera 
»posible una galeria subterrànea que de 



CAPUCHINOS 



249 



»Figueras llegarà à Vilabertran, ó sea à 
»un kilómetro distante? íA qué? iPara 
»qué tenían que misteriosamente comuni- 
»carse los capuchinos de Figueras con 
»los canónigos de la colegiata de Vila- 
»bertràn? cQué complots tremebundes, 
»qué conspiraciones espantables habían 
»tramado unos ú otros desde 1584 en que 
»fué fundado este convento? No es solo 
»aquí, sinó en mil partes, donde la ima- 
»ginación popular ha creado larg-uísimas 
»minas; però ni yo en mis numerosísimas 
»excursiones, ni los mas atrevidos excur- 
»sionistas las hemos hallado nunca. Si en 
»realidad existieron los tales excursionis- 
»tas investigadores de esta mina de ca- 
»puchinos, debemos comprender que, si 
»no hallaron lo que buscaban, en cambio, 
»los muy bellacos, se divirtieron grande- 
»mente contando las peripecias de su em- 
»presa y el gran peligro de ser devorados 
»de la anguila. 

»Cuando habiéndome despedido de es- 
»tos taponeros salía yo del edificio, pare- 
»me un momento en el claustro. Allí otro 
»de los oficiales taponeros, con rostro 
»cenudo, irritado, sin duda, por la derro- 
»ta, increpóme, diciéndome que nadie 
«interpreta las cosas como yo, y que todo 
»el mundo ve allí las huellas de las tira- 
»nías de los frailes. Contestéle que yo no 
»comprendía esos seres frailes-tigres; que 
»trataba à muchos frailes, y los hallaba 
»como los demàs hombres. Replicóme 
»que los tiempos cambiaron, y que en la 
»cripta ballaria la prueba de que allí, bajo 
»el coro, enterraban vivas à las personas. 
»Le contesté que no enterraban vivos, 
»sino muertos, però sentados; que los 
»frailes, sus leyes, método de vida, hàbi- 
»tos y costumbres son hoy los mismos de 
»ayer; que no se sabé de ninguna família 
»de la que alguno de sus pasados fuese 
»enterrado vivo, siendo así que aquella 
»cripta databa del siglo xviii, y todo el 
»convento de fines del xvi. Insistió en que 
»todo el mundo explica como él la forma 
»de los nichos verticales de la cripta, y 
»nadie como yo. Le repetí, finalmente, 
»que para mi nunca los frailes han sido 



»leones enjaulados en conventos, y cor- 
»tésmente me despedí de él. Yaharto de 
»tanta preocupación, de tanta ignoran- 
»cia, de tanto comulgar con ruedas de 
»molino anticlerical, de tan absurdo odio, 
»salí del convento exclamando: iCuAnta 
»lana, cuànta lana! iOh prensa sectària! 
»iCuànto embruteces, maleas y pervier- 
»tes! 

»Pero he aquí que la Divina Providen- 
»cia, en estos últimos días (1903), me ha 
»proporcionado noticias ciertas de los 
»enterramientos deia cripta. Sin buscarlo 
»ni procurarlo, un abogado de Figueras, 
»muy mi amigo, me conto el por qué de 
«aquellos anómalos nichos, por qué y mo- 
»do que lo tenia de boca de un anciano, 
»que, habiendo sido monacillo de los capu- 
»chinos de la villa, referia lo que mil 
»veces había visto. Cuando moria un 
»capuchino, antes que el cadàver se en- 
»friase lo sentaban en una silla. Ya se 
»sabe que estos frailes morían vestidos. 
»Con la misma silla se le colocaba en el 
»presbiterio del templo, y allí estaba du- 
»rante la Misa de cuerpo presente. Al 
>>otro dia, según creo, se le bajaba à la 
»cripta, y allí, quedando sentado del mis- 
»mo modo , se le rezaba otra Misa . Después 
»se le colocaba sentado en su nicho pa- 
»sàndole una barra atravesada delante 
»del pecho para evitar que cayera para 
»adelante, y se le tapiaba. Por el agujero 
»mentado del nicho se escurrían todos 
»los líquidos de la descomposición del 
»cuerpo, é iban à un pozo sin agua. 
»Cuando el cadàver había terminado di- 
»cha descomposición, los restos eran de- 
»positados en un grande osario común, si- 
»tuado en el fondo de la izquierda de la 
»cripta, y aquel nicho servia para alber- 
»gar otro cadàver. Mi amigo me repitió 
»una y mil veces que esta es la verdad, y 
»que le constaba de boca de quien otras 
»tantas lo vió» (1). 



(i) Me lo conto D. Mariano Baitg y Caritg. 
Barcelona 15 de enero de 1903. 



250 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGESIMOSEPTÍMO 



ARTÍCULO DECIMOSEXTO 

CONVENTO DE BLANES 

Los religiosos de esta casa llamàbanse 
en 1835 por los nombres siguientes: 

Guardian: Padre Fr. Bruno de Tiana, 
quien tomo el habito en 1805. 

Vicario: Padre Fr. Samuel de Barce- 
lona, en 1804. 

Padre Fr. Francisco de Blanes, en 1773, 

Padre Fr. Fèlix de Blanes, en 1773. 

Padre Fr. Bernardino de Barcelona, en 
1784. . 

Padre Fr. Pedró de Gerona, en 1795. 

Padre Fr. Esteban de Granollers, en 
1797. 

Padre Fr. Antonio de Barcelona, en 
1799. 

Padre Fr. Arcàngel de Tarragona, en 
1826. 

CORISTA 

Fr. Antonio de Vich, en 1833. En el 
siglo Juan Aromir. 

LEGOS 

Fr. Hermenegildo de Ribas, en 1798. 

Fr. Baltasar de Sarrià, en 1801. 

Fr. Fèlix de Solsona, en 1815. 

Fr. Mariano de Calella, en 1826. 

Fr. Domingo de Oleseta, en 1827 (1). 

De los hechos de 1835 referentes a este 
convento nos certifica el siguiente pà- 
rrafo del parte, que desde Gerona, en 4 
de agosto del mismo ano, dirigió al Capi- 
pitàn General el Gobernador militar y 
político de Gerona: «El Alcalde mayor 
»de Blanes en oficio de anteayer, que 
»recibo hoy, me da parte de que, teniendo 
»nuevas noticias de que los alborotadores 
»trataban de asesinar à los Religiosos y 
»quemar el convento, sin embargo de que 
»nada había ocurrido mas que hablillas y 
»bravatas, había tenido dos conferencias 
»con el Guardian y Comunidad, y con el 
»Comandante de armas, y habían resuelto 
»que saliesen los religiosos à los puntos 
»que eligiesen, y se cerrase el convento. 



(i) Libro de provincià,..., citado. 



»Deja entender en su oficio que desconfia 
»de la misma f uerza que debería reprimir 
»los escesos. y me anuncia que ya habían 
»empezado à salir los religiosos, y estaba 
»hecho el inventario del convento...» (2). 

Efectivamente, el oficio en la fecha de 
la exclaustración concuerda perfecta- 
mente con el dicho del corista de este 
convento, en la Orden llamado Antonio 
de Vich y en el siglo Juan Aromir; el 
cual, hallàndose en 1859 pàrroco de San 
Sebastiàn dels Gorchs, escribió: «...yo 
»Juan Aromir, natural de Vich, religioso 
»exclaustrado (à la fuerza) de los RR. PP. 
»capuchinos de Blanes en 2 de agosto de 
»1835, pàrroco de esta parròquia de San 
»Sebastiàn dels Gorchs,. » (3) Una ancia- 
na que en 1896 ocupaba una de las pocas 
habitaciones del convento, me ponderaba 
que la fuga de los religiosos debió ser 
súbita, porque «recuerdo que siendo yo 
»muy nina, dijo, me entre en el convento 
»por la puerta exterior de la huerta, y de 
Ȏsta al refectorio, en cuya mesa vi una 
»muy grande fuente Uena de habichue- 
»las» (4). jHe aquí el sonado sibaritismo 
de los frailes y lo exquisito de sus platós! 
jEl dia de la fuga y del susto una fuente 
de habichuelas! 

«La salida de los frailes fué à conse- 
»cuencia de los desastres de Barcelona, 
»sin que nadie les persiguiese, sinó que 
»al contrario los vecinos de esta villa 
>^(BlaHes) les facilitaron ropas y otros 
»medios para ponerse a salvo (5). 

»En cuanto a los enseres creo que los 
»mismos frailes pondrían en salvo mucho, 
»y lo que resto fué saqueado por unos 
»pilletes, que nunca faltan (6). 



(2) Archivo de la Capitania General. Legajo 
Qiicma de los conventos..., paquete 5." 

(3) Libro de dicha parròquia, hoy cerrada, 
titulado Notas, pàg. i.'' 

(4) Me lo dijo en el mismo convento en 5 de 
septiembre de 1896. 

(5) Carta que desde Blanes, en 22 de septiem- 
bre de 1892, me escribió el pàrroco de allí D. Ra- 
mon Vall-llobera. 

(6) Carta citada del pàrroco de Vall-llobera. 



CAPUCHINOS 



251 



»El edificio fué vendido en Madrid ó en 
«Barcelona à un forastero (es decir , no 
fxie Blancs) que se presento, y puede 
»decirse que por gusto lo destruyó, se 
»llevó algunos efectos, y después lo ven- 
»dió». 

Veamos la escritura: 

% Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 30 de junio de 1845, 
don Juan Vilaregut, de Madrid, compra 
al Estado «el edificio que fué convento 
»de capuchinos de la villa de Blanes, que 
»junto con la Iglesia y la habitación de 
»los Mozos contiene una superfície de 
»3l,500 pies cuadrados; y los huertos y 
»demàs adyacentes una vesana de tierra 
»poco mas ó menos. Parte del mismo edi- 
»ficio consta de piso bajo y principal, y 
»parte de piso segundo; su construcción 
»es de mampostería de cal y canto, y à 
»pesar de que se ha derrocado parte del 
»tejado, bovedillas y tabiques, sin em- 
«bargo se halla en un regular estado». 
Linda por E. y S. con el mar, por N. con 
la huerta que fué de él. 

El precio fué 201,000 reales, iguales a 
10,050 duros: de los que en Madrid, a 1 de 
febrero de 1845, pago la mitad con títulos 
de la Deuda sin interès. El dia 28 de 
enero de 1845, casi víspera del pago, los 
títulos de la Deuda sin interès se cotiza- 
ban al ó'^/g por ciento, y por lo mismo 
la mitad del precio, importante esta 
5,025 duros, se pago con desembolsar 350 
duros. El segundo plazo, o segunda mi- 
tad, costaria otro tanto, y así la finca 
costo al comprador solo unos 700 duros. 

ISI Por escritura ante don José Maria 
Salamó, en Gerona a 22 de abril de 
1845, don Salvio Oliveras, de Castellón, 
compra al Estado la huerta del con- 
vento capuchino de Blanes, que mide 
unas 4V-2 vesanas, que parte se riega, 
otra parte no puede regarse y otra parte 
es erial. Està rodeada de paredes, y por 
S. linda con el convento. Tiene un depó- 
sito que recoge las aguas pluviales. El 
precio fué de 16,100 reales, iguales a 805 
duros: de los que, en Gerona, a 16 de fe- 
brero de 1845, pago el quinto con un titulo 



del 5, metàlico equivalente a otro al tipo 
de 20 r. 4 m., y metàlico equivalente a 
otro del 4 al tipo de 20 r. 

Estàs escrituras dan pié para pensar 
que la huerta se dividia en dos: una que 
en la venta fué unida al edificio y otra 
que se la separo. El comprador del edifi- 
cio con su huertecito, después lo vendió a 
otro, quien a su vez enajenó el huerto. 
En 1892 continuaba siendo de un particu- 
lar. En 1894 poseía el edificio el poeta 
Camprodon, quien entonces estaba ena- 
jenàndolo. 

Unos tiempos en el edificio estuvo 
acuartelada la fuerza de carabineros de 
la Hacienda, Otros, hubo instalado un 
cafè y billar. Cuando el cafè, se substitu- 
yeron algunas ventanillas por balcones. 
En 5 de septiembre de 1896 lo visité y me 
inspiro profunda làstima y dolor. Visto 
por su exterior aün parecía gran edificio 
y en buen estado, porque conservaba los 
muros exteriores casi intactos; però el 
interior era un montón de escombros en- 
tre expontànea vegetación y sabandijas. 
No vi allí màs techo que el de dos exiguas 
piezas bajas, que eran habitadas por unos 
mendigos, cuyas gallinas y poUuelos sal- 
taban por el claustro y templo, y cuyas 
vulgares flores colocadas en cacharros, 
inútiles ya para la cocina, iadornaban! el 
claustro. 



ARTICULO DECIMOSEPTIMO 
CONVENTO DE OLOT 

Los siguientes religiosos formaban en 
1835 la Comunidad capuchina de Olot. 

Guardian: Padre Fr. Guillermo de Bar- 
celona, quien tomo el habito en 1799. 

Vicario: Padre Fr. Jaime de Olot, en 
1792. 

Padre F"r. Fèlix de Olost, en 1779. 

Padre Fr. Mateo de Olot, en 1782. 

Padre Fr. Pedró de las Presas, en 1784. 

Padre Fr. Mauricio de Barcelona, en 
1784. 



252 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTÍMO 



Padre Fr. Victorino de Barcelona, en 
1802. 

Padre Fr. Fèlix de Premià, en 1804, 
Lector. 

Padre Fr. Severo de Barcelona, en 
1807, Sublector. 

Padre Fr. Francisco de Camprodon, 
en 1816. 

Padre Fr. León de Barcelona, en 1825, 
Comisario de la Tercera Regla. 

CORISTAS 

Fr. Simón de Olot, en 1831. 

Fr. Ramon de Barcelona, en 1831. 

Fr. Ildefonso de Reus, en 1831. 

Fr. Andrés de San Hipólito, en 1831 . 

Fr. Joaquín de Arenys, en 1831. 

Fr. Narciso de Barcelona, en 1831. 

Fr. José Antonio de Figueras, en 1831. 

Fr. Esteban de Barcelona, en 1831. 

Fr. José de Gerona, en 1831. 

Fr. Salvio de Canet, en 1831. 

Fr. Ramon de Arenys, en 1831. 

Fr. Francisco de Arenys, en 1831. 

Fr. José de Alpens, en 1831, de apellido 
Serrancolí. 

F'r. Nicolàs de Igualada, en 1831. 

Fr. Miguel de Mataró, en 1831. 

Fr. Manuel de Arenys, en 1831, de ape- 
llidos Martí y Ortiz. 

LEGOS 

Fr. Francisco de Granollers, en 1873. 

Fr. Andrés de Sarrià, en 1802. 

Fr. Francisco de Barcelona, en 1816. 

Fr. Isidro de Valls, 1817. 

Fr. Segismundo de San Feliu, en 1829. 

Fr. Diego de Vich, en 1832 (1). 

Como lo manifiesta la lista copiada, el 
convento de Olot albergaba un curso de 
estudiantes, los cuales, terminados los de 
Filosofia, iban a empezar los de Teologia. 
Uno de los coristas al Padre Fèlix de 
Premià me lo calificó de excelente «pro- 
»fesor por su tàcil y comprensible método 
»de ensenanza, y ademàs era muy distin- 
»guido y elocuente orador. En ausencias 
»y enfermedades le substituía el Padre 



(i) Libro de provincià..., citado. 



»Severo de Barcelona, también celoso 
«predicador» (2). 

Las anteriores palabras forman parte 
de la preciosa relación que de lo ocurrido 
en la exclaustración de Olot se sirvió 
escribirme el entonces corista Fr. Manuel 
de Arenys, o sea don Manuel Martí y 
Ortiz, varón finísimo e inteligente, y que 
conmigo se porto en modo muy bonda- 
doso. En los màs de los pàrrafos de este 
articulo me limitaré a la copia servil de 
sus líneas, como en las siguientes: 

«Como se ha de suponer, algunos días 
»antes de despedirnos de nuestro santó 
»retiro ya se vivia allí con poca seguri- 
»dad, por lo que por las noches estaban 
»de vigilància uno de los padres y algun 
»jóven corista. Y no sin motivo, puesto 
»que los migueletes que daban guarni- 
»ción en la villa por dos veces en las 
»noches anteriores asaltaron los muros 
»de la huerta, robando los melones, única 
»fruta que había. Uno de ellos lo hizo 
»con tan mala suerte que al dar el salto se 
»cayó sobre un grande rosal, del que sal- 
»dría como se puede pensar; y así se dijo 
»el dia siguiente por la villa: (^Querrta 
umitar à San Francisco cuando se me- 
y>tió en el sarsal de la Porciúnctila para 
y>vencer una tentación? 

»El dia siguiente despues del asalto de 
»los migueletes se vió un liquido olioso 
»en las pilas donde saltaba el agua de las 
»fuentes de la huerta, y se puede pensar 
»si se trataría de envenenar el manantial, 
»y así acabar con los religiosos... 

»Tanto el Prelado como los demàs Pa- 
»dres, buenos como ellos mismos, no su- 
»pieron ver la tempestad que rugia sobre 
»sus Cabezas. Así fué que el dia antes 
»de la supresión del convento dispuso 
»que, como los demàs jueves, se hiciera 
»la rasura ó corona à todos (lera el 1 de 
■>'>agosto!), motivo por el que eramos en 
»en todas partes conocidos y burlados. 



(2) Preciosa relación que en -^o de agosto de 
1886 me mandó desde Arenys el bondadoso Pa- 
dre D. iManuel Martí y Ortiz, sea Fr. Manuel 
de Arenys. 



CAPUCHiNOS 



253 



»Yo, joven entonces de 19 afios, manifesté 
»que solo por no faltar à la obediència 
»permitía que se me afeitase la cabeza... 
»Pocos días antes de expulsarnos del con- 
»vento hiciéronse provisiones de aquellas 
»cosas que no se mendigaban en aquel 
»pais, como vino, aceite, etc. jTan con- 
»fiados vivían aquellos benditosl Luego 
»tuvieron el desengano y la pena de pre- 
»senciar como los Guardias nacionales, 
»que estaban destinados a la custodia del 
»convento, preparados sendos platós de 
»ensaladas y con su pan y vino, comían 
»lo que debiera ser alimento de los frailes, 
»y, con el mayor descaro les decían que 
»todo estaba muy bueno. 

»Los religiosos de este convento eran 
»muy apreciados y atendidos por los ha- 
»bitantes de la villa y pueblos inmedia- 
»tos, en razón de los buenos oficiós que 
»les prodigaban noche y dia, asistiendo 
Ȉ los enfermos de toda clase y condi- 
»ción. Rara era la noche que uno ó dos 
»de los jóvenes coristas no la pasara en 
»la cabecera del lecho de un moribundo 
»en el hospital ó casas de familias po- 
»bres. Al marcharse entonces los religio- 
»sos, aquellas buenas gentes les salian al 
»paso saludàndoles, y haciendo votos 
»para supronto regreso» (1). Contribuïa, 
pues, no poco a tal buena voluntad la 
piedad de aquella tierra. 

«Los migueletes quisieron una vez in- 
»tentar el incendio contra el convento, 
»pero el Capitàn de milicia nacional, se- 
»nor Fàbrega (era el Comandatite de 
y>Armas do)i Juan Fàbrega), les amena- 
»zó con levantar contra de ellos la mili- 
»cia y la población, y asi los contuvo. 
»E1 Ayuntamiento era tambien propicio 
»c4 los frailes (2). 

»En 31 de julio de 1835, à las siete de 
»la manana poco mas ó menos, se pre- 
ssento en el convento la Autoridad local, 
»que en aquellos dias se le daba el nom- 
»bre de Alcalde Mayor, y si no me enga- 



(i) Citada relación del P. Aianuel Martí. 
(2) Relación del P. José de Alpens, en Calella 
a 18 de julio de 1886. 



»na la memòria se llamaba don Pantaleon 
«Bonet (era don Benito Bonet), y llamó 
»al Padre Guardian, que lo era el Padre 
»Guillermo de Barcelona; y estuvo con 
Ȏl un buen rato. Concluida la entrevista, 
»y despedido cortesmente este senor, el 
»Guardiàn bajó al coro, y, rezadas las 
»horas menores de sexta y nona, celebró- 
»se la misa conventual, que todos los dias 
»se ofrecía para los bienhechores, dispo- 
»niendo que como dia extraordinario, los 
«coristas y hermanos legos recibieran la 
»Sagrada Comunión». Y segun otro co- 
rista me dijo, rezaron por un negocio de 
primària importància. 

«Concluida la Misa, el Padre Guardian 
»manifestó à toda la Comunidad que en 
»aquel mismo dia debían desocupar el 
»convento, porque, segun le había noti- 
»ciado el antedicho Senor Alcalde, tenia 
»noticia que el batallón de migueletes 
»llamados de la blusa, estaba en Vich, y 
»la noche siguiente debían llegar à Olot; 
»y despues de los sucesos de Barcelona, 
»Reus, Madrid y otras partes, para evitar 
''>un disgusto à la población, era necesa- 
»rio que desocupasen el convento aquel 
»mismo dia. A las seis de la tarde no ha- 
»bía un solo religioso en el convento (3). 

»A las ocho de la manana comenzaron 
Ȉ entrar mujeres para desembarazar, y 
»las puertas quedaron custodiadas por 
»un piquete de nacionales, que indaga- 
»ban lo que salía. A las nueve llego el 
>^Senor Vicario de la Parroquial, y acom- 
»panado de algunos fieles, trasportó el 
»Santísimo con el vaso sagrado à San 
»Esteban ó al Hospital. Dos padres de 
»nuestros coristas llegaron en aquel mo- 
»mento, y mezclaron sus làgrimas con 
»las de todos los presentes. A las once al 
»refectorio, però nadie comió porque los 
»corazones estaban harto consternados, 
»y nuestros ojos convertidos en fuentes 
»de làgrimas» (4). De esta inapetencia e 
imposibilidad de comer, que hemos halla- 



(3) Relación citada del P. .Manuel Martí. 

(4) Relación que me escribió el corista P. José 
de Alpens o sea Serrancolí. 



254 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIG ESIMOSEPTIIWO 



do en todos los conventos en que la noti- 
cia de la exclaustracion se recibió antes 
de comer, debería tomar nota el calum- 
niador, que, al referir la rev'olución de 
Barcelona, escribió que los franciscos en 
Atarazanas, en los momentos de la fug^a 
y del peligro, y ante un companero mori- 
bundo, cenaron tranquilamente, iSi los 
creyó caribes? 

La noticia de la exclaustracion «cual 
»chispa elèctrica pasó a los mas escondi- 
»dos rincones de la villa, cuyos vecinos, 
»en lo general de buenas costumbres, 
»acudieron de tropel al conv^ento, inva- 
»diendo la clausura, ofreciéndose para 
«•cuanto se les considerase necesarios, 
»haciéndose cargo de los libros y habitos 
»y pequeno menage de cada particular, 
»que podia contener una celda de capu- 
»chino de unos doce palmos en cuadro. 

»Aquellas buenas gentes considerando 
»imposible improvisar vestido de seg"lar 
»para mas de treinta personas, esponta- 
»neamente hicieron una cuestación por 
»la villa en demanda de trages, de toda 
»clase y medidas, de los que cada uno de 
»nosotros tomo lo que le sentaba menos 
»mal (1). 

»De los pocos recursos con que contaba 
»el convento y de limosnas de algunos 
»particulares, se repartia à cada religioso 
»lo que se considero indispensable para 
«llegar al pueblo de su naturaleza, ó don- 
»de la destinaba la autoridad local, siendo 
»tan corta la cantidad recibida que algu- 
»nos tuvieron que pedir prestado para 
»poder llegar al termino de su camino*. 
El corista Serrancolí fija la cantidad dada 
por el Superior en tres duros a cada uno. 

«Un poco mas tarde volvió al convento 
»el antes dicho Senor Alcalde con su se- 
»cretario para extender los pasaportes à 
»cada religioso». 

El Alcalde mayor da cuenta del hecho 
al Capitàn General con las siguientes 
palabras, ya en parte copiadas en el ar- 
ticulo 5.^ del capitulo xix de este Libro, 



(i) Todos los testigos cuentan que las gentes 
todas acudieron a proporcionar ropas. 



al tratar de los carmelitas de Olot. 
«Excmo. Sor. — Los Prelados de las RR. 
»Comunidades de PP. Capuchinos y Car- 
»melitas calzados de esta villa me han 
»manifestado lo aíiijido que estaban sus 
«religiosos por los acontecimientos de la 
«Capital y otras poblaciones del Princi- 
«pado, rogàndome les espidiese pasapor- 
»tes para los pueblos de su naturaleza; 
Ȉ pesar de la sensatez y cordura de la 
«mayoría de estos habitantes me hacían 
«prometer que no hubieran tenido lugar 
«tan fatales ocurrencias en esta nume- 
«rosa población, por consolarlos y prote- 
«gerlos no he tenido inconveniente en 
«acceder a sus súplicas, y con esta fecha 
«lo he expedido para San Martin... todos 
«del convento del Carmen; y del de Ca- 
«puchinos al P. Guillermo de Barcelona 
«Guardian para Cardedeu; al P. Severo 
»de idem para Pujol; al P. Francisco de 
«idem y a los coristas Fr. Esteban, Nico- 
«las, Ramon, Luis de idem para esa capi- 
«tal; al Fr. Francisco, Fr. Manuel de 
«idem, Fr. Francisco de Arenís, Fr. Ra- 
«món, Fr. Miguel de Mataró para Arenís 
«de Mar; à Fr. Francisco de Camprodon 
«para Camprodon; é. Fr. Salvio de Canet 
«de Mar para el mismo; a Fr. Andrés de 
«San Hipólito y Fr. José de Alpens para 
«Manlleu; à Fr. Ildefonso de Reus para el 
«mismo; al R. P. Fr. Pascual de Barcelo- 
«na para idem; à Fr. Isidro de Valls para 
«idem; à Fr. Francisco de Barcelona 
«para idem; à Fr. Juan y Fr. José Anto- 
«nio de Figueras para idem; à Fr. Diego 
>>de Vich para idem; à Fr. Isidro de Sarrià 
«para idem; à Fr. Segismundo de San 
«Feliu Saserra para Taradell; al P. Fray 
«Fèlix de Premià para el mismo, y Fr. Jo- 
»sé de Gerona para idem. 

«Todo lo que pongo en conocimiento 
«de V. E. para su inteligencia y en cum- 
«plimiento de mi deber... Dios... Olot l.*^ 
«de Agosto de 1835. — Excmo. Sor.— Be- 
«nito Bonet. — Excmo. Sor. Capitàn Gene- 
«ral» (2). 



(2) Archivo de la Capitania General. Legajo 
Quema de los conventos..., paquete 5. 



CAPUCHINOS 



255 



Faltan en la lista de los pasaportes li- 
brados los de los relig•iosos del mismo 
Olot, los cuales religiosos quedarían en 
la villa; y ademàs se nota algun error, 
hijo sin duda de la precipitación de aque- 
llos momentos. Quiza después de la re- 
dacció n de la lista del Libro de provincià 
de donde procede la que copio en la ca- 
becera del presente articulo, algun otro 
corista fué destinado a este convento ya 
que en dicha resefía solo se cuentan 16 
mientras que el Padre Martí me puso en 
18 su número. 

«Muchos religiosos pasaron en las fu- 
»gas lances muy peligrosos, son palabras 
»del Fr. José Serrancolí. Salidos del con- 
«vento me fui con mi padre à una casa 
»amiga, donde estuvimos durante aquel 
»dia. El siguiente muy de manana, mi 
»padre, otro corista Andrés de San Hipc- 
»lito y yo, salimos en direccion à Manlleu, 
»En el Esquirol encontramos à los san- 
»guinarios cristinos que esperaban à los 
»pobres de Olot. Cabalmente mi padre era 
»conocido del centinela, y !e habló. Le 
»dijo: cJ^rónimo, hay peligro para nues- 
>->tros hi jos frailes?—Yo lo creo, contes- 
»tó el armado; por fortuna el comandan- 
y>te duerme la si esta. Escapaos por el 
•f>torrente ahajo, y yo haré del que no vé. 
»Gracias à aquel corazon amigo escapa- 
»mos à la muerte. 

»Llegados a nuestras familias ;que po- 
»díamos hacer? Aborrecidos de nuestros 
»antiguos companeros, sin socorro, sin sa- 
»ber trabajar, y habiéndoseme puesto una 
»celada ó engaiïo, no tuve mas remedio 
»que huir a los terrenos carlistas, como lo 
»hicieron muchos de mis hermanos, en 
»busca de una tranquilidad que nos ne- 
»gaban los pueblos que nos vieron nacer. 

»La fuerza cristina que hallamos en 
«Esquirol pasaba de Vich à Olot precisa- 
»mente para incendiar nuestro convento, 
»de donde se deduce que nosotros mismos 
»{uimos à poner la carne en la boca del 
»lobo. No eran nacionales de aquellos 
xpueblos» (1). 



(i) Dos relaciones del citado P. Serrancolí. 



Veamos ahora el viaje de Fr. Manuel 
Martí: «A cinco coristas que íbamos à 
»Arenys de mar se nos dió un solo pasa- 
»porte, en el que estàbamos todos expre- 
»sados, lo que en aquellos dias de verti- 
»ginosa revolucion era comprometernos 
»miserablemente, era ponernos a disposi- 
»cion de cuatro desalmadosque encontrú- 
»semos en nuestro camino. En Gerona 
»manifestamos esto al Gobernador, y à 
»cada uno nos dió un pasaporte en regla. 

« A estos cinco coristas y à otros cuatro 
»hijos de Barcelona, al entrar en Gerona, 
»algunos de los guardias nacionales que 
»estaban de servicio en la Puerta de 
»Francia, nos apuntaron los fusiles, sin 
»duda por considerarnos religiosos. 

»A estos cinco el dia siguiente de estar 
»en el convento de Gerona, que aun sub- 
»sistia (ignoro si fué disposición guber- 
»nativa) no se nos permitió pernoctar allí; 
»disponiendo que pasàsemos la noche en 
»una venta algo distante de la ciudad que 
»llaman la Avellaneda, teniendo que dor- 
»mir en una cuadra ó establo de bueyes 
»y caballos sobre la paja que el mesone- 
»ro cubrió con sàbanas. Muy de madru- 
»gada fué à embarcarnos en su galera el 
»carromatero, ordinario de Gerona à Bar- 
»lona, conocido por el apodo de Melsa 
>y(muy conocido en mi nines) que por 
»cierto estuvo muy atento con nosotros, 
»y que nos protegió al ser insultades por 
»un pelotón de miqueletes que encontra- 
»mos en lo màs solitario de la carretera, 
»lugar conocido por el Suro de la pa' 
>~>lla•i> (2). Gozaba harta fama este lugar 
por lo solitario, y los robos que en él se 
cometían. Cuando nino lo pasé también 
yo en una galera. 

Por lo que toca a los objetos del con- 
vento, el mismo Fr. Manuel Martí, que 
acaba de hablarnos, nos dijo arriba que 
los buenos olotenses «acudieron en tropel 
»al convento, invadiendo la clausura, 
»ofreciéndose para cuanto se les conside- 
»rase necesarios, haciendose cargo de los 



(2) Citada relación escrita del P. Fr. Manuel 
Martí. 



256 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»libros y hàbitos y pequeno menaje de 
»cada particular, que podia contener una 
»celda de capuchino.» Mas a esto anade 
el otro corista Fr. José Serrancolí: «però 
»las buenas gentes en la puerta hallaban 
»cierto individu© que les iba tomando 
»nota detallada de cuanto se llevaban. 
»Los objetos y alhajas del cuito parte 
»pararon en la parroquial, parte en la 
»capilla del hospital, y parte se han per- 
»dido. Y los hàbitos y ropas, menos las 
»sandalias, se habràn perdido porque pa- 
»rece que los malvados, como tenian 
»nota de los puntos ó casas que los guar- 
»daban, fueron a pedirlo.» (1). 

«En este convento había una biblioteca 
»bastante regular, que por miles contaba 
»sus volúmenes, que no se sabé à donde 
»fueron à parar.» (2). 

En la guerra civil de aquellas fechas 
los liberales olotenses se fortificaron en 
su villa. Pasó junto a ella la división 
Guergué, y la sitió. De las operaciones 
de sitio efectuadas el dia 7 de octubre de 
1835 escribe el entusiasta liberal Paluzié, 
historiador de Olot: «El convento de ca- 
»puchinos estaba desocupado y tan inme- 
>.diato à la villa, que lo dividia una pla- 
»zuela, y un paso estrecho separaba la 
»tercera Regla del baluarte de San Fe- 
»rriol dominàndole su elevación. Cono- 
»ciendo el enemigo la ventaja que obten- 
»dría de posesionarse de él, corrió à ocu- 
»parlo. Rompieron las paredes (de la 
>->huerta) é introduciendose en el conven- 
»to subieron dos de ellos à lo mas alto del 
»edificio, é hicieron fuego à los naciona- 
»les de la puerta de San Rafael. Avisóse 
»à Fàbrega (D. Juan Fàbrega el coman- 
»daMte de armas), y este dispuso se des- 
»alojaran à la bayoneta...; però conocien- 
»do el Comandante de armas el riesgo de 
»la operación por la desigualdad de fuer- 
»zas en la lucha mandó incendiar el ediíi- 
»cio. Escalaron el convento, y le intro- 
»dujeron con tanta rapidez combustibles 
»y fuego, que las llamas absorvieron à 



(i) Relaciones del P. José Serrancolí, citadas. 
(2) Relación citada del Fr. Manuel Martí. 



»los dos atrevidos carlistas que princi- 
»piaron à hostilizar à la guardià...» (3) 

El lugar del convento quedo después 
convertido en una esplanada, que se ape- 
llidó Campo de Marte, y en ella la fuerza 
que guarnecía Olot hacía el ejercicio. 
Posteriormente, y así continua hoy, fué 
transformado en parque ó públicos jar- 
dines. 



ARTICULO DECIMOOCTAVO 
CONVENTO DE TARRAGONA 

La Comunidad capuchina de Tarra- 
gona en 1835 se componia de los religio- 
sos siguientes: 

Guardian: Padre Fr. Pedró Pascual de 
Barcelona, quien tomo el habito en 1801. 

Vicario: Padre Fr. Manuel de la Riera, 
en 1798. 

Padre Fr. Joaquín de Tortosa, en 1768. 

Padre ¥y. Rafael de Tortosa, en 1770. 

Padre Fr. Gervasio de San Gervasio, 
en 1790. 

Padre Fr. Manuel de Miravet, en 1795. 

Padre Fr. Damian de Barcelona, en 
1798. 

Padre Fr. Tomàs de Barcelona, en 
1819. 

CORISTA 

Fr. Pablo de Alió, en 1834. 

LEGOS 

Fr. Rafael de Tarragona, en 1792. 

Fr. Miguel de Cardedeu, en 1796. 

Fr. Damian de Tarragona, en 1802. 

Fr. Mauricio de Manresa, en 1817. 

Fr. Miguel de Manresa, en 1826 (4). 

No alcancé a conocer a ninguno de los 
exclaustrados de esta casa: ningún an- 
ciano recordo, para referírmelo, porme- 
nor alguno de su exclaustración: debò 
de aquí deducir que esta siguió la regla 
general de los otros cenobios de la ciudad 



(3) D. Esteban Paluzié. Olot, su comarca. 
Barcelona, 1860, pàg. 131. 

(4) Libro de província..., citado. 



CAPUCHINOS 



257 



arzobispal. Ya en el articulo 3.° del capi- 
tulo XVIII de este libro, al tratar de los 
trinitarios, dije que la salida de los reli- 
giosos se efectuo el dia 27, y en el articulo 
15.° del capitulo XX, hablando de los 
franciscos, copié el siguiente documento: 
«Gobierno civil de la provincià. — Tarra- 
»gona.— Habiendo expedido pasaporte a 
»los religiosos de los conventos de esta 
»capital para diferentes puntos, à donde 
»han solicitado trasladarse con motivo 
»de las circunstancias, quedan abando- 
»nados los edificios é interesando su con- 
»servación espero que V". S. situarà en 
»cada uno la f uerza armada que considere 
»suficiente para este objeto, la que es 
»necesario auxilie al Ayuntamiento à 
»quien prevengo conserve en depósito 
»mediante inventario cuantos efectos se 
»encuentren en ellos. 

»Dios... Tarragona 27 de julio de 1835. 
»— Antonio Satorras. — Senor General 
»Gobernador de esta plaza». 

Completa este oficio del Gobernador 
civil Satorras el siguiente del Regidor 
Decano del Ayuntamiento, éste referente 
ya en particular al convento capuchino: 
«Desocupado de orden superior el con- 
»vento de PP. Capuchinos por los reli- 
»giosos, se ha puesto al cuidado del 
«Ayuntamiento el convento y las exis- 
»tencias, y siéndole imposible contener 
»el robo al Regidor Comisionado don 
»Francisco Mercader, suplico à V. S. que 
»inmediatamente se sirva nombrar una 
»competente guardià de tropa para ase- 
»gurar la propiedad del Estado. 

«Tarragona 27 de julio de 1835.— El 
«Regidor decano accidental. — Joaquín 
«Ossorio García.— S. D. José Maria Co- 
»lubi Gobernador militar y politico de 
«Tarragona» (1). 

De pocos y cortos pecan los anteriores 
documentos; però se muestran fecundos 
en noticias, ya que nos certifican: 1.° De 
que los religiosos capuchinos, como los 



(i) Archivo de la Capitania General. Legajo 
o carpeta titulada Qitemji de los conventos..., pa- 
quete 5. 



demàs, salieron de su convento el 27 de 
julio. 2.° De que lo efectuaren de orden 
superior y por lo mismo con relativa paz. 
3.° De que se les dieron pasaportes para 
diferentes puntos. 4.° De que los conven- 
tos quedaron abandonades. 5.° De que en 
ellos habia existencias. 6.° De que para 
salvación de aquellos y de éstas el Gober- 
nado civil pedía al General de alli un 
retén para la custodia de ambas cosas. 
7.° De que el de Capuchinos se puso al 
cuidado del Regidor don Francisco Mer- 
cader. 8.^ De que allí habia empezado el 
robo 9.° De que el sefíor Mercader no se 
consideraba con fuerzas suficientes para 
cohibirlo. Y 10.° finalmente de que pedia 
el envio con urgència de una guardià de 
tropa que lo custodiarà. De aquí natural- 
mente se deduce que convento y existèn- 
cia pararían en manos de la Desamor- 
tización; y, conforme a las ordenes de 
entonces, los vasos sagrados y ornamen- 
tes que no se colaran por las rendijas del 
saqueo iria a manos del seilor Arzobispo, 
quien lo distribuiria por distintas Iglesias; 
los demàs enseres y muebles serian ven- 
didos en pública almoneda; y el edificio 
quedaria cerrado. 

El sefíor Arzobispo don Antonio Fer- 
nando de Echanobe y Zaldivar convirtió 
el templo en parroquial, con el titulo de 
ayuda de la parròquia de la Catedral, de 
guisa que ante el Poder civil era una 
ayuda, però ante el eclesiàstico una ver- 
dadera parròquia independiente de la 
Catedral. En el arreglo parroquial hecho 
por el Arzobispo don José Domingo 
Costa 3^ Borràs, poco antes de la revolu- 
ción septembrina, ante toda autoridad el 
templo capuchino quedo elevado a parrò- 
quia. Cuando en 29 de diciembre de 1895 
lo visité continuaba así, y parte del con- 
vento albergaba el pàrroco y las depèn- 
dencias parroquiales. 

La suerte que toco al resto del con- 
vento nos la especificarà auténticamente 
la siguiente escritura pública: 

«En la Ciudad de Tarragona à los 15 
»dias del mes de marzo del ano de 1839. 
»Consecuente à la concesion que se digno 

17 



258 



LIBRO TERCERO. CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»hacer S. M. del suprimido Convento de 
xCapuchinos de esta ciudad para que la 
»Junta de Comercio de la misma se colo- 
»que en él con sus dependencias, con Real 
»orden de 31 de mayo del ano próximo 
»pasado, comunicada por el Exmo. Sor. 
»Secretario del despacho de Hacienda en 
»16 del fenecido febrero à la Junta supe- 
»rior de enagenacion de edificios y efec- 
»tos de conventos suprimidos, trasladados 
Ȉ la de esta capital en 5 del actual, cuya 
»es a la letra como sigue: «Junta Supe- 
»rior... S. M. la .Augusta Reyna Gober- 
»nadora se hadignado conceder a la Junta 
»de Comercio de Tarragona, en los térmi- 
»nos que previene la Real orden de 31 de 
»mayo ultimo, el suprimido convento de 
»Capuchinos de dicha ciudad para esta- 
»blecer sus oficinas, así como varias càte- 
»dras de ensenanza gratuita. Lo que 
»traslado... Madrid 5 de marzo de 1839 
»José Maria Maldonado...» 

«En su virtud constituidos personal- 
»mente los S S. D. Fran.'^° ZaragozaCon- 
»tador de Arbitrios de Amortizacion de 
»esta Provincià, y D. Antonio Batlle Vo- 
»cales de dicha Junta de Enagenacion de 
»la misma; D. José Antonio de Castellar- 
»nau y de Camps, Vice Presidente, don 
»Fran." Mercader, D. Juan Maner, Vo- 
»cales y D. Joaquin Orosio García, Srio. 
»Contador de la Junta de Comercio de 
esta capital nombrados al efecto..., el 
»infro. Escri. y testigos que abajo se 
»nombraràn, en todo aquel Edificio que 
»fué del suprimido Convento de Capuchi- 
»nos de esta dicha Ciudad en el cual se 
»hallan concedidas tres plumas de agua 
»de la que abastece la poblacion, pegado 
Ȉ la Iglesia que era del mismo convento 
»3^ que no va comprehendida en esta con- 
»cesion por ser destinada para parròquia, 
»situada en la poblacion del Puerto de la 
»misma, que linda à oriente parte con 
»la calle de S. Magín, parte con la plaza 
»de Isabel II ó de la media luna, y parte 
»con la Iglesia de dicho Convento, A me- 
»diodía con toda la parte alta baja del 
»huerto de Capuchinos y una porcion de 
»la parte baja del mismo huerto, à po- 



»niente parte con la Iglesia y parte con 
»una pieza de tierra sembradura {sïc) 
»perteneciente ú dichos Capuchinos; y al 
»norte parte con la plaza de Isabel II ó 
»de la media luna, parte con el patio que 
»precede a la entrada de la Iglesia, parte 
»con la misma Iglesia y parte con tierra 
»hierma de dichos Capuchinos, como todo 
»queda demostrado en el plano al efecto 
»levantado que queda unido original A 
»esta escritura; y habiendo sido introdu- 
»cidos en dicho Edificio los representan- 
»tesde la Junta de Comercio arriba cita- 
»dos por dichos S S. Vocales de la Junta 
»de Enagenacion pasearon todas las habi- 
»taciones y cerraron y abrieron la Puerta 
»Principalensenal de legitima posesión... 

«Fran.'^o Zaragoza.— Antonio Batlle.— 
»José Ant.^ de Castellarnau y de Camps. 
»— Fran.c° Mercader Sardà.— Juan Ma- 
»ner..— loaq." Orosio García Srio. Con- 
»t.'^°'' de la Junta de Comercio. — Ante mi 
»Joaquín Fàbregas y Caputo Escró. Pub. 
«R.i Coleg.° de Num.° de dicha ciudad de 
^Tarragona». 

#^ Por escritura ante don Joaquin 
Fàbregas y Caputo, en Tarragona a los 
29 de julio de 1846, don Salvador Esco- 
fet compra al Estado «todo aquel huerto 
»circuido de paredes, y en el estado de 
»cerca y para retener las tierras del mis- 
»mo, con todos sus derechos, pertenen- 
»cias y propiedades à ellas anexas, llama- 
»do el Huerto de Capuchinos, junto con 
»su casita à él unida, de cabida un jornal 
»y medio poco mas ó menos, sito en el 
»Puerto de esta Ciudad, que linda à Orien- 
»te con la calle de Rebolledo dando 
»frente à la casa de dicho comprador 
»Escofet, a medio dia con la calle de San 
»Magín, à Poniente parte con la fabrica 
»de Aguardiente y Huerto de D," Manuel 
»de Comte del Comercio de Barcelona, 
»parte con tierra secano y parte con la 
»pared del Convento que antes era de los 
»Padres Capuchinos y en el dia del Tri- 
»bunal y Junta de Comercio de esta ciu- 
»dad, y à cierzo parte con tierra secano 
»en donde entra y corresponde una cue- 
»va abovedada y parte ó resto de las 



CAPUCHI.N'OS 



259 



»paredes del Convento que miran à medio 
»dia inclusoun patio que llega à la pared 
»del Estaruto (?) (qtiisà cdificio) que antes 
»era de los PP. Capuchinos y en el dia del 
»Tral. y Junta de Comercio de esta Ciu- 
»dad». El precio f ué de 406,900 reales, o sea 
20,345 duros, de los que en Tarragona, a 
los 20 de julio del mismo 1846, pago el 
quinto con títulos consolidados del 5 y 
del 4. El quinto subía a 4,069 duros. En 
esta època los títulos del 5 se cotizaban 
al 21 y los del 4 a 20 y un quebrado; de 
donde es cuerdo deducir que los 4,069 
duros del primer plazo se pagaron con 
unos 850 duros. 

% Por escritura ante el notario don 
Joaquín Fàbregas y Caputo, pasada en 
Tarragona a los 13 de mayo de 1840, el 
Estado vende a la Junta de Comercio de 
la misma ciudad « toda aquella pieza 
»de tierra secano y parte vina de tres 
»cuartos de jornal escasos de estension, 
»sita en la espalda del Convento de Ca- 
»puchinos de la presente Ciudad que 
»perteneció à dicho Convento, que linda 
»por Levante con terreno del propio Edi- 
»ficio, à Mediodia con la acequia del mis- 
vmo, à Poniente con Pablo Vidal, labra- 
»dor, y à cierzo con D. Jaime Parcet y 
»D. Santiago Tehilig». 

La carta de pago, escribe: «He recibi- 
»do de la M. I. Junta de Comercio de esta 
»Ciudad la cantidad de tres mil sesenta y 
»cinco r.^ V." veinte m.^ en papel de la 
»Deuda con interès, en pago de la quinta 
»parte al contado y plazos restantes hasta 
»el completo de los 2,500 r. v. en que le 
»fué adjudicado por la Junta de venta de 
»bienes nacionales un pedazo de tierra 
»secano de cabida... 

»N.» de documentos R. v. m. 

))i Documento interino del 5 p. "/o N." . 2.177-12 
))i ídem 888- 8 

»Total valor de los créditos .... 3.065-20 

«Importa la 5.' parte 500 \ 

»Idem las 8. as partes. . . 2000 j f 

"Abono del 5 p. "/. por el [ 1900 ( 

"adelanlodeotros plazos. 100/ ] 

«Resto que cede à favor del Citado . . Ó65-20 



% Por escritura ante don Joaquín Fà- 
bregas y Caputo, en Tarragona a 7 de 
diciembre de 1840, el Estado vende a don 
José Mirapeix, de Tarragona, la siguiente 
pieza de los Capuchinos de la misma ciu- 
dad. «Todo aquel pedazo de tierra secano 
»para edificar de la parte izquierda de la 
»Carretera de Lérida, contigua à la Igle- 
»sia que fué de los Padres Capuchinos de 
»la presente Ciudad, que forma un trape- 
»cio..., que en superfície contiene dicho 
»trapecio 33,496 palmos». El precio fué 
90,000 reales, iguales a -4,500 duros, de 
los que el comprador en Tarragona, a 
21 de junio de 1839 pago, la quinta parte 
con títulos del 4 y uno del 5 por ciento. 
Como à la sazón los del 4 estaban à 19 y 
un quebrado, y los del 5 al rededordel 21 
por ciento, los 900 duros del quinto se 
pagarían con desembolsar solo unos 190 
duros. 

Escribe la carta de pago: «He recibido 
»de don José Mirapeix la cantidad de 
»44,802 reales y 8 maravedís por la quin- 
»ta parte al contado de los 224,000 en 
»que le fueron adjudicadas la segunda, 
»cuarta y quinta y liltima de las seis 
»suertes en que se dividió la hacienda 
»que en el termino de Constantí y partí- 
»da de San Lorenzo ó Gavarra posehian 
»los Dominicos de esta Ciudad y un 
»pedazo de tierra secano para edificar 
»perteneciente à los Capuchinos de la 
»misma». 

^ Por escritura ante don Joaquín Fà- 
bregas, en Tarragona a 20 de mayo de 
1843, don José JMurlans compro cediéndolo 
emperò a don Juan Masalles, del comer- 
cio de Tarragona, «todo aquel pedazo de 
»tierra secano para edificar, cabida medio 
»jornal de 48 varas cuadradas, sito en el 
»Puerto de esta ciudad y calle llamada 
»de la Unión, formando esquina con la 
«carretera de Lérida; que linda a Oriente 
»con la calle de la Unión, al Sur con la 
»espresada carretera de Lérida, al Este 
»con tierra de don Juan Masalles, \' ai 
»N. con tierras de los herederos de José 
»Bartroli, vecinos de esta ciudad». El 
precio fué de 54,500 reales, iguales a 2,725 



260 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESlMOSEPTt MO 



duros: todos los cuales, menos el abono 
del 15 por ciento, pago en Tarragona a 
27 de abril de 1843, con títulos del 5, del 4, 
vales consolidados, deuda sin interès, y 
un pico en metàlico. El menos versado 
en achaques de bolsa conocerà a qué 
poquedad quedarían reducidos los 2,725 
duros, por gràcia y virtud del pago en 
papel y con rebajas por razón del ade- 
lanto. Y no debe olvidarse que el terreno 
de esta escritura y de la anterior se com- 
pran para edificar, y por lo mismo que, 
vendido en peq«enas parcelas, daria lue- 
go a aquellos compradores preciós muy 
altos. 



ARTICULO DECIMONOVENO 
CONVENTO DE TORTOSA 

En la resena de los conventos capuchi- 
nos de Cataluna, sigue al de Tarragona 
el de Valls, y así deberíase ahora tratar 
de su exclaustración; mas como vino ya 
explicada en el articulo 5.'' del capi- 
tulo V de este Libro III, al decir de los 
conventos de los contornes de Reus, 
prescindo aquí de repetir lo que allí 
queda escrito. 

La Comunidad del de Tortosa se com- 
ponia, en 1835, de los religiosos siguien- 
tes: 

Guardian: Padre Fr. Antonio de Mata- 
ró, quien tomo el habito en 1805. 

Vicario: Padre F'r. Joaquín de Mataró, 
en 1800. 

Padre Fr. Salvador de Tivisa, en 1805. 

Padre Fr. Fidel de Copons, en 1819. 

LEGOS 

Fr. Camilo de Tortosa, en 1792. 

Fr. Luis Gonzaga de Manresa, en 
1827 (1). 

Cuanto se deba escribir en el pàrrafo 
referente al convento de Tortosa, queda 
ya en otros lugares indicado, y por lo 
mismo aquí bastarà recordarlo. 

Este convento se hallaba extramuros 



vO Libro de provincià..., citado. 



de la Ciudad, bien que junto a ella, cerca 
del lugar ocupado hoy por la estación del 
ferrocarril, por cuya razón, para evitar 
que en él se fortificasen los enemigos, fué 
derribado por orden de 23 de julio de 1810 
dada por los espaíloles. La corta Comu- 
nidad se trasladó a la pequena iglesia de 
San Felipe Neri, y allí vivió hasta el 
1835. Después de 1830, trabajaron los Ca- 
puchinos con gran ardor, hasta mate- 
rialmente cual peones y albaniles, en la 
reconstrucción de su antiguo cenobio, 
però el nefasto 35 les halló sin termi- 
narlo. 

Interesa copiar en este articulo la rela- 
ción siguiente que me hizo de palabra el 
Padre Narciso Nadal y Balada: «Hallàn- 
»dome yo en el convento de Villafranca, 
»vino à parar à este nuestro cenobio el 
»lego hortelano del de Tortosa, de nom- 
»bre Gabriel de Valls. A la hora de refec- 
»torio el Superior levantó el silencio, yel 
»lego nos habló de esta manera. Una 
»familia de Barcelona, muy devota de 
»los Capuchinos, se trasladó à su quinta 
»distante de Tortosa una hora, y pidió à. 
»nuestros Padres que en los dias de obli- 
»gación fuera uno à decirles la Santa 
»Misa. Cierto dia fué uno, y por el cami- 
»no encontró tres carlistas Preguntàron- 
»le estos que à donde se enderezaba. 
»Contestó el fraile la verdad. Siguiéronle 
»los armados, asistieron à su Misa, y 
»terminada esta, se largaron. Emperò, 
»corrió el espionaje, y mientras el Padre 
»se desayunaba fué presó en la misma 
»quinta, à las pocas horas condenado por 
»un Consejo de guerra, y fusilado frente 
»del convento de Tortosa. Hasta aquí el 
»lego de Tortosa. No sé, continuo Nadal, 
»cuando este hecho pasó, però creo que 
»en 1834. Tal como lo he dicho lo oi ya 
»mismo de boca del lego de Tortosa» (2). 

Sigue otra relación interesante: «Des- 
»pues del 1835 yo serví de criada, me 
»dijo una buena mujer de Calella, al Pa- 
»dre Joaquín Grivé, hijo de Mataró, que 



(2) Relación que me hizo en Barcelona a los- 
23 de diciembre de 188Ó. 



CAPUCIIINOS 



•26 1 



»era uno de los Superiores de la Comuni- 
»dad de Tortosa. Era un sacerdote ejem- 
»plar, y pasaba la vida retirado y ence- 
»rrado en su aposento. Antes del incendio 
»de los conventos el General tal en Tor- 
»tosa le molestaba, pues siendo el Padre 
»Joaquin, Guardian de su Con vento (el 
»35 era Vi cario), el dicho General le 
«desterro un lego de su cenobio, Tam- 
»bien el mismo Padre Joaquín fué des- 
»terrado (no dijo cuando). Mandàronle à 
»Valencia, y à Valencià se fué, desde 
»donde se trasladó A Francia; de modo 
»que cuando la exclaustración del 35 el 
»Padre Joaquín no se hallaba en Tor- 
»tosa. En cierta ocasión en un pueblo 
(seria al salir de Tortosa desterrado), 
»paseaba tranquilamente el Padre por un 
»corredor esperando la hora de la cena, 
«cuando de pronto entra un polizonte, y 
»le acusa de que conspiraba; mas acudió 
»el Alcalde del pueblo, y defendiendo al 
»fraile, y diciendo que respondía de él, le 
»salvó» (1). 

Llego el 1835 y la muy exigua Comuni- 
dad capuchina siguió la triste, aunque no 
sangrienta, suerte de las demàs de Tor- 
tosa; así, pues, téngase aquí dicho para 
ella, y para sus utensilios y muebles, lo 
que en el articulo 4.° del capitulo XVIII 
de este Libro, tratando de los Trinitarios, 
lo que en el de los Franciscos y en el de 
los Dominicos de Tortosa llevo escrito 
arriba, y a ella apliquese. Asi, pues, sal- 
varon aquellos objetos, o enseres, del 
Convento, que podian ser trasladados a 
casas amigas; y esto es lo natural, dada 
la paz relativa de la exclaustración. 

He visto la « Relacion de los bienes 
»muebles pertenecientes al suprimido 
»convento de Capuchinos de la presente 
»ciudad (de Tortosa), que yo Dom.° To- 
»màs, corredor Publico de la misma, he 
»vendido en pública subasta en la Almo- 
»neda de los mismos ejecutada en el dia 
»de la fecha (la copia va sin fecha) à 



(i) Relacion de D.' Josefa Vila, vulgarmente 
apodada Josefa Gané. en Calella a 26 de septiem- 
bre de 1897. A la sazón tenia 80 anos. 



»presencia del 5.°'" Com.'^° Sub."*^ de Ar- 
»bitrios de Amortiz.*'" de la referida ciu- 
»dad, cuyo pormenor es como sigue». 
Del que hago gràcia al lector porque no 
contiene mas que enseres de menguadí- 
sima importància. El total precio produ- 
cido por su venta sumo 418 reales 10 ma- 
ravedises (2). 

El Obispo Senor don Damiàn Gordo 
Zaez formó en Tortosa la grandiosa bi- 
blioteca del Seminario, entre otros, con 
los libros «que pudieron reunirse de los 
conventos» (3). 

El ediíicio-convento en 1835, aún no 
terminado, después de esta fecha fué 
vendido por el Estado, y actualmente lo 
poseen las Hermanitas de los pobres, 
donde tienen su habitación y asilados. 

Por escritura ante don Toaquín Corta- 
dellas, en Tarragona a 16 de enero de 
1847, don Joaquín Cachot, de Tortosa, 
compra al Estado, procedente de los Ca- 
puchinos de Tortosa, «todo aquel huerto 
»con casa, pozo de noria y dos algibes, 
»de estensión 3 jornales y medio regadío, 
»dos tercios de sembradura y 2 jornales 
»plantados de algarrobos y vina... situa- 
»do en el termino de la ciudad de Tortosa 
»y partida de San Làzaro, que linda al N. 
»con el convento à que perteneció..., al 
»S. con el barranco llamado de Capuchi- 
»nos, al E. con el mismo barranco y otros, 
»y al O. con camino llamado de la Llet». 
El precio: 111,000 reales, o sea 5,550 
duros: de los que en Tarragona el mismo 
dia pago la quinta parte con títulos del 
5 consolidado, metàlico 672 r. 28 m. en 
equivalència de otro del 5 de 2,624 r. 31 
m., computado al tipo de 21 r. 28 m. (coti- 
zación de 11 nov. 46.); y títulos del 4 y 
metàlico 1,503 r. 8. m., en representación 
de 7,332 r. 31 m. de otro titulo del 4 al tipo 
de 20 1/2 por ciento (misma cotización) 
con el aumento del 2 sobre el metàlico 
que subió 43 r. 17 m. 



(2) Archivo de Hacienda de Tarragona. 

(3) D. Ramon O'Callaghan. Episcopolooio..., 
pàg. 246. 



262 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



ARTICULO VIGESIMO 
CONVENTO DE LÉRIDA 

He aquí la Comunidad leridana de 1835: 

Guardian: Padre Fr. Jacinto de Arenys, 
quien tomo el habito en 1808. 

Vicario: Padre Fr. Martín de Barce- 
lona, en 1792. 

Padre Fr. Gregorio de Falset, en 1789. 

Padre Fr. Ignacio de San Vicente de 
Llavaneras, en 1795. 

Padre Fr. Bartolomé de Igualada, en 
1804. 

Padre Fr. Pacifico de Barcelona, en 
1805. 

Padre Fr, Jerónimo de Castelltersol, 
en 1825. 

CORISTA 

Fr. Buenaventura de Arenys, en 1831. 

LEGOS 

Fr. Serafín de Amer, en 1797. 

Fr. Mariano de Tavertet, en 1804. 

Fr. Francisco de Paula de Valls, en 1816. 

Fr. Jaime de Vich, en 1818. 

Fr. Fèlix de Odena, en 1830. 

Fr. Juan de Cabrils, en 1831. 

Fr. Crispin de Lloà, en 1832 (1). 

La honradez y buen juicio del Gober- 
nador militar y político de Lérida, Gene- 
ral don Francisco Warleta, libró a los 




Gobernador Civil de Lérida. 

religiosos de esta ciudad de lasangrienta 
persecución de otros lugares. Días antes 



(i) hibro de provincià..., citado. 



de la exclaustración ya mandó recórrer 
por patrullas o guardias las cercanías de 
los conventos, previniendo todo atrope- 
llo; y cuando, perpetrados ya los excesos 
de Reus, Barcelona y otros, avanzó la 
revolución, llamó a los prelados de los 
conventos, dió pasaportes a los frailes, y 
les dejó en libertad para enderezarse a 
donde les pluguiere. Así los religiosos 
salvaron sus personas, y es de suponer 
que también colocarían en manos amigas 
sus cosas màs estimables. 

Logré ver uno de los religiosos de esta 
casa al cual muchos anos después encon- 
tre, otra vez claustrado en el convento 
de Arenys, en 1835 corista, y después 
Padre Buenaventura de Arenys. Pregun- 
téle por el dia fijo en que se efectuo la 
salida del convento, y me contesto que no 
lo recordaba; emperò presente a nuestra 
conversación otro fraile anciano, anadió 
éste que debía de ser uno de los días pos- 
treros de julio, puesto que el 2 de agosto 
ya los frailes de Lérida corrían fugitivos 
por la montafía (2). Efectivamente, si los 
excesos de Reus y Barcelona y el triunfo 
de la revolución pusieron a Warleta en 
la necesidad de despedir a los frailes, y 
estos el dia 2 de agosto andaban ya fugi- 
tivos por la montafía, la exclaustración 
debió de perpetrarse uno de los últimos 
días de aquel mes anterior. Como, em- 
però, dije al tratar de los dominicos, se 
concedió a estos continuar allí en su con- 
vento hasta haber celebrado la fiesta del 
patriarca Santo Domingo, 4 de agosto, y 
los carmelitas descalzos estuvieron en su 
cenobio hasta el dia 10 del mismo mes. 
Las excepciones no niegan la regla gene- 
ral. De todos modos aparece en difinitiva 
que la exclaustración se efectuo en dis- 
tintes días según los conventos. 

Después de la exclaustración la iglesia 
capuchina sirvió de almacén de paja de 
las provisiones militares (3). «En 1850 



(2) Relación de dicho Padre. Arenys 31 de 
diciembre de 1885. 

(1) Carta que me escribió desde Lérida en 18 



CAPUCHINOS 



263 



»derribóse la iglesia para construir una 
»càrcel, que no se ha concluído» (1). 
«Cuando había parte de construcción, 
»haciendo oposición à la misma el ramo 
»de Guerra, se ha levantado la càrcel en 
»otro sitio, y ha quedado derribado lo 
«construido en lo que fué iglesia de capu- 
xchinos» (2). El convento después de la 
exclaustración ha servido de manicomio 
provincial y albergue de pobres tran- 
seuntes Hubo el proyecto de convertirlo 
en hospital militar (3); però cuando se 
derribó lo construido de la càrcel sobre 
el local del templo, derribóse a la vez el 
convento para aprovechar su piedra en 
la construción de la nueva càrcel, que- 
dando solo en pie la cisterna, de la que 
emperò nadie hace uso. Acaecía ésto allà 
por los anos de 1882 u 83 (4). «La huerta 
»se vendió después de 1841, y ha quedado 
«dividida en varios huertos, donde hay 
»construidas varias casas, pasando por 
»el medio la calle de la Fortaleza» (5). 

Hoy, pues, nada queda de este con- 
vento y huerta como no sea la mentada 
cisterna. Su solar està ocupado por parte 
de la Rambla de Aragón y Cataluna, el 
edificio de las Hermanitas de los pobres 
y las calles del Canónigo Gonzàlez, Go- 
bernador Moncada y Ballester. 

Siguen ahora los anuncios de las subas- 
tas y de los realizados remates de las tres 
suertes o Iotes en que para la venta divi- 
dió la huerta la Amortización. Però la 
venta no se efectuo después de 1841 , como 
dicen las líneas de arriba, sinó en 1840 



de febrero de 1895 mi amigo el presbitero don 
Buenaventura Corominas. 

(i) d. José Pleyàn de Porta. Apuntes de his- 
toria, de Lérida, pag. 419. 

(2) Citada carta de D. Buenaventura Coro- 
minas. . 

(3) En el archivo de la Comandància General 
de Ingenieros de Cataluna he visto el plano-pro- 
yecto en cuyo inventario tiene el n. ' 8?i. 

(4) Relación que me hizo en Lérida un sacer- 
dote desconocido a los 20 de junio de 1898. 

(5) Citada carta de D. Buenaventura Coro- 
minas. 



como se lee en estàs notas de la Amor- 
tización: 

#^ «Un huerto llamado de Capuchinos 
»dentro los muros de dicha ciudad, divi- 
»dido por los peritos en tres suertes, a 
»saber: 

^A.^ suerte; de 7 porcas cuatro sextos 
»y dos tercios de un sexto junto al lava- 
»dero con emparrado a los tres lados, 
»pilares y maderos, un cenador en un 
Ȉngulo, una estancia al opuesto, un pe- 
»queno algibe y puerta, circuido de pared 
»de tapia en los lados de oriente y medio- 
»día, y pared fuerté de cal y canto en el 
»de poniente; linda à oriente y mediodía 
»con tapia que lo separa de las calles de 
»la Ciudad: à poniente con parte de otra 
»suerte del mismo huerto; y à norte con 
»dicho lavadero y patios del convento de 
x>Capuchinos...» Tasada en 31,022 rea- 
les (6). Rematada en Lérida, a los 6 de 
abril de 1840, por 49,500 reales (7). 

Del huerto del convento. — «2.* suerte; 
»de 6 porcas un sexto con 42 àrboles fru- 
»tales y pared de tapia en los lados de 
«poniente y norte: linda a oriente con la 
»pared de cal y canto espresada en la 
»precedente suerte; à medio dia con tapia 
»que la separa de las calles de la Ciudad; 
Ȉ poniente con tapia que da al huerto 
»del Canónigo Penitenciario; y a norte 
»con la pared del corral y un pasadizo 
»que dirige a la 3.''^ suerte...» Tasada en 
14,385 reales 20 mr. (8). Rematada fué 
en Lérida a los 6 de abril de 1840 por 
40,000 reales (9). 

Del huerto del convento.— «3.* suerte; 
»de 5 porcas cuatro sextos y tres cuartos 
»de un sexto con 47 àrboles frutales 
»tapiado por medio dia con la pared que 
»le separa del corral del convento, del 



(ó) Boletin ojicial de Ici provincià de Lérida 
del 12 de noviembre de 1839, pàg. 4. 

(7) Boletin oficial..., cit. N." del 21 de abril 
de 1840, pag. 4. 

(8) Boletin oficial..., cit. N." del 12 de no- 
viembre de 18^9, pàg. 4. 

(9) Boletin oficial..., cit. N.° del 21 de abril 
de 1840. pag. 4. 



264 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»pasadizo y del huerto del Canónigo Pe- 
»nitenciario; à poniente y norte con 
»tapias que le separan de la muralla; y à 
»oriente con dicho con vento...» Tasada 
en 12,810 reales 2 mrs. (1). Rematada en 
Lérida a 6 de abril de 1840 por 13,000 
reales (2). 



ARTICULO VIGESIMOPRIMERO 
CONVENTO DE CERVERA 

Comencemos, según costumbre, con la 
lista de la Comunidad de 1835. 

Guardian: Padre Fr. Buena ventura de 
Barcelona, quien tomo el habito en 1803. 

Vicario: Padre Fr. Juan Evangelista 
de Barcelona, en 1796. 

Padre Fr. Vicente Maria de Barcelona, 
en 1796. 

Padre Fr. Cayetano de Martorell, en 
1817. 

Padre Fr. Luis de Arenys, en 1819. 

Padre Fr. Bonifacio de Tremp, en 1824. 

Padre Fr. Fernando de Oló, en 1825. 

Padre Fr. Felipe Neri de Blanes, en 
1826. 

CORISTA 

Fr. Antonio de Bossòst, en 1833. 

LEGOS 

Fr. Jorge de Valls, en 1797. 

Fr. Fèlix de Tremp, en 1824. 

Fr. Fidel de Manresa, en 1828. 

Fr. Peregrín de Vilanoveta, en 1831 (3). 

Los sucesos de la exclaustración de los 
conventos de Cervera los vimos detalla- 
dos por la pluma del Coronel Sabates, 
Gobernador militar de la misma ciudad, 
al dar de ellos cuenta al Capitàn Gene- 
ral. No debe, pues, ahora repetirlos aquí 
mi tosca pluma, siempre desautorizada 
ante la del primer actor de aquel drama. 



(i) Boletin oficial.... cit. N.' del 12 de no- 
viembre de 1839, pàg. 4. 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 21 de abril 
de 1840, pàg. 4. 

(3) Libro de ■provincià..., citado. 



drama triste y lamentable para los reli- 
giosos y sus casas, però muy laudable 
para el nombrado Gobernador. El que 
leyere ballarà la dicha resena de ellos 
en el articulo 23 del capitulo XX de 
este mismo libro, articulo en el que 
se trata del convento francisco de Cer- 
vera. 

Vera alli que los primeros insultos de 
aquella tragèdia los sufrieron el dia 24 de 
julio precisamente dos Capuchinos; però 
en fin los religiosos de este convento 
siguieron la suerte de los demàs, y por lo 
mismo, protegides por las buenas ideas, 
y energia del Gobernador, salieron, bien 
que con temor, con paz de sus conventos, 
y aún sacaron de ellos, y pusieron en 
salvo, los objetos que quisieron, quedando 
emperò no pocos de aquellos que no fue- 
ron de fàcil traslado. «Al otro dia de la 
»salida, ó sea el 5 de agosto, al amanecer 
»ya el convento estaba invadido por los 
»revolucionarios, y todo el mobiliario 
»desapareció como por encanto. Suerte 
»que la Autoridad local se apodero de las 
»iglesias para poder extraer las image- 
»nes y demàs muebles. La de capuchinos 
»fué la primera que desocupo llevando à 
>->(la iglesia de) San Antonio Abad la 
»Santísima Virgen de los Angeles, ó del 
»Milagro, que estaba en el retablo mayor 
»en su camarín. Aun hoy (11 de diciem- 
>^bre de 1890) se venera en un altar de la 
»iglesia de San Antonio con mucha devo- 
»ción de los fieles y haciéndole todos los 
»anos tiesta el 2 de agosto. El grande 
»Crucifijo fué llevado à la parroquial (de 
Santa Maria), y colocado en el altar 
»del Santísimo» (de donde por los aiios 
de 1880 a 1890 fué trasladado al altar 
de Santo Tomàs de la iglesia dominica). 
«La preciosa Divina Pastora, à la dicha 
»iglesia de San Antonio, de cuyo cuidado 
»se encargó la familia Camps, la que 
»todavía la ilumina y procura el aseo de 
»la capilla. Los fieles la profesan mucha 
»devoción. El bonito Beato Lorenzo de 
»Brindis està en la capilla de la pròpia 
»Virgen del Milagro. La còmoda y arma- 
»rios de la sacristía también se colocaron 



CAPUCHINOS 



265 



»en San Antonio, y asímismo los cuadros 
»y demàs mobiliario que se hubo.» (1) 

«Posteriormente à la expulsión de los 
«religiosos, solo sabemos que de la igle- 
»sia, poco menos que abandonada, de- 
»rrumbóse la bóveda; que por servir de 
»guarida a personas sospechosas mandó 
»el Ayuntamiento derribar las paredes 
»hasta la altura de ocho palmos, y que, 
»ultimamente, vendió el Estado su so- 
»lar.>^ (2) 

«El convento primeramente sirvió de 
»cuartel à los miqueletes, que todo lo 
»removieron hasta desenterrar muertos, 
>>destrozando todas las pinturas de imà- 
«genes, etc. Al ausentarse del convento 
>-los miqueletes entraren otros, no mique- 
»letes, que lo destruyeron todo, robando 
»rejas, maderas y cuanto se pudo sacar 
»hasta que f ué arruinado como la iglesia,» 
(donde los enladrillados estaban en buen 
estado, hasta ellos fueron arrancados). 
«Luego el Gobierno se incautó de las 
»ruinas y huertos contiguos propios del 
»convento, y lo vendió todo de modo que 
»hoy dia pasa el ferrocarril à poca dife- 
»rencia por el presbiteri© de la iglesia. 
»Ningún rastro ha quedado ni de la igle- 
»sia ni del convento, y sí solo la buena 
»y grande cisterna que habia en el claus- 
»tro, porque esta no pudieron llevàrsela. 
»Su agua era tan rica que muchas gen- 
»tes, sobre todo en verano, acudían à 
»beber, pues no se negaba a nadie; y para 
»las mujeres, que ellas no podían entrar, 
»se les tenían, siempre en la entrada can- 
»taritos Uenos.» (3) 

A estàs noticias de un respetable an- 
ciano se deben anadir las siguientes pa- 
labras del cronista de Cervera: «El Esta- 
»do vendió el solar del templo, lo mismo 



(i) Extensa relación que de la exclaustración 
de Cervera me hizo el favor de escribirme el an- 
ciano sacerdote de Cervera D. Juan Camps, en 
dicha fecha de 1 1 de diciembre de 1890. 

(2) D. Fausto de Dalmases. Guia, histórico 
desctiptiva de la ciudad de Cervera... Cervera, 
i8ço, pàg. 240. 

(3) Carta citada de D. Juan Camps. 



»que el del convento. En nuestra infan- 
»cia lo vimos convertido en ameno jar- 
»dín, titulado Campos Eliseos, con cafè 
»y teatro de verano: punto de expansión 
»— el que lo había sido de oración y reco- 
»gimiento — durante muchos anos del 
»vecindario. Actualmente (1890) se han 
»edificado almacenes y casas de vecin- 
>^dad, con fachada à la nueva calle de la 
«Victoria.» (4) 

He aquí los anuncios de las subastas 
del solar o edificio y huertas. 

Ü «Otro edificio convento derruido de 
»los Capuchinos de la misma ciudad de 
»Cervera, situado fuera de la poblacion, 
»en el barrio primero: su estension 108 
»palmos, y 105 de ancho: linda... Ha sido 
»tasado en 12,512 reales: por cuya»... 

Se anuncia la subasta para el 17 de 
mayo de 1849 y se anade: «El pago de los 
»cinco edificios conventos situados en la 
»ciudad de Cervera se verificarà en papel 
»de la Deuda sin interès por todo su valor 
»nominal»... (5). 

En estos tiempos los títulos de dicha 
Deuda se cotizaban al 4 por ciento, de 
consiguiente los 12,512 reales se pagaban 
con desembolsar 500 o sea 25 duros paga- 
dos en un ano. 

% «Un huerto de 6 porcas y 83 canas 
»superficiales con 3 cipreses, sito en el 
»referido termino (de Cervera): linda à 
»oriente con el camino que va al edificio 
»del citado convento; à medío dia con la 
«carretera real; à poniente con don Feli- 
»pe Codina; y à norte con la vineta de los 
»mismos Capuchinos»... Tasado en 5,850 
reales (6). Rematado en Lérida a 7 de 
noviembre de 1841 por 20,050 reales (7). 

^ «Una pieza de tierra de 10 porcas 
»y 100 canas cuadradas, con 2 cipreses, 



(4) D. Fausto de Dalmases. Obra citada, pà- 
ginas 24(5 y 241. 

(5) Bolctin oficial del 11 de abril de 1840, 
pàg. 4. 

(6) Bolctin oficial exíraordinario de la pro- 
vincià de Lérida del 27 de agosto de 1841, púg. i. 

(7) Bolelin oficial..., cit. N.° del 23 de no- 
viembre de 1841. pag. 4. 



265 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



»sita en el termino de la espresada ciu- 
»dad (de Cervera): linda à oriente con el 
»edificio del espresado convento; à medio 
»dia con el huerto de los mismos; à po- 
»niente y norte con don Felipe Codina del 
»Talladell...» Tasada en 6,930 reales (1), 
Rematada en 7 de noviembre de 1841 en 
Lérida por 16,000 reales (2). 



ARTICULO VIGESIMOSEGUNDO 
CONVENTO DE SOLSONA 

He aquí la resefía de los individuos de 
la Comunidad capuchina de Solsona de 
1835. 

Guardian: Padre Fr. Fausto de Mataró, 
quien tomo el habito en 1802. 

Vicario: Padre Fr. Luciano de Vich, 
en 1786. 

Padre Fr. Baltasar de Taradell, en 1806. 

Padre Fr. Ramon de Blanes, en 1818. 

Padre Fr. Joaquín de Barcelona, en 
1818. ■ 

Padre Fr, Antonio Francisco de Bar- 
celona, en 1819. 

Padre Fr. Luis Gonzaga de Mataró, en 
1824. 

Padre Fr. Benito de la Portella, en 1826. 

CORISTA 

Fr. Buenaventura de Clariana, en 1833. 

LEGOS 

Fr. Cayetano de San Andrés, en 1803. 

Fr. José de Montroig, en 1807. 

Fr, Pío de Barcelona, en 1815. 

Fr. Sebastiàn de Alforja, en 1832. 

Fr. Bernardo de Castelltersol,en 1833(3). 

En los postreros tiempos no reinaba en 
el interior de este claustro la unidad de 
opinión política de los otros, pues aquí, 
si bien abundaba la antiliberal, no faltaba 



(i) Boletin oficial extraordinario de la pro- 
vincià de Lérida del 27 de agosto de 1841, p;ig. i. 

(2) Boletin oficial..., cit. N." del 23 de no- 
viembre de 1841, pàg. 4. 

(3) Libro de provincià..., citado. 



un grupito de isabelinos, o liberales: de 
modo que en la celda de uno de ellos se 
reunían varios de los liberales de Sol- 
sona (4). 

De la exclaustración de 1835 dije ya de 
todos los conventosde Solsona en el arti- 
culo 15 del capitulo XXI de este libro al 
tratar del de Dominicos de dicha ciudad. 
Aquella muy catòlica, y aún tradiciona- 
lista tierra, no había de molestar en nada 
a sus muy amados frailes; però por opues- 
ta parte, ya fuese la medida general para 
Cataluna de supresión de las casas reli- 
giosas, ya el temor que a los religiosos 
inspiraban las columnas liberales que 
cruzaban por aquel país, debían impedir 
que aquellos continuasen en sus claus- 
tros. Así fué que los Capuchinos se reti- 
raron a casas particulares de la ciudad; y 
no dudo que, merced a tanta benevolència 
del pueblo y paz del hecho, sacarían de 
su convento cuantas alhajas, utensilios y 
muebles quisieron. 

Los edificios de los conventos de Solso- 
na sufrieron dafío, no en los días de la 
exclaustración, sinó «despues à conse- 
»cuencia del abandono y de los azares de 
»la guerra. Los de Dominicos y Escola- 
»pios solamente en el interior, el de Ca- 
»puchinos tambien en el exterior. La 
»destruccion notable empezó al pasar 
»por Solsona el General Mina para ir à 
»poner sitio à los carlistas fortificados en 
»el Santuario de Nuestra Senora del Hort 
(diciemhre de 1835). «Alojaron la artille- 
»ría en los Dominicos, unbatallon de mo- 
»vilizados en los Capuchinos, y no sé que 
»otra fuerza en los Escolapios. En los dos 
»últimos conventos se empezó el derribo 
»de puertas y ventanas... Su destruccion 
»fué siguiendo durante las peripecias de 
»la guerra» (5). Solo quedaron en pié en 
el de Capuchinos cuatro celdas, pues pa- 
rece que hasta fué incendiado (6). 

En 21 de abril de 1837 los carlistas to- 



(4) Varias relaciones del solsonense M. llus- 
tre Sr. Dr. D. Celestino Ribera. 

(5) Relación del Sr. D. Celestino Ribera. 

(6) Relación del P. Narciso Nadal, uno de los 



CAPUCHINOS 



267 



maron la ciudad de Solsona. Entonces 
abrióse y poblóse de nuevo el convento 
capuchino. «Los aldeanos, nos dijo uno 
»de sus frailes, nos daban de balde la 
»madera para la reedificacion muy con- 
»tentos como estaban de la reapertura. 
»Allí se fueron reuniendo capuchinos has- 
»ta el número de 24 ó 25. Muchos jóvenes 
»profesos vinieron allí para ordenarse; y 
«estos, sin que se les obligase, hasta tra- 
»bajaban materialmente como peones en 
»la restauracion del cenobio. Padecimos 
»hasta hambre, de tal modo que las mon- 
»jas de la Madre Joaquina de Vich que 
»cuidaban del hospital, nos daban de su 
»propia comida quitàndolo de su boca. 

»Allí estuvimos hasta que las tropas 
»liberales pusieron sitio à Solsona [jtilio 
de 1838) bajo el Barón de Meer. Enton- 
»ces los religiosos se largaron; mas el 
»Padre Guardian en la inminencia del 
»sitio pidió à los frailes que algunos de 
»ellos, sacerdotes, se quedasen para el 
»auxilio espiritual de los defensores de la 
«Ciudad. Dóciles à tal invitacion, conti- 
»nuarün en Solsona seis, de los que re- 
»cuerdo el Padre Manuel de Taradell, el 
»Padre Lorenzo Maria de Mataró, el Padre 
»Angel de Tarragona (de apellido Fon- 
da, a quien conocí) y Fr. Antonio de 
»Llavaneras que no era aun sacerdote. 

«Rendida la ciudad (27 de jidio de 
1838), algunos de los sitiadores preten- 
»dieron fusilar à los capuchinos; però fué 
»respetada la como capitulacion y aque- 
»llos frailes fueron llevados en depósito 
Ȉ Cartagena. Sufrieron mucho, y creo 
»si hasta se les puso grillete. Durante el 
»sitio continuaban vestidos de habito, 
»pero lo dejaron en el momento de entrar 
»las tropas liberales. Duro esta reapertu- 
»ra, ó el convento reinstalado, unos 14 
»meses, durante cuyo tiempo lo rigió 
»como Guardian el Padre Fausto de Ma- 
»taró, confesor del sefíor Obispo de Sol- 
«sona. Durante la restauracion, de la 
«iglesia, celebràbamos las funciones en la 



de la restauracion de 1837. Barcelona 2^ de dl- 
ciembre de i886. 



«capilla de los terciarios ó capella fonda». 

Preguntado el fraile, cuyas son las an- 
teriores noticias, por el promovedor de 
este restablecimiento de la casa capu- 
china solsonense, me contesto. «La igle- 
»sia del convento no había sido quema- 
»da, aunque sí su retablo mayor; y luego 
»de la entrada de los carlistas en Solsona, 
»la Junta de gobierno carlista, deseando 
»que el pueblo viese el buen espíritu que 
»la animaba, determino repoblar la casa. 
»Poresto ella, però especialmente uno de 
»sus individuos, el senor don José Ventós, 
«de Olot, comisionó al Doctor Vilella, 
«Domero de la Catedral de Barcelona, 
«entonces Capellàn del batallon carlista 
«mandado por don Juan Caballería, para 
«que invitase à dicha repoblacion a los 
«Capuchinos que pudiese encontrar. Vile- 
«lla vino à hablarme à. mi, y me encargó 
«que buscase Capuchinos, que la Junta 
«ayudaría pecuniariamente à la obra y 
«pagaria los hàbitos necesarios. Yo mis- 
»mo llevé de Alpens pano ó ropa pagada 
»por dicha Junta». Esto me dijo el Padre 
Narciso Nadal y Balada, residente que fué 
después de la parròquia de la Merced de 
esta ciudad de Barcelona. Me lo refirió en 
23 dediciembae de 1886, y me lo ratifico 
en 17 de enero de 1887. 

Sin embargo, pocos meses después, en 
29 de agosto del mismo 87, interrogué al 
que había sido Subsecretario de la Junta 
de Gobierno carlista, llamada de Berga, 
mi distinguido amigo, el abogado don 
Andrés Martorell, de Calella; y me dijo 
que no recordaba que su Junta expidiera 
decreto alguno Uamando a los frailes de 
Berga o de Solsona. Que realmente se 
restablecieron los conventos de francis- 
cos y mercedarios de Berga o de Solso- 
na. «Opino, pues, me afiadió, que se res- 
«tablecerían por su pròpia iniciativa, 
«bien que lo pondrían en conocimiento 
»del Presidente de la Junta». Ante esta 
oposición de noticias hallo la fàcil solu- 
ción en pensar, que realmente existió la 
iniciativa, o acto, de la Junta, però que 
no revistió las solemnidades de un decre- 
to, y sí solo tuvo caràcter oficioso. 



268 



LIBRO TERGERO. CAPITULO VIGESIMOSKPTIMO 



Y continuo el senor Martorell: «El Pa- 
»dre Guardian de los Capuchinos, Fray 
»Fausto, no opinaba por la restauración 
»de la Comunidad ó convento porque 
»veía insegura la dominación carlista; y 
»por esto no faltaron Capuchinos de allí 
»que le miraran de mal ojo (1). 

»E1 Capuchino jovencito, hijo de esta de 
«Calella, de nombre Fr. Agustín Pla (le 
Jiallamos arriba en la exclaiistración de 
Sarrià), me había contado que fué uno 
»de los Capuchinos de la restauración de 
»Solsona. Que despues huyó à Francia, 
»pero que no se quiso quitar el hAbito. Que 
»en un punto, cuyo nombre no recuerdo, 
»unos nacionales le persiguieron, y al fin 
»le alcanzaron; mas que el nacional que 
»le cogió al verle tan jovencito ó mejor 
»tan nino, no le mató ni prendió, sinó 
»que le cogió la cabeza entre sus nacio- 
»nales rodillas, le levantó el habito trase- 
»ro, le dió un buen repique de campanas, 
»y le soltó (2). 

»La entrada del Barón de Meer en 1838, 
»fué la senal de la dispersión de la Comu- 
»nidad, y el convento fué de nuevo arrui- 
»nado, y desde entonces fueron aquellas 
»ruinas una cantera abierta para todos 
»los liberales, que concluida la guerra 
»quisieron reedificar sus casas y las cer- 
»cas de sus huertos» (3). 

El Vicario Capitular de Solsona, senor 
don Pedró Jaime Segarra, que gobernó 
la Diòcesis desde 1864 a 1881, «hizo que, 
»restaurado el exconvento de Capuchinos 
»de Solsona, se establecieran en él los 
»Misioneros Hijos del Corazón de Ma- 
»ria» (4), los que continuaron en él con 
no poco provecho para la ciudad y tierra 
solsonense. 

Siguen los anuncios de las subastas del 
solar y huertas del Convento, publicades 
por el Estado en 1844. 



(i) Mentada relación de D. Andrés Martorell. 

(2) Relación del hermano de D. Andrés, el 
canónigo D. Luis Martorell en Calella, 29 de 
agosto de 1887. 

(3) Citada relación del Sr. Ribera. 

(4) Opúsculo titulado La Diòcesis de Solsona, 
pag. 74. 



^ «El solar del que fue convento de 
»Capuchinos de Solsona, sito en el térmi- 
»no de esta población. De 6 porcas y 154 
»canas superficiales. Linda à oriente con 
»el huerto que fue del canónigo Cans, à 
»medio dia con el huerto del mismo con- 
»vento... à... y A norte con el camino real 
»del Castillo... Ha sido tasado en 5,533 r., 
»por cuya cantidad se saca à subasta» (5). 

^ «Un huerto de 6 porcas y 39 canas 
»cuadradas, sito en el termino de la refe- 
»rida ciudad (de Solsona): linda a... y à 
»norte con el solar del edificio del citado 
»convento...» Tasado en 3,732 reales (6). 
Rematado en Lérida, a 22 de enero de 
1843, por 3,832 reales (7). 

#^ «Una pieza de tierra llamada vina 
»de los Capuchinos de la mencionada 
»ciudad de Solsona de 10 porcas y 72 ca- 
»nas superficiales, con 16 àrboles fruta- 
»les, sita en el termino de la misma: linda 
»à... y à. norte con el huerto del indicado 
»convento...» Tasada en 2,150 reales (8). 
Rematada en Lérida, a 22 de enero de 
1843, por 2,250 reales (9). 



ARTICULO VIGESIMOTERCERO 
CONVENTO DE TREMP 

Los nombres de los religiosos que com- 
ponían la Comunidad de 1835 son los si- 
guientes: 

Guardian: Padre Fr. Ambrosio de To- 
rruella, quien tomo el habito en 1806. 

Vicario: Padre Fr. Pablo de Barcelona, 
en 1796. 

Padre Fr. Francisco de Sagàs, en 1797. 



(5) Boletin oficial de la provincià de Lérida 
del 19 de marzo de 1844, pàg. 2. 

(6) Boletin oficial extraordinario de la pro- 
vincià de Lérida del 27 de agosto de 1841, pàg. 1. 

(7) Boletin oficial..,, cit. N.° del 28 de enero 
de 1843, pàg. 3. 

(8) Boletin oficial extraordinario de la pro- 
vincià de Lérida del 27 de agosto de 1841, pàg. i. 

(9) Boletin oficial..., cit. N." del 28 de enero 
de 184^ pàg. 3. 



CAPUCIIIN'OS 



269 



Padre Fr. Antonio de San Feliu de 
Torelló, en 1826. 
Padre Fr. Joaquín de Blanes, en 1826. 

LEGOS 

Fr. Esteban de Joanetas, en 1804. 

Fr. Pío de Bescaran, en 1824. 

Fr. Àngel de Cardona, en 1826. 

Fr. Gregorio de Arbós, en 1833 (1). 

En el articulo 16 del capitulo xxi de 
este libro iii van ya importantes noticias 
de la exclaustración de Tremp, y entre 
ellas copié parte de un oficio, que el Go- 
bernador militar de alli dirigió al capitàn 
General. Helo aqui integro. «Exmo. Sor. 
» — Ocho religiosos, incluso el P, Prior, 
»del Convento de San Jaime (de Dofnini- 
»cosJ extramuros de esta villa me han 
»pedido pasaporte, unes para ir à tomar 
»los banos de Caldas de Bohí, y otros 
»para dirigirse à sus casas, que he creido 
»prudente y oportuno librarles, no tenien- 
»do orden en contrario, habiendo queda- 
»do solo un religioso de misa y otro lego, 
»ambos de avanzada edad para el cuida- 
»do del convento.» 

«Del convento de Padres Capuchinos 
»que existe tambien à extramuros de esta 
»villa, han solicitado pasaporte, que les he 
»concedido, el Padre Guardian, dos reli- 
»giosos sacerdotes y un lego para ir a to- 
»mar las aguas de Artías del Valle de Aran 
»el pFÍmero,y los restantes para ir a hacer 
»la llega de lana de costumbre por la parte 
»alta del Corregimiento y Valle de Aran.» 

«El Bayle real de Gerri me da parte de 
»haber librado pasaporte para el pueblo 
»de Andorra al Abad del Monasterio de 
»Santa Maria, extramuros de aquella villa 
»con objeto de ir à tomar las aguas.» 

«Todo lo que creo de mi deber elevar à 
«noticia de V. E. para su superior inteli- 
»gencia. 

»Dios.... Tremp 3 de agosto de 1835— 
>^Exmo. Sor. — Juan Domec — Exmo. Sor. 
«Marques del Valle de Ribas.» (2) 



(i) Libro de província..., citado. 
(2) Archivo de la Capitania General. Carpeta 
Quema de los conventos..., paquete 5.' 



El modo pacifico de la exclaustración 
quedo bastantemente explicado en el cita- 
do articulo al tratar de los Dommicos de 
la misma población. Allí escribí que «à la 
»sazón regia à Tremp como Gobernador 
»un Coronel de muy buenos sentimientos, 
»de nombre don Juan Domec, el cual, 
»deseoso de salvar à los frailes y sus 
»conventos en aquellas azarosas noches, 
»envió à los dos cenobios retenes, no de 
»paisanos, en los que no confiaba, sinó de 
»tropa del 5.o ligero, que tenia alli. Por 
»esto los Capuchinos pudieron continuar 
»algunos dias en su claustro.» Y efecti- 
vamente después de la fuga de los Domi- 
nicos, los Capuchinos aún tuvieron abier- 
ta su iglesia y poblado su convento, y 
hasta celebraron en aquella las funciones 
de la Porciúncula (1 y 2 de agosto). Em- 
però el dia siguiente ya no tocaron las 
campanas, y uno tras otro se fueron, 
quedando solo un lego (3). El mismo 
Gobernador nos dijo arriba que el dia 3 
había ya expedido pasaporte a cuatro 
Capuchinos. 

Ignoro el cuando, però, indudablemente, 
ausente ya Domec, que a poco salió, los 
revolucionarios prendieron a otro lego 
capuchino llamado Fr. Esteban de Joa- 
netas, y para burla le obligaron a salir a 
barrer las calles, y a presenciar la ejecu- 
ción de unos presos (4). 

No quedo libre de peligro el edificio de 
Capuchinos, privado de sus habitantes na- 
turales, y se empezó su derribo comen- 
zando por la parte de la sacristía; però 
los senores don Tomàs Mir, don N. Sullà 
y don N. Utrillo pidieron al Gobernador 
el edificio para hospital, y también lo 
pidieron al Gobierno, y concedido, se 
salvo de la destrucción (5). Se le convir- 
tió en hospital civil y militar, en cuyo 
caritativo destino continua hoy. 

Gracias a la paz con que se perpetro la 
exclaustración, los frailes pudieron ex- 



(3) Relación de D. José Prats, sacerdote de 
Tremp, 12 de abril de 1891. 

(4) Citada relación del Sr. Prats. 

(5) Relaciones de varies. 



270 



LIERO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSEPTIMO 



traer del convento y poner a salvo sus 
alhajas, utensilios y muebles, como real- 
menle lo efectuaren (1). 

«En los desvanes del mismo convento- 
xhospital se salvo parte de la biblioteca 
»de este cenobio, los cuales libros despues 
»el Padre Fidel de Montenartró puso en 
»orden.» Però dos queridos amigos míos, 
incansables investigadores de noticias 
históricas, que con posterioridad visita- 
ron aquellos desvanes, me dijeron las 
siguientes palabras: «Da viva làstima 
»ver la biblioteca de este convento, hoy 
(1897) cubierta de polvo, en confuso 
»monton de volúmenes, en el suelo del 
»piso superior del hospital. Habrà como 
»200 volúmenes, de ellos algunos de bue- 
»nos autores, muchos impresos góticos. 
»Todos estan mutilados por haber sido 
»recortadas las làminas, vinetas, inicia- 
»les y demas grabados. Un fraile ancia- 
»no, que vivió allí después en el conven- 
»to, estaba necesitado, y era sostenido 
»por las limosnas de las buenas personas. 
»E1 pobre para corresponder a los favo- 
»res, careciendo de todo recurso, y por 
»otra parte desconociendo el valor de las 
»antigüedades, recortaba dichos graba- 
»dos para regalarlos à los chicos de sus 
»favorecedores. Allí en el suelo vimos y 
»dejamos una libreta de noticias sobre 
»este convento, por cuyo caràcter de 
»letra la creimos de Caresmar.» (2) 

La huerta del convento fué vendida 
por el Estado, según es de ver en el si- 
guiente anuncio de la subasta: 

«Un huerto y farraginal contiguo sito 
»en dicha villa (de Tremp), de estén- 
»sion todo junto 2 jornales 2 porcas y 
»27 2/3 varas superficiales, y de altura las 
»paredes del huerto (que se halla cerca- 
»do) 12 palmos; linda à oriente, medio dia 
»y poniente con tierras de particulares y 



(1) Relación del P. Fidel de Montenartró, 
quien después vivió muchos anos en Tremp. 
Arenys, 31 de diciembre de 1885. 

(2) Relación que después de un viaje a Tremp 
me hicieron los seiiores D. Francisco Carreras y 
Candi y D. Joaquin Miret y Sans. 



»a norte con terreno del propió cunvento, 
»y hoy dia cementerio de dicha villa» (de 
Tremp). 

«El comprador quedarà obligado à 
»dejar en el farraginal, y al lado del con- 
»vento tres varas lineales para camino 
»que da entrada al cementerio y huerto 
xreferido.... Servirà de tipo en la subasta 
»la cantidad de 12,500 rs.» (3) Rematado 
en Lérida, a 12 de mayo de 1843, por 
13,900 reales (4). 



ARTÍCULO VIGESIMOCUARTO 
RESTAURACIÓN DE LOS CAPUCHINOS 

Por lo que respeta a la restauración 
moderna de la Orden el trabajo està 
escrito 3'a, y bien escrito, por un bene- 
mérito terciario de ella, el senor don 
Francisco de Paula Amigo y Plà; y por 
lo mismo me limitaré aquí a copiarlo tra- 
ducido del catalàn: 

«Después de la destroza de 1835 mu- 
»chos de los religiosos exclaustrados se 
»desparramaron por el extrangero, y 
»principalmente por Amèrica. Algunos 
»Capuchinos, casi todos catalanes, en 1841 
»fundaron en la Mesopotamia tres hospi- 
»cios, en Orfa, Dearberhir y Mardín. 
»Otros, en niimero de treinta, por man- 
»dato del Papa Gregorio XVI al Comi- 
»sario General de los Capuchinos de 
»Espafla, que era el Reverendísimo Padre 
»Fermín de Alcaraz, se reunieron en los 
»puertos de Burdeos y Marsella para em- 
»barcarse para Venezuela. Salió de Bur- 
»deos, el 26 de Mayo de 1842, la primera 
»expedición, seguida de otras y otras, en 
»términos que al afío siguiente eran ya 
»60 los Capuchinos espanoles que en la 
»mentada repiíblica, y con el beneplàcito 
»de su gobierno, se dedicaban a todo linaje 
»de trabajos apostólicos. 



(3) Suplemento al Boletin oficial del 4 de 
abril de 1S43. pag. i. 

(4) Boletin oficial..., cit. N.' del 23 de mayo 
de 1S43. pàg. 3. 



CAPUCIIINOS 



271 



»Desde Venezuela se extendieron los 
»Capuchinos à Nueva Granada, Califor- 
»nia, Perú y otros puntos de las Amé- 
»ricas. Los Padres Joaquín de Valls y 
»José Maria de Mondragón pasan en 1844 
Ȉ Guatemala, y durante seis afios, solos, 
»evangelizan aquel pais. Por fin el Padre 
»Joaquín viene à Cataluna y à Roma, y 
»con autorización del Comisario Provin- 
»cial de los Capuchinos de Cataluna, que 
»era el M. R. P. Fr. Joaquín de Teyà, se 
»vuelve con seis religiosos profesos y 
»tres postulantes para fundar en Anti- 
»gua-Guatemala un convento llamado de 
x-Belén, del cual fué Guardian el Padre 
»Francisco de Bossòst. Esta fundación 
»se obro el ano de 1852 con permiso 
»del gobierno de la República y anuencia 
»del seilor Arzobispo. Cuatro anos des- 
»pués se le juntaban los Padres Ignacio de 
»Cambrils, Lorenzo de Mataró, Pedró de 
»Llissà y Buenaventura de Clariana con 
»seis pretendientes al noviciado, y dos 
»anos después el Padre Segismundo de 
»Mataró con otros pretendientes. 

»Este Padre el ano 1868 regresó à Es- 
»pana, y como había explotado la revo- 
»lución que destrono a Isabel II, su vida 
»corrió gran peligro; però en junio de 
»1869 logró llevarse otra tanda de veinte 
»y tres, ó veinte y cuatro, aspirantes... 

»Veinte anos duro no mas la obra 
»evangelizadora de los Capuchinos en 
«Guatemala, durante los cuales estos 
«religiosos prestaren valiosos servicios, 
»no solo de caràcter espiritual, sinó tam- 
»bien de orden humanitario, entre estos 
»la asistencia de los coléricos en 1857, 
»que costo la vida al Padre Joaquín de 
»Valls, víctima de su abnegación. En 
»1872 reventó una revolución que de mu- 
»cho tiempo se preparaba, y el dia 7 de 
»junio à las nueve de la noche eran saca- 
»dos del convento de Belen 39 Religiosos, 
»dàndoles solo una hora para recoger las 
»cosas que pudiesen. El pueblo se amo- 
»tinó protestando de la expulsión, però 
»las tropas revolucionarias intiman que 
»harAn fuego sobre los frailes si el pueblo 
»trata de impediria. Por el mismo estilo 



«quedaron disueltas las otras fundació- 
»nes del país y de la República del Sal- 
»vador, acabando así la misión de los 
»Padres Capuchinos del Centro de Amé- 
»rica. 

»Los religiosos se salvaron de las iràs 
»revolucionarias embarcàndose con har- 
»tas dificultades para San Francisco de 
»California, donde a los pocos días de 
»llegado moria el fundador del convento 
»de Belen, Padre Francisco de Bossòst. 
»Después la mayor parte se refugiaron 
»en Francia, en los conventos de Tolosa 
»y F'ontenay-le-Compte, de donde buen 
»número de ellos pasó en 1873 à la Repú- 
»blica del Ecuador. Allí fueron muy bien 
»recibidos y protegidos del Presidente 
»García Moreno; mas al cabo de dos afios 
»de paz, y cuando las misiones capuchi- 
»nas iban prosperando, el asesinato ma- 
»sónico de tan católico presidente sumer- 
»gió de nuevo à los Capuchinos en las 
»inquietudes del pervenir. 

»Procedentes de Guatemala y del Ecua- 
»dor fueron regresando à. Espana en dife- 
»rentes tiempos los Padres que habían 
»de ser los puntales de la restauración 
»monàstica capuchina. Entre ellos halla- 
»mos al Padre Esteban de Adoain, ex- 
»Comisario General y fundador del con- 
»vento de Antequera; los Padres Joaquín 
»y Calasanz de Llavaneras, Pedró de 
»Llissà de Munt, Juan de Cornudella, 
»Javier de Arenys, Melchor de Tivissa, 
»Estanislao de Reus y Segismundo de 
»Mataró, quien después vino a ser el pri- 
»mer Guardian del convento de Arenys 
»de Mar. Como este convento fué el pri- 
»mero que en Cataluna volvió à albergar 
Ȉ los religiosos que quedaban de la 
»exclaustración, y la casa originaria de 
»la restauración monàstica capuchina, 
»conviene dar à conocer cómo se levantó 
»dicho convento, y así pagaremos un tri- 
»buto al que fué su alma, el Padre Juan 
«Bautista, hijo de casa Pruna de la misma 
»villa de Arenys (1). 



(i) Crònica de la Venerable Orden Tercera. 
Barcelona, igio, pàgs. de la lo a la 13. 



272 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOSKP TIMÓ 



Ya este Padre Pruna, y lo digo inte- 
numpiendo la preciosa narración de 
Amigo, había con anterioridad tornado 
parte en una intentona de restauración. 
Por los afios de 1858 a 1860 se trató de 
establecer una Comunidad capuchina en 
Castellbò. Apoyó el proyecto el Obispo 
del territorio sefior Caixal. Se reunieron 
los frailes en un antiguo convento del 
pueblo con iglesia y habitaciones. Eran 
aquellos el Padre Fidel de Montenartró, 
el Padre José de Alpens, de apellido Se- 
rrancolí, el mentado Padre Juan Pruna 
y algun otro hasta el número de seis 
padres y algunos legos. Vistieron sus 
típicos hàbitos; però la Comunidad duro 
poco. Ignoro el por qué de la disolución, 
aunque el anciano de Castellbò que me 
refiriò el hecho opinaba que consistiò en 
la falta de medios de subsistència (1). 

Intercalemos también otro parèntesis 
a la buena relaciòn de Amigo, parèntesis 
pedido por el orden de la fecha. Durante 
el pontiíicado del Obispo gerundense don 
Florencio Llorente y Montòn, el Padre 
Ramon Maria Camps, entonces Provin- 
cial de los exclaustrados, tratò de com- 
prar el convento de Calella, y para reali- 
zarlo busco dinero. El muy conocido 
Cura-pàrroco de San Jaime, D. Juliàn 
Maresma, hijo de Calella, y a la sazón 
heredero de confianza de la Marquesa de 
Moya, ofreciòle, de procedència de esta 
herència, gran parte del precio. Los Capu- 
chinos acudieron a participarlo al dicho 
Obispo; mas como éste exigiese que el 
convento que se deseaba fundar fuese 
casa de misiòn, los Capuchinos desistieron 
de su proyecto. Entonces los frailes con- 
taban con pocos oradores, y no gustaron 
de la directa intervenciòn del Obispo. 
Así me lo dijo el Padre Ambrosio Gaix, 
secretario del Provincial, però bien pu- 
diera la razón de desistir del proyecto, 
estar en que todavía entonces los tiempos 
no ofrecían faz propicia para conventos 



capuchinos (2). Y dicho ésto volvamos a 
la relaciòn del senor Amigo. 

«El Padre Juan Bautista Pruna, des- 
»pues de nueve anos de emigración por 
»Francia è Itàlia, en 1844, pudo regresar 
»à su natal villa... y concibiò la idea de 
»una restauración monàstica. Con este 
»fin comenzò por edificar en una pieza 
»de tierra heredada de sus padres una 
«casita, donde vivir retirado, y afios ade- 
»lante solicitò del Gobierno la facultad 
»de constituir en ella una casa ò colegio 
»de misiòn, donde pudiese educar jòve- 
»nes para mandarlos à Mesopotamia. El 
»Gobierno por Real Orden de 8 de diciem- 
»bre de 1863, le concediò lo pedido, però 
»con la condiciòn de que exteriormente 
»ni en la casa, ni en sus individuos apa- 
«reciese nada de aspecto capuchino». 

«A consecuencia de tal concesiòn el 
»Obispo de Gerona don Constantino Bo- 
»net autorizó al Padre Pruna para con- 
»vertir en Capilla pública la apocada 
»entrada de su casa, cuya bendiciòn tuvo 
»lugar el 23 de enero de 1864. Concediò 
»tambien la reserva del Santísimo en la 
»misma capilla, y la administraciòn de 
»Sacramentos y predicacíón. Desde en- 
»tonces se rezaron en coro las horas 
»canònicas, juntàndose al Padre Pruna, 
»su hermano el Padre Ramon, y algun 
»otro exclaustrado que vivia en la villa». 

«Este fuè el primer paso en la restau- 
»raciòn de la orden capuchina en Cata- 
»luna. El Padre Pruna, à pesar de todas 
»las contrariedades, y hasta del opuesto 
»parecer de los exclaustrados que esti- 
»maban temeridad el empeno de levantar 
»un convento, solo, sin medios ni protec- 
»ción, però Ueno de confianza en Dios, 
«persistia en su magna empresa. El Pa- 
»dre General, que miraba con ojos pro- 
»picios sus esfuerzos, le obtuvo de la 
»Sagrada Congregaciòn de Obispos y 
«Regulares la debida autorizacion para 
»recibir novicios y admitir à los profesos 



(i) Relaciòn de! Rdo. D. Joaquín Arnau, pres 
bítero. Barcelona 26 de junio de 1912. 



(2) Relaciòn del mentado P. Ambrosio. Bar- 
celona 3 de octubre de i8gi. 



CAPUCIIINOS 



273 



«que fuese posible aunar. Asi continuo 
»la fundación, y la nueva iglesia, aun no 
»del todo acabada, fué bendecida solem- 
»nemente por el pàrroco de Arenys el 
»dia de San Francisco de Asís de 1866». 

«Però vino la revolución de 1868 con 
»su séquito de gobiernos exaltados y 
«república, y con ellos una nueva tanda 
»de persecuciones religiosas. El Padre 
»Pruna no abandono emperò el convento 
»de Arenys que quedo siempre abierto, 
»pero muy corto el número de sus reli- 
»giosos... En medio de tantas contrarie- 
»dades, el Padre Pruna continuaba las 
»obras de la iglesia-.. Durante los tiem- 
»pos que siguieron à la revolución de 
»1868, la iglesia parroquial de Arenys 
»habia sido convertida en cuartel de 
y>Cipayos, y no resulto poca suerte para 
»la villa la continuación del cuito en la 
»capilla capuchina, la que, à pesar de 
»algunas contrariedades, fué dejada en 
»paz....» 

«Venida la restauración Borbònica en 
»1875 en la persona del Rey Alfonso Xíl, 
»y mejorando paulatinamente los tiem- 
»pos, el Padre Pruna, en vista de que los 
»capuchinos de Antequera habían logra- 
»do en 1877 una Real Orden que les per- 
»mitía levantar un convento, solicitó del 
»Gobierno igual concesión, alcanzando, 
»por fin, con fecha del 11 de julio de 1879, 
»la autorización tan deseada para que 
»/os Religiosos Misioneros establecidos 
>^en Arenys de Mar , puedan vestir el 
•hhdbito propio de su Instituto y obser- 
>war las constituciones de la Orden». 
Esta Real Orden, al decir de don Fran- 
cisco Monsalvatje, se obtuvo por influen- 
cia del diputado a Cortes don Enrique de 
Orozco (1). 

«El Padre Segismundo de Mataró, Ex- 
»Comisario General de los capuchinos del 
»Cenlro de Amèrica, y unos anos antes 
»Superior de los refugiades en Francia, 
»fué nombrado Guardian del nuevo 
»convenio. A él se agregaron varios 



(i) XomcncLilor liistórico... Olot, iQ/n, pa- 
gina 176. 



»exclaustrados que deseaban volver a la 
»vida regular, tales como el Padre Juan 
«Bautista Pruna de Arenys, el Padre Ra- 
»món su hermano, el Padre José de 
»Alpens, y los Hermanos legos Fr. Luis 
»de Manresa y Fr. Serafín de Vilabre- 
»reix. Estos, junto con los Padres San- 
»tiago de Guatemala, Pedró de Llissà de 
»Munt y Juan de Cornudella, y el lego 
»Fr. Domingo de Olot, los cuatro veni- 
»dos de Amèrica, formaron la nueva 
»Comunidad; la que inauguro la vida 
«claustral el dia 2 de. octubre del mismo 
»ano de 1879 con una esplèndida fiesta 
«religiosa, à la que fueron invitadas las 
«autoridades y personas principales de 
«la villa... El dia 18 de octubre comenzó 
»à darse la sopa à los pobres, y el 23 del 
«mismo mes se cantaron por vez primera 
«los maitines à media noche....« (2). 

Al morir el Padre Ramon Maria Camps, 
elocuente predicador, al cual aquí todos 
conocimos, legó su notabilísima bibliote- 
ca al convento de Arenys, con cuyos 
libros y otros de distintas bibliotecas, la 
del convento pasó los limites de lo regu- 
lar (3). Cuando en 1885 visitè esta casa, 
halléla ya hecha un convento capuchino 
en toda forma, con su templo, coro, 
biblioteca, oficinas, huerta, celdas y de- 
mas, según el modelo de 1835. 

Del convento de Arenys arrancan las 
sucesivas fundaciones de los Capuchinos 
en Cataluna (4). 

En Manresa se estableció una Comuni- 
dad de capuchinos franceses, y sin duda 
construian un convento, pues en la Serna- 
na Catòlica de Madrid, del 13 de agosto 
de 1882, se lee: «Adelantan en Manresa 
«las obras del convento de PP. Capuchi- 
«nos que se levanta actualmente en un 
«campo cercano al colegio de San Igna- 
«cio« (5). 



(2) D. Francisco Amigo. Obra citada, pagi- 
nas I 5 y 16. 

(3) Revista Franciscana. Número de julio de 
1880, pag. 190. 

(-]) D. Francisco Amigo. Obra citada, pag. 17. 
(5) Número 26, pag. óió. 

18 



274 



LIURO TERCERO. — CAPITULO VIGl•.SIMOSliPTIMO 



«En 5 de diciembre de 1884, se estable- 
»ció la residència de Barcelona en la 
»pequena iglesia de la Virgen de la Ayu- 
»da, cuyo primer presidente fué el Padre 
»José Guillermo de Càseda. En 22 de 
»febrero de 1885 se fundo el convento 
»de Olot. En 24 de febrero de 1887 el de 
«Sarrià, y en 1.° de noviembre de 1893 y 
»17 de octubre de 1897, se instalaron res- 
»pectivamente los capuchinos catalanes 
»en los conventos de Igualada y de Man- 
»resa, dejados por los capuchinos fran- 
»ceses despues de haberlos ocupado des- 
»de 1881 y 1883, cuando fueron expulsados 
»de F'rancia por el gobierno de Julio 
»Ferry». 

'<Posteriormente se han establecido Co- 
»munidades capuchinas en Palma de Ma- 
»llorca en 20 de julio de 1906; en Tarragó- 
»na en 3 de abril de 1907, y una segunda 
»en Barcelona en la iglesia de Nuestra 
»Senora de Pompeya en 25 de marzo 
»de 1908. 

»En el convento de Arenys se han cele- 
»brado los actos mas solemnes y senala- 
»dos de la restauración de la orden capu- 
»china en Espana, pues en él se promulgo 
»en 1885 el decreto pontificio y la circular 
»generalicia, con los cuales el Padre 
»Santo y los Superiores de Roma ala- 
»baban, confirmaban y proclamaban la 
»unión canònica de los capuchinos espa- 
»noles con los Superiores generales de 
»Roma». Es decir, sin el General Espa- 
fiol, que en mala hora había antigua- 
mente introducido el regalismo de nues- 
tros Reyes-Césares. 

«En diciembre de 1889 el Reverendí- 
»simo Padre General Fr. Bernardo de 
»Andernatt promulgo en el mismo con- 
»vento la erección de las tres provincias 
»capuchinas de Espana. Pocos meses des- 
»pués de experimentar tan grandes satis- 
»facciones, el Padre Pruna moria en su 
«estimada casa religiosa el dia 23 de julio 
»de 1890» (1). 

En 1895 se celebraron en este convento 



(i) d. Francisco Amigo. Obra citada, pàgi- 
nas 17 y 18. 



de Arenys solemnes fiestas con motivo 
de la beatificación de Fr. Diego de Càdiz. 
En el mismo ano fué preciso derribar 
aquel histórico convento, y esto por 
amenazar ruina; però el 20 de noviembre 
de 1916 se puso la primera pieza del 
nuevo, gracias al desprendimiento de Su 
Santidad Benedicto XV que encabezó los 
donativos con uno de 5,000 liras (2). 

Como dije, en 1884 los capuchinos es- 
panoles, rompiendo las cadenas del re- 
galismo, se pusieron bajo la inmediata 
dependència del General romano, y así 
quedo suprimido el Comisariato espanol; 
acto, como nos dijo arriba Amigo, ala- 
bado por el Pontífice Supremo. Entonces 
Espana formó una provincià. En 1889 o 
90 el General la dividió en tres, a saber: 
1.* Cataluna, Aragón y Navarra. 2.^ An- 
dalucía y Valencià. Y 3.^ Las provincias 
restantes (3). En 1900 la primera sufrió 
una nueva división en dos, que son una 
Cataluna, y otra Aragón y Navarra. La 
segunda también ha sido partida en una 
de Andalucía, y otra de Valencià. Con 
esto las provincias capuchinas de Espana 
son ahora: l.''^ Cataluna. 2.^ Aragón y 
Navarra. 3.^ Valencià. 4.'* Andalucía. 
Y 5.^ El resto (4). La provincià catalana 
tiene hoy (1911) las casas de Arenys, 
Olot, Sarrià que es provincial, Igualada, 
Manresa y Barcelona. La Ayuda fué que- 
mada en la postrera semana de julio de 
1909, però en 1912 se la restaura. Nunca 
entre en la casa de la calle Diagonal, 
llamada, ignoro por qué, de Nuestra Se- 
nora de Pompeya, però la magnificència 
de su hermosisimo templo y el aspecto 
exterior de aquella distan sobremanera 
de la provervial y edificante sencillez y 
pobreza de las de 1835. 



(2) Dr. D. Luis de Valls. Oda a Are7iys. 
Barcelona 1917, pàg. 29. 

(3) Relación que me hizo un capuchino des- 
conocido en Barcelona, a 25 de febrero de 1903 y 
obra citada del P. \^alls. 

(4) Relación citada del desconocido y otras. 




CAPÍTULO VIGÉSIMOOCTAVO 



LA COMPANÍA DE JESÚS 



ARTICULO PRIMERO 



CASA DE TORTOSA 



Nota. — El escudo de la Compania se ve en todos sus libros y cosas. y ademàs lo copia Battandier. 
Obra cit., pàg. 310. 



LA COMPANIA DE JESL'S 




277 



tiempos del 1835 formaban la 
Companía. Expulsades de Espafia 
los jesuitas por la pragmàtica de 
1767, los gobiernos borbónicos 
obligaron al Papa Clemente XÍV 
a la extinción de la Orden; mas 
luego que la Santa Sede pudo 
obrar con alguna libertad, el So- 
berano Pontífice Pío VII por Bula 
de 7 de agosto de 1814 la resta- 
bleció. Luego algunos pueblos de Espana 
pidierdn a Fernando VII la reapertura 
de las casas jesuitas de su demarcación, 
entre ellos Tortosa; y el Rey por de- 
creto de 29 de mayo de 1815 accedió a 
la petición, y por decreto de 3 de mayo 
de 1816 extendió la concesión a todos los 
pueblos de la monarquia. Corrieron los 
jesuitas a Tortosa a pesar de la misèria 
que aflijía a la tierra, y repoblaron, 
bien que en diminuto número, su casa, 
en la que hallaron establecidas es- 
cuelas. 



Nota. — La inicial de esta pàgina íué copiada 
de un misal de S. Cugat, guardado ahora en el 
Archivo de la Corona de Aragón. 



«Igual o mayor misèria pasaron los 
»Padres en Tortosa, donde de las rentas 
»asignadas no percibieron en mucho tiem- 
»po sinó a razón de tres duros y tres rea- 
»les mensuales por cada sujeto;y limosnas 
»ni las había, sinó alguna muy corta, 
»ni se podian esperar, como los Padres 
»lo reconocían, atendida la misèria ge- 
»neral». 

«Aquella iglesia había estado algun 
»tiempo, en los últimos anos, convertida 
»en almacén; el colegio empezado al 
»tiempo de la expulsión (en 1767) fué 
»terminado durante ella y sirvió sucesi- 
»vamente de Seminario sacerdotal y de 
>.cuartel; y uno y otra estaba reparando 
»ahora el nuevo prelado de la diòcesis, 
»que sin dificultad renuncio a los 
»derechos que pudieran corres- 
»ponderle; y así se dió posesión 
»de ambos edificios al P. Diego de 
»la Fuente, primer rector, el 28 de 
»julio de 1816. Las clases de Gramàtica 
>^y primeras letras continuaren ocupa- 
»das por los maestros que entonces las 
»tenían, però bajo la dirección de los 
»Padres, y estos se aplicaron solamente 
»a los ministerios espirituales. La mitad 
»del tiempo no hubo màs que dos: los 
»Padres Francisco Campi y Vicente Cal- 
»vo, los cuales, quedàndose allí como par- 
»ticulares cuando la dispersión de 1820, 
»murieron gloriosamente asistiendo a los 
»apestados. en la epidèmia que el ano 
»siguiente afligió a la ciudad» (1). 

De la casa de Valencià después de la 
supresión de 1820 «tres jóvenes, uno esco- 
»lar y dos coadjutores, se fueron espon- 
»tàneamente a Tortosa a asistir a los 
»apestados en 1821» (2). 

Desde aquel nefasto ano de 1820 el edi- 
ficio de la Companía no ha visto jesuitas, 
y en 1849 el Obispo don Damiàn Gordo 
Saez dispuso que el Seminario Conciliar, 



(.) P. Lcsmes Frías. La Provincià de Es- 
pana de la Companía de Jesús. Madrid, 1914, 
•pàgs. 9^ y 94. 

(2) P. Lesmes Frias. Obra cit., pàg. 80. 



278 



LIERO TERCERO.- 



CAPITULO VIGESIMOOCTAVO 



que estaba en el colegio de San Luis, se 
trasladase a él. Durante la revolución 
de 1868, la autoridad local se apodero del 
edificio (1); bien que al fin este volvió a 
ser Seminario Conciliar como continua 
hoy. Y si bien anos adelante del 1835 
Tortosa ha tenido la suerte de albergar 
una numerosa comunidad de la Compa- 
nía, en aquel ano no contenia ningu- 
na (2) Abajo, al tratar de la restauración 
moderna de la Orden, escribo bastante- 
mente de esta comunidad numerosa de 
Tortosa. 



ARTICULO SECUNDO 
LAS CASAS DE MANRESA 

Como escribí en el articulo anterior, 
la Bula de Pio VII restableciendo la 
Companía, es de 7 de agosto de 1814. 
Luego, muy luego, de conocida esta en 
Espana, algunas poblaciones, que en el 
1767 albergaban establecimientos jesui- 
tas, acudieron al Rey, pidiendo su resta- 
blecimiento en ellas, y el Monarca, por 
decreto de 29 de mayo de 1815, accedió a 
esta petición. Manresa tiene el honor de 
haberse contado entre las peticionarias. 
Por nuevo decreto, como también he di- 
cho arriba, éste de 3 de mayo de 1816, la 
concesión hecha a éstas se extendió a 
toda la monarquia. Ya en mi obra ante- 
rior llevo extensamente explicado el en- 
tusiasmo con que los jesuitas, en junio 
siguiente, fueron recibidos en Manresa. 
También en el Libro II de la presente 
obra traté de la persecución de 1820 a 
1823, y de su restablecimiento segundo. 

«Cien discípulos de Letras humanas 
»habia (eii cl Colegio) en 1819, y mas de 
v>200 de primera ensenanza. En la segun- 
»da època fué mucho mayor su número, 
»que en 1832 llegaba à 500 entre todos, y 



»aseguraba el Superior que llegarían à 
»l,OüO, si hubiera habido en las aulas 
»local para tantos. Estaban en efecto 
»arruinadas las antiguas, y tuvieron que 
»habilitarse otras de mala manera en un 
»corredor de la casa» (3). 

Así llegamos al 1835, habiendo en Man- 
resa las dos sabidas casas de la Compa- 
nia, bien que formando una sola Comu- 
nidad, la que residia en el Colegio, y de 
la que dependían el Padre y el coadjutor, 
o lego, que regían y cuidaban de la Cue- 
va. A esta Comunidad no pudo alcanzarla 
la persecución material de aquel ano, 
tanto porque, como hemos visto al tratar 
de otras comunidades de Manresa, aquí 
no la hubo, cuanto porque, restablecida 
por Decreto de 4 de julio del mismo ano 
la pragmàtica de Carlos III, quedo di- 
suelta antes de los días de las persecucio- 
nes generales. Sin embargo, el Rector 
del Colegio, Padre Miguel García, se 
escondió en casa del notario Rallat, y en 
otras viviendas el Hermano estudiante 
Antonio Babra y el lego o coadjutor 
Pujol; però el Gobernador les mandó 
salir, y se vinieron a Barcelona. 

Digamos ahora separadamente del des- 
tino y suerte que después del 1835 ha 
cabido al Colegio primero, y después a la 
Cueva. Ya en mi obra anterior dejé 
escrito el estado en que se hallaba el 
Colegio y su Tempío. Éste, terminado y 
abierto al cuito; aquél no tenia edificados 
màs que el piso bajo y un alto de los 
lados occidental y septentrional de su 
espacioso y solido claustro. Respecto a 
las cosas de la Companía, disponía el 
mentado Decreto de 4 de julio de 1835: 

«Articulo S.*'— Los bienes, rentas y efec- 
»tos de cualquier clase que actualmente 
»poseen los Regulares de la Companía, se 
»aplican desde luego à la extinción de la 
»Deuda, ó pago de sus réditos. Se excep- 
»túan, sin embargo, de esta aplicación 



(i) D. Ramon O'Callaghan. Los Antiguos 
Lectores Dominicos, pàg. 41. 

(2) Esta misma obra. Lib. II, Cap. XVIII, 
Art. 2." 



{■>) P. Lesmes Frías. Obra cit., pag. 87. 

Nota. — En el articulo 4." del capitulo II de este 
Libro III, se lee integro el Real Decreto de 4 de 
julio de 1835. 



,A COMPANIA DE JESÚS 



279 



»las pinturas, bibliotecas y enseres que 
»pueden ser útiles à los institutos de 
»ciencias y artes, así como tambien los 
»colegios, residencias y casas de la Com- 
»panía, sus Iglesias, ornamentos y vasos 
»sagradüs; de los que me reservo dispo- 
»ner, oidos los Ordinarios eclesiàsticos 
»en lo que sea necesario y conveniente». 
De aquí resulta que tanto el templo del 
colegio cuanto su adjunto colegio, que- 
daron en poder del Gobierno. Ignoro qué 
destino se dió en los primeros afios al 
templo. Supongo que permanecería ce- 
rrado. Cuando en 1848 el Padre Anto- 
nio Babra se encargó de él, halló que 
antes de este acto estaba abandonado. 
Entonces los religiosos de la Companía 
moraban en casas particulares. Trabaja- 
ron, sin embargo, para la restauración y 
mejoramiento de su iglesia. En 1860 con- 
tinuaban rigiendo este templo, y mejo- 
ràndolo. Cuando en 1868, triunfante nue- 
vamente la revolución fiera, los jesuitas 
sufrieron por vez milésima la expulsión, 
la iglesia de San Ignacio, o sea del Cole- 
gio, quedaria al cuidado de la autoridad 
eclesiàstica; mas, repuesto el orden, vol- 
vieron a encargarse de ella los jesuitas, 
los cuales aún hoy, enero de 1911, conti- 
núan a su frente. 

La tribuna del antiguo hospital, conti 
gua al templo, en la que San Ignacio tuvo 
el famoso rapto, fué convertida en capilla 
en 1625, abriéndose la entrada y labràn- 
dose el frontispicio por el lado del templo 
de entonces. «Los ladrillos en que tuvo 
»recostada la cabeza defendiéronlos con 
»una portezuela de plata y otra de hierro.» 
De esta capilla, unida a la nueva o sea 
actual iglesia, se aseguraron los muros 
en 1833. El muy conocido pintor, Herma- 
no coadjutor de la Companía, Sebastiàn 
Gallés, restauro esta capilla en 1862, però 
en esta restauración no se cambió la for- 
ma de la pieza, la que se abre en el lado 
del Evangelio del templo moderno del 
Colegio. La capilla comprendía todo y 
solo el espacio de la antigua tribuna del 
hospital. Restauróse de nuevo en 1884 
agrandàndola bastante, però para memò- 



ria de la antigua se dejó marcado en el 
pavimento el circuito de aquella. Fué 
consagrada en debida forma el dia 31 de 
agosto de 1885. «Los cuadros que ador- 
»nan el altar y las paredes son obra del 
»H. Sebastiàn Gallés. S. J.» (1) 

Según el articulo 5.° arriba copiado del 
R. D. de 4 de julio de 1835, el Colegio, 
expulsados los jesuitas, quedaba del Es- 
tado; de cuyas manos pasó a las del 
Ayuntamiento de Manresa no sé por qué 
decreto u orden. Cuando el Padre Babra 
en 1848 se encargó nuevamente del tem- 
plo del colegio, según he dicho ha poco, 
entonces el municipi© tenia establecidas 
en el colegio las escuelas municipales. En 
1863 lo alquiló a los jesuitas, los cuales 
establecieron allí en dicho ano un buen 
colegio con alumnos internos. Por los de 
1866 a 1868 aproximadamente fueron edi- 
íicados el piso 2.° de las alas N. y O-, toda 
el ala E. y la parte baja de la S. desempe- 
nando a la sazón el rectorado del colegio 
él Padre Antonio Canudas. «Expulsados 
»los PP. en 1868 tomaron posesión última 
»vez en 1877 para gran bien y lustre de la 
»ciudad de Manresa» (2). Mas como en 
1891 surgieran desavenencias entre el 
Ayuntamiento poseedor de la casa y la 
Companía, esta se separo del dicho ediíi- 
cio, el cual pasó a ser ocupado por otro 
colegio de religiosos Maristas, los cuales 
al escribir estàs líneas (enero de 1911) 
continúan allí. 

Pasemos del Colegio a la capilla llama- 
da La Cueva, porque es realmente la hen- 
didura del monte que habito San Ignacio. 
«Expulsados otra vez de Manresa los je- 
»suítas con motivo deia grandeexclaus- 
»tración de 1835, quedo encargado de la 
»conservación y custodia de la Santa 
f>Cneva, el mismo don Manuel Solà» que 
ya antes había co.n esmero especial cuida- 
do de ella, «y que aun cuando estaban allí 
»los jesuitas cuidaba del arreglo y lim- 



(i) San Ignacio en Manresa... Barcelona, 
rSçy. Número 7. 

(2) San Ignacio en Manresa, citado. Núme- 
ro 8. 



280 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOOCrAVO 



»pieza del Santuario con tanta solicitud 
»y devoción que en toda la ciudad no se 
»le conocía ya sinó bajo el nombre carac- 
»tei"ístico de Manuel de la Coz'a....y> 

«Durante la guerra civil (de los siete 
y>anos) nuestra Santa Cueva à piqué estu- 
»vo de perecer y ser destruïda por los 
'iipeseteros que habían establecido su cuar- 
»tel en el vecino convento de capuchi- 
»nos... Habianse introducido, fracturan- 
»do las puertas de la Cueva, en su bello 
»recinto, y ya se disponian a mutilar y 
«aniquilar sus piezas de arte, cuando se 
»presentó Manuel, à quien tomaron por 
xun espia y avanzada de facciosos. So- 
»brecogidos de temor, huyeron..., Otra 
»vez otra bandada de aquelles pàjaros se 
»nos vino de Barcelona con no menos 
»torcidas intenciones; però en fin se con- 
»tentaron con cercenar la nariz y mano 
»derecha à la estàtua de San Ignacio en 
»la fachada del templo sin pasar a mayo- 
»res; y ello es que por fortuna, o por 
«especial providencia de Dios se mantuvo 
»en tan aciagos tiempos ilesa la Ctie- 
»^'«» (1). 

Junto a la Cueva, o mejor unida a ella, 
estaba, y està, levantada la iglesia que 
de ella toma nombre, y ademàs la casa 
de ejercicios, formando las tres piezas un 
solo cuerpo. Parece que expulsados los 
jesuítas el 35 quedo encargado de la igle- 
sia también don Manuel Solà, pues «Ha- 
»bíala hecho enladrillar y disponer de 
»suerte que se pudiese bendecir à fines de 
»octubre de 1844 Manuel de la Cova, va- 
»liéndose de la buena voluntad de algu- 
»nos trabajadores del pueblo, quienes à 
»ruegos de aquel se espontanearon para 
»trabajar gratis,... durante los dias de 
»fiesta.» Fué bendecida el dia 23 de octu- 
bre de aquel ano; y «el dia 24 que caía en 
«domingo los PP. celebraron en el altar 
»mayor oficio solemne.» Però por virtud 
y gràcia de la desamortización «sirvió 
»sucesivamente de almacén de maderas 
»y corral de bueyes, mientras la gran 



(i) P. Fidel Fita y Colomé. La Santa Cueva 
de Manresa... Manresa, i8y2, pàg. 183. 



»casa de ejercicios... era prof anada y 
»bullía con pobres familias de inquilinos, 
»cuyo alquiler cobraba el Ayuntamiento. 
»Esta situación duro à corta diferencia 
»hasta 1850». 

«Al animo favorable y deseoso de que 
»no f uese envuelto en el comun naufragio 
»de los bienes eclesiàsticos el edificio de 
»la Cueva, deseos y animo que de la 
»generalidad de la población surgían y se 
»reflejaban en su llmo. Ayuntamiento, se 
»debió que el R. P. Antonio Canudas pu- 
»diese entonces poner su asiento en cali- 
»dad de Administrador entre los inquili- 
»nos de aquel edificio, y que poco a poco 
»se fuesen eliminando hasta no entrar en 
»él mas que jesuítas. Así quedo constituí- 
»da la nueva residència con el nombre de 
»sacerdotes reunidos para dar y hacer 
>~>espirituales ejercicios, y con ella un 
»nuevo periodo de bienandanza» (2). La 
fecha en que el Padre Canudas entro en 
un piso de la Cueva fué 1852. Luego pro- 
curo que los demàs inquilinos se largaran 
valiéndose para lograrlo de dinero. Des- 
pués puso campanilla, y reunidos allí ya 
varios jesuítas, abrieron clases. 

«Admitido el R. P. Antonio Canudas 
»en calidad de Administrador por el 
»Ayuntamiento, y de Capellàn del Saii- 
f>tuario por el llmo. Senor Don Luciano 
»Casadevall y Duran obispo de la dióce- 
»sis...» (3) En 1855 ya el altar mayor de la 
iglesia adjunta estaba dispuesto y habili- 
tado para la Santa Misa; «y en efecto lo 
»primero que habian pensado los PP. de 
»la nueva residència fué sobre todo en 
«habilitar el templo ya para mayor glòria 
»de Dios, ya también para precaver el 
»golpe de la desamortización, que bien 
»pronto se dejó sentir en tiempo del fa- 
»moso bienio. Retejóse el techo, desapa- 
»recieron y se blanquearon las hondas 
»grietas de las altas paredes y de las 
»bóvedas... Las ventanas... tuvieron tam- 
»bien su porte decente, y los altares sus 
»retablos no suntuosos ni tan artísticos 



(2) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. 185. 

(3) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. i8ó. 



LA COMPANIA DE JESÚS 



281 



»como los de ahora... El retablo del altar 
»mayor se tomo del antiguo del Colegio 
»que había quedado sobrante por razón 
»del nuevo construido en tiempo del R. P. 
»Ildefonso Valiente..» (1) 

«Las obras de arreglo y conservación 
»y auge de la antigua casa de Ejercicios 
»tuvieron sobre todo lugar mientras fué 
«superior el P. Aguilera (inmediato su- 
y>cesor del P. Canudas). No desmereció 
»de tan bellos principios el P. Antonio 
»Babra...; sobreviniendo el decreto de 
»desamortización no fué en él compren- 
»dida la santa Cueva'h (2). 

En 1854 el còlera morbo esgrimió en 
Manresa su guadana «quedando varios 
»ninos huérfanos (en nrimero de dies o 
>'>doce), de los cuales con tierno amor... 
»se encargó el R. P. Babra, y se los llevo 
»al edificio de la Santa Ctieva, para que 
»allí, educados bajo su tutela, y manteni- 
»dos de diversas limosnas, creciesen y se 
»formasen aguardando el turno de entrar 
»en la gran casa de Caridad» (3). 

Hasta el afio 1S63 los jesuitas del Cole- 
gio y los de la Cueva formaban una sola 
comunidad; mas en dicho ano se empezó 
la división en dos con sendas procu- 
ras. 

Durante el nefasto bienio rfevoluciona- 
rio de 1854 a 56 tuvieron los jesuítas que 
dejar su Cueva, a la que regresaron 
luego de pasado aquel (4). 

«La (casa) de Manresa en la Santa 
»Cueva fué transformada en 1860 en Casa 
»de Ejercicios y de tercera probación. 
»Ocupabanla en parte los nuestros desde 
»el 53, fuera del bienio revolucionario, y 
»en el de 59 quedo enteramente desocu- 
»pada y a su disposición.» 

«Precisamente por el mismo tiempo 
»movió Dios el corazón de una piadosa 
»senora de Barcelona, la Baronesa de 
«Rocafort, dona Manuela, a desear que 
»se fundarà casa nuestra en Manresa; y 



(i) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. 187. 

(2) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. 190. 

(3) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. 191, 

(4) P. Lesmes Frías. Obra citada, pag. 158. 



I »con este fin ofreció al Padre Provincial 
»una buena suma de dinero. Propúsola él 
»su proyecto de poner en la Santa Cuéva 
»tercera probación, empleando aquella 
»cantidad en las muchas reparaciones y 
»ampliación que el edificio necesitaba, 
»y teniéndolo ella por bien y aprobàndolo 
>>nuestro Padre General, se acomodo, en 
»efecto, y se destino a casa de tercera 
»probación de la Provincià de Espana. 
»No fué esta, sin embargo, la primera 
>;que allí la tuvo. La revolución arrojó 
»de Itàlia en aquel ano de 60 a todos los 
»jesuítas, menos los de los Estados Pon- 
»tificios, y en Manresa se refugiaron los 
«Padres de tercera probación de la pro- 
»vincia de Sicilià con su Instructor, 
»siendo los únicos aquel curso escolar de 
»60 a 61. El siguiente continuo el mismo 
«Instructor con espanoles, italianos y 
»mejicanos, y el ultimo, antes de la divi- 
»sión de la Provincià, ya fueron todos 
»espanoles, e Instructor el P. Francisco 
»Menéndez». 

«Importante para aquella casa fué la 
» visita que, apenas hecha, y quizà aun 
»no acabada su reparación hizo a la 
»Santa Cueva en 5 de Octubre {de 1860) 
»S. M. la reina D.** Isabel II, con el Rey 
»y el Presidente del Consejo, O'Donell. 
«Manifesto en ella sin rebozo la Reina su 
»amor a los jesuítas y su devoción a 
»aquel santuario, y aseguró que le miraba 
»con particular interès. De vuelta a Ma- 
»drid dió un Decreto declarando Casa 
»y Cueva ser propiedad del Obispo de 
»Vich, destinadas a Ejercicios espiritua- 
»les» (5). 

Hasta el ano 1863 los jesuítas del cole- 
gio y los de la cueva formaban una sola 
Comunidad; mas en dicho afio se empezó 
la división en dos con sendas procuras, 
como dije arriba. Para impulsar la res- 
tauración de la Cueva y su templo 
formóse una junta, compuesta de las 
personas mas visibles de Manresa, la 
que en 22 de marzo de 1863 dirigió al 



(5) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàgs. 128, 
129, no. 



282 



LIBRO TERCERO. 



■CAPITULO VIGESIMOOCTAVO 



publico una elocuente proclama pidiendo 
el auxilio y cooperación de todos para 
su excelente obra (1), Esta produjo sus 
buenos efectos, y con ellos y el celo de 
los jesuítas que sucedieron a los nombra- 
dos, cada dia fué mejorando la Cueva, 
hasta llegar al 1868. En este ano «al soplo 
»de la revolución de septiembre.... los 
»jesuítas tuvieron que tomar otra vez la 
»ruta del destierro... y esperar como en 
»tantas otras ocasiones ha sucedido, que 
»amainase la tempestad y volviesen otra 
»vez al recinto de su amada Cueva. Esta, 
»expuesta al oleaje de las turbas incau- 
»tas y explotadas por los perseguidores 
»de los jesuítas, se vió à punto de nau- 
»fragar; però, gracias al tesón y va- 
»lentía del verdadero pueblo manresano, 
»no se llevaron à cabo los proyectos de 
»exterminio; y unicamente al furor de la 
»revolución se cedió el que los escudos 
»de armas reales fuesen cubiertos de 
»argamasa para preservaries de una des- 
»trucción inminente. Merced al celo ilus- 
»trado del Ilmo. Sr. Prelado de la Dióce- 
»sis, la Santa Cueva ha sido visitada por 
»peregrinos de todas las regiones del 
»mundo. Ellos, con ellos nosotros, vemos 
»el dedo de Dios senalàndose en la con- 
»tinuación de las magníficas obras de 
»restauración del templo» que han ido 
siguiendo (2). 

En 1890 la senoradona Dolores Serra, 
viuda de Pons, convirtió en suntuosísimo 
y grande edificio la no grande casa de 
ejercicios que de antiguo venia unida al 
templo y Cueva. En pie se halla admi- 
rando a todo visitante, y luciendo pre- 
ciadas galas arquitectónicas. 

Uno de los individuos de la Comisión 
que en 1835 en Barcelona cuidó de la re- 
colección y conservación de las bibliote- 
cas de los cenobios incendiades, escribió 
después, que de «los Tesuitas de Manresa 
»4,649 volúmenes» vinieron a reunirse a 



(i) P. Fidel Fita. Obra citada, pàg. 263. 
(2) P. Fidel Fita. Obra citada, pags. 202 y 
203. 



las de los demàs en la llamada de San 
Juan (3). 

ARTICULO TERCERO 

COLEGIO DE BELEN DE BARCELONA 

«En Barcelona trabajóse con gran em- 
»peno, tanto en el período del 15 al 20 
»como en el de 23 a 35, porque se esta- 
»bleciera de nuevo la Companía en la 
»ciudad. Però queríase Colegio, y que- 
»ríase el antiguo de Belen; y éste, cedido 
»por Carlos III al Obispo para seminario, 
»pasando el anterior a poder del Estado, 
»era propiedad de la mitra, que ni podia 
»donarlo, ni quería permutarlo con otros 
»ofrecidos ahora por el Gobierno. Tratóse 
»de partirlo, como bastante para uno y 
»otro establecimiento; y el Rey lo aprobó 
»y mandó; però el Obispo lo resistió.» 

«Tratóse de que la Companía ocuparà 
»unas casas, como dependencias de él, o 
»de la iglesia, que no parecía haber pasa- 
»do a ser propiedad de la Mitra; però ni 
»esto se pudo arreglar en los primeros 
»anos. La iglesia, aunque destinada a 
»parroquia durante la expulsión, no llego 
»a serio; y por eso se miro como no 
»enajenada*sino perteneciente a las tem- 
»poralidades, a pesar de la contradicción 
»que tambien en esto hizo el Prelado en 
»la primera època. Por fin, en 1830 ya no 
»se opuso a la entrega de esta y de las 
»casas contiguas, ordenada por nuevo 
»Real decreto, y consintió en tratar de 
»algun acomodo cuanto al Colegio.» 

«De la iglesia y casa tomo posesión el 
»P. Puyal en Junio de aquel ano y pro- 
»curó arreglar lo demàs; però no lo pudo 
»conseguir. Por escasez de sujetos o por 
»otras causas no puso allí ningún sacer- 
»dote; solo dos coadjutores vivieron en 
»la casa y cuidaron de la iglesia hasta 
»la nueva expulsión de 1835» (4). 



(3) D. Andrés Pi y Arimón. Barcelona, anti- 
Q'ua y moderna, tomo II, pag. 215. 

(4) P. Lesmes Frías. Obra citada, pàg. loi, 



LA COMPANIA DE JESÚS 



283 



El colegio continuo seminario conciliar, 
cuya dirección en febrero dè 1858 encarg-ó 
a los jesuítas el Prelado diocesano, y allí 
estuvieron como dependientes del Obispo 
hasta la revolución de 1868 (1). 



ARTÍCULO CUARTO 
RESTAURACIÓN MODERNA DE LA ORDEN 

En 1835 expulsades de sus colegios los 
jesuítas muchos de ellos quedaron en 
Espafia, si sujetos y ocultamente obe- 
dientes a sus legítimos superiores regu- 
lares, separados de sus casas. Por esto 
pudo ha poco escribir un jesuíta respecto 
de Barcelona: «Dispersos en diversas 
»casas de la capital del Principado de 
»Cataluna, nunca dejó de haber algunos 
»jesuítas desde 1835. Nueve eran en 
»1850» (2). Por Reales cédulas de 19 de 
septiembre y 29 de noviembre de 1852 fué 
restablecida en Espafla la Companía (3). 
Recuerdo que, siendo yo aún nino, un 
Padre Galí, jesuíta, vivia en esta ciudad, 
y que en su casa y companía moraba un 
joven antig^uo alumno interno del colegio 
de la Orden en Niza. 

Mas pronto cuatro de ellos se reunieron 
formando una residència, la que se abrió 
en 1.° de octubre de 1852, siendo su supe- 
rior el P. Ignacio Soler, y los operarios 
los Padres Manuel Cavaller y Francisco 
Aguilera, servidos de dos Hermanos. 
Esta residència se alojó en un piso o 
cuarto alquilado de la casa número 25 de 
la calle de Ripoll, bien que después pasó 
a otros. Ocupàbanse en obras de celo en 
varias iglesias hasta que en 1853 el Pre- 
lado diocesano puso a su cuidado la de 
San Miguel Arcàngel, parròquia en otro 
tiempo, y que se levantaba en la plazuela 



(i) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàg. 143. 
Ademàs yo mismo vivia en el Seminario bajo 
dichos Padres. 

(2) P. Lesmes Frias. Obra citada, pag. 153. 

(3) Maximo. El anticleralicalismo y las or- 
denes religiosas, Madrid, igo8, pàg. 235. 



de su nombre, adherida al lado occidental 
de la casa de la Ciudad. Fué derribada 
por la revolución de 1868. Cuando mas 
tarde, en 1858, el Senor Obispo Don 
Antonio Palau y Térmens entregó a los 
jesuítas de dicha residència la dirección 
y algunas clases del seminario, los que 
pasaron a habitar en él siguieron, no 
obstante, formando parte de la dicha resi- 
dència, de modo que uno era el superior 
de entrambas, el cèlebre Padre Fermin 
Costa. «Así continuaren hasta la división 
»de la Província de Espana (1863): que 
»entonces empezaron' a formar dos comu- 
»nidades enteramente separadas e inde- 
»pendientes» (4). Bajo el acertado y 
bondadoso régimen de este Padre y sus 
compafíeros en el seminario en 1867 vivió 
el que estàs líneas escribe, hasta que la 
revolución septembrina, o sea de 1868, 
arrojó a todos. Por aquellos mismos anos 
próximamente anteriores a la nombrada 
revolución, el Senor Arzobispo de Tarra- 
gona, Don Francisco Fleix y Solans, 
encargó a los jesuítas la dirección de su 
seminario, al que también tuvieron que 
abandonar por la misma revuelta. 

Suspendamos por un momento la na- 
rración de lo sucedido a los jesuítas en 
Barcelona, y dando un paso atràs veamos 
lo que pasó en otras poblaciones del 
Principado. 

Una de las primeras casas que se fundo, 
creo que la primera, fué en Las Presas 
según nos va a narrar un interesante 
libro publicado ha poco por un autor de 
la Orden. «La (casa) de Las Presas, pue- 
»blecito cerca de Olot en la província de 
»Gerona, tuvo origen de los ministerios 
«ejercitados en aquella población indus- 
»trial en 1849 y 50 por el misionero cata- 
»làn, P. José Mach, que entonces comen- 
»zaba aquí esa su carrera apostòlica, y 
»del gran deseo que, comodijim.os, tenían 
»los superiores de ir formando estàs 
»residencias. El P. Mach vino de Bèlgica 
»con ese encargo del P. Morey muy 
»encarecido, y así aprovechó la primera 



(4) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàg. 154. 



284 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOOCTAVO 



»ocasión que se le presento, aunque las 
^circunstancias del lugar no eran muy 
«oportunas. Dos Padres y un Hermano 
»la dieron principio, però como cosa que 
»se había hecho por comenzar de cual- 
»quier modo, según acabamos de indicar, 
»duró poco allí y se suprimió en 1853, 
»cuando se tuvo otra mejor establecida 
»en Santa Coloma de Farnés, que fué 
xcomo hi ja y heredera suya» (1). 

Etectivamente, en Santa Coloma se 
estableció una residència y colegio en 
1851 (2). «A consecuencia de una misión 
»dada allí por el gran misionero P. José 
»Mach el aíïo 1851, quisieron los de la 
»villa que se quedaran en ella de asiento 
»nuestros Padres. Tratado y resuelto el 
»asunto y convenidas las condiciones, 
»parte con limosnas de ellos, parte a 
»costa nuestra, se levantó una casita 
»junto a una iglesia antigua, y en ella 
»con los Padres destinados a los ministe- 
»rios espirituales, hubo otro u otros dos 
»que ensenaban Gramàtica a los pocos 
»niflos que acudían a las escuelas. Su 
»corto número y también el de operarios 
»nuestros hizo que se cerrrasen en 1859. 
»A1 ano siguiente se abrieron de nuevo, 
»pero no para los ninos, sinó para nues- 
»tros retóricos y humanistas... los cuales 
»permanecieron allí hasta 1864 que fueron 
»trasladados a Balaguer» (3). El supe- 
rior de la casa era el Padre José Mach, 
el Maestro de novicios el Padre Pablo 
Oller, y Profesores los Padres José Clos 
y Mariano Cortés. 

Sin embargo se ve que continuo allí una 
residència o comunidad, no de estudian- 
tes, sinó de Padres, pues esta casa «tenia 
»sobre Las Presas la ventaja de ser casa 
«edificada expresamente para nosotros 
>^(los jesnitas) , y así mas acomodada a 
»nuestras necesidades, en población màs 
»importante y en punto mas céntrico y 
»consiguientemente mas a propósito para 



(i) P. Lesmes Frías. Obra citada, pàgs. 154 

(2) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàg. 125. 

(3) P. Lesmes Frías. Obra citada, pàg. i-j-}. 



»emprender excursiones apostólicas. Por 
»eso se mantuvo en pie hasta la revolu- 
»ción de 1868 (4). 

»De una residència que el catalogo de 
»1852 nos presenta en (la Seo de) Urgel, 
»no tenemos otra noticia. En 1848 vinieron 
»de Bèlgica... dos Padres que explorasen 
»el campo, y a las ordenes del Sr. Obispo 
»trabajaron infatigablemente en la dió- 
»cesis. Anadióseles luego otro y un coad- 
»jutor, y con ellos se formó la residència, 
»pero entera la vemos, al ano de forma- 
»da, pasar a La Selva, que se abrió 
»entonces» (5). 

«Se busco un lugar oportuno para otro 
^fnovíciado) en el territorio de la antigua 
«província de Aragón. Cerca de Tàrra- 
»gona, en un pueblo Uamado La Selva, se 
»había convertido en Residència nuestra 
»el aílo 52, a ruego del Ilmo. Sr. Arzo- 
»bispo, un antiguo convento de Agusti- 
»nos todavía no terminado. Però la Junta 
»popular revolucionaria de Tarragona la 
»hizo cerrar en 1854». 

«El nuevo Arzobispo Sr. Costa y Bo- 
»rràs, pidió al Provincial que la restable- 
»cíera en 1859, cuando él andaba bus- 
»cando donde poner un Noviciado; y, 
»comunicado su deseo con el Prelado 
»facilmente convinieron ambos en que se 
»abriera allí, con tal que hubiera también 
»dos o tres Padres que atendieran a los 
»ministerios con los prójimos; y hecha la 
»entrega al terminar el ano de 59, y luego 
»en pocos días las reparaciones indís- 
»pensables, entraron allí a continuar su 
»noviciado en Enero del 60 los cuatro 
«escolares y un coadjutor... a quienes se 
«agregaron, parte ahora y parte después, 
»casi todos los paisanos de Loyola. Tal 
»vez se tenia ya en el pensamiento como 
»no muy lejana, si duraba la paz, la divi- 
»sión de la Província. En los tres anos 
»que aún tardo, nunca fueron muchos los 
«novicios de la Selva; però contando los 
«que, quizàs por la estrechez de aquella 



(4) P. Lesmes Frías. Obra citada, pag. 155. 
(s) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàg. 15Ó. 



LA COMPANIA DE JKSUS 



285 



»casa, pasaban a estudiar a Santa Colo- 
»ma de Farnés, formaban el competente 
«número de unos 30 escolares» (1). 

Así, pues, desde enero de 1860 se inau- 
guro en el convento agustino de la Selva 
un noviciado y un júnior ado, o colegio, 
para la formación de los religiosos; desde 
donde en 1864 pasaron estàs entidades al 
convento dominico de Balaguer, reunién- 
dose allí con los jóvenes procedentes de 
Santa Coloma. 

También tuvo casa de la Companía Ba- 
laguer. «Los principios de ella fueron, co- 
»mo en las otras poblaciones catalanas de 
»segundo orden que hemos recorrido, 
»una misión dada allí por nuestros Pa- 
»dres en 1852, enviados por el Ilustrísimo 
»Sr. Obispo de Urgel, y guiados por el 
»P. Francisco Coll, dominico, que los 
»acompanó en otras muchas. 

»E1 pueblo pidió a nuestros Superiores 
»que pusieran allí casa, el Prelado apoyó 
»su solicitud, el P. Provincial creyó con- 
»veniente daries gusto, y mandó a los 
»misioneros que lo ejecutasen. Así lo 
»hicieron; però yéndose en el verano a 
»hacer los Ejercicios anuales a Montse- 
»rrat, donde para eso se reunían muchos 
»de los que andaban por Cataluna, y diri- 
»giéndose de allí a otros puntos a misio- 
»nes y otros ministerios, no volvieron a 
»poner los pies en Balaguer hasta 1854. 
»Por eso hemos dicho que en este afío 
»vino a formalizarse esta residència. Y la 
»ocasión fué la epidèmia del còlera, que 
»invadió la población, y movió el pueblo 
»a llamar a los Padres en su auxilio, y a 
«estos a volar, efectivamente, a prestAr- 
»selo, como lo hicieron mientras duro el 
«contagio. Desde aquel tiempo les pusie- 
«ron casa en una particular, dentro de la 
«población, y allí permanecieron hasta 
«1860. Entonces el Obispo obtuvo para la 
«mitra el antiguo convento de Dominicos, 
«situado en las afueras, y lo cedió a la 
«Companía para residència y casa de 
«Ejercicios y juntamente Colegio de estu- 



(i) P. Lesmes Frias. Obra citada, pàgs. 125 
y 12Ó. 



«dios nuestros» (2), donde en el curso de 
1860 a 1861 se abrieron cursos de Filo- 
sofia (3). 

«Para facilitar el gobierno de tanto 
«número de casas y de personas despa- 
«rramadas por toda Espana y sus islas 
«Antillas, Canarias, Filipinas y del golfo 
«de Guinea, y ademas en diferentes repú- 
«blicas de la Amèrica del Sur, la mis- 
«ma Provincià (de la Companía), por 
«acuerdo de su congregación de 1862, 
«pidió y obtuvo la división en dos, con 
»las denominaciones de dos de las anti- 
«guas, Castilla y Aragón». 

«Túvolo por bien nuestro M. R. P. Ge- 
«neral y por decreto de 31 de Julio, pro- 
«mulgado en 7 de Agosto de 1863, se 
«ejecutó la división, quedando la de Ara- 
«gón en Espana limitada a su antiguo 
«territorio comprensivo de todo el Ara- 
«gón, Cataluna, Valencià y Baleares, y 
«en Ultramar con Canarias, Filipinas, y 
»lo mas meridional de Amèrica: Chile, 
«Paraguay, Uruguay y la Argentina; y 
«Castilla, con todo el resto de la Penín- 
«sula aquí, y fuera, el resto también de la 
«Amèrica del Sur, las Antillas y Fer- 
«nando Póo» (4). 

Ya arriba, en el articulo primero, indi- 
cado queda que, no en su casa, sinó en 
otra, la Companía tuvo en estos tiempos 
comunidad en Tortosa. Efectivamente, 
volvió a esta ciudad en 1864, y pasó a 
ocupar el convento de Recoletos Fran- 
ciscos del arrabal que de su nombre se 
apellida de Jesús. El edificio fué cedido 
por el Gobierno al Seíior Obispo, y éste 
compro, como persona laica y particular, 
la huerta de él; y en estos locales colocó 
los religiosos de la Companía. 

En este estado de la Companía en 
Cataluna, relativamente floreciente, sor- 
prendióla la maldita revolución setem- 
brina o de 1868, la que, acreditando su 
espíritu masónico, persiguió en todas 



(2) P. Lesmes Frías. Obra citada, pags. 159 
y lóo. 

(?) P. Lesmes Frías. Obra citada, pag. 134. 
(j) P. Lesmes Frías. Obra citada, pag. 178. 



286 



LIBRO TERCERO. — CAPITULO VIGESIMOOCTAVO 



partes a las casas jesuítas y las dejó sin 
habitantes. Unos de estos formaron Co- 
munidad en Francia, y también temporal- 
mente en Banolas, pero al fin y por sus 
grados fueron estableciéndose aquí de 
nuevo. 

Cuando, calmado el furor revolucio- 
nario, y terminada la guerra civil, regre- 
saron los jesuítas a sus amadas casas de 
Manresa lo llevo ya escrito en el articulo 
anterior. Al gran convento de Jesús, de 
Tortosa, volvieron, al decir del cronista 
de la Ciudad, en 1876 (1); donde en 1879 se 
abrió el curso del dicho ano al de 1880; y 
allí tuvieron magníficamente montado su 
colegio mayor, o maximo, para la forma- 
ción literària y científica de sus religiosos. 
Mas en 1915 la Compafiía trasladó éste, 
su colegio maximo, al de Sarrià, quedan- 
do el de Tortosa convertido en una resi 
dencia y casa de ejercicios. 

El noviciado estuvo, no en Cataluna, 
sinó en Veruela de Aragón desde 1877 
aproximadamente; mas en 1898 fué tras- 
ladado a Gandia, donde hoy continua, 
quedando en Veruela el juniorado. 

En 1876 se abrió una residència en 
Tarragona, cu^^os religiosos viven en una 
casa alquilada, que ha cambiado cuatro 
veces hasta dar con la actual, en la 
Rambla de San Carlos, Estos Padres 
tienen a su cargo el hermoso templo de 
San Agustín, que ya en antiguos tiempos 
fué de la Compafiía. 

Siendo Provincial el eminente Padre 
Fermin Costa, en 1886 la Compafiía 
compro una casita en el pueblo de las 
Roquetas cerca de Tortosa. El afio si- 
guiente se empezó allí la edificación de 
la nueva, que forma una herradura. En 
tierra anexa a ella, sobre una loma, se 
ha levantado después el famoso observa- 
torio del Ebro propiedad de la misma 
Compania, el cual se inauguro en 1904. 
La casa de las Roquetas lleva el titulo de 
San José; y ella cobija hoy el filosofado 



(i) D. Federico Pastor Lluís. Narraciones 
Tortositias... Tortosa, içoi, pàg. ói. 



de la provincià. Su huerta mide mayor 
extensión que la de Jesús pròxima. 

Las casas con que hoy (1916) cuenta la 
Compafiía en Cataluna son las siguien- 
tes: 

1.° En Barcelona el magnifico colegio 
de externos, titulado del Sagrado Cora- 
zón de Jesús, con hermosísima iglesia, 
edificio para clases, y otro para habita- 
ción de los Religiosos, los tres unidos. 
Inauguràronse las clases, primero con 
solo latín y griego, en 1881. Su edificio 
con el de las habitaciones precedió en 
tiempo o edificación al templo, el cual 
fué abierto al cuito el dia de San Ignacio 
de 1885. 

2.° En Sarrià el monumental colegio 
de San Ignacio para internos, abierto en 
octubre de 1892, pero en 1915 convertido, 
como dije arriba, en colegio maximo de 
la Orden. 

3° En Manresa la Santa Cueva con 
su hermosísima casa de ejercicios. 

4.° En Manresa también el templo de 
San Ignacio con una adjunta pequefía 
residència. 

5.° En Tarragona una residència de 
las condiciones arriba mentadas. 

6.^ En Gerona una residència con el 
cuidado del precioso templo ojival del 
Sagrado Corazón, muy recientemente 
edificado. 

7° En Tortosa la casa de ejercicios y 
residència del Jesús. 

8.° En Las Roquetas la casa de San 
José con el filosofado y el Observatorio 
del Ebro. 

Restablecida la Compafiía en Espafia 
en 1815 formó una sola provincià regular 
hasta 1863, afio en que se dividió en dos, 
a saber, la de Castilla y la de Aragón. En 
1880 la primera se dividió a su vez for- 
màndose tres^ o sea, la de Castilla, la de 
Toledo y la de Portugal. De la provincià 
de Castilla penden las misiones de Co- 
lòmbia; de la de Aragón las de Filipinas, 
Chile y Argentina; y de la de Toledo las 
del Ecuador. 




CAPÍTULO VIGÉSIMONOVENO 



CARMELITAS DESCALZOS 



ARTICULO PRIMERO 



SAN JOSÉ, DE MATARÓ 



Nota. — El escudo heràldico de los Carmelitas descalzos se ve en todas sus casas y obras. 




CARMELITAS DESCALZOS 



•289 



uÉ suerte que 
en varios de 
los capítulos 
anterio res 
pudiese y o 
dar los nom- 
bres de los 
frailes que en el afio 1835, que his- 
torio, formaban las Comunidades, 
mas aquí por desg•racia no alcancé 
a ver el libro de provincià, ni otra 
resena de ellos. 

Al tratar del convento capuchino 
de Mataró dije ya que éste veíase 
honrado con el desamor de los libe- 
rales. En cambio el de carmelitas 
descalzos gozaba de general sim- 
patia. Ignoro si esta provenia de la 
laboriosidad y virtudes de sus reli- 
giosos, que bien pudiera ser; però 
al recordar al muy liberal Prior de 
1822, la malicia y la suspicàcia in- 
ducen a témer que a ello pudieran con- 
tribuir los recuerdos, elogios y amafios 
de los liberales. Sin embargo, debò pala- 
dinamente confesar que quien me testi- 
fico el buen afecto hacia ellos pertenecía 
a partido francamente antiliberal, y me 
aseguró que la simpatia existia en el 
pueblo mataronés en general. 

Del modo y circunstancias de la ex- 
claustración de este convento puedo pres- 
cindir de hablar aquí, porque abundan- 
temente quedo efectuado en el articulo 2.° 
del capitulo XXVII de este libro III, al 
tratar de los Capuchinos de la misma 
Ciudad. Allí dos distintos documentos 
oficiales, escritos por sus autoridades al 
Capitàn General, nos lo explicaron todo, 
no solo por lo que a los Capuchinos dice, 
sinó por lo que a los Carmelitas; no debò. 



Nota.— La inicial fué copiada de un códice del 
monasterio de Ripoll guardado hoy en el Archivo 
de la Corona de Aragón. 



pues, repetir lo escrito, y debò limitarme 
a remitir a aquel articulo al lector. Sin 
embargo, el primer oficio, o sea el del 
dia 26 de julio, nos indica que, en el mis- 
mo dia, en la calla del convento carme- 
lita se juntaron grupos con aspecto sinies- 
tro; y la voz de un anciano me anadió 
que sucedió esto a tiempo que se cele- 
braba la misa de las once; y que entonces 
los Carmelitas, conociendo su peligro, 
huyeron del cenobio, refugiàndose en las 
viviendas vecinas (1). 

Vivia enfrente mismo del convento un 
honrado marino mercante retirado, de 
nombre don Melchor Vidal, y éste, fuga- 
dos los religiosos, mandó, sin duda por 
encargo de la autoridad, tapiar las puer- 
tas del convento, encargando la obra al 
albafíil N., cuyos nombres por caridad 
me callo. Este tan bien cumplió el encar- 
go de Vidal queél mismo, probablemente 
acompanado de algun otro exaltado, 
subió al coro y puso fuego al atr'il. Don 
Melchor vió el humo, y corrió, Uamó 
gente^ cogió el primer liquido que le vino 
a mano, que era el depositado durante la 
noche en la mesita de idem. Subió al coro 
él y los que habían acudido, echaron al 
templo para apartarlos del fuego los 
libros de canto, apagaron el voraz ele- 
mento, y apartaron del órgano dicho 
atril para evitar la propagación de aquél; 
y así se salvo el edificio. Sucedería esta 
escena a poco de ausentados los frailes, 
o en los postreros días de julio o prime- 
ros de agosto. Temióse desde aquella 
hecha la repetición de algun desman, y 
el dicho seíior Vidal, separado del con- 
vento solo por la anchura de una angosta 
calle, mandó tapiar los balcones de su 
casa, ganoso de evitar que un incendio 
del cenobio se propagase a su vivienda (2). 

No andaba equivocado Vidal. Al cabo 
de un tiempo se alojaba en el convento 



(i) Relación del Rdo. Dr. D. José Fornells, 
muy mi amigo. Calella, agosto de 18S4. Fornells 
fué como hijo adoptivo del Sr. D. Melchor Vidal, 
quien tomo mucha parte en los hechos. 

(2) Relación citada de D. José Fornells. 

19 



290 



LIBRO TF.RCERO. — CAPITULO VIGESIftlONOYENO 



una compaflía de armados, creo guias o 
migueletes, bajo el entonces simple capi- 
tàn don Juan Prim ; los cuales tenían 
instalado su dormitorio en el refectorio, 
donde jacían sobre paja. Un dia, de pron- 
to, apareció fuego en dicha pieza. Violo 
muy lueffo mi pariente don Felipe de Sa- 
leta y de Puig', que vivia al lado de casa 
Vidal; ysabiendoqueenaquellahoraPrim 
estaba en el cafè, corrió a él y le suplico 
encarecidamente que no tolerase tal des- 
màn. Corrió también Prim al convento, 
tiro del sable, echó por su boca sapos y 
culebras, repartió sablazos de plano, y 
logró que sus subordinados apagaran el 
fuego; Este segundo conato de incendio 
se perpetro cosa de medio ano después 
del primero, y todo el mundo juzgó que 
sus autores eran los mismos migueletes 
allí alojados (1). En vista de tales atenta- 
dos, «de acuerdo con el Ayuntamiento, 
»se tapiaron todas las puertas exteriores 
»del edificio» (2). 

Poco después, este convento fué desti- 
nado a depósitos militares, y a cuartel, 
especialmente de soldados estropeados. 
En 1842 el Gobierno lo cedió para casa 
de beneficència. La iglesia abrióse al 
cuito en 1843, mas en 1868 fué elevada a 
parròquia con el titulo de San J